Okey...si creo que me atrase...mucho, espero que sepan comprender, estoy en el ante ultimo año de colegio y me están matando, literalmente.
Espero que sepan comprender y les guste este capitulo!.
-Tenemos que salvarlo- dijo Kori aterrada. Aunque Dick no lo quería admitir, sabía que tenía razón. Suspirando dijo –Rachel, tu ve al garaje, Kori acompáñame, iremos por un auto, no entramos los tres en la moto- finalizo, las chicas solo asintieron y los tres salieron del departamento. Kori siguió a Dick por el pasillo, hasta que se detuvo ante una de las puertas del fondo. La golpeo suavemente y un chico apuesto, de aproximadamente 21 años, abrió la puerta. El chico se llamaba Erick, era rubio, de ojos claros y alto.
-Hey Dick ¿Cómo estas?- saludo el joven alegremente –y… ¿Quién es ella? – pregunto señalando a Kori, quien estaba detrás de Dick, se podía notar el interés en su voz.
Los celos de Dick respondieron -Bien- respondió seriamente corriendo a Kori detrás de el -¿Me puedes prestar tu auto?-
-Emm… si- contesto Erick extrañado por la actitud de su vecino -¿Cuándo me lo traes porque tengo que-
-En una hora-Interrumpió Dick cortante. El chico, confundido, tomo las llaves de su bolsillo. El joven de ojos turquesas, aun celoso, se las arrebato de la mano –Gracias, Adiós- con eso último tomo la mano de "su chica" y se dirigió a la escalera.
-Amm…Bye Dick…y bye linda- se despidió Erick, cerrando la puerta. Dick paro en la mitad del pasillo con la cabeza baja. Intentando controlar su ira, apretó bien fuerte los puños, olvidando que aun sostenía la mano de Kori.
-Auch, Dick, me lastimaste- le dijo ella tratando de safar.
-Perdón – exclamo el avergonzado dejándola libre –Vamos tenemos que irnos-. Así, se fueron a la cochera, donde Rachel los esperaba. Buscaron el auto correspondiente a las llaves, el cual, era un mercedes benz negro, muy lindo y lujoso.
-Nice- dijo Rachel entrando en el asiento de atrás. Dick como piloto y kori como copiloto.
-Bien…alguien sabe la dirección de Javier- pregunto Dick encendiendo el coche y saliendo de la cochera.
-Amm…déjame ver- dijo Kori pensativa, y luego metió la mano en el bolsillo de su pantalón. –Aquí esta, es 7th Street – recito.
-¿Por qué tienes la dirección de ese anotada?- le pregunto su mejor amigo, celoso.
-Es que me la dio ese día en el colegio…dijo que valla a su casa para que me consolé, me habia olvidado que la tenia ahí- explico ella recordando los acontecimientos. Dick solo asintió y se dedico a conducir.
Les llevo diez minutos llegar allí. Era una cada grande en medio de los suburbios. Estacionar frente a la casa y se acercaron a la puerta, la cual estaba abierta. Sin perder el tiempo entraron, frente a ellos se encontraba una blanca escalera cubierta no en su totalidad por una alfombra roja carmesí, hacia la derecha un comedor vació amoblado con una mesa de madera y sillas que combinaban perfectamente con la habitación y los cuadros que habia. A la izquierda un living que daba a la cocina ubicada en el fondo de la casa, la cual daba una sensación de blancura y prolijidad. Kori comenzó a revisar la cocina mientras que Rachel revisaba el patio trasero, ambas buscaban al dueño de la casa. Dick, en cambio, continuaba parado ante la escaleta, expectante.
-Quizás este arriba- dijo Kori acercándose a Dick. El asintió e hizo una señal para que subieran. Una ves arriba se dirigieron al cuarto que decía Javier en letras grandes y rojas. La puerta estaba medio abierta.
Los tres jóvenes se miraron entre si y Dick fue el que dio el primer paso y entro. La habitación estaba hecha un desastre, las cosas del escritorio tiradas, ropa por el piso y cosas rotas. En la cama de una plaza y media, habia un cuerpo inmóvil totalmente cubierto, el cual paso desapercibido. Kori y Rachel entraron un segundo después, viendo el desorden hicieron una mueca de asco.
Dick buscaba por el escritorio y Rachel por el piso, Kori se sentó en el borde de la cama que estaba junto a la mesa de luz. Sintió que no estaba sola en aquel colchón y noto que habia algo bajo las sabanas.
Lentamente, tomo la parte superior de la tela, tirando poco a poco de ella. Al principio vio una melena morocha oscura, luego una frente con un gran agüero en el costado izquierdo de ella y ojos avellanas abiertos.
La pelirroja, asustada, soltó la sabana y cayo de espalda al piso con un ruido sordo. Dick y Rachel la vieron y corrieron hasta ella.
-Kori ¿Qué paso? ¿Estas bien?- pregunto el chico, poniéndose en cuclillas y sus manos en los hombros de su amada.
-Ja…Javier- tartamudea ella temblando y apuntando a la cama.
Rachel, al escuchar a su amiga, miro al lugar señalado y destapo el cuerpo hasta la cintura. Dick abrió los ojos y tapo los de Kori con su mano.
-Aterrador…sexy…pero aterrador – dijo la gótica cruzando de los brazos. Javier estaba pálido, desnudo y con un tiro en la frente.
-Un muerto no es sexy, Rachel- dijo Dick atrayendo a Kori a un abrazo para ayudarla a levantarse aun tapándole los ojos.
-Si tiene buen cuerpo…. si- susurro la pelirroja aun en los brazos de su amigo, el cual la escucho y se puso más celoso de lo que estaba hace rato.
-Mmm… sinceramente parece un vampiro, como los de las películas –exclamo Rachel, asiendo que su mejor amiga, sin querer, lance un suspiro. Dick se puso más celoso y aumento su agarre sobre ella, lo cual no le paso desapercibido.
-Vamos, hay que averiguar quien hizo esto- dijo el con vos ronca.
-Creo que se quien fue- exclamo Rachel tomando un pequeño bolso rosa que estaba tirado en el piso junto a la cama.
