Capítulo doce

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.

Amé desde hace un tiempo tu cuerpo de nácar soleado.

Hasta te creo la dueña del universo.

Te traeré de las montañas flores alegres, copihues, Avellanas oscuras y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo Lo que la primavera hace con los cerezos.

Pablo Neruda

¿Me haría el honor?

Sus ojos su hermosos y cautivantes ojos, no podía pensar en nada que no fueran ellos mientras trataba de conciliar el sueño y Richard ,maldito Richard él era dueño de sus risas el fue dueño de su atención que me correspondía por derecho , yo quería ser él, la sangre me hervía quería destrozarle a golpes la cara a Richard porque conciliar el sueño era tan difícil, baje a la biblioteca creyendo que era la última persona en despierta y bebí brandy hasta emborrachare como era posible que ella prefiriese a Richard y no a mi , tenía que verla y decirle que la amaba ,que no podía vivir sin ella que de hoy en adelante sería su esclavo dispuesto a cumplir cualquier capricho que me pidiese .

Me quede un poco dormido ya estaba bastante borracho y mis sueños me llevaron a la causa de mis pensamiento la imagine riendo con Richard y gozando de sus atenciones, me desperté peor que un toro embravecido dispuesto a ir a declararle mi amor a Elizabeth tendría que salir aunque sea para verla a primera hora de la mañana.

De alguna manera logre llegar a los establos y tomar mi caballo o eso creí, salí a casa de los Collins solo para poder ver a Elizabeth.

Me lleve una gran sorpresa cuando en la casa se podía ver una vela encendida en una habitación donde claramente se veía la silueta de una mujer atreves de la cortinas, una mujer delgada de curvas bien definidas.

El cuarto estaba en la planta baja tenía suerte pude ver como se retiraba el vestido para cambiarse, lo que hubiese dado para que las cortinas no estuvieran y poder ver toda su gloria. Cuando la silueta se detuvo en un punto golpe la venta levemente ella se acercó y abrió las cortinas antes de que me viera me agache de bajó de la ventana esto la forzó a abrir la ventana para ver, lo cual hizo, logre tapar su boca con mi mano antes de que gritara:

-no se alarme señorita solo quiero hablar con usted -ella asintió con la cabeza

-podría abrirme la puerta o puede quizás que tenga que entrar como un ladrón por la ventana- le solté la boca y me respondió

- la criada no debe tener mucho tiempo que se durmió podría despertar con un leve sonido, vallase por favor-ella me rogo

-Elizabeth por Favor si usted no sale entonces me temo que yo entrare por la ventana -le dije levantando la voz

-de acuerdo señor pero baje la voz, saldré en un momento-ella empezó a darse la vuelta

-prométame que saldrá-le tome la mano antes de que ella desapareciera

-si me permite señor Darcy-ella me dijo con una ceja levantada

Ella tiro de las cortinas al igual que la ventana dejándolas cerradas, espere aproximadamente media hora pero me parecieron años, yo ya estaba aquí para hablar con esta mujer que amaba para robármela si es posible y si ella otorgaba su consentimiento de irnos mañana mismo a Gretna Green pero tenía que pensar rápido en que le diría como le declararla mi amor.

Ella salió por la puerta trasera, le seguí amare a mi caballo y me di cuenta que era el de Richard y no el mío. Ella me miro con una interrogante;

-¿y bien señor Darcy cual ha de ser el suceso importante que no puede esperar hasta mañana y tiene que decir ahora?

-yo... Ha... Señorita Elizabeth, he luchado en vano y ya no puedo dominarme más. Estos meses han sido un tormento. Vine a Rosings con el único objeto de verla a usted. He luchado contra mi buen juicio, contra mi familia, la inferioridad de su cuna, mi rango y muchas cosas más, pero estoy dispuesto a dejarlas a un lado y pedirle que acabe con mi agonía-ella me miraba atónita y con la boca abierta

-No entiendo señor- fue lo único que pudo decir

-Debe de permitir que le diga cuanto la admiro y que le amo... ardientemente, por, Por favor, haga el honor de aceptar mi mano.

- Señor yo... aprecio todo lo que ha sufrido y lamento mucho causarle dolor, créame, no fue de forma consciente-¿acaso esta mujer jugaba conmigo?

-¿Esa es su respuesta?

-Si, señor - si es que estaba burlándose de mi otra vez no podía distinguirlo

- ¿Usted... se burla de mí?

- No- ¿qué intentaba decirme?

- ¿Está rechazándome? -Por favor que solo estuviera bromeando

- Seguramente los sentimientos que, según dice, han frenado sus intenciones le ayudarán a superarlo.

- ¿Puedo preguntar por qué, con tan poca civilidad, me rechaza así?- nunca nadie me había tratado con tal descortesía

- ¿Y puedo preguntar por qué, con tan evidente intención de insultarme, decidió decirme que yo le agrado en contra de su buen juicio?- ¿qué?, espera como fui tan estúpido, claro tenía que estar borracho

-No, créame, no quise...

- Si yo fui incivilizada, esa es suficiente excusa, pero tengo otras razones y lo sabe-espera ¿no se trataba de mi?

- ¿Qué razones?

-¿Cree que haya algo que pudiera tentarme a aceptar al hombre que arruinó, tal vez para siempre la felicidad de mi querida hermana? ¿Lo niega, Sr. Darcy, niega que separó a dos jóvenes que se amaban el uno al otro, exponiendo a su amigo a la censura del mundo por capricho, y a mi hermana al ridículo por sus esperanzas rotas, y envolviéndolos a ambos en el peor de los sufrimientos?-si ,lo había hecho pero no de la manera que decía

- No, no lo niego-déjame poder aclarártelo

-¿Cómo pudo hacerlo?

-Porque creí que a su hermana le era indiferente.

- ¿Indiferente?

-Los observé con cuidado y vi que su apego era más fuerte que el de ella.

-¡Es porque es tímida!

-Bingley también y se persuadió de que ella no sentía lo mismo

-Porque usted lo sugirió-no fui solo

-Fue por su propio bien.

-¡Mi hermana apenas me muestra sus sentimientos a mí!- se produjo un silencio incomodo que para mí fue toda una eternidad hasta que ella rompió el silencio

-Supongo que sospecha que su fortuna no tuvo nada que ver...

- ¡No! Nunca le haría a su hermana tal deshonra, aunque sí se sugirió...

- ¿Qué cosa?

- Se volvió perfectamente claro que un matrimonio ventajoso...

- ¿Mi hermana le dio esa impresión?

- No. Sin embargo, debo admitir que está la cuestión de su familia...

- ¿Nuestro deseo de casarnos? Al Sr. Bingley no parecía molestarle.

- No, era más que eso.

-¿Cómo señor?

- Fue la falta de propiedad mostrada por su madre, sus tres hermanas menores e incluso por su padre. Disculpe. A usted y a su hermana debo excluirlas de esto.

-¿Qué hay del Sr. Wickham? - ¿qué? Wickham, como se atrevía a mencionarlo

-¿El Sr. Wickham?-le dije mientras trataba de controlar mi enojo

-¿Qué excusa pudo tener por haberlo tratado así?-no tengo una escusa tengo muchas razones

- ¿Tanto le interesan los asuntos de ese caballero?

- Me contó de sus infortunios

- Oh, sí, sus infortunios han sido muy grandes.

- ¿Usted arruinó su vida y se atreve a hablar con sarcasmo?-quería golpear a Wickham por haberla envenenado en mi contra

- ¿Así que ésta es su opinión de mí? Gracias por explicarla tan afondo. Tal vez estas ofensas habrían pasado por altas si su orgullo...

- ¡¿Mi orgullo?!

-si no hubiera sido herido por la sinceridad con que admití mis escrúpulos. ¿Podría esperar en que me regocijara en la inferioridad de sus circunstancias?

- ¿Y esas son las palabras de un caballero? ¡Desde el momento en que lo conocí, su arrogancia y su egoísta desdén hacia los sentimientos de los demás hicieron darme cuenta que era el último hombre en el mundo con quien yo podría llegar a pensar en casarme!

Después de eso la tensión en el lugar era casi palpable, me acerque demasiado a ella, con intención de que pudiera ver la verdad en mis ojos, ella seguía muy enojada sus ojos desbordaban la pasión de su coraje, sus mejillas estaban rojas del esfuerzo y sus labio o sus labios se veían tan suculentos sin darme cuenta poco a poco descendí hacia su cara y esta tan ofuscado por el alcohol que la bese.

Fue un beso suave al principio pero cuando recordé que ella nunca seria mía mi lado más salvaje se hizo visible era una hambre que solo ella podía saciar, pronto los dos nos quedamos sin aire a lo que me vi obligado a soltarle los labios pero me negaba en dejar de saborearla , descendí hacia su hermoso, cremoso y largo cuello era tan exquisito el sabor de su piel que no quería dejarla, su perfume de lavanda estaba presente y era embriagador ella me tomo de mi cábelo incitándome a tomar sus labios lo cual hice sin piedad cuando todo este frenesí termino recargue mi frente en la suya.

-¿Elizabeth es esto un si?

-no… yo no lo se

-Elizabeth yo no le soy indiferente le pido que termine con mi agonía

-no lo sé señor

- le daré tiempo le parece hasta mañana para una respuesta-tome sus manos mientras besaba cada una

-gracias

- la veré mañana

La escolte hasta la casa parroquial sintiéndome feliz y lleno de deseo

Tome el caballo de Richard y fui de regreso a el establo lo deje en una caseta y luego me fui a mi cuarto, cuando llegue a mi habitación dormí profundamente con una sonrisa.

Desperté y me preguntaba si todo había sido un sueño, solo un sueño o si había sido real, todo fue tan vivido y estaba seguro de que era realidad no podía ser mentira, aunque muchos de mis sueños eran muy reales me quite las sabanas y mire mi ropa, no me había cambiado lo que significaba que era real después recordé que cuando bebí no me cambie, tal vez solo lo soñé.

Bajaba las escaleras cuando escuche a Richard regañando a un mozo de cuadra.

-es imposible que no le quitaras la silla mi caballo

-discúlpeme señor pero recuerdo haberlo hecho

- si lo hubieras hecho no la tendría y yo podría cabalgar hoy

-discúlpeme señor- le dijo el joven quitándose mientras hacia una reverencia

-¡hey Fitzwilliam! Al fin te dignas en aparecer

- si disculpa me di un baño y mi ayuda tardo en llegar

-¿demasiado tarde para despertarte casi a medio día?

-tal vez bebí un poco ayer, dime que discutías con el mozo

-ineficiencias, hoy tenía planes de salir a cabalgar cuando encontré a mi caballo con la silla puesta el pobre animal debe de estar exhausto por lo que lo deje descansar- no podía creer lo que decía era verdad, yo en verdad había visto a Elizabeth ayer y la había besado y hoy obtenida su respuesta, una sonrisa se dibujo en mi rostro

- ¿que ocurre Fitzwilliam? ¿Te ríes de mi desgracia?

- no en absoluto pensaba en el desayuno

-grandioso pero me temo que tendrás que hacerlo solo, sin caballo y escusas nuestra tía me ha pedido a acompañarla a ella y a nuestra prima de compras por Rosings

-te deseo buena suerte

-gracias la necesitare y tu también si encuentras a nuestra tía, no parado de hablar de la falta de educación que posees al no hacerte presente en la mesa

Termine mi desayuno lo mas rápido que pude y salía a los establos pedí que se ensillara a mi caballo hoy Elizabeth Bennet me aceptaría en un compromiso, hoy mi vida cambiaria.

Cuando llegue a la casa parroquial me encontré con la señora Collins.

Buen día señora, he venido porque me encantaría solicitar la compañía de la señorita Bennet

Ella no está, ¿qué acaso no lo sabe? Ella partió esta mañana a primera hora al recibir una carta de su familia

No, disculpe no tenía ni idea, si no fuese mucho la intrusión sabe cuál fue la causa de su partida

Su hermana menor Lydia…

*Gretna Green es un poblado que en esa época era muy conocido por sus bodas rápidas se le podría comparar con las vegas en la actualidad

Una disculpa enorme de nuevo estoy con muchos pendientes pero apenas termine el capitulo lo subí, estoy bastante triste porque veo que ya no comentan lo cual no me anima mucho a saber si sigo escribiendo, hago mi mejor esfuerzo y les prometo que entre esta semana y la otra subo capitulo nuevo espero que les guste, otra vez gracias por su apoyo a los de siempre les pido que comenten que les pareció el capitulo