no lo se, pero creo que es el peor cpitulo que he escrito, la verdad es que no he tenido mucho tiempo para escribir y he tenido unos problemas familiares, creo que el soguiente cpitulo se va a demorar.

muchas grascias a todos por leer, en especial a los que me mandan reviews usedes saben que nosotros los "escritores" nos alimentamos de esos mensajitos, y a los que no me dejan tambien les agradesco.

sere algun dia me vas ha decir por que odas tanto a Ginny, no es santo de mi debocion pero de ahí a odiarla, pero cada uno a lo suyo.

de nuevo gracias por leer y dejen reviews, en realidad necesito apoyo.

xau. Amoz


Capitulo 12: Lagrimas de Fénix

Harry se levanto del lado del cuerpo de Ginny y miro a su alrededor, los profesores estaban ayudando a los heridos, y a atar a los pocos mortifagos que se lograron capturar, diviso a Ron a unos trescientos metros de el, estaba ayudando a McGonagall que tenía una fea herida en la frente, hizo aparecer una camilla para subir a Ginny, una vez que se aseguro de que el cuerpo de la pelirroja estaba bien sujeto, el se dirigió al castillo con la camilla flotando detrás de el.

Ya estando en el castillo el pelinegro se dirigió a la enfermería, aquella que conocía tan bien por sus heridas jugando Quidditch y sus enfrentamientos con Voldemort. Cuanto daría en estos momentos por ser el a quien llevasen a la enfermería y no que él tuviese que llevar el cuerpo de Ginny. Si en algún momento pudo haber aceptado la propuesta de Voldemort ese momento quedo en el pasado, no se aliaría jamás con el asesino de las personas que el amo, jamás.

Al entrar en la enfermería se dio cuenta que estaba vacía, así que llevo a Ginny a una de las camillas del fondo, no quería que toda la gente la viera, no era egoísmo, sino, que el pensaba que la familia Weasley debería verla primero. Harry se sentó en una silla a esperar a la enfermera, a los quince minutos Poppy entro apresurada seguida de Hermione que llevaba al profesor Snape en una camilla.

-querida dejalo en la cama- indico Madam Pomfrey a Hermione.

Harry observo como Hermione dejaba a Snape en la cama más cercana, que luego ayudaba a la enfermera a darle unas pociones, madam pomfrey parecía que no encontraba lo que necesitaba, y hermione no sabía que hacer. Harry cansado de mirar como las dos mujeres corrían como locas de un lado para otro, se dirigió donde estaban ellas.

-¿Qué le paso a Snape?- inquirió el joven.

-¡Harry!, me asustaste, el fue mordido por la serpiente del innombrable, y la única cura que conocemos son las lagrimas de Fénix, pero a Madam Pomfrey ya no le quedan, y el fénix del profesor Dumbledore fue alcanzado por una maldición asesina, y ahora esta como polluelo, y no producirá lagrimas hasta dos semanas más y para ese tiempo el ya habrá muerto-

Harry miro el brazo del profesor de pociones donde se podía ver una fea mordida y de ella salía un liquido verdoso, sabiendo que cuando volviera a ver a Snape se arrepentiría enormemente, levanto su varita.

-¡Accio!-

Pasaron unos segundos y una botellita entro volando y se dirigió a el, el ojiverde la tomo y se la entrego a la enfermera, Madam Pomfrey lo miro extraño pero al reconocer el liquido que contenía la botella se dirigió como una bala hacía Snape.

-¿Harry?-

-¿si?, Hermione-

-¿Por qué estas aquí?-

-ah… yo… traje a Ginny-

-¿esta herida?-

-no… ella… murió-

Los colores del rostro de Hermione se esfumaron apenas termino de decir la ultima palabra, ella solo atino a mover la cabeza en señal de negación.

-¿Dónde esta?- pregunto la castaña.

-en la ultima cama- Hermione salio directo hacía donde el le indico.

La puerta de la enfermería se abrió dejando paso a la jefa de su casa, al Director de Hogwarts, Ron, y Malfoy.

-¿Dónde esta Ginny?- pregunto Ron.

-esta en la ultima cama junto a Hermione- Ron se dirigió donde el pelinegro le indico.

-Profesor Dumbledore, creo que debería llamar a los padres de Ron-

-¿Por qué debería hacerlo?- inquirió el anciano mago, mientras lo miraba a los ojos tratando de entrar en su mente.

Harry le permitió durante unos segundos ver en su mente, los suficientes para que el director viera cuando a Ginny le alcanzo la maldición.

-entiendo, lo espero en medía hora en mi despacho tenemos que arreglar unos asuntos- luego de decir estas palabras salio de la enfermería.

Luego de unos segundos el también salio de la enfermería, no sabía para que lo quería Dumbledore en su despacho pero se hacia una idea, luego de caminar por los pasillos y escaleras de Hogwarts, el pelinegro llego al retrato que protegía la entrada a la sala común.


Cuando entro por el agujero del retrato todos los alumnos se abalanzaron hacia el, todos hablaban al mismo tiempo y al ojiverde le empezó a dar un dolor de cabeza.

-¡silencio!- grito.

El silencio se hizo al instante pero era evidente en el rostro de sus compañeros de casa que querían respuestas.

-una pregunta a la vez, y levanten la mano antes de preguntar-

Todos levantaron la mano casi al mismo tiempo, harry apunto a una chica que parecía tener unos catorce años.

-¿Qué paso?- pregunto la chica.

-los mortifagos destruyeron las defensas del castillo con ayuda de Voldemort- estremecimiento general -pero tuvimos la suficiente suerte, para que el se retirara con los mortifagos- respondió el pelinegro

-¿hubo heridos?-

-sí-

-¿y muertos?- esa pregunta ya se la esperaba pero le costaba aceptar que Ginny hubiera muerto, reunió toda su entereza para responder.

-sí-

-¿Cuántos?-

-solo uno, creo, pero pregúntenle a McGonagall cuando vuelva yo quiero bañarme- luego de decir esto salio corriendo por las escaleras que llevan a su cuarto.


Harry subió por la escalera de caracol que llevaba al despacho de Dumbledore, mientras esperaba que le dieran permiso para pasar por la puerta del despacho, el ojiverde se preguntaba como estarían los Weasley ahora que sabían lo que le paso a la única Weasley que la familia ha tenido en generaciones, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Dumbledore.

Al entrar al despacho, harry se dio cuenta que no estaba vacío como el creía sino que estaba ocupado por cuatro magos más: Alastor Moody, Kingley Shaclebot, Minerva McGonagall y Remus Lupin. Harry se sentó en la silla que le indico el director.

-los he mandado a llamar, por que necesitamos aumentar la protección de Hogwarts, como sabrán el ataque realizado hace casi una hora destruyo la mayoría de las defensas del castillo, por eso necesito sus habilidades para que podamos levantar nuevos escudos de magia, necesito que ustedes cuatro (señalo a los magos ya mencionados) me ayuden a levantar los escudos que ya existían-

-perdón director, pero ¿Qué hago yo?- pregunto el pelinegro.

-ah…- (sonrisa misteriosa) -necesitamos tus conocimientos en Artes Oscuras para levantar nuevos escudos y defensas- todos los presentes miraban atónitos al viejo mago, los miembros de la orden del fénix no podían creer que Dumbledore le propusiera eso a Harry, y lo que más les sorprendía era que el director rebelase que sabía que el joven mago practicaba las Artes Oscuras.

-¿esta seguro señor?- Harry aun no podía creer las palabras que salieron de la boca del director, no le preocupaba que Dumbledore supiera que el practicaba Artes Oscuras, pero le extrañaba enormemente que el director le estuviera dando implícitamente permiso para realizar hechizos prohibidos, ilegales y altamente peligrosos.

-necesitamos todas las armas para luchar contra Tom-

-entonces vamos-


Harry se encontraba en las afueras del castillo con el libro de Slytherin abierto en su mano izquierda mientras que con su segunda varita realizaba complicados movimientos por encima de su cabeza. Llevaba alrededor de dos horas realizando los escudos que salían en el libro además de los que el ya conocía, agradecía que el director prohibiera que los demás alumnos estuvieran por los terrenos, si estando solo le costaba tanto realizar los hechizos no creía que fuese posible que reuniera la concentración para realizarlos.

Harry se tomo un pequeño descanso luego de terminar el ultimo escudo, ahora se podía ver un especie de velo que cubría los limites de los terrenos del colegió, el pelinegro miro hacía donde el director y los otros magos movían sus varitas sobre sus hombros, luego de unos segundos una cúpula dorada apareció sobre los terrenos de Hogwarts, luego el director le hizo una señal con la mano, esa era la señal para unir los escudos, así que apunto su varita hacía el cielo al mismo tiempo que Dumbledore lo hacía, luego de murmurar unas palabras un rayo rojo salio de sus varias, para luego dividirse en miles de rayos más pequeños, los cuales tocaron la cúpula y el velo, para luego juntarlos, ahora se podía ver una especie de neblina roja que cubría los limites del colegio, pasaron unos minutos y la neblina desapareció.

-creo que todo salio bien- le dijo el director cuando se acerco.

-si, espero que esta vez detenga a Voldemort por más tiempo-

-todos esperamos eso, pero, sabemos que si Tom se lo propone podría destruir los escudos, solo espero que la próxima vez que ataque, los nuevos escudos lo sorprendan lo suficiente para que podamos evacuar a los alumnos-

-¿Por qué no entramos?, me muero por saber que prepararon los elfos para cenar-

-sí, un elfo me dijo que va a haber tarta de melaza y pie de limón de postre-


Harry se encontraba caminando lentamente por un pasillo después de la cena, había sido una cena muy triste, los estandartes coloridos de las casas habían sido sustituidos por unos negros con el escudo de Hogwarts, Dumbledore dio un discurso antes de la cena, sobre que había que estar unidos y la lamentable muerte de Ginny, el realmente no puso mucha atención.

El pelinegro camino durante unos minutos más hasta llegar al retrato de la señora gorda.

-estarás muy contento, no- hablo una voz que el ya conocía. El pelinegro se dio vuelta para encontrarse con la figura de Ron Weasley.

-¿de que rayos estas hablando?-

-de la muerte de Ginny-

-oye no se que tienes en esa cabeza pero parece que no es un cerebro, si no te diste cuenta yo no la mate-

-puede ser, pero donde quiera que vas siempre están el Innombrable y sus mortifagos, y el que-no-debe-ser-nombrado te buscaba a ti, quería que te unieras a el por que al parecer eres un mago oscuro, acaso nos vas a traicionar-

-¿traición?, acaso fui yo el que se unió a la orden para espiarme, yo te consideraba mi hermano Ron, pero aun así tus entupidos celos siempre pueden más que ti¿traicionarte yo?, no Ron tu eres el maldito traidor-

-ERES UN ENGREÍDO SIEMPRE LLAMANDO LA ATENCIÓN, YO YA ME CANCE DE SER TU SOMBRA VOY A DEMOSTRAR QUE SOY MEJOR QUE TU, ANDA ELIGIENDO A TU SEGUNDO PORQUE TE RETO A UN DUELO-

-acepto-