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12. Provocaciones y Consecuencias

¿El Avada Kedavra sigue siendo una maldición imperdonable? Porque juro que si no lo fuera, en este mismo momento los dos albinos que están a un par de metros mío, no existirían… ¡maldito sea al que se le ocurrió que matar a alguien era un delito!

El idiota mayor que embetuna en bronceador a esa blancucha… ¿qué no sabe que es imposible que esa albina desabrida adquiera color alguno? No debe ni tener pigmentos en la piel… Y ella, que se cree la reina del mundo sólo porque el indeseable hurón la está manoseando hasta por donde no le pega el sol… Yo que ella estaría buscando el cubo para vomitar si ese pervertido me tocara así. "Ya lo hizo, Hermione…", habló la voz de mi conciencia y yo me mordí la lengua.

De todos modos, lo que me molesta no es que el estúpido la toque así, por él que vaya a manosear a Snape y me da igual… (¿Snape?.¡¡Iaack!!), lo que odio es su cara de autosuficiencia cuando me mira, como si fuera un Dios… Y la de ella¡peor aún! Como si estuviera tocando el cielo con las manos. Pedazo de pervertida. Es una niña hueca y ofrecida más encima… Tarúpidos, pretensiosos los dos…

- Estúpidos, estúpidos, estúpidos…- se me salió sin querer en un murmullo.

- ¿A quién le hablas? - preguntó Ginny extrañada- ¡Oh! Ya caigo…- dijo sonriendo perspicaz cuando observó la dirección en que mis ojos apuntaban- ¿Celosa, mi estimada amiga?

- ¿¡Celosa yo!?.¡Acá nadie está celosa de que ese rubio teñido toque a esa albina insípida como si fuera la única mujer en el mundo!.¿¡Cómo se te puede ocurrir que pueda existir la ínfima y absurda idea de que yo esté celosa de la cara de dicha de esa idiota, eh!? Celosa… ¡ja! Qué risa me da… ¿celosa yo? Segurito… asco me da… ¡asco! - ni me pregunten de qué parte de mí salió ese exabrupto, porque definitivamente del lado racional no fue.

- ¡Hey, hey, hey! Calma… bajemos las revoluciones ¿te parece? Está bien que sientas envidia de la pantruca esa, pero no es para que grit--

- ¡¡Yo no le tengo envidia!!

- ¡Deja de chillar, mujer, por Merlín! Me vas a reventar el tímpano… Como dije, está bien que sientas envidia de ella, hasta a mí me gustaría que ese hombre me tocara así… pero no es para que te subleves tanto, en serio. ¡Sólo lo hace para molestarte! Lo único que busca conseguir con esto es ponerte celosa. Pienso que esa tipa ni le interesa.

- Pues lamento que su plan no esté dando resultados… porque lo que menos siento son celos o envidia hacia esa niña plástica. Me da asco, me repugna, siento lástima por ella… es totalmente diferente.

- Sí, Mione… sí…- acordó mi amiga para nada convencida, entornando los ojos. Sentí un pequeño acceso de exasperación.

- ¡Es verdad! No me interesa lo que hagan esos… personajes, lo que me molesta es la estúpida sonrisa con la que me mira el hurón cada vez que la tipa esa casi que suelta un orgasmo por el simple hecho de que él le esté echando bronceador en la espalda, piernas o lo que sea… ¡no lo hace tan bien!

- Eso sonó como si ya te lo hubiera hecho a ti.- sonrió y enarcó una ceja, todo de la forma que odio, porque quiere decir que sospecha algo sobre mí… y que tiene la razón.

- Me refiero… supongo que no lo hace tan bien. ¡Pero es que mírale la cara! Es una ofrecida.

- Y él un Dios del masaje, por lo que veo…- señaló observando junto conmigo la expresión de absoluto regocijo en las facciones de la muchacha.

- ¡Pero ya te dije que no es para tanto! O sea, se siente rico y excitante, pero no es para poner esas caras.- …mierda.

- ¡Ajá! Atrapada con la masa en las manos de ése.- con un movimiento de cabeza apuntó al hurón y quise cortarme la lengua de un tijeretazo- Dime ahora YA qué te hizo Malfoy.

- ¡Ay, nada Gin! No seas pesada… Me ayudó con el bronceador y sería, nada importante… El tema ahora es que esos dos en serio me están colmando la paciencia, vine a la playa a tomar sol y relajarme y no a--

- ¿Y por qué no lo haces, entonces? Nadie te obliga a mirarlos.

- Pero Gin, es que--

- ¡Shh! Silencio, quiero tomar sol y necesito concentrarme.- …inaudito.

- ¿Concentrarte en no mover un músculo y así obtener un tostado parejo?

- ¡¡Shhh!! Dije silencio. Ya obtuve la confesión que quería, ahora necesito descansar.- se acomodó en su toalla y luego se puso un gorro sobre la cara a fin de que el sol no la molestara. Yo giré mi cabeza resignada a que lo único que saldría de su boca serían monosílabos, para seguir contemplando al estúpido ese hacer caritas.

Pero tampoco estaba muy preparada para lo que vi, y casi me atraganto con mi propia saliva.

Justo al momento de girarme, observé casi en primer plano el preciso instante en el que el bello rubio se quitaba su ajustada camiseta blanca, revelando (nuevamente) el espectacular y exquisito cuerpo que poseía. Esta vez su traje de baño era gris con franjas verde pastel en los lados. Le quedaba tan bien como el que exhibió ayer. Mientras estaba patéticamente embelesada observando sus marcados abdominales se le acercó Blaise, y luego ambos se alejaron un poco de toda la gente, para comenzar a jugar lanzándose un frisbee en la orilla de la playa (N/A: Se escribe así? xD Me refiero a los típicos discos de plástico con los que uno juega en la playa, algo así como los boomerangs, sólo que no se devuelven xP). Comenzaron a jugar y… ¡Dios, lo odio!¿Por qué tiene que ser tan jodidamente atractivo?¿No puede ser como un ser humano común y corriente?¡No, qué va! Él tiene que ser un maldito Dios… un perfecto Adonis indigno de la belleza terrenal, porque aunque me pese admitirlo, el estúpido es hermoso…

Miraba disimuladamente (o intentaba) cómo corría de un lado a otro, atrapando en el aire diestramente cada complicado lanzamiento que hacía su amigo. El sol le daba con intensidad, haciendo que su pálida tez reluciera con divinidad. Se lanzaba al suelo esparciendo arena por todas partes, sin embargo aquel hecho no podía ser considerado molesto, sólo divertido ya que jugaba como un niño. Era un martirio para mí observarlo correr por la orilla de la playa cuando el moreno le arrojaba el frisbee a la altura del agua, ya que las múltiples gotas cristalinas que saltaban a su paso danzando a su alrededor siendo acompañadas por su armoniosa sonrisa eran sencillamente hipnotizantes. Sin mi consentimiento una estúpida sonrisa se formó en mi cara, pero ésta se borró al instante al verlo arrojarse al suelo demasiado entusiasmado para mi gusto, cayendo en una mala posición y torciéndose el cuello. Giró como un trompo sobre la arena antes de detenerse por completo, boca arriba y por lo que alcanzaba a ver respirando algo agitado. También sin yo quererlo, me incorporé de inmediato, supongo que con una cara de notoria preocupación. Vi que se retorció un poco aferrándose el cuello con ambas manos y frunciendo el rostro en pequeñas muecas de dolor.

"Teatro" pensé "Con ése no hay caso… Siempre queriendo llamar la atención." Y lo cierto es que sí había llamado la mía.

Se puso de pie con dificultad y comenzó a caminar a su toalla sobándose el cuello. Evité sentir lástima y sólo me regocijé pensando en que ése era su merecido por ser un maldito presumido.

Pero claro, no podía pasar solo su dolor, tenía que ir esa babosa blanca como el perro tras el hueso. Se acercó corriendo como gata en celo a Malfoy y al llegar a él le acarició la zona afectada con sutileza, pero dejó el contacto al ver la leve mueca de dolor que surcó las facciones del chico. Tomó su mano con decisión y lo arrastró a la toalla, no dándole oportunidad a pensar y recostándolo en ella boca abajo. Se inclinó sobre él y le susurró algo al oído; debo suponer que fue algo muy gracioso, ya que él esbozó su sonrisa matadora característica. Paula comenzó a masajear su cuello y hombros lentamente, obviamente disfrutando plenamente del exquisito contacto que seguramente sus manos tenían. No sabía por qué, pero de pronto sentía mi estómago contraerse bruscamente y mis entrañas apretujarse, sensación que se hacía presente con mayor intensidad a medida que mis ojos observaban cómo las audaces manos de ella bajaban cada vez más por la amplia espalda del blondo, casi hasta llegar a manosear su redondeado y firme trasero (según mi pecaminoso sueño).

- Estúpida aprovechada…- mascullé.

La cara de Pansy me habría hecho llorar de la risa sino fuera porque yo misma era un hervidero de sensaciones que no comprendía en absoluto. No entendía cómo podía la morocha estar ahí parada sin hacer nada… yo jamás dejaría que viniera alguna regalada a tocar así a mi "novio" (en el caso de que lo fueran). Zabini simplemente se divertía con la situación, observando tanto los lujuriosos roces de Paula, como la cara de silenciosa rabia que expresaba la morena.

Pero a pesar de todo eso, definitivamente mi punto de ebullición llegó cuando el tarado dio vuelta su cabeza y me observó con detenimiento, extrañamente sin ninguna sonrisa arrebatadora en el rostro o alguna mueca de superioridad, era sólo la potente mirada que dirigía la que me incomodaba.

Sin darme cuenta nos sumergimos en una reñida batalla de miradas, sin que ninguno diera tregua alguna. Era inquietante hundirme en el frío témpano de hielo de sus ojos; mis vellos se erizaban cada vez que estos brillaban encandiladores por la intensa luz que los azotaba en ese momento, o cada vez que los dientes relucían por el mismo efecto del sol pegándoles sin clemencia. Físicamente, todo él era una divinidad nunca antes vista por mí, y ahora apenas aceptada. Y mientras que yo pienso todas estas estupideces, sus dichosos ojos me siguen perforando en vida. Era nuestra muda guerra por ver quién era el mejor, siempre compitiendo e intentando no demostrar signos de debilidad… ése era mi modo de vida con él, y no podría haber otro… Una eterna competencia.

- Hola Hermione… ¡qué bella que amaneciste hoy! - era Ron el que me obligó a desviar mi atención del rubio, y deseé con todo mi corazón que se hubiera molestado aunque sea una pizca de todo lo molesta que estoy yo, sin saber bien ni la razón.

- Gracias Ron, tú tampoco estás mal…- sonreí coqueta sólo porque me divirtió observar de reojo la cara de ofuscamiento que puso Malfoy. La venganza es dulce… El pelirrojo tomó un semblante de burlesca impresión.

- ¡Vaya, Herm! Es para mí un honor que me digas eso.- él estaba radiante y parecía haber olvidado completamente los incidentes de ayer. Se lo agradecí internamente, ya que no me interesaba seguir discutiendo.

- Ya Ron, no molestes- reí divertida- ¿Por qué mejor no me ayudas con el bronceador? - le enseñé el envase aún sonriendo y él me devolvió la mueca pícaramente.

Desvié la mirada de mi amigo y la fijé en el rostro de músculos contraídos y tensos del rubio. Sonreí victoriosa. ¡De alguna forma tenía que vengarme!

.: Media hora después… :.

- ¡¡Ohhhhh, Ron!!¡Éste es el mejor masaje que me han dado en mi vida!¡¡LEJOS, EL MEJOR!! - gritaba lo más fuerte que podía sólo para que cierto rubio escuchara.

- ¿En serio te gusta, Herm? - preguntó entusiasmado mi pobre amigo.

- ¡¡Claro!!¡Tienes unas manos que ya se las quisiera cualquiera!¡Por favor sigue! - ¡que Merlín me ayude a soportar la risa que me provoca la cara de Malfoy!

- ¡Vaya, no sabía que lo hiciera tan bien!

- ¡¡Por supuesto que si!!¡Nadie te iguala, Ron!¡¡NADIE!! – a la distancia, vi al de ojos grises enarcar una ceja, absolutamente incrédulo.

- Me siento halagado, Herm… pero ¿por qué gritas tanto? Estoy al lado tuyo y te escucho perfectamente…- cuestionó mirando alrededor un poco nervioso, ya que algunas personas nos observaban extrañados.

- ¡No lo sé!¡Es sólo que estoy muy… emocionada! Sí, eso es… ¡¡emocionada de que masajees TAN bien!!

- ¡¡Dios, Paula!!¡Preciosa, me matas! - escuché de pronto. Giré mi cabeza rápidamente en la dirección de donde provino aquel rugido, encontrándome con la cara de exagerado placer de Malfoy.

- Lo sé, guapo… lo sé.- fue la estúpida contestación de la albina.

- ¡¡Mmmm!!¡Pero qué manos, linda, qué manos!¡¡No sabes lo que me ESTIMULA lo que me estás haciendo!! - a continuación emitió un escandaloso sonido gutural que me dejó absolutamente shockeada.

- ¡Draco! Dejemos eso para la noche, cariño.- ¡pero qué tarada! No la soporto, definitivamente es inaguantable.

- ¡Es que ni te imaginas cómo me estás poniendo!¡Eres una Diosa, Paula!

- ¡¡Ooooooh por Dios, Ron!!¡Eres increíble!

- ¡Pau, tus manos son una tentación del demonio!¡Como tú no hay nadie!¡Eres INIGUALABLE! - en idiotez, querrá decir…

- ¡¡Eres lo mejor, Ron!!

- ¡¡Oooooooh, Paula!!

- ¡¡Ooooooh, Ron!!

- ¡¡¡Ooooooh, Merlín!!!.¡¡Cállense los dos!! - salté de mi toalla con el grito a coro que profirieron Ginny y Zabini al mismo tiempo.

Miré con una tímida sonrisa a mi lado, donde la pelirroja estaba fúrica moviendo amenazante el envase con bronceador. Pude observar que la situación era la misma en la toalla del rubio, sin embargo el moreno lo amedrentaba con el palo del quitasol.

- ¡¡Vuelves a gritar algo y te entierro esto por donde no te pega el sol!! - amenazaron ambos bamboleando sus instrumentos de tortura. ¿Se ponían de acuerdo?

- Calma… sólo exteriorizaba lo bien que se siente esto.- ¿también el hurón y yo tenemos telepatía?

- ¡¡No me importa!!¡Si quieren provocarse mutuamente, háganlo en silencio!... ¡Dios, son patéticos! - luego ambos se pusieron de pie y se dirigieron a la orilla de la playa. Yo estoy segura de que lo programaron todo, imposible que dijeran exactamente lo mismo y de la misma escalofriante y violenta manera.

- ¿Qué fue todo eso, Hermione? - preguntó Ron con el ceño fruncido- ¿En serio te gustó, o fue todo para mosquear al hurón?

- ¡Claro que me gustó! Pero ya es suficiente, no sigas, gracias.- hasta el pelirrojo se dio cuenta de lo contradictorio que fue aquello, puesto que enarcó una ceja más confundido que nunca- Me dio sed, ya vuelvo.

Me levanté y me puse la falda verde pastel que me llegaba a medio muslo, quedando para arriba sólo con mi bikini blanco, ya que hacía calor. Caminé con un montón de sentimientos extraños bullendo dentro mío, sin saber cuál prevalecía por sobre todo el amasijo de sensaciones. Por un lado, sentía mucha vergüenza de la estupidez que hice… ¡desde cuándo tan niñata! Parecía de cinco años… pero bueno, bien que el rubio me siguió el juego así que no toda la culpa es mía. Y por otro, estaba la inmensa rabia (que me ayudaba a respaldar la niñería que cometí) de tener que soportar que él se venga a dar esos aires de suficiencia con la versión femenina de Michael Jackson… Bueno, vale que no me la cago tanto a la pobre… si está linda la muy sonsa.

Maldiciendo por lo bajo llegué al bar al aire libre que se encontraba a un costado de la piscina del Hotel Riu y me senté enfurruñada y enojada con todo el mundo ni yo sé bien por qué… ¿Pero qué me pasa?¿Desde cuándo me pongo así por un idiota con las hormonas alteradas?¡Ésta no es Hermione Granger! Más bien parezco una tontona sin cerebro cualquiera. Suspiré para tranquilizarme y ordenar en parte mis ideas, y cuando logré calmarme un poco, pedí sonriente un jugo de mango al barman que atendía en ese momento la barra.

- ¿Escapando de "las expertas manos" del Tomatín? - lástima que la paz fue sólo momentánea.

- ¿Quieres dejar de acosarme?

- ¡Vaya, qué arrogante eres! Nadie te está acosando, preciosa ¿acaso ahora no me puede dar sed? - inquirió falsamente sorprendido- Un jugo de coco, por favor.

- ¡Y qué coincidencia que te venga la sed justo cuando yo vengo acá! Ahora me vas a decir que ayer repentinamente no pudiste controlar tu esfínter y tuviste que correr al baño para no mearte encima ¿no? - él sonrió de la forma que odio y adoro antes de contestar.

- Ya no seas paranoica ¿quieres? No todo gira en torno tuyo, castorcito… hay otras chicas en el mundo.

- Pues entonces ve a buscarlas y a mí déjame tranquila.

- Oh, ni lo sueñes. Te honraré con mi compañía un momento más. Luego volveré con mi séquito de admiradoras.- lo mato… lo mato… ¡su asquerosa altanería me enerva!

- Y supongo que la presidenta de tu club de fans es esa blancucha ¿no?

- ¿Celosa?

- ¡Ja! Ya quisieras… Al contrario, siento pena por ella. Pena porque la pobre no tiene cerebro y por andar de regalada con alguien como tú.

- Pues no me parecía que pensaras eso con tu "peculiar" intervención en la playa.

- ¿Peculiar intervención?¡Nada de eso! Me dejé llevar por las sensaciones, nada más.

- ¿Sensaciones? - ¿qué nos dio por repetir todo?- ¡No me hagas reír! No sé qué sensaciones puede provocar esa comadreja aparte de asco.

- Pues ni te imaginas… tampoco lo sabrás nunca, porque de seguro eres incapaz de provocar en alguien lo que él me hizo sentir.

- ¿Nauseas?

- No, tranquilo… eso lo guardo solamente para cuando estoy contigo.

- ¿Por qué no admites de una vez que te morías de ganas de ser Paula en ese momento?

- ¿Así se llama la zorrita?

- No te hagas la tonta. También a mí se me escapó su nombre por la satisfacción que me provocaba su contacto.

- Pues no me di cuenta, estaba demasiado ocupada disfrutando del excelente masaje que me daba Ron al esparcirme el bronceador. Un placer que nunca antes había sentido con nadie…

- Eso sí que no lo creo. ¿Acaso ya se te olvidó lo de ayer?¿Es necesario que te recuerde cómo me mirabas, y luego cómo suspirabas cuando yo te tocaba? - preguntó disminuyendo el tono de su voz a cada palabra que pronunciaba.

- Yo nunca suspiré…- ¿o si? La verdad es que estaba tan ida con sus caricias que seguramente sí se me escapó alguno que otro sonido delator.

- Qué no… ¿Pero entonces aceptas que me miraste de una forma "especial"?

- Especial tus calzones, yo no he aceptado nada.- me giré impertérrita para tomar del delicioso jugo de mango que ya me habían traído, buscando ignorarlo de una vez por todas. Pero él no me la estaba poniendo fácil…

- Eres muy terca, Granger. Ya en serio, admite que te morías de ganas de tocarme como Paula lo hacía… y que ahora darías todo porque te acaricie como lo hice ayer… o que te acorrale como en el ristorante…- de nuevo su voz se volvía tan grave que me estremecía, y si ahora se ponía a parlar en italiano me daba por muerta.

- ¿Y dices que yo me creo el centro del mundo?¡Deberías mirarte a ti primero, maldito egocéntrico!

Tomé mi jugo y me levanté, dispuesta a ir a beberlo a algún lugar lejos de la arrogancia en persona. Caminé hasta llegar cerca de la piscina cuando sentí que tomaron mi muñeca, haciéndome girar con fuerza para dar de lleno contra un cuerpo tan duro como una roca. Levanté mi vista y me encontré con las ya conocidas perlas grisáceas que me observaban divertidas, y para no variar la cólera comenzó a tomar espacio dentro de mí al contemplar la reluciente y molesta sonrisa que siempre adorna su perfecto rostro en momentos como éste.

- ¡Que esto no se te haga un hábito! Si quieres que me percate de tu presencia, sólo hace falta que me llames por mi nombre o alguno de los ridículos apodos que me tienes, pero no hace falta que me retengas como si fueras un matón o algo por el estilo.- hablé lo más firme que pude, ya que nuevamente su exquisita fragancia comenzaba a causar estragos en mi sistema límbico.

- ¿Y si te digo que no?¿Que me gusta este nuevo hábito, ya que me hace mucha gracia lo nerviosa que te pones cuando me acerco a ti?

- ¿Nerviosa yo?¡Sí, claro! - la risita… nerviosa, que acompañó a mi frase la hizo lo menos convincente que pudo resultar- ¿Qué te hace pensar que me pongo siquiera un poco nerviosa?

- La forma en la que tiemblas cada vez que te toco, o incluso te rozo…- indicó para luego acariciar delicadamente con las yemas de sus dedos la piel de mi hombro izquierdo, y maldije mentalmente el estremecimiento involuntario que me recorrió en ese momento- ¿Ves a lo que me refiero?

- Malfoy, suéltame ahora.- primer aviso.

- Ni lo sueñes, castagna.- pasó un brazo por mi cintura con agilidad y me hizo chocar nuevamente contra la dura coraza de sus pectorales. Reprimí un suspiro.

- ¿No temes que llegue tu noviecita? Cualquiera de las dos tontitas que te esperan en la playa.

- Son tres, no te incluiste.- acentuó su sonrisa luego de su brillante comentario.

- Escucha, idiota, no quiero repetirlo… déjame en este mismo momento. ¡Apártate! - segundo aviso.

- Ya te dije que no lo haré, bella ragazza.- acompañó su frase con una sensual caricia en mi espalda desnuda. Me gustaría dejarme llevar, pero su suficiencia me hartaba.

- Te estoy hablando en serio. Suéltame ahora o no respondo.- tercer y último aviso. Si no me hacía caso…

- ¿Y qué me harás?¿Un puchero o una sensual súplica como la de ayer en la noche…? - cada vez me oprimía con mayor intensidad contra su pecho desnudo, y yo sentía que sus torneados músculos dejarían alguna marca en mí.

- Para tú desgracia, ninguna de las dos.

Lo que hice se me ocurrió en el momento. Con una rapidez y agilidad impropias de mí, levanté el brazo en el que aún tenía mi vaso con jugo y lo volteé completo sobre la reluciente cabellera platinada del ojigris. Me alejé de inmediato por temor a quedar pegoteada con el azúcar del jugo, y no pude evitar explotar en una sonora y fuerte carcajada al contemplar su cara de estupefacción mientras las gotas amarillas del líquido resbalaban lentamente por su cabeza, manchando su cara y esparciéndose libidinosas por su expuesto torso.

- ¡¡Upsii!!¡Se cayó el jugo! - solté entre carcajadas.

- ¡¡Qué hiciste bruta!! - rugió él mientras su cara adquiría una tonalidad roja que para nada era de vergüenza. Más bien me quería destripar viva…

- ¡Ahí tienes!¡Yo te lo advertí!¡Te pasa por pervertido! - hablé lo más seria y enojada que pude, pero se me hacía bastante difícil si tenía al "pulcro Draco Malfoy" estilando jugo de mango frente a mi.

- ¡Eres una sonsa!¡Pero ten por seguro que ya ni ganas de hacerte el favor me quedaron! - abrí la boca ofendida.

- ¡Como que alguna vez hubiera deseado siquiera que me pusieras un dedo encima! Ya te dije que me das asco, y ahora aún más… ¿no te apetece un baño?

- ¡Por supuesto que si! Me dejaste asqueroso, inepta.

- No te preocupes, huroncito, siempre lo has sido…- sonreí con el único objetivo de molestarlo más, y ciertamente lo logré- Pero para que veas que sí soy buena, yo te ayudo con ese baño que tanto quieres.

No pude borrar la gran sonrisa que acompañó mi rostro mientras lo empujaba con fuerza a la piscina, que se encontraba a unos pasos de nosotros. Cayó con un golpe seco, salpicando una gran cantidad de agua en todas direcciones, y nuevamente me aparté para no mojarme. Sé que probablemente ya haya tenido suficiente con lo del jugo, pero su comentario sobre "hacerme el favor" realmente me mosqueó.

Emergió del agua respirando con dificultad, y cuando logró estabilizarse, sus centelleantes ojos se posaron rubicundos en mí. Probablemente debí sentir miedo, ya que su mirada no decía otra cosa que no fuera "Estás muerta", pero la gracia de la situación era más fuerte, por lo que nuevamente rompí en carcajadas que sé lograron enfadarlo aún más.

- ¡¡Quién te crees que eres, Granger!!¡¿Eres limítrofe o algo por el estilo?!

- No, estoy en todas mis capacidades…- aún sonreía triunfante¡realmente se sintió bien hacer todo eso!- ¡Yo sólo quería ayudarte con el baño!¿No crees que te hice un favor?

- ¡No estoy para tus asquerosos juegos, castor!¡Conseguiste enfadarme!

- Pues para que lo pienses mejor la próxima vez si quieres tú molestarme a mí… Nos vemos, rubito.- me despedí con la mano y me giré con la gran sonrisa impresa en el rostro.

- ¡¡Granger!!¡¡Granger, ven acá!!¡Aún no termino contigo! – siguió ladrando enfurecido mientras me alejaba con paso decidido del lugar de los hechos.

En el camino de vuelta a la playa, no paré de reír… ¡al fin le di un escarmiento! Se lo tenía merecido por aprovechado. Pero lástima que haya tenido que desperdiciar mi jugo así… ¡y con lo que me encanta el mango!

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Holaaaaaa :)

Esta vez me demoré un poquiito más... pero estuve ocupada! Y lo sigo estando, la verdad... por eso mismo es que publico ahora, ya que todos estos días voy a estar a punta de controles, trabajos con nota, controles y más trabajos con nota ¬¬ Son mis semanas de notas, digamos 8-)

Peeero igual el capi fue larguito! Así que no tienen de qué quejarse ladiies... bueno, paso a hacer un par de comentarios:

Barbara: Ok, tú te referías a "Una difícil decisión".. y sí, ese fic lo tengo en otra página publicado pero lo estoy arreglando para subirlo aquí. No pongo fecha, pero de que lo subiré... lo haré, no te preocupes. Ahh! Y te pido, recomiendo... digo xD que si quieres leerlo esperes a que lo postee aquí, no más, porque la verdad es que "corrigiendo" el primer capítulo (lo primero que escribí en TODA mi vida.. digamos de autora de fics) terminé por cambiarlo casi completo xD Jajaja me di cuenta de mi inexperiencia y lo mejoré bastante, y creo que va a ser igual con todo el fic... así que si quieres leerlo espera a que lo publique acá, así vas a leer un fic de mucha mejor calidad ;) (esto te lo digo a ti y a TODAS quienes estén interesadas). Y por otra parte... sí, Paula está en otro hotel, no el Riu.. igual eso lo repito un poco más adelante en el fic, so don't worry... pero igual no te esperances, que esté en otro hotel no quiere decir que influya menos en la historia o en la relación de Draco y Hermione (6) muaajaja qué mala que soy (6)

Rianne: Bien por lo de la no-crítica xD jajaj ya sabes... ya SABEN, si creen que hay algún fallito, por muy ínfimo que sea, sólo tírenlo (de buenas maneras) que yo intentaré corregirlo... ya dije que escribir también es un afán de superación personal (dado lo perfeccionista que soy) y me viene bien una visión externa y en frío sobre mis creaciones :) Gracias por leer y comentar!

Marta: Sí, me llegó el mensaje... me registré en el foro y comenté, de hecho xP Así que no problem, gracias por pasarme el link!

Paau: Aleluyaaaaaa me posteaste putaaa!! o.O es como para no creérmelo, soreteee 8-) porque vos sos re garca, tendees? y tipo quee... tipo que cero ondi tonta weona reculiaaa :) jajaja esa fue la mezcla de chilentino más mezclada que escribí xP Naahh.. gracias por el post moshaa.. y sí, ni te preocupes (no SE preocupen) porque lo del triángulillo amorosillo Harry-Ginny-Blaise está tooodo resuelto... ya tengo mi final, y ojalá les gusteeee. Ahh y sí... lo de tu nombre.. bueehh loca... es lo que hay viteeh! Eehh gentee! El personaje de PAULA fue inspirado en esta tipejaa... PAULA SILVINA FERRER así que cualquier queja de su comportamiento zorresco, háganselo saber a esta Pau22, que tiene TODA la culpa de que el personaje sea así, oh yes sir. Así que ya saben, las puteadas se las hacen a Paau ;) jaja te amo biatch :)

Y bueno... gracias a todas las que me postearon! En especial porque me hicieron llegar A LOS CIEN REVIEWWSSS :D Estoy demasiaado feliz, sabiendo lo que cuesta hacer avanzar un fic en Fanfiction... pero bueno, yo lo logré gracias a ustedes, así que estoy reee contenta :D Eso sí, espero no decaigan y sigan posteando tanto Y más que antes x)

Y ya me voy, también... porque ando como pobre gangosa por la vida, congestionada hasta el punto de que no huelo nada y no le siento el sabor a la comida ¬¬ Yo NUNCA me enfermo... jamás! Puede estar toda mi familia enferma y yo paseando al lado de ellas como si me protegiera una burbuja de inmunidad, I swear.. pero no sé qué me pasó esta vez, parece que mis siempre fieles glóbulos blancos me fallaron y producto de eso ando moquillenta y con voz de retardada ¬¬ Pero me parece que me enfermé durante el concierto de Rakim y Ken-Y... porque sííí fui al conciertooo :D fue excelente.. KEN-Y TE AMOOOO (L)(L) Voz hermosa, brazos espectaculares, espalda acariciable y pecho y abdómen devorableeeeess (porque los mostró... babaaa). Jajaja y bueehh... en el concierto como que me medio saqué musha ropitaaa :) y a lo mejor ahí me enfermé ¬¬ Así que ahora a aperrar nomaas! Y partí a acostarme mierdaaa... no quiero empeorar ¬¬

Reitero las gracias por sus mensajes, por su constancia (que es mil veces mejor que la mía 8-)) y ánimos.. CIEN RR! Y todo debido a ustedes... thank youu very much!

Muchos besos. Nos estamos leyendooo!