Capítulo 12

Serena y Darien tenían una relación muy bonita pero, no habían llegado a más. Ella quería comprobar que Darien en verdad estaba interesado en ella y no solo en poseerla, pues aunque él era muy dulce y se portaba muy bien con ella, ella aun tenía sus sospechas. Feliz con su nuevo trabajo y de la relación que había empezado con él, trataba de hacerse a la idea de no verlo por largo tiempo. Pues él se iría de gira en muy poco tiempo con los demás chicos.

-hola amor ¿Cómo estás?

-extrañándote, extrañándote mi mágica y hermosa hada—dijo mientras jugaba con un lápiz en su escritorio—estoy aquí tratando de componer pero no puedo. El recuerdo de tus bellos ojos azules y tu hermoso cabello rubio suelto, no me deja hacer nada. Nada. ¿Nos podemos ver hoy?

-claro que si mi amor—dijo muy sonriente—también te extraño Darien, no sé si tanto como tú a mi pero…

-tú no puedes extrañarme tanto como yo a ti mi amor—dijo soltando el lápiz y sonriendo— ¿a qué horas sales? ¿Quieres que pase por ti?

-me parece bien amor—dijo organizando un portafolio de fotografías— ¿pasas por mí a las cinco? Estaré en recepción esperándote, muy ansiosamente esperándote.

-cuidado mi amor—dijo levantándose y tumbándose en la cama—cuidado con lo que me dices ¿sabes que puedo malinterpretar tus palabras mágica princesa? Puedo pensar lo que no es.

-¿así?—pregunto divertida— ¿y qué es lo que piensas? Anda, dime. Has despertado mi curiosidad.

-que tú me estas deseando tanto como yo a ti—le dijo mordiéndose el labio— ¿es así? ¿o yo soy solo un atrevido y he malinterpretado tus palabras?

-no llegues tarde y tendremos tiempo de malinterpretarnos todo lo que tú quieras—le dijo entre risillas.

-si fuera por mí—dijo muy emocionado y algo excitado—iría ya mismo por ti, en este preciso instante; pero como sé que no quieres problemas, esperare hasta la tarde. Hasta pronto mi amor, hasta muy pronto.

-hasta más tarde…chico del bosque.

-hasta muy pronto…mi bella y sensual hada.

Ambos con una estúpida sonrisa en el rostro, colgaron muy alegres. Ellos pero sobre todo Darien, empezaba a sentir una cálida sensación en su corazón que le era totalmente desconocida y que aunque le asustara, lo hacía sentir muy bien.

Al que no le iba muy bien que digamos, era a Andrew. Con varias noches en la misma rutina de beber y beber hasta perder el conocimiento, un día decidió hacerle caso a su amiga y arreglándose, fue a trabajar a la revista. Pensaba que tal vez el trabajo y charlar con ella, lo ayudaran a olvidar a Tania por fin.

-¡viniste!

-hola Lita ¿Cómo va todo por acá?

-pues bien, bien, tú ya sabes cómo es Rei—le dijo mientras le sonreía alegremente—ella es muy perfeccionista. Las cosas han marchado bien pero…no es lo mismo sin ti, ya sabes tú eres la autoridad.

-si claro—dijo sonriendo al ver como ella se sonrojaba y trataba de esquivar su mirada— ¿me acompañas a la oficina y me sigues contando? Llevo muchos días sin venir y no tengo idea de cómo van las cosas por aquí.

-pero Andrew, Rei te puede explicar mucho mejor que yo. ¿Por qué mejor no hablas con ella?

-porque para serte sincero—se le acerco y le dijo sonriendo—Rei da miedo. No sé como hace su novio para aguantársela, ella es muy inteligente pero, es muy brava ¡qué miedo!

-ay Andrew—dijo riendo con él mientras lo acompañaba a la oficina—en ese caso, te entiendo. Ven y te cuento entonces.

Ella entro con él a la oficina y cerrando la puerta, tomo asiento y empezó a contarle. Mientras ella le contaba que durante esas semanas en las que él había estado ausente habían tenido muchos artículos y buenas publicaciones, el estaba perdido en la belleza del escote de su blusa. El aunque estaba deprimido y sentía que no iba poder superar lo de Tania, seguía siendo un hombre y como ya llevaba tantos días sin tener intimidad pues…

-tengo que pensar en otra cosa—pensó preocupado y sin poder controlar su excitación—ah entonces ¿eso paso?

-si Andrew—dijo ella inocentemente sin darse cuenta de nada—hemos tenido mucho trabajo y las fotos que Serena ha tomado, han complementado muy bien los artículos.

-ah ¿la contrataron entonces?

-¡sí!—dijo emocionada—no sabes la alegría que me da por ella, es súper talentosa y en parte fue gracias a ti. Gracias Andrew.

-como dices ella es muy talentosa Lita, me alegra que le hayan dado un empleo fijo.

-oye ¿quieres ver mi último artículo? Lo traje ayer y lo puse en tu oficina pero ¿Qué raro? No lo veo por ningún lado.

-busca ahí—dijo señalando un estante alto—a veces para desocupar un poco el escritorio, ponen algunos documentos ahí.

-ah, ok—dijo levantándose—voy a buscarlo entonces. Me gustaría que me dijeras que tal.

Lita se levanto, ese día estaba usando una blusa verde esmeralda de botones semi transparente, falda larga de tubo negra, zapatos de tacón negro altos y su cabello como siempre en una coleta alta. Lita en verdad era una mujer hermosa y muy, muy atractiva. Ella se estiro lo que más pudo para alcanzar los documentos que estaban en lo más alto de ese estante, mientras ella luchaba por tratar de alcanzar esos papeles, él la veía. Pues aunque hacia un esfuerzo por no hacerlo, no podía dejar de observar su levantado y hermoso trasero.

Perplejo y sin apartar la vista, la recorría de arriba abajo. Apreciaba sus curvas, sus hermosas, delicadas y largas piernas pero sobre todo, su pronunciado trasero. Sin poderlo contener mas, se levanto, se hizo tras ella y golpeando su fuerte erección contra su trasero, le dijo al oído:

-¿sabías que eres hermosa? Hermosa y muy, muy provocativa.

-Andrew…. —suspiro mientras él estaba tras ella y acariciaba una de sus piernas con suavidad—no, no por favor. No hagas esto.

-¿no?—pregunto sonriente y subiendo su mano— ¿no te gusto? ¿No me deseas?

El la tomo por la cintura y la giro para que quedara frente a él, halándola hacia su pecho con fuerza, la tomo por la cola de caballo y la beso. Ella una vez más se dejo llevar por su apasionado beso. Mientras él la besaba con intensidad, empezaba a desabrocharse la camisa. Lita se detuvo e impidiendo que él se terminara de desabrochar la camisa, lo miro y le dijo con los labios rojos y muy sonrojada:

-no, esto no está bien.

-oh Lita—dijo tratando de besarla de nuevo—te deseo, te deseo mucho.

-ese es el problema Andrew, yo no solo te deseo—dijo mirándolo fijamente a los ojos—yo te amo. Mientras tú solo deseas mi cuerpo, yo deseo esto—dijo con una mano sobre su pecho y en su corazón—yo quiero tu corazón, quiero tu amor y ese en este momento—dijo besándolo en el pecho antes de abrocharle la camisa—está roto. No soy capaz de hacerme esto y hacerte esto a ti.

-Lita yo…-dijo confundido y desconcertado—perdóname por favor. No fue mi intención que… ¡ah! soy un tonto, perdóname por favor.

-no pasa nada—dijo sonriendo y terminando de abotonar su camisa—me alegra ver que estas mejor. Sé mejor que nadie por lo que estas pasando, lo sé. En verdad me alegra que hayas vuelto al trabajo y solo deseo para ti—dijo yendo hacia la puerta y viéndolo con amor—lo mejor de lo mejor, te lo mereces. Nos vemos después Andrew.

-Lita…

El quedo confundido, confundido y sorprendido por lo que había pasado con ella, tratando de recobrar la compostura volvió a su trabajo. Siendo para el muy difícil dejar de pensar en las pronunciadas y hermosas curvas de Lita, le era mucho más difícil apartar la mirada de amor que le había dado y lo que le había dicho. Más difícil fue, olvidar aquel cálido beso que le dio sobre su corazón. Sentándose y empezando a leer unos textos, decidió ocupar su mente con trabajo el resto del día.

Llegada la tarde, una bella rubia de ojos azules tomaba su bolso para bajar a recepción.

-¡hola mi amor!—dijo abrazándolo— ¡llegaste puntual!

-hola mi amor—dijo dándole un beso y abrazándola—claro que si, si tú me pides que vaya a Marte por agua, allá voy mi preciosa hada—luego tomándola de la mano le dijo— ¿nos vamos?

-si mi amor, vámonos.

Saliendo juntos y con las manos entrelazadas, subieron al auto de Darien. En el camino él le pregunto a donde quería ir, optando por un lugar despejado en donde se veía el atardecer y al que ella le encantaba ir, el manejo hasta allá.

-en verdad es muy lindo este lugar.

-sí, sí lo es—dijo tomándole fotos con el atardecer de fondo—me encanta este lugar. Siempre me hace soñar y olvidar.

- para ya de tomarme fotos mi amor—dijo tapando la lente de la cámara con una mano y riendo— ¿olvidar? ¿Olvidar que mi amor?

-la vida—dijo yendo junto a él—los problemas y las tragedias, son cosas muy duras de sobrellevar; por ejemplo mi amiga Mina, ella tuvo a su hijito, creyendo que lo había perdido, cayó en una profunda depresión. Por eso hice lo que hice, quería que por lo menos si no tenía el amor de su bebe, tuviera el amor de Yaten. Cuando por fin parecía que la vida le sonreía, mira, pierde a su padre y no solo eso, si no que descubre que su hijo vive y no sabe dónde está. Eso me duele—dijo con tristeza—me duele porque quiero muchísimo a Mina.

-oh mi hermosa hada encantada—dijo abrazándola—te entiendo pero no te deprimas. Las cosas de alguna forma o de otra, siempre se resuelven. Sin las tragedias, los seres humanos no aprendemos. Cuando nos caemos y nos levantamos de esos duros golpes que nos da la vida, nos hacemos más fuertes. Más sabios mi amor—dijo acercándose para darle un beso.

-sí, creo que tienes razón pero ¿Por qué? ¿Por qué le tienen que pasar ciertas cosas a personas que no lo merecen? Por ejemplo mi amiga Lita, ella ama a Andrew y sufre por verlo arruinarse por culpa de una mala mujer. Sufre porque lo ama y no puede estar a su lado, simplemente no entiendo y me duele que algunas de las personas a las que más quiero, sufran sin merecerlo.

-no creo que sea una cuestión de merecer o no mi amor—dijo frente a ella y mirándola a los ojos—es como leí alguna vez, "la felicidad no es un destino al que debes llegar, es la actitud con la que afrontas la vida" no te pongas triste y más bien dime ¿quieres tomar más fotos mi hada hermosa?

-sí pero juntos—dijo tomando la cámara para tomar fotos de ambos—quiero muchas fotos junto a ti talentoso y además "sabio" cantante—dijo riendo.

-¿Qué?—pregunto fingiendo ofensa—yo también leo hada del bosque.

-no lo dudo…chico del bosque.

Ambos muy abrazados y sonriendo, se tomaron muchas fotos con el atardecer tras de ellos. Serena que se sentía feliz a su lado, lo beso y tomo una foto mientras lo hacía. Enamorada e hipnotizada por la brisa, la belleza y la compañía de su novio, ya no podía hacer nada porque sin quererlo y sin buscarlo, le había entregado su corazón a ese atractivo pero peligroso cantante.

Mientras Serena se besaba y se abrazaba a Darien en la majestuosidad de un bello lugar que era testigo de lo que ella sentía por él, Lita se iba para su casa. Saliendo un poco más temprano de la revista, pensó que era lo mejor. Organizando su bolsa y un poco su falda, pensaba que lo mejor para ella era irse porque si él la buscaba de nuevo, le sería muy dificil resistirse a sus besos. Ella lo amaba pero además de eso, sentía un intenso deseo por estar con él. Por eso lo mejor para ella, era tomar distancia y no permitirle que se acercara tanto. Eso lastimaba su corazón y sobre todo, sus sentimientos.

-hola Rei ¿has visto a Lita?

-no, no Andrew—miro su reloj de mano—pero es normal, mira la hora. Son casi las siete de la noche, imagino que ya se fue para su casa. ¿La necesitas para algo urgente?

-no, no, no Rei—dijo yéndose—no es nada importante. Pero creo que tienes razón amiga, es tarde. Lo mejor es irnos ¿te llevo a tu casa?

-no, no Andrew gracias—dijo tomando su bolsa—mi novio viene por mí. Hoy vamos a salir ¿quieres venir con nosotros?

-no que va—dijo riendo—no me gusta estar de mas. Diviértete mucho Rei y ¡no pelees tanto con tu novio!

-no lo hare—dijo yéndose y riendo— ¡nos vemos mañana!

Andrew volvió a su oficina y tomando su chaqueta, pensó que lo mejor era irse para su casa. Pensó que al día siguiente, le pediría disculpas a Lita. Se sentía avergonzado con ella porque, primero no quería que ella pensara que él quería sacar ventaja de lo que ella sentía por él y segundo, en verdad le agradecía todo su apoyo y su sincera amistad en tan duros momentos.

El llego a su apartamento y total fue su sorpresa cuando….

-hola Andy, por fin llegas.

-¡Tania!—dijo muy sorprendido cuando la vio en ropa interior muy provocativa sentada en su sofá— ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?

-eso no importa mi amor—dijo levantándose y yendo hacia el—dime algo Andy ¿te gusta?—dijo tomándole una mano para que la acariciara—anda dime, yo se que clase de hombre eres. Sé que no puedes estar mucho tiempo sin una mujer, anda niégamelo.

Tania en verdad era una mujer hermosa, atractiva, sensual pero Andrew en ese momento, solo pudo recordar las palabras que Lita le había dicho esa mañana. En su mente se repetía y se repetía una y mil veces la misma frase acompañada por la mirada de amor sincera y transparente que ella le había dado cuando se lo dijo: "yo quiero tu corazón, quiero tu amor…"

-ay Tania—dijo riendo y quitando la mano de su pierna—estas equivocada. Lo que yo quería no era tu cuerpo, lo que yo quería era tu amor. Ahora que por fin lo he entendido—dijo poniéndole una chaqueta—va a ser mucho más fácil olvidarte. Te pido que te vayas y que por favor no regreses, con lo que paso te perdí la confianza y aunque me duela, me demostraste que no me amabas. Adiós Tania, te deseo suerte.

-pero Andrew—dijo aterrada— ¿es que no eres hombre o qué? ¿Cómo te atreves a rechazarme?

-yo no quiero solo sexo Tania—dijo muy alegre—yo quiero amor, quiero amor y eso tu no me lo puedes dar. Adiós—dijo abriéndole la puerta—mucha suerte en tu vida.

Ella totalmente ofendida porque creía que acostándose con el resolvería las cosas y volverían a estar juntos, no tuvo más opción que marcharse. Andrew se sentó en su sofá, con la mirada perdida pero con una gran sonrisa, sentía que había dado un gran paso. En aquel momento lo que más quería era verla, quería agradecerle porque una vez más, lo había ayudado. Se sentía más alegre, más libre, más feliz.

La noche había llegado, muchas cosas estaban pasando esa noche pero para Serena aun faltaban muchas más por pasar.

-me gusta mucho este lugar Darien, que bonito amor.

-me alegra que te guste mi cielo—dijo viendo una carta— ¿qué quieres comer?

-si te digo que a ti ¿no te molestas?—dijo con una risilla.

-para nada mi amor—dijo dándole una sensual sonrisa—para nada porque...—dijo acercándose a ella—también deseo lo mismo.

-mi amor—dijo acercándose para besarlo.

Darien y Serena se dieron un beso de puro y físico amor, pero lo que no sabían era que alguien en otra mesa los estaba observando.

-ah… ¿con que ese es tu novio maldita?

-¿de qué hablas Tania?

-de esa estúpida Midori—dijo señalando a Serena y a Darien—por culpa de esa estúpida y su amiga, Andy termino conmigo. Pero ya verás que eso no se va a quedar así, esa y su amiga, me las tienen que pagar.

-uy pero—dijo viendo con deseo a Darien—que novio tan divino tiene, si es de buenas ¡rico y famoso! Se ve que se quieren mucho amiga.

-si es verdad—dijo sonriendo perversamente—así es. Creo que ya se como me las va a pagar esta tonta. Ya verás tonta—dijo tomando su copa y riendo—ya verás.

Ellos compartieron su cena, muy sonrientes y enamorados no tenían idea de los planes de Tania. Ella que estaba equivocada y le era mucho más fácil culparlas a ellas por sus errores, planeaba hacerles mucho daño.

Darien pago la cuenta, subió al auto con Serena y después le pregunto con timidez:

-¿adónde ahora mi amor?

-¿a tu casa?

-¿sí?—pregunto con emoción— ¿estás segura?

-si mi amor, vamos.

Dando marcha al auto, se dirigió a un hotel. Pues en su casa estaban los demás y no quería que ella se sintiera incomoda. Ya en el hotel y a puerta cerrada…

-oh mi amor, princesa encantada…

-oh Darien—dijo mientras él la posaba en la cama—antes que nada, dime algo.

-¿Qué mi amor?—pregunto besándola sin descanso— ¿Qué quieres saber?

-¿Qué es eso que te falta? ¿Qué es lo que el dinero no te puede dar? Dímelo. Me gustaría saberlo.

El se sentó frente a ella, mirándola a los ojos y con profunda sinceridad, tomo sus manos y le dijo:

-amor, lo que me hacía falta era amor y eso ningún dinero lo puede comprar. Pero, desde que te conocí, creo que lo he encontrado. Te amo Serena, te amo y es la primera vez que me pasa.

-se que no debí pero—dijo mientras dos lagrimas rodaron por su mejilla—también te amo. No pude evitar enamorarme de ti, por eso…

El muy feliz por saber que ella sentía lo mismo por él, volvió a besarla. Su beso paso de tierno ha apasionado en muy poco tiempo. Cayendo sobre ella y besándola con amor y deseo, acariciaba su larga y suave pierna. Mientras la besaba, empezaba a desnudarla suave y lentamente. Excitado, acalorado, pero sobre todo enamorado por primera vez, se moría por perderse en su suave y encantada hada.

Estaban desnudos, excitados, acalorados y deseosos por poseerse el uno al otro pero el aun no lo hacía. Se había tomado el tiempo para disfrutar centímetro a centímetro cada parte de su piel, cada gemido, cada suspiro. Estaba extasiado, perdido entre sus ojos pero sobre todo enamorado, muy enamorado. Busco protección y se preparo para entrar en ella, lo hizo suave y lentamente pero su quejido, lo saco de su ensueño.

-¿Qué paso mi amor?

-eh….yo…-dijo inmóvil y temblando—yo…

-ay por Dios—dijo viendo hacia abajo— ¿virgen? ¿Eras virgen?—dijo inmóvil sobre ella— ¿Por qué no me lo dijiste mi amor?

-tú eres un hombre experimentado y yo pues….

-tú eres mi amor—dijo besándola con ternura—mi vida. Te amo mi amor, te amo. ¿Te duele mucho?

-pues….ya no tanto. ¿Puedes hacerlo suave?

El asintió con la cabeza, besándola y acariciándola, espero a que ella se acostumbrara a él. Completamente asustado porque era la primera vez que le pasaba, se sentía orgulloso. Feliz, se sentía feliz y orgulloso de que ella lo amara y le hubiera permitido ser el primer hombre en su vida.

Pasados algunos minutos de estar sobre ella embistiéndola con amor, con cariño, pasión y locura, quería dejarse ir. Ella halaba su cabello, acariciaba su espalda y en un momento beso su tatuaje y le dijo:

-tu…estas tatuado en mi alma, en mi cuerpo y en mi corazón. Te amo.

-y yo a ti….

Incrementando el ritmo de su embestida y feliz por sus palabras de amor, se dejo ir cuando ella lo hizo también. Siendo uno de los mejores y más prolongados orgasmos que hubiera tenido en su vida, se sentía extraño. Extraño porque nunca había sentido algo como eso antes, si había tenido mucho sexo pero nunca, había hecho el amor hasta esa noche.

-te….te amo Serena, te amo. Te amo mi mágica y hermosa hada.

-mi amor…-dijo con una sonrisa de satisfacción—te amo mi ebrio y hermoso chico del bosque, te adoro.

Saliendo de ella con delicadeza después de haber sentido una de las mejores sensaciones de su vida, se abrazo a su bella y desnuda espalda para dormir toda la noche abrazado a ella.

Mientras una bella pareja de enamorados dormían abrazados después de haber hecho el amor, Lita decía en su casa caminando hacia la puerta y muy molesta:

-no sé cuantas veces les tengo que decir a estos niños que…

-hola Lita ¿Cómo estás?

-¡Andrew!—dijo con ojos como platos— ¿Qué haces aquí? ¿Paso algo en la revista o…?

-no, no paso nada—dijo sonriendo y abrazándola— ¡gracias! Gracias Lita, no sabes cuánto me has ayudado.

-¿yo?—pregunto confundida— ¿Qué hice? ¿No me digas que me gane el pulitzer a la mejor periodista del año y yo ni idea?

-ay Lita—dijo riendo con ella—no, no es eso. Tu tenias razón, lo que yo quiero no es sexo. Lo que yo quiero es amor, amor Lita. Vine porque quería disculparme contigo, no debí…

-ni lo digas—dijo tapando su boca—te entiendo. Entiendo mejor de lo que crees, no debiste haber venido hasta aquí solo para eso. Pudiste habérmelo dicho mañana en la oficina.

-es que me moría por verte, por agradecerte—luego dijo mas serio— ¿adivina quien estaba en mi casa esperándome?

-¡no! ¿No me digas que…?

-sí, ella—dijo riendo—oye ¿vamos y nos tomamos algo? me gustaría contarte todo lo que paso.

-pues ya que me caíste de sorpresa y me muero por saber…—dijo riendo—voy por mi bolsa, no tardo.

Lita fue por su bolsa y salió al instante, mientras cerraba con llave su casa él le dijo riendo sin parar:

-¿Qué pensabas hacer si era uno de esos niños molestando?

-cogerlo de las orejas y llevarlo con sus papas—dijo riendo mientras subía a su auto.

-y yo que me quejaba de Rei—dijo encendiendo el auto—que miedo das Lita. No solo bella, inteligente y noble, sino también peligrosa. Cada vez me gustas más.

-Andrew—dijo sonrojada—eres un exagerado. Nadie le puede ganar a Rei Hino, ese puesto es solo de ella. Mejor cuéntame ¿Qué paso con Tania?

-no pues, llegue a mi casa y….

Mientras conducía hacia un bar para compartir con una de sus pocas amigas y contarle orgulloso su gran logro de esa noche, Lita se hacía cada vez mas ilusiones con ese bello rubio que había sufrido tanto por amor.