Capitulo once
El perfume de su piel (Primera parte)
El Corinthe tenía un patio trasero rodeado de flores. Estaba adornado con los mas lindos colores, que aun en la noche podían apreciarse gracias a algunos faroles encendidos y la inmensa luz de las estrellas.
-Son tan lindas…
Decía Eloise admirando la gran variedad de flores y pequeños arbustos
Grantaire se le acercó y rodeó su cintura dulcemente, ella se estremeció inmediatamente al sentir su contacto.
Hecho su cabeza hacia atrás casi inconscientemente y él lo notó.
La aprisionó mas, y acercó suavemente su boca a su cuello.
Eloise flotaba, sus labios rozaron a penas su piel y ella sitió una corriente de placer por todo su cuerpo, fue increíble, jamás había sentido aquello pero sabía que ya no podría vivir sin sentirlo.
Su cabeza giraba, lo deseaba tanto…¿era que estaba mal que lo hiciera? Se suponía que una chica decente…las palabras de sus tías resonaban en su cabeza…los labios humedeciendo su cuello callaron aquellas molestas voces…Eloise se dejó arrastrar por la sensual marea de su cuerpo…¿hasta dónde llegaría? Sabía que hasta donde él quisiera…al menos ella no era dueña de su voluntad…
Él hizo un alto en su sensual ritual y la giró suavemente hasta ponerla de frente.
La miró con pasión, sin bromas, y la besó, ella respondió desesperadamente, un frenesí se había apoderado de su boca…debía ser el aroma de su piel –se dijo-
El beso fue arrasador, se llevó el pudor, la conciencia, el sentido común…nada importaba excepto aquel instante.
Sus labios se abrazaban y ardían como fuego, parecían querer devorarse, los gemidos acunaron el delicioso momento…
Ambos estaban más allá de la locura…
Eloise se sintió contra una de las paredes, casi no s había dado cuenta de que había llegado hasta allí, podía sentir su cuerpo apretándola, haciéndola suspirar…
_Eloise…
Susurró él…
-R…
Respondió ella…
Y siguieron con su acalorado momento de pasión…
Entonces él comprendió que debía detenerse y se lo hizo saber con un desenfrenado esfuerzo por lograr que su cabeza le respondiera y lo pusiera de nuevo en la tierra…
-Te deseo…
Le decía él entre gemidos
-Yo…te deseo también…
Le decía ella casi sin poder respirar
Su cuerpo no era capaz de atener la orden de su delirante cordura y detenerse, él sabía que debía hacerlo en aquel momento o no podría hacerlo jamás
Así que se obligó y apartando suavemente su boca de la suya mientras frotaba sus labios con los de ella como no queriendo obedecer…como si tuvieran vida propia y no fuera capaz de controlarlos.
Ella buscó su boca acaloradamente y entonces escuchó su voz jadeante:
-Debemos…volver al salón…o…
Y seguía con su sensual frotamiento
-No podré…no podré detenerme…solo quiero seguir…
Entonces ella pareció escuchar aunque lejanamente la voz de la razón y asintió mientras él acariciaba su nariz con la suya y ponía su frente contra la de ella.
Ambos se miraron con la respiración entrecortada y ella temió que él pudiera pensar algo terrible sobre ella ¿Qué le sucedía? Quería explicarle que cuando estaba bajo el embrujo de sus labios, de sus manos, de sus caricias, la cercanía de su cuerpo, ella no era dueña de sí misma…quería que supiera eso.
-Yo…no soy así…
Le dijo ella ahora que casi había recobrado su cordura.
-Lo sé…por eso no quiero que mi locura…
-Nuestra locura…
Lo interrumpió ella mientras acariciaba el costado de su cara suavemente y él sentía que tal vez debía ponerla al tanto sobre sus zonas más sensibles…pero trató de disimular aquello aunque su cuerpo entero empezaba a vibrar otra es, si era que había dejado de hacerlo…
-También es mi culpa…
Grantaire se sintió mareado y se acercó a su boca nuevamente
-Si sigues haciéndome eso que…me haces…
Le dijo con sus ojos casi entornados, Eloise sintió que la llevaba otra es contra su cuerpo, no había comprendido sus palabras pero si volvía a besarla…
La voz de sus amigos hizo lo que ellos no habrían podido.
Ya dentro del salón, sentadas a la mesa Jocelyn y Eloise hablaban mientras ellos habían ido por mas vino.
-Mmmm…a que puedo adivinar en lo que piensas…
Eloise la miró sobresaltándose de su letargo.
-Algo me sucede…no puedo controlarme…cuando se me acerca yo…huelo su perfume y…o no sé si es su perfume o su piel…hasta su boca sabe a…
Se dio cuenta de que su amiga estaba mirándola en silencio a punto de romper en una carcajada que por supuesto evitó.
-No te burles…esto es serio…
Y bajó el tono de su oz
-Si me lo pidiera yo…
Jocelyn tapó su boca al oírla insinuar aquello
-¿Entiendes ahora? Solo quiero…solo pienso en…ser suya…y jamás creí que podía pasarme algo como eso…Oh Dios! Que voy a hacer? Va a creer que soy una de esas chicas…
_No lo hará…
Le dijo su amiga
-¿Cómo lo sabes?
-No es difícil para ellos notar la diferencia…en especial para alguien que…
Eloise la miró torciendo su boca a un lado
-Bueno ya sabes lo que quiero decir…
Le dijo con una ingenua sonrisa
