Ultimo capitulo de la madrugada :P Tal vez olvide mencionar que vivo con horario vampiro :)

Fioreeh-VCC: Me alegro que te emocionen las actualizaciones, así como a mi me emocionan todos los comentarios que decidan dejarme *_*

Ok, ningún personaje es mio. Todo lo subrayado está en español en el original.

Todo lo que este en negrilla y cursiva son pensamientos profundos del personaje que en ocasiones pueden ser oídos por el otro mediante el lazo o ser parte de la conversación telepática que comparten.


Capítulo 12

—¿Nosotros tenemos que hacer qué, para completar el lazo? —Blaine preguntó incrédulo.

—No pretendas estar tan sorprendido, mon amour —Dijo tranquilamente Kurt. —Sabias desde que te involucraste durante nuestro intercambio de sangre, que el lazo era una cosa sexual. No hay otra manera.

—Sí, pero…joder. —Blaine pasó ambas manos por su cabello y paseó de un lado a otro frente a la cama tamaño queen en el centro de la habitación de huéspedes de la Nana.

—Exactamente. —Kurt se sentó tranquilamente sobre el edredón con antiguo encaje blanco, viéndolo. Él está molesto, justo como lo sospeché. Pero siento que él también lo desea. Él quiere esto, solo que no quiere admitirlo.

—Deja eso. —Blaine lo vio. —Deja de pensar en que es lo que quiero porque no sabes ni una mierda. Ni siquiera me conocías hace una semana.

—Eso es cierto —Kurt aceptó suavemente. —Pero te he buscado toda la vida. Te he deseado.

—Bueno, yo no buscaba a nadie. No pedí por nada de esta mierda.

—Pero de cualquier manera sucedió. Llámalo destino o simplemente coincidencia, pero ahora nuestras vidas son una para la otra. Y no podremos repararlo a menos que completemos el lazo…

—Y entonces romperlo —Blaine terminó por él.

Kurt inclinó la cabeza. —Si es lo que realmente quieres.

—Lo que deseo es que nada de esto hubiera sucedido en primer lugar. —Los hombros de Blaine se tensaron, su frustración y confusión era como una mano golpeando a Kurt, alejándolo.

—¿Es realmente tan malo? —Kurt preguntó suavemente. —La idea de hacerme el amor?

—No, ¿está bien? —Blaine se hundió en la cama al lado de él y colocó su cabeza entre sus manos. —Eso es lo que lo hace tan jodidamente aterrador. Tienes razón, quiero esto. Quiero…hacer esto contigo. No debería querer esto. —Su voz era un murmullo pero aun así Kurt podía oír la agonía en su tono.

—No lo pienses de la manera que te aflija, mon amour. —Tentativamente, en caso de que Blaine lo apartara él colocó una mano en la ancha espalda del otro hombre. Blaine se estremeció pero permitió el toque. Kurt acarició la espalda del lobo suavemente, tratando de hacérselo más fácil. —Piénsalo como algo necesario —murmuró. —Algo que debemos hacer, nos guste o no. Hasta completar el lazo, ninguno de nosotros dos puede tener total control de su vida.

—Eso es cierto —Blaine reconoció a regañadientes. —Y yo no puedo ser capaz de cambiar.

—Eso también. —Kurt asintió.

Blaine levantó la vista. —Cuando lo dices de esa manera, realmente no parece haber elección solo hacerlo.

—Ninguna —Kurt agregó. Él estaba aliviado de ver que algo de la preocupación dejó la cara de Blaine y sintió que los tensos músculos en su espalda se relajaban. Él solo necesita una excusa, Pensó tristemente. Una excusa para ser capaz de amarme. Para hacerme el amor.

—Sí, necesito una excusa, tienes razón. —Blaine se giró hacia él y acunó su mejilla. Se inclinó hacia Kurt para un beso que fue rudo y tierno antes de dejarlo ir y verlo a los ojos. —Tú también necesitarías una excusa si hubieras tenido la misma crianza que yo. De donde vengo, no hay nada peor que ser un marica—nada. Admitir que quiero hacer esto… —Él besó a Kurt de nuevo, más profundamente esta vez. —Con otro hombre…es admitir que quiero hacer algo más… —Se interrumpió y negó con la cabeza, pero Kurt podía oír débilmente el eco de sus pensamientos a través de su incompleto lazo. Está mal. Tan jodidamente mal.

—No está mal, mon amour —dijo besando suavemente a Blaine. Podía sentir el reacio placer en el otro hombre, con ese íntimo gesto. Su hambre por más. —Pero entiendo que es difícil para ti terminar con lo que te enseñaron en toda una vida en unos pocos días.

—Sí, bueno… —Blaine vio hacia abajo a sus manos, que el were había apoyado en las rodillas de Kurt. —Como dices, no tenemos elección en este asunto. Tenemos que hacerlo.

—Realmente tenemos que hacerlo. —Kurt acarició su mejilla con su nariz e inhaló el almizcle olor del caliente pelo y la piel.

—Bien, entonces. —Blaine lo vio a los ojos. —Pero quiero aclarar una cosa, nosotros completamos el lazo, entonces nosotros lo rompemos. Entre más pronto hagamos esto más pronto lo desuniremos. ¿Entiendes?

Kurt sintió que alguien apretaba su corazón en una prensa. —Si…si eso es lo que realmente deseas, mon amour. Pero deseo que pudieras darte al menos un poco de tiempo.

—¿Por qué? ¿Para que pueda reconsiderarlo? No. —La voz de Blaine era dura aunque sus ojos estaban llenos de dolor. —Entre más esperemos, más difícil será. En el momento que terminemos nosotros lo rompemos y lo arrancamos de raíz. Es la única manera.

Kurt bajó la cabeza. —Yo aceptaré cualquier decisión que hagas. ¿Quieres esperar hasta mañana para completar el lazo? El amanecer está a solo una hora más o menos.

—No. —La voz de Blaine era gruesa y sus manos se tensaron en las rodillas de Kurt. —Ahora, hagámoslo ahora. No esperemos.

—Como lo desees. —Kurt se inclinó hacia adelante y rosó el cuello de Blaine. —¿Cómo me quieres?

Blaine gruñó. —Dios, cuando me hablas de esa forma… No lo vas a hacer fácil para mí, ¿verdad?

—¿Por qué debería? —Kurt lo besó de nuevo. Él podía sentir el errático pulso de Blaine, podía casi saborear el deseo del otro hombre en el aire.

—Bien, si esa es la manera en que quieres jugar. —Blaine tomó sus hombros y lo empujó hacia el blanco edredón de encajes. —Pero antes de que empecemos, explícamelo de nuevo.

—Debes estar penetrándome cuando yo beba de ti. —Kurt se movió bajo el fuerte y musculoso cuerpo que lo detenía en la cama. Ellos tenían igual fuerza pero era un placer permitirse en ocasiones ser detenido. Se preguntaba si Blaine pudiera aprender ese placer, lo dudaba.

—Penetración. Correcto. —Blaine asintió. —Entonces, te joderé mientras me muerdes, ¿verdad? Porque si dices que es de la otra manera, esto se jode.

—Entonces, ¿Tú consientes entrar en mi pero me niegas el mismo privilegio? —Kurt levantó una ceja.

Blaine frunció el ceño. —Mira, lo que hemos hecho ya es suficientemente malo. Quiero decir, besarnos, frotarnos, chuparnos es una cosa. Realmente joder a otro hombre…ese es el límite. En tanto yo me corra. No hay manera de que deje que otro hombre me joda. Eso es demasiado. Es ir demasiado lejos.

—¿Incluso si el otro hombre soy yo? —Aunque él estaba fijado a la cama, Kurt levantó la cabeza y acarició con su nariz sugestivamente el lleno labio inferior de Blaine. —¿Podrías abrirte para mi pene, mon amour?

—Nunca. —La mirada de Blaine era dura. —Así que ni siquiera lo pienses, Kurt.

Kurt suspiró. —Bueno, afortunadamente para nosotros, eso no es necesario. Nosotros podemos completar el lazo también de la otra manera.

—Eso es bueno. —Blaine bajó la cabeza y lo besó duro. —Entonces vamos a joderte.

—Claro, si estas tan deseoso de terminar con esto. —Kurt giró las caderas levantándolas, presionando su duro pene contra la ingle de Blaine. Él podía sentir el eje del otro hombre también duro y deseoso como el suyo. Mientras se presionaban juntos, Blaine cerró los ojos y dejó salir un gruñido.

—Joder. Sabes que no es así. No es solo que quiera terminar con esto.

—Lo sé. —Kurt repitió el movimiento frotando sus penes juntos a través de la tela de su pantalón y de la mezclilla de los jeans de Blaine. —Tú me quieres, mon amour. Me quieres como yo te quiero.

Dios. —Blaine le dio un rabioso beso. Al mismo tiempo que empezó a quitarle la camisa a Kurt. —Te quiero desnudo ahora.

—Entonces debes regresarme el favor —Kurt murmuró jadeando. En un momento ambos estaban desnudos, piel con piel.

—Espera. —Kurt se enderezó y Blaine lo dejó, aunque era claro que no era feliz dejando de sujetarlo.

—¿Qué? —le gruñó, arrodillándose en la cama con su piernas abiertas. Su pesado pene levantándose entre sus muslos con obvia anticipación.

—El edredón de la nana. —Kurt señaló hacia los antiguos encajes. —Debemos ser cuidadosos con esto. —Lo retiró y Blaine hizo un ruido de sorpresa.

—¿Sabanas negras? ¿Sabanas de satín negras? —Acarició el material como si no estuviera seguro de que fuera real. —¿Qué está tramando tu Nana?

Kurt se encogió de hombros. —Algunas veces ella sabe cosas. Quizás ella sabía que vendríamos. —Se acostó de espaldas en la cama y se estiró lánguidamente. —Bueno, amor. ¿No me quieres?

—Sabes jodidamente bien que lo hare. —La voz de Blaine era gruesa con el deseo, sus ojos dorados de lobo.

Kurt le dio una lenta y seductora sonrisa. —Entonces ven y tómame.

Blaine vio al vampiro, usando un momento en beber su hermosura. La suave y pálida piel de Kurt era brillante contra las sabanas negras y sus ojos azules nublados por el deseo. Blaine nunca había esperado que otro hombre lo viera de esa forma, u oír a otro hombre ofrecerse como Kurt lo hacía. Pero la caliente mirada de coquetería que Kurt le daba, y su delgado y bien musculoso cuerpo extendido eran como un festín, e hicieron que el pulso de Blaine se acelerara y su pene se endureciera incluso más, si eso era posible.

Kurt estaba también duro, él lo veía. El delgado y de algún modo elegante eje se elevaba entre sus piernas con la cabeza rosa pálido. Una sola gota de presemen perla decoraba la pequeña ranura. Yo chupé eso. Lo chupé, Blaine pensó. Ellos habían estado en la oscuridad del cuarto del hotel y él no había tenido mucha oportunidad de examinar el equipo del otro hombre. Aunque él tenía una excelente vista nocturna, todo era más fácil de ver con la suave iluminación de la dorada luz de las lámparas al lado de la cama.

—Sí, me chupaste —Kurt murmuró, contestando sus pensamientos. —Muy bien, si mal no lo recuerdo. ¿Te molesta, Blaine?

—No. —La palabra fue un poco más que un gruñido. Aunque sabía de memoria que había chupado el pene de Kurt y tragado su semen, sabía que eso debía avergonzarlo, pero Blaine no pudo evitar en lugar de eso sentir una oleada de excitación. —Solo hace que quiera hacerlo de nuevo.

—Estas invitado. —Kurt separó sus piernas y arqueó la cadera igual a un gato. —De cualquier manera en que me desees—Soy tuyo en cuerpo y alma.

Como había sucedido antes la voluntaria sumisión del vampiro disparaba una oleada de lujuria que recorría todo el cuerpo de Blaine. ¡Dios! Tan jodidamente hermoso. Se inclinó sobre Kurt y tomó su delgado eje en una mano. Entonces vio al hombre a los ojos. —Mírame —dijo con voz gruesa. —Mírame chuparte. Quiero que me veas tomar tu pene profundo en mi garganta.

—Con placer —Kurt murmuró, prácticamente ronroneando su rendición. Blaine se preguntó brevemente como él podía hacer eso. ¿Cómo él podía entregarse de esa manera a alguien -especialmente a otro hombre- tan fácilmente. Él estaba malditamente muy seguro que él no podía ser capaz de hacerlo. Si él tuviera elección entre someterse sexualmente a otro hombre -incluso a Kurt- o morir, estar tres metros bajo tierra probablemente sería una opción más atractiva. Pero eso no importaba ahora. Nada importaba solo Kurt.

Blaine le dio una larga y lenta saboreada al pene del otro hombre, lamiéndolo de las bolas a la punta y de regreso mientras Kurt lo veía. Joder si él no amara esto. Él amaba el salado sabor y el caliente y limpio aroma de la piel del otro hombre. Lo amaba de esa manera.

Kurt gimió suavemente de placer. Amaba el sentir el poder de dar placer y ver al otro hombre levantar sus caderas, en un mudo ruego por más.

Repentinamente lamerlo no era suficiente. Bajando la cabeza, Blaine tomó el largo y delgado eje en su boca hasta que sintió la ancha cabeza del pene contra la parte de atrás de su garganta. Él había visto suficiente porno hetero que involucraban mamadas para saber qué sucedería después. Tomó una profunda respiración y tragó incluso más profundamente, tomándolo todo el camino hasta que su cara quedó presionada contra la ingle del otro hombre.

—¡Mon Dieu! —Kurt giro y colocó sus manos sobre la cabeza de Blaine pasando sus dedos cuidadosamente a través del cabello. —Ah, mon amour. Lo haces tan hermoso. Chuparme, chupar mi pene.

Con placer, Blaine pensó, esperando que el vampiro pudiera oír sus pensamientos. Su propio pene estaba duro como una roca mientras él se empujaba arriba y abajo contra Kurt tomando el eje del otro hombre tan profundo como podía. Nunca pensé que sería capaz de hacer esto. Infiernos, nunca pensé que haría esto. Pero lo hacía. Esa era una increíblemente erótica sensación, tomar a Kurt tan profundo. Él podía sentir el salado rio de presemen fluir por su garganta y tragó anhelante y chupó por más. Voy a hacer que te corras, pensó hacia el otro hombre incoherentemente. Correrte tan duro que nunca lo olvidarás. Y entonces voy a joderte.

Sintió surgir la oleada de lujuria de Kurt por su conexión y se dio cuenta que el vampiro debió haber oído sus pensamientos. La idea de que aún podía hablar sucio con la boca llena con el pene era jodidamente caliente. Deseó que fuera posible todo el tiempo. Podría ser una vez que la conexión esté completa, murmuró una voz en su cerebro. Blaine no estaba seguro de dónde venía -si eran los pensamientos de Kurt- pero no le importaba. Todo lo que le importaba era chupar al hombre debajo de él, complacerlo y tragar todo lo que Kurt le diera.

—Blaine, tu boca…tan dulce…tan caliente. —Kurt estaba ahora jadeando, claramente perdía el control, que era exactamente lo que Blaine quería. Despiadadamente chupó más duro, ordeñando el delgado eje entre los labios, trabajando duro para que Kurt se corriera.

Correcto. Córrete. Córrete con una jodida para mí, córrete ahora…Y entonces Kurt estaba gimiendo y su salado semen se disparó hacia la garganta de Blaine mientras él tragaba anhelante, chupándolo hasta la última gota.

Kurt gimió y se agarró de sus hombros, su cuerpo entero rígido de placer. —Blaine…Blaine…

Blaine finalmente se apartó y levantó la vista. —Eso es correcto, que digas mi nombre. —Lenta y deliberadamente lamió sus labios saboreando hasta la última salada gota. —Dices mi nombre de la manera que voy a decir el tuyo cuando te joda.

Kurt abrió aún más las piernas e inclinó las caderas. —Tómame, Blaine. Hazlo ahora. El pene de Blaine se movió con una oleada de lujuria mientras cubría el largo cuerpo del vampiro con el suyo. Él capturó la boca de Kurt en un caliente y hambriento beso, alimentándolo con el sabor de su propio semen hasta que gimió de necesidad. Entonces él se apartó y lo vio a los ojos. —Necesito estar dentro de ti. Quiero joderte con tanta urgencia.

—Yo también lo quiero. —Kurt se giró buscando algo en la mesita de noche. —Ten.

—¿Qué es esto? —Blaine vio la poco familiar botella.

—Algo para hacer el camino más fácil. Eres muy grande, mon amour —Kurt dijo suavemente. —Podría no poder tomarte en seco.

—Oh, claro. —Blaine asintió. Abrió la botella y exprimió una pequeña cantidad sobre la punta de sus dedos. —Yo, uh, nunca he hecho esto antes. Quiero decir, sabes, nunca he estado con otro hombre pero-

—Sé lo que quieres decir —Kurt dijo suavemente. —Esto estará bien. Simplemente has lo que haces naturalmente y no puedes fallar en darme placer.

—Bien— Blaine bajó su mano y encontró la apretada entrada del otro hombre. Inseguro al principio, el frotó el frio gel contra eso y entonces con un murmullo para animarlo de Kurt, él presionó dos dedos lentamente dentro del lubricado y caliente canal.

Kurt arqueó su espalda, abriéndose ante el íntimo toque con obvio placer. —Perfecto.

—¿En serio? —Blaine bajó la vista con ansiedad. Lo quería tanto, necesitaba eso con tanta urgencia pero él no quería apresurar las cosas. No quería lastimar al hombre acostado tan hermosa y sumisamente abierto debajo de él.

—No temas lastimarme —Kurt murmuró, obviamente atrapando sus pensamientos. —Yo lo he tomado antes, aunque quizás no a alguien de tu tamaño. —Señaló con la cabeza el grueso pene de Blaine.

Blaine lo vio y le preguntó. — ¿No tienes miedo? ¿No te molesta, ni siquiera un poco, entregarte a otro hombre?

— Me estoy entregando al hombre que amo. ¿Por qué debería de temer? —Kurt le dio una dulce sonrisa y sus ojos se oscurecieron. —Lo que me asusta es lo que pueda suceder después. Pero prefiero no pensar en eso ahora.

Blaine sabía que él estaba hablando sobre el momento en que rompieran el lazo entre ellos. Pero él tampoco quería pensar en eso ahora. —No te preocupes de eso ahora. —Él se presionó profundamente en el interior del cuerpo de Kurt, causando que el otro hombre arqueara la espalda y jardeara. —Dios eres tan jodidamente hermoso cuando haces eso.

—Me alegra que me encuentres así. —Los ojos de Kurt se nublaron de deseo. —Vamos, Blaine, tómame. Necesito más que solo tus dedos en mi interior. Necesito tu pene.

Las calientes palabras enviaron una ola de lujuria hacia Blaine que acabó con sus dudas. —La parte de la mordida ¿supongo que tiene que ser en el cuello?

—No hay otra manera. Pero cuando la conexión se rompa la marca debe desaparecer. —Kurt se oía triste y Blaine no sabía qué hacer.

—Correcto, entonces. —Retiró los dedos de su posición y se acomodó entre los muslos del otro hombre. —Voy a joderte ahora. —Murmuró atrapando y sosteniendo la mirada de Kurt. —Voy a llenarte con mi pene y montarte tan duro. ¿Es eso lo que quieres, bebé? —El rudo cariño se oyó correcto cuando lo dijo y pareció ir directamente al corazón de Kurt porque su mirada se suavizó.

—Eso es exactamente lo que quiero, mon amour. No esperes más, tómame.

Las suaves palabras de ánimo y lujuria llevaron a Blaine al borde. Empujándose hacia adelante, él se enterró en un largo y lento movimiento. El cuerpo de Kurt se abrió para recibirlo y lo agarró como un lubricado puño. —Dios, estás tan apretado.

—Y tú incluso más largo de lo que yo pensaba. —Kurt cerró los ojos con fuerza y se movió un poco, tratando de estar más cómodo.

—¿Estas bien? —Blaine preguntó con ansiedad. Él estaba muriéndose por empujarse, cada instinto le gritaba que él necesitaba hacerlo ahora, necesitaba tomar a Kurt, y marcarlo como suyo. Pero él se obligó a esperar.

Kurt abrió los ojos. —Estoy bien. Solo necesito…ajustarme a tu circunferencia.

—Quizás esto sea una mala idea. —Blaine empezó a retirarse pero Kurt lo tomó de los antebrazos.

—No lo hagas. Quiero esto, lo necesito. Ambos lo necesitamos.

—Sí, pero si te lastimo…

—Lastimas mucho más mi corazón que mi cuerpo. —La voz de Kurt era tranquila.

—Lo siento. —Blaine frunció el ceño mientras luchaba por resistirse. —Yo-yo tratare de tomarte suavemente.

—No. —Kurt se movió de una deliberada manera y Blaine se mordió un gemido mientras la caliente y aterciopelada funda del cuerpo del otro hombre acariciaba el largo entero de su eje. —Si este es nuestro único momento juntos, entonces deja una marca que cuente. —La respiración de Kurt era errática, sus ojos medio cerrados por la lujuria. —Jódeme, Blaine. Realmente jódeme y no dejes nada atrás.

—¿En serio? —Blaine tomó las delgadas caderas del otro hombre y lo vio a los ojos. —Porque realmente quiero joderte ahora. Entonces no digas eso si no es lo que quieres decir.

—Eso es lo que quiero decir. —Kurt movió su cuerpo de nuevo, sus ojos nublados de necesidad. —Hazlo, Blaine. Hazlo ahora.

—Tú lo pediste, bebé. —Al final Blaine entró hambrientamente al interior de él, necesitaba empujarse, tomarlo, reclamarlo. Él necesitaba joder y no solo joder a cualquiera, joder a otro hombre.

Joder a Kurt. Él se retiró casi totalmente fuera de la apretada y caliente funda y entonces se empujó hacia adentro tan duro como pudo, eso era como estar en el hogar. Como si hubiera esperado este momento toda su vida. Pero no solo que esperara hacerlo con otro hombre. Era algo acerca de Kurt. Se sentía tan correcto…tan real.

Él no podía explicar sus sentimientos, ni siquiera para sí mismo, pero iba más allá de la amabilidad. Toda esta energía y deseo que vertía en su interior mientras lo jodía, entrando tan profundamente como podía dentro del cuerpo sin resistencia de Kurt.

Kurt gemía y se jodía hacia atrás, empujándose cada vez con el rudo ritmo que Blaine había establecido. Su cara era de placer y de dolor, su delgada forma se tensaba bajo el peso de Blaine, tomando todo lo que Blaine le daba y más. Blaine pensó que él nunca había visto nada más hermoso o erótico en toda su vida.

—Blaine…mon amour… ¡Si…si, tómame! Jodeme.

—Te jodo. Te jodo tan duro que nunca me olvidarás. —Las palabras salieron de sus labios y él no pudo detenerlas. Él nunca había jodido de esa forma antes, nunca había lanzado toda precaución al viento y permitirse golpear de esa forma el cuerpo bajo el suyo. Entonces de nuevo, él nunca había jodido a un hombre antes, probablemente tenía algo que ver con eso. Las mujeres se sentían frágiles, como si pudiera hacerlas añicos si se dejaba ceder a los instintos. Pero Kurt…bueno, Blaine sabía exactamente lo mucho que él podía tomar, cada cosa que Blaine tenía para dar. Él estaba estirado tenso alrededor del pene de Blaine, su cabeza hacia atrás y sus dedos encajados en los hombros de Blaine mientras rogaba por más, duro, profundo. Blaine estaba más que feliz de dárselo.

Bajando la vista, vio que Kurt estaba duro de nuevo, su delgado pene pulsaba por liberarse entre ellos. Sin perder un empuje, Blaine lo tomó en su puño y empezó a bombearlo. Eso es correcto, bebé. Quiero que te sientas bien. Quiero hacerte correr de nuevo, cuando yo lo haga. Y el intenso placer que se estaba formando entre sus piernas no podía esperar más.

Kurt parecía estar también justo al borde, porque él lo vio y asintió hacia Blaine. —Ahora, mon amour. Ahora cuando ambos estamos en el borde. Debo de beber mientras te corres en mi interior.

Y aunque Blaine nunca hubiera querido dejar que otro hombre lo penetrara, se inclinó anhelante y le ofreció un lado de su cuello al vampiro. Esto es diferente. Enterrará sus colmillos en mí, no es lo mismo que su pene, para nada. Empujó a un lado el fugaz pensamiento y la inseguridad que lo acompañaba cuando sintió el suave rose de los labios en su piel. —Muérdeme, Kurt. Jodidamente, hazlo —gruñó consciente de que estaba justo en el borde.

Kurt no necesitó que se lo pidieran dos veces. Sacó sus colmillos y los hundió profundamente en el cuello de Blaine y tres cosas sucedieron al mismo tiempo.

Primero Blaine sintió el agudo ardor de los colmillos y entonces la dulce oleada de placer que siempre lo acompañaba cuando Kurt bebía de él. Segundo sintió la familiar tensión en sus bolas y él sabía que estaba cerca de correrse más duro que en toda su vida. Tercero, el sintió que el delgado eje del otro hombre en su mano pulsaba y entonces una oleada de placer lo inundó cuando Kurt y él se corrieron juntos.

Y entonces una cuarta cosa sucedió.

En el momento más brillante de lujuria, amor, deseo y necesidad, Blaine sintió que algo hacia raíces y crecía en su interior. Eso era como si alguien hubiera plantado un árbol -un árbol con doradas ramas y raíces de hierro- profundamente en la más interior esquina de su corazón. Y la cosa era fuerte, él podía sentir el mismo tipo de árbol hacer raíces en el interior de Kurt exactamente en el mismo momento. ¿Había él pensado que era extraño sentir las emociones de alguien más? Era dos veces más extraño sentir a alguien más en su cuerpo.

De repente se vio inundado por las sensaciones de Kurt. Él podía sentir una caliente y dura mano tomando su pene, e incluso más extraño sentir algo grueso invadiéndolo por debajo. Ese es mi pene, dentro de él, se dio cuenta maravillado. Siento que me gusta ser jodido. El pensamiento envió una oleada de partes iguales de lujuria e incomodidad que lo recorrió, llenándolo de confusión. Extraño…realmente no me gusta eso… ¿O sí?

Relájate. La voz en su cerebro era muy diferente a la suya y Blaine vio a Kurt que lo veía a él. Los ojos del vampiro brillaban y había una sensación de preocupación y precaución viniendo de él, también el más profundo amor que Blaine estaba seguro de no merecer. Claro que mereces eso, murmuró Kurt en su cerebro. ¿Por qué eres tan rápido para pensar que eres indigno?

Porque no puedo tratar con esto. Los sentimientos eran abrumadores. Blaine se salió y se alejó, saliendo de la cama y aumentando la distancia entre Kurt y él.

—Todo está bien, Blaine…todo está bien. —Kurt se sentó y le ofreció la mano.

—No, ni una jodida que está todo bien. Puedo sentirte. Quiero decir, no solo tus emociones; Puedo sentir lo que sientes. Físicamente. —Blaine vio como Kurt pasaba una mano a través de su cabello y se estremeció como si sintiera el movimiento de sus dedos en su propio cráneo. —Esto es tan jodidamente extraño, hombre, nosotros necesitamos romper esta cosa ahora. — Arrancarla, tenemos que sacarla fuera. Cerrando los ojos, se sintió rodeado por el extraño árbol dorado, el lazo o lo que infiernos fuera que se llamaba eso. ¿Debería tomar la imagen y arrancarla o…?

—Espera.

Blaine abrió los ojos y vio a Kurt parado justo frente a él, una mirada de súplica en sus ojos azules. —¿Por qué debemos de esperar? Pensé que habíamos acordado cortar el lazo tan pronto como se completara.

—Pero aún no está realmente completo —Kurt rogó. —Aún no lo hemos alineado. Necesitamos tenerlo apropiadamente posicionado antes de que puedas cortarlo.

—¿Qué tenemos que hacer para alinearlo? ¿Cuánto nos va a llevar eso? Y va a involucrar los sentimientos…uh, ¿los sentimientos que tu sientes? —Blaine no podía pensar una buena manera para describirlo pero parecía que Kurt había entendido lo que quería decir.

—Después de que lo alineemos seremos capaces de controlar los aspectos de nuestro lazo, ambos podremos. Solo dame un momento antes de hacer algo drástico, Blaine. Te prometo que valdrá la pena tu tiempo.

—Bien…correcto. —A regañadientes, Blaine se permitió regresar a la cama, se sentó al lado de Kurt con su espalda apoyada en el respaldo y el vampiro le dio una expectante mirada. —Está bien, estoy esperando.

—Bueno. —Kurt tomó una profunda respiración. —Bueno tengo que hacerlo lentamente, debes de ser paciente, mon amour. Aunque conozco el proceso, realmente el tener un lazo de sangre también es nuevo para mí.

—Entonces, ¿nunca has hecho esto con nadie más? ¿Con algún otro tipo? —Blaine dijo levantando una ceja.

Kurt negó con la cabeza seriamente. —Yo he estado esperando. Esperando esperanzado a encontrarte, mi Coeur de Sang.

—Bueno, tú me encontraste y me tienes —Blaine murmuró. Al menos por ahora.

E intento mantenerte si puedo. El pensamiento llegó a través del recién completado lazo alto y claro y Blaine se preguntó si Kurt había querido que lo oyera. Él estaba muy cerca de tratar de arrancar el lazo de nuevo, pero al ver la expresión en la cara del otro hombre se detuvo. Había anhelo en los ojos de Kurt y una ternura por Blaine que él nunca había sentido antes de nadie. Nadie lo había amado tanto -incluso aunque él no lo mereciera- debiera al menos darle una oportunidad. Gracias, mon amour, murmuró la voz en su cerebro, y esta vez reconoció que era Kurt el que lo había enviado deliberadamente.

—Ahora toma mis manos —Kurt indicó en voz alta, alcanzándolo.

Blaine tomó una profunda respiración e hizo lo que el vampiro le pidió. Cuando sus dedos se acercaron sintió de nuevo, la extraña sensación de eco de sus propios dedos rosando la piel de Kurt. Eso hizo que quisiera apartar las manos pero Kurt negó con la cabeza.

—No, Blaine. Cierra los ojos y relájate. Deja que tu cuerpo comience a alinearse con el mío y las sensaciones se debilitaran.

Eso era difícil porque las sensaciones eran tan malditamente extrañas, pero él se obligó a hacerlo de cualquier manera. Elaine lo había hecho ver un DVD de relajación y meditación con ella una noche de películas como una sorpresa. Blaine había pensado que era una absoluta mierda pero lo usó ahora, tomando una profunda respiración, concentrándose en la respiración y en el latido de su corazón hasta que sintió que comenzó a calmarse.

Dios, esto es muy bueno, oyó a Kurt murmurar a través de su lazo. Ahora sal de tu interior. Toca las partes de mí que yo toco de ti y comenzaremos a ser uno.

Blaine nunca había imaginado querer ser uno con nadie pero él estaba calmado ahora y de alguna manera la sugerencia de Kurt parecía correcta. Él se imaginó a si mismo flotando y gradualmente una imagen se formó en su mente. Aunque sus ojos estaban cerrados él la podía ver claramente, el árbol estaba empezando a formar raíces en su interior y las ramas se movían por un invisible viento. Y lentamente las doradas ramas empezaron a entrelazarse con las ramas plateadas de otro árbol, El árbol de Kurt, Blaine reconoció.

Mientras los dos árboles se enredaban juntos él sintió una oleada de placer bajar por su columna. Ese era un sentimiento de unidad, una plenitud como nada que hubiera conocido. Se siente como llegar al hogar. Como entrar a la fría y refrescante agua después de vagabundear por días en el calor. Como un par de fuertes brazos alrededor de ti, de alguien que te abraza y que no quiere dejarte solo.

Se siente como el amor, Kurt murmuró en su cabeza.

Si esto es el amor, realmente nunca lo había conocido antes, Blaine admitió. Quiero decir, creo que amo a mi madrastra y sé que amo a mi viejo incluso aunque no puedo estar con él la mitad del tiempo. Y Sebastian…

Lo quieres y lo respetas pero no sientes por él lo que sientes por mí. Kurt parecía confiado.

No he sentido esto por nadie. Esto es tan diferente, tan…

Tan profundo. Nuestras almas se están conectando. ¿Nunca habías oído el término 'almas gemelas'? Esto es lo que realmente significa.

Blaine se sintió como si flotara en un cálido mar de sensaciones. La felicidad lo inundaba, haciéndole difícil pensar. Aun así él luchaba con el resto de escepticismo. —Mira, todo esto es genial —dijo, forzándose a hablar en voz alta. —Pero, ¿Cómo vamos a controlar esto? Yo no puedo pasar mi vida sintiendo que voy a mojar los pantalones cada vez que tu vayas a orinar, Kurt.

Claro que no. Había un rastro de diversión en Kurt que le llegó por el lazo. Y no tienes que hacerlo, mon amour, Te lo prometo. Simplemente has lo que te digo. Quiero que imagines un radio dentro de tu cabeza.

¿Un radio? ¿Cómo el radio del carro?

Si lo deseas. No importa cómo se vea. Lo que importa es que lo imagines con botones. Botones para sintonizar volumen y estación.

Está bien, lo tengo. Regresó a cuando era niño, antes de que su mamá lo dejara, su padre manejaba un viejo Chrysler Córdoba. El radio también era usada y siempre estaba en una estación de rock clásico, que era todo lo que su viejo escuchaba.

Blaine imaginó la radio del Córdoba. Los dos botones redondos de plástico, la mayor parte del plateado se había desgastado dejando el negro plástico de abajo, y el antiguo radio tenía una larga línea roja que se movía por los números de las estaciones. Casi podía oler el cigarro de su papá y oírlo tararear alguna vieja canción de los setenta… "Tómalo con calma, tómalo con calma. No dejes que el sonido de tus propias ruedas te vuelca loco…"

Bien, muy bien, Blaine. Tienes una vivida imaginación, Kurt murmuró en su cerebro. Ahora trata de mover el botón, logra tocarlo.

Obedientemente, Blaine imaginó que hacia lo que se le pedía. Lo tengo.

Bien. Ahora este es el botón que te permite enfocarte en la parte en donde estamos conectados. Gíralo todo a la izquierda.

Blaine lo hizo. Repentinamente el ruido y la hormigueante sensación de conexión, las sensaciones de la otra persona en su cabeza y su cuerpo que habían estado de algún modo siempre presentes desde la noche en que Kurt lo había sanado, desaparecieron completamente. —¿Qué jodidos? —Abrió los ojos, viéndolo fijamente. —¿A dónde se fueron? No puedo sentirte en absoluto.

Kurt sonrió y también abrió los ojos. —Eso es porque tú 'apagaste' la sintonía. Repentinamente estas empezando a sentirte solo en tu propia piel, ¿no?

—Sí, supongo. —Y aunque así era exactamente como Blaine había estado después de encontrarlo el no sentirlo para nada. Se oirá cursi y estúpido, pero, joder, se sentía…solitario. Vacío, como una casa sin nadie en su interior. No, eso no es correcto… Él buscó por una mejor comparación y no pudo encontrar ni una. No había una manera de describir ese sentimiento, correctamente.

Encuentras difícil describirlo porque es indescriptible. Cuando has tenido el lazo de sangre con alguien que es tu más querido amor. Eso llena un vacío en tu corazón que no sabías que tenías. Cuando apagas la sintonía, sientes el hoyo de nuevo, como nunca lo habías sentido antes.

¿Y ahora que…que se supone que sucederá…cuando rompa el lazo? Blaine se obligó a preguntar.

Él sintió una oleada de pena tan profunda que casi se forman lágrimas en sus ojos viniendo del lado del lazo de Kurt. Esto creará una herida que nunca sanará completamente. Dime Blaine, ¿realmente deseas hacer eso? ¿Terminar esto cuando justo empieza?

Hace un momento Blaine hubiera contestado sí, sin dudarlo pero ahora él estaba dudando. Solo termina la lección. Podemos hablar de todo esto después.

Muy bien. Cierra los ojos e imagina la radio de nuevo.

Blaine hizo lo que se le dijo. Está bien, lo tengo.

Bien. Ahora el botón de la izquierda -el botón de sintonizar- muévelo a la derecha un poco. Hasta que veas la línea roja a la mitad.

Blaine lo hizo y sintió la conciencia de Kurt y el lazo que ellos compartían crecer de nuevo. No pudo evitar soltar un suspiro de alivio, como si el vacío lugar se llenara de nuevo. Era como tenerlo a la mano para dormir y luego despertar sin los irritantes alfileres y agujas. Estaba confundido pero ahora lo sentía de nuevo.

Estaba ciego pero ahora te veo, Kurt murmuró en su cabeza. El lazo entre nosotros nos permite realzar nuestras sensaciones y reflejos cuando lo usamos correctamente. Puedo sentir la presencia de la luna en ti, y tú podrás oler la sangre a grandes distancias.

Yo tengo un muy fenomenal sentido del olfato, especialmente cuando estoy en mi otra forma. Oh, ¿podré cambiar de nuevo?

Deberías poder cambiar sin problemas. Pero deja que terminemos antes de hablarle a tu lobo interior. ¿De acuerdo?

Bien. ¿Qué sigue? Blaine preguntó.

Ahora tienes que controlar qué tanto. Mucho o poco, de los efectos del lazo que quieres contigo con el botón sintonizador, quiero que gires tu atención al botón de la derecha.

¿El del volumen? Blaine imaginó sostenerlo entre su pulgar e índice. ¿Qué hace?

Aumenta o disminuye la cantidad de lo que quieras 'oír' del otro. Si lo giras todo podrás sentir lo que yo siento, oír lo que yo oigo, oler, ver y saber lo que yo sé.

Recordando la extraña sensación de eco que lo volvía loco antes, Blaine se estremeció. ¿Por qué podría querer hacer eso?

Eso podría ser útil si necesitas saber mi localización. Si nos perdemos o separamos del otro o uno de nosotros está en problema. ¿Lo ves?

Supongo que puedo ver eso, Blaine admitió a regañadientes. ¿Qué si le quito todo el volumen, así? Él imaginó hacerlo mientras preguntaba. De nuevo él apenas y podía oír la voz de Kurt en su cabeza. Aún podía sentir el lazo pero era como un bajo sonido en el fondo de su cabeza, algo que fácilmente podía ignorar si era necesario. Oh, lo entiendo... Él subió el volumen de nuevo, siendo cuidadosos de no ponerlo demasiado alto y que empezará a sentir el eco de las sensaciones de nuevo. Cuando estuvo a un nivel cómodo él abrió los ojos. —Tengo que admitir, Kurt, que es jodidamente cool.

Kurt sonrió. —Entonces, ¿ves lo fácil que es controlar el lazo? No te molesta para nada si no lo quieres.

Blaine frunció el ceño. —Sí, pero en cuanto lo tengamos, seguiré conectado contigo.

—Y yo contigo —Kurt dijo seriamente. —¿Realmente te molesta tanto, Blaine? ¿Realmente deseas destruir el lazo que tenemos y solo olvidarlo?

Blaine recordó la sensación que sintió cuando Kurt lo desconectó del todo. La sensación de vacío y soledad. He estado solo en el interior de mi cabeza toda mi jodida vida. No debería molestarme. Pero lo hace. —No —dijo finalmente, a regañadientes. —Realmente no quiero romper el lazo pero tendremos que hacerlo en algún momento. Nosotros no podemos regresar a Miami de esta forma, Kurt.

—¿Por qué no? Ahora ya viste lo fácil que es controlar el lazo, ¿por qué no podemos dejar un remanente intacto? —Las palabras de Kurt se oían razonables pero Blaine podía sentir la tensión en el interior de él, el miedo de que él pudiera tomar lo que habían hecho y arruinarlo, entonces él podría tomar el hermoso árbol que entrelazaba sus almas y arrancarlo de raíz. Sintió una repentina abrumadora necesidad de asegurarle al otro hombre que no lo haría. Él quería tomar a Kurt en sus brazos, sostenerlo, confortarlo y protegerlo. Pero él no podía hacer esto…no se permitía hacer eso.

—Es peligroso —puntualizó, luchando con la urgencia de acercar a Kurt. —Esta cosa entre nosotros, puede lastimarnos.

—¿Y en qué es diferente a cualquier otro tipo de amor? —Los ojos de Kurt estaban llenos de angustia. —Por favor, Blaine, tenemos dos semanas. Permite que tengamos ese tiempo juntos para explorar nuestro lazo, dejarlo crecer.

—Yo…no sé. —Blaine bajó la vista, alejándola del intenso ruego en la mirada de Kurt.

—¿Qué es? —La voz de Kurt era suave, coaccionándolo. —¿Qué hay detrás? ¿No es solo el lazo, verdad?

—No, ¿está bien? —Blaine se alejó y se bajó de la cama y comenzó a pasear. —No es el lazo en sí mismo. Es a quien estoy enlazado. Quiero decir a un hombre, Kurt. Otro macho. No puedo tener a un hombre como mi alma gemela. ¿Qué dice eso acerca de mí? ¿De nosotros?

—Dice que nos amamos el uno al otro, ¿es eso tan equivocado? —Kurt salió de la cama y se acercó a él. —¿Sabes lo raro que es esto? ¿Tienes una idea de cuanta gente ha buscado toda su vida para encontrar a su compañero, la única persona que la complemente y nunca lo logran? Somos tan afortunados, Blaine, tan increíblemente afortunados de habernos encontrado el uno al otro. Por favor… —Tomó las manos de Blaine entre las suyas. —No lo deseches solo por la tonta noción de gay o hetero. Esto es amor, un lazo que continuará por la eternidad si lo dejamos.

Blaine suspiró y pasó su mano a través de su cabello. Él podía sentir el dolor de Kurt a través de su lazo y también su anhelo y necesidad. Necesito estar contigo. Sostenerte cerca, besarte, amarte, tocarte, acariciarte. Por favor no te alejes. Por favor…

—Bien —dijo al fin. —Sé cómo te sientes porque yo… yo me siento de la misma manera. No sé acerca de la eternidad pero supongo que al menos podemos esperar dos semanas y entonces decidir. Solamente…

—¿Solamente qué?

—¿El esperar mas no hará más duro romper el lazo? Quiero decir, entre más esperemos…

—Prefiero soportar un poco más de dolor y estar enlazado a ti, incluso por un poco más de tiempo con la conexión completa que romperla inmediatamente —Kurt dijo tranquilamente.

—Correcto, entonces. —Blaine asintió. —Tenemos dos semanas…bueno, es un poco menos de dos semanas ahora. De cualquier manera nosotros lo veremos cuando nos vayamos. Tengo que hablar con mi madrastra y decirle que me quedaré más tiempo del que pensaba. —Suspiró. —Seguro que mi viejo no estará jodidamente encantado con eso.

—Es probable que mis padres tampoco estén complacidos con esto —Dijo Kurt. —Pero ya es tiempo de dejar las obligaciones familiares a un lado y hacer lo que es correcto para ti. —Colocó sus brazos alrededor de Blaine y lo abrazó fuerte, ajustando su delgado cuerpo con el más musculoso cuerpo de Blaine. —Esto es correcto para nosotros. De eso estoy absolutamente seguro. Solo espero que lo veas antes de que termine nuestro tiempo juntos.

—Sí, quizás —Blaine murmuró, pero no se movió ni trató de salirse del abrazo. Kurt simplemente se sentía demasiado bien en sus brazos, demasiado correcto. Le daré algo de tiempo, se prometió a sí mismo, asegurándose de no trasmitir ese pensamiento a través del lazo. Un poco menos de dos semanas y entonces tendremos que regresar a Miami y a nuestra vida normal. No hay manera que las cosas puedan seguir de esta manera ahí. ¿Podríamos?


¿Podrian? ¿Que opinan?