"Pulsión"
-Capítulo 12: Tóxica desidia (Sexo telefónico)-
Disclaimer: Los personajes son propiedad de sus respectivos autores. No busco una ganancia comercial al usarlos, si no satisfacer un fin meramente ocioso.
—¿Hiciste lo que te dije? — del otro lado del teléfono, una voz sedosa dejó salir aquella sugerente pregunta.
Estaba nerviosa. El aire salía y entraba con dificultad por sus fosas nasales, y aunque no fuese la primera vez que lo hacían, no lograba calmarse de ninguna manera… ¿Desde cuándo su amistad había cruzado esa línea?
Marin se llevó la única mano libre hacia sus cabellos para acariciarlos y asintió en voz baja, intentando esconder la emoción que la invadía. Ya había pasado una semana. Reconfirmó el firme agarre que procuraba sobre aquel celular, su pecho en llamas, anhelando volver a oírlo.
—¿De verdad aguantaste una semana completa? — inquirió él. —Si me entero que has mentido… ya sabes…
—No digas eso por favor, sabes que no puede enterarse...
—Está bien, lo sé, confío en ti, es sólo que me excita molestarte… — continuó, profiriendo un extendido suspiro: se estaba conteniendo demasiado, aunque su voz lo había traicionado desde el primer día. — ¿Marin…?
Ah…
No podía creerlo. No podía creer cómo, con sólo pronunciar su nombre, lograba hacerla humedecer tanto. Sólo bajo su hechizo podía concebirlo, sólo él podía lograr encenderla con aquellas cinco letras que la llamaban, acariciando sus oídos con aquella invisible lengua de terciopelo, provocando que su nublada mente evoque cuadros que ella misma había creado dentro de su imaginación, donde ellos dos eran protagonistas de la lujuria que los envolvía.
—Marin… — volvió a rogar, arrastrando la pausa, en una súplica interminable de voluptuosidad. — Marin, cómo desearía ahora mismo poder hacerte el amor…
La joven ahogó un gemido en su garganta, el calor aprisionando por completo su rostro.
—Sólo déjate ir Marin, déjame escucharte como siempre lo haces, tócate como si mis manos fueran las que te recorren, quiero oírte entregada al placer, a la lujuria, a la atención que sólo yo puedo darte…
Aquella mujer casada jamás admitiría ante alguien más a quién realmente respondía su cuerpo, simplemente porque era inmoral. Se dejó ir en aquella orden, enterrando su mano por debajo de su ropa interior con ansias… después de todo habían pasado siete días sin hablar con él, y eso significaba una semana sin orgasmos, tal como le había pedido previamente. Su matrimonio con Aioria había sido un fracaso total: era demasiado brusco, poco amoroso y un tirano total y egocéntrico, especialmente a la hora del sexo; por lo que con el paso del tiempo, terminó entregándose entre los brazos de su mejor amigo y confidente… él, quien manejaba su cuerpo con habilidad, sólo con palabras precisas, enteramente planificadas. A él se debía y a él obedecería hasta el fin de los tiempos.
Estirada a sus anchas a lo largo de aquella cama matrimonial Marin no tuvo reserva alguna al momento de brindarse esa tan necesitada falta de atención, puesto que aquel hombre había hecho todo el trabajo minutos antes, con sólo pronunciar su nombre…
"Marin"
"Marin"
"Oh, Marin…"
Él también lo hacía, llamándola sin cesar, entrecortadamente. Sus sexos hablaban en el vacío, saboreando la inevitabilidad del final; y mientras Marin se desarmaba a viva voz sólo para él, aquel joven también se dejó ir con ella, rebalsando su impía mano de visceral cariño.
—No te angusties más, Marin… —no pudo evitar susurrar él, preocupado: sabía que la joven estaba llorando. —Ya falta poco… ¿Hoy también lo preparaste? Recuerda que hay que ir lento.
Aquella mujer de encendidos cabellos respiró hondo y procedió a limpiarse las lágrimas con el dorso de la mano.
—Sí, hoy también, como todos los días…
Ya no había vuelta atrás.
—Buena chica… No olvides que te amo.
Definitivamente aquel trágico final valdría la pena.
—Yo también te amo… Afrodita.
¡Hola! Al fin puedo subir el capítulo :D Para quienes no sabían, en estos últimos días el sitio ha estado presentando algunos inconvenientes para cargar archivos (además de otros bugs feos), por lo que he terminado por demorarme un poco más.
Quiero agradecer enormemente a todos por sus reviews y apoyo constante. Sé que el ritmo de publicación ha sido algo irregular, intentaré corregirlo a la brevedad. ¡Les dejo un abrazote enorme!
