Ilusiones que se crean y se destruyen.

22 de junio de 2008

-Pues nada ya hemos echado el año.-Me dijo una voz a mi espalda mientras recogía las últimas cosas de mi taquilla. Me di la vuelta y vi a una sonriente Frannie con una caja llena de trastos, que supongo que los habría sacado de su taquilla.

Era el último día de curso, bueno en realidad el curso ya había acabado por completo, los de último año se graduaban esa misma mañana, en unas horas, pero la ceremonia era un rollo, por lo que Frannie y yo habíamos decidido saltárnosla e irnos a pasar el día al río.

¿Iba a echar de menos el instituto durante el verano? Pues sí, la verdad, me gustaba ir a clase, había hecho buenos amigos, Kurt y Mercedes eran bastante majos y eran como yo, echaría en falta no verles todos los días, y luego estaba Frannie, a ella no la echaría de menos, ya que teníamos planeado pasar prácticamente todo el verano juntas.

Excepto sus dos semanas en el campamento de animadoras, una de esas semanas yo estaría de viaje visitando a mis abuelos, y la otra aún no sabía lo que iba a hacer.

-Sí, ya hemos acabado primero, al parecer este curso no has sido la mejor de tu promoción, una pena ¿Verdad? Dicen que la chica que te lo ha quitado tiene un talento de infarto.

-Cierto, ha sido una enana morena la que me ha quitado ese privilegio, pero tranquila tengo pensado ahogarla hoy en el río.

Rodé los ojos ante el comentario de Frannie y decidí seguir recogiendo las cosas de mi taquilla.

-Eh, por cierto, mi hermana al enterarse de que íbamos al río, me ha pedido que si podía venirse. Bueno ella y su amiga Santana ¿Te parece bien?

¿Quinn? Hacía mucho que no la veía, a mi parecer la tenía casi olvidada, pero creo que en realidad era más bien "Ojos que no ven, corazón que no siente." Tenía miedo de que en cuanto la volviera a ver todo iba a resurgir. Todo el esfuerzo que había hecho intentado no verla se iba a joder en el momento en que sus ojos volvieran a mirarme, y yo me derretiría.

Desde el día de mi cumpleaños la había visto un par de veces, yo no iba mucho por casa de Frannie, a su padre no le parecía bien, y yo daba gracias a Dios porque el señor Fabray fuera tan retrógrado, no ir casa de Frannie significaba el evitarme ver a Quinn.

Después de las navidades había decidido que lo mejor era olvidar a Quinn, ella era hetero, o eso me habían contado, la hermana de mi mejor amiga, hija de padres republicanos y homófobos, prácticamente era imposible que yo consiguiera algo con ella.

A las 11:00 fui a casa de Frannie, salíamos desde allí para el río, su madre nos llevaría y luego al anochecer uno de mis padres nos iba a recoger. Llamé al timbre, y Quinn me abrió la puerta, me sonrío para variar, me dio los buenos días y me preguntó qué tal el curso mientras Frannie bajaba. Me presentó a su amiga Santana, aquella chica latina malhumorada de la otra vez. Durante aquel momento me di cuenta de que mis peores temores se confirmaban, seguía pillada por Quinn, más que eso, creo que empezaba a enamorarme.

Por suerte Frannie bajó pronto, y todas nos metimos en el coche, Quinn se puso en medio, quizás penséis que aquello era como las películas, que el leve roce de nuestros cuerpos hacía que mi piel se erizara, pero no, aún no estaba tan pillada, y sabía controlar mis impulsos.

El viaje en coche resulto ameno, hablamos de diversas cosas, y su madre se mostró alegre y pícara, se notaba que cuando su marido estaba presente estaba mucho más cohibida. Por fin llegamos al río, nos despedimos de su madre y mostramos nuestro agradecimiento por habernos traído.

No había nadie, estaba desierto, Frannie y Santana se fueron corriendo a bañarse, y Quinn y yo nos quedamos.

-Aún me debes aquellas clases de moto ¿Sabes?- Dijo de la nada, y una vez más consiguió descolocarme.

- Bueno, ahora es verano, podemos quedar el día que quieras Quinn.

-¿Qué te parece el 7 de julio? – Las fechas me cuadraban demasiado, Frannie se iba al campamento el 6, yo no iba a hacer nada hasta el 11 que me iba con mis padres de viaje. No quería hacerme demasiadas ilusiones como me ocurrió la otra vez, pero era un plan perfecto.

- Claro, me viene bien- Sonreí tímidamente y ella hizo lo mismo, durante un momento nos miramos fijamente a los ojos. - ¿Paso a recogerte a las 10?

- Genial.

Después estuvimos un buen rato hablando, básicamente de cosas sin importancia, y luego nos fuimos al agua con Santana y Frannie.

Aquel día fue el primero en el que hablé con Santa y la verdad no es congeniáramos mucho, ella me daba algo de miedo y yo supongo que le caía mal, porque no era muy amable conmigo. Aquella chica latina no me traía sin cuidado, era la mejor amiga de Quinn, y como canta las Spice girls "If you wanna be my lover you gotta get with my friends" (Si quieres ser mi amante tienes que llevarte bien con mis amigos) Si quería conquistar a Quinn necesita a Santana de mi lado. Al principio lo creí misión imposible, pero todo eso cambió en el momento en que entramos en Glee, nos volvimos más cercanas, y ambas nos ayudamos a conquistar a nuestros respectivos amores, pero esa es otra historia que ocurrió más adelante.

4 de julio de 2008

Uno de mis días del año preferidos, la feria, los fuegos artificiales, las calles adornadas patrióticamente, no es que fuera una patriota que amara a su país, pero adoraba el sentimiento de unidad que se respiraba aquel día, adoraba que la gente olvidara sus diferencias y celebraran juntos el día de la independencia.

Caminaba junto a Frannie entre los puestos de la feria, nos dirigíamos al parque donde había una explanada verde perfecta para ver los fuegos artificiales, era un plan romántico de esos de película, pero por desgracia no tenía a nadie con quien vivirlo, bueno tenía a Frannie pero no tenía a nadie con quién vivirlo de esa forma.

Toda mi vida me había reído de aquellos tontos enamorados, siempre había pensando que el amor era solo un invento comercial, que me sobraba con mi amor hacia Broadway, que no necesitaba más, y entonces llegó ella, y entonces me olvidé de mí. Hacía muchas cosas pensando en ella, tomaba caminos más largos tan solo por el hecho de pensar que me la podía encontrar por la calle, planeando aquellos diez segundos que la iba a ver, en aquella sonrisa que nos dedicaríamos, ese saludo tímido, solo con eso yo ya habría estado feliz por el resto del día. Desde el día del río, nos habíamos visto casi todos los días, y todas las veces gracias a mí o al destino.

Estaba enamorada, y con poco me conformaba, probablemente me conformaba con poco porque no había tenido más, mi experiencia en el amor era nula, no aspiraba a enamorar a Quinn, porque sabía que no podía, ella era guapísima, era simpática, lista, lo tenía todo ¿y yo? Yo no era más que una chica marginada de instituto que acababa de terminar su primer año, no era el prototipo de belleza ideal que se diga, siempre he tenido la moral alta, siempre he creído que lo podía conseguir todo, pero esta vez no podía, Quinn era demasiado buena, la idea de Quinn y yo enamoradas mutuamente era demasiado utópica, tenía las mismas posibilidades de que eso ocurriera como de llegar a ser popular en mi instituto, algo imposible por lo que se ve. Y si a todo esto le sumamos el hecho de que Quinn era hetero o eso decía, mis posibilidades se reducían a nulas.

Una voz me sacó de mis pensamientos sobre Quinn, últimamente solo pensaba en ella, nada más ocupaba mi cabeza.

-Rachel, por favor mira disimuladamente y dime si Mark Conrad está mirando hacía aquí. –Me pidió Frannie intentando ocultar la sonrisilla que le salía porque aquel chico estuviera pensando en ella.

Frannie estaba locamente enamorada de ese chico, probablemente porque era el único que no le hacía ni caso, los tíos que babeaban por Frannie no merecerían la pena porque los tenía comiendo de su mano mientras que Mark a parte de alguna sonrisa pícara en mitad de un partido no había hecho mucho más caso a Frannie.

Mark era terriblemente guapo, no tenía fama de ligón, ni tenía novia, no era el típico iditota de instituto que solo quería acostarse con un montón de tías. A él solo le interesaba el fútbol, era el más popular del insitiuto y acababa de terminarlo, su expediente académico había sido el mejor. La única pega que tenía es que era demasiado callado, aún así todas las chicas suspiraban por él.

Miré disimuladamente, elevando la mirada por encima del hombro de mi amiga. – Te está mirando, y no se está cortando para nada. Frannie no para de ficharte.

Frannie había hecho mucho por mí y yo ahora se la iba a devolver.

-Ves a hablar con él, yo me ocuparé de ir a recoger a tu hermana cuando los fuegos finalicen.

Puede que mis intenciones fueran un poco egoístas, puede que el hecho de quedarme a solas con Quinn en una noche tan mágica como esta me hacía demasiada ilusión.

-¿Estás segura?

- Totalmente, vamos es Mark Conrad, estás enamorada de él, y en dos meses se larga a la universidad, no vas a tener muchas más oportunidades.

-De acuerdo, si ocurre con cualquier cosa llámame, quedamos a las doce en la puerta de la feria. ¿Vale? – Asentí y ella me besó la mejilla, después comenzó a andar tímidamente hacía Mark.

Yo me largué hacía la explanada, buscando por todos lados con la mirada a una rubia, a mi rubia para ser más exactos.

Y entonces la vi, sentada tranquilamente esperando en el lugar donde Frannie le había dicho que esperara, con los brazos cruzados mirando para todos lados.

Le toqué la nuca por detrás y se dio la vuelta, le sonreí y me la devolvió.

-¿Qué haces aquí sola? ¿No habíamos quedado cuando los fuegos finalizaran?

-Santana me ha dejado tirada, por un poco de cerveza y un tío imbécil de instituto con cresta. ¿Y tú? ¿Dónde está mi hermana? – Preguntó, estaba empezando a odiar esa preguntita.

-Pues me parece que el plan de tu hermana es parecido a el de tu amiga, aunque ella aún está tirando la caña.- Ambas reímos tímidamente.

-Mi hermana no tira la caña, a ella se la tiran, a no ser que sea…

- Sí, tu hermanita se va a ligar al famoso Mark Conrad.-Interrumpí a Quinn.

-¿En serio? Si lo consigue será mi ídolo, ese tío está a otro nivel, está demasiado bueno.

"Genial" Pensé, es hetero y al parecer lo tiene muy claro, una pequeñas parte de mi cerebro aún guardaba la esperanza de que solo lo estuviera fingiendo para no levantar sospechas. Pero eso no era más que otra idea fantasiosa.

-¿Quieres que vayamos a ver los fuegos o…?

- Sí, claro, es 4 julio, la tradición es que vayamos a verlos, aunque a ambas nos hayan dejado plantadas. –Me cogió de la muñeca en vez de cogerme de la mano no sé si lo hizo sin darse cuenta o a conciencia, y nos dirigimos al verde y magnífico césped, que no viene al caso pero estaba estupendamente cuidado.

Esperamos allí hablando de cosas banales, hasta que apagaron las luces y el espectáculo comenzó.

Me gustaban los fuegos artificiales, eran maravillosos, algo capaz de iluminar durante unos segundos una ciudad entera, como un rayo o mejor, como una estrella fugaz.

Al terminar dimos un paseo y continuamos nuestra charla, pero esta vez se intensificó. Empezamos a hablar de su abuelo, el que había fallecido las navidades pasadas…

-Con todo lo que pasó con mi abuelo, con el hecho de no haber podido disfrutar con él un poco más, de no haberme despedido... me da miedo que me vuelva a pasar lo mismo con los demás.

-Quinn, no tengas miedo de quedarte sin tiempo, créeme tienes tiempo para todo, no te estreses.

-No lo sé Rachel, tengo demasiadas cosas que hacer, y es verano, imagínate en septiembre cuando empiece el instituto menos aún. Quiero mucho a mis abuelos, y tengo miedo a que les pase algo y no haya podido estar tiempo suficiente con ellos.

-Nunca estarás el tiempo suficiente con ellos, nunca estarás preparada para dejarlos marchar. Disfruta mientras estén, no te agobies.

-Ya…

-Olvídate de todo y céntrate en lo que veas importante.

-En ti.

Vaya aquella contestación me pilló desprevenida, nos quedamos mirándonos a los ojos durante unos segundos, ninguna sonrió, ninguna parpadeó, inmóviles, sus ojos clavados en los míos y viceversa, y me entraron una ganas terribles de besarla, pero no podía, estábamos en mitad de la feria, había demasiada gente mirando.

Y entonces como un ángel caído del cielo apareció Frannie, con una sonrisa de oreja a oreja, y nos interrumpió.

-Iba para la puerta principal y ya os he visto, y menos mal, porque son ya las 12:05 ¿Pretendíais hacerme esperar malas personas?

Las dos estábamos demasiado pilladas como para contestar, pero rápidamente decidí recobrar la compostura y contestar de manera pícara.

Simule una débil risa ante el comentario de Frannie. –Nos has pillado, eres tú una rubia muy lista.

Ambas sonreímos, era una pequeña broma entre nosotras, ya que yo siempre me metía con Frannie por aparentar ser el prototipo de rubia tonta, aunque Frannie no tenía un pelo de tonta.

Y así volvimos a nuestras casas.

Llegué a mi casa y me tiré en la cama. Sonreí tres veces como una estúpida, y luego se me pasó el subidón. Y empecé a plantearme si tenía alguna posibilidad con ella, o si solo había sido un comentario en coña.

No era propio de ella hacer comentarios así, de Frannie sí, de hecho estábamos todo el día lanzándonos ese tipo de comentarios, ¿Pero Quinn? Nunca la había visto ser así. Puede que porque no tuviéramos suficiente confianza y ahora sí, pero no sé al decirlo no se había reído ni antes, ni durante ni después. Estaba confundida y extasiada a la vez. ¿Me estaba haciendo ilusiones demasiado pronto? Tenía que ir con pies de plomo, Quinn me gustaba demasiado como para fastidiar las pocas oportunidades que tuviera. Empecé a pensar como me comportaría el sábado, qué decir, qué hacer, qué intentar...

Y de repente un sonido me sacó de mi ensimismamiento, un sms, de Quinn…

"Vamos a tener que cancelar lo del 7 de julio, tengo una comida familiar, y ya que Frannie no va, yo no puedo saltármela. Lo siento, ya quedaremos otro día."

Y aquella fue la primera vez que Quinn me dejó plantada, por le menos en aquella primera vez tuvo la decencia de avisar con antelación o por lo menos de avisar, ya que en futuras ocasiones me dejaría plantada llorando o simplemente preocupada por si le había pasado algo.

Nunca le pregunté si aquella comida era falsa o no, no quería saberlo, si era de verdad quedaría como una estúpida y si no lo era me partiría el corazón, y aún no estaba preparada para dejar de soñar, aún no estaba preparada para hacer añicos todas mis ilusiones, no quería precipitarme tan pronto, Quinn me gustaba demasiado, estaba muy pillada, incluso enamorada, y esta noche me había dado más fuerzas para seguir intentando algo con ella. Tenía el verano entero, seguro que coincidíamos en algún otro momento, Lima tampoco era tan grande.

Además el año que viene íbamos a ir al mismo instituto, la iba a ver todos los días y eso era algo maravilloso, me hacía mucha ilusión, iba a tener un millón de oportunidades para enamorarla, no lo iba a joder todo por un comentario que ni si quiera sabía si era de verdad o no.

Quizás penséis que perdí el tiempo, que me tenía que haber lanzado antes, pero aún así os aseguro que me precipité, que lo hice en más de una ocasión y que la lié. Tuve un millón de oportunidades para enamorarla y aún así no me bastaron, necesité dos millones, porque Quinn era demasiado especial, y además ella tenía demasiado miedo, lo cual lo hizo todo mucho más complicado, tedioso y largo.

Pero mereció la pena, cada segundo de tristeza, cada lágrima por ella, todo aquello mereció la pena, la vi sonreír a centímetros de mi boca, y os aseguro que aquella sensación superó con creces el millón de malas sensaciones que Quinn me hizo sentir. Su sonrisa en mis labios se convirtió en una droga, su risa en mi oído, hubo tantas cosas perfectas en nuestra relación que por un momento pensé que sería para siempre, más tarde descubrí que obviamente me equivocaba.


¿Qué hay gente? No os quejareis mucho que estoy cumpliendo con las entregas cada semana ( más o menos)

Os pongo al día de mi vida personal, aunque no os importe, el día de los inocentes me declaré a la tía que me gustaba, y me dijo que no tenía ninguna posibilidad con ella, luego para no quedar tan mal le dije INOCENTE. ¿Qué hago me sigo arrastrando o paso de ella?

En el próximo capítulo veremos el funeral de Frannie no sé si todo o parte, estoy viendo por donde cortar, el título será super original "Funeral" (Notese la ironía) xD

Y en otro orden de cosas, por supuesto muchas gracias por leer y sobre todo por comentar, y perdón por los fallos-

Por cierto si alguna vez detectáis un fallo de trama algún dato que no cuadra o lo que sea, no dudéis en decírmelo por favor.

Gracias a todos, pero sobre a todas. #GirlPower

Twitter: Sarcasmoatope

;)