Quizás una de las características más clásicas del cliché en el manga en general, es que al menos una pareja de personajes sean Tsundere y Yandere.
Lory, en su impresionante experticia acerca del mundo del manga ―donde se vislumbre o no algo de romance, shippeará parejas ―, desarrolló una capacidad casi anómala de reconocer estas dos personalidades en específico.
Y es así, como se dedicó a investigar ― espiar, mejor dicho― a cabalidad a sus trabajadores y en especial a sus dos personajes entre comillas no ficticios favoritos, para descubrir si escondían en el fondo parte de estas personalidades.
Él sabía que Tsuruga Ren era la máscara que escondía al verdadero Hizuri Kuon, quien yacía en las profundidades de sí mismo. Sabía que Kuon era un ser dañado y a veces violento, sin embargo, su imagen pública, el actor Tsuruga Ren, era el epítome de la cortesía, el carisma y la amabilidad.
Conclusión, en estos momentos Kuon, es Yandere, pensó mientras asomaba una pequeña sonrisa en la comisura de sus labios.
Muy pagado de sí mismo, se dispuso a analizar al segundo sujeto de estudio, Mogami Kyōko.
La chica a simple vista parecía una muchacha adorable, tierna y laboriosa. Sin embargo, esa chica tenía una personalidad oculta, una forma rara de ira y amargura que sólo expresaba ante el sentimiento de "amor".
―Yandere ― dijo, haciendo un puchero.
«¡No!, ellos tenían que ser Tsundere y Yandere, es lo que dicta el canon del cliché.» se dijo.
Estaba frustrado, tal como aquella vez en la que descubrió que esa chica podía engañarlo con facilidad.
Pero Lory, es un hombre sabio y aprende de sus errores, y con ella no volvería a pisar en falso nunca más. Porque tenía una corazonada, aunque sólo fuera una pequeña.
Se dirigió a la Sección Love Me, cuartel general de su trio de ángeles rosa. Sí, debía comprobar algo con sus propios ojos, al igual que aquella vez.
Y ahí lo vio. La pareja Tsundere/Yandere ideal.
Sí, Mogami Kyōko era Yandere, pero su pareja Tsundere para su decepción no era Ren, sino que era nada más ni nada menos que Kotonami Kanae, quien, con una cara de molestia e irritación, recibía un regalo de su compañera de la maldición rosa y que cuando Kyōko se volteó a darle un regalo a la otra chica que vivía esa tortura a los ojos, sonrió dulcemente con un ligero sonrojo.
Sí, Lory ahí tenía su pareja Tsundere/Yandere.
― ¡Tan Moe! ― se dijo dando media vuelta y silbando feliz devuelta a su oficina.
