Por fin hice un pequeño espacio para actualiza la historia, ya la quiero acabar, tal vez en 3 episodios más la acabe, claro que si serán 3 capítulos los haré muy largos para no dejar cabos sueltos y que no se sienta como inconclusa, espero le guste.
-MF-
.Capitulo XI.
"Le ve demasiado..." pensó cuando por sus ojos diviso a lo lejos a Morinaga y su Senpai Souichi, y de forma imprevista comenzó a ver al pelo largo, analizando, en un principio pensando en conseguir el apoyo del único amigo cercano a su novio, pero algo en su corazón que fue inconsciente dijo, "Le ve demasiado", aquellas pequeñas acciones que el hombre rubio no eran propias de un Senpai, Morinaga estaba a metros de distancia, y aún así ella podía sentir que los ojos del hombre alcanzaban la espalda de su NOVIO, ¿Qué le pasa?, conocía poco a Souichi-Senpai, pero conocía mejor a la ex de el hombre, una antigua compañera de una clase avanzada, sabía que el Senpai había tenido muchas relaciones fallidas, pero ahora que lo ve, siente que hay algo detrás de todo aquello, hay algo que hace que vea a el Senpai como un rival, porque "Le ve demasiado"
Miro a los lados y dejo de fruncir el ceño, y al hacerlo meneo la cabeza un poco avergonzada, pero después actuó como si no se hubiese quedado ahí parada con la boca abierta y con el ceño fruncido, eso no era muy propio de ella.
-OI Nana-chan.-Escucho a lo lejos.-¿Qué harás en la golden week?, pensaba invitarte a ti y a otras amigas a un Matsuri que se hace cerca de mi casa por esas fechas.
Nanami contuvo la respiración por unos segundos, aún siguiendo de vez en cuando con la mirada a el Senpai, que ahora mismo se veía mucho más avergonzado, tenía que hacer algo, su instinto de mujer le decía que él era un peligro...
-No puedo Yuka, voy a tener muchas citas con mi novio.
-¿Con Tetsuhiro?.
La mujer de labios rojos voltio a ver a su amiga y con el ceño fruncido dijo.
-Si, ¿Con quien más crees?.
Agarro un poco más fuerte su bolso y con el fuerte taconeo de sus botas se fue dirigiendo a su salón de clases.
Algo no cuadraba muy bien.
¿Qué sucedía?, Senpai no era una clase de homo, ¿O sí?, no, definitivamente no, lo sabe, o mejor dicho, quiere creer que el chico estuvo enamorado de aquellas chicas con las que salia, lo podría jurar, ¡Los vio muchas veces sonreír felices!, a cada una de aquellas chicas les preguntaba que como era Senpai, y cada una juraba que era el mejor novio que habían tenido jamás. ¿Entonces?, ¿Donde quedaba esa vaga sensación de que el Senpai miraba de otra forma a Tetsuhiro?.
¿Porqué le ve demasiado?
(...)
Tetsuhiro estaba en su propio mundo cuando Nanami se le acerco.
-Oi, Tetsuhiro...
El moreno levanto la mirada para ver de quien se trataba y la bajo lentamente cuando vio a la mujer.
-¿Qué ocurre Nanami?.-Pregunto con un deje de indiferencia mientras seguía resolviendo un problema de matemáticas que le estaba dando vueltas de la noche pasada.
-Tetsu.-Siguió la mujer sentándose en la misma mesa enfrente suyo.-Tengo una pequeña duda de tú Senpai.
Y cuando el moreno escucho el simple nombre de "Senpai", alzo la mirada interesado. Nanami se mordió los labios inquieta. ¿Qué demonios pasaba?.
-¿Qué ocurre con Senpai?.
-Bueno...él...es él...-Y justo cuando iba a mencionar la palabra, pudo ver al hombre de cabellos largos entrar a la cafetería, (Donde estaban), acompañado de aquel profesor de Física que en aquel momento olvido su nombre, y cuando observo con regocijo lo que parecieron celos del mayor supo que el hombre no era un "Hombre" después de todo, ¿Como no se dio cuenta antes?. Sonrió de forma retorcida, sintiéndose increíblemente poderosa.
Tetsuhiro por su parte no entendía la acción de la mujer, así que de alguna forma tras decir unas cuantas palabras que al final Nanami no respondió el moreno se levanto un poco molesto de su asiento y se fue del lugar pensando en muchas cosas, menos en ese problema de matemáticas.
(...)
Este día era el ultimo día si quería que las cosas con Senpai funcionasen o como mínimo volviera a ser como lo era antes de que el perdiera el control en aquella noche que la verdad es que no quería olvidar.
¿Cómo pudo olvidar a Nanami con él?, ¿Cómo, de manera improvista, aquel hombre consiguió no solo des controlarlo, sino también enamorarlo?. Ahora lo sabía, estaba enamorado de aquel sujeto, siempre se pregunto porque no lo dejaba como todos los asistentes que el Senpai había tenido, y es que estaba enamorado (Sí, también estaba el hecho de que ser su asistente te daba unos buenos créditos que servirían para que alguna empresa buena se fijara en los estudiantes), se alegro mucho después de que supo que aquel sentimiento no se debía al buen sexo, no, el sexo fue como un balde de agua fría que le abrió los ojos, siempre había creído que el Senpai era extremadamente guapo, con un buen físico, con un buen estilo y con un cabello completamente cuidado. Le encantaba que el hombre estuviera enfurecido, no le importaba si le tocaba algun golpe, el hombre se le hacía tierno en ese estado, porque era como ver a un niño mimado en un berrinche, y cuando sonría, ¡Dios!, cuando vio la primera sonrisa de su Senpai, mentalmente se ordeno de volver más frecuente aquel acto...
En algún momento también deseo besarle, pero era Nanami el pensamiento que le invadía cuando tenía el coraje suficiente para hacerlo lo que bajaba aquel animo.
Si, ahora lo sabe, no fue un amor que nació de la noche a la mañana, el sentimiento estaba ahí, aguardado a que una ultima gota lo derrumbase y se esparciera como era debido en su organismo. Solo necesitaba un pequeño empujón, y el empujón ya había sido recidivo aquella noche y la repetiría, eso estaba seguro, pero antes de cumplir aquel hermoso plan, tenía que arreglar las cosas con Senpai, si lo quería a su lado debía de ser sincero y ese sería el ultimo día de clases para después empezar la golden week.
Subió las escaleras despreocupado calmado, ¡Qué bueno que Senpai era un hombre rutinario!, sabía que él estaría a punto de salir a comer algo, o como mínimo salir a tomar aire fresco en el campo de fútbol.
Llego al piso de laboratorio, y miro como la manija de la puerta comenzaba a moverse pronto se abriría y él tendría que hablar con Tetsuhiro. Iba a caminar un poco más, acercarse para acorralarlo, pero la voz conocida de alguien se lo impidió.
-Tetsu.-Esa era indiscutible mente la voz de Nanami, se dio la media vuelta para mirarla de frente, la mujer estaba un escalón más abajo de él, con los labios pintados y un par de gotas de sudor que no se le hicieron asquerosas.-Te dije que quería hablar contigo hoy.
-No tengo tiempo hoy Nanami, hagamos lo mañana en algún café.
Escucho a lo lejos como se abría la puerta de un salón y antes de darse la vuelta para ir con su Senpai, la mujer de labios rojos le sujeto de la camisa de cuatros y tiro de él de manera firme.
-No puedo esperar hasta mañana lo siento.
Y lo beso, en ese instante unió la mujer sus labios carnudos con los suyos, escucho una voz que no era de su Senpai, era de aquel Ryu, trato de mirarlo, pero Nanami lo sostenía fuertemente y la verdad es que no la iba a empujar para que se alejará, sería peligroso y no quería ver lastimada a la mujer ni mucho menos quedar como un patán enfrente de los dos hombres.
-Oi Morinaga-san.-Esa era la voz de Ryu.-No hagas eso en la escuela ten modales.
Nanami se despego de sus labios y por fin pudo mirar a su Senpai, con la cara a punto de un colapso, "Dios no..." el científico le miro pero rápidamente golpeo débilmente el hombro de Ryu. Menciono algo que no se pudo escuchar, pero cuando el profesor de Física le dio afirmativa, ambos le esquivaron y se perdieron al otro lado del pasillo.
