¡Hola hola! Merry Christmas!
Aquí estoy otra vez… tarde, pero ya toy aquí :D
¿Cómo estáis? ¿Santa se ha portado bien con vosotros? Espero que sí, que tod s sois mu wuen s; yo no, por supuesto XD! Por tardar tanto en traeros este regalito me ha traído carbón :'( a ver si los reyes son más majos... ¬,¬
Bueno, bueno, ya vale de presentaciones y disclaimers (que, por cierto, Naruto no es mío, es de Kishimoto-sensei con el cuál tengo una charla pendiente por el final de nuestro Naru... #¬_¬) y os dejo ya con el capítulo!
A disfrutare! :3
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Capítulo 12
Shizune miró el reloj pegado en la pared. Llevaban casi toda la hora de la sesión los dos callados: Naruto mirando la lluvia caer y ella mirándolo a él. La sesión anterior fue igual; y la anterior a esa. Shizune suspiró. ¿Cómo quería Naruto que lo ayudase si no hablaba con ella? cansada de aquello, se enderezó y dejó su libreta de apuntes sobre la mesa con un golpe sordo.
- Vale, esto se acabó. –Naruto la miró con los ojos en blanco-. Si no quieres hablar, no puedo ayudarte. Y tengo otros pacientes que aprovecharían muy bien tus horas de silencio... –nada. Ni una palabra por parte del rubio-. No lo entiendo, Naruto-kun. Has pasado de querer ayuda externa a hacer un voto de silencio en una semana y media. –se recostó en el sillón mientras entrecruzaba las piernas-. Y no he vuelto a oír hablar de ese chico del que te había empezado a enamorar...
- Yo no me he enamorado. –refutó el rubio, enderezándose en el sofá-. No tengo idea de lo que es el amor y tú me estás afirmando que... ¿me he enamorado? –soltó una carcajada-. Eso tiene gracia...
- ¿Me equivoco?
- De hito en hito.
- ¿Ah, sí? –dijo, con una burlesca sonrisa-. Entonces, ¿por qué no dejas de suspirar mientras te acaricias los últimos resquicios de la marca de mordedura que tienes en el cuello? –el rubio se dio cuenta de en dónde estaba su mano y la dejó caer en el mismo instante que Shizune mencionó el acto.
- Eso no dice nada...
- A mí, en cambio, me parece que eso dice que lo echas de menos y que llevas un tiempo sin verle... –el rubio apartó la mirada de la psicóloga-. El que apartes tus ojos significa que acabo de dar en el clavo otra vez...
- No quiero seguir hablando. –se levantó del sitio para irse; pero Shizune se interpuso entre la puerta y él.
- ¿Por qué no quieres hablar de lo que sientes por él?
- ¡¿Por qué tu sí?!
- ¡Porque creo que lo que sientes por él es lo que te ha hecho darte cuenta de que tienes miedo de algo de lo que aún no te has dado cuenta que está sin resolver! –Shizune se tapó la boca en cuanto soltó aquellas palabras por culpa de la rabia. El protocolo es que los pacientes mismos descubran el inicio de sus problemas para empezar a resolverlos a su ritmo; no darles la respuesta en bandeja como acababa de hacer con Naruto. El rubio frunció el ceño y atrapó por los brazos a Shizune.
- ¿Qué quieres decir? –Shizune se mordió los labios y apartó la vista de Naruto-. ¿Sasuke tiene la culpa de que me esté pasando esto? –sacudió a Shizune, enfadado-. Los sueños, las pérdidas de tiempo, mis indecisiones... ¿todo es por él? ¡¿Y querías que me acercara más a él?!
- ¡Porque puede ayudarte!
- ¡Acabas de soltarme que todo esto es por su culpa-ttebayo! –Shizune parpadeó al escuchar la muletilla y se mordió los labios para no reírse en la cara dl rubio-. Joder... Ahora con mucha más razón voy a evitarlo... –Shizune palideció al escuchar la determinación del rubio de alejarse de la persona que más podría ayudarle y, a la desesperada, gritó algo que lo haría cambiar de opinión.
- ¡¿Es que quieres seguir soñando con el accidente en el que salvaste a Naruko a costa de tu propia vida?! –Naruto soltó a Shizune al instante en que escuchó la pregunta; cómo si la psicóloga quemara sus manos...-. Hazme caso, Naruto... No te alejes de tu novio-
- Voy a estar pagando mi error hasta que me muera, ¿verdad? –el rubio se dio la vuelta, sujetándose el brazo.
- ¿Error? ¿Qué error? –Naruto no dijo nada; solo tomó sus pertenencias y se acercó a la puerta-. Naruto, no has hecho nada malo. –le rozó el brazo y éste se estremeció-. Salvaste a Naruko de una muerte segura...
- Que yo provoqué... –murmuró.
- No, no. –negó Shizune-. Debes dejar de culparte por aquello. Sólo eras un crío... –Naruto la observó sin verla, aún agarrando el pomo de la puerta y, con voz ahogada, le habló.
- ¿Y si no hubiera sido "un crio"? ¿Cuál sería tú diagnóstico, Shizune? –la psicóloga tragó el nudo que se le había hecho en la garganta; pero no dijo nada-. Lo que yo... –sacudió la cabeza y se giró hacia la puerta-. Lo que casi nos hicimos Naruko y yo, no tiene perdón. –apretó los dientes y, entre estos, gruñó-. Ella casi nos mata...
- No puedes seguir culpando a Naruko por el hecho de que fue concebida contra la voluntad de la familia de Kushina-san... –al escuchar esas últimas palabras, Naruto se giró y fulminó con sus ojos a Shizune; que, a ésta, le pareció verlos cambiar de color por la ira reflejada en ellos.
- Esto, Shizune, no puede salir de estas cuatro paredes. –soltó con voz calmada el rubio; haciendo estremecer a Shizune-. Te lo conté hace once años por el maldito remordimiento que me atacó en aquél entonces... –abrió la puerta y, antes de salir, soltó-. Ahora, iré a decirle a mi "novio" que hemos acabado.
- ¡Naruto! –corrió hacia la puerta y, al abrirla, el pasillo al que daba esta se encontraba totalmente vacío. Shizune la cerró con rabia y apoyó la frente sobre ésta-. Maldición.
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Ino observaba las fotos de los dibujos de Naruto tumbada en el sofá, suspirando cada tanto tiempo, mostrando su cansancio y su melancolía. Quería ver a su primo dibujar de nuevo aquellos dibujos escondidos en la estantería, como si fueran ilegales, y contemplar su cambio de estado. ¿Sonreiría? ¿Se mordería la lengua como hacían algunos pintores? ¿Tacharía una y mil veces sus dibujos hasta alcanzar la perfección?
Se enderezó y pausó su móvil. Se restregó los ojos, cansados, y miró la puerta del cuarto de su primo. Desde que lo echó de casa, Naruto se negó a volver al piso. Era más fácil para Shikamaru, Naruko y ella remover las cosas del cuarto de su primo; pero no valía la pena no tener a Naruto cerca que tener más libertad de investigación.
Lo echaba de menos.
Muchísimo.
Y, con su nula aparición por el piso, les era imposible quitarle el collar a Naruto. Necesitaban el maldito pene azul para poder descodificar el tercer diario que Shikamaru desconocía.
Apretó los puños a sus costados y se levantó del sofá. Nunca creyó que ese collar fuera tan primordial. ¡Incluso Naruto quería darlo por perdido cuando se lo dejó en el piso de Sasuke! Cuando pasó por delante del pasillo que daba al recibidor, se escucharon golpes aporreándose en la puerta. La rubia suspiró y se acercó a la puerta, ya imaginándose quien se encontraba al otro lado. Sacó los seguros, respiró profundamente y la abrió. Sasuke, con ojos expectantes, esperó a ver quién se encontraba tras la puerta para acabar chistando al ver al rubio equivocado. Ino se apoyó en el marco de la puerta, algo triste por el moreno, y esperó a que éste le hablara.
- ¿Sabes algo de él? –le gruñó.
- Sigue yendo a la psicóloga y al trabajo de la nueva universidad. Pero de allí, ya no sé nada más.
- No me coge el móvil...
- Bienvenido a mi mundo. –miró hacia el interior del piso-. Cuando quiere desaparecer, Naruto lo consigue con creces... Incluso, creo que consigue venir al apartamento sin que lo veamos... –Ino puso los ojos en blanco y se quedó con la boca abierta al ver la figura que se acercaba tras el moreno. Se enderezó del umbral mientras Sasuke se giraba a ver tras de sí -. ¿Papá? –Sasuke miró de la rubia al hombre que acababa de llegar; encontrando alguna que otra similitud con la chica y el recién llegado.
El hombre miró de su hija al Uchiha un par de veces antes de asentir hacia el moreno y luego fijarse en su hija. Sasuke no tuvo tiempo de corresponder al saludo ya que fue apartado con brusquedad y olvidado a un lado.
- Ino, me alegro de que sentado cabeza con un chico como el menor de los Uchiha.
- ¡Vaya! Ni un "¡Hola hija! ¿Cómo estás? ¿Te van bien los estudios? ¿Quién es este chico GAY tan guapo que está en frente de tu puerta?" –dijo, frunciéndole el ceño a Inoichi Yamanaka-. Al menos, ten la maldita cortesía de decir un puñetero "Hola".
- ¿Es gay? –Ino suspiró, resignada con lo que su padre solo oía de ella y con la mente cerrada que tenía su progenitor. Inoichi dio un paso hacia un lado, alejándose del moreno como si éste tuviera algo malo.
- Es la pareja de Naruto. –al escucharla, el padre de Ino gruñó.
- ¿Es que tu primo aún no ha dejado ése maldito estilo de vida? Kami, aún recuerdo su fiesta de compromiso... No pudo hacer otra cosa que enrollarse con ése maldito chaval para evitar el enlace.
- Naruto no lo hizo aposta. Había bebido un poco y el alcohol le hizo mostrarse tal y como es: un chico que prefería a los de su mismo sexo. Y eso, padre –le encaró, apretando los puños a sus costados-, no-es-malo.
- Ése niño no ha hecho más que empeorar, día tras día, desde que se tiró para salvar a su hermana de un camión y acabó siendo golpeado por una moto. –suspiró-. Seguro que ésta le dio un golpe en la cabeza y le hizo ir por el mal camino...
- ¡Oh, por Kami! ¡Tú y Mito-baa-san sois igual de cabeza-cuadrados! Naruto no eligió ser gay, lo era desde el mismo momento en que vino a éste mudo. Sólo... –agachó la cabeza y apartó sus ojos de su padre-… sólo que, cuando creció, distinguió sus gustos y-
- Vale ya, niña. No he venido aquí para que me convenzas de que ése crío no está haciendo nada malo al acostarse con... –miró a Sasuke y arrugó la nariz, cómo si le diera asco-...con los de su mismo sexo. ¿Tus padres lo aprueban, el que te estés acostando con hombres, o no lo saben? –Sasuke le sonrió de oreja a oreja a Inoichi cuando se giró hacia él.
- Están encantados de que haya sentado cabeza con Naruto. Y, ¿señor? –agarró al padre de Ino y lo empotró contra la pared de al lado del apartamento de los dos rubios mientras acercaba su rostro al de Inoichi con su rostro mostrando una ira que haría que el mismísimo Lucifer temblara-. Vuelva a insultar a mi novio o a su hija y acabará en un cubo de basura. –apretó el agarre y escuchó a su presa gemir-. O, al menos, lo que quede de usted.
Sasuke se vio arrastrado hacia atrás, con fuerza, haciendo que soltara al padre de Ino. Al girarse a su próximo rival, los ojos azul marino de Naruto lo atrancaron en el sitio. Tanto tiempo si verle le había hecho olvidar cómo eran los ojos de su rubio. O su pelo, su rostro... Frunció el ceño. ¿Había adelgazado? Si lo había hecho, su pérdida de peso no le había afectado a su fuerza.
Al ver que Sasuke no le respondía a la pregunta que le había gritado, apretó el agarre al moreno; haciéndole saltar y luego parpadear, cómo si saliera de algún tipo de trance. Sasuke se enderezó y le mostró, lo que el rubio creía, una sonrisa a escondidas; ya que sus labios apenas se movieron. Volvió a tirar de su brazo y le gruñó:
- ¿Qué-coño-estabas-haciendo? –Sasuke frunció el ceño al ver lo enfadado que estaba Naruto con él.
- Sólo –gruñó él también-, le decía a tu tío que moderara sus palabras a lo que se refiere a ti y a su propia hija. –se soltó del agarre de Naruto y miró a Inoichi, que se masajeaba el cuello.
- Vaya espécimen con el que te has juntado, Naruto. Igual de violento que tú.
Naruto se clavó las uñas en las palmas de sus manos y se mordió la mejilla para no soltar todos los improperios que se le habían cruzado por la mente. En vez de eso, y a regañadientes, se inclinó hacia Inoichi y esperó que, el mensaje no hablado, fuera suficiente. Pero nunca era suficiente para los que se quedaban en la casa Uzumaki.
- Por qué y por quién te disculpas, muchacho. –se acercó tanto al inclinado Naruto, que éste podía verle los ilustrados zapatos de marca brillar-. Responde.
- Si debo decirte por qué estoy pidiendo perdón, es que no había nada que lamentar. –se enderezó y fulminó a su tío-. Y, entonces, el que debería estar inclinado, pidiendo disculpas, eres tú. –su tío lo cogió de la solapa de su camiseta y apretó con fuerza. Si Naruto sintió algún dolor, éste no se lo demostró.
- Muchacho, algún día te arrepentirás por ir en contra de la corriente en la que va tu familia. –el rubio le dio un manotazo y se alejó de Inoichi.
- Hace mucho –le gruñó- que ya no estoy nadando en el mismo río que los Uzumaki y los Namikaze.
Inoichi apretó con fuerza sus dientes, conteniendo la rabia. Al final, sólo se dio la vuelta y se fue por donde vino. Naruto suspiró y relajó sus tensos hombros. No bastaba con que una parte de su familia fuera conocida por los logros de los integrantes de ésta; sino que su otra parte era, lo que podría considerarse, parte de la nobleza del país. Por suerte para él, el nombre Uzumaki era muy común en el país y nunca lo habían relacionado con la maldita rama descendiente de la nobleza. Naruto se restregó los ojos con las palmas de sus manos, cansado. Y aún no podría descansar. Se giró hacia su prima y el moreno y esperó a que alguien rompiera el maldito incómodo silencio... Al final fue Ino.
- Naruto... ¡¿Puede saberse qué coño pasaba por tu maldita y estúpida cabeza?! –gritó, dándole una colleja que casi lo tiró al suelo-. Y si, digo cabeza que no cerebro, ¡porque dudo de que tengas uno!
- ¡Joder! Me voy un par de días y-
- No han sido un par de días. –ésta vez, fue Sasuke el que le pegó una colleja-. Han sido once.
- Cómo si son veinte. –gruñó, masajeándose la maltratada nuca-. Ni que me hubiera ido de la ciudad. –soltó, no queriendo que los dos frente a él lo escucharan; aunque no pudo evitarlo. Ino y Sasuke se estremecieron al ver el porte melancólico de Naruto y se temieron lo peor.
- Naruto –lo llamó Ino mientras lo cogía por la manga de la chaqueta de cuero marrón que llevaba-, ¿quieres irte de Konoha? –Naruto frunció el ceño.
- ¿A qué viene eso? –Sasuke e Ino ya suspiraban, aliviados porque no fuera lo malo que habían supuesto, cuando el rubio siguió-. Si quisiera irme, debería cerrar unos cuantos capítulos en esta ciudad para poder irme... –sonrió con tristeza, mirando hacia la parte de la ciudad que se veía desde su piso-. Y no son fáciles de cerrar. –volvió a mirar a los dos frente a él e hizo un mohín hacia Sasuke-. Y uno de los capítulos, para mi desgracia, eres tú.
- Al menos, formo parte de tu historia. –soltó el moreno, con voz enronquecida.
- Por un mes más, sí. –el Uchiha gruñó y se enfureció para que Naruto no notara que, el que llevara la cuenta de los días que faltaban para que se rompiera su trato, le hería y lo mortificaba.
- No es justo que, cuando te dé una puta rabieta de más de una semana, nos quite tiempo del trato. –Naruto le sonrió con cinismo y Sasuke se estremeció, no gustándole lo que pudiera venir a continuación.
- Yo creía que querías disfrutar todos y cada uno de los momentos que una pareja real padecía. Y las riñas, querido Sasuke, son una parte de las relaciones.
- Y los polvos de reconciliación también.
- Oh, ¿es eso lo que quieres?
- Ahora mismo, lo que quiero, es saber qué cojones puedo hacer para que dejes de pensar y considerar nuestra relación algo temporal.
- No es posible.
- ¿Estás seguro? –dio un paso hacia él con una sonrisa de "te he pillado" en los labios-. Porque yo creo que, el que huyeras de mí el otro día, era para alejarte de lo que te asusta más de nosotros dos: que haya un "nosotros". –Naruto, involuntariamente, dio un paso para atrás, asustado de las palabras de Sasuke; pero no por ellas mismas, sino porque es lo que Shizune le había insinuado: Sasuke era su salvación y su maldita perdición a la vez. ¡Y no quería dejarse llevar!
- Te acabas de quedar sin polvo.
- ¿Es que había alguna remota posibilidad de que te acostaras conmigo sin después huir otra semana de mí? –Naruto empezó a sentirse pequeño; indefenso, cómo cuando tenía cinco años... ¡Y eso que venía a decirle que el trato se había acabado!-. No lo creo. –avanzó hacia el rubio y éste creía que le haría algo; así que cerró los ojos y esperó lo que fuera que viniese. Pero no pasó nada-. Debería deshacer el maldito trato. –Naruto se estremeció al escuchar a Sasuke y puso los ojos en blanco, no creyendo lo que estaba escuchando-. Pero sería por mí, Namikaze-kun; lo haría para alejarme de ti. –Sasuke soltó una risa amarga y sin que lo viera Naruto, pero Ino sí. Antes de desaparecer de la visión de ella, Sasuke se agarró del pelo con fuerza, respiró hondo y siguió su camino hacia las escaleras-. ¿Qué coño me pasa con él? –susurró, para que no lo escucharan los rubios.
Mientras, sin saber que decir, Naruto se quedó parado, allí de pie, hasta que Ino lo sacudió para sacarlo de su aturdimiento. Su prima lo miraba, asustada por algo o alguien. Parpadeó y sintió un cosquilleo por sus mejillas. Ino volvió a sacudirlo mientras movía los labios; pero de estos no salían nada. Al final, la rubia lo abrazó y hundió su rostro en el pecho del rubio. Naruto sintió el cuerpo de Ino temblar, así que la abrazó y dejó que se desahogara.
Nunca se dio cuenta de que Ino empezó a llorar en cuanto vio que Naruto, su inquebrantable Naruto, empezó a llorar sin mostrar emoción alguna.
Era un maldito autómata vacío.
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Inoichi descolgó el móvil que no había parado de vibrar desde que dejó a su hija y sobrino en su apartamento. Lo descolgó y contestó con brusquedad. El silencio al otro lado de la línea le dijo que no debería haberlo hecho.
- ¿A qué ha venido ése saludo, querido yerno?
- Mito-san, perdone mi descortesía. –dijo, inclinándose hacia delante aunque ésta no pudiera verle-. Acabo de hablar con-
- ¿Naruto? –Mito soltó una suave risita-. Ése niño siempre consigue sacarte de los nervios. –Inoichi gruñó.
- Señora, sigo sin entender por qué no le molesta el hecho de que Naruto se de las libertades de ir por ahí acostándose con el primer culo que vea.
- Sabes que eso no es verdad, Inoichi. –desde el otro lado de la línea, se escuchó como Mito removía unos papeles-. Ahora está con un chico estable. Un chico con renombre y muy guapo...
- Sasuke Uchiha. –gruñó el rubio.
- Vaya, ¿lo conoces?
- Me ha amenazado...
- Oh, vaya, ¡qué desafortunado encuentro!
- Mito-san, yo realmente insistiría en el compromiso con la chica Hyuga para Naruto. Aunque no le guste estar con la muchacha, puede ser un matrimonio solo en papel y-
- Mi esposo, que en paz descanse en el maldito lecho de Satanás, fue el que quería esa estúpida unión; y por ella, ya no veo a mi nieto desde ése fatídico día.
- ¿Por eso lo de la fiesta? –Inoichi pudo ver en su mente la sonrisa que se iba extendiendo en el rostro de Mito-san.
- Quiero celebrar junto a mis nietos los veinte años de mi nieta; ¿es algo tan raro?
Kushina giró la pequeña tarjeta más de treinta veces, no creyéndose lo que había escrito en ella. Volvió a girarla y a leerla y a girarla otra vez.
Así es como la encontró Minato, quién la observaba con una sonrisa tonta de enamorado cómo la primera vez. Se acercó a ella y, al rozarle el hombro, el rubio acabó en el suelo a causa de una llave que le hizo Kushina. Cuando ésta se dio cuenta de lo que le había hecho, lo ayudó a levantarse y a comprobar que no le hubiera causado ninguna lesión grave.
- Recuérdame que no vuelva a acercarme a ti sin avisarte antes de que soy yo. –soltó Minato entre risas.
- Llevas veinticinco años casado conmigo y treinta y cinco de conocerme, ¿cómo es posible que aún no hayas entendido que nos se me debe pillar por sorpresa?
- ¿Tanto tiempo llevamos juntos? –soltó una risita y le acarició la mejilla-. Parece que fue ayer cuando me golpeaste en la cara porque creías que te había levantado la falda.
- Me la levantaste.
- No fui yo. –volvió a defenderse-. Fue Ino- –la sonrisa de Minato fue empequeñeciéndose al recordar a su ex-amigo-. Ya sabes quién. –Kushina asintió y volvió a mirar la tarjeta que tenía entre sus manos-. ¿Qué es eso?
- Léelo tú mismo. –dijo, entregándole la tarjeta.
A la atención de la familia Namikaze:
Han sido ustedes invitados a la fiesta del vigésimo cumpleaños de Naruko Uzumaki que se celebrará el próximo viernes 24 de diciembre a las 19 horas en la mansión Uzumaki.
Esperamos su asistencia.
Atte.
Mito Uzumaki
Minato empezó a imitar a Kushina cuando la vio al entrar. Giró la tarjeta innumerables veces, no creyéndose lo que había escrito en ése pequeño trozo de papel.
- No sé qué trama mi madre... –se dijo Kushina-. Pero no creo que sea algo bueno.
- ¿Naruko estará al corriente de que Mito-san le ha preparado una fiesta? –la pelirroja sacudió su cabeza.
- No lo cero. Conociendo a mi madre, seguro que se lo dirá el mismo día de la fiesta.
- ¿Y Naruto?
- Aún menos. Estoy segura de que le enviará un séquito de hombres para secuestrarlo... –suspiró-. Naruto odia a la rama Uzumaki con toda su alma...
- Oye Kushina, sé que está malo preguntarlo ahora; pero es que acabo de darme cuenta de que... –la pelirroja lo miró con una de sus cejas enarcadas y esperó a que continuara-. …¿celebramos el cumpleaños de Naruto en octubre?
Kushina puso los ojos en blanco y, cuando cayó en la cuenta de lo que le estaba preguntando exactamente Minato, gritó.
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Ino acababa de dejar a su primo en la bañera de su cuarto de baño cuando se fijó en la tarjeta. Ya nadie enviaba ése tipo de tarjetas con letras de oro, perfumadas y selladas con cera y el escudo de la familia. Al leerla, corrió hacia el baño y abrió la puerta de golpe, provocando que Naruto saliera de su ensimismamiento en la bañera. Suerte que ésta estaba llena de espuma, porque no tenía muchas ganas de ver a su primo en pelota picada.
- Lee esto. –le mandó mientras le extendía la tarjeta. Mientras leía, Naruto se asustaba más y más-. ¿Sabes lo que significa?
- Que tenemos una semana para coger nuestras cosas e huir de aquí.
- Sabes que no serviría de nada. –Ino frunció el ceño al ver algo escrito a mano tras la tarjeta. No lo había notado hasta que su primo la alzó hacia ella-. ¿Y eso?
Al girar la tarjeta, Naruto leyó el mensaje en voz alta.
- "Espero verte con Sasuke Uchiha en la fiesta, Naruto. Ya me he tomado la libertad de enviar una invitación al resto de la familia; pero, cómo sabes, a las parejas se les ha de preguntar antes de tomar por sentado de que irán, ¿no?" –Naruto parpadeó, anonadado por lo que acababa de leer. ¿Cómo sabía Mito-baa-san sobre Sasuke? Es más, ¿cómo se atrevía a mandarle que invitara al Uchiha sin siquiera consultarlo con él?-. ¡Maldita vieja bruja!
- No me puedo creer que nos haya estado vigilando. –Naruto soltó un gruñido. Enfadado, rompió la tarjeta y se levantó.
- Yo sí que me lo creo. –alzó una de sus cejas al ver cómo Ino se quedaba con la boca abierta mientras le observaba la entrepierna-. Pensaba que te habías acostumbrado. –ésta vez fue el turno de Ino para gruñir.
- Nadie podría acostumbrarse a verte desnudo y no flipar en colores. –apartó la mirada con las mejillas al rojo vivo-. Si tuviera más tiempo y menos decoro, me pasaría el día estudiando tu cuerpo y saber dónde darte para que acabes adolorido contra el suelo.
- Todos y cada uno de los hombres con los que me he acostado han dicho lo mismo. –dijo, cubriéndose con una toalla mientras movía la mano despreocupadamente-. Quitándole la última parte de lo que has dicho, claro está. Y lo del decoro. –dijo, con una sonrisa pícara-. Ningún tío se preocupa por el decoro cuando puedes lamer todo el cuerpo y-
- ¡Lalalalalalalalalalalalalalalala! –gritó Ino, tapándose los oídos mientras salía por patas del baño-. ¡No te oigo, no te oigo!
Naruto soltó una risita y miró los restos de la tarjeta destrozada. ¿Qué iba a hacer con Sasuke?
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- ¿El cumpleaños de la hermana de Naruto? –preguntó Sasuke, apartándose el teléfono de su oreja y mirando con mala cara al aparato; no creyéndose lo que su hermano le decía. Volvió a acercárselo y siguió con el extraño juego de Itachi-. ¿Hablas en serio? ¿Por qué os invitarían los Namikaze?
- No han sido los Namikaze; sino los Uzumaki. –le aclaró Itachi, confundiendo a Sasuke-. ¿Sabías que tu "novio de tres meses" es casi tan rico como el mismísimo rey? –soltó una carcajada mientras Sasuke se quedaba a cuadros-. Casi me ahogo cuando Otto-san me los dijo. Deidara se ha quedado sin palabras cuando se lo he explicado y se ha vuelto paranoico con lo de la familia de Naruto.
- ¡No estoy como loco! –escuchó gritar desde lo lejos Sasuke. Si Deidara no estaba cómo loco, Sasuke estaría a punto de estarlo.
- Si, si. A lo que iba, en la tarjeta tú no estás incluido. –Sasuke parpadeó para salirse de su trance y prestó atención a las palabras que acababa de soltarle su hermano.
- ¿No estoy incluido? –preguntó, no entendiendo por qué él no estaba incluido en la invitación cuando, podría asegurar, era por él el que su familia estuviera invitada-. ¡¿Por qué no?!
- Aquí pone sólo nuestros nombres. No sé por qué no- –el timbre de la puerta sonó y Sasuke gruñó.
- Lo siento, Itachi, tengo que colgar.
- ¡Oi! ¡Ottoto!
Sasuke dejó el teléfono con fuerza en su base y, en un par de zancadas, se dirigió a la puerta y la abrió de golpe.
- ¡¿Qué-?! –Sasuke se quedó mudo al ver quién era.
Naruto, con el pelo aún empapado por el baño que acababa de tomar, estaba parado frente a la puerta de su apartamento con el ceño fruncido. Así que el Uchiha le respondió con otro. ¡Era él el que debía estar enfadado, no su rubio!
- ¿Qué quieres, Naruto? –el rubio hizo chirriar sus dientes al escuchar el tono de Sasuke. Aguantándose las ganas de soltarle un puñetazo, se calmó y le preguntó lo que había venido a preguntarle.
- ¿Estás libre la noche del veinticuatro? –Sasuke hizo desaparecer su ceño fruncido, y lo cambió por una cara de incredulidad, al escuchar lo que le decía Naruto; no creyéndose lo que le acababa de decir.
- Perdona, ¿qué?
- El veinticuatro, ¿estás libre?
- ¿Quieres pasar la víspera de navidad conmigo? –Naruto soltó un suspiro al escucharlo.
- Eso sería el paraíso comparado con lo que en realidad te estoy pidiendo... –Sasuke volvió a la fase del ceño fruncido, no entendiendo lo que trataba de decirle el rubio-. Mi abuela ha organizado una fiesta de cumpleaños para Naruko –"Ah, la famosa fiesta a la que no estoy invitado". Pensó Sasuke-; y, por lo visto, la vieja bruja sabe que tenemos una relación. –Sasuke lo miró y sonrió con altanería. No iba a interrumpirlo por nada del mundo-. Así que... ¿serías mi pareja en la fiesta? –soltó, apretando la mandíbula con fuerza. Al ver que Sasuke no respondía a su invitación, creyó que este no le había escuchado. Pero, al ver como éste se apoyaba en el marco de la puerta, con los brazos entrecruzados en su pecho, y como una de sus comisuras se alzaba un poco, mostrando su tan comuna sonrisa burlesca, supo que el moreno le había escuchado muy bien.
- Perdona, creo que no te he oído bien. –"Mentiroso". Pensó el rubio. Imitó la posición del Uchiha e inclinó su cabeza hacia un lado-. ¿Podrías repetírmelo?
- Si no lo has oído no pienso repetírtelo. –gruñó Naruto-. Responde sí o no.
- Mmmm –Sasuke se golpeó el mentón con el índice, como si estuviera sopesando la respuesta, hasta que al final le contestó-, creo que me negaré. –y, con esas palabras, se metió en el piso y le cerró la puerta en las narices.
Naruto se quedó, allí de pie, con los ojos en blanco no creyéndose lo que le acababa de pasar. Parpadeó para quitarse el ensimismamiento de la mente y entonces, enrabietado, empezó a golpear la puerta.
- ¡Oi! ¡Abre ahora mismo, teme! –gritó, pero no hubo respuesta-. ¡Abre-ttebayo!
- ¿Por qué debería? –gritó Sasuke desde el otro lado de la puerta-. Ni siquiera te has disculpado.
- ¡¿Ha?! ¡¿De qué y por qué debería disculparme contigo?! –Naruto podría apostar que escuchó a Sasuke gruñir desde el otro lado. Naruto se mesó el pelo, no sabiendo que hacer con la situación en la que se encontraba. Así que inspiró y soltó el aire con fuerza, intentando calmarse un poco para poder discutir con el Uchiha-. Oe, ¿podrías abrirme? –no hubo respuesta alguna desde el interior-. Sasuke, ¿por favor? El hablar con una puerta no es que sea muy interactivo. –el rubio apoyó la frente en la puerta y suspiró-. Siento no haberme contactado contigo estos últimos días...
De repente, la puerta se abrió hacia el interior, precipitando al rubio hacia dentro de la casa contra el suelo del recibidor. El dolor no tardó en aparecer. Naruto gimió mientras se enderezaba, aún en el suelo, con la mano tapando su nariz. Miró hacia el moreno y le frunció el ceño.
- Lo has hecho aposta, ¿no? –le acusó, con la voz algo agudizada por su nariz tapada.
- ¿Cómo iba a saber que estabas contra la puerta? –respondió, enarcando una de sus cejas. Se arrodillo enfrente de él y le golpeó la frente con su dedo índice-. No sé tú, pero yo no puedo ver a través de las puertas. –Naruto soltó un gruñido y apartó la vista del Uchiha. El moreno suspiró y, con cuidado, le apartó las manos para poder ver el estado de su nariz-. Déjame echar un vistazo.
No quiso discutir con el moreno, así que le dejó hacer mientras éste le miraba el rostro y lo movía de un lado para el otro para analizarlo. Pasó el pulgar por debajo de la nariz del rubio como si estuviera limpiando algo y, de repente, el moreno lo obligó a echar la cabeza para atrás.
- No muevas la cabeza. –le dijo, levantándose y cerrando la puerta tras Naruto-. Ven, levántate con cuidado con la cabeza hacia arriba.
- Es muy fácil decirlo-ttebayo... –gruñó. Y, entonces, sintió el brazo de Sasuke guiándole.
- Anda, ven aquí, quejica. –le soltó, intentando no reírse-. Vamos a verte la nariz.
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Ino salió corriendo del baño, dejando la puerta de éste abierta mientras el vahó del agua caliente salía de éste. Cubriéndose lo mejor que pudo con su toalla, corrió, esquivando obstáculos esparcidos por el camino hacia el teléfono de la casa; y cuando ya tenía el brazo estirado hacia el endemoniado aparato, la alfombra del salón, según ella, se movió para hacerla caer contra el suelo.
- ¡Maldita sea, alfombra! ¡¿Por qué te has movido?! –le gritó al objeto inanimado.
Se levantó, olvidándose de la toalla en el suelo, y cogió el teléfono cuando el que llamaba ya estaba dejando su mensaje en el contestador.
- Espero que valga la pena el moratón que me acabo de hacer.
- ¡EL CUMPLEAÑOS DE NII-CHAAAAN! –gritó Naruko desde el otro lado aparte de algunas que otras frases sin sentido.
- ¿Qué? Naruko, para. No entiendo nada de lo que me estás diciendo. –escuchó unos ruiditos y gritos antes de escuchar la calmada voz de su tío Minato.
- Hola tesoro. ¿Cómo estás? –le preguntó.
- Un poco dolorida y sorda, pero bien. –se sentó en el sofá mientras se examinaba la pierna-. ¿Qué es eso del cumpleaños de Naruto?
- ¿Cuándo es su cumpleaños? –le preguntó. Ino miró el auricular con una ceja enarcada, confundida por la reciente pregunta.
- ¿Cómo que cuando es? Pues el diez de octubre, claro. –le respondió sin dudarlo.
- Y... ¿a qué día estamos?
- A dieciocho de diciem –Ino puso los ojos en blanco al caer en lo que estaban insinuando; porque ella, la que organizaba todos y cada uno de los cumpleaños de Naruto desde hacía años, se había olvidado del de éste año-. ¡ .DER!
- Eso es lo que hemos pensado nosotros.
- ¡¿CÓMO ES POSIBLE DE QUE ME HAYA OLVIDADO DE SU CUMPLEAÑOS?! –se levantó del sofá mientras se tiraba, histérica, del pelo-. Vivo con él, estudio con él, salgo con él... ¡Por Kami! ¿Cómo coño he podido olvidarme del cumpleaños de una de las personas más importantes de mi vida?
- Tranquilízate Ino.
- ¿Qué me tranquilice? ¡¿Qué me tranquilice?! Tío Minato, esto es muy grave.
- Si... Imagínate cómo se han puesto Tsunade y tu tía... –soltó una risita mientras Ino pensaba que no era el momento para reírse-. Ahora mismo, están en el centro comercial comprando todo lo que haya en las tiendas para complacer a tu primo y pedirle perdón llenando vuestra casa de regalos-
- Tío Minato –lo interrumpió-, esto no se arregla con regalos y tú lo sabes. –silencio, seguido por un suspiro lleno de cansancio.
- Lo sé perfectamente, Ino. Y, éste maldito fallo por nuestra parte, ahora puede ser mucho más grave que un simple fallo.
- ¿Tío?
- ¡Oh! No me hagas caso, preciosa. –le dijo, cambiándole el tema-. Sólo te llamaba para decirte esto y que hemos hablado con Mito para hacer una fiesta doble para Naruto y Naruko.
- Oh, sí, la fiesta... ¡Espera, ¿qué?! –le gritó, enderezándose del sofá-. ¡¿Os habéis vuelto majaretas?!
- Es lo mejor que se nos ha podido ocurrir; y Mito ha accedido a hacerlo.
- Sabéis que Naruto no soporta esa rama de la familia... –apretó el teléfono hasta casi romperlo-... y yo tampoco.
- Ino, en ocasiones, la gente debe dar un paso para que todo pueda cambiar...
- Siento que no vaya a ser yo la que dé ese maldito paso. –dio una vuelta sobre su eje antes de dar su última palabra-. Si los Uzumaki quieren que arreglemos nuestras diferencias, ya saben dónde encontrarnos; ya que tienen espías observándonos, por lo que he visto.
Y le colgó.
Ino no se movió a excepción de su mandíbula, la cual se apretaba con fuerza; haciéndola chirriar. Sus ojos se llenaron de lágrimas de rabia; pero supo contenerlas. Sacudió la cabeza y apretó los ojos, no dejándose vencer por los recuerdos ni por los Uzumaki.
El timbre de la puerta la sacó de sus pensamientos y dio gracias a la persona que se encontraba al otro lado de la puerta por distraerla. Caminó hacia la puerta y la abrió de golpe, encontrándose al joven Nara, quién se quedó atascado al ver a la rubia.
- Ah, eres tú. –saludó y volvió al interior, esperando que la siguiera-. Tengo buenas y malas noticias. ¿Cuál quieres oír primero?–miró por encima de su hombro y vio que Shikamaru no se había movido de su sitio mientras la miraba con la mandíbula casi tocando el suelo. Le frunció el ceño, confundida-. ¿Shikamaru? ¿Por qué sigues allí para-a-aaah, ¡Achís! ¡Kami, qué frío! Entra de una vez y-
Cuando se abrazó con sus brazos, Ino sintió, o más bien, no sintió la ropa que debería estar cubriéndole el cuerpo y, al mirar hacia abajo, entendió la razón de la estupefacción del moreno. Le había abierto la puerta desnuda... ¡Desnuda!
Ino no sabía qué cubrirse hasta que su cerebro le dio la idea más inteligente de su vida: corrió hacía su habitación mientras gritaba como una niña. Pero, antes de llegar a su cuarto, la alfombra volvió a moverse; provocando que se tropezara pero, esta vez sin caerse. Cerró la puerta de la habitación y le suplicó, a quién fuera que la escuchase, que retrocediera el tiempo para evitar aquél maldito mal trago que acababa de pasar.
Mientras, Shikamaru se adentró al interior del apartamento y se quedó observando la puerta de la rubia. Lo que acababa de ver, había sido la perfección sin igual. Incluyendo el tropiezo de Ino con la alfombra. Se cubrió la boca para que su risa no fuera escuchada por la rubia y dio gracias, a quién fuera que le escuchase, por aquél impresionante espectáculo.
/
Sasuke le pasó el algodón por entre el labio y la nariz para limpiarle los restos de sangre que le había salido al rubio por el golpe. Le apretó el tabique para ver si había alguna rotura y llevarlo al hospital; pero la reacción que recibió del rubio fue un simple fruncido de ceño.
Ninguna queja.
- No está roto. –murmuró para sí.
- Si lo estuviera, te lo habría dicho yo mismo. –gruñó Naruto con la cabeza echada para atrás; apoyándose en el respaldo del sofá.
- Vaya, ¿tienes experiencia con huesos rotos? –preguntó mientras le ponía un trozo de papel en los dos orificios de la nariz para comprobar que la hemorragia había finalizado.
- Algo así. –gimió, al sentir la intrusión del papel-. Me he roto más huesos de los que podría contar. –inspiró cuando el moreno sacó los dos papeles de su nariz-. ¿ya no me desangro?
- Un poco del orificio derecho. –vio a Sasuke alejarse y volver a aparecer en un par de segundos-. Si te quedas así unos minutos dejará de sangrar. –cuando vio que el moreno iba a alejarse otra vez, Naruto lo retuvo.
- Oye. –Sasuke enarcó una ceja al ver que el rubio lo retenía pero sin decirle nada más.
- ¿Sí? –Naruto se mordió el labio inferior, no queriendo mostrarse débil con lo que iba a decirle. El moreno escuchó un murmullo salir de entre los labios del rubio pero sin entender nada-. No hables tan bajo que no te escucho. –Naruto gruñó mientras su cara enrojecía y hacía que Sasuke sonriera-. ¿Podrías repetirlo, por favor?
- Quédate donde pueda verte; no me gusta que... bueno... –al escuchar eso viniendo de la boca del rubio, el pecho de Sasuke se calentó y, para que el rubio no viera que acababa de ser perdonado de todo lo mal que le había hecho pasar, se arrodilló en el suelo y apoyó su cabeza en el respaldo del sofá desde atrás, escondiendo su rostro-. Lo estás haciendo adrede, ¿no? –no hubo respuesta por parte del moreno-. Si te estás riendo de mí, te juro que- –Sasuke detuvo a Naruto antes de que este se enderezara del sofá y mantuvo su brazo allí, rodeándole los hombros.
- Habías quedado bien, dobe. No lo estropees. –Naruto miró, o más bien, intentó ver a Sasuke, apoyado a su izquierda, en el respaldo del sofá. Levantó el brazo y pasó, por entre sus hebras de color azabache, sus largos dedos, masajeándole el cuero cabelludo.
- ¿Vendrás conmigo al cumpleaños de Naruko?
- Sabes que sí.
- ¿Nos iremos en cuanto canten el cumpleaños feliz?
- Incluso antes, si quieres. –Naruto se revolvió en su sitio hasta que su mejilla tocó la cabeza de Sasuke.
- ¿Puedo quedarme a dormir? –el moreno descubrió su rostro, anonadado por la petición del rubio; pero se recompuso con rapidez y, con una sonrisa pícara, le susurró sobre sus labios.
- Eso ni se pregunta, usuratonkachi.
Continuará
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Yyyyyyyyyy fin... por ahora XD!
¡Pues hasta aquí el capitulo chicos/as! Poquito a poquito, nuestra parejita se está volviendo una verdadera parejita :D y la fiesta... bueno, ya se verá cómo irá XD!
Bueno, vamos con las answers de los reviews:
natzumy08: Bueno, me he vuelto a tardar; ¡pero tenía exámenes! y aún los tengo... bueno, en éste cap ya Sasuke va rompiendo poco a poco las barreras de nuestro Naru y provocándole sentimientos que él nunca había sentido :D y, ahora, aparece la otra rama de la familia de Naruto para liarlo todo... ¡qué mala soy! :3 bueno, espero que te haya gustado el cap e intentaré que el próximo sea lo más pronto posible. ¡Ja-nee!
Goten Trunks5: Aquí Naruto ya va reconociendo que, con Sasuke, no puede ignorarlo; y Naruko ha sido bastante mimada en toda su vida y, ahora que se le presenta un problema real, no puede afrontarlo con madurez. Espero que te haya gustado el cap :3, nos vemos!
ambu780: ¡Se tiene que leer tanto lo bueno como lo malo! Que luego no te enterarás de por qué uno se disculpa o sigue enfadado por algo XD! Además, ya lo dice Sasuke, los polvos de reconciliación son los mejores, ¿no? :P
Ambu: ¡nanai! Aquí no se dice toda la información de la historia que luego no me seguís ni me dejáis reviews quejándoos de que no os doy información y, ése, es mi malvado plan... ¡Muajajajajajajajajajajajaja!... no debería haberlo tecleado, ¿verdad? ^;^U Espero que te haya gustado el capítulo; nos vemos!
olcrian: hasta la fiesta, no habrá confrontación... ¡y será magistral! (o eso espero ·_·) Nos vemos en el siguiente capítulo, si es que te ha gustado éste y quieres continuar leyéndome :D
Natsuki Akagami: Primero, toma ésta caja de pañuelos y, segundo, ya no tienes que esperar más para éste cap XD! (ahora a esperar al siguiente -3-) jajajajajaja, me alegro de que te gustara el capitulo, la verdad es que me costó bastante el lemon O/O Y, en este cap, ya empezamos a ver que, la relación de shikaino, va avanzando un poquito ya :3 Espero que este te haya gustado tanto o más que el otro (aunque creo que el otro estará en tu top 10, el primero, por el lemon :P) nos leemos ^o^/
Lady Beatriz: jajajaja, of course se sabe! :)))) pero el rubio ya va mostrando los primeros síntomas de enamoramiento... jijijijijijijijiji a ver si después de los tres meses seguirán... o no O,O
kaoru-himura1878: lo de actualizar pronto… ·_·U (sory) espero que la espera haya valido la pena y realmente siento haber tardado ahora, he puesto más incógnitas en la historia... que servirán para resolver las otras... jijijijijijijiji, me encanta liaros :3 nos vemos en el próximo cap!
Aria: jajajajaja, espero que no te durmieras entre clase y clase -,-(zzzzzz) jijijiji, la verdad es que yo también hice eso de acabar un fic porque no quería estar en clase pensando cómo seguiría... y no importa que tardaras en ver la actu, lo importante es que lo viste :)))) espero que te haya gustado el nuevo capítulo y nos vemos en el siguiente! :D
Kimjae: jajajajajaja, todo el mundo odia a Naruko XD! Es un personaje creado para tener ésa función; y bienvenida a mi secta! Jijijijijijijijii, y, si, Naruto ya tiene bastante dependencia de Sasuke (y la que le que le falta XD) Espero que te haya gustado la continuación y nos vemos en el siguiente! :))))
Kumikoson4: nono, no se acostó con Deidara; pero si con los que estuvieron en la fiesta/orgía que montó Dei para divertirse XD! E Ino le hubiera dado un par de golpes en su dura cabezota si no hubiera desaparecido del mapa XD!
Zanzamaru: Poco a poco lo va aceptando; y sí, es posible odiar más a Naruko XD! (por cierto, solo soy una escritora :'( ) nos vemos en el próximo capítulo!
chris1501: jajajaja, tranquila, yo también soy conocida por mi memoria de pez... (con excepción de los libros ·3·) y a mí me encanta que me digáis que os gusta mi fic porque me anima a escribir más y más! (si, lo sé, he tardado en actualizar, pero es cierto :'( ) y gracias por decir eso de mi primer lemon O/O nos vemos en el siguiente!
SesshomaruSama: nope, no se acuerda gracias a todo el alcohol consumido de la fiesta XD! Pero Sasuke le hará recordar poquito a poco :D bienvenida a mi fic!
Icitzy: *Llego toda colorada, también* yo también hacía tiempo que no pasaba ni publicaba... ¡Así que nada de estar avergonzadas! XD! ¡Alegría, alegría! Y cuídate las uñas, que al final no te quedaran para el último capítulo; ya en el próximo os adelantaré cuantos quiero hacer más o menos. :3 y estoy contenta que te haya gustado el lemon :D! nos leemos en el próximo!
tephy: hola hola! Bienvenida a la secta! Bueno, lo de actualizar va por temporadas por culpa de los exámenes de la uni... lo de seguir la historia, si tienes una cuenta en fanfiction y sigues la historia, cada vez que actualice te enviaran un aviso de mis actus. Y gracias por el halago O/O Siempre digo que, este tipo de frases, animan a l s escritor s, así que ¡Arigato! Nos leemos!
Blablabla99: Gracias O/O y, bienvenida a mi secta! XD! Me gusta que te guste mi historia y espero que la sigas leyendo (sin contar el retraso de la actu -.-) nos leemos!
Belldandy: ¡No pienso dejarlo olvidado! Si lo hago, ¿cómo podré divertirme? Dejándoos en la intriga, ver como os coméis el pelo, las uñas, os desangrais... ¡Me encanta! \^-^/ jijijijijiji y gracias por dejar el review, nunca dudes en dejar uno porque me los leo todos y los contesto todos; ¡siempre! (aunque me esté una hora contestando todos y cada uno ) tranquila, solo soy una quejica que luego os contesta con una sonrisa de oreja a oreja :)))) nos vemos en el próximo cap!
Colorful Melodies: Oh, lo va haber. Aunque haya algunos que no les guste ver como Sasuke se abre de piernas (ui lo que he dixo O/O) XD! Y, si Naruto no huyera, Sasuke no disfrutaría cazando y yo no disfrutaría ver como os volvéis loc s XD! Nos seguimos leyendo!
Y ahora, los favoritos y los followers :
natzumy08, cutie sora, Elizita, Luzydeath, Furanshisu15, Colorful Melodies, sasunarurlz4ever, Ciielo Riin, LuelNoir, Goodbye Sun, NeSLY, , Haruka Yagami, AliceChap Ice fujoshi1313, gianfrancorusherboy Andrea2ce, MaryRosaNegra, Luna Cristal, SesshomaruSama, Haruka Yagami, SalomeKassandra, Tia-Harribel-sama
Y hasta aquí el capítulo. Espero que el próximo no tarde tanto en escribirlo; y ya sabéis, decidme que os ha parecido, si os ha gustado o no y… ¡NOS LEEMOS! :3
