Ae aeae de seguro querrán matarme :'D pero en fin xD QWQ DMO me tiene en sus garras! xD soy gamer no me culpen ;w; bueno eh me paso algo raro mientras escribia, xd verán no es raro que animales coman a otros animales, en el mundo de Sonic están los salvajes y los antropomórficos, y Knuckles aparecerá en este cap buscando animales para comer (canibalismo ok no xD) asi que si ven en nuestra naturaleza, no es raro, es la cadena alimenticia xDD asique sin mas que decir les dejo el cap:
PD: este es el ultimo dia ya no diria dia seis, días siete, etc… prque solo eran los días de secuestro xd ahora regresaran. Y a los fans sonamy les gustara este cap porque desde aquí todo se pondrá mas interesante e/e
SENTIMIENTOS
El erizo plateado arqueo una ceja en señal de duda ante la confesión de la reina, pero al ver su rostro seriamente preocupada, comprendió que era algo importante.
-Por favor mi leal consejero, sígame- exclamo la reina.
-Como usted ordene su majestad- hizo una reverencia en señal de respeto y obediencia, ambos erizos bajaron por las escaleras de lo que parecía ser un sótano. Caminaron y al llegar al final, un gran portón de piedra estaba frente a ellos, este tenía dibujos marcado por todos lados, dos de ellos eran grandes, el de la derecha era un dragón que de su boca sostenía el símbolo del sol y el de la izquierda era un lagarto con tentáculos en sus pies que de su boca sostenía el símbolo de la luna.
-Me imagino que has escuchado de cómo se formó Solaris- dijo la reina sin dejar de mirar el portón.
-Si… su majestad-
-Entonces… ¿sabes que la princesa está involucrada, no?- pregunto sin mostrar expresión alguna.
-¿Eh…? no su majestad, no tengo conocimiento de esa parte de la historia…- un escalofrió recorrió su cuerpo como si algo malo se tratase. De inmediato el portón comenzó a abrirse lentamente, de su interior corrió un leve viento helado, el erizo plateado por naturaleza se cubrió y al abrir los ojos una equidna estaba parada frente a la reina,
- Silver te presento a la guardiana del templo, Tikal the equidna- dijo la reina.
-Un gusto conocerlo sr. Silver- respondió con una reverencia, su rostro expresaba serenidad y a la vez un pequeño nerviosismo. El erizo plateado hizo lo mismo, puesto que nunca la había visto y sus ropas eran algo religiosas, su rango en la sociedad debe de ser muy alta al estar en un templo sagrado.
-Tikal, necesito que me informes como están las energías de los monstruos- pregunto la reina mirándola fijamente.
*que... ¿monstruos?* se preguntó el erizo plateado en su mente.
-Si su majestad, pase usted mismo, le mostrare- hablo la equidna para quitarse de en medio y dejar pasar a la reina, el erizo plateado le siguió. El pasillo de la cueva estaba totalmente oscuro. De repente el erizo observo una habitación iluminada con antorchas verdes. Cuando entraron, la habitación era circular en el suelo estaban dos símbolos separados (N: como si fuera el signo del ying-yang), encima de estos estaban dos pilares y encima de ellos sus esferas, uno negro que despedía un aura morada y el otro naranja que despedía un aura dorada. Arriba en el techo se encontraban los mismos dibujos del portón solo que esta ves parecieran que estuvieran peleando.
-Su… su majestad… ¿qué sitio es este?
-Silver…en estos momentos estas en presencia de los causantes de la guerra de hace 200 años, o también llamado… "la guerra de los dioses" dos grandes criaturas que en su batalla estaban a punto de destruir a todo Mobius, pero ahora están en su encierro eterno que gracias al noble corazón de la princesa ellos nunca saldrán, pero hay un problema, la ausencia de la princesa hace que Caos recobre sus fuerzas para poder salir y acabar con todo- decía la reina mientras miraba la esfera negra.
-¿Caos?
-Si, ese es el nombre que le dio Nazo…- el equidna al notar el rostro totalmente confundió de Silver, procedió a explicarle la leyenda.
EN EL BOSQUE
El semblante alegre y puro de la princesa se esfumo como si se lo hubiese llevado el viento nocturno, su rostro era pálido, ya no había brillo en sus ojos, el haber recordado el horrible pasado su espíritu se quebrantó, se sentía derrotada y débil. Sus mejillas se humedecían lentamente por las cálidas gotas saladas que emanaban de sus cristalinos ojos, sentía desde lo más profundo que algo grave está cerca. El erizo azul volvió con madera en sus manos, las arrojo y encendió la fogata.
-¿Y ahora que tienes? Pregunto al ver que la eriza tenía la cabeza baja y su pelo tapaba su cara, pero al no tener respuesta se acercó y se colocó a su lado.
-Oye te estoy hablando… me escuchas… no me digas que estas llorando- dijo un poco molesto.
-…quiero ir a casa… por favor, quiero regresar...- Dijo la eriza con la voz quebrada, levanto un poco la cabeza y miro de reojo al erizo, este tenía la mirada seria.
-¿Y porque haría eso? El erizo miro la fogata consumirse.
-Ya no me necesitas… además ya no sirvo para nada, ni siquiera para mi propio reino- dijo rendida y cerrando los ojos para que sus lágrimas broten de nuevo.
-Espera… acaso dices eso porque recordaste la muerte de tus padres, jeh que ridículo- mostro una pequeña sonrisa.
-¿Que dijiste…?- dijo confundida la eriza mientras levantaba la cabeza para mirarlo fijamente.
-Escúchame- dijo con la mirada al fuego- ahora que sabes lo que le paso a los míos también, no te das cuenta que yo no me he rendido, Vector cuido de mi como si fuera mi padre y que hay de tu abuela, ella de seguro es como una madre para ti, no crees. ¿Aun así te rindes?, no te das cuenta que tienes otra oportunidad para seguir viva. Aun tienes a alguien que te cuida y quien se preocupa por ti, y a pesar de eso te rindes… ¡yo soy quien debería rendirme!, no solo perdí a mis padres sino también a quien fue como mi mejor a migo y padre alguna vez, gracias a eso me he convertido en un monstruo asesino. Me he ganado el odio de toda Solaris, todos me quieren ver muerto, desde que el murió tuve que sobrevivir por mi cuenta antes, nadie se preocupó por mi alguna vez…- Dijo con los ojos entre abiertos y brillantes.
-Yo si…- respondió la eriza con una dulce voz seguida de una pequeña sonrisa. Al escuchar las palabras del erizo, recobro su fuerza y el brillo en sus ojos era más intenso, comprendió por lo que el pasaba ahora sabia porque él era así. De inmediato las mejillas del erizo se tornaron rojas, y sin pensarlo el erizo volteo la mirada hacia la eriza al sentir las manos de ellas sobre las suyas. En la fría noche, un calor recorrió todo su cuerpo, ambos estaban muy cerca y lentamente sin darse cuenta se acercaban más y más, sus ojos verde olivo brillaban intensamente con la luz del fuego, su mejillas enrojecieron y sus corazones se aceleraron, ambos cerraban los ojos lentamente al sentir la respiración del otro cada vez más cerca, poco a poco su labios iban rozándose y solo la luna era testigo de lo que estaba por ocurrir…
-¡Veo una luz!- se oyó un grito. Ambos erizos salieron del trance abriendo los ojos, se separaron bruscamente y se levantaron.
-¿Q…Que fue eso?- pregunto confundido el erizo mirando a todos lados para buscar el origen del grito.
-Con que aquí esta princesa, la llevaremos a casa de inmediato…- Se escuchó la voz detrás de la princesa y unas enormes manos negras le taparon la boca y la jalaron hacia atrás, sin que ella pudiese siquiera gritar.
-¡AMY!- grito Sonic al voltear y ver como desaparecía entre la oscuridad del bosque. Corrió y llego a un claro del bosque donde había una carroza gris, dos grandes seres oscuros y robustos, los mismo que mataron a la anciana, colocaron a la eriza en la parte de atrás, estaba inconsciente. Antes de que el erizo pudiera hacer algo, unas manos taparon su vía respiratoria y en instantes lo dejaron inconsciente…
Poco a poco abría sus ojos, estaban en la carroza siendo trasportados.
-Princesa levántate- dijo el erizo moviendo a la eriza para despertarla.
-Mm… ¿qué paso? pregunto somnolienta.
-Nos secuestraron… no sé a dónde nos llevan- respondió el erizo que estaba sentado mirando a las rejas que eran tapadas por una tela.
-Creo que… nos llevan al palacio.
-Porque lo dices.
-antes de que me durmieran escuche decir que me llevarían de vuelta a casa- dijo sentándose.
-Hmph… de seguro me esperan para arrestarme, es obvio que son enviados por tu abuela, la reina.
-No, te equivocas- dijo moviendo la cabeza de un lado a otro- así no son nuestros caballeros, nunca los había visto y si fueran de la realeza no me hubieran tratado así.
-Mm... buen punto, ¿entonces quiénes son ellos?
-No lo sé pero… pero tengo un mal presentimiento.
-Entonces no dejemos que eso pase y salgamos de aquí- dijo mientras agarraba los barrotes.
-¡Espera! recuerda que estamos perdidos en el bosque, además… necesito volver a palacio.
-…Bien, pero cuando lleguemos me iré de inmediato, no esperare a que me arresten y no te preocupes ya nunca más nos volveremos a ver, podrás estar con tu familia.
Las palabras del erizo resonaron en la cabeza de la eriza y la tristeza se apodero de ella.
-Si…- dijo fríamente.
Durante todo el viaje ninguno pronuncio una sola palabra, solo se escuchaba el Sonic de los caballos trotar.
EN OTRO LADO DEL BOSQUE
Knuckles caminaba por el bosque oscuro, se perdió mientras buscaba algo para comer. Cuando sintió que algo piso en la nieve.
-¿Uh?- Era algo redondo y tenía orejas - que es…- el agarro con sus manos y al levantarlo era una cabeza, su cuerpo estaba enterrado en la nieve, era un murciélago.
-Pero que demo… ¡¿una mujer?! y está viva- exclamo sorprendido. En un intento de forcejeo la saco de la fría nieve y la cargo en sus brazos.
-Su respiración es leve… debo llevarla a un lugar cálido- dijo el equidna, al tiempo en que caminaba por el bosque.
Luego de caminar varias horas llego a un pequeño sendero que lo dirigía a una cabaña. Sus ventanas eran huecos en las paredes y en el techo la madera era vieja, al entrar noto que había un montículo de pasto seco. Tuvo la idea de colocarla suavemente en el. La murciélago no daba señales de estar consciente, no abría los ojos.
-Me pregunto a donde se fue Knuckles- se preguntó Fang, mientras observaba el oscuro firmamento que destellaban luces, recostado en un árbol cerca de la entrada a la guarida, pues él es el que vigila quienes entraban y salían. Mientras dentro de la guarida…
-¡Bark! ¡Bark!- grito el zorrito de dos colas.
-Tails que ocurre ¿porque gritas tanto?- pregunto el Oso preocupado levantándose de su cómoda silla.
-¿Bark Sonic ha vuelto?- pregunto con nerviosismo.
-No… ¿pero porque te asustas así? Ya sabes cómo es Sonic el hace lo que quiere después de todo él es nuestro líder- respondió el oso tratando de calmar a su amigo.
-Bark no entiendes Sonic esta en grave peligro.
-¿Qué? ¿Acaso le paso algo?- pregunto un poco nervioso.
-Me…Mephiles anoche me dijo…
*~En el sueño~*
*Tails… supongo que sabes el secreto de Solaris, entonces sabes que Sonic esta con la princesa y ella es la única que puede calmar a caos… conociendo la naturaleza de ese erizo, si ella muere, Caos despertara y acabara con todo. Sin embargo la princesa sigue viva pero justo ahora ambos fueron capturados por la guardia real, sabes que la princesa regresara a su castillo pero Sonic… el morirá como todos los criminales que perecieron ahí. Muchos han entrado pero nunca han salido con vida. Si de verdad quieres salvar a tu líder reúnelos a todos y vayan al palacio solaris, una sorpresa les espera…*
-Y… me dijo que fuéramos, no podrá salir sin nuestra ayuda.
-Entiendo- dijo el Oso-avisare a los demás para salir hacia el castillo... y Tails… ¿Sabes dónde esta Mephiles?
-No tengo idea… el solo apareció en mi sueño.
-Bien no importa ya aparecerá, tenemos que alistarnos…
La Mañana se hace presente, un gran bostezo se escuchó en la cabaña sin abrir los ojos deslizo su mano donde sentía un ardor en el abdomen, sentía algo suave era como un trozo de tela, al sentirlo abrió lentamente los ojos.
-¿Que sitio es este?- se preguntó la murciélago.
-Ya despertastes- dijo el equidna que estaba recostado en una esquina de la cabaña.
-¿Quién eres?- pregunto un poco molesta.
-Te salve de que murieras en la nieve, o acaso estas molesta por eso- dijo el equidna.
-No es solo que hay hombres que son caballerosos solo porque quieren algo a cambio.
-¿Uh?- de inmediato se ruborizo el equidna -¡de que demonios hablas yo no soy pervertido!
-¡Ah no¡ entonces ¡¿porque me rescataste?¡- grito la murciélago.
-Te vi casi muerta y… pues…- su nerviosismo no le permitía hablar bien –entonces…
-¿Entonces?
-De acuerdo si no quieres que te ayude me iré, perdón por molestar. De inmediato la murciélago se sintió culpable pero por un momento le agrado verlo ruborizado por haber discutido con el.
-Espera, lo siento… y gracias, es solo que nadie me había salvado de algo. Tengo entendido que solo los hombres que haces eso es porque quieren algo a cambio.
-¿Acaso me ves con cara de que necesito algo?- al decir las últimas palabras un rugido se escuchó en la cabaña.
-¿Que fue eso?- el ruido volvió pero una pequeña risa se escapó al notar la cara de queja del equidna mientras este se tocaba el estómago. –No tienes cara de que necesitas algo pero tu estomago sí.
-*Grr*- gruño el equidna.
-Ok señor gruñón, que tal si vamos por algo de comer, yo invito después de todo me salvaste la vida- propuso la murciélago con una pequeña sonrisa.
-B…Bien- acepto un poco nervioso el equidna. La murciélago intento levantarse pero como no podía, el equidna se ofreció a ayudarla, haciendo que esta pusiera su mano detrás de su cuello para sostenerse.
-*Mm… que extraño no recuerdo nada… ¿cómo termine enterrada?*- pensó la murciélago mientras salía fuera de la cabaña acompañada del equidna.
-Entonces no sabes cómo terminaste bajo la nieve ¿cierto?- pregunto el equidna mientras caminaban a otra parte del bosque.
-¿Cómo lo sabes?- pregunto sorprendida.
-Tenías una herida profunda en tu estómago y perdiste el conocimiento, pero tienes suerte que se como curar esa clase de heridas.
-Demonios… no… no sé qué me paso- dijo confusa la murciélago.
-Bueno no importa, busquemos algo para desayunar.
-Por cierto… interrumpió la murciélago.
-¿Uh?- el equidna volteo hacia la murciélago.
-Mi nombre es Rouge, un placer- dijo estrechando su mano.
-Soy Knuckles el placer es mío- saludo cordialmente el equidna, cosa que no era normal incluso para el puesto que él no tenía ni una pizca de cordura en su actitud altanera.
-Bien sigamos- finalizo la murciélago.
EN El REINO
La ciudad de Apotos fue restaurada y ya varios de sus ciudadanos estaban emigrando desde el subterráneo del palacio. Los cadáveres fueron retirados, las casas construidas y la paz volvió. La gente empacaba sus cosas para regresar a la superficie a rehacer su vida al aire libre.
-Mama, entonces ¿Charmy puede ser mi hermanito?
-Claro que si Cream, a si tendrás con quien jugar- respondió felizmente la coneja madre a su hija.
-¡Yay! ¡Gracias mama!
En el centro de la ciudad se encontraba una fuente, lentamente se movió y abrí una puerta donde la gente que se encontraba en el subterráneo subía por unas escaleras de caracol. Todo era como antes, el cielo azul, los pastizales verdes del parque. Todo era tal y como era antes del caos, todo volvió a la normalidad excepto por el secuestro de la princesa.
-Hey Blaze ¿porque no vamos a comer algo?- pregunto la coneja entusiasmada.
-Es muy lindo de tu parte Cream pero no puedo, la reina me necesita y no puede escaparme.
-Entonces le diré a Silver para que le diga a la Reina.
-P…pero…-
-Ya está dicho buscare a Silver- interrumpió la coneja.
-¡Espera Cream!- fue tras ella en dirección al palacio.
La gata ya rendida y cansada de seguir a la conejita incluso después de perderla, se fue a su recamara. Una diminuta sonrisa se dibujó en su rostro, pero todo se esfumo al pensar en lo que le habrá ocurrido a la princesa, a pesar de que se conocieron hace pocos días, ya la extrañaba de menos –Me pregunto cómo se sentirá la Reina- se dijo a si misma -Y…Silver- Justo en ese momento recordó lo que paso en la biblioteca aquel día, se ruborizo al haberse dado cuenta lo que eso significaba pero no quería tener la idea de que una simple sirvienta podía estar con alguien perteneciente a la realeza, eso jamás sería aceptable, asi como llego su sonrisa esta se esfumo, sin embargo no podía evitar pensar en él –Supongo que nunca pasara…- dijo deprimida la gata lila.
EN LO PROFUNDO DEL CASTILLO…
La reina subía as escaleras junto con su consejero real, Silver, pero dejaron atrás a Tikal pues ella es la guardiana del templo de las criaturas y por ende nunca debe abandonar su puesto.
-Mi reina, es indispensable hallar a la princesa cuanto antes, no podemos permitir que un desastre así se libere de nuestras manos, si dejamos que el tiempo pase o si le ocurre algo malo a la princesa no podría perdonármelo- aclaro el erizo plateado, apretando sus manos.
-Tienes toda la razón Silver, ella me ha dicho que tú eres como el hermano que nunca tuvo, te aprecia tanto como tú a ella, pero… - Antes de que la reina continuara fue interrumpida por el príncipe Shadow
-Mi Reina, tengo una buena noticia…
Continuara…
:V quise avanzar mas pero si lo hacia tenia que continuar mas y mas y haa ya me duele tanto escribir xd y encima no estuve muy inspirada :c en fin :D lamento mucho la demora :c pero como ya lo habia dicho antes terminare la historia :D asi que no se angustien! :D seguire actualizando -3-
SE DESPIDE
Cifern
