The Darkness Within: The Rewrite
La oscuridad interior: La re-escritura
Disclaimer: Harry Potter no es mío. La historia es solo una traducción de "TheDarknessWithin: TheRewrite" de Kurinoone, quien escribió esta historia inspirada en 'A ShatteredProphecy' de Project DarkOverlord
Capítulo 12:
An Uncanny Resemblance
Una asombrosa semejanza
Habían pasado casi nueve horas desde que Harry había estado encerrado en una de las celdas en la planta baja de Nurmengard. Por cada minuto que pasaba, el frío parecía empeorar y lo hacía temblar incontroladamente. Estar sentado se había vuelto insoportable porque el suelo de concreto hacía que su cuerpo adolorido gimiera. Así que estaba de pie, a veces apoyado en las paredes.
Harry hacia lo que podía para mantenerse caliente; tembloroso tiró de su túnica alrededor de su cuerpo, tratando de envolverse tanto como podía, pero como tenía las manos cubiertas por los puños Kelso además de las esposas, no podía llevar a cabo de la manera correcta esa tarea. Trato de preservar la mayor cantidad de calor abrazándose y manteniendo las manos lo más cerca de su pecho. Evitó mover los pies del suelo, tratando de forzar el entumecimiento que el frío había provocado. De vez en cuando, exhalaba sobre sus manos, tratando de entrar en calor, cada vez que sus mostraban signos de congelación. Pero lo único que logro, fue tener la boca seca. Se maldijo internamente por ignorar la copa de agua de la mañana, había descubierto que no se enviaba comida o agua a las celdas de la planta inferior. La última vez que había comido o bebido era en el desayuno del día de ayer en la Mansión Riddle, por lo que ahora, casi treinta y tres horas más tarde estaba desesperadamente hambriento y con sed.
El aire era pesado y lento, a pesar de que era frió, Harry se sintió mareado. Le dolía el pecho por el esfuerzo que hacía para respirar y de repente deseo poder desmayarse, para que de esa manera el tiempo pasará más rápido.
Podía oír el sonido que hacían las olas al exterior. Había una tormenta desatándose fuera de la prisión y el sonido de las estruendosas olas chocando contra la isla rocosa de Nurmengard era de cierta manera desconcertante. Harry trato de ignorarlo, pero la sensación ominosa sólo continúo creciendo a medida que la tormenta parecía empeorar. Casi podía distinguir el sonido de viento, fuerte y contundente, silbando fuera de los muros de la prisión.
Harry estaba distraído cuando oyó un portazo y unas pisadas resonaron por el pasillo. Él se quedó dónde estaba, apoyado contra la pared, tratando con todas sus fuerzas detener sus temblores. Jackson entró dentro de su campo de visión y sintió una picazón de ira la ver que el hombre sonreía.
-Así que ¿Todavía no te has enfriado aquí abajo?-pregunto Jackson.
-Ya empezó.-respondió Harry.
Jackson sonrió inclinando su cabeza hacia un lado, para observar al petulante adolescente.
-Sí, bueno, esto también es tu culpa…-dijo.-Si hubieras respondido a las preguntas, yo no hubiera perdido la paciencia contigo.-
-Respondí sus preguntas.-señaló Harry.
-Con respuestas inútiles.-respondió Jackson.
Harry se enderezó, pero se quedó dónde estaba.
-Como he dicho, ese no es mi problema.-
Esta vez, Jackson no se enojó. En su lugar le sonrió a Harry, casi como si encontrará la respuesta divertida.
-Sabes, a pesar de que trato que no sea así, me estas empezando a gustar.-dijo con una risita.-Tengo una mano en ti, chico. Estás nervioso.
-Estoy emocionado.-respondió Harry secamente.
Jackson le dio a Harry una mirada inquietante antes de meter una mano en su bolsillo y sacar su varita. Inmediatamente Harry se puso tenso, miro la varita antes de que sus ojos enfocaran el rostro del hombre.
-¿Ya has tenido suficiente?-pregunto Jackson.-Si quieres, puedo sacarte de aquí y llevarte arriba, a la otra celda. Por lo menos es más cálida.-dijo tentándolo.
Harry lo miró fijamente durante un minuto, tratando de estudiar al hombre.
-¿Qué paso con el quedarse aquí toda la noche?-preguntó
Jackson se encogió los hombros.
-Has estado aquí toda la mañana y la tarde. Creo que es suficiente…-respondió.- ¿Y tú?
Para Harry seguía siendo muy sospechosos. No lograba ver porque el guardia había cambiado de opinión. Pero Harry estaba adolorido, con frió, tenía una hambre y sed increíbles. Le dolía todo el cuerpo como nunca antes y lo único que quería era un lugar cálido para dormir. Se dirigió a la puerta, la única indicación que estaba dispuesto a realizar era el salir.
Jackson se rió y toco con su varita la puerta. Sin embargo no dijo el conjuro para abrir la puerta. Hizo una pausa y miró a Harry antes de alejar su varita.
-Sabes, te estoy haciendo un favor al permitirte salir antes de tiempo.-afirmó.-Si hubieras tirado toda la mierda que me diste, a otro de los guardias, te habrían dejado aquí para siempre.-miró a Harry sonriendo de nuevo.-Creo que, ahora que estoy siendo tolerante, deberías de ser reciproco. ¿No te parece?
Harry le devolvió la mirada.
-¿Qué deseas?-preguntó con curiosidad más que con otra cosa.
Jackson sonrió triunfante. Su mirada cayó sobre el pecho de Harry y este se dio cuente de que era lo que quería.
-El collar es especial. ¿No es así?-preguntó Jackson en voz baja.-Es por eso que está encantado para nadie pueda quitártelo.-levanto la mirada para encontrarse con la de Harry.-Quítatelo y entrégamelo, de esa manera te dejaré salir.
Harry no se sorprendió con el chantaje. Él lo había visto venir.
-No.-contesto él simplemente.
La expresión de Jackson se endureció.
-Si quieres dejar esta celda, me tienes que dar el colgante.-afirmó.
-No te lo voy a dar.- respondió Harry.
Jackson vaciló, su varita seguía en su mano más no apuntaba a Harry ni a la puerta.
-Déjame ponértelo de esta manera.-comenzó, dando un paso más cerca de la celda.-La única manera en que podrás dejar esta celda de congelación es cuando entregues el collar.- dijo mencionando las palabras lentamente y con cuidado, con ganas de garantizar que el muchacho las entendiera.
Harry dio un paso atrás, volviendo a caminar de regreso a la pared. Se apoyó de nuevo en ella y sus ojos verdes miraron al guardia.
-Entonces, creó que no saldré…-respondió.
Jackson miró a Harry con una expresión estupefacta. No podía creer en la respuesta que había obtenido. Guardo su varita y miró a Harry, sacudiendo negativamente su cabeza hacia él.
-Es tu decisión.-susurró antes de alejarse, dejando a Harry nuevamente solo.
Cuando James, Remus y Sirius se aparecieron, un fuerte viento los golpeó en el rostro mientras sus ropas ondulaban alrededor de ellos. Afortunadamente, las coordenadas a las que James había recurrido los hizo aparecerse en el muelle principal del cual solo tenían que tomar un barco hacia Nurmengard, evitándoles abrirse camino entre el terrible tiempo. Se reunieron con el asistente que los llevaría a la isla. Aunque, solo había un problema.
-¿Qué quiere decir con eso?-preguntó James.
El hombre de pelo gris se encogió los hombros.
-Lo que le digo, no voy hacerlo. No iré a través de…-se dio la vuelta y señalo el mar.- ¿Ve eso?-le preguntó, en referencia a la violenta marea. Eso es peligroso. Hay una tormenta. Yo no llevaré el barco por esas aguas. ¡Es arriesgado!
James estaba fuera de sí.
-¡Tiene que entender que solo tenemos autorización para entrar en Nurmengard esta noche! ¡Tiene que llevarnos!
El hombre nuevamente negó con la cabeza.
-Hombre ¡Lo siento! No hay nada que pueda hacer.
-¿Podemos tomar el barco nosotros mismos?-pregunto Remus.
-¡Claro! Sí, pueden tomar uno, pero... bueno, no llegaran muy lejos.-hizo girar la varita que traía en la mano.- Están mágicamente unidos a mí. Ellos solo funcionan si soy yo quien los tripula.
James maldijo. No podía creer que estaban tan cerca, pero a la vez tan lejos, ellos no serían capaces de entrar a Nurmengard. Se volvió hacia el anciano mago, Dennis Marlin, el encargado de llevar y traer a las personas de la prisión.
-El clima no es tan malo. Seguramente ¿Usted puede manejar sobre esa agua?-dijo.
Marlin se rió entre dientes.
-Sí, pero ¿Por qué debería de correr el riesgo?-volvió sus ojos avellana hacia el agua.-He pasado la mayor parte de mi vida en estas aguas. Puedo leerlas como la palma de mi mano.-Volvió a mirar a los tres aurores.-Puedo asegurarles que la tormenta empeorará. ¡Va a ser brutal!
Remus y Sirius se miraron. Estaban dispuestos a dar la vuelta e irse. James sin embargo no estaba totalmente convencido.
-¿Llegará pronto? Porque solo se tarda una hora en llegar desde aquí a Nurmengard.-argumentó.-Podemos hacerlo antes de que llegue esa tormenta.
El hombre de pelo gris lo miró sorprendido.
-Sabe mucho acerca de Nurmengard.-él rió entre dientes.
-Riesgos laborales.- dijo James.-Entonces, ¿Nos llevarás?
Marlin sacudió la cabeza de nuevo.
-Es cuestión de seguridad. Yo no me arriesgaré.-
James volvió a mirar a sus dos amigos antes de mirar al hombre. Metió la mano en el bolsillo de su túnica.
-¿Y ahora?-preguntó mientras le tendía una pequeña bolsa, llena de monedas de oro.- ¿Nos llevarás a través del mar antes de que se desate más la tormenta?
Marlin miró la bolsa con cuidado, antes de que su mirada enfrentara a James.
-Realmente no es seguro…-
-Te creo.-interrumpió James.-Pero también creo que podemos llegar a Nurmengard antes de que empeore la tormenta.-sacudió la bolsa suavemente haciendo que los galeones sonaran.- ¿Qué piensas?
Marlin parecía incierto.
-No sé, va a ser un viaje duro…-
James metió su mano en el bolsillo de su pantalón y saco un puñado de monedas de oro añadiéndolas a la bolsa.
-¿Y ahora?-preguntó mostrándole la bolsa.
Marlin tomo la bolsa con una sonrisa en su rostro.
-¡Súbanse a bordo!-rió entre dientes.
Harry se paseó a lo largo de su pequeña celda en un esfuerzo por mantener el calor. No sabía que más hacer para conservar su ritmo, había tratado todo con tal de mantenerse activo. Su cabeza le latía dolorosamente y parecía empeoraba con el frío.
-¡Vamos, Harry! No pienses en ella.- murmuró para sí mismo cuando froto su cicatriz con sus manos atadas. Se obligó a seguir caminando.
Podía oír el sonido rápido y atronador del agua golpeando contra la rocosa isla y sentía como el frió se intensificaba cada vez más. No sabía cómo iba a soportar el frío por todo el tiempo que le quedaba en Nurmengard. No tenía duda, de que Jackson iba a mantenerlo ahí hasta que accediera a entregar el colgante. Harry se burló de sí mismo. Moriría antes de entregar el Horrocrux de su padre al ministerio. Harry se detuvo de repente y miro su celda, probablemente sería morir ahí porque él no entregaría el colgante. Sacudiendo la cabeza para aclarar sus pensamientos, Harry continuo caminando. No le hacía bien pensar en esas cosas.
Fue solo cuando Harry volvió a mirar por encima de sus pasos cuando se vio cuenta. Se detuvo nuevamente. Entrecerró los ojos para ver la mancha oscura que se extendía de forma constante por el suelo del pasillo fuera de su celda. Camino hacia los barrotes contemplando el extraño espectáculo. Las antorchas parpadeantes en las paredes daban la luz suficiente para que Harry pudiera distinguir lo que estaba viendo, simplemente no lo podía creer.
Un flujo constante de agua se extendía desde el lado más lejano del corredor y poco a poco se iba haciendo camino a través de las celdas. Harry se alejó al ver como unos delgados hilos de agua entraban en su celda mientras entraba en un estado de shock. ¿Qué demonios estaba pasando?
Xxx
En la planta baja, en el interior de la sala de descanso, dos guardias estaban ocupados hablando, bebiendo de sus tazas té caliente discutiendo del prisionero más joven.
-No puedo creer que solo tenga dieciséis años.-dijo Davis, sacudiendo la cabeza.-Pensé que era mucho mayor, a juzgar por todas las cosas que ha hecho.-él tomo un sorbo de su té recordando los detalles que había leído por la mañana en el periódico acerca de los crímenes del Príncipe Oscuro.-Es un poco triste ¿No?
Jackson se encogió los hombros.
-Él es el engendro del mal.-dijo.-No me siento mal por él.-
Davis levanto una ceja, pero no luchó por contradecirlo. Voldemort era el mal en todos los sentidos de la palabra.
-¿De verdad vas a mantenerlo en la celda inferior?-preguntó Davis.
Jackson hizo una mueca.
-¡Por supuesto que no! Yo puedo ser imprudente, pero no soy estúpido.-cogió su taza.-Él moriría de hipotermia en ese lugar. Yo solo quiero que él piense que se va a quedar ahí. De esa manera será más fácil que haga lo que le pido sin darme problemas.
-¿Y exactamente qué es eso?-preguntó Davis, a pesar de que sabía lo que su amigo quería del chico.- ¿Por qué quieres el colgante?-pregunto francamente.
Jackson dudó en contestar.
-No es solo un colgante, no estaría tan fuertemente protegido si solo fuera un collar. Quiero ver que hay en especial en él, ya que está encantado de una manera tan segura.
-¿Así que es solo por curiosidad?-preguntó Davis.- ¿Es por eso que estas siendo tan duro con él?
-Eso y además romper el espíritu del muchacho. Es demasiado confiado. Tiene que ver dónde está y que no tiene más el control, que el control lo tenemos nosotros.-Jackson tomo un sorbo de té.-Mientras más pronto caiga en ello, más pronto las cosas serán más fáciles de obtener de él.
Davis hizo un gesto de comprensión y ambos hombres se quedaron en silencio por un minuto.
-¿Cuándo vas a traerlo arriba de vuelta?-pregunto Davis.
-En una hora por lo menos… dijo.-Iré por él alrededor de las siete, de esa manera podrá tragarse su orgullo y tener una cena antes de dormir en una celda más caliente.-sonrió a Davis.-¡Puñeteros adolescentes y sus calientes cabezas idiotas!
Harry tiró de los barrotes de su celda, tratando con todas sus fuerzas de separarlas. La celda era vieja, pero estaba reforzada con magia, así que las barras no se movían. Harry cerró ambas manos con ira sobre los barrotes pero no logro más que un dolor punzante en sus manos.
-¡Muy divertido, Jackson!-gritó.- Si este es tu intento para asustarme, déjame decirte ¡Que no va a funcionar!
Estaba seguro de que el agua que inundaba su celda era una broma, una manera de asustarlo para que entregara el colgante. Estaba esperando que apareciera de un momento a otro la cara sonriente del guardia para ridiculizarlo y exigirle el collar a cambio de ser salvado de morir ahogado. Pero el agua seguía subiendo más allá de sus rodillas y no había ni rastro del guardia. Harry dio una patada contra los barrotes por la frustración y el pánico.
-¡Hey, Jackson!-gritó.- ¡Ya basta, hijo de puta!
Pero no hubo respuesta.
El agua helada continuo inundando la celda llenándola al igual que el corredor con una rapidez alarmante. Harry pudo ver que no era solo su celda la que estaba siendo inundada, las celdas vacías junto a él también se estaban llenando de agua. Le resultaba extraño que las celdas vacías se inundaran, si esto en realidad era un intento por asustarlo, estaba seguro que solo su celda debía de estar llenándose de agua.
Un pensamiento terrible se le ocurrió minutos más tarde. ¿Qué pasaría si esto no se trataba de una broma de Jackson? ¿Qué pasaría si se trataba de un verdadero diluvio? Harry sabía que ningún guardia llegaría por él esta noche. No había comidas programadas para él y Jackson probablemente lo visitaría hasta el día siguiente, pero, para entonces ya sería demasiado tarde. Él ya se habría ahogado.
Harry tiró de los puños de Kelso que tenía alrededor de las muñecas, tratando desesperadamente de sacárselos para que pudiera abrir la puerta y salir. Pero no importo lo mucho que tiró de ellos o la brutalidad con que trato de forzarlos, los puños se quedaron dónde estaban.
-¡Mierda!- injurio Harry tratando de quitárselos.-¡Mierda! ¡Mierda!
El agua ahora le llegaba a la cintura, Harry sintió como se le adormecía la parte inferior. Luchó por pensar con claridad pero el frío era insoportable y más ahora que el agua estaba helada, le era imposible controlar el pánico que comenzaba a abrumarlo.
Harry intento abrir la puerta nuevamente, deseando que su excepcional magia prima saliera, que se saliera de control más allá de los puños Kelso y abriera la puerta. Pero no importo cuanto tiempo tuvo las manos sobre la puerta o lo duro que trato de empujar más allá de los puños, su magia sin varita no puedo ir más allá de ellos.
Harry aparto las manos para volver a ponerlas sobre los barrotes tirando violentamente. Necesitaba salir de la celda. El techo de la celda era mucho más bajo que el del pasillo principal, si pudiera salir de la celda y llegar al pasillo, iba a tener una oportunidad para sobrevivir.
Jackson estaba en la oficina principal hablando con un compañero de guardia, Hugh Beckett, sobre un puñado de presos que Nurmengard tenía, cuando oyó un golpe en la puerta. Frunció el ceño, generalmente nadie llamaba a la puerta, la oficina estaba disponible para cualquier guardia que la necesitará. Antes de que él o Beckett preguntara quien estaba allí, la puerta se abrió y un Davis asombrado entró secundado por tres Aurores de túnica azul.
-Jackson, tienes que ver esto.-dijo Davis mientras caminaba hacia el interior.
Jackson no tuvo oportunidad de preguntarle a su colega a que se refería, lo vio en el momento en el que noto al hombre detrás de él. El pelo desordenado y característico similar, Jackson saco su varita, apuntándole.
-¡Whoa! James se detuvo de repente alzando las manos al aire cuando el guardia saco su varita y lo apunto.- ¿Qué estás haciendo?
Detrás de él, Remus y Sirius sacaron sus varitas apuntándole al guardia de pelo rubio.
-Jackson, todo está bien.- dijo Davis extendiendo una mano hacia él.- Yo los he comprobado. Son Aurores del Ministerio. Sus pases ya fueron verificados, son auténticos.-
Jackson aún no estaba muy convencido.
-¿Quién es usted?-preguntó a la persona a la que estaba apuntando.
-Auror James Potter.- respondió James.- ¿Te importaría bajar tu varita?-preguntó con sorna.- ¡Estamos del mismo lado!
Jackson bajo su varita, haciendo que Remus y Sirius reflejaran su acción. Jackson miró con los ojos extremadamente abiertos a James.
-Te ves…tanto como…- se detuvo de repente, entrecerrando los ojos hacia él.-Espera, has dicho, ¿Potter? ¿Auror James Potter?-preguntó.
James estaba mirando al guardia con disgusto.
-Sí.-respondió con fuerza.- ¿Por qué?
Jackson lo miró sin articular palabra.
-¿Cómo el Auror Potter quien capturo a Karakoff?-preguntó Jackson.- ¿Tú eres el auror que destapó a Dolohov de ser un mortífago?-miró a James con asombro.-He oído hablar de usted. Es algo así como una leyenda cuando se trata de capturar mortífagos.
James se relajó un poco. Una sonrisa incomoda adornaba su rostro.
-Sí, bueno. Yo no lo hice solo. Tuve mucha ayuda.-sonrió mirando a Remus y Sirius, que sonreían a su vez. Miró de nuevo al guardia.- ¿Sueles atacar a cualquiera que se acerca a su oficina?-preguntó a Jackson.
El guardia pareció salir de su aturdimiento, sus ojos fijaron nuevamente en su rostro.
-No, yo… lo siento. Me ha pillado con la guardia baja. Tiene una muy resembl-extraña…-
Un pitido repentino los interrumpió, haciendo que los hombres de la sala miraran alrededor enfocándose en un estante de madera, había más de una docena de orbes claros en ella, uno estaba parpadeando.
-¿Qué pasa ahora?-murmuró Beckett caminando hacia el orbe. Él lo miró por un segundo.-Otra inundación.-anunció.-Parece que tenemos uno cada vez que hay una tormenta.- se dio la vuelta para enfocarse a sus colegas y los aurores.
Jackson murmuró algo en voz baja, estaba harto de eso. Cada vez que el clima empeoraba o se desataba una tormenta, la marea causaba inundaciones. Pero, por supuesto no se hacía nada al respecto. Ellos solo se lo habían dicho a los reclusos de la sección más afectada de la prisión.
-Déjame adivinar, ¿Planta baja al suroeste, de nuevo?-preguntó.
Beckett negó con la cabeza.
-No, el sureste…-dijo.
Tanto Jackson como Davis se detuvieron, el color dreno rápidamente de sus caras.
-¿Qué? ¿Sureste?-preguntó Davis.
Beckett volvió a mirar el orbe y asintió.
-Sí.
-¡No, no, no!-Jackson corrió hacia los orbes, empujando a Beckett fuera del camino.- ¡El sureste nunca se inunda! ¡Siempre es el suroeste!-protestó mientras comprobaba el orbe para ese sur. Era inminente, esa zona tenía un problema.
-¡Este lugar es un tugurio!-murmuró Sirius en voz baja.
-Prisión, Sirius.-le recordó Remus en voz baja.-Es una prisión, no un lugar para vacacionar.
Sin decir una palabra, Jackson y Davis salieron corriendo de la habitación a toda velocidad. Perplejos y curiosos, los tres aurores corrieron detrás de ellos, fuera de la oficina por el oscuro pasillo.
-¿Qué está pasando?- pregunto James tratando de ponerse al día.- ¿Hay algún problema?
Jackson corrió hacia las pesadas puerta de metal abriéndolas, revelando una escalera de caracol que bajaba.
-¡Hay un gran problema!-dijo.- ¡Fudge tendrá mi cabeza!-comenzó a descender con Davis, James, Sirius y Remus detrás de él.
-¿Por qué? ¿Qué has hecho?-preguntó Remus.
-Puse al muchacho, al Príncipe Oscuro en una de las celdas de abajo.-explico Jackson mientras corría por las escaleras.
-¿Qué?-preguntó James, casi tropezando por las escaleras.- ¿Por qué encerrarlo ahí?
-Estaba siendo descarado.-explicó Jackson.- Lo interrogue y trato de defenderse. Se suponía que era solo por un tiempo relativamente corto, solo para conseguir que se comportara.- Jackson salto los últimos escalones y corrió hacia las puertas que tenía delante.
-¿Por qué tienen gente encerrada ahí, se saben que es vulnerable a inundaciones?-pregunto Remus airadamente.
-¡Esta es la primera vez que esta sección se inunda!-dijo Jackson mientras sacaba su varita.-No voy a poner el peligro la vida de los presos. ¡Me tomo mi trabajo en serio!
-Está claro.-se burló Sirius.
Jackson ignoró el comentario y realizo un encantamiento sobre la puerta cubriéndola totalmente con una aureola transparente y brillante.
-¡Alohomora!-gritó.
Las puertas se abrieron y la burbuja que encerraba todo el marco de la puerta fue lo único que detuvo el agua.
-¡Oh mierda!- maldijo Jackson al ver el pasillo de la planta baja.
El agua había llenado la cámara, casi llegando a la mitad. El agua había alcanzado el punto donde las antorchas colgaban de la pared y la luz de había extinguido, por lo que estaba demasiado oscuro como para ver dentro de las celdas.
-¡Lumus!
Tanto como Jackson y Davis encendieron sus varitas, tratando de ver dentro de las celdas. Los aurores hicieron los mismo tratando de ayudar.
El agua había inundado completamente las celdas, el agua tocaba el techo de estas, y seguía aumentando por encima de ellas, llenando la cámara.
-¡Llegamos demasiado tarde!-exclamó Davis.
James sintió como su estómago se revolvía dolorosamente ante la vista. El muchacho había sido encerrado en una de esas celdas, incapaz de salir cuando el agua había inundado todo. Se sintió enfermo al pensar en el ahogamiento del muchacho, totalmente incapaz de salvarse así mismo.
-¡Oh, Dios! ¡Está muerto!-Jackson fue presa del pánico.- ¡Me lo mataron! ¡Oh, mierda! ¡Estoy muerto! ¡Fudge tendrá mi cabeza! ¡Joder!
-¿En qué celda estaba?-preguntó James, agarrando el brazo de Jackson para que le respondiera.
-En la… la cuarta.-murmuró Jackson, todavía en estado de shock por lo que había hecho sin querer.
James lo soltó rápidamente y se quitó la capa para desatarse los zapatos.
-¡James! ¿Qué estás haciendo?-preguntó Remus, avanzando hacia él para agarrarlo.
-Puede ser que todavía tengamos una oportunidad. El agua solo ha tocado un poco más allá del techo de las celdas. Él todavía podría estar vivo.- explico James apurado.-Si puedo llegar a la celda, puedo abrirla y sacarlo.
-¿Estás loco?-preguntó Sirius.-No hay manera de que pueda haber sobrevivido. ¡El agua esta helada! Si no se ahogó ¡Ya está muerto a causa de estar en contacto con el agua fría durante tanto tiempo!- lo tomo del brazo.- ¡Joder, está muerto!
James se soltó del agarre de ambos hombres.
-¡No saben eso! ¡Todavía tengo que comprobarlo!
James se realizó el encantamiento burbuja sobre su cabeza para que pudiera respirar bajo el agua y sin otro pensamiento saltó a través del encantamiento de la puerta preparándose para la frialdad del agua. Tan pronto como se sumergió en ella, lo helada que estaba le golpeó como un puñetazo en el estómago. Se quedó sin aliento, como una reacción involuntaria ante el choque frío del agua. Si no fuera por el encantamiento casco-burbuja, se habría tragado el agua.
Todo estaba negro, no sabía dónde estaba y que tan abajo se encontraba. Maldijo su desorientación. Estaba perdiendo segundo invaluables. Perdería al Príncipe Oscuro si no se apresuraba.
De repente, dos explosiones de luz quemaron sobre su cabeza, iluminando su camino a través de la superficie del agua dándole la luz necesaria. Dos bolas de luz dorada cayeron en el agua, justo delante de él. James sonrió, al menos Remus y Sirius pensaban acertadamente.
James nadó rápidamente con dos bolas de luz flotando junto a él. James giró hacia la derecha, tratando de distinguir la dirección en que estaban las celdas. Las luces eran útiles, pero solo cerca de ellas, nadó hacia adelante, empujándose a sí mismo a nadar lo más rápido posible. Vio las barras de metal delante de él. Había llegado a las celdas, ahora solo tenía que averiguar cuál era la cuarta célula si demorar mucho tiempo.
Se preguntó a sí mismo cuánto tiempo puede aguantar una persona la respiración bajo el agua. ¿Un minuto, dos, tres, quizá cuatro a lo mucho? Sabía que algunos, como los nadadores profesionales, podían aguantar un máximo de cinco o seis minutos, pero ¿el tiempo que llevaba, era suficiente como para que alguien que recientemente había sido herido aguantará la respiración? Sus pensamientos lo hicieron nadar frenéticamente, tratando de llegar a las celdas lo más rápido posible. Llego a una y se agarró de los barrotes, mirando hacia su interior dirigió una de las bolas de luz dentro y vio que estaba vacía. Se apartó de la celda y nado hasta la próxima, también estaba vacía.
Con un sentido de urgencia, James nado hasta la próxima, obligándose a ser lo más rápido posible. Agarró los barrotes de la celda de al lado con las luces flotando cerca, antes de que James mirara dentro, algo se aferró a las barras de metal y sintió unos dedos rozar los suyos. Sorprendido, alzo la vista al mismo tiempo que las luces flotaron sobre su cabeza. La luz brillaba de tal manera que James podía ver al chico del otro lado de los barrotes. Un familiar par de ojos verdes esmeralda parpadeo sorprendido hacia él.
James se quedó sin aliento, el encantamiento casco-burbuja nuevamente previno que ingiriera gran cantidad de agua, de lo contrario habría tragado una cuanta. Se quedó mirando al muchacho, una joven replica de sí mismo pero con los ojos de Lily. Fue sacado de su estupor cuando los ojos se entrecerraron hacia él y los barrotes temblaron un poco. Se dio cuenta de que el chico tiraba de las barras de metal tratando de señalar que quería salir.
James salió de su aturdimiento y rápidamente apunto su varita hacia la puerta, lanzando un hechizo para desbloquearla. Abrió la puerta y agarro al chico de la túnica. Tiró de él y nadó hacia arriba, tratando de llegar a la superficie, lo más rápido posible. James podía ver las burbujas de aire que se escapaban de la boca del chico. Rompieron más allá de la superficie del agua en cuestión de segundo. Deshizo el encantamiento casco-burbuja y se centró en el chico tosiendo e inhalando desesperadamente aire. Nado hacia el grupo de magos que esperaban por ellos.
-¡Oh, gracias a Dios!-dijo Jackson con alivio, viendo como el chico aun respiraba.
Remus y Sirius se acercaron al borde la puerta extendiendo una mano para ayudar a su amigo con el chico. Davis y Jackson reaccionaron después. James nado torpemente, con un brazo alrededor del muchacho y el otro empujando el agua para nadar. Llegó a la puerta y empujó primero al chico fuera del agua congelada. Davis y Remus tomaran al chico por los brazos y lo sacaron. Remus se dio cuenta de los puños y las manos atadas del muchacho cuando lo sacaron y miró a los guardias airadamente.
Remus y Davis depositaron al chico aun tosiendo y jadeando en el suelo mientras Sirius y Jackson ayudaban a James.
-James ¿Estas bien?-preguntó Sirius con preocupación, ya que James se había derrumbado contra la pared, apoyándose pesadamente en ella.
James no respondió, se quedó en el suelo con los ojos fijos en el muchacho tembloroso que tenía delante. Remus y Sirius miraron al chico, mirándolo bien esta vez. El chico de cabello oscuro volvió ligeramente el rostro hacia ellos, mirándolos antes de que sus ojos se clavaran en James. Remus y Sirius vieron los ojos verdes esmeralda y la cara de un joven James Potter.
-¡Oh, Dios!- dijo Sirius con voz ahogada.- James ¿Qué…?
James no dijo ni una sola palabra, pero siguió mirando al chico, sin atreverse a creer lo que veía delante de él.
Bueno, ya era tiempo de que actualizará esta historia, tengo muchas situaciones por las cuales no he podido actualizar, pero me basta con contarles que en realidad no pensaba actualizar hasta que terminará de escribir la segunda parte o la secuela de una historia que escribí hace dos años. Sin embargo, me quede atorada en la trama así que decidí darme un respiro con otras historias. La historia no está relacionada al mundo de Harry Potter ni a ningún otro universo. Simplemente nació a causa de un concurso que nunca se llevó a cabo basado en Daniel Radcliffe, pero fue tanto el apego que le tome a la trama que, bueno, dos años después me tienen escribiendo una secuela. Si alguien se interesa en leerla, no dude en decirme.
También, les quiero comunicar que hable con Nymphadora-Tonks, como sabran ella también traduce la historia del Príncipe Oscuro, obviamente no la re-escritura pero si historias adjuntas. Cuando yo pedí permiso a la autora original, ósea Kurinoone, me dio permiso para traducir las nueve historias que comprenden la trama que ideo, sin embargo, después me recomendó no traducir la primera, es decir "The Darkness Within" pues la había re-escrito, la cual es lo que ahora traduzco. Sin embargo, que existan dos personas traduciendo las mismas cosas, puede llegar a causar problemas o confusiones. Nymphadora-Tonks, ya ha traducido alrededor de tres historias (The Darkness Within –original- "The Part of me" y "Readers Choice: Becoming the Dark Prince" y tiene planeado comenzar a traducir "Deepest Reflections" ) así que llegamos a un especie de acuerdo, yo traduciré "The Darkness Within: The Rewrite" , "Readers Choice: Harry and Ginny" y algún otro capítulo de los demás Readers Choice. Que son dos más. La segunda especialmente porque no es una gran admiradora del Hanny, así que posiblemente todos los capítulos donde exista algo de esta pareja seré yo quien los traduzca. Sin embargo, existen otras historias que son "To correct a wrong" , "Readers Choice" y "Readers Choice: AU Events" que aún estamos indecisas sobre quien los traducirá o al menos, en que cuenta de Fanfiction estarán, pues Nymphadora me ha pedido de favor ser ella quien traduzca "To correct a wrong" por el contexto en el que se desarrolla, además de que al parecer ya ha traducido algunos capítulos de las otras dos historias, porque ella tiene traduciendo este universo desde 2006, si no me equivoco. Así que ella tiene más derecho, desde mi punto de vista. Aun me falta aclarar punto con ella, pero confió en que llegaremos al mejor de los acuerdos, pues es una persona maravillosamente increíble.
Así que tendrán mucho de mí por largo rato y más porque me estoy tardando siglos en actualizar. Yo les recomiendo pasar al perfil de Nymphadora a leer "The Darkness Within" para que comprendan tal vez más como está la cosa, por si los abrume con tantos nombres de historias. Enamórense de esta trama, como nosotras lo hicimos.
Perdonen las faltas que tiene este capítulo, sin más, respondo sus comentarios:
TheDarckAngel: Gracias por tu comentario, siento haber tardado tanto en actualizar. Espero que este capítulo te haga aun más adicto a esta historia.
Hanny Valentine: Nosotras tenemos mucho de que hablar, me has dejado varada en Facebook, aunque admito que yo tampoco te he mandado mensajito. Si, actualizo cada que graniza fuego del mal (?) ósea casi nunca. Pero bueno, aquí esta otro capitulo. Imposible no amar a este Príncipe Oscuro y ya veras más adelante porque.
Angie Xibcay: ¿Cumpli tus expectativas? Espero que si, no abandones la historia y te agradezco por tu comentario.
Inacel: Gracias por tus felicitaciones, si la historia es genial y lo que más me gusta de ella es que conserva lo más que puede las actitudes del cannon en los demás personajes a excepción de Harry. Yo creo que ese es el gran reto del escritor de Fanfics, sentir que los personajes son tuyos y darles el enfoque necesario sin perder su esencia original. En especial me cautivo la Ginny de esta historia, siento que es la Ginny más real que hay y más apegada a la perspectiva de Rowling, al menos yo imagino que si J.K nos hubiera descrito más a Ginny, sería tal y como la escribió Kurinoone, aunque aun no aparece en la historia estoy segura de que cuando lo haga podrás sentir lo mismo que yo. Y bueno… actulice tarde, pero aquí estoy.
Gracias a todos. Nos vemos en la siguiente actulización.
Un beso.
KoréP
Carpe Diem.
