Ya de noche, Valerie se marchó a casa de Tony. Aunque realmente Tony le había contado que esa estancia solo la usaba para trabajar, ya que estaba con la empresa de tecnología armamentística y de energías renovables, y donde de verdad vivía era en Malibú, pero por el trabajo, tenía que estar allí casi siempre.
Cuando llegó, le vio hablando con JARVIS, el sistema de inteligencia de la casa, y mirando los hologramas de su armadura.
- Señor, no debería hacer reformas en la armadura, lo tiene todo - decía la IA.
- Pero quiero añadirle mejor movilidad y más velocidad, son dos cosas que debo equilibrar - decía Tony mientras ampliaba los planos.
- ¿Te he pillado trabajando? - preguntó Valerie mientras dejaba el bolso sobre el sofá. - Buenas noches, JARVIS.
- Buenas noches, señorita Jones.
- Hola pelirroja - Tony cerró los planos y se acercó a ella, blandiendo unas hojas en la mano. - Me traje los resultados, tal como me pediste.
- Gracias - Valerie le dio un beso en la mejilla y se sentó en el sofá. Sacó las gafas de su bolso y se las puso, dispuesta a repasar sus análisis. Tony se sentó junto a ella.
- ¿Vas a analizar en profundidad esas hojas?
- Lo que hay en ellas me desconcierta - contestó la chica mientras se apartaba el flequillo de la cara. - Quiero buscarle respuestas lógicas.
Pero en los análisis solo había lo que había conseguido hablar con Banner. Ese virus era letal, mortífero, y si la había infectado, debía estar muerta hará más de 8 años. Sin embargo, parecía haber algo en su sistema que le hacía inmune y le desarrollaba los poderes.
Su sangre parecía normal, y su corazón estaba bien. El virus era indefenso en ella, era algo más de su organismo y no le daría problemas en el futuro.
La hoja hablaba también de los poderes del virus. Las cuchillas las controlaba por impulsos nerviosos, pero no determinaba si se hacía a voluntad de ella o solo cuando había peligro. La visión térmica también era más de lo mismo, al igual que la premonición. El escudo era algo mental, pero también real, a controlar por ella misma.
En resumen, tenía suerte de seguir viva.
- No puedo creerme que hayas sobrevivido a algo tan letal - musitó Tony cuando la joven le pasó el informe para que lo leyera.
- Cuestión de suerte, parece ser. El mareo mereció la pena. La verdad es que Banner se ha portado genial conmigo en este asunto. Me ha ayudado mucho a entender mis poderes.
- Es un buen científico, es su trabajo.
- Lo se - Valerie cojió los papeles y los volvió a guardar en la carpeta. - ¿Sabes? Clint es también muy buena persona, un buen amigo... Me está ayudando bastante con mis poderes... Y mis líos personales.
- ¿Qué hiciste esta vez, pequeña rebelde inconformista?
- Nada. Discutí con Steve y me eché a llorar.
- ¿Qué te hizo ese vejestorio? - preguntó Tony.
- Nos vio besándonos... Y me recriminó que jugase contigo, que no sabía lo que realmente quería.
- No le hagas caso. Estará celoso de que no le haces tanto caso como a mí.
- Eso me dijo Clint. Pero hay algo más, y lo quiero averiguar. - Miró su reloj. - De momento me voy a la cama. Mañana es mi primer día de trabajo.
- Mucha suerte - Tony le guiñó el ojo.
- Gracias - Valerie sonrió, se acercó a él y le dio un suave beso en los labios. ¿Por qué haces esto,Valerie? ¡Si no sabes lo que quieres? - Mañana nos vemos.
Valerie se fue a la cama con las preguntas rondando por su cabeza. ¿Qué intentaba hacer con Tony?Si no le gustaba...
A la mañana siguiente,Valerie se dirigió al New York Times, a presentarse en su nuevo puesto. En recepción se dirigió a la rubia que estaba allí.
- Disculpe,buenos días. Soy Valerie Jones, la nueva fotógrafa, es mi primer día de trabajo.
- Ah,si. Planta 25, despacho de la señorita Potts.
Dio las gracias y subió en el ascensor hasta la planta 25, donde había un despacho donde podía leerse: ''Virginia Potts''. Tocó la puerta y entró.
- ¿Señora Potts?
- Señorita - le corrigió una voz, miró a su lado y vio a una mujer pelirroja más o menos de la edad de Tony. - Usted es Valerie Jones, ¿correcto?
- Correcto.
- Tome asiento - le indicó las sillas, y la pelirroja fue a sentarse mientras Virginia se sentaba en su silla. - Soy Virginia ''Pepper'' Potts, una de las directivas de esta empresa y ex-ayudante del señor Stark. Tengo entendido que actualmente está viviendo con él, ¿no?
- Así es.
- ¿Alguna razón en concreto? - preguntó acusadora, y Valerie mintió. Era la información que ella y su contacto tenían.
- Mi padre murió hace unos días. Me quedé sola, y al no tener más familia, contacté con alguien que hizo que el señor Stark se encargase de mí, por lo menos, hasta tener una estabilidad laboral.
- ¿Y su madre?
- Murió hace años. Y no tenía más familia que pudiera ocuparse de mí.
- De acuerdo. - Pepper miró las hojas que le habían hecho llegar con toda la información de la chica. - Su contacto nos dio buenas referencias de usted. Tiene incompletos sus estudios de fotografía.
- Actualmente estoy en el último curso. Me faltan créditos, e investigando descubrí que, si trabajaba en una empresa, podría conseguirlos, y mandar también un informe a mi escuela superior.
- Tiene un coeficiente intelectual muy elevado, una inteligencia sin límites. Tipo a Tony Stark. - Esta mujer parecía estar emperrada en ese tema,pero Valerie intentó sentirse indiferente.
- Solo que yo no se nada de ingeniería ni de las tecnologías avanzadas de defensa - añadió con una sonrisa. Tras unos instantes, Pepper sonrió.
- Bienvenida a la empresa, Valerie. Te vas a encontrar muy a gusto.
La pelirroja le estrechó la mano a su nueva jefa, y se levantó.
- Pues si no tiene inconveniente, quiero conocer el sitio donde voy a trabajar.
- Claro. Ahora cuando salgas pregunta por Dianne, ella te guiará.
- Señorita Potts.
- Llámame Pepper.
- De acuerdo. Pepper... ¿por qué no vuelve a trabajar con el señor Stark? Es una gran eminencia y podría ser su mano derecha.
- Es un asunto largo.
- Podríamos discutirlo mientras tomamos un café a la hora del descanso.
Hubo unos momentos de silencio, durante los cuales Pepper meditaba. Estaba claro que Valerie no se cortaba ante nada, que era una joven muuy echada hacia delante. Al final, suspiró.
- A las doce. Solo tendremos veinte minutos para hablar de ello. El trabajo nos llama.
- Entonces la veré luego, Pepper.
Valerie salió del despacho de Pepper Potts, y suspiró.
¿Qué había echo Tony para que esa mujer dejase su trabajo junto a él?
Decidió no pensar en ello, y se fue a buscar a Dianne para que le enseñara su nuevo trabajo.
A las doce, Valerie bajó a la cafetería, y allí se encontró ya a Pepper, tomándose un café. Se sentó junto a ella.
- Hola Pepper.
- ¿Qué tal tu trabajo?
- No está mal, la verdad. Es un gran reto, pero podré con ello.
Pidió un café con leche y, mientras tanto, miró a su jefa.
- Bueno, Pepper, cuénteme. ¿Qué le paso con Tony? Me interesa, estoy viviendo con él y no me ha contado nada de esto.
Pepper la miró con incredulidad, pero volvió a adoptar un gesto normal.
- Es una historia larga. Solamente puedo decirte que no nos entendimos.
- Es muy fácil entenderse con el señor Stark. No se complica mucho la vida.
- Se la complica bastante, te lo aseguro. Eres muy pequeña aún para entenderlo.
- Yo solo quiero saber que pasó. ¿Qué le hizo para que se marchase?
Pepper suspiró y se levantó para marcharse a su despacho. Pero antes,se giró hacia Valerie.
- Si realmente quieres saberlo,pídele es que es capaz de contarte toda la verdad,claro.
En esta ocasión la relación de Pepper y Tony es un poco rara, ya lo verán cuando ella cuente su historia. Y se que tampoco podríais imaginaros a Pepper presidiendo un periódico como el NYT. No se me ocurrían más empresas donde meterla, y la primera que se me vino a la mente fue esta. El caso es que estuviera lejos de Tony Stark.
Y Valerie, esta mujer no sabe ni a lo que quiere besar, ya en los próximos capítulos aclarará un poco más sus ideas, y desde luego debería de dejar de ser tan metiche, que en tu primer dia de trabajo no puedes ir y preguntar a tu jefa "¿Qué le pasó con su ex-novio? Tomemos un café y me lo cuenta si o si", porque acabas ¡DESPEDIDOOOO! , pero bueno,aquí es una historia no real y en las historias no reales puede pasar cualquier cosa.
¡Espero sus reviews y hasta la semana que viene!
