Buenas, siento la tardanza y también el capítulo. Sé que no es gran cosa pero se acerca un momento bonito de la historia. ^^

Muchísimas gracias por los reviews. Acá van las respuestas!

Saludos de vainilla*

Asuka 16: Me encanta que comentes cada capítulo!!! Y tranqui, algún día entrarás en la Sala de los Menesteres (no me preguntes cuando, ni como…sabrás reconocerla ;) Por cierto! He leído tus fics! Adoro los finales y tienes mucha razón en lo de la canción triste en la radio!! Un beso!

Tuky: Gracias!! Te confieso que el capítulo no lo escribí, lo bailé en el teclado; me dejé llevar y algunas cosas quedaron un poco en el aire, pero se esclarecerán pronto! Un beso!

Pabaji: Sos un sol! En serio! Acabo de leer tu review! Hace un par de días que intento actualizar pero el ordenador no me deja!!!! Lo intento ahora a ver si puede ser!!! Mil gracias y besicos!! (Otro secreto: tu comentario vuelve a ser l origen de la actualización!!) ^^

Pdt. También gracias a los lectores anónimos!!!! Para vosotros el capítulo trece!

Capítulo 12. Transición

Ron sonrió en una mueca macabra. Estaba tendido en el suelo, tirado, casi agotado. ¿Cómo había llegado hasta allí? No lo recordaba. Se llevó una mano a la cabeza y cerró los ojos suspirando, ahogó un grito. ¿Cuánto había bebido? Le dolía terriblemente la cabeza. Nada, no recordaba nada. O casi. Alzó la mano para encontrar un punto de apoyo y se topó con una botella vacía. La tiró, no se la esperaba, y el frío vidrio rodó por toda la habitación. Hermione adoraba ese ruido, él en cambio lo aborrecía. El pelirrojo intentó levantarse pero se tambaleó antes de alzar la cabeza dos palmos del suelo. Cayó otra vez. Y la botella seguía rodando. Vacía, inerte y moviéndose con más agilidad que él. Que perra es la vida. Con los ojos entrecerrados más por la hinchazón que por el cansancio veía la etiqueta girando sobre sí misma. Una y otra vez los 17,5º aparecían y desaparecían ante sus ojos, alejándose. ¿17,5º? Le parecía poco alcohol para ese inmenso dolor de cabeza. Y el ruido sin cesar. Repetitivo, monótono, irritante. Tenía que acabar con ese estruendo. Volvió a tomar impulso pero era imposible, le faltaban fuerzas, le faltaban ganas. Estúpido Malfoy, estúpido Potter, estúpida Hermione; preciosa pero estúpida. ¿Qué sabían ellos?

Y de repente el silencio.

El Gryffindor levantó la cabeza para comprobar su botella había dejado de rodar. Y así era pero algo no andababien, no recordaba que su botella tuviese unos cordones desabrochados, no, no tenía tampoco unos zapatos negros, no; ni unos pantalones grises algo más arriba. Ron sacudió la cabeza y vio algo que no hubiese esperado, que no hubiera querido: Neville Longbottom estaba de pie ante él. Sereno, cansado, ido.

Ne-ville – el pelirrojo balbuceó – Estas botellas no,no…no son mis botel- no son mías. No – cerró los ojos, no podía controlar su voz, es más ¿esa era su voz?

Neville no contestó, ni siquiera le miró. En silencio, se agachó a recoger la botella rodante. Y después repitió aquel gesto con las otras diez botellas que rodeaban al pelirrojo mientras éste canturreaba algo inaudible, agachado, sumiso, consumido. Las colocó una a una en hilera, de pie, ordenadas y después cerró la puerta. Ron acabó por incorporarse pero solo para tomar asiento y encorvarse y Neville se sentó a su lado.

Llevan, lle-van aquí mu-mu-mucho tiempo – Ron hablaba muy bajito mirando al suelo – No me las be-bí – el chico hipó – No me las bebí todas hoy…Fue…ayer, o el otro ayer, o el sábado, no, el domingo – la interminable lista de días se perdió en un susurro.

Y Longbottom seguía impasible, a su lado. Ron alzó la mano para alcanzar la única botella que conservaba dos dedos de alcohol y esta vez Neville reaccionó. Se adelantó al pelirrojo y tomó la botella. Fue él el que dio el primer sorbo.

. . .

Aviso Alumnos de Primer Curso

Excursión al Bosque Prohibido

Con motivo de las fiestas de Navidad, las clases del día 13 de Diciembre serán sustituidas por una excursión al Bosque Prohibido. De este modo se podrán recolectar plantas, avistar animales y otras criaturas que solo aparecen en esta época del año.

Los alumnos deberán reunirse por Casas en el Gran Comedor tras el desayuno y cada Casa irá acompañada por dos tutores. Bajo ningún concepto se permite a los alumnos abandonar el Gran Comedor fuera del grupo.

¡No olvidéis vuestras mochilas!

Relación Casas-Tutores

Gryffindor. Harry Potter y Hermione Granger

Ravenclaw. Luna Lovegood y Neville Longbottom

Hufflepuff. Ernie McMillian

Slytherin. Stephen Cornfoot y Draco Malfoy

Día: Martes 13 de Diciembre

¿Por qué McMillian va solo? – preguntó alguien con voz aguda.

El cartel se erguía orgulloso en las puertas del Gran Comedor. Solo McGonagall sabía por qué después de la muerte de un mortífago, de la explosión en el Ministerio y del funeral de la abuela de un amigo, había decidido que los de primer curso hicieran una excursión al Bosque Prohibido.

. . .

Por millonésima vez Harry y Ginny se sentaron en el rincón más apartado de la Sala Común. Nadie sabía de qué hablaban pues sus susurros eran prácticamente inaudibles, pero todos suponían que la feliz pareja se dedicaba coqueteos y galanterías. No podían estar más equivocados. ¡Ginny embarazada! A nadie se le hubiese pasado la idea por la cabeza.

Después de charlas, lloros, preguntas furtivas y más lloros la pareja más famosa de todo Hogwarts había llegado a dos conclusiones: un olvido había dejado a Ginny embarazada, y Ron sería el último en enterarse. Si tan solo hubiesen susurrado las palabras adecuadas en el momento indicado, si hubiesen repetido el hechizo solo para asegurarse de que iba a funcionar...

¿Has visto a Ron? – preguntó ella.

No vamos a decirle a…

¿Hermione?

Y otra vez el silencio. ¿Qué iban a hacer? Vale, tener el bebé. Quizás Molly pudiera cuidarlo solo hasta que Harry consiguiese una casa. No les faltaría el dinero, de acuerdo pero ¿qué pensaría Molly? ¿Qué diría Arthur? ¿Y los hermanos de Ginny? ¿Qué pensarían de Harry? Has mancillado a mi hija, ¡oh mi pequeña Gin! ¿Qué te ha hecho este desvergonzado? No, mejor era no decir nada todavía. Pero un bebé. ¡Era un bebé!

No saltaste de alegría, ni me abrazaste – empezó la pelirroja - Ni simulaste hablar con el bebé… Cuando te dije que estaba embarazada.

Harry no contestó, se limitó a mirarla.

Pensé que cuando tú y yo, estuviésemos casados y esperásemos un bebé… tú… - Ginny no acabó la frase, se quedó sin aire.

Harry abrió los ojos como platos y voló, literalmente, de la silla. Empezó a saltar y a gritar como un loco. El resto de los alumnos que estaban en esos momentos en la Sala Común lo miraban desconcertados y divertidos. Algunos hasta se unieron a sus gritos de júbilo. Entonces Harry se acercó a Ginny y la abrazó y antes de que pudiese acariciar el vientre de su novia ésta volvió a abrazarle. Y allí estaban; abrazados, pensativos, unidos.

Y Ginny… - añadió Harry en un beso - Tú y yo, siempre hemos estado casados.

. . .

Hermione entró en la Sala de Tutores arrastrando los pies. Estaba cansada. Últimamente no dormía bien, y no sabía por qué. Desde que Malfoy y ella se hubieran encontrado en el Bosque Prohibido, las noches se le hacían eternas y conciliar el sueño era tarea imposible. Bostezó. ¿Qué había dicho Malfoy? ¿Ella, sonámbula? No, no. A sus 18 años se habría dado cuenta. Y sin embargo sería una explicación tan sencilla.

Hermione – la chica se sobresaltó. Buscó con la mirada y se encontró con un magullado Harry.

Lo inspeccionó. Harry estaba pálido y tenía una sonrisa escuálida. Al parecer tampoco él era capaz de dormir.

Harry – contestó la Gryffindor.

En teoría los dos seguían enfadados, pero en teoría Voldemort había muerto y la abuela de Neville estaba a salvo. Era demasiado tarde para la teoría y un buen momento para la práctica.

¿Son los permisos para las vacaciones de Navidad? – evidentemente aquel no era el tema que quería tratar Harry pero debía suavizar las cosas antes de dar la gran noticia.

Hermione desvió la mirada hacia el montón de papeles que llevaba encima y asintió con la cabeza.

Todo primero vuelve a casa por Navidad – intentó sonreír.

¿Qué harás tú? – pero esa sencilla pregunta escondía otros millones de ellas: ¿Irás a la Madriguera? ¿Has visto a Ron? ¿Cómo está?

Mis padres quieren organizar una comida familiar. Ya sabes, tíos, primos, abuelos… Quieren que esté allí – Hermione dejó caer los permisos sobre la mesa y se sentó al lado de Harry – No estás aquí para hablar de las vacaciones, ¿verdad?

Harry suspiró.

Ginny está embarazada

Hermione permaneció en silencio, controlando al milímetro cada gesto, cada reacción. Escudriñó el rostro de Harry intentando averiguar si todo aquello era parte de algún tipo de broma. El chico lucía bastante serio, demasiado serio pero no le dio tiempo a sacar conclusiones pues la puerta de la Sala se había abierto y un destello dorado los había dejado sin palabras.

¿Te has propuesto matar a la comadreja?