Y otra noche juntos…
Capítulo 12
- Beckett -susurró Castle
- ¿Qué? -le contestó con el mismo tono
- ¿Puedes apagar la luz de una vez?
- No.
- ¡Vamos Kate! Es tarde... Tengo sueño -se quejó Castle- si como mínimo estuviéramos despiertos haciendo otras cosas...
-Castle que te calles que no me dejas ni leer -contestó ella intentando seguir leyendo su libro.
Castle tumbado a su lado en la cama se tapó la cara con una almohada. Kate estaba sentada a su lado.
-¿Vas a tardar mucho?
-Me faltan tres páginas para terminar el capitulo.
-Buff... Si como mínimo el libro fuese interesante...
-¡Es interesante! -replicó.
-Son mejores los míos... -se destapó la cara para mirarla - ¿Has leído alguno? -preguntó curioso.
-Puede -contestó queriendo que el escritor se callara de una vez.
-¿Pero esto es un sí o un no? -siguió preguntando.
-Es un sí -bufó.
-¡Mira qué bien! - se sintió orgulloso -¿Cuales has leído?
- No se Castle, hace mucho que los leí y no me acuerdo del título- disimuló la detective para que no se diera cuenta de que es fan suya- Todos llevan un 'tormenta' en el nombre y eso confunde a la gente.
-¡Pero esta es la gracia! -exclamó - Tormenta mortal, estalla la tormenta, tormenta sangrienta, la última tormenta, calma antes de la tormenta, la tormenta termina, tormenta salvaje...
-Ok, me ha quedado claro -dijo Kate cerrando finalmente su libro - te gusta la palabra tormenta. Y como veo que no vas a parar de hablar y no podré leer las pocas páginas que me quedan mejor lo dejo para mañana cuando POR FIN vuelvas a dormir al sofá.
-Te lo he dicho esta mañana: no pienso volver a dormir en ese sofá.
-Pues aquí no te quiero. Es MI cama.
-Egoísta... No voy a abusar de ti ni nada. Solo te pido la mitad de esta blandita y confortable cama. -intentó convencerla con su mirada de cachorrito abandonado.
-Claaro... No vas a abusar ni nada. Tu eres un santo -puso los ojos en blanco - Castle, te veo las intenciones -dijo cerrando finalmente la luz de la lámpara.
-Mis intenciones son puras detective, o si no siempre puedes esposarme -sonrió de manera sexy.
-Créeme, quizá si lo haga algún día. -contestó tumbándose de cara a él levantando una ceja dispuesta a jugar con él - Inmovilizado de pies y manos, con una mordaza, todo a mi merced... -cerró los ojos dejando ir un falso gemido de placer que hizo reaccionar a Castle y que su mente empezara a crear escenas con Beckett jugando con él de esa forma. No pudo evitar ahogar un suspiro y sintió como ante esa visión su soldadito empezaba a alzarse.
- Yo… Por mi yo me dejo... Soy todo tuyo... Yo... -dijo un poco nervioso mirando atentamente a la detective que se mordía el labio provocándolo. Hasta que Kate no pudo aguantar más y estalló a carcajadas.
-Jajaja Castle, esto no va a pasar -no podía evitar reír ante la cara de desilusión que puso el escritor.
-No me des ilusiones si después no las vas a cumplir -replicó fastidiado y con una erección dentro sus calzoncillos que por suerte quedaba oculta bajo el edredón- Que sepas que lucharé para que algún día cumplimos esa fantasía-la advirtió.
-Las fantasías se quedan en el mundo de las fantasías y los arcoíris. No se cumplirán nunca -aseguró Kate aunque a ella en el fondo le gustaba la idea de que Castle fuese a luchar por cumplirla.
-Mujer de poca fe... -suspiró.
Se quedaron un momento los dos en silencio mirándose a los ojos en medio de la oscuridad. Los ojos de ambos se veían más negros y cercanos.
-Buenas noches Richard -dijo ella rompiendo el silencio.
-Buenas noches Katherine -dijo Rick sin dejar de mirarla a los ojos.
Kate se giró dándole la espalda un poco incomoda el momento que acababan de pasar.
Rick sonrió para sus adentros y cerró los ojos sintiéndose envuelto por el aroma de la detective.
Unos minutos más tarde, después de pensarlo varias veces, estiró su brazo para acomodar su mano en la cintura de Kate. En sentirlo ella se alarmó abriendo los ojos como un búho quedándose paralizada ante su contacto.
-¿Te molesta, Kate? -preguntó Castle pidiendo permiso.
-Emm.. Bueno.. -intentó pensar ella- No, supongo que no, es solo...-intentó explicarse- me ha pillado por sorpresa.
-¿Y podemos dormir así? -preguntó un poco tímido con miedo a cagarla-Por favor...
- Sí claro, no hay problema -Kate posó un momento su mano encima de la de Castle - Pero no se mueve de la cintura. Nada de bajar hacia abajo ni de subir hacia arriba, prometido?
-Prometido -dijo rápidamente Castle feliz antes de que ella cambiase de opinión - mi mano no se moverá de aquí -hizo una ligera presión con los dedos que hizo que un escalofrío recorriese a Kate entera.
-Mas te vale... -cerró los ojos.
Y así en esa posición, ambos se quedaron dormidos fácilmente.
Evidentemente por la mañana ambos se encontraban durmiendo más abrazados que la noche anterior. Esa mano que prometió no moverse ahora rodeaba todo el estomago de la detective por debajo del pecho, apretando su espalda contra el pecho de él. Castle hundía su rostro en el cuello de ella, y Kate parecía dormir muy cómoda entre sus brazos.
Cuando se despertaron, o mejor dicho, cuando Martha Rodgers los despertó, los encontró muy juntitos en la misma cama.
-Buenos días parejita-pronunció la pelirroja. Los dos se despertaron de golpe incorporándose y separándose sonrojados como si los hubieran pillado in fraganti haciendo alguna cosa mal. Levantaron la cabeza hacia la puerta para luego volverla hacia el despertador que marcaba las 6:30 am. El primero en hablar fue Rick.
-Buenos días madre, ¿ya te vas? -le preguntó en ver que llevaba su bolso de viaje en el hombro.
-Sí, ya me voy. Mi vuelo sale a las 9 pero ya sabéis... Se tiene que ser un par de horas antes para facturar y eso.
-Espero que te vaya bien el vuelo Martha -le deseó Kate.
-Gracias querida, ha sido un placer conocerte y gracias por dejarme quedar en tu casa.
-Tampoco le dejaste muchas opciones... -comentó Richard.
-Hijo! Pero si tampoco os he molestado tanto! Además, se os veía muy monos durmiendo juntos. Kate se sonrojó aún más. -Bueno me voy ya. Espero volveros a ver pronto
-Adiós madre
-Adiós Martha
-Decidle a Alexis que la extrañaré -dijo ya camino a la salida del apartamento.
Oyeron la puerta cerrarse y luego se miraron sin saber qué hacer. La situación era bastante incómoda ya que, aunque habían dormido genial juntos hasta el momento, Kate no quería que siguieran con eso. Quería huir y que Castle volviera al sofá-cama ahora que había quedado libre otra vez.
En ese momento sonó el teléfono de Kate. Salvada por la campana, pensó.
-Beckett -contestó –No, no me has despertado Espo... De acuerdo nos vemos allí -colgó más feliz por tener que ir a trabajar que nunca - Ha habido un asesinato -explicó levantándose de la cama-Me tengo que ir.
Se dirigió a su armario y empezó a sacar la ropa que se pondría. Castle la observaba atentamente desde la cama. Sin pensarlo la detective empezó a quitarse los pantalones para ponerse los vaqueros delante de él. Castle no podía evitar seguir con la mirada las largas e increíbles piernas de la detective. Kate se sentó un momento en los pies de la cama de espaldas para poder subirse bien los pantalones, y una vez puestos sin aun darse cuenta de la observación de Castle, se quitó la camiseta que llevaba para dormir quedando sin nada de caderas para arriba. Pero en el momento en que se levantó y giró a la izquierda para ir a coger un sujetador vio de reojo a Richard en la cama y se tapó de golpe los pechos con los brazos y la camiseta que tenía en la mano. Pero fue demasiado tarde. Castle tenía una sonrisita divertida en la cara porque le acababa de ver las tetas.
-¡Pervertido! ¡Cierra los ojos ahora mismo! -gritó Kate totalmente ruborizada.
-Por mi puedes seguir cambiándote... – dijo disfrutando de las vistas y la incomodidad de ella.
- ¡Y una mierda! Cierra los ojos o te echo a patadas de la habitación y no la vuelves a pisar en tu vida.- se puso seria.
- Vaaale, si te pones así cierro los ojos -suspiró cerrándolos.
- Ponte un cojín en la cara -le ordenó para que no espiara.
-Te lo pasas bien dándome ordenes, eh? -agarrando la almohada donde había dormido Kate poniéndosela en la cara -Me siento ridículo.
-Pues te aguantas -contestó corriendo hacia el cajón para ponerse rápidamente un sujetador blanco y luego volviendo al armario para buscar la camisa escogida.
Castle disfrutaba del olor de la almohada. Olía a ella y eso le encantaba. Había intentado volver a espiar, pero tenía miedo de que Kate cumpliera su promesa.
-Vale ya esta -dijo Kate terminando de abrocharse la camisa. Castle la miró.
-Que sepas que vas muy guapa al trabajo -le piropeó él. Ella puso los ojos en blanco.
- Castle… pero si aún no me he ni peinado – contestó empezando andar hacia la puerta de la habitación para ir al baño.
- ¡Pero lo eres! – gritó un poco más alto, y ella no pudo evitar sonreír cuando supo él no la miraba.
- ¿Alexis puedo preguntar una cosa? – le preguntó su padre mientras estaban desayunando unas tortitas con sirope de chocolate. Alexis estaba con el móvil acabando de enviar un snapchat con la foto de su desayuno.
- Si claro, dime –contestó la pelirroja bloqueando la pantalla del móvil. Kate había marchado hacia más de una hora a trabajar.
- ¿A ti te molestaría que a partir de ahora yo durmiera con Kate?
- ¿Ella te dejaría? – preguntó extrañada su hija.
- Bueno no, pero seguro que lograré convencerla –explicó- lo que yo quiero saber es si a ti te importaría si durmiéramos juntos.
- Emm… pues… sí que me sabe un poco mal que hayas de dormir siempre en el sofá, pero si es solo dormir no creo que me moleste especialmente… eso lo tienes que hablar con ella.
- Yo he dicho dormir – levantó las manos haciéndose el inocente.
- Si ya… prefiero no saberlo… - comentó su hija con una risilla.
- ¿Por qué lo dices? ¿No te fías de tu padre? – hizo una mirada de no haber roto nunca un plato.
- Lo único que sé es que no os aburrís cuando estáis allí juntitos, porque ayer cuando volvía del baño oí a Kate reírse – explicó - ¿Sigues diciendo que solo dormís?
- ¡Solo dormimos! – Castle hizo memoria de cuando Kate rió y se sonrojó un poco, así que cambió un poco el orden de las cosas – Estábamos hablando de libros y ella se puso a criticar los de Derrick Storm.
- Tendré que creérmelo… – dijo poco convencida.
- Mejor dejamos eso. – Castle se levantó una vez terminado el desayuno - Alexis date prisa que tienes que ir a la escuela.
- Si ya voy papá - Contestó otra vez con el móvil en la mano.
- Hey hola Lanie – la saludó Kate.
- Hola amiga! ¿Vienes a verme sola? – preguntó con ganas de hablar con su amiga.
- Hola Lanie – dijo Esposito también entrando en la morgue.
- Ya veo que no… -suspiró- hola Javi.
- ¿Que tenemos, nena? –preguntó él. Lanie puso los ojos en blanco mientras Kate reía por debajo de la nariz.
- La víctima murió estrangulada con una cuerda… - empezó a explicar todo lo relacionado con el caso y en terminar Kate se marchó otra vez a homicidios con la promesa de que la llamaría más tarde, pero Espo se quedó un par de minutos más.
- ¿Y no te gustaría algún día salir a cenar y a bailar conmigo? –le preguntó.
- Javier, me estas proponiendo una cita? – se puso las manos a la cintura la morena para mirarlo con suficiencia.
- Si tu quieres preciosa… -sonrió Javi.
- Tengo que pensarlo.
- Pues tienes cuatro días para pensarlo, el viernes pienso llevarte a un sitio que te encantará.
- Wow, eres directo. Estas ganando algún punto – sonrió.
- Llámame – le hizo una señal con los dedos mientras salía de la morgue.
- ¡Ya lo haré!
Ya de paso le pongo un poco de Esplanie ;)
Espero que os haya gustado! ¡REVIEW!
