TODOS los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, bueno a excepción de… Momento, aún no aparece, mejor me callo. Una aclaración del cap anterior… Lean abajo

-¿Por qué no simplemente me hacia un test en casa?.-pregunté nerviosa, cuando vi que faltaban dos números para que me tocara a mí.

-Es menos interesante ver una línea azul que ver a tu renacuajo moviéndose.

-¿Renacuajo?.-aquellas palabras me hirieron, por lo que reaccione a la "tonta y a loca"-, Para tu información no es un renacuajo, es algo más… Es todo.

-¿Te das cuenta que empiezas a aceptar que puede caber la posibilidad que algo viva a través de ti?

Las palabras de mi amiga parecieron entrar de una forma en mi cabeza que nunca antes lo habían hecho; Ahora lo podía comprender, quizá pudiera estar embarazada, quizá no, en caso de ser así, Edward y yo tendríamos una cosa en común por la cual luchar y salir adelante, por la que no nos deberíamos separar y por la cual nuestras vidas debían cambiar drásticamente.

Ahora entendía a los escritores de los guiones de las telenovelas, un niño siempre te ata a otra persona, para bien o para mal, ya que es tu ADN el que corre por su sangre y no otro, es tuyo.

-Treinta y seis, Isabella Swam.-dijo la voz cantarina de la enfermera que estaba totalmente vestida de blanco, de pronto, mis anteriores pensamientos dejaron de adquirir sentido al igual que mi efimera valentía, Ángela pareció percatarse y le señalo a la enfermera que era yo la que necesitaba estar segura-, Por aquí, por favor.

De pronto, me ví casi arrastrada hacia la consulta medica del doctor, no quería, no debía enterarme de aquello hoy, cualquier otro día del año, pero no hoy.

Esto forma parte de madurar, Isabella, me dijo una vocecita en la cabeza que tenía un tono de voz muy parecido al de Alice, di un respingo, ¿Acaso me estaría volviendo loca?, Claro que no estas loca, tan solo quieres estar segura de lo que haces es lo correcto, ¿Y te digo una cosa? Si lo es.

Si lo es.

Aquellas tres palabras sacadas de los más hondo de mi ser, me dieron las fuerzas necesarias como para poder seguir a Ángela hasta la puerta de la consulta y de menear la cabeza en dirección a la enfermera.

Como le había repetido todo el camino a mi amiga, nada era completamente cierto hasta ese punto… Me aforraría a esa idea al darme cuenta del resultado de lo que hoy se vería.

Según mis escasos conocimientos de la medicina (Recalcando la palabra escasos) De no utilizar protección, existe un veinte por ciento de probabilidad de quedar embarazada y un ochenta por ciento de que sea un "embarazo psicológico", como cuando la gente presenta síntomas y cree que es un embarazo… Ambas ideas eran completamente factibles y reales.

-Buenos dias, soy el doctor Aro Vulturi… Pero diganme solamente Aro.-dijo con una sonrisa bondadosa, luego chasqueo la lengua-, ¿Qué les trae por aquí?

El rostro del medico era amable, muy parecido al de Carlisle, lo que me removió el estomago más de lo debido frente al nerviosismo… Su cabello era castaño claro canoso y sus ojos eran azules, que demostraban una bondad y una franqueza enorme, los títulos de su pared eran el tipo de principal decoración y de pronto e improviso recordé que me había dirigido la palabra.

-Yo.-dije, aturdida y le dirigí una mirada a Ángela como diciéndole ¡Ayuda!, ella asintió con la cabeza.

-Mi amiga presenta síntomas de embarazo, pero no estamos completamente seguras, la verdad es que fue una necedad mia traerla hasta aquí porque, la verdad encuentro poco emocionante ver una linea en un palito parecido a un termómetro.-dijo mi amiga por mi, a mi ya me daba vueltas la cabeza.

-Si, de hecho es mucho más emocionante verlo por ti mismo… Muy bien, Bella. Recuestese por favor.-dijo el doctor, señalando la camilla, me demoré un par de segundos en comprender lo que me decia, luego asentí.

-Niña, pareces en shock.-me dijo el doctor riendose, luego sacudio la cabeza y prendio alguno de sus aparatos, sacó un gel y lo unico que atiné a hacer fue a levantarme la polera lo suficiente como para que me examinara.

-¿Edad?.-preguntó.

-Vintiun años, doctor.

-Vaya, yo te hubiera puesto menos.

-¿Enserio?.-batí mis pestañas en busca de algo que decir, pero las palabras no acudian a mi boca.

-Quizá dicinueve, aunque no sea mucha la diferencia, ¿No crees?

Se rió nuevamente y sacudio la cabeza, luego me hechó el famoso gel en mi barriga-, vamos a ver jovencitas si no pierden el tiempo…

-No creo que lo perdamos doctor, sea o no sea asi eso le enseñaria a Bella a cuidarse.

-¡Epa!.-dijo el doctor, luego volvió a sonreir, era bastante risueño cosa que en mi siempre habia faltado, sabia que en cualquier otra situación como esa minimo un golpe por mi parte hacia mi amiga y acompañante, pero estaba en algo definido como estado de shock real-, Dime Bella… ¿Tienes novio?

Me sonrojé notoriamente a tiempo de que la maquinita esa parecida a una maquina de afeitar se posaba en mi vientre y me hacia cosquillas.

-Si.-admiti, bajito-, él insiste en casarnos aunque yo no estoy muy segura.

-A la juventud de hoy no les gusta el royo de casarse joven y todo eso, dicen que es anticuado aunque en mi opinión tener modales no es ser anticuado… Aunque eso queda en tu decisión, después de todo.

Palabras profundas pese a que recien me conocia, tenia cara de ser sinsero y de mostrar un real afecto hacia sus pacientes y hacia la medicina en general.

-No es eso… Es que bueno, son cosas que tengo metidas en la cabeza desde niña, traumas.-dije sacudiendo la cabeza.

-No te muevas.-me dijo con aire de suma concentración mirando su pantalla.

-Ups.-murmuré y ,me quedé lo más quieta posible.

Paso un rato, en el que el doctor examinaba la pantalla y yo un tanto nerviosa me miraba las manos, hasta que el doctor Vulturi finalmente hablo.

-Mira Bella… Allí esta.-dijo con aire satisfecho, señalando un pequeño punto en la pantalla gris, luego apretó otros botones y pudimos escuchar lo que yo pensé que pudieran ser sus latidos, bastante rápidos y firmes.

Yo ya ni podia ver bien porque tenia los ojos llenos de lagrimas, aquella cosita pequeña, aquel puntito palpitante era mi hija, el fruto del amor que Edward y yo nos profesabamos, pude sentir como las lagrimas me corrian por el rostro y luego los grititos de alegria por parte de Angela.

-Doctor, fotografias, unas ocho o nueve, con esas estaria bien, quiero un certificado y todas las recetas de las vitaminas que Bella debe empezar a tomar, las cosas que puede y no puede consumir, las cosas que debe dejar y las cosas que debe empezar a hacer…-la voz de Angela me resulto mareante y en ese minuto recorde que mi amiga cuando se lo proponia podia a llegar a ser verdaderamente mareante.

¿Edward? Un lindo nombre, ademas ese era el nombre del padre biologico de mi futuro marido, el pecho se me inflo de puro orgullo cuando me descubri a mi misma pensando de aquella manera, y todo gracias a ese pequeño punto en la pantalla del monitor. Todo gracias a mi pequeño niño que venia en camino.

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Nessie POV

-Vamos Jake, que llegaremos tarde.-le dije sonriendo, le acomode la corbata en el lugar en donde le correspondia ir, este me miro con una mirada confundida que muy pocas veces le habia visto en el rostro.

-¿Por qué debemos ir vestidos tan formal? Ya sabes que no me gusta la corbata y que felizmente puedo llevar una camisa.

Puse los ojos en blanco.

-Alice no me lo perdonaria nunca, ¿Me oyes? Quizá yo sea una niña, pero soy una niña con unos buenos gustos.

-Por eso esta conmigo, eso deberias de saberlo.

Puse los ojos en blanco nuevamente.

-¡Pero que atrevido…!.-murmure antes de ponerme de puntillas para poder besar sus labios, habia algo en él, en sus labios que hacia que cada vez ansiara más y más y aunque ambos nos hubieramos puesto limites respectantes a la edad y esas cosas era fácil olvidar de vez en cuando que Jacob cargaba con siete años más que yo encima o que simplemente a los ojos de todos y quizá tambien los suyos, yo era una niñita, una gran niñita curiosa.

-Basta, basta, Ness.-dijo sonriendo, no me gustaba mucho el apodo que me habia puesto pero que va, él era completamente asi-, tu niña, yo hombre viejo… Esperate a los dieciséis, ¿comprendes?

Bufé y pase los brazos alrededor de su cuello, alli me sentia a salvo.

-Jake, te necesito.

-Lo sé y yo tambien, amor, pero hay que esperar.

-¿De veras?

Su risa se hizo cristalina y luego puso sus manos en mi cintura.

-De veras… ¿Y sabes que?

-¿Qué?

-Te amo

Sonreí.

-Y yo a ti.

Aunque aún no pasara nada fisicamente entre nosotros me conformaba con pensar que él me amaba. Por el momento.

Perdonen las faltas de ortografía, en cuanto vuelva de mis vacaciones lo corrigo, cuidense!

Eva