Disclaimer: Los personajes no son míos, pertenecen a Stephenie Meyer. La historia tampoco es mía, pertenece a Rolled-Over-Beethoven. Yo solo traduzco.
Summary: Edward el Geek intimidado, el ultimo eslabón de la cadena alimenticia del instituto, luego esto se vine a bajo con la llegada de Bella, quien construirá a un nuevo Edward, perdiendo su corazón el el intento. Lemmons, lenguaje fuerte, humor.
Quiero agradecerle a Luci Rivera por ayudarme con esta historia, sin ella no hubiera sido posible. Te amo Luci! :D
Capítulo Beteado por Flor Carrizo. Gracias a ella por hacer la lectura de este capítulo mas agradable para ustedes. :3
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Capítulo 12
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Bella POV
—¡Pinch, punch, first of the month, and no returns!* —canté hacia Edward, pellizcando y golpeando su brazo, a primera hora del lunes.
—Mmm… ¿Bella? —murmuró él.
—¿Sip? —pregunté, bailando alrededor de él hacia mi casillero.
—No es el primer día del mes —dijo suavemente, obviamente tratando de ahorrarme algo de vergüenza. Me las arreglé para bajar mi creciente rubor, consecuencia, no del hecho de que no era el primer día del mes, si no del hecho de que Edward era tan innegablemente adorable.
—¡No para todos! —le dije alegremente. Me miró como si estuviera loca. Tal vez era yo, tal vez él podía ver la travesura en mis ojos. Ya que había decidido cómo empezar mi Experiencia Edward en treinta días. Observé su ropa, era por donde empezaría.
Lo antes posible.
Por suerte para mí, nos dieron un proyecto de Biología ese día. El señor Banner no podría haber elegido un mejor momento. Y, más suerte para mí, Esme y Carlisle no podían estar más contentos con la bienvenida del compañero de Biología de Edward en su casa.
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Forzar mi camino en el guardarropa de Edward no fue tan difícil como había creído. Él rodó sus ojos hacia mí y se sentó en la cama, viendo como yo abría la puerta corrediza. Estaba casi celosa, él tenía un vestidor. Yo tenía un pequeño armario y una cajonera, pero Edward tenía una maldita pared entera dedicada a su ropa. Lo cual, personalmente, no podía entender; ya que hasta el momento lo había visto sólo con tres o cuatro vestuarios diferentes. Sin embargo, al abrir el guardarropa, encontré más de lo que jamás había creído posible.
—Edward… —murmuré.
—Mmm, ¿sí? —respondió. Lo vi erguirse por el rabillo del ojo y me di la vuelta para mirarlo.
—¿Es Aladín consciente de que le robaste su cueva?
Se rió de mí, sonrojándose de un furioso rojo.
—¿Te importaría explicarme? —continué, señalando el armario que estaba, para mi absoluta sorpresa, hasta los topes lleno de ropa de varios colores, texturas y estilos.
—Mi hermana Alice tiene una obsesión con la ropa —contestó—. Y cuando digo obsesión, me refiero a que ha tenido siete terapeutas diferentes que han renunciado a ella. Ahora Carlisle y Esme sólo dejan que compre todo lo que quiera. —Se encogió de hombros hacia mí—. Con tal de que ella compre ropa para todos los demás también. Deberías ver su guardarropa. En realidad, mi colección es la más pequeña, aparte de Carlisle.
Asentí con la cabeza hacia él y me volví hacia la ropa, rebuscando para ver qué tipo de cosas tenía. Me quedé sin palabras mientras caminaba por el largo pasillo.
Supuse que había cerca de cien pantalones vaqueros, azul claro, azul oscuro, negro e incluso un par rojo. Camisetas entalladas de todos los colores y de estilos diferentes. Camisas ajustadas y holgadas en diferentes colores y texturas. Un increíble número de esmóquines y varios trajes más hechos a medida. Pantalones cortos, camisetas, suéteres holgados y ajustados. Pantalones de vestir, pantalones casuales, un corbatero, chaquetas y abrigos de todos los cortes y modas.
Era como el puto departamento de vestuario para la BBC. Tachen eso, era másgrande.
—¿Edward?
—¿Sí, Bella?
—¿Por qué demonios no usas algo de esto? —Saqué una camiseta color esmeralda preciosa y entallada de su armario. Se encogió de hombros despreocupadamente hacia mí.
Lo miré con incredulidad y arrojé la camiseta hacia él, antes de extraer un par de magníficos pantalones vaqueros negros nuevos, con etiqueta. Se la quité y se los tiré también.
—Cámbiate —ordené—. Ahora. —Apunté hacia su baño. Parecía confundido, pero hizo lo que le dije de todos modos. Empecé sacando diferentes trajes y poniéndolos juntos en la cama mientras él estaba allí. Tenía que reunirme con su hermana. Ella era un absoluto ángel.
Tachen eso, pensé para mí cuando encontré una camiseta negra ajustada de La Bella Boutique en un gancho con la palabra Bella garabateada en el pecho, ellaeraunadiosa.
Varios trajes más tarde, Edward resurgió desde el baño y sentí mi mandíbula caer.
No me había equivocado. Edward estaba absolutamente impresionante.
La camisa se aferraba a él en todos los lugares correctos, ceñida alrededor de sus brazos y su torso, mostrando sus hermosos músculos, y el color remarcaba sus preciosos ojos. Le quité sus gafas, arrojándolas sobre la cama y vi que él parecía, si era posible, aún mejor. Los vaqueros se veían geniales con la camisa y, a diferencia de su habitual ropa holgada, mostraban sus piernas magníficamente largas. Hice un gesto para que él diera una vuelta. No estaba decepcionada. Los vaqueros se ajustaban alrededor de su hermoso culo.
Demonios sí.
Tenía muchas ganas de manosear su culo y luego follarlo hasta dejarlo sin sentido.
En cambio, agarré el siguiente conjunto que estaba sobre la cama y lo empujé de regreso hacia el baño. Entendió el mensaje y se encerró.
Mientras él estaba en el baño y yo agarraba más ropa para hacer un outfit, hice una analogía acerca de él. Edward Cullen, decidí, era como los dos palos que uno sostiene cuando es niño, sabes que si frotas lo suficientemente duro, de la manera correcta, van a hacer fuego, pero se necesita mucho trabajo para hacer eso y, generalmente, uno se da por vencido. El trabajo, decidí, fue la razón por la que nadie había capturado a Edward antes de mí. El guardarropa de Edward, me di cuenta, era como encontrar el encendedor de papá, hacía el proceso un infierno más corto. Y, una vez encendido, Edward iba a quemar, bebé, a quemar.
Mi única preocupación eran las zorras de la escuela.
Pasos de bebé significaba que yo tendría que dar a Edward una nueva apariencia y confianza lentamente. La parte desafortunada provenía de Catch 22. Con un nuevo estilo, Edward sería absolutamente irresistible, incluso para idiotas como Jessica y Lauren. Especialmente para Jessica y Lauren. Y, aunque quería hacerlo mío y luego mostrarlo en la forma en que se merecía, no quería que esas despistadas vacas encajaran sus garras en él. Sin embargo, con el fin de darle a Edward confianza, necesitaría este cambio de estilo y tiempo para acostumbrarte a él. Iba a ser un proceso lento.
Pensar en otras personas metiendo sus garras en mi captura era seriamente agobiante, así que terminé arrojando el siguiente vestuario que saqué con un poco más de vigor del que planeaba.
—¡Oye! —Oí exclamar a Edward desde la puerta del baño—. ¡No hagas daño a mis pobres e inconscientes ropas!
Iba a decirle que no fuera tan maricón, pero cuando me di la vuelta para estar frente a él, las palabras murieron en mi boca. Las camisetas ajustadas y los vaqueros hacían cosas buenas en Edward Cullen, cosas muy buenas. La camiseta negra era del ajuste exacto y se estiraba sobre sus músculos de una manera muy apetitosa. Sus abdominales y pectorales estaban definidos y la camiseta estaba envuelta alrededor de sus hombros de la manera más impresionante. Edward no era fornido, pero la camiseta le hacía parecer un poco más grande; mucho más intimidante de lo que su ropa holgada había hecho. La parte superior era de manga corta y sus delgados músculos mostraban todo su potencial. Su piel pálida brillaba.
—¿Qué? —preguntó nerviosamente, llevando sus manos para estrechar sus brazos opuestos y mirando un suéter encima de su cama.
—Tú… —le dije, sin pensar—. Eres un total idiota.
Su cabeza se levantó y me miró con confusión. Suspiré, golpeando mi mano sobre mi cara. Señalé el espejo y él captó la indirecta y caminó hacia uno de cuerpo completo en la pared. Lo vi examinarse a sí mismo, antes de caminar hacia él.
—¡Mira! —Tiré de sus brazos hacia los lados y luego tiré de él un poco hacia atrás—. ¿No puedes ver el cambio?
—¿Qué cambio, Bella? Sigo siendo Edward. —Verdaderamente era absolutamente despistado. Eso me molestó, de ninguna manera este chico debería pensar que era poco atractivo. Todavía parecía estar bajo la impresión de que la mirada de Mike era un regalo de Dios para las mujeres. Discrepaba totalmente, como cualquier otra chica en la escuela cuando lo vieran así. Los padres de Edward debían de haber sido santos de algún modo, ellos habían creado algo parecido a un Dios.
—Edward, no seas tan idiota. Te ves como un maldito modelo. Simplemente acepta el hecho de que eres un absoluto semental. También, encuentra tus lentes de contacto, tus ojos irán sin nada mañana.
Sus ojos se posaron en mí en estado de shock. Me di la vuelta y saqué otro conjunto de la cama, lo empujé en sus manos y luego señalé el cuarto de baño otra vez.
—Bella —se quejó suavemente—, no puedes hablar en serio.
Miré su rostro preocupado y decidí que si iba a llegar a alguna parte con Edward, era momento de tomarlo en serio. Tendría que usar mi arma más sagrada y secreta.
No me gustaban los regalos o tener cosas que compraron para mí. No pedía favores y no utilizaba mi apariencia o mi cuerpo como una ventaja en la vida. Pero sí había una cosa que hacía y era saber cómoconseguir lo que quería, aunque generalmente no me tomaba la molestia. Cuando hacía algo, lo hacía por mí misma. Sin embargo, se trataba de una situación de vida o muerte. Edward sexy o Edward no sexy. Así que inhalé y le presenté mi talento secreto.
Dejé que mis ojos se agrandaran y pensé en cosas tristes, como perros atropellados, hasta que estuvieron rebosantes de lágrimas no derramadas. Entonces saqué mi labio inferior y me volví para mirarlo directamente a los ojos.
—Por favor, Edward —susurré suavemente a través de mi puchero—. ¿Por mí?
Observé victoriosamente como se daba vuelta y se dirigía hacia el baño, murmurando tercer cajón a la izquierda, mientras lo hacía. Abrí ese cajón en particular y encontré una cueva de Aladín más pequeña, sólo para gafas.
Había un cajón entero lleno de gafas y lentes de contacto, diferentes estilos y colores de nuevo. Había lentes de contacto con prescripción y de diferentes colores. Me entretuve unos minutos mirando los colores que tenía. Azules, cafés, rojos e incluso un color caramelo suave. Vaya, aparentemente la hermana de Edward había estado ahí también. Saqué unos lentes de contacto normales con prescripción y los puse a un lado, así él no los olvidaría a la mañana siguiente.
Pasé el resto de mi tarde entreteniéndome mirando mi propio desfile de modas de Edward. Nunca me había tomado la molestia de ver porno, pero estaba bastante segura de que era más caliente que eso.
—¡Recógeme mañana!, ¿está bien? —le dije antes de irme. Declaré que mi camión necesitaba algo de trabajo, pero realmente yo sólo quería ver las expresiones de la gente—. Viste el conjunto que dejé sobre tu cama, ¿sí? —Sonreí grande hacia él y él rodó sus ojos hacia mí.
—Suenas como mi hermana —me respondió, pareciendo un poco nervioso. Rodé mis ojos de regreso hacia él y salí por el camino de entrada.
—¡Oh, y Cullen! —grité hacia él—. No dejes que la atención se te suba a la cabeza mañana, ¿de acuerdo? ¡Todavía eres mío, chico!
Sonreí mientras me alejaba. No había modo de que dejara ir a este.
Nota:
*Pinch, punch, first of the month, and no returns: frase que se dice el primer día del mes para tener buena suerte.
Bueno, bueno. ¡Hola a todas! :) ¡Por fin! Aquí está el capítulo que hace taanto les debía.
Espero les haya gustado. No lo subí antes por muchas cosas que hay por hacer... ¡Lo siento!
¿Me dejan Review? ¿Si? ¿No? ¿Tal vez? Un saludo para todas las lectoras fantasmas que siguen esta historia.
Gracias a todas las que dejaron un comentario en los capítulos anteriores:
dakycullen, zujeyane, alondrixcullen1498, carocomepanqueques, bbluelilas, Yoliki, liduvina, cary, blankitapia, prisgpe, rosy canul, Roxy sanchez, lucylucy, ang3lpop, Nilari, annielopsa, tulgarita, Laura Díaz Vargas, Edeilyn G. Cullen, viivii alice, Nikola Caracola, NellyMasenMarie, Dark, Anastacia T. Crawford, twilight-love1694, Bella Cullen Halliwell, choiamberc, LissaPattinsonCullen, veronikice, fernyyuki, Danny, eli music love, danielaMc1, Montsecita Cullen Black, LuisaMarie22, Analu Swan Cullen.
¡Nos vemos en el próximo capítulo!
¡Ki-Kisses!
-Elizabeth
