Comentarios: Gracias chicas por sus comentarios, la verdad es que se que no les ha gustado mucho este capítulo por el NaruHina pero no se preocupen... La historia fluirá y tendremos nuestro NejiHina...

Gracias a Yuki-chan Kamijou, Naty117 y StEpHyGrOcK3107 y no te preocupes StEpHyGrOcK3107 esto no es un NaruHina, solo que hay que esperar un poco, después de todo Hinata siempre está enamorada de Naruto y veremos como es que ella está equivocada con sus sentimientos y se dará cuenta de ello.

El fic espero llegue pronto a su final... Se que no era lo que esperaban, así que ni modo... le daré su fin... Gracias por seguirme!

Ahora veremos un poco del pasado de Hinata, eso le ayudará a esclarecer muchas dudas a ella.

Kame
27/mar/13


RECUERDOS.

El jardín de la mansión Hyuuga no podía lucir más bello aquel anochecer de otoño; las hojas de los árboles cayendo mientras una familia caminaba aspirando el aroma a tranquilidad y paz.

–Hiashi, ¿Cuándo ordenarás que Hinata se convierta en un vampiro?– la voz de su esposa indicaba crueldad y frialdad, parecía que no tenía piedad ante nada o nadie.

–Ten paciencia cariño, ella aún está muy pequeña y no está preparada, ¿Tú tampoco crees que lo está, verdad Hizashi?–

–Todavía tengo mis dudas al respecto– respondía su hermano menor quien iba caminando detrás de la pareja, la esposa del mayor iba tomada del brazo de su esposo.

–Kurenai afirma que ella está lista, inclusive dice que tienen un instinto más asesino que el de Neji– aseguró fuertemente una vez más la mujer.

–No lo creo– Dudó mientras veía como 3 niños salían de los árboles, riendo y jugando, aquello era algo que deseaba que durara toda la eternidad.

–Necesitamos que Hinata nos revele nuestro futuro, es el primer oráculo que nace desde nuestros primeros antepasados– continuó insistiendo su esposa –Además según lo que Itachi ha comentado, el hijo de Minato y Kushina también posee el mismo don y está mucho más avanzado que el de Hinata, no podemos dejar que ella se queda atrás–

Hiashi pensaba que Hinata todavía necesitaba más tiempo para disfrutar su niñez, de hecho en algún instante deseaba que ella fuese tan solo un humano, sin responsabilidades de convertirse en un vampiro que salvaría al clan o que lo gobernara, solo que disfrutara estando fuera de todo aquello.

–¡Hinata one sama! No seas mala...– reclamaba una pequeña niña a punto de llorar.

–Hinata sama, creo que ya es hora de salir– le susurraba a su oído un pequeño niño que estaba escondido detrás de un arbusto junto a Hinata.

–Todavía no Neji nii-san, Hanabi debe de aprender a controlar uno de los tantos poderes del clan: el extra sensorial– la pequeña niña sonaba dura y estricta, justo como su maestra Kurenai le había enseñado.

Hinata pisó una pequeña rama a propósito para que su hermana menor pudiera distinguir en donde se encontraban, sin embargo al momento en que ella se acercaba, la mayor le indicaba a Neji que tenían que separarse dándole una mayor prueba a su hermana menor.

"El jugar a las escondidillas", no era un simple juego, sino una demostración de las habilidades que cualquiera del clan poseía. Hinata fue alejándose poco a poco, escabulléndose entre los arbustos, casi llegando al límite de la propiedad en donde nunca había estado. Al llegar a las rejas que detenían el paso de su clan para cruzar al mundo de los humanos se detuvo de manera obligada, sus ojos brillaron al ver el exterior, ¿Qué se sentiría tener contacto con los humanos? ¿Serían tan malos como sus padres le decían?

–¿Podrían dañarme?– preguntó en voz baja tocando la reja.

–¿El qué? ¿Las rejas?– preguntó un pequeño rubio casi de su altura que estaba al otro lado enfrente de ella, para luego reírse a carcajadas –Una reja es una reja, jamás podría dañarte–

–No hablo de la reja– reclamó sonrojada, jamás pensó que alguien pudiera estar tan cerca, ¿Podría ser que aquel niño... Era un humano? –Hablo de los que viven después de la reja–

–¿Los humanos?– preguntó otra vez el rubio cambiando su semblante dándole la espalda para ver el horizonte –Mis padres dicen que no. A los humanos les gusta permanecer ignorantes, si se conservan así todo estaría bien-

–Quiere decir que tú no eres un humano–

–Respiro, como, lloro, me duele cuando me hacen daño, sangro si me hiero y puedo morir si me lastiman gravemente, aún no entiendo porque dicen que no lo soy– en eso aquel rubio tenía razón, ella había sido educada para odiar y temerle a los "humanos" sin embargo parecía que ella no difería mucho de ellos, entonces ¿Por qué no podía llamarse ella también una humana?

–Tu cabello... Es diferente...– expresó mordiéndose su pulgar derecho tratando de calmar su ansiedad por no tocárselo.

–¿En serio? Mi papi lo tiene igual a mí, al igual que mi abuela– expresó tranquilamente dándose la media vuelta tocándose su cabello provocándole más ansiedad a la pequeña –¿Quieres tocarlo?–

–¿De veras podría?

–No veo porque no– aseguró sonriente enseñando sus preciosos dientes para acercarse más a la reja y que ella atravesara su mano y lo alcanzara. Su cabello era sedoso y liso, igual que el de ella.

–Pareciera que es igual al mío–

–¿Y cómo pensabas que era?– preguntó entre confundido y ofendido.

–Pensé que era de paja– ambos se vieron fijamente, para luego empezar a reír a carcajadas.

–Me agradas–

–Tú también a mí–

–¿Puedo darte un beso?–

–¿Cómo los que dan los papás a sus hijas?–

–No lo sé, no soy niña y no tengo hermanos o hermanas, pero sería como uno de los besos que me dan mis papás a mí– ella se sonrojó afirmando con la cabeza al mismo tiempo que cerraba sus ojos.

Hinata se acercó a la reja para luego sentir los labios del rubio en su mejilla. Escuchó una pequeña risa obligándola a abrir sus ojos de un solo golpe y ver como él se tapaba la boca con su mano.

–Tienes el cachete bien helado– ella se llevó automáticamente su mano a la mejilla para saber cual era su temperatura corporal, pero no encontró nada diferente de lo usual.

–¡Hinata sama!– escuchó como gritaba su primo a lo lejos.

–Me están buscando–

–Entonces ten cuidado Hinata chan–

–¿Cómo sabes como me llamo?–

–Lo acaban de decir, ¿Verdad?– ella asintió –Yo me llamo Naruto–

–¿Podré verte alguna otra vez Naruto kun?–

–A lo mejor mañana, ¿Aquí?– ella asintió para luego salir corriendo.

Sus mejillas iban coloradas, a lo que explicaba que era porque iba corriendo, era una fortuna que nadie podía escuchar su pequeño corazón latir como loco y es que algo en aquel rubio llamaba su atención, parecía un príncipe o algo así; alguien simplemente de ensueño.

...

Hiashi y su esposa estaban sentados en el salón principal, cada uno en sus tronos rodeados de todos sus súbditos.

–Los resultados se ven a simple vista Hiashi sama, Hinata san está lista para que pueda convertirse en uno de nosotros y que pueda optar por su propio ANBU– aseguraba una mujer de cabello negro y ojos rojos como el fuego que estaba arrodillada enfrente de sus amos.

–¿Estás completamente segura Kurenai?– algo en el fondo le indicaba a Hiashi que no quería dar el siguiente paso, no lo deseaba.

–Por supuesto, además hemos preparado a 4 chicos para que puedan disputarse por el puesto de ANBU personal de la princesa. ¡Kakuzu, Hidan, Deidara, Kisame!– gritó la mujer dando la orden para que los 4 aparecieran. Hiashi se sorprendió al verlos tan jóvenes.

–¿Estás segura que estos chiquillos podrán proteger a Hinata?– preguntó dudoso su amo.

–Por supuesto Hiashi sama– aseguró un poco molesta por la duda que tenía –Le puedo asegurar que cualquiera de estos chicos está casi a mi mismo nivel–

–Casi no es lo mismo que a tú nivel Kurenai–

–Hiashi, querido, no le sigamos dando largas, si Kurenai dice que Hinata está lista para convertirse entonces lo está, y si asegura que estos chicos podrán convertirse en buenos ANBUS, entonces no tenemos porque dudar de su palabra– interrumpió su esposa al ver como él se levantaba de su asiento visiblemente molesto.

–¡Hinata es solo una niña! ¿Quieren poner en peligro a una niña tan pequeña? Debemos cuidarla si ella es la única que puede optar para ser nuestro oráculo–

–Kurenai, déjennos solos– ordenó ella al momento que se levantaba de su asiento para tranquilizar a su esposo –Entiendo tu desesperación Hiashi y me disculpo por no haberte dado un hijo varón, de haberlo hecho esto sería mucho más fácil– él la miró compasivamente para luego volverse a sentar resignado.

–Claro que no es eso querida– aceptó mientras apoyaba su brazo izquierdo en el descanso de su asiento llevando sus dedos hasta su cabello –Es solo que... Me gustaría que Hinata pudiese disfrutar su niñez–

–Te entiendo, pero inclusive si no se convierte podría morir a manos del clan Uzumaki–

–¿Hablaste con Itachi otra vez?– ella asintió.

–Aparentemente la cría de los Uzumaki ha predicho que en dos lunas llenas uno de los clanes estará restaurado a tal punto que podría acabar con el otro–

–Eso no indica nada– aceptó decepcionado frotando su frente.

–Sus predicciones aún son bastante erráticas y confusas, pero ellos creen que el clan que restaurará sus poderes será el de ellos y pronto nos atacarán–

–¡¿Por qué habríamos de creerle a Itachi?!– gritó frustrado levantándose nuevamente de su asiento para empezar a recorrer el salón –Si bien es cierto los Uchiha son creaciones de nuestros antepasados no significan que sean de nuestro clan, además es bien conocido a través de la historia que por amor ellos pueden traicionar a quien sea–

–¡Exactamente! Por amor es que él está haciendo esto– aseguró mientras seguía a su esposo que aún caminaba desesperadamente –Itachi ha perdido a toda su familia en esta interminable guerra entre ambos clanes, al punto que solo su hermano menor se encuentra con vida, en el momento en que una guerra estalle nuevamente ambos tendrán que ofrecer su vida a cambio ya sea por Minato o por Naruto, Itachi no desea eso... En el momento en que nos enfrentemos, tenemos que proteger a Sasuke, esa es su condición para estarme diciendo todos los planes de ellos–

–¿El hermano menor de Itachi ha sido asignado como guardaespaldas de Naruto? Sorprendente–

–Dicen que es tan habilidoso como era Itachi a su edad–

–Asumo que tendrá la misma edad que Naruto, ¿No es así?– ella asintió –¿Y que ganamos con convertir a Hinata tan apresuradamente? Si ya tenemos la predicción del rubio menor del clan Uzumaki hagamos nuestra estrategia.

–La predicción de Naruto solo estará completa hasta que Hinata despierte sus poderes como la sucesora del clan, solo hasta entonces podremos estar seguros que es lo que podría pasar–

El hombre se paró a mitad del salón que estaba vacío a excepción de él y su esposa, no estaba de acuerdo con aquella presión de parte de todos en su clan, pero no podía hacer nada por ello. A la edad de 6 años en vida humana su hija mayor Hinata Hyuuga tendría que cambiar.

–Está bien, dile a Kurenai y a Hizashi que comiencen con el ritual, en 3 días cuando la luna nueva esté en su máximo esplendor aprovecharemos el poder de todos los del clan y Hinata se convertirá en nuestra nueva Reina y sucesora–

Hinata quien escuchaba escondida detrás de una de las puertas y aprovechando que una de sus habilidades era el esconderse, estaba completamente confundida. Necesita salir de la mansión, quería... Sí, quería encontrarse con aquel rubio una vez más.

...

La pequeña peliazul daba la impresión que cada día le gustaba más jugar a las escondidillas en aquel inmenso lugar, su maestra Kurenai se sorprendía como su pequeña alumna podía pasar desapercibida de cualquiera al ocultar su poder, era algo que ni su propio amo podía hacer.

Después de desaparecer Hinata iba al mismo lugar en donde se encontraba con el rubio la primera vez, aquel era el quinto día sin obtener resultado.

-Lo siento Hinata chan, escaparme de mis padres es más difícil de lo que parece- intentó disculparse brindándole una amable sonrisa, Hinata vio el horizonte, pronto anochecería.

-Naruto... Kun- expresó dudosa, casi nerviosa por el nuevo encuentro.

-¿Te sucede algo Hinata chan? Estás extremadamente seria- el rubio estaba visiblemente preocupado.

-¿T...tu eres del clan de los Uzumaki?- preguntó sin más con sus ojos llenos de lágrimas, el pequeño rubio la miró con tristeza, tal parecía que igual que ella, en cualquier momento también sus ojos cederían.

-¿Se lo dijiste a alguien?- ella negó aún confundida.

-¿Tu... Sabes quien soy yo?- el asintió sonriendo y acercándose a la reja que los separaba para tocar la mejilla de la niña con su dedo.

-Eres Hinata chan- sonrió de oreja a oreja cambiando su tristeza por alegría.

-Soy... Una integrante del clan de vampiros, enemigos de los hombres lobos, enemiga... Tuya-

-¿Me odias Hinata chan?- ella negó limpiando las lágrimas que recorrían sus mejillas -Entonces, ¿Por qué dices que eres mi enemiga?-

-Porque lo vampiros y los lobos...- de la nada el pequeño rubio sacaba un kunai con el cual cortaba un poco la palma de su mano haciéndola sangrar.

-Soy Naruto Uzumaki, un niño nada mas, ¿Ves como sangro? Y si pudieras estar en mi interior sentirías como mi corazón late como loco- ella lo miraba sin entender -No quiero odiarte Hinata chan solo porque los demás lo dicen, primero deseaba conocerte antes de decidir si podía hacerte daño-

-Los lobos y los vampiros no...- gritó ella aferrándose a las rejas, estaba tan cerca del rubio que él aprovechó en darle una pequeña bofetada. Hinata retrocedió sorprendida por el acto.

-¿Te duele no?- ella asintió -¿Me odias por eso?- ella negó con su cabeza demostrando claramente la extrañeza de la pregunta, el rubio sonrió -¿Sabes? Todos cometemos errores y por el error de uno hemos pagado todos a través de los años. No me parece justo que lobos y vampiros sigamos en esta lucha interminable solo porque nuestros antepasados cometieron un error.

-Pero esa es nuestra naturaleza-

-Me gustaría cambiarlo...- aceptó tristemente el rubio –¿Sabes Hinata chan? Yo... puedo ver el futuro...-

-¿Tú también?-

-Si, y he tenido sueños de estar grandes tú y yo...-

-Yo... he visto sangre... muerte... destrucción...-

-¿Se lo has dicho a alguien Hinata chan?- ella negó –Yo cometí el error de decírselo a mis abuelos y ellos están planeando una guerra... Itachi mi guardaespaldas y el de mi papá se lo dijo a tu mamá-

-Eso escuché, él es un Uchiha, ¿No es así?- él asintió -Pero... ¿Por qué se lo dijeron a mi madre? Los Uchiha no le guardan fidelidad a nadie aunque fueron creaciones de nosotros los Hyuuga-

-Itachi y Sasuke son... especiales- dijo sonriendo nostálgicamente –Ellos son fieles a ellos mismos, Itachi haría lo que fuera porque no le pasara nada a su hermano Sasuke y si el final de la guerra entre ambos clanes en donde han muerto incontables Uchiha podría darse traicionando a los lobos, ambos están dispuestos a hacerlo-

-Na...Naruto kun...-

-Yo... he soñado que tú serás la que definirá la guerra Hinata chan...-

-¡Hinata sama!- escuchó como su primo gritaba tratando de encontrarla, ella volteó su rostro intentando ubicarlo.

-Me buscan Naruto kun... vete...-

-¿En unos días te transformarás, verdad?-

-Según escuché finalmente me convertiré en un vampiro, todos creen que mis habilidades se desarrollarán al hacerlo-

-¡Hinata sama!- escuchó como la voz de su primo se iba acercando.

-Neji niisan está cerca...-

-Ten cuidado con él Hinata chan... él... es un ser muy despiadado...-

-¿Neji niisan?- preguntó con asombro recordando como él siempre jugaba con ella y siempre sonreía –Él no es así Naruto kun... Neji niisan... es diferente...-

-¡¿Hinata sama?! ¿Está por ahí?-

-¿Volveré a verte Naruto kun?- preguntó con el corazón casi en la boca al sentir que su primo se acercaba demasiado.

-No lo sé... Después que te conviertas... No sé que podría pasar-

-¡Hinata sama! ¿Qué hace aquí? Está en los límites de la propiedad...- preguntó visiblemente preocupado tomándola de la mano -¿Se encuentra bien?- Ella volvió a ver a la reja y pudo respirar tranquilamente al ver que Naruto había desaparecido y su primo no lo había podido ver.

...

-Perd...dona Hinata chan...- retrocedió el rubio sentándose en la cama -¿Estás bien?- preguntó preocupado al ver la mirada perdida de la peliazul y la ausencia de alguna conciencia en sus ojos.

-Y...yo... yo...- intentó decir algo pero sus ojos se inundaban de lágrimas las cuales eran imposible de detener.

-Yo no quise forzarte a nada Hinata chan, perdona...- ella negó.

-No... no es eso Naruto kun... yo... acabo de tener un recuerdo de mi infancia... es cierto...- aceptó para ella misma limpiando sus lágrimas que caían como una presa a punta de desbordarse –Yo te conocí cuando aún era una niña-

-¿Tu memoria está regresando?-

-Solo fragmentos... Solo los relacionados a ti...- Naruto sonrió.

-Tu puedes acabar con todo Hinata chan... y aunque no lo quiera aceptar, si te conviertas le pondrás un final a esta guerra para siempre-

-Naruto kun... ¿Podrías... llevarme a mi apartamento... por favor?- suplicó con sus ojos rojos, parecía que en cualquier momento su cabeza estallaría.

-Lo que desees Hinata chan- aceptó sonriente para tomarla en sus brazos y abrazarla como si fuese un precioso tesoro.

...

-¿Me llamó Neji sama?- apareció un pelirrojo en el techo de la mansión en donde Neji aún se encontraba, a pesar que el sol estaba mostrando sus primeros rayos ellos no molestaban a aquel científico ANBU.

-¿Todavía no encuentras la fórmula para que los demás no se vean afectado para el sol?- el pelirrojo negó.

-Todos mis experimentos han sido fallidos, no se cual fue exactamente la fórmula que mi padre utilizó en mí-

-¿Podrás conseguirlo?-

-No podría decirle en qué momento pero es bastante probable que lo consiga-

-¿Deidara ya está recuperado?-

-Sus heridas fueron bastantes graves, si Hinata sama no se convierte y le da un poco de su sangre es probable que no sobreviva-

-Dile a Kurenai que junte a todos los de la rama secundaria que pueda, el maldito Uzumaki ha liberado la barrera y lleva a Hinata sama al apartamento-

-¿Lo atacará cuando él llegue?-

-Dile que se preparen- aseveró con voz fuerte para luego desaparecer, Sasori hacía una reverencia para luego cumplir con sus órdenes.

Neji no dejaría que Naruto siguiera con Hinata, haría lo que fuese por recuperarla.