Capítulo 13
Un fanfic de comedia-romance puede transformarse en un gran shonen. ¿Qué si los engañamos? ¡No sean tan duros! Es solo una prueba.
Era un nuevo y soleado día en la ciudad de Edo, los pájaros cantaban, las personas estaban tranquilas caminando por las calles, el único preocupado era Kamui. Luego de leer aquella carta estuvo muy preocupado por esos dos días que habían pasado.-
-Bien Kamui, me voy yendo al instituto.- Decía Kagura mientras se iba.-
-¿Tienes que ir? ¿Por qué no te quedas? – Lucia realmente preocupado.-
-No, ni de broma. Nunca he faltado a las clases, y no lo hare. –Notando la cara de preocupación de su hermano.- ¿Te ocurre algo? – Se preocupó.-
-N-No, está bien… Cuídate mucho.- Dijo Kamui sin quitar ese rostro lleno de preocupación. Kagura le sonrió y se marchó.-
-¿Qué le pasara? – Pensó Kagura, mientras abría su paraguas para taparse de los rayos del sol, en ese momento salió Sougo del edificio.-
-No podías esperarme ¿Verdad? – Se molestó.-
-No seas maricon.- Siguió caminando.-
Luego de haber llegado, todos estaban en el aula.- Que extraño, el viejo (El director Mitsudaira) no estaba en la puerta para molestarnos como siempre con sus estúpidos comentarios.- Comento Kagura con Sougo, Otae, Kyuubei, Shinsuke, Bansai y Matako.-
-Yo no vi a ninguno de los directivos ni de los profesores.- Comento Hijikata a lo lejos, se encontraba fumando en la ventana.-
-El jefe tampoco está.- Dijo Sougo al ver el escritorio de Gin-sensei vacío.-
En ese momento entran Gin y Tsukuyo-sensei al aula.- Bien, dejen de murmurar y siéntense todos.- Dijo Tsukuyo en voz muy alta.-
-Oh, ahí vino. ¿Pero que hace Tsukuyo-sensei también? – Se escuchó entre la multitud de alumnos.-
Luego de que todos se encontraban sentados, los dos senseis tenían rostros preocupados, por lo que todos se sintieron inquietos, sobre todo Kagura, ¿Por qué hoy todos tenían esos rostros? – Se preguntaran porque los directivos y los demás profesores no están. –Todos asintieron.- Pues verán… Eh… ¿Cómo decirlo? – Murmuro Gin.-
-Eres muy lento.- Dijo Tsukuyo ofensivamente.- Ustedes ya son grandes así que les diré esto claramente, nuestro planeta fue elegido como sede de una guerra entre el Harusame y el clan Yato. – Hijikata y Sougo abrieron grandes los ojos, mientras que los demás miraron a Kagura tras escuchar "clan Yato".-
-¿Q-Que me miran? ¡No tengo nada que ver con ese clan! ¡Lo juro! – Se excusó.-
-¿Qué es el Harusame? – Pregunto Shinsuke intrigado.-
-Son piratas espaciales, para ser especifica la mayoría de ellos son amanto. No es de ellos de quienes nos debemos preocupar, el problema es el clan Yato… - Se preocupó.-
-¿Son poderosos? – Pregunto Shinsuke nuevamente.-
-Demasiado.- Todos en el aula se preocuparon.-
-¿Qué vamos a hacer? – Se oyó entre todo el bullicio.-
-Nos mataran, de seguro nos mataran…-
-Oigan, oigan, tranquilos. Tomen una paleta para calmar los nervios.- Gin iba con una canasta llena de paletas, mientras se los iba entregando a sus alumnos.-
-No seas estúpido, si su nivel de azúcar sube les podría hacer mal.- Le reprocho Tsukuyo.- Tomen chicos, cigarrillos para los nervios.- Les iba dando cigarrillos a sus alumnos.-
-¡Eso es aún peor! ¡¿Eres idiota o te haces?! – Exclamo Gin-sensei.-
En ese momento sonaron sirenas de varios camiones de evacuación fuera del instituto.- ¿Por qué están aquí? Se supone que la evacuación seria a partir de las cinco de la tarde.- Comento Tsukuyo muy preocupada.-
Entro uno de los hombres de los camiones al aula, quien de hecho era nada más y nada menos que Hasegawa, alias Madao.- ¡La guerra se anticipó, debemos evacuar de inmediato! – Exclamo agitado.-
Todos entraron en pánico, y le dieron poca importancia al hecho de que Madao conduzca camiones de evacuación ahora.- ¡Cálmense! Obedezcan y vallan con el señor, rápido.- Les ordeno Tsukuyo.-
Todos hicieron una fila, mientras caminaban detrás de Hasegawa.- Kamui… -Pensó Kagura al estar asustada, pero Sougo la tomo de la mano para hacerle recordar de que él estaba a su lado.
-¡Kagura! – Exclamo Kamui fuera del instituto cuando la fila de su salón había salido para evacuar.-
-¡Kamui! – Kagura se alegró al verlo a salvo, Kamui corrió hacia a ella y la abrazo al ver que ella también estaba a salvo.-
-Oye muchachito, ¿Qué haces aquí? Tienes agallas para venir hasta aquí con la gran guerra que está ocurriendo.- Hasegawa le señalo el cielo, el cual estaba lleno de naves y nubes negras por las explosiones.-
-Es que no podía dejar a mi hermana sola.- Se excusó.-
-Bien, bien. No hay tiempo, metete en el mismo camión que ella y el que está al lado de ella.- El que estaba al lado de Kagura era Sougo.-
-¿El? – Pregunto con una vena marcada.-
-Kamui, no es tiempo de tonterías, vamos rápido.- Aun sostenía la mano de Sougo, y con su otra mano sostuvo la de Kamui y corrieron hacia el camión. Luego de que subieran subió Hijikata, Gin y Tsukuyo-sensei.-
-¡Bien ya están todos! – Se escuchó que gritaban fuera de los camiones, y estos comenzaron a andar.-
-¡ESPEREN! –Grito Shinpachi llorando y corriendo desesperado por alcanzar al último camión que estaba andando.-
-¡¿Shinpachi?! – Exclamo Kagura al ver a Shinpachi corriendo detrás del camión en el que iban, así que abrió la puerta para ayudarlo a subir.- ¡¿Qué rayos haces?! – Pregunto al no entender porque él no estaba en ninguno de los camiones.-
-¡Estaba en el baño! – Siguió corriendo desesperado y llorando.-
-Pero que idiota.- Dijo Gin, cuando estiro su brazo para ayudar a Shinpachi.-
Con dificultad, Gin logro agarrar los brazos de Shinpachi y meterlo al camión.- ¡Gracias! ¡Pensé que me quedaría ahí abajo y que moriría! – Exclamo llorando desconsoladamente sobre el pecho de Gin.-
-Ya entendí, ya entendí. Solo aléjate, me estas llenando la camisa de mocos.- Lo alejo.-
Mientras, Kagura tenía una gran intriga.- Kamui, ¿Por qué viniste en realidad? –
Kamui abrió los ojos sin saber que decir.- Vine por ti.-
-¿Pero porque? ¿Cómo sabias que iban a evacuar justo en este momento? – Algo no le encajaba.-
-Pues… Uhmm… -Se rasco la nuca.-
-Kamui… -Dijo con tono amenazador.-
Suspiro -Tu padre me mandó una carta.-
-¿Papa? –Se sorprendió.- ¿Qué quería el calvo? – Pregunto mientras todos los observaban.-
-Me aviso de la guerra, antes de que todos lo supieran… -
Carta de Umi bouzu:
"Querido Kamui, sé que en este momento estás viviendo con Kagura-chan, se también de que todo lo que hiciste fue para protegerla. Estoy orgulloso de ti, aunque sé que estas palabras no harán que dejes de odiarme. Iré al punto, la semana pasada fui a encontrarme con mis antiguos colegas del clan Yato, y me contaron algo de lo que estoy preocupado. El Harusame planeaba conquistar la tierra, tal vez ya lo sabias como eres el capital de la 7ma división, pero aun así me sorprendió el hecho de que hayan pactado con los Yato de darles riquezas, y a los humanos más fuertes para que se entretengan, y que al final los traicionaran. Nuestro clan me ha dicho que por la traición del Harusame, tomarían ellos la tierra como venganza, por lo que una gran guerra se desatara. Por favor, cuida a nuestra querida Kagura. Los quiere, papá."
-¡¿Qué?! – Exclamaron todos sin entender mucho la carta.-
-¿Q-Que? – Kamui se sintió incomodo.-
-¿Cómo que eres del Harusame? – Pregunto Hijikata, quien ya estaba por sacar su pistola.-
-¿Y cómo que papi es del clan Yato? – Pregunto Kagura sorprendida, y un tanto horrorizada.-
-Abandone al Harusame, y si es del clan Yato, al igual que tú y yo.-
-¿Q-Que? – Kagura no podía creerlo.-
-¿Nunca te preguntaste por qué tienes tanta fuerza, o eres más blanca e inteligente que cualquier otra persona, o el hecho de que tus heridas sanan de un día para el otro? – Pregunto con tono de cansancio al ver lo lenta que era su hermanita para comprender algunas cosas.-
-N-No…- Contesto cabizbaja y muy confundida.- Entonces… ¿La historia de los mafiosos no es cierta? –
-Solo cámbiale los mafiosos por amantos, la historia sigue siendo la misma.-
-Me mentiste.- Le dijo seriamente y muy molesta.-
-Era para protegerte de una verdad que te asustaría y que no querrías saber.-
-¡¿Y esperaste hasta este momento para decírmelo?! – Se posó arriba de él y tenía el puño cerrado, a punto de darle un gran puñetazo, pero Sougo le agarro el brazo.- ¡Suéltame estúpido sádico! –
-No es el momento para discutir, tonta. ¿No vez que estamos en medio de una guerra? – Kagura bajo su puño, pero no cambio su rostro de enojo y solo se alejó de Kamui, estaba muy molesta con el.-
-¿Alguna otra cosa que no me hayas contado? – Pregunto a lo lejos mientras se sentaba abrazando sus rodillas.-
-El pelado caza alienígenas.- Dijo con naturalidad refiriéndose a Umi Bouzu, mientras todos lo miraron con un rostro inexpresivo. No se esperaban eso.-
-Ah, bien.- Dijo sin importancia.-
Las horas iban pasando, y ellos aún seguían dentro de aquel camión.- Oye Madao, ¿Falta mucho para llegar a donde carajos vamos? – Pregunto Sougo de la mala gana al chofer.-
-¡Dejen de decirme madao estúpidos niños! – Exclamo molesto sin apartar la vista.- Aún faltan un par de kilómetros, debemos ir lo más lejos posible de Edo, el Harusame y el clan Yato ya se encuentran ahí.- Estaba asustado.-
-Un momento, ¡SADAHARU! – Grito Kagura con desesperación.- ¡Deje solo a mi lindo Sadaharu! – Se echó a llorar.- ¡De seguro ya lo mataron! – Siguió llorando desconsoladamente.-
-Le pedí a Otose-san que lo cuidara, cuando me estaba yendo ella se estaba por ir de vacaciones a no sé dónde, así que le pedí que se llevara a Sadaharu con el.- Comento sonriente.-
Flashback
Otose estaba en la entrada del edificio, donde tenía un bar en vez de una recepción. Se encontraba limpiando, y al lado de una de las sillas se encontraba una gran maleta. En ese momento Kamui se estaba yendo a buscar a Kagura al instituto.- Ah, ¡Tu! El hermano de la niña pesada.- Le llamo.-
-¿Yo? ¿Qué? – Pregunto con calma.-
-Tu hermanita me debe dinero, y lo necesito ahora.- Extendió su mano para que Kamui le dé el dinero.-
-Ah… Bien, le pagare.- Volvió corriendo al departamento y en ese momento se encontró con que su billetera estaba en la boca de Sadaharu.- ¡Sadaharu! Me había olvidado… ¿Qué hare contigo? – Se preocupó al no saber qué hacer con la mascota, de seguro evacuarían, y un perro de ese tamaño necesitaría un camión entero, así que se le ocurrió una gran idea.-
Bajo hasta el bar de Otose, quien seguía esperando con su mano extendida.- Aquí tiene.- Le entrego sonriente todo el dinero.-
-Oye niño, esto más de lo que me debía tu hermana.- Dijo al contar el dinero.-
-Ah, es porque necesito un favor.- Aun tenía su rostro sonriente y Otose tenía un mal presentimiento.-
Fin del flashback
-¿Y la vieja acepto? – Pregunto Kagura desconcertada.-
-No, pero la amenace y no tuvo más remedio que aceptar.- Dijo con naturalidad al recordar que le apunto en la cabeza a Otose con su paraguas.-
Todos le miraron un tanto asustados de lo que podía llegar a hacer el hermano psicópata de Kagura.
Nota final: Si, un cambio muy repentino XD esta parte será mas seria, pero créanme que el final será Okikagu puro! :3 Gracias por leer mi fic, dejen sus reviews (si quieren)
