Hola, primero, personajes de Hiro Mashima, e historia Mía.
Segundo, Gracias por leer! espero que les guste!
Capitulo 11
El lunes a la escuela fui de nuevo con custodia, por las dudas, a pedido de mi mamá. Gajeel estaba de pésimo humor y desparramaba un aura negra muy potente, cosa que agradecí ya que nadie se acercaba por su mirada amenazante. No tenía ganas de estar en el colegio, había dormido lo que me quedaba del domingo para recuperarme, mi cuerpo se sentía mejor, pero mi cabeza era un desastre. No podía sacarme de la cabeza a Natsu por más que lo intentara, cuando entre al salón, Natsu quiso hablarme, pero lo aleje con no me importa, antes de que diga nada, más tarde entre papelitos le explique todo a erza, mi situación y la de Levy. Ella parecía que había tenido una buena noche a comparación del desastre de la mía, había hablado y bailado con Jellal, ahora se hablaban por sms, pero nada más que eso. Gray estaba como Gajeel, de un mal humor terrible, no me pude ni acercar más que a saludarlo, andaba solo, de acá para allá, con los auriculares puestos. Todavía no se hablaban con Natsu.
Me sentía una idiota, en cada hora, cada algunos minutos me fijaba en Natsu, algunas veces me estaba mirando, otras veces tenía la mirada perdida, parecía triste, no había dicho ninguna cosa para reírse con los demás como siempre, cada vez me sentía más culpable por todo, no podía evitar pensar y pensar en lo que había pasado y tratar de encontrar algo que explicara y arreglara todo. Para el final del día estaba con la cabeza quemada. No había prestado atención a nada del colegio, y eso que faltaba poco para empezar con los exámenes finales.
Cuando me subí al coche, divise a Gray cruzando la calle y me sentí culpable por su estado y me baje de nuevo para alcanzarlo. Le dije que no con la cabeza a Gajeel que me iba a acompañar, ya que no quería hacerlo sentir peor.
-Gray- lo llame.
-¿Qué?- me dijo en un tono sin emociones, a cada segundo me sentía más y más culpable. No iba a tocar el tema por el simple hecho que quería que él me dijera solo lo que le hacía mal, igualmente sabía muy bien que le pasaba, ya que fui yo la que tuvo la culpa.
-¿Querés hacer algo juntos? Estamos los dos de ánimo parecido, pero no quería que te vayas así.-
Suspiro y me miro, -No no quiero- me dijo bajando la mirada-
-Gray, vos estuviste cuando necesitaba a alguien, fuiste el único que supo que estaba mal. Déjame ayudarte de alguna manera.- Le pedí.
Sus ojos volaron del piso a mi cara, y bajaron nuevamente, pero pude ver el dolor en ellos.
-Después te mando un sms. -Me dijo y salió caminando.
Le sonreí un poco mejor de que me dejara acompañarlo, era lo menos que podía hacer después de haber arruinado las cosas con Juvia. Estaba todavía mirando por donde se fue Gray cuando me di vuelta y me choque con alguien, rebote y estaba por caer al suelo cuando alguien me sostuvo por la cintura, con el tacto sentí una electricidad y tuve un presentimiento de quien era. Natsu.
-Perdón, no te vi.- le dije realmente quise despegarme de su abrazo, pero no pude, le ordenaba a mis pies que se alejaran del peligro que era Natsu para mi cordura, pero mis pies estaban débiles e inútiles. Es más sentía que si me soltaba iba a caer definitivamente al suelo, mi corazón estaba a mil de nuevo, me puse colorada porque al estar tan cerca sentía que él lo podía escuchar en cualquier momento.
Junte coraje y lo mire,
Y ese fue un gran error.
Sus ojos mostraban un dolor profundo, pero también el mismo anhelo que seguramente mostraban los míos, me picaban las manos por la necesidad de tocarlo, quería locamente colgarme de su cuello y besarlo sin parar, pero me tenía inmovilizada con la mirada.
Nos acercamos de a poco, cada vez más cerca, sentía su perfume, ese que me volvió loca en la piscina de mi casa, me ataco otra vez los sentidos, tenía que saber que perfume era.
Estaba a milímetros de mi cara y se seguía acercando, tenía que decidir si quería que me besara o no, NO me quedaba más tiempo, no quería que me tomara como una cualquiera, pero sus ojos estaban tan tristes que me parecía imposible que me estuviera mintiendo, me desespere internamente por la respuesta a mi propia pregunta, clave mi mirada en su boca, como besaba! Era el mejor besador del mundo, me moría por besarlo, toda la parte de mi espalda que el tocaba estaba quemándome, era imposible que alguien te haga sentir así.
-Te sale humo de la cabeza… -me dijo bajito y sonriendo un poco.
-Qu…- No me dejo terminar de preguntar porque aprovecho que abrí la boca para besarme. Me beso y sentí que un calor se expandía por mi cuerpo, le respondí como si se me fuera la vida en ello, desde que me había besado estaba esperando otro beso más, me desesperaba no tenerlo conmigo, y que me besara me hacía reconfortar y sonreír mi alma. Lo necesitaba, me estaba volviendo adicta de él, era peligroso, pero no me importaba si me besaba y tocaba así.
Escuchamos un vitoreo y unos aplausos y nos separamos apenas unos centímetros para ver qué pasaba. Olvide por completo que estábamos a la salida del colegio. Todos los alumnos que salían están parados mirándonos, aplaudiendo y silbando. Rogue que estaba apoyado en el auto me aplaudía y sonreía también. Mi rostro se puso rojísimo, y más cuando Natsu empezó a hacer una especie de reverencia agradeciendo los aplausos. Me miro y se me reía. Le pegue en el hombro y empecé a caminar hacia el auto.
-Hey, espera! Quiero que terminemos de hablar. – me agarro del brazo.
-Así no hablo normalmente con la gente. – Le dije
-Y me alegro de eso, créeme, pero de verdad quiero aclararte las cosas. Me puse como loco, y me imagine cualquiera, pero quiero que sepas que con Cana no tengo nada.
No le dije nada porque no sabía que decirle, no quería ser hipócrita de gritarle nada, apenas unos segundos después de besarlo.
-Si me dejas esta tarde podemos salir y hablar un rato, ¿querés?- Me dijo sonriendo.
-A la tarde no puedo, quede en verme con alguien.- le dije.
-¿Con quién?
-Que te importa. Cosa mía.- le pelee, no quería que empeorar las cosas entre Gray y Natsu.
-Me importa porque salís conmigo, ¿no? – Me quede helada con esa pregunta, no me esperaba eso para nada. Abrí y cerré la boca, ¿eso era lo que yo pensaba que era? ¿Me estaba pidiendo que saliera con él?
-Todavía no somos nada, tenemos que aclarar unas cosas ¿te acordas?- le dije con el corazón a mil y poniéndome toda roja.
-Está bien como quieras…- me dijo soltándome de repente y empezando a caminar en dirección contraria. Me desespere porque no quería que pensara que no me gustaba o no me interesaba salir con él. Lo agarre yo de la manga.
-Natsu…- lo llame sin saber muy bien como decirle.
-¿Qué pasa?-me dijo sin mirarme.
-Es Gray…-le empecé a decir
-¡Lo sabía! ¡¿Estas saliendo con Gray?!- me dijo en tono enojado levantando la mirada.
-¡NO! No estoy saliendo con Gray. ¿Por dios me vas a escuchar?-
-¿Entonces es él el que te gusta? ¿Por él es que no querés salir conmigo?- me pregunto entre ofendido y enojado.
-Natsu, ¡cállate y escúchame! Deja de sacar conclusiones de la nada, te estaba diciendo que me tengo que encontrar con Gray hoy a la tarde. PERO –le grite cuando me iba a volver a interrumpir- Solamente porque es mi AMIGO y le arruine las cosas con la chica que a EL le gusta, está Mal y es MI culpa. Por eso quiero ayudarlo como él me ayudo a mi cuando lo necesite.- le dije todo limpiamente mirándolo a los ojos, para que no tuviera dudas de lo que sentía por Gray.
Me miro y su cara se tornó de enojada a con culpa, me miro y después de unos segundos me pregunto.
-¿Quién es?
-¿Quién es qué?
-La chica que le gusta.
-Eso deberías saberlo, después de todo SOS su mejor amigo ¿no te parece?-
Le sonreí y me di media vuelta para irme, pero seguía mirándolo, se había quedado quieto y miraba un punto en el suelo como reflexionando en algo. Me tentó de sobremanera y me volví y le di un pequeño beso en los labios, cosa que lo trajo de nuevo y me miro sorprendido, quiso agarrarme y besarme pero lo esquive y me metí al auto, le hice señas para que supiera que después lo llamaba.
En el auto Rogue y Gajeel no paraban de hacerme burlas, que Natsu esto, que el beso aquello, me acorde del humor de Gajeel hoy temprano y aproveche que su humor había mejorado.
-Gajeel, necesito hablar con Juvia, ¿dónde la puedo encontrar?-
-¿Para que querés hablar con ella?- me dijo serio de repente.
-Porque se llevó una impresión equivocada de mí, y me gustaría aclararle algunas cosas.-
-Si es por el estúpido de tu amigo, ni lo sueñes. No voy a dejar que la siga molestando más.-
-Mira, voy a hablar YO con ELLA, ella va a ser la que decida qué es lo que quiere hacer pero solamente después de que sepa mi versión. – Le dije más amenazante.
-NO te voy a dar nada.- me dijo mirándome por el espejo retrovisor, achique los ojos y apreté los labios. Era obvio que no iba a ceder fácilmente, ya que supuestamente era la chica que a él le gustaba.
-Rogue, conseguime el teléfono, la dirección de la casa y si trabaja donde.-Le dije en tono autoritario a mí otro guardaespaldas. Éste miro a Gajeel…
-Ni se te ocurra darle nada porque te mato y te mando a trabajar a la china.-
-Rogue no le hagas caso, no te va a hacer nada, porque la que decide eso soy yo.
-Es MI equipo enana, yo decido que hacer con él.-
-Son mis futuras empresas las que le pagan el sueldo. También el tuyo. No sé por qué la proteges tanto pero no me hagas encapricharme más con ella porque sabes hasta donde puedo llegar cuando quiero algo.- Le amenace ya sacando mi aura negra..
-Lo siento, pero ella paga mis cosas… -dijo Rogue subiendo y bajando los hombros.
Sonreí triunfante, Gajeel se puso de malas de nuevo pero eso hacía que yo sonriera más, era una manera también de averiguar qué es lo que sentía esa tal Juvia, lo haría por mi amiga Levy.
Me envolví en mi propia burbuja cuando llegue a casa, estaba flotando en una nube rosa recordando el beso de Natsu a la salida del colegio, era increíble como pude olvidar a todo el colegio, donde estaba y el mundo entero cuando me agarro de la cintura, tenía que reconocer que esperaba que me besara una y otra vez, y si era posible delante de Cana Alberona, no tenía claro que había pasado entre ellos, pero no me gustaba nada la posibilidad de que se hubieran…. Aggh, puse cara de asco cuando me los imagine besándose, un dolor pincho mi corazón cuando pensaba en que eso era muy probable que ya haya pasado, o quien sabe por ahí ellos ya habían estado juntos a un nivel mucho más personal… Mi imaginación quería meter en mi mente una imagen más sexual de ellos dos, pero sacudí la cabeza apenas se quería concretar, me había llenado una rabia y unas ganas de arrancar el pelo largo y castaño de cierta compañera para después…
-¡LUCYYY!- Me asuste y salte. Estaba en el vestíbulo de mi casa, y la señora Spetto me estaba hablando, no solamente estábamos nosotras sino que estaba también Laxus, Gajeel y Rogue. Todos me miraban como esperando una respuesta… me puse colorada y solamente me salió un "Eh".
-Te pregunte si ya querías almorzar o ibas a querer comer más tarde. ¿Qué te pasa, estas bien?- me pregunto, me reí y le asentí con la cabeza,
-Perdón Spetto-san. No tengo hambre hoy. –le dije, era verdad, tenía el estómago lleno de… Mariposas.
Laxus se paró rápido frente a mí y me toco la frente y luego puso su otra mano en la propia…
-Abuela, No tiene fiebre pero no nos engañemos todavía puede ser que sea otro tipo de enfermedad, Llama al doctor, Prima no te preocupes, enseguida vamos a encontrar esa cosa que no te deja comer…- Me sonrió y me tocaba la cabeza como si fuera una niña pequeña. Siempre me hacia ese tipo de bromas, era su actividad favorita cuando venía a visitar a la Señora Spetto todos los años desde que tenía memoria. Éramos como una especie de primos pero porque nos criamos bastante cercanos. Ambos hijos únicos, y de familias cercanas, ya que era hijo de Iván.
Le levante una ceja e iba a responderle pero Gajeel lo hiso por mí, pero no para defenderme.
-Por supuesto que no tiene hambre si se acaba de comer a Dragneel a la salida del colegio… No sabes cómo se besaban, una vergüenza, mira si daban espectáculo que la gente se paró para aplaudirlos a ver si se separaban… sino anda a saber que show estaríamos todavía viendo.-
Laxus me miraba sorprendido y rompió a carcajadas, al igual que Gajeel y Rogue, mi cara estaba pasando por varios colores, y la señora Spetto se cubría la boca con la mano, y reía disimuladamente…
-OH dios, Usted también no Spetto-San.-suplique, era mi única aliada siempre contra los varones de esta casa, si caía del lado contrario no me iban a dejar en paz nunca.
-Lo siento Lucy, es que era hora que avanzaras con algún chico, desde que ese tonto te hizo aquello que no te acercaste a ningún otro chico que no fuera con ninguna otra intención de amistad. Me alegra saber que ese chico Dragneel te prenda un poco la atracción al sexo opuesto.-
Laxus ya no reía, y levantaba una ceja, seguramente recordando a mi pasado amor, el cual se llevó la bronca de varias personas por haberme lastimado, Laxus entre ellos, el cual parecía despreocupado pero en el fondo me quería como si de verdad fuera su prima y siempre que pudo me defendió. Ese fue uno de los casos.
-Bueno, me voy a mi pieza, tengo que hacer un llamado.-dije escapándome de la situación incómoda.
- A Natsu… para ver nos podemos lavar el estómago de nuevo…- dijo Gajeel bajo pero claramente para que escuche. Me di vuelta y le mostré mi dedo del medio. Me hizo muecas como que iba a llamar a la señora Spetto, que estaba dada vuelta caminando hacia la cocina, para que viera lo que estaba haciendo y eso hiso que automáticamente guardara mi mano. Lo cual le causo una risa importante que escuchaba desde la escalera al dormitorio.
Cerré la puerta de mi cuarto, y escuche que mi teléfono sonaba, el celular.
-Hola.-Atendí al número que marcaba la característica local, pero no lo reconocí.
-Hola, ¿Señorita Lucy Heartfilia?- pregunto una voz suave y femenina.
-Si ella habla.
-Ah, Mirajane del Bar, Te llamo porque hable con tu mamá en tu fiesta y me encantaría que empieces a trabajar lo antes que puedas, si aun tenés ganas de trabajar.- Me sorprendió que mi mamá abogara por que trabaje, siempre quiso que siguiera una carrera artística como ella en sus comienzos como cantante y actriz, por lo que me mando a canto y teatro desde que me podía parar sola. Me gustaba cantar pero no para ser una cantante famosa, y no quería hacer teatro o actuar en películas solamente por ser hija de Layla Konzern, las cuales siempre me ofrecían de vez en cuando pero nunca aceptaba por ese motivo.
-¿Estás ahí? Hola…- me dijo Mirajane.
-Si si, perdón, es que me sorprendió que me aceptara, puedo empezar mañana mismo si quiere.- Le dije contenta.
-Perfecto, Te podrías pasar por el Bar tipo 6 de la tarde, así arreglamos las cosas que faltan y arreglamos personalmente todo.-
-Si ahí voy a estar. Gracias.- le respondí.
-hasta pronto, de nada. El placer es mío.-
Corte con ella, y llame a Levy y a Erza así les contaba a ambas por teléfono lo que me paso.
Después de hablar de todo por más de una hora, termine la conversación porque eran las dos de la tarde y necesitaba todavía hablar con Gray, y arreglar con él para vernos antes de ir al bar.
Me bañe y cambie, me puse un vestido blanco, con algunos detalles en rosa, sandalias blancas y me hice dos colitas bajas.
Hable con Gray y me dijo que él también tenía una entrevista con Mirajane a las 6, pero que allá iban a hablar de los detalles, Me alegre por él y arreglamos para pasear y tomar un helado a las 4 y después a las 6 ir juntos a la entrevista. Era posible que compitiéramos por el puesto de mesero, pero también podía ser que fuéramos nosotros dos los elegidos. Me distraje en la computadora, cuando vi la hora eran las 4 menos 5. Salí corriendo y agarre las llaves del auto de Spetto-san, me volví y las deje y agarre las de mi auto, ya que mi madre me había ayudado a conseguir este trabajo iba a usar por lo menos un par de veces su regalo.
Era un Mini cooper azul y blanco, hermosísimo, estaba nuevo, limpio, lo saque del garaje y me encontré con Gajeel y Rogue, Les dije que iba al centro y a tomar algo con un amigo y me dijeron que me seguían en su auto, cuando asentí y subí el vidrio, Rogue me iba a dar unos datos pero le dije que después que ahora llegaba tarde, Me decía que era importante pero seguramente era lo de Juvia y no podía atender eso ahora mismo.
Cuando llegue Gray me esperaba en la heladería en la que habíamos acordado, estaba vestido con una camisa roja y pantalones azul oscuro, compramos y salimos a recorrer el centro a pie, el auto de Gajeel nos seguía pero nos daba bastante privacidad, Me contó que había arreglado las cosas con Natsu, que al rato de llegar a su casa, Natsu se apareció y le pidió arreglar las cosas, estaba más relajado, y tranquilo por arreglarse con su mejor amigo, hasta me bromeaba que se había perdido el beso del año por irse enseguida. Pero seguía presente la tristeza de sus ojos, muy bien escondida, pero seguía ahí, me hizo recordar cuando lo vimos con erza en la plaza solo, estaba triste pero lo disfrazaba.
-¿No querés hablar de lo que paso con Juvia?- Le pregunte después de sentarnos en la plaza enfrente al bar donde trabajaríamos próximamente. Suspiro pero después de un minuto entero de silencio me respondió:
-En realidad la conozco desde hace mucho, pero a la vez no la conozco, es decir, vive enfrente a mi casa, e iba al mismo jardín, colegio y secundaria que yo, este año su grado le toco a la tarde, pero sino iría con nosotros, La conocí cuando se mudaron, era una nena muy solitaria, siempre lo fue, nunca tenía amigos, pero siempre la molestaban, una vez en la primer semana de la primaria, no me olvido más, la vi llorando porque unos chicos le habían robado su muñeca, me sentí mal por verla tan triste que trate de recuperar la muñeca, los amigos de mi hermano mayor la habían robado, el me ayudo y me la devolvieron, pero estaba toda rota y sucia, sin embargo ella la agarro como si fuera un tesoro muy preciado, y me abrazo y me beso en los labios, como agradecimiento, en ese entonces era muy chico, y las chicas solamente eran… chicas. Me enoje con ella, pero a ella no parecía importarle y me seguía y me acosaba siempre, cuando me hice más amigo de Natsu ella dejo de acosarme, crecimos y cada vez nos alejábamos más, a pesar que nunca tuvimos algo de verdad, ella siempre me ayudaba y acosaba siempre que podía. Yo siempre la rechace, si me preguntas porque lo hice, la verdad no sé qué responderte, y parece que me merezco que hoy en día me rechace de esa manera, la lastime mucho, la espante muchas veces, nunca la quise lastimar apropósito ni de verdad, solamente que no quería una novia, me parecían cosas de nenas, las cuales no quería saber nada. Pero un día hace dos meses atrás, justo por la época que viniste, la encontré una noche, que salí a dar una vuelta, estaba saliendo del mercado, pero era tarde, como las 10 de la noche, y me escondí para que no me vea, dio unos pasos como para ir a su casa, pero de la nada salieron dos tipos que la agarraron y la llevaron a una esquina de la calle en la que empezaba un callejón, me desespere porque llegue a ver el pánico que sintió con ellos, si no hacía algo rápido no sabría que podía ser de ella, llame a la policía mientras corría a donde se la habían llevado, me acuerdo que cuando aparecí delante de ellos, la tenían sujeta, estaba lastimada, con la remera rota y querían abusar de ella, En ese momento me volví loco, No me preguntes de donde saque la fuerza para pegarles a dos tipos pero lo hice, los mate a palos, me freno la misma policía que yo había llamado, sino los mataba.
Cuando la mire, Estaba cubriéndose el cuerpo con las manos, le di mi campera y la iba a ayudar a ponérsela pero no quería que la tocara, me partió en dos, que ella tuviera que pasar por algo así, el resto fue peor. La policía, el hospital, investigaciones, tuvo que pasar por ese trauma una y otra vez. Creo que fue ahí cuando me di cuenta que ella me importaba realmente, desde esa noche nunca más se animó a verme, ni ir a mi casa con cualquier excusa a molestarme, ni cocinarme cosas y hacer que las pruebe, y me di cuenta que me hacía mucha falta, que me gustaba, pero no sabía qué hacer, no lo quería aceptar tampoco, en ese entonces la pase mal yo también con el tema de la policía, me tenían vigilado y una tarde en la que me paso de todo, fue cuando me sentencie solo a que ella me ignorara. -
-¿Que paso? –Le pregunte prendidísima con la historia, era bueno escucharla al fin, Gray era muy callado con respecto a su vida y me sentía agradecida que por fin me contara sus cosas. Que confiara en mí.
-Vas a tener que esperar, son las 6 menos 5. Tenemos que ir a esa entrevista ¿no te parece?- me dijo levantándose y dándome una mano para ayudarme a levantarme.
Me sorprendí por la hora pero le hice prometer que me contaría el resto. Y con una sonrisa entramos al Bar de Mirajane.
Un poco de Grauviaaa, pero no se preocupen que voy a seguir desarrollando la historia de ellos, son tan lindos!
Sugerencias, comentarios, etc. ya saben, Reviews! o pm
Nos leemos Pronto.
MaR*
