¡Wohoo! Siento como si apenas ayer hubiera escrito el prólogo y hoy ya estoy publicando la final del mundial TT-TT A esta historia le tengo mucho cariño, por ser mi primer long-fic, y que esté ya en sus últimas me pone sentimental :'v

Agradecimientos: AthtarKuroCat, Tifu Firelass, BeckyDR, Golden Foxy the Pirate, Nancyloveartie, Kokoro Love Run, Mora Fire Fuego y Nucita 030. ¡CHICOS MIL GRACIAS! Sin ustedes, no sé que sería del fic, creo que ni siquiera estaría aquí continuándolo xD Ojalá que este cap también les guste, ¡va para ustedes!

Disclaimer: Serie, historia, personajes, trama, ¡etcétera! No es de mi propiedad. Pertenece al awesome~ Himaruya Hidekaz, al igual que todo lo que pueda salir más adelante de su elaborada mente. Tan solo utilizo parte de esta obra para entretener.


Capítulo 11

La potencia germánica contra el poder albiceleste


Alemania vs Argentina

Alemania: Ludwig Beilschmidt

Argentina: Martín Hernández

1-0

Un albino y un rubio se encontraban ansiosos (el segundo un poco menos del primero) de iniciar uno de los partidos más importantes en su historia deportiva. Muy pronto disputarían la preciada Copa Mundial contra una de las selecciones más fuertes y hábiles del fútbol. Prusia, el mayor de ellos, no hacía más que preguntar constantemente el tiempo restante para iniciar la jugada.

—¿Ya va empezar el partido?

—No.—Sentenció el alemán. Perdiendo la cuenta de cuantos "no" había dicho en diez minutos.

—¿Falta mucho?

—No más de lo que faltaba hace 20 segundos.

Un silencio se produjo en la sala.

—¿Y ahora?

—¡Prusia!—Le regañó.—Sé que tienes tanto derecho como yo de estar aquí, ¡pero no me hagas arrepentirme de haberte traído!

—Lo siento, lo siento.—El aludido alzó las manos en señal de rendición.—Si tanto te enoja, no volveré a preguntar en un buen rato.

Ludwig suspiró.—Te lo agradezco.

Uno, dos, tres...

—¿Ya está?

—¡PRUSIA!

Argentina, que no se encontraba muy lejos de donde estaban sus rivales, solo oyó a las naciones europeas armar un escándalo notorio. Alemania reprendiendo al de ojos rojos, y este último, riendo de una extraña manera que sonaba a "Kesesesesese~". Rodó los ojos, serían las dos horas más largas de toda su vida hasta el momento. Tan sólo tenía un objetivo en mente "a este güero, le gano porque le gano".


Justo cuando su mano estaba en el picaporte, oyó una voz a sus espaldas.

—¡Hey, Argentina!

Sonrió de lado al ver de quien se trataba.—¡Luciano, amigo mío!—Parodió.—¿Has venido a desearme suerte? ¡Ah, por cierto! No te preocupes, el golpe que me diste ayer no dolió.—El moreno lo miró con expresión seria y sepulcral.—Ay, vamos. Era broma.

Bufó.—Eres un insoportable, ¿lo sabías?

—¿A eso viniste, a insultarme?—Cuestionó molesto.—Porque si de eso se trata, puedes largarte ya. Nos vemos.

—¡No, no, espera!—Brasil lo detuvo con un gesto apresurado.—H-hay algo m-más.—El de descendencia aria lo miró con cara de "¿y eso es...?".—Respecto ayer yo...r-realmente me sirvió lo que me dijiste.—Apartó la mirada, no había nada más incómodo en el mundo que agradecerle un favor a Martín.—Y no quiero que se te suban los humos a la cabeza pero...g-gracias.

Argentina hubiera querido tener una cámara fotográfica entonces. Para retratar la tremenda poesía que se leía en el rostro de su acompañante. Quiso hacer un par de burlas al respecto, aunque hasta alguien como él sabía que eso sería de muy mal gusto y quedaría fuera de lugar. Por lo que se reservó sus comentarios.

—Eh...n-no fue "tan" importante.—Dijo, apartando la vista también.—¡A-además n-no es como si hubiera querido ayudarte ni nada de eso! A-así que...de nada, s-supongo.

El moreno arqueó una ceja, "maldito tsundere hijo de perra", pensó divertido para sus adentros.—Aún así, te seguiré odiando con toda el alma si es que ganas.

—Eso es lo más maravilloso de ganar esta vez.

Y este fue otro típico momento maravillosamente encantador entre las naciones sudamericanas.


Messi se acerca peligrosamente a la portería, el miedo comienza a sentirse en la cancha germánica. Quiere hacer un tiro de larga distancia pero, ¡increíble! ¡Schweinsteiger le roba rápidamente el balón a los de la albiceleste!

Kesesesesesese~. Ahí tienes a tu jugador estrella, niñato.

El argentino gruñó.—¿Me quieres decir que mierdas hace este pelotudo aquí?—Le preguntó a Alemania, quien sólo suspiró y se encogió de hombros.—¡Sácate al carajo!—Gritó dirigiéndose al albino.

—¡A mí no me ordenas nada, imbécil!—Se defendió el prusiano.

—¡No está permitido traer acompañantes para ver el partido!

La mirada carmesí se clavó en Alemania, y luego regresó a Argentina.—¡West no es ningún acompañante!

—¡ANDÁ A HACERTE CULIAR!—Gritó hecho una furia.—¡Me refería a ti!

Ludwig apretó tan fuerte el vaso de cerveza que sostenía en la mano que lo rompió. Mientras que sentía que la vena en su frente explotaría en cualquier momento.—¡¿Se pueden callar los dos?!

¡NO!—Contestaron al unísono.


Japón alzó el rostro extrañado.—Eh, ¿ustedes no escucharon algo?—Preguntó a Italia, Romano, Brasil y otros más que estaban en la sala del hotel viendo el partido.

—¿De qué hablas, Kiku?—Preguntó el ítalo ladeando el rostro—Yo no escuché nada, ve~.

El asiático sacudió la cabeza.—Olvídenlo, seguramente era mi imaginación.

Los presentes asintieron, algo confundidos por aquella actitud. Aunque en seguida lo olvidaron, estaban muy ocupados viendo los ya últimos minutos del partido en pantalla. Los equipos ya habían empatado 0-0 en los 90 minutos. Ahora estaban en el tiempo extra. Esperaban que no se fueran a penales, todos preferían una victoria en plena jugada. Sin embargo, Alemania y Argentina estaban muy reñidos. Ya había quienes aseguraban que terminarían los extras con otro empate cuando...

El minuto 113 llegó.


La pelota regresa de nuevo a manos del equipo alemán. Se acercan con velocidad a imponer peligro en la cancha argentina. ¡Comienza una jugada por el posible último intento de anotar! ¡La albiceleste trata de recuperarla pero no puede! ¡Mario Götze acaba de recibir el balón de su compañero!

—Mierda, va a tirar...—Murmuró Martín asustado.

¡Hace un espectacular tiro de lado y...

¡SI!

¡NO!

...ANOTA! ¡Mario Götze da el desempate de esta final! ¡TRIUNFO PARA LA SELECCIÓN ALEMANA! ¡1-0 a favor de Alemania!Mario Götze

Ludwig tenía una sonrisa de oreja a oreja, mientras trataba de controlarse y no comenzar a dar vueltas como desquiciado mental. Pero si se permitió reír (como no hacía en años) con un alivio notable en su timbre de voz. Prusia, quien le valía madres su reputación, hasta tiró la silla de metal en que se sentaba por la ventana, estallando el cristal de esta última. Para empezar hacer algo parecido al baile de la victoria.

—¡Lo logramos!—Exclamó el rubio contento.

—¡POR SUPUESTO QUE LO LOGRAMOS, HERMANO!—Gritó el albino.—¿¡CÓMO TE QUEDÓ EL OJO, NIÑATO?! ¡¿Vas a llorar?! ¡¿Vas a llorar?! ¡Ow, el bebé narizón tiene ganas de soltar sus lagrimitas! ¡Vamos, no te contengas! ¡Es más, cuando termines de chillar, ¿porqué no nos ayudas a pulir NUESTRA COPA?! Kesesesesese~.

Alemania estaba demasiado emocionado como para hacer índole en las burlas de su hermano hacia el recién país vencido. Por lo que tampoco notó cuando el sudamericano, aprovechando la distracción de Prusia, tomó con fuerza sobre-humana la gran mesa metálica que tenían en frente y se la tiró por la espalda. Girbird (que vaya-a-saber-de-donde-salió) alcanzó a volar antes de que el objeto se estrellara contra la ex-nación, la cual, cayó como en cámara lenta haciendo un fuerte ruido sordo.

Esto último, sí lo notó el germano.—¿¡Pero qué...!? ¡Prusia! ¿¡Cómo llegaste ahí?!

El recién nombrado, veía muchos Gilbird's volando alrededor de él.—P-pájaros...m-muchos p-pájaros...

La albiceleste derrotada, ya estaba por abandonar la sala, cuando se giró sobre sus talones y exclamó:—¡Y PARA CUANDO RECOBRE CONCIENCIA, LE DICES QUE PUEDE METERSE "SU COPA" POR EL CULO!

Estampando la puerta, dejó un alemán con un signo de interrogación en la cara. Y un prusiano alucinando.


Francia, quien sólo estaba ahí para acompañar a Prusia, maldijo para sus adentros. ¡Alemania había ganado! Es decir, se alegraba por su amigo, por supuesto. Pero el estúpido fornido (que lo dejó fuera), el mismo que le caía casi tan mal como Inglaterra (por dejarlo fuera) ahora presumiría otra copa más (y también que lo había dejado fuera), ¡se coronaba tetracampeón! (¿ya mencionó que lo dejó fuera?). Francis odiaba ese día.

—¿Crees que fue una victoria justa?—Preguntó a su compañero español. Por supuesto que había sido justa, nada más quería restar importancia al asunto.—Hubiera preferido que ganara tu hijo.

España rió de por bajo.—Yo también. Aunque eso se hubiera significado cuatro años de burla por su parte.

—Como sea, al menos su jugador recibió "El Balón de Oro".

El ibérico asintió. Aunque, conociendo a su antigua colonia, dudaba mucho que tras haber perdido se hubiera quedado a ver como Lionel obtenía el título. De hecho, conociéndolo, igual daba por sentado que había noqueado a alguien tras la anotación alemana. Alemania, Holanda, Brasil, Argentina, para él no tenía importancia quien resultara ganador. Tras cuatro años, olvidarían el título y otra vez empezaría el baño de sangre. Lo decía por experiencia propia.


¡El fin!

...

Nah, broma de las malas. Aún falta el maravilloso Epílogo...¡CON RUSIA! nJn Da. Este final definitivo, que va a ser algo así como un "extra", me convencí de hacerlo totalmente tras ver sus comentarios. ¡Me alegra mucho que la idea les haya gustado!

Preguuuuumthas (?) ¿Qué les pareció este último partido? ¿Qué les gustaría ver con Rusia-sama? ¡Por favor, respondan para que no sienta que le estoy escribiendo al aire! xD

¡Nos leemos muy pronto!

Vitalka~