Capítulo 12

Fue Brienne quien interrumpiendo una reunión que se estaba llevando con sus asesores y un par de Lords se le aproximó y en voz baja y al oído le avisó de la visita de Arya, y aquello la extrañó pues las visitas de su hermana eran muy pocas, y por contado tiempo. Si en esos doce años había visitado Invernalia más de cuatro veces era mucho, y lo que se quedaba no era más de una semana.

Siempre andaba de paso y siempre avisaba cuando la iba a visitar.

De inmediato supo que algo no andaba bien y aquello quedó corroborado en cuanto Brienne añadió que había marchado directamente a la sala de médicos mientras le pedía que le avisara de su llegada. Sin pensarlo se encontró caminando apurada por los pasillos, notando pasajeramente haber dejado la sala sin dar explicaciones, disculparse o posponer la reunión. No tener a Brienne a su lado le dijo que esta se quedó dando explicaciones a su mano derecha.

Bajó rápidamente y en cuanto entró a la habitación la vio acostada, lo primero que le llamó la atención fue su barriga, no se le veía herida pero el tono pálido amarilloso de su piel no era normal.

"Sansa." La saludó con malestar.

Estaba obviamente embarazada. Y lastimada. Cruzó miradas con Arya y su confusión pasó a segundo plano cuando vio le subieron las ropas y una gran cortada desde su costado hasta mitad de muslo se dejó ver. Parecía una cortada superficial pero el tono de la piel alrededor de esta la espantó, al igual que el olor nauseabundo que inundó toda la sala. "Cielos." Se escuchó murmurando y Arya dejó de mirarla para concentrarse en el techo.

Obviamente, Sansa se encontró más preocupada que contenta. De repente escuchó ruido detrás de ella y Brienne apareció a sus espaldas, cerrando la puerta tras de ella.

"…Va a estar bien, mi señora." Le dijo, cuando vio la cara impactada de Lady Sansa. Lágrimas en sus ojos.

"Sí, no te preocupes, Sansa."

"No se preocupe, mi Señora."

Arya y los maesters dijeron al mismo tiempo.

En silencio, Sansa esperó a que los médicos la trataran en medio de afanes. Era una herida que no sería de consideración si ella la hubiera tratado como se debía, pero una infección se estaba dando, más sobreviviría. Si se hubiera esperado un par de semanas las cosas resultarían diferente.

En cuanto la limpiaron, le aplicaron pomadas y ungüentos, le dieron aguas de tomar y cubrieron la herida las dejaron solas.

"Bien," Arya habló, tocándose la barriga, "aquí tendrás un heredero...o heredera. Ya puedes descansar en cuanto a ello." Sí, Sansa no le había dicho nada cuando hacía mucho tiempo se dio cuenta que ella tenía sexo premarital, tan solo le dijo que se cuidara más ella sabía que silenciosamente la juzgaba o a su forma la envidiaba. No hablaban de eso.

Sansa se sentó a su lado, del todo no sorprendida de la forma directa de Arya tratar las cosas, pero la emoción en sus ojos la traicionaba, "No puedes continuar en tus travesías, ¿Sabes eso verdad?"

"Por eso vine a quedarme...Lo estuve posponiendo por mucho tiempo."

Su barriga era más que visible, fue a colocar su mano sobre esta, pero a medio camino se detuvo, "Lo veo." Estaba a punto de decirle que la ayudaría a cambiarse en algo más cómodo cuando ella le dejó caer otra sorpresa.

"…Pero después me marcharé."

¿Qué? "Arya, aquello no es-"

Exhaló, no necesitaba que Sansa tratara de abrirle los ojos, "…Esta no es vida para mí."

Esta vez sí colocó la mano sobre su barriga, "No puedes exponer a tu hijo a la vida que llevas. Lo sabes. Y no sólo porque será el heredero de Invernalia."

"No lo haré. Por eso lo dejaré contigo."

"¿Qué?" preguntó consternada una vez más, ¿se había enloquecido? Sabía que tenía fiebre, pero no sabía si estaba hablando por esta o era una decisión que había tomado en todos sus cabales. "…Un niño necesita a su madre."

"…Tu también serás su madre…"

Sansa exhaló, colocándose en pie, por la insistencia de Arya notando que hablaba en serio y por su parte no pudiendo creer lo que sus oídos escuchaban, "Arya, no será lo mis-"

"Pienso venir más frecuentemente y compartir con él, pero no me voy a quedar aquí no haciendo uso de mis habilidades. ¿Te niegas a cuidarlo por mí?"

"…Por supuesto que no."

Hubo un tenso silencio mientras las dos se estudiaban y la imposición que Arya quería hacer.

"…Arya, piensa muy bien las cosas, te lo pido."

Se miró a la barriga, "Llevo seis, siete meses pensándolo." Luego miró a su hermana, "Estará protegido contigo, lo sabes." Esta conversación era dura para ella, más de lo que lo demostraba, "Siempre has querido proteger a tu familia. Incluso cuando las cosas entre todos nosotros se fueron a la mierda por tu táctica con Daenerys. Bien, volverás a tener una familia. Es lo que siempre has deseado."

Sansa no supo porque Arya venía a provocarla en ese momento, muy de acuerdo había estado en cuanto a las decisiones que ella había tomado. Lo que buscaba seguramente era despistarla con aquello para que no discutiera sobre el bebé. "¿Qué del padre?"

"…Murió, días antes de que me diera cuenta del embarazo. Y sí, será un bastardo." No había mucho de qué preocuparse ahí, Jon lo legitimaria, ya hablaría ella con este.

La estudió, notándola tan débil que ni podía salir de la cama, y ya los maesters le habían dicho que necesitaba de descanso y quedarse allí, aunque fuera hasta el día siguiente para ellos estarla revisando, "…Pareces haber tomado todas las decisiones sin haber tenido en cuenta las opiniones de los demás primero."

"¿Crees que esto es fácil para mí, Sansa?" Le preguntó indignada, "Sé lo que es y no prudente. Tener un niño a mi lado no lo es. Soy imprudente mas no irresponsable." Dejó que sus palabras calaran en Sansa más no vio nada en su rostro ni en su mirada que le dijeran qué pensaba en verdad de todo esto, así que se decidió a que la juzgaba calladamente. Por un segundo sintió la rivalidad infantil surgiendo, Sansa la dama, la perfecta, seguramente estaba pensando en las repercusiones de que su hermana, la hermana de la Señora de Invernalia, la hermana del Rey de los Siete Reinos, se dejara preñar por fuera del matrimonio, "…Puede ser el heredero si nunca llegas a concebir un hijo. Y al paso que vas…" Después de decir aquello último se arrepintió y vio cierta molestia pasar por la mirada de Sansa. A su vez sacudió la cabeza, no eran niñas y había demasiado en juego como para ponerse con aquellas tonterías infantiles.

Sansa se quedó mirándola, decidiéndose por ignorar su ultimo comentario. Arya estaba a la defensiva por no obtener su entendimiento a lo que decía, "Necesitamos hablar bien de esto. Pero no ahora. Lo haremos en la mañana. Necesitas descansar."

"…Sansa…"

"Me haré cargo del niño, no hay mucho que pensar ahí. Es tu decisión de no estar a su lado la que no me agrada."

"…Este bebé…será tanto tuyo como mío."

A veces creía que leía de más en las palabras de los demás y las de Arya de alguna forma le dijeron que, aunque se lo dejaría no quería que acapara todo su cariño. Le frunció el ceño, "Serás su madre, Arya." Esperó a que esta le dijera algo más, mas no lo hizo. "Tengo asuntos de que encargarme. Enviaré a Brienne para que permanezca a tu lado, y a una doncella para que te ayude en lo que necesites. Regresaré en cuanto me desocupe."

Le asintió, "Quiero ponerme de acuerdo contigo antes de que tus asesores vayan a poner peros y te quieran lavar la cabeza."

Exhaló, no viendo razón para aquello, "No les servirá de nada. Eres mi hermana, será mi sobrino. Mi sangre. Te juro que en tu ausencia cuidaré de él como si fuera mío." Una de las cosas más importantes para ella era la familia, sus asesores sabían eso, si querían hacerla cambiar de parecer se darían contra una pared. "Ahora descansa. Regresaré más tarde y nos pondremos de acuerdo."

Sansa preocupada reanudó la reunión hora y media después de que esta hubiera terminado ante su partida abrupta, se disculpó más no dio explicaciones. Esperaba que alguien hiciera mención al regreso de Arya, embarazada, y nadie lo hizo. Los pocos guardias que la habían visto no habían dicho nada, tampoco los maesters, pero sabía que aquello no duraría por mucho.

En cuanto la reunión terminó marchó de nuevo donde Arya, interrumpiendo la conversación que esta estaba teniendo con Brienne. Sansa vio que Brienne se fue a retirar y ambas la detuvieron, diciéndole que se podía quedar, otra opinión en lo que se pondrían de acuerdo no estaba de más.

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La primera persona a la que le habló de la novedad de aquel embarazo fue a Podrick, a quien no le pudo mantener el secreto esa noche. Podrick, como era de esperarse se sorprendió de aquella eventualidad más no tenía ni voz ni voto en el asunto, y con sus preguntas no hizo más que dejarle notar puntos importantes que había pasado por alto en su conversación con Arya por estar tan preocupada.

"No están pensando racionalmente. Sir Brienne y tu están pensando con el corazón." No que la estuviera culpando por aquello, "Por supuesto que van a pasar algunas cosas por alto."

Sansa exhaló, tocándose el puente de la nariz. "Lo sé." Más leña al fuego, más en que pensar. Esa noche no descansaría.

"Voy a decir algo que probablemente no te va a gustar, y quiero dejar en claro que esta no es una negativa mía a que te hagas cargo del niño, pero, ¿Por qué no Desembarco del Rey? Allá estaría más seguro que aquí. Y sé que este es su hogar y son las raíces conque Arya quiere que crezca si va a ser el heredero… pero, ¿porque no Desembarco del Rey? Arya siempre ha sido más cercana a Jon que a tí, ¿no?"

Sansa volvió a exhalar, preparándose mentalmente para cada obstáculo que sus asesores y Lords querrían colocarle en el camino, "Tú mismo has contestado tu pregunta. Arya quiere que crezca con sus raíces." Vio que él fue a decir algo más y exhaló, yendo por una copa de vino, aunque sus propios maesters le habían dicho que consumiera lo menos posible de este, y era la primera copa que tenía en más de un año. Sansa ya no consideraba que Arya fuera más cercana a Jon que a ella, pero ambas eran mujeres, y eso cambiaba las cosas. Prácticamente le estaba pidiendo que fuera la figura materna de su hijo.

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La mañana siguiente se reunió con Arya de nuevo, colocándose de acuerdo en más puntos, y luego con su aprobación le reveló la verdad a todos sus asesores. Luego estuvo el cuervo que le mandaron a Jon.

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Arya se le unió a Sansa el día siguiente a la primera oportunidad que tuvo de dejar su encierro, de reojo viendo a Podrick al otro lado del castillo tratando algo con un guarda, "¿Ya lo sabe?"

Ya todos probablemente lo sabían, "Sí."

"¿Y qué dijo?"

"…Prácticamente lo mismo que yo; un hijo necesita a su madre."

Arya exhaló, su aliento condensándose en el frío, algo tan de poca monta que descubrió extrañaba, "…Apuesto a que ahora mismo estás arrepintiéndote de haberte casado."

Podrick le había dicho lo mismo, aunque bromeando y queriéndole sacar las preocupaciones de la mente; ella no lo había apreciado. "No realmente. Podrick resultó siendo un buen compañero…Me agrada su compañía."

¿No se arrepentía? Aquello sorprendió a Arya, la miró de reojo, subiéndole una ceja en cuanto hicieron contacto visual y Sansa después de un segundo le rodó los ojos, "Mmmm…" decidió no hacer comentarios, pero no pudo guardárselo, "…Me daba por creer que ustedes no intimaban."

No pudo evitar sonrojarse, "…Sí lo hacemos. Sólo que parece que no puedo quedar embarazada."

Arya asintió, más la curiosidad no la dejaba del todo, "¿Porque?"

"No sé…Probablemente porque pienso demasiado en ello, las preocupaciones, la tensión…"

"…Las cosas no funcionan así."

Sansa le rodó los ojos una vez más, "Lo sé, Arya."

De nuevo su curiosidad fue algo que no pudo evitar, después de todo su hermana era demasiado resguardada en cuanto a lo que había vivido con Ramsey, y hasta el día de su matrimonio no había superado esa etapa de su vida, dudaba que llegara a hacerlo del todo, "…¿Y lo disfrutas…estar con él?"

Se sonrojó incluso más, y decidió contestarle porque sabía que no estaba preguntando tan solo por la curiosidad sino por su bienestar, "…Sí."

"Bien." Le dijo, queriendo cerrar el asunto. Sabiendo muy bien cuanto la incomodaba hablar de ese tipo de cosas, pero no pudo del todo. Se burló, mirándola de reojo para luego evadirle la mirada, "…Asumo entonces que los rumores eran verdad…"

No pudo mantenerse del todo sería, aunque también miró en otra dirección y decidió no sacarla de su error, "En parte."

"…¿Que parte?" preguntó casi carcajeándose, pero sabiendo que ella no respondería. Y que se prestara tan solo para seguirle la corriente en esta conversación de una forma animada le dejaba ver que su hermana había sanado mentalmente.

"Es considerado en cuanto a todo." Le admitió sacudiéndole la cabeza.

Después de unos momentos de silencio se enserió, "¿Lo amas?" preguntó con dudas, después de todo Podrick aunque apuesto y valiente no era el hombre que se había imaginado para su hermana. Se había imaginado a un hombre atractivo, alto…con una personalidad más fuerte y arrolladora. Pero por otro lado también podía ver que le atraería de este…alguien callado y calmado, que no la dominara en ningún aspecto de su vida. Y que fuera considerado en cuanto a todo.

Exhaló, no estando segura de porque la pregunta la incomodó, "…A ratos." Mintió.

Sabía que estaba incomodando a Sansa, pero aquello nunca la había hecho desistir, "¿Te ama?"

"…A ratos."

¿Acaso respondía así porque quería seguir mostrando la imagen fría que ambas sabían era una careta? ¿O porque no quería dejarle ver su debilidad por el hombre? Se sorprendió ante aquello, pues a decir verdad nunca creyó que su hermana podría sanar lo suficiente como para confiar y amar a un hombre completamente. Decidió ceder en cuanto sus preguntas por el hombre imaginándose que si se enamoró de él fue por algo mucho más importante que sus proezas en la habitación. "Tienes todo lo que una vez quisiste, ¿Eres feliz?" ¿Podrick la amaba a su vez? Cierta envidia la embargó.

Frunció el ceño, estaba cómoda con cómo estaba su vida, "…A mi manera, supongo." Le respondió y decidió cambiar las tablas, "¿Y tú?"

"…También a mi manera." Respiró profundo creyendo a Sansa más feliz que ella pero por otro lado muy al tanto de las preocupaciones y tensiones que su oficio le traían, "Pero tú y yo…por todo lo que pasamos, nunca seremos verdaderamente felices…¿no lo crees? Demasiada paranoia y traumas…el esperar siempre la puñalada por la espalda…"

"¿Alguien es verdaderamente feliz? ¿Conoces a alguien que en verdad lo sea?" Todo el mundo parecía recibir lo que la vida les brindaba y continuar en la lucha… "La felicidad es cuento para niños."

Por un momento le pareció haber intercambiado papeles con las versiones infantiles de cada una, exhalando Arya volvió a mirar hacia Podrick y tras unos momentos habló, "No lo conozco mucho, pero cuando lo estuve investigando antes de casarse contigo…su infancia tuvo sus altibajos, pero a todo el que le pregunté me decía que siempre había sido un hombre bueno, sencillo y feliz."

Arya nunca le había dicho que lo había investigado, pero ella lo suponía, y desde que no vino con información preocupante asumió que era porque no encontró nada notorio en él, "Yo definitivamente no se lo hice fácil con nuestro matrimonio," le admitió, "fui demasiado pedante en un inicio…"

"Siempre eres pedante, Sansa." Le dijo algo que era verdad. Sansa se giró a mirarla, entrecerrándole los ojos, Arya sonrió descaradamente.

Sansa después de unos segundos le dio la razón. A veces sus propios asesores le recordaban aquello cuando hablaba con algún Lord de alguna casa menor o peor, con algún súbdito. Solía disculparse ante estos últimos, a los otros no les subía el ego a no ser que fuera realmente importante. Y Podrick, Podrick no era verdaderamente feliz, tan solo enfrentaba los obstáculos que la vida le colocaba en el camino con buena disposición. Y siempre le salía todo bien, si algo era suertudo.

Y ambos a veces tenían momentos de verdadera felicidad con su matrimonio, así que ahí iba eso.

Al silencio darse por un par de minutos ambas lo bien vinieron. Disfrutando de la quietud. Sansa siguió a Arya cuando esta empezó a caminar, más la detuvo cuando quiso tomar las escaleras que llevaban a las murallas del castillo. Arya desestimando su preocupación y lentamente subieron, minutos después disfrutando del fuerte viento helado.

"Arya," llamó su atención, "En cuanto al bebé, ¿lo deseas? O es solo deber, algo que sucedió…"

No le tomó responder aquello pues ya lo había pensado mucho, "…De todo un poco… Pero lo quiero. Casi desde el principio. Cuando quedé lastimada fue porque me descuidé por estar atenta de que no me fueran a golpear en la barriga." Vio a Sansa asintiendo, procesando sus palabras. "¿Lo querrás? ¿Cómo algo más que el heredero? Quiero que se sienta que pertenece…" Sansa después de todo, aunque tenía un gran corazón brindaba un exterior frío que intimidaría a cualquiera. Lo mismo que ella.

"Por supuesto, Arya." Ella podía no ser la persona más cariñosa del mundo y demostrarlo, pero si era entregada a algo era a su familia. "Será mi sobrino. Mi familia." Se lo reiteró. Y lo más importante para ellas dos era la sangre.

"¿No lo desestimarás por ser un bastardo?" En un tiempo había desestimado a Jon, aunque ahora sabía que era su propia madre la que había instigado aquello desde pequeñas. Sansa al no sbaer mejor a ratos había caído en ello, ella nunca.

Exhaló, "No me importa eso." Había aprendido sus lecciones, y Jon se ganó su respeto y apreciación tan pronto se encontraron en el Castillo Negro. "Era unan niña tonta."

Miró a la lejanía de nuevo, respirando profundo. Arya aun dudaba demasiado de la decisión que había tomado, más lo único en que confiaba era que Invernalia sería el lugar más seguro para su hijo, que Sansa lo protegería si ella no podía. "Tampoco es que piense tenerlo y…abandonarlo. Estaré viniendo en cada oportunidad que tenga."

Le asintió, del todo no convencida de sus palabras, las ausencias de Arya eran demasiado largas.

Minutos después vieron a Podrick pasar delante de ellas y a la distancia, saludándolas con la mano y sonriéndoles. "¿Él no tiene ningún problema en que te hagas cargo del bebé?"

Sansa le sacudió la cabeza, y si lo tuviera se lo tendría que aguantar, "…Si algo, será el que lo va a malcriar." Dijo, exhalando cansadamente, ya dando por sentado aquello. No pudiendo mantenerse del todo seria y vio que Arya tampoco.

Arya estudió a Sansa de soslayo, lo amaba a ratos; si como no.

Sansa se enserió en cuanto vio a Arya mirándola, "…Siempre puedes recapacitar."

"No lo haré." Respiró profundo, tocándose la barriga, "…La hermana que no podía concebir embarazada, y la que podía no queda…"

Se encogió de hombros, "La única razón para concebir era tener al heredero de Invernalia, y ya que viene en camino me puedo sacar el asunto de la cabeza." Aunque aquello no era enteramente verdad, no lo hablaban, pero ambas sabían de la posibilidad de que aquel niño viniera al mundo con problemas…y que también lo ideal era tener más descendientes de respaldo.

"¿Así que no quieres hijos?" preguntó incrédula.

"La verdad no. Realmente no me lo llegué a plantear como otra cosa más que tener al heredero y continuar con el linaje familiar..."

Inclinó la cabeza hacia atrás, señalando la dirección en la que habían visto a Podrick, "¿Él lo sabe?"

"…Creo que sí…Que no hablemos mucho de ello debe darle la idea. No es estúpido."

Arya le asintió. "…Deberías de tener al doctor que viene de la capital revisándote también."

Lo mismo le había dicho Podrick.

Sansa mantuvo el silencio por unos instantes y después se arrepintió de lo que le acababa de decir y decidió rectificarse, "Lo que pensaba sobre tener un hijo sólo para que fuera el heredero…Eso cambió en cuanto llegaste…No puedo negar que tengo cierta envidia de que estés embarazada... Quiero tener una familia de nuevo. Sé que di por sentada la nuestra, y cuando me di cuenta ya era muy tarde…quiero pertenecer de aquella manera a algo de nuevo…"

Arya le asintió, entendiendo todo lo que Sansa quería decir.

"Hemos hablado lo suficiente de mí. Ahora hablemos de ti," le dijo a Arya, "¿Cuál es tu afán de siempre querer marcharte? ¿Estás buscando venganza por lo sucedido con el padre?"

"Esa ya la obtuve." Le contestó simplemente, "…Soy una persona que no se puede quedar en un solo lugar."

"…Tal vez por ahora. Tal vez ese niño te haga cambiar de parecer."

"Tal vez." Lo dijo más para hacerle creer a Sansa que considera aquello una posibilidad.

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A Sansa la revisaron un par de semanas después, a parte de una edad avanzada, no encontraron nada mal en ella, aunque cuando le hicieron preguntas sobre la duración de su periodo, si era puntual y sus malestares, algo pareció causarles duda y la mandaron a tomar aguas de ciertas raíces y medicinas traídas de Essos. Los propios médicos de Invernalia le habían dicho que le mermara al trabajo porque a veces sus frustraciones y preocupaciones venían a interferir con su ciclo normal, sobre todo cuando esas emociones se hacían demasiadas al sumarle sus estados de ánimo y desanimo que le había dejado su trauma.

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