que buena soy, les dejo otro chap... y quizás mñn me pase de nuevo y les deje otro más de este, dos de A.A, uno de T.H.Y.S y podría ser un que tbn un mini fics.
Chap cortito...
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Compromiso
¿Qué es el compromiso?
Un compromiso o una cláusula compromisoria es, en derecho, una estipulación contenida en un contrato por la que las partes acuerdan someter a arbitraje las divergencias que surjan con ocasión del cumplimiento o la interpretación del contrato o un testamento, o cualquier otra cuestión controvertida que exista entre ellas. Este es el significado que te dará cualquier diccionario, pero ¿Qué significa para una pareja? Pues es muy difícil de explicar y mucho más sentirse realmente comprometido con algo o alguien en este caso, todos tenemos conceptos o cierta idea, por ejemplo: para James esta palabra es entrega, confianza, sinceridad y amor, pero para Lilian era cumplir con un deber, sin importar nada, ni siquiera sus propios sentimientos o los del resto, es solo un compromiso, un contrato de debía cumplir.
Lily en esos momentos, estando ahí parada frente a un espejo de cuerpo entero viéndose enfundada con un vestido de novia, su vestido de novia, solo quería sentirse segura, y para ella la mejor manera era no correr riesgos, aunque tuviera que engañarse o auto convencerse de que su decisión era la correcta. Ahora con la cabeza más fría podía ver que su loca idea (como ella le había llamado) de dejar todo su compromiso con Paolo era una estupidez, insensatez, una… locura.
La modista le daba los últimos toques a su vestido de novia. Era precioso, demasiado inolvidables para un juicio de muerte (como había comentado Samantha hace unos segundos), pero ¿Qué hacer? Ya estaba todo decidido y era lo mejor, estaba en lo correcto, esta era la decisión que la haría feliz, entonces ¿Por qué se sentía tan miserable?, ¿Por qué no dejaba de pensar en la sonrisa y en los últimos días compartidos con James? en esa "seudo amistad" que tenían ahora, ¿Qué estaba haciendo mal? Para sentirse de esa forma si su decisión era la correcta.
--Cariño –le llamó la modista –debes levantar un poco el brazo –agregó después, pero Lily estaba ensimismada. La mujer le pidió un poco de ayuda a la chica que acompañaba a la pelirroja. –podrías ayudarme, parece en trance.
--¡Lily! –gritó Sam cerca del oído de la pelirroja para que esta reaccionara. Estaba tan metida en su mundo que cuando escucho el grito de su amiga dio un bote en su lugar y le miro con desaprobación.
--¿Qué? –contestó con reproche y el seño fruncido.
--Te están hablando hace media hora –dijo Sam socarronamente. La pelirroja se sonrojo un poco.
--Lo siento –se disculpo con la modista, sintiéndose tonta.
--No te preocupes, linda. Deben ser los nervios de tu matrimonio –le restó importancia la mujer, pero ¡error! esas no eran la palabras adecuadas para la pelirroja que de inmediato se puso pálida y millones de escenas le pasaron como un flash en la cabeza. Tantos recuerdos, tantas caricias, besos, palabras…
--¿Te encuentras bien, Lily? –preguntó Sam al ver el semblante ido de su amiga.
--Si, solo me dio un poco de vértigo –respondió con una sonrisa forzada que no pudo lograr su cometido de restarle importancia.
--No te preocupes, no caminaremos, Sirius nos vendrá a buscar. –comentó Samantha visiblemente preocupada por la pelirroja, esta solo sonrió, lamentablemente solote salio algo parecido a una mueca de dolor.
--Ya esta –concluyó la modista levantándose del suelo y mirando con orgullo su obra –termine, si quieres te lo llevas. –agregó.
--No, vendré por el en una semana. –contestó Lily, y se fue al camarín a cambiarse.
Cinco minutos más tarde la pelirroja y la castaña salían de la tienda. Frente a esta estaba Sirius con porte despistado apoyado en el auto de Sam, al verlas una sonrisa se dibujo en sus labios.
--Hola, Lily, Cariño –saludó Sirius sonriéndole con cordialidad a la pelirroja para luego besar a su ahora flamante y guapa novia con profundidad.
--Hola, Sirius –respondió Lily y subió al auto sin prestar mucha atención a la pareja, necesitaba un momento a solas, pero tendría que esperar hasta la noche.
--Hola, guapo –contestó Sam separándose unos centímetros, sonrió y lo volvió a besar, él correspondió gustoso con la misma intensidad.
--¿Qué le sucede? –inquirió en susurros Sirius refiriéndose a Lily. Sam solo se encogió de hombros sin saber que responder.
--No tengo ni puta idea –contestó Sam y Sirius se sonrió al oír la putada de su novia. Los dos subieron al auto.
Sirius manejó rumbo a casa de Carey donde ella, Remus, Alejandro, James, Alice, Frank y otros amigos de esta les esperaban para un a cena en celebración del cumpleaños de Carey. Llegaron a los pocos minutos.
--¡Hola! –saludó Sam cuando bajaba del auto. Alice y Frank que eran los que eran saludados por la castaña se acercaron al auto que recién se aparcaba frente a la casa de la rubia (Carey). Los dos sonriendo como siempre.
--Hola, chicas, Sirius –saludó Alice sonriendo emocionada, pues amaba las fiestas.
--Hola, Sirius, guapas –saludo Frank sonriendo igual que su mujer.
--Hola, Alice, Frank –correspondió Sirius, les sonrió de lado.
--Hola –saludó Lily con parsimonia y se fue a la casa sin decir ninguna palabra más e ignorando el bufido de molestia de Alice.
--Y a esta ¿Qué le pasa? –preguntó Alice mirando con el seño fruncido como se alejaba Lily de ellos sin prestar mucha atención al resto que llegaba y la saludaba.
--No tenemos idea –contestó Sam encogiéndose de hombros.
--Se ve apagada –comentó Frank mirando como la silueta de la pelirroja desaparecía en la entrada de la casa.
--Si –admitió Sirius dándole la razón.
--Es mejor que entremos –opinó Alice, pero cuando iba a cruzar la calle hasta la casa de la rubia un auto gris se estacionó en la verdea del frente. Del auto bajo un hombre castaño, que los dejo, paralizados a todos.
--Aquí va arder Troya –murmuró Sirius al reconocer al sujeto.
--Te apoyo –susurró Alice dándole toda la razón.
--¿Qué hará este pedante aquí? –preguntó en un murmullo Sam, se notaba que no le agradaba nada la idea de tener entre los invitados a ese "pedante" como le había llamado.
--no tengo ni puta idea –contestó Alice sin despegar los ojos del castaño que se arreglaba la chaqueta.
--mejor saludémoslo.-opinó Frank sabiendo que si no lo hacían iban a empeorar muchas cosas.
--si –afirmó Sirius entendiendo.
--¡Paolo! –llamó Alice y dibujo una sonrisa bastante cínica para sus amigos y novio. El castaño se giro y se encontró con el grupo, sonrió.
--¿Cómo estas, Alice? –preguntó el castaño con una sonrisa cordial pasando por desapercibida el cinismo de la morena y la del resto. –Hola, chicos –saludo a Frank y Sirius dándoles la mano. –Sam –dijo después y le beso la mejilla igual que a Alice.
--Bien, ¿y tú? –contestó la morena tratando de ser cordial.
--Ansioso –respondió el castaño con una sonrisa embobada.
--Entremos, aquí esta helado –propuso Samantha mientras tomaba la mano de su exquisito novio, (lo siento no lo puedo evitar es algo que lo llevo, es que están comible) y se encaminó al interior de la casa de Carey para saludarla, los demás le siguieron. Dentro estaba muy acogedor, había unas veinte personas repartidas en la sala con una copa de licor en la mano. Sirius intuitivamente busco con la mirada a James y lo encontró en un rincón conversando con Remus amenamente. Los dos sonreían
--Hola, chicos –saludó el moreno y Sam solo les dedico una sonrisa simpática.
--Sirius –saludó James con una sonrisa –Sam, estas, muy guapa. –halago a la castaña, esta solo sonrió y le golpeo el brazo con cariño.
--¿Cómo están? –preguntó Remus con una sonrisa.
--Bien –respondió Sirius y beso a su novia que le siguió con gusto (quien no).
--Váyanse a un motel –les regañó entre asqueado y divertido James.
--Después, después querido amigo –contestó Samantha sonriendo con picardía. Sirius también sonrió de la misma manera y los otros dos hombres giraron los ojos con resignación, pues esos dos estaban hechos para estar únicos.
--Par de morbos –recriminó Remus simulando enojo, algo que no le salía muy bien.
--Como si tú no lo hicieras con mi amiga –se defendió Samantha. El pobre Remus se sonrojo hasta la raíz del cabello, Sirius y James se carcajearon divertidos
Estaban riendo y pasándolo muy bien los cuatros. Pues James y Sirius decían cada payada que nadie se podía aburrir estando con ellos. Samantha se apretaba el estomago para disminuir el dolor que le producía la risa y Remus los miraba con resignación, pues ese par ya no tenia cambio.
"Par de infantiles" pensó Remus viendo como James y Sirius imitaban a un sujeto de la TV.
Todos se divertían, conversaban y recordaban. Pues la mayor parte de los presente habían asistido a Hogwarts, perteneciendo a la generación de los famosos "merodeadores".
Continuara...
dejame un RR para darme animos ;)
