Ya saben, nada del mundo de Harry Potter me pertenece. De ser asi, Teddy hubiera crecido con Remus y Tonks.


PARTE XI

Toc, toc, toc........

-Hermione, hola – dijo Luna abriendo la puerta de su apartamento con lentitud –. Hasta ahora te dignas a visitarme, ingrata.

-Luna, perdón – se disculpo Hermione entrando al apartamento a la medida que cerraba la puerta detrás de ella –; pero tenia algo que hacer, ¿y Ginny ya llego?

-No – dijo Luna que estaba en la cocina sirviendo unos refrescos –. Hace cinco días que hablamos, desde entonces no se nada.

-Harry me conto todo – comento Hermione sentándose en el sofá azul celeste –; no es que quiera defender a Ron, pero esa chica si le cargaba ganas – Luna le tendió un vaso y asintió –, así que si paso eso, no lo propicio él.

-Si, ya lo se – dijo Luna mirando la sala de su apartamento en el que habían varios ramos de flores –. Pero de todos modos se las voy a cobrar, ¿Cómo?, no se, al paso que va este apartamento va ser una floristería.

-Son muy bonitas – dijo Hermione viendo los ramos enormes que había en el comedor –, se ve que no quiere perderte por nada del mundo.

-¿Ahora que haces? – inquirió Luna para cambiar de tema aquello la incomodaba mucho.

-Estoy empezando con una novela nueva – dijo Hermione tomando un poco de refresco –; el editor me mando una lechuza ayer, para que no me demorara.

-¿De que se trata? – indago de nuevo Luna abriendo los ojos de más.

-Es una sorpresa – dijo Hermione con una enorme sonrisa.

-Están tocando – dijo Luna cuando en la sala se escucho unos suaves golpes y se incorporo del asiento –. Esa debe ser Ginny, se estaba demorando.

Hermione se quedo contemplando los ramos de flores, al menos Viktor no se le había ocurrido esa descabellada idea; pensó de nuevo en Harry, ¿estaría cavilando que decisión tomar?, ¿se quedaría con ella o con Tracy?, bajo la mirada al mal tiempo buena cara.

-Mira quien nos hizo el honor – anuncio Luna llegando al a sala con una pelirroja.

-Hola Ginny – saludo Hermione levantándose de la silla para saludarla.

-Hola Hermione – dijo Ginny dándole un par de besos en la mejilla y con una mirada inquisidora esbozo una sonrisa –. Te vez radiante, ¿no?

-¿Crees? – inquirió Hermione sonrojándose.

-Si – confirmo Luna sonriendo con aire soñador –, Harry hace maravillas.

-¡Luna! – exclamó Ginny mirándola con reproche.

-Ustedes ya lo saben, no – dijo Hermione sentándose de nuevo, mientras sus amigas lo hacían en los puestos individuales frente a ella –. Draco te lo debió contar Ginny y me imagino, que tú se lo contaste a Luna.

-Draco no me lo conto – negó Ginny mirándola con preocupación –; el mismo Harry después de sonsacarle la información, que no fue muy fácil.

-Yo lo sospechaba – aclaro Luna desde la cocina sirviendo otro vaso –, Ginny me lo confirmo – volvió a la sala y le extendió el vaso a Ginny –; eh... pero no te voy a juzgar, si ustedes se quieren nadie se puede interponer.

-Bueno ya están enteradas de la situación, es mejor – dijo Hermione soltando un sonoro suspiro –; necesitaba de alguien para desahogarme.

-¿Qué paso? – indago Luna tomando su vaso de la mesa que adornaba los modestos muebles.

-Hable con Harry hace cinco días – comento Hermione con seriedad –; decidí darle tiempo para que defina las cosas y se decida por alguna de las dos.

-Es lo mejor – opino Luna asintiendo con la cabeza mientras degustaba del refresco.

-¿Entonces por que dudas? – dijo Ginny al ver el gesto de vacilación de Hermione.

-Tracy, ella es la novia de Harry – dijo Hermione dejando escapar una lagrima por su mejilla –; debe de significar algo, creo que él se decidirá por ella, después de todo.

-No, él no puede hacerte eso – refuto Luna comenzando a crisparse –. Se supone que te ama a ti, además de donde sacas tanto disparate junto – abrió la boca de más ante una inquietante idea –. ¿Acaso ya se acostaron?

-Luna, por favor – recrimino Ginny mirando con reprobación a la rubia –. Mira Hermione a mi me consta que Harry te quiere mucho, hace rato esta buscando una excusa para terminar con ella, lo que pasa es no quiere herirla, quiere dejarla en buenos términos – Hermione negó con la cabeza –; no pienses cosas que no son o que Harry este contigo, por pasar el rato y tener ya sabes que.

-¿Tú no te has acostado con Draco? – indago Luna con curiosidad.

-¡Por supuesto que no! – salto Ginny roja como un tomate.

-En cambio yo, llevo más de seis meses sosteniendo relaciones con Harry – confeso Hermione provocando que sus amigas abrieran los ojos como pelotas de golf –. Desde el día de mi supuesto matrimonio, no pude más negar el deseo de entregarme a él.

-Eso es estar enamorado – dijo Luna con descaro –, me has dado una buena idea.

-En ese caso no dudes que te ama – aseguro Ginny volviendo a su compostura –. ¿Cuándo vas a ir al consultorio?, mira que ya ha pasado mucho tiempo.

-No hay necesidad – dijo Hermione sonriendo causando que Ginny y Luna la miraran extrañada –; ya se que es lo que ocurre, no te preocupes que hasta lo confirme con un medico muggle.

-No nos hagas comer ansias, Hermione – dijo Luna ansiosa –; por favor.

-Ya suelta la bomba – apuro Ginny que estaba tan ávida como su amiga.

-Estoy embarazada – confeso Hermione tapándose la cara con las manos.

-¡MERLÍN! – exclamo con horror Luna tapándose la boca con las manos.

-Harry.... ya lo sabe – logro apenas decir Ginny que se había puesto pálida.

-Claro, fue el primero en enterarse – dijo Hermione mirándolas con más calma

-¿Lo acepto? – inquirió Luna colocándose un poco lívida.

- ¿Qué hizo cuando se entero? – pregunto Ginny respirando con algo de fuerza.

-Se puso a saltar de contento por toda su casa – conto Hermione sonriendo con nostalgia –, gritando que iba se padre, desde hace eso hace mas que recordarme, que debo cuidarme muy bien por el bebe.

-Vaya no ha perdido el tiempo – comento Luna con malicia –. Felicidades amiga, vamos hacer tías.

-Me alegro por los dos – hablo Ginny sonriendo ante la actitud de celebración de Luna –. Pero cuando se destape todo, sabes que no todo el mundo se alegrara como nosotras, pero sabes que voy a estar ahí para ustedes.

-Gracias amiga – dijo Hermione abrazándolas –; las necesito ahora a mi lado, más que nunca.

-Adivinen quien ha llegado a Londres – dijo Ginny con una sonrisa mirando por la ventana –, después de tanto tiempo.

- Ni la más remota idea – dijo Luna después de meditar un rato.

-Estoy nula – manifestó Hermione después de darle vuelta al asunto.

-Neville – contó Ginny mientras las otras dos se miraban con alegría.


Harry estaba sentado en una banca de un parque, tenia una cita con la verdad y con constancia miraba su reloj, a sus adentros pensaba por que las mujeres se demoraban tanto, para llegar a una hora exacta.

Miro a todos lados y un viejecito de barba muy larga y blanca, caminaba con tranquilidad mirando las palomas que volaban con libertad, se sentó al lado de Harry sin mirarlo, él se sintió un poco incomodo esperaba a alguien, pero no quería ser maleducado después de todo era alguien mayor.

-Son hermosas, ¿verdad? – dijo el viejecito con una voz familiar mirando a las palomas con un brillo en los ojos.

-Perdón – dijo Harry sin mirar al viejecito.

-Las palomas – insistió el anciano sonriendo con serenidad.

-Si, claro – confirmo Harry atraído por un momento por las palomas.

-No te aflijas para decir la verdad – hablo él anciano mirando al cielo con una extraña fijación –. Hablar con ella resulta más alentador, la verdad es hermosa, aunque duela.

-Si – dijo Harry algo extrañado por la sensación de paz que le causaba el anciano –. Pero a veces daña a la gente, ¿no cree?

-Estas en lo cierto – coincido el anciano juntando las yemas de su dedos en el aire –; es como que quieres decirme que me mueva, por que tienes una cita con una joven.

-¿Ah? – inquirió Harry cuya cabeza comenzó a trabajar a mil por hora, como sabia él eso.

-Las decisiones que tomamos dejan consecuencias y tenemos que aprender a vivir con ellas – dijo el anciano, al que Harry ya le estaba pareciendo muy familiar –. No dudes que tu elección ha sido la correcta, ella te ama y tú esperaste mucho tiempo, esos niños serán la bendición de sus vidas.

-¿Usted como lo sabe? – indago Harry muy extrañado es como si estuviera hablando con Dumbledore.

-No he estado tan alejado como parece Harry – dijo una voz que ahora si situó en algún lugar de su cerebro –. No desperdicies la oportunidad que te dio el destino de estar con Hermione, ella sufrió, tú también es hora que el amor fluya, felicidades van a ser excelentes magos.

-Dumbledore – dijo Harry pero el extraño personaje ya había desaparecido.

-Harry, perdón – dijo una voz dulce que lo saco de sus pensamientos –, ¿Qué buscas?

-El anciano – dijo Harry buscándolo con la mirada.

-¿Cuál anciano? – inquirió la mujer de cabellera rubia que se sentó junto a el –, estabas solo cuando llegue.

-Debió ser una alucinación – dijo Harry dándose por vencido.

-El asunto es serio – dijo Tracy cruzándose de piernas –, ¿cierto?

-Si – aseguro Harry mirándola con cierto temor –, si quieres vamos a otro lugar.

-No –refuto Tracy mirando el lugar en el que pocas personas charlaban a gusto –; además aquí esta tranquilo y no quiero, que te presiones por lo que vayas a decirme.

-Tracy, siento mucho lo que voy a decirte – dijo Harry cruzándose con la mirada miel de la chica –; pero todo este tiempo que estuvimos juntos, no logre corresponderte de la manera que te mereces.

-Tienes razón – dijo Tracy con un dejo de amargura en la voz –. Tu amor hacia ella, no ha disminuido ni un poquito, ¿cierto?, por eso no te atreviste a tocarme.

-Por eso no pude llegar más allá contigo – prosiguió Harry haciendo caso omiso de la mirada de la chica que se estaba volviendo furica –; por que considero, que más que pasión debes sentir amor, para entregarte de una manera completa, siento tanto hacerte esto.

-Ella tiene novio – replico con dureza Tracy –, ¿sigues amándola?

-¿Piensas que estoy enamorado de Ginny? – inquirió Harry advirtiendo el tono de la rubia.

-Que gran descubrimiento – ironizo Tracy dejando el abrigo que traía en su piernas.

-Tracy, Ginny significo un consuelo en una parte de mi vida – aclaro Harry que quería sacar esa tonta idea que el amaba a la pelirroja –; pero lo confundí, es una gran persona, pero mi verdadero amor nunca fue ella.

-¡Como! – Saltó Tracy algo sorprendida –, ¿es otra persona?

-Ciertamente, lo es – confirmo Harry mientras a Tracy se le comenzaron aguar los ojos –. Estuvo allí cuando mas la necesitaba, me ofreció su apoyo cuando nadie creía en mi, estuvo en todos los momentos alegres y tristes que he experimentado – sonrió por un instante recordando su quinto año en Hogwarts, las aventuras que juntos habían corrido –; nunca se canso y protesto, estuvo alentándome y peleando incansablemente a mi lado, más que un amor ha sido una amiga, que me ha entregado su corazón y su alma para amarla, pero no he podido hacerlo con libertad, por que sabia que te estaba hiriendo, traicionando la confianza que depositaste en mi.

-Harry, tanto amas a esa mujer que me hablas con la verdad – sollozo Tracy ante la expectación de Harry que no sabia que hacer –; me la describes como el ser más maravilloso que existe, si, traicionaste toda la confianza que deposite en ti – se limpio las lagrimas con las manos, no podía ser débil –, pero no puedo reprocharte nada, después de todo sabia a que me metía.

-Perdóname – pidió Harry tomando una delicada mano blanca de Tracy –. No quise herirte de esa forma, pero la amo más que a mi vida y no hay forma de que cambie

-Gracias por ser sincero – dijo Tracy soltando su mano de la de Harry –; pero quiero que me digas, hace cuanto que andas con ella.

-Más de seis meses – confeso Harry ante la mirada atónita de la rubia.

-Aunque me duele enterarme de todo – dijo Tracy mientras se escapaban dos lagrimas por los rabillos de los ojos –; no sabes cuanto, al menos no cometiste el error, de que las cosas conmigo pasaran mas allá de un simple beso.

-Lo siento en verdad – dijo Harry apesumbrado y con los ojos empañados.

-Pero eso, no es lo único – advirtió Tracy al ver a Harry que se debatía por proseguir.

-No – confirmo Harry a sus mas terribles temores –. Ella, esta esperando un hijo mío

-¡¿COMO?! – exclamó Tracy quedándose de piedra ante la confesión del ojiverde.

-Lo supe hace cinco días – refirió Harry con un nudo en la garganta –; no sabes el sosiego que he tenido, por contártelo todo y que no te afectara tanto.

-¿Cómo pretendes que no me afecte? – se sulfuro Tracy que le parecía la tapa del asunto –. No logre sacar esa mujer de tu cabeza y cuando pienso, que un año era lo suficiente – paro un momento para tomar aire para continuar –, me vienes con esto, se que no debo alterarme, pero no puedo evitarlo, un hijo, lo logro, al menos ten los pantalones para decirme su nombre, creo que me merezco eso al menos.

-Si después de todo, tarde o temprano se van a saber las cosas – manifestó Harry un tanto atemorizado por el comportamiento de la chica –; de verdad Tracy, no quería causarte este daño tan grave.

-Deja tanto rodeos – sugirió con algo de impaciencia Tracy que zapateaba con fuerza el piso –; se que lo sientes y que no puedes hacer ya nada por mi, habla de una vez.

-Hermione – dijo Harry después de un suspiro sordo.

-¡¡QUE!! – grito Tracy provocando que muchos la vieran como si estuviera chiflada.

-Ella a sido la única mujer, que he amado de verdad – dijo Harry mientras Tracy asimilaba la información –; será el único amor en mi vida.

-Con las hermanas no se acuestan – exploto Tracy causando que Harry diera un respingo por la actitud de la muchacha –; yo creía que era una inocente amistad, claro todas las veces que te fuiste tras ella, la vez del bar, como fui tan ciega, ¡Te estabas acostando con ella, prácticamente en mis narices! – Harry abrió los ojos de impacto por las palabras dichas por la rubia con rabia –. Claro, no era más que colocarse una mascara y montar un teatro de lo dolida por su matrimonio y yo como tonta creyendo todo, claro Liz lo insinuó una vez y yo pensando que eso era algo imposible – se levanto de la banca y miro por ultima vez a Harry con decepción y desprecio –. Me decepcionaste Harry Potter, podrás ser un gran mago, pero como persona dejas mucho que desear, espero que seas feliz – con paso decidido se alejo del lugar.

-¡Tracy espera! – dijo Harry incorporándose de la banca sintiéndose minúsculo mientras ella se alejaba mas –, no te vayas así.


Hola a todos los que siguen esta historia, me he demorado un poco más de lo deseado, pero al mal tiempo buena cara, terminare esta historia asi me lleve un siglo en conseguirlo. Bueno y al grano, espero que hayan disfrutado con la lectura y la verdad creo que Tracy se llevo una buena sorpresa, quien sabe que se le estara pasando por su cabeza, yo de Hermione más bien tomaria precauciones, uno nunca sabe de lo que son capaz de hacer la gente herida. Se ha incorporado un nuevo personaje a la historia, alguien dijo no me acuerdo quien, asi que me disculpara por no acordarme, que Neville era el personaje que no di su nombre el capitulo anterior, pero creo que Neville no le hara la vida color de rosa a ciertos personajes, ¿Qué ira a planear Luna?, ¿Alguna vez perdonara a Ron?, esperemos que si, el pobre ya se siente bastante mal. Bueno no siendo más me despido, no digo algo de lo cual pueda arrepentirme, asi que tratare de agilizar los capitulos, pero si no, es por que la otra historia que esta a punto de culminar esta acaparando mi tiempo, hasta una proxima oportunidad y gracias por los mensajes que dejan al final de los creditos.

Kathyarius