Aviso: OHSHC no me pertenece; pertenece a Studio Bones y a Bisco Hatori. No reclamo la idea original de los Elementales de Ouran; muchas gracias a Star-of-Seraph por su permiso para usarlo. En cualquier caso, me pertenecen tanto la trama como todos los aspectos no-canónicos.
Acompañamiento musical: Surreal de Ayumi Hamasaki. Comienza con Haruhi corriendo hacia el río y termina con ella saliendo de la bahía.
Notas de la autora: Muchas, muchas gracias a huamulan03 por su trabajo de beta. Aunque su vida es una locura, aún así emplea una gran cantidad de tiempo para ayudarme. ::reverencia de agradecimiento::
Me gustaría dedicarle este capítulo a Sambucivox, ya que predijo este pequeño giro de la trama hace dos capítulos –y ni siquiera sabía que había acertado. ::sonrisa¡ Espero que te guste!
Capítulo 12: Poderes Vivificadores
estaba caliente, segura, en casa en los brazos de las personas que conocía desde hacía sólo unos meses pero ahora parecía como si les conociera desde siempre... y ellos brillaban como el sol, trayendo luz a su vida como ella hacía por ellos... eran uno en siete, siete en uno, juntos pero separados... podía sentir más que piel bajo su contacto, no no estaba tocándoles ella era ellos... dentro, una parte de ellos que nadie más en el mundo podría cruzar mienras flotaban a través de los otros como fantasmas y oraciones... eran infinitos como el cielo como el océano como la tierra como las estrellas y la luna y la oscuridad a su alrededor...
Entonces sus voces empezaron a resonar en su cabeza... ellos habían estado ahí antes pero ahora ella trataba de encontrarle sentido... todo llegó demasiado rápido, demasiado veloz, como si todos ellos tuvieran algo importante que decir y ella les obligó a ir más despacio, gritando con toda su fuerza-
- ¡ PARAD!
Haruhi se sentó de golpe en la cama, con los ojos muy abiertos mientras miraba alrededor de la habitación para encontrar la fuente de ruidos que amenazaba con conducirla a la locura.
Porque estaba oyendo literalmente las voces de sus seis afines en su cabeza, y su tatuaje estaba relumbrando tan brillantemente conta su piel que se estaba quedando ciega con su luz cerúlea.
Las voces eran claras como el día sin fin, superponiéndose unas a otras como si trataran de dominar una conversación sin palabras. Cada voz era de un color diferente, de un sabor o especia diferente, una variación melódica de una canción que devoraba sus sentidos. Cada voz parecía elemancia, y los recuerdos de la ceremonia del Círculo volaron entre ella y sus afines. Podía centrarase en uno cada vez, pero sólo durante un segundo antes de que su atención fuera arrastrada hacia una voz diferente.
Esto no es real, pensó, presionando de repente las manos sobre las orejas, pero eso no detuvo la urgencia de no-sonido de pulverizar sus pensamientos y su concentración. ¡Creía que los afines sólo podían sentir las emociones¡No pueden leer mentes! ...¿ no?
No importaba si otros Círculos podían o no podían porque. Éste. Sí. Podía.
Podía sentir las sábanas de seda apretadas en los puños de Tamaki, su mente tan brillante como el sol y tan extraña como la luna mientras vagaba por la recién descubierta conexión. Al otro lado del espectro, vió lo borroso que estaba el mundo de Kyouya sin sus gafas, y el pánico ligeramente velado de queno se suponía que esto iba a pasar la rozó incluso mientras él trataba de esconderse detrás de las sombras más oscuras. Agua fría golpeó la cara de Hikaru como si pudiera hacer que las voces extrañas se marcharan de pura sorpresa, pero el salvaje fuego desatado de sus pensamientos era tan fuerte No voy a dejar que entréis en mi cabeza que Haruhi salió de allí antes de que pudiera quemarla. En la mente de Kaoru había pensamientos dequé hicimos mal y podemos arreglarlo, moviéndose como el relámpago mientras aceptaba o rechazaba teorías con inteligencia chispeante. Campanas de viento resonaron de repente en las orejas de Hani cuando su elemancia arrasó la habitación con impenitente placer, perdiendo toda su coherencia ante su alborozada excitación, y fue natural gravitar hacia los sensatos pensamientos de Mori. Antes de que pudiera oir nada, él levantó muros de roca y acero alrededor de su mente con tanto poder que Haruhi fue lanzada de regreso a su propio cerebro.
Respiró pesada y profundamente durante unos momentos mientras que el sonido sin fín de demasiados pensamientos en su cabeza empezó a ensordecerla. La escalofriante idea de y si no se van fue demasiado para poder considerarla. Obligó a su atención a desviarse desde la conexión hasta la elemancia –su refugio de siempre- cuando su magia saltó a una maravillosa vida, casi con voluntad propia. Podía sentir el agua en las cañerías a lo largo del bloque entero de apartamentos, saborear el rocío de la mañana en la hierba del exterior, rastrear la sangre que corría poderosamente por sus venas. Hizo que se mareara, alborozada, demasiado cerca de la locura.
Y sabía, igual que conocía la elemancia, que a menos que empezara a usarla pronto, destruiría la ciudad con su incontrolable elemancia de Agua.
Saltó de la cama –su padre no estaba gracias a Dios o me habría oido gritar- y se puso los pantalones cortos-camisa-calcetines-zapatos antes de agarrar sus llaves y salir corriendo por la puerta como una mujer poseída.
Pero es que estoy poseída, pensó, oyendo todavía las voces de seis lados en su cabeza. Las palabras de ellos eran demasiado ruidosas y no sabía qué hacer porque las visiones estaban llegando con demasiada frecuencia y demasiado rápido. Sus pies la llevaron calle abajo, lejos de la presión de edificios y cosas que podían romperse, porque el poder se estaba acumulando dentro de ella como una tormenta inminente. Incluso mientras se movía podía sentir cómo su elemancia arrastraba, inconscientemente, el agua hacia ella como un imán con el metal. Haruhi estaba segura de que, a menos que lograra encontrar una salida a su poder, iba a haber un gran número de tuberías rotas en la prefectura.
Pero justo delante de ella había un parque que había frecuentado de niña, y corriendo por su límite occidental había un río. Era tan ancho como medio edificio y llegaba hasta la Bahía de Tokyo, y era la única cosa en el área que podría soportar su agresiva práctica de elemancia, y la llamaba con una voz igual la de su madre.
Aguanta sólo unos momentos, rogó Haruhi a su magia, sus propios pensamientos casi ahogados por las voces aún chillonas de los chicos.
Debía de ser muy temprano; sólo había unos cuantos corredores de fondo, pero Haruhi se sintió contenta de que nadie la estuviera prestando atención. No es que su próximo empleo de la elemancia de Agua pudiera ser considerado peligroso o indeseable, pero prefería trabajar sin una audiencia alrededor.
Haruhi tuvo la impresión de que iba a atraer una de todas formas cuando se sumergió en las aguas del río, con ropa y todo.
El agua que se alzó con su caida fue casi dos pisos de alta, y volvió a caer al río con la fuerza de ladrillos. Cuando salió para tomar aire, Haruhi sintió cómo ella misma empezaba a brillar con un delicado tono azul. Un aura de elemancia de Agua coloreó su piel. Podía sentir una fuente de energía desplazándose desde el agua hacia ella, y se sorprendió al descubrir lo mucho más fuerte que era ahora su conexión con la elemancia. Si antes de la ceremonia había sido un riachuelo, ahora era unos rápidos rugientes que amenazaban con tragarse todo lo que hubiera en su camino. No podía dejar de coger elemancia, pero no sentía en absoluto que su poder se secara.
Haruhi apenas notó que ya no podía oir a los chicos en su cabeza.
Aún así podía sentir cómo se quemaba con poder casi infinito, y Haruhi necesitaba, como jamás antes lo había necesitado, usar tanto como fuera posible porque creo que si no podría matarme. El río no era lo suficientemente grande, lo suficientemente fuerte como para soportar el castigo que su elemancia estaba a punto de infligir, así que volvió a sumergirse, cortando el agua como una estrella fugaz a través del cielo de la medianoche. Sintió cómo la empujaba el arrastre de la corriente cuando le pidió silenciosamente que la llevara a la mayor fuente de agua que pudiera. Nadó por debajo de barcos y barcazas, ignorando a cualquier otro Elemental de Agua en las orillas del río, y rezó para que su cabeza no estallara con toda la elemancia que estaba corriendo rampante por sus venas.
Entonces llegó a la Bahía de Tokyo –sintió que la fuerza del agua crecía exponencialmente- y supo que ya era seguro dejarse llevar. Salió disparada fuera del agua y se rindió a la voluntad de su elemancia. La niebla empezó a fluir de su pelo y de sus dedos, girando alrededor de su cuerpo como un sedoso velo de baile. Cascadas en miniatura se alimentaron unas a otras y se solificaron bajo sus pies, dejando que caminara sobre la superficie del mar y que se estirara hacia el sol. Arrancó el agua del aire, y supo que podría ordenar a lluvia que cayera de un cielo sin nubes si así lo deseaba. Un géiser explotó bajo su cuerpo, con el agua trazando espirales alrededor de ella como un remolino invertido, y cerró los ojos y levantó los brazos sobre la cabeza y se convirtió a si misma en una ofrenda para la elemancia.
- ¡ IDIOTA!
Su concentración fue apropiadamente rota cuando alguien cogió el géiser y lo arrancó de debajo de su cuerpo. Incapaz de sostenerse, Haruhi golpeó el agua con un chapuzón gigante, maldiciendo en silencio durante toda la caida.
Alguien me ha atacado, pensó, saliendo a la superficie y mirando alrededor para encontrar al culpable. Cuando descubrió quién era, su boca se abrió de la sorpresa y casi se tragó la mitad de la bahía.
- ... ¿Takumi-san?
- ¿Estás loca o sólo eres retrasada? – chilló él, sin tratar siquiera de esconder su furia mientras gesticulaba alrededor de la bahía. Su pelo estaba suelto, colgando alrededor de sus hombros, y parecía que acabara de arrastrarse fuera de la cama. - ¿ No lo pillaste cuando martilleamos el concepto de "esto es un gran secreto" dentro de tu cabeza?
Ella salió frunciendo el ceño, haciendo que el agua fuera tan estable como el cristal bajo de sus pies.
- ¿De qué estás hablando? No le he contado...
- Estás sangrando elemancia y brillando como un maldito Elemental de Luz colgado de speed; ¡Pude sentirte desde cinco kilómetros de distancia! El Alto Elemental de Agua me llamó para ver si era yo quien estaba provocando la corriente; ¡ gracias a Dios que me llamó a mi y no a uno de los otros Círculos o estarías jodida de verdad¡¿ En qué diablos estabas pensando, usando tanta elemancia en un lugar público?!
- ¡ Bueno, no es como si hubiera tenido elección! – ella le devolvió el grito, y el agua empezó a enroscarse alrededor de sus brazos como un arma. Los ojos de Takumi volaron de sus manos a su cara, pero no se movió.- ¡ Si no hubiera intentado gastar mi elemancia, hubiera causado un montón de daño o habría matado a alguien¡Gracias por tu apoyo, pero a menos que vayas a ayudarme de verdad, lárgate!
Era evidente que él quería seguir con la discusión, pero apretó los labios hasta que formaron una fina línea y no dijo nada durante unos instantes. Entonces habló con un tono de voz más tranquilo, casi profesional.
- Vale, éste es el trato. Vamos a batirnos en duelo ahora. Quemará un montón de elemancia y te proporcionará un indicador de tu nuevo nivel de poder. Cuando volvamos a la orilla, le voy a decir a la gente que te estoy dando clases y que era yo el que estaba lanzando elemancia de alto nivel. Tú vas a seguirme la corriente y a hacerte la inocente. ¿ Lo has pillado?
- ¡ Lo he pillado!
- ¡Bien¡Zakioku, listo para luchar!
- ¡ Fujioka, lista para luchar!
Y Haruhi apenas tuvo tiempo de prepararse cuando Takumi le lanzó una ola de casi cuatro metros de altura. El recuerdo de su primer día en el Club de Hosts regresó, pero esta vez se enfrentó al ataque de cabeza. La ola que ella le devolvió fue sólo un poco más pequeña, pero su velocidad compensó la falta de tamaño. Se chocaron, y Haruhi perdió el equilibrio con las ondas bajo sus pies. Apoyó una mano en la superficie y sintió hebras gemelas de agua rizándose alrededor de sus tobillos. Se le escapó un jadeo instintivo de sorpresa antes de que el agua la arrastrara hacia abajo.
Luchó durante unos momentos contra el tirón, su voluntad enfrentándose a la de Takumi y ganó ella (¡He ganado!), liberándose de las ataduras de agua. Obligando al agua bajo sus pies a dispararla hacia al cielo, y voló tan alto que la segunda ola que Takumi tenía preparada rugió bajo sus pies. Hizo que el agua desapareciera en un agujero debajo de él, aprovechando el impulso de su caida para imitar la acción con las manos, y él fue succionado por el agua mientras maldecía.
Aunque eso ha sido bastante canalla, pensó Haruhi, acumulando bajo ella un chorro de agua en forma de cojín y amerizando sin hacerse daño alguno. No estaba en las reglas que tuviera que intentar ahogarme.
- No te voy a ahogar. – replicó Takumi al impulsarse hacia la superficie, y Haruhi saltó y giró sobre sus pies.- Y no, no te estoy leyendo los pensamientos. Parecías jodida, y creo que puedo adivinar el por qué.
Ella le lanzó un puñetazo de agua, que se alzó sobre la bahía como la mano de Oceanis, y Takumi lo bloqueó con su propio poder. Intercambiaron golpes una y otra vez, las extremidades líquidas estrellándose como tsunamis, y Haruhi sonrió por primera vez en esa mañana. Estaba sudando y le faltaba un poco el aliento, pero se sentía demasiado viva como para detenerse.
- Pegas bastante bien para ser una chica – dijo Takumi, casi casualmente. Ni siquiera le faltaba el aliento mientras bailaban de un lado para otro, y Haruhi le hubiera odiado de no haber sido porque estaba gastando su mañana de domingo ayudándola. – Mucho poder, no me sorprende que necesitaras quemar tanto. ¿ Cuánto más crees que podrás aguantar?
- Creo que podría aguantar para siempre.
Esta vez él dejó escapar un agudo ladrido de diversión.
- Entonces puede que estés lista para aprender lo que son las Balanzas.
La sorpresa al oir la palabra provocó que Haruhi bajara la guardia; fue suficiente para que la elemancia de Takumi se la tragara otra vez con cadenas de agua.
- ¡HEY! – chilló cuando se enroscaron alrededor de sus brazos y piernas, arrastrándola de vuelta al interior de la bahía. Contuvo el aliento y cerró los ojos, preparándose para que el escalofrío del agua la inundara.
Pero unos cuantos segundos pasaron y se dio cuenta de que No estoy sumegida por completo. Abrió un ojo, y vio a Takumi sonriendo ampliamente mientras se arrodillaba a su lado. Al mirar hacia abajo se percató de que estaba metida hasta el cuello en la bahía, pero no corría peligro de ahogarse.
- ¿Qué es esto? –preguntó.
- Elemancia. Qué pregunta tan tonta. – bromeó Takumi, y Haruhi simplemente le devolvió una mirada enfurecida.- Sigue luchando, por cierto, o las olas podrían aplastarte.
Ella no creía que él quisiera hacerle daño de verdad, pero sólo porque no fuera a matarla no significaba que fuera contrario a dejar cardenales. Podía sentir el agua estrujándola en un puño de torno, pero su propia elemancia evitó que la presión la matara. No podía escapar de la prisión –él todavía era mucho más fuerte que ella, y la había pillado por sorpresa- pero mantenía su atención y hacía un trabajo fantástico gastando su elemancia.
- Así que supongo que sabes lo que son las Balanzas.
- Sí. Mi... – Haruhi no estaba segura de que quisiera contarle nada sobre su madre, así que improvisó rápidamente.- Tuve experiencia con ellas cuando era pequeña. Un amigo de la familia me las enseñó una vez.
Él frunció el ceño pero, gracias al cielo, no siguió con el tema. En vez de eso se recostó apoyándose en las manos y dijo:
- Te lo pregunto porque, si te interesa, puedo enseñarte a hacer una. Incluso a tus afines, también, si queréis ayuda.
El motivo por el que había perdido la concentración volvió disparado a través de su casi desvanecido subidón de adrenalina.
- Se... se me olvidó hablar a mis afines sobre ellas.
La mandíbula de él se descolgó con incredulidad.
- ¿ Se te olvidó¿No eras tú la que les sermoneaba a ellos sobre ser completamente conscientes de todos los aspectos de un Círculo? Las Balanzas pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte en un duelo¡¿ y a ti se te olvidó hablarles de ellas?!
Dolía, ese escarmiento. Sólo ahora Haruhi se dio cuenta de lo grande que era todo eso, y de cómo no había estado preparada en absoluto para nada de ello. Se le había olvidado por completo sacar el tema de las Balanzas, y se descorazonó al darse cuenta de que si ella no lo había mencionado, entonces lo más probable era que el Club de Hosts no supiera nada sobre ellas.
Aún así no se escaqueó de la responsabilidad de tal problema, sin importar lo mucho que quisiera hacerlo.
- Tienes razón. –dijo en voz baja.- Tienes razón; se me olvidaron las Balanzas, y eso fue estúpido por mi parte. Pero si aún estás dispuesto a ayudarme, podría servirme de mucho.
Las palabras de Takumi fueron más suaves ahora, no exactamente indulgentes pero definitivamente comprensivas.
- ¿Por qué no lo posponemos un par de días, por lo menos hasta que tus afines estén mejor... informados? Tomaros tiempo para acostumbraros a vuestra nueva conexión y a vuestros recién descubiertos niveles de elemancia.
El recuerdo de las seis voces hablando en su mente destelleó, y Haruhi estalló.
- Es verdad¡ la conexión! Takumi-san¿puedes decirme cómo controlarla?
- Es un poquito ruidosa¿eh? – dijo él con una sonrisa torcida.- Sí, es así el primer día. Simplemente lleva tiempo acostumbrarse a ella.
- Pero creo que algo salió mal.
Ante esto, todo el buen humor abandonó su rostro.
- ¿Qué quieres decir?
- Puedo oir las voces de mis afines dentro de mi cabeza, y no sé cómo pararlo.
- No, eso es sólo empatía; una sensación extremadamente aguda de los sentimientos de otra persona. Puede que parezcan voces, pero no lo son.
- No¡ sí que lo son! –insistió Haruhi- Takumi-san, escúchame. Puedo oir las voces de mis afines dentro de mi cabeza.
La trampa de agua que la mantenía sumergida la dejó ir inmediatamente, y la elemancia de Haruhi la hizo rebotar sobre la superficie como una pelota de agua. Observó el juego de emociones en el rostro de Takumi cuando se arrodilló enfrente de él. Finalmente decidió decir, con seriedad mortal:
- Cuéntame todo lo que pasó durante la ceremonia.
Ella recitó obedientemente todos los pasos, empezando por el principio y describiendo cada momento tan en profundidad como él y Amaya habían hecho por ella.
- Así que estábamos de pie en nuestros sitios, preparándonos para empezar a estirarnos con la elemancia hacia los demás, cuando Kaoru nos paró y... – y ella se detuvo cuando el terror comenzó a inundar sus pensamientos.
- ¿ Qué?
- Oh Dios mío¡ eso es¡Esa la diferencia!
- ¿Qué, qué? – preguntó Takumi, inclinándose hacia ella como una pantera a punto de atacar.
- ¡ Cambié mi puesto con mi afín de Rayo!
- Oh¿ eso es todo? Ese no es el motivo. – dijo él, decepcionado.
La boca de Haruhi se abrió.
- Creí que nos habíamos cargado la técnica.
- No os la cargastéis; de lo contrario estarías muerta. – dijo él, razonablemente- Es posible que otra persona que no sea Rayo sea el núcleo. Sólo que muy pocos Círculos sienten la necesidad de intercambiar posiciones sin alterar por completo el equilibrio de poderes.
- ¿Entonces por qué me dijistéis en primer lugar que el Rayo tenía que ser el núcleo?
- Si te hubiéramos dicho que hicierais lo que quisierais, hubiera sido demasiado vago. Lo más normal es que el Rayo sea el Elemental que está en el centro, pero no es un imperativo. Yo mismo soy parte del Círculo Sanano.
Le llevó un segundo comprender por completo lo que él estaba diciendo.
- ¿Entonces no lo fastidiamos todo?
- Ahí por lo menos no. Por cierto, felicidades por convertirte en parte de un Círculo.
Haruhi apoyó una mano sobre su corazón de puro alivio.
- Gracias, pero eso no contesta a mi pregunta sobre qué fue lo que salió mal.
- Sigue hablando, a ver si podemos descubrirlo.
Ella continuó la visita guiada por la ceremonia, describiendo sólo vagamente lo que había ocurrido en el Vacío -¿ cómo podían las palabras describir lo que los pensamientos apenas podían comprender?- pero Takumi pareció entenderla de todas formas. Al final, el otro Agua negó con la cabeza, frustrado.
- No lo pillo. No hay ni una sóla cosa que hicieras diferente del resto de nosotros. Sinceramente, no tengo ni idea de por qué estáis tan imposiblemente conectados.
- ¿Entonces cómo lo paro?
- Voy a ser sincero contigo, Haruhi... ellos siempre van a estar dentro de tu cabeza. – dijo él con gravedad- Todo lo que puedo contarte es cómo la mayor parte de los Círculos controlan su conexión y esperar que funcione igual contigo.
- Ahora mismo aprovecharía cualquier cosa.
- ¿ Puedes oirles ahora? Quiero decir¿ están hablando ahora mismo?
Ella inclinó la cabeza, como si escuchara algo lejos de su alcance. Las cosas habían estado silenciosas durante tanto tiempo que se preguntó si podría volver a encontrar los pensamientos de ellos otra vez, o si se lo había imaginado todo. Pero unos segundos más tarde, encontró por fín una voz que resonaba débilmente, como un acorde bajo de un violín temblando en el viento.
- ¡ Sí! Sí, acabo de notar algo. Es... no puedo explicarlo, pero él...
"¡ Oh Dios mío, Haru-chan! Haru-chan¿ estás bien?" y la voz de Hani golpeó su cabeza como un cuatro por cuatro, sorprendiéndola con su volúmen y claridad.
- Haruhi¿ te encuentras bien? – preguntó Takumi, y ella se dio cuenta vagamente de que sus manos estaban en sus hombros, sosteniéndola sobre el agua. – Tu tatuaje acaba de brillar¿ son tus afines?
"Haru-chan¿ dónde estás¡ Desapareciste e intentamos llamar a tu casa y a tu móvil!"
- ¿ Haruhi? – Takumi la empujó, sacudiéndo sus hombros un poquito.
- Sí, estoy oyendo voces. Muy altas, ya que estamos. – dijo ella con los dientes apretados. No poseía el talento natural de prestar atención a múltiples conversaciones, y la estaba poniendo de los nervios. - ¿ Puedes ayudarme a apagarlas, o por lo menos, a bajarles el volúmen?
"¿ Estás bien¿ Dónde estás?" preguntó Hani por segunda vez, y ella podía saborear literalmente su miedo y su frustración al no saber dónde estaba.
Recuperó el control sobre sí misma lo suficiente como para contestar con un coherente, "En la Bahía de Tokyo. Practicando la elemancia con Takumi-san."
- Haruhi, voy a ayudarte a controlar tu conexión, pero puede que sea un poquito... molesto.
"Estaré ahí en unos minutos. ¡ Lo prometo!"
- Lucha contra mi lo más fuertemente que puedas.
- ¿Eh? – Haruhi volvió a prestar atención de golpe a las palabras de Takumi, pero era demasiado tarde. Las cadenas de agua la volvieron a sumergir, empeñadas en arrastrarla a las profundidades del océano, y ella se empapó de elemancia justo cuando su cabeza se deslizó bajo el agua. Luchó con tanta fuerza como pudo reunir, y supo que podía ganar.
Sólo que no estaba ganando, y aunque había tomado aliento antes de hundirse, su pecho empezó a arder, su cabeza a martillear (¡eh, sin voces!) y casi toda su elemancia se quemó cuando vio los destellos de luz detrás de sus párpados cerrados. Abrió la boca para gritar...
Y rompió la superficie del agua con una bocanada cuando la elemancia de Takumi la dejó ir, y apenas logró mantenerse a flote con sus miembros cansados y doloridos mientras jadeaba, buscando el aire. Toda la elemancia junta que le quedaba era demasiado débil para ayudarla a nadar, y casi se hundió antes de que Takumi estrechara un brazo debajo de sus hombros. La llevó hasta la orilla con la ayuda de una ola sólida que espumeó bajo el cuerpo de él a través de la bahía. Una pequeña multitud se había reunido alrededor para mirar, pero con algunas palabras bien escogidas y una sonrisa amable, Takumi les hizo marchar. Extrajo toda el agua de sus ropas, y luego ayudó a Haruhi a sentarse a su lado en un banco.
- ¿ Cómo te sientes?
- Cansada. –admitió Haruhi.- Creo que he gastado toda mi elemancia luchando contigo. Pero no puedo oir a nadie en mi cabeza.
- Bien. Y siento haber tomado medidas tan drásticas, pero parecías sobrepasada y fue lo único que se me ocurrió. Aunque volverás a estar en plena forma en nada de tiempo.
Se quedaron sentandos en silencio durante unos minutos, y Haruhi escuchó las olas golpeando contra el muelle y la playa de arena del otro lado de la calle. Finalmente, Takumi rompió el silencio.
- Lo que querrás practicar es la protección. Es el "arte" de evitar que tu mente envíe y/o reciba emo... eh, pensamientos de tus afines. La mejor forma de hacerlo es, simplemente, dejar de usar tu elemancia, así que al quemar la tuya has apagado tu telepatía con efectividad.
- ¿ Pero eso es todo, dejar de usar mi talento? No es que no estuviera intentando hacer eso antes...
- Hoy ha sido un infierno porque no estabas acostumbrada a tener tanta elemancia en primer lugar, y no sabías cómo apagarla. Pero incluso si no estás usando tu elemancia, siempre vas a sentirles.
- ¿ Siempre?
- Piensa que tus afines son como el ruido de una radio sin sintonizar dentro de tu cabeza.
Maravilloso.
- Usar la elemancia te ayuda a comunicarte libremente. A medida que te vayas familiarizando más con el vínculo y con tu elemancia, aprenderás a levantar muros, a recibir pero no a enviar, a hablar sólo con un afín, usando elemancia yel vínculo...
Haruhi recordó la forma en que su mente se había quedado en silencio en el río y en la bahía.
- ¿ Así que es posible hacer las dos cosas al mismo tiempo?
- Sí. Es uno de los muros que he mencionado antes; usar un poquito de elemancia de Agua no interrumpirá el vínculo, pero usar mucha robará energía de la conexión como en un circuito redirigido. Imagínate que estás creando una pared de agua entre tú y tus afines, y es como ma...
- ¡ Haru-chan!
Haruhi estaba acostumbrada a ser placada por el diminuto veterano, y se preparó adecuadamente para el impacto. Esta vez, sin embargo, fue barrida del banco como una pluma en el viento, y Hani se precipitó hacia abajo para encontrarse con ella. Lanzó sus brazos alrededor de los hombros de ella, y le sacó el aire de los pulmones, pero le devolvió el abrazo automáticamente.
- ¡ Haru-chan, sigues dándonos sustos! – susurró él en su oreja.
- Lo siento. Si te sirve de consuelo, estoy bastante segura de que no volverá a pasar.
- ¿ Por qué no puedo oir tu mentivoz?
¿Mentivoz?Oh, claro; la voz de mi mente. Apuesto a que fue Tamaki quien se inventó la palabra.
- He gastado toda mi elemancia. No puedo oir ni enviar nada.
Notó cómo él se sentaba súbitamente, y tenía bastante idea de qué había capturado su mirada.
- Está bien. – dijo ella todo lo tranquilizadoramente que era posible- Takumi-san me estaba ayudando con mi elemancia. ¿ Te importaría bajarme?
Reluctantemente, descendieron hasta que estuvieron de pie delante del otro hombre. Hani aún sostenía su mano, pero Takumi pareció no darse cuenta.
- ¿ Uno de tus amigos? – le preguntó prudentemente, y Haruhi asintió – Ya que estás en buenas manos, me iré. Pero si necesitas algo o quieres hablar sobre esto, sólo llámame a mi o a Amaya y estaremos contentos de ayudarte.
Haruhi le hizo una reverencia respetuosa.
- Gracias por toda la ayuda que me has prestado hoy.
- Sólo ten cuidado¿ vale? No sabes quién puede estar vigilando. – dijo él, y Haruhi le vio sacar un teléfono móvil mientras se alejaba de ellos.
- Vamos, Haru-chan, será mejor que nos vayamos. – dijo Hani, apretándole amablemente la mano.
- Oh, claro. ¿ Dónde vamos...whoa! – y antes de que pudiera terminar la frase, Hani había deslizado sus brazos bajo sus rodillas y detrás de sus hombros. Ella le rodeó el cuello con los brazos automáticamente cuando una firme ráfaga de viento les arrancó del suelo. En cuestión de momentos estaban flotando sobre Tokyo, al mismo nivel que algunos de los rascacielos más altos de la ciudad.
- Espero que no tengas miedo de las alturas, Haru-chan. –dijo Hani, con la boca pegada a su oreja.- Podría volar más bajo, si quieres.
- N..no, así está bien. Es sólo que nunca antes había volado con un Viento. –admitió ella. Era una vista como para cortar el aliento, y después de que el choque de pánico inicial pasara, Haruhi se relajó en los brazos de su sempai. La vista de la bahía a sus espaldas y de la ciudad rodante delante de ellos la tenía demasiado fascinada como para que el nerviosismo la pudiera tocar. Incluso el verde campo parecía muy cercano y muy inmenso. Algunos otros Elementales de Viento compartían el cielo con ellos, pero simplemente intercambiaron asentimientos al pasar, como si estuvieran caminando por la calle. La brisa era fresca pero no molesta; la elemancia de Hani debía de estar evitando que fuera demasiado dura con su piel.
- Esto está realmente bien. No me extraña que vueles todo el rato. – dijo ella, casi aullando para ser oida por encima de las corrientes de aire que se interponían entre sus caras.
- Aquí hallo la paz cuando necesito tiempo para mi mismo. Me alegro de poder compartirlo contigo.
- Yo también. No peso demasiado¿ no?
- Te prometo que no te dejaré caer, si es eso lo que te preocupa.
- Estoy segura de que tienes control del Viento a un nivel mucho más alto, aunque es un poco patético que tengáis que llevarme en brazos tan a menudo. – Haruhi sintió una pequeña sensación cosquilleante en su cabeza, como si la sangre estuviera corriendo hacia una parte durmiente de su cerebro.- Hey, creo que está volviendo un poco de mi elemancia.
Cerrando los ojos, abrió la mente –y Hani estaba ahí mismo para encontrarse con ella. "Ahora no tienes que gritar para hablar conmigo," y su mentivoz canturreó de satisfacción. "Esto es agradable."
Era la sensación más rara del mundo. Parecía como si la mente de él estuviera tocando la de ella a propósito, como si no hubiera diferencia entre Hani y Haruhi porque se superponían perfectamente. Y aún asíhabía una diferencia, y Haruhi aún se reconocía; dónde terminaba terminaba ella y empezaba él. Detrás de sus ojos cerrados podía ver dos colores de gemas –turquesa perlado y vibrante zafiro- mezclándose por los bordes pero permaneciendo colores únicos y separados.
"Tengo que admitir que es... algo."
"Estoy tan contento de que estés bien, Haru-chan. Tienes la terrible costumbre de no contarnos nada."
"No pretendía esconderos esto, pero estabais un poquito distraidos cuando eché a correr. Quiero decir, teniáis vuestra propia elemancia de la que preocuparos," y ella pudo sentir que aunque sí, él lo comprendía, no le gustaba que le tuvieran a oscuras. Cambió de tema. " ¿ Adónde vamos?"
"Volvemos a mi casa –todos los demás ya están allí."
"¿ Por qué¿ Qué pasa?"
"Tenemos que hablar de lo que vamos a hacer ahora. No se suponía que iba a pasar esto. La conexión que tenemos es demasiado fuerte –hasta Takumi-san te dijo que no se suponía que tenía que ser como esta," dijo él, extrayendo amablemente el conocimiento de la mente de Haruhi. "También necesitamos practicar el uso de la conexión y nuestros nuevos niveles de elemancia. Estamos en mi casa porque nuestro complejo tiene la sala de práctica de elemancia más grande."
"Ricos bastardos con suerte. No me extraña que no viera fuegos artificiales ni terremotos esta mañana. Pero ahora sabéis por qué me fui corriendo a la bahía – hubiera ahogado la mitad de la ciudad si no lo hubiera hecho."
"Somosmucho más fuertes ahora; casi da miedo. Entiendo por qué el Alto Círculo no quiere que los niños tengan tanto poder... y por qué estabas tan preocupada por nosotros en primer lugar, Haru-chan."
A pesar de toda su supuesta jovialidad, Hani era el que a menudo comprendía la implicaciones escondidas de una situación antes que el resto de sus afines. Aunque... llamarle "Hani" era un poco extraño. Desde luego que él no pensaba en sí mismo como "Hani" – la facilidad con la que podía conseguir información como esa simplemente caminando a través de su cabeza, y él a través de la suya, era casi embarazosa – y ella se preguntó si a él le gustaría.
"Puedes llamarme Mitsukuni si quieres. No me importa," dijo él, y la emoción en su mente era desconocida e innombrable.
Haruhi abrió y cerró la boca, tratando de encontrar las palabras para decir-pensar, y finalmente se decidió por "Yo... tú eres mi sempai. Puede que sea mejor que te siga llamando Hani, durante un poco más de tiempo."
Todo lo que obtuvo a cambio fue la imagen mental de una sonrisa melancólica, y continuaron el vuelo en silencio. Sus mentes aún se estaban tocando, y Haruhi todavía podía sentir el juego de emociones bajo su barniz de tranquilidad, pero no hacía falta decir nada. Ahora podía oir las voces de sus afines; no tan fuertes como esa mañana, pero aún así innegablemente presentes. Ella pensó en los días en el club cuando no estaba atendiendo a nadie, y en cómo podía diferenciar las voces individuales del ruido que las rodeaba.
También pensó sobre las Balanzas, y sobre cómo les desvelaría a los chicos las noticias de sus habilidades aún sin descubrir.
Notas de la autora: (16-IX-2007): Sé que todos tenéis que estar absolutamente alucinados - ¡ He actualizado en domingo! Pero eso es porque... voy a ir a la conferencia ::tira confetti:: En cualquier caso, no quería dejaros sin una actualización durante tanto tiempo, así que decidí colgar este capítulo un día antes de lo "programado". Espero que no os importe.
También debería ser capaz de colgar más la semana que viene, si es que el sol, las estrellas y la luna se alinean a mi favor. No seré capaz de trabajar mucho en la historia esta semana, pero veré qué puedo hacer por vosotros.
Gracias de nuevo a todos los que me habéis estado leyendo. Casi hemos llegado a la mitad, y estoy muy contenta de que sigais todos conmigo. Hace que esto valga de verdad la pena.
Notas de la traductora: (14-II-2008) Este es mi capítulo favorito. Adoradlo y reverenciadlo, loadlo, amadlo, imprimidlo, recomendadlo y releedlo como si se tratara del Host de vuestra elección esperandoós en el Arca de Noé para robu-roburear.
Esperad una actualización dentro de un par de semanas; me voy de viaje a Portugal y no puedo llevarme el material de las traducciones conmigo. Mientras tanto, se aceptan apuestas acerca de lo que es una Balanza.
