Debo hacer una aclaración algo tonta. Había posteado este capítulo convencida de que era el correcto y luego me fui a la playa, en donde no tengo internet, el asunto es que volví y fuera de sorprenderme por los "millones" de reviews, me di cuenta de que había posteado el word equivocado. Este, el que está a continuación es el correcto. 2 mil palabras más, casi. Aunque si les da pereza re leerlo, en el fondo es lo mismo.
Capitulo dedicado a Sasha545, a ver si es que esto le motiva a actualizar Team Seven.
XII
Neji estaba cansado y a esas alturas era más que evidente. Sus pasos, siempre enérgicos y continuos se habían vuelto erráticos y torpes. Al principio creyó que cada tropiezo solo había sido un pequeño accidente, pero cuando se repitió por cuarta vez Sasuke llegó a esa simple conclusión; el Hyuuga estaba cansado y era natural. Como actual líder de aquél desvencijado equipo y siendo quién en mejor forma se encontraba, una vez se decidió que el estado de la peli rosa les permitía avanzar, había tomado como propia la tarea de cargar a una febril Sakura que cada cuanto gemía de dolor y lloraba sin abrir los ojos, para luego volver a la oscuridad de la inconsciencia y susurrar palabras sin sentido.
Sasuke la había escuchado claramente llamar entre lágrimas a su madre así como a él e incluso a Naruto, todos los nombres que salieron de sus pálidos labios era ella, su compañera pidiendo ayuda sin obtener respuesta.
Se había ofrecido a ser él quién la cargara parte del camino, pero Neji se negó.
— Hasta estado luchando por más de una semana Uchiha, tienes que recuperarte — dijo sin admisión a réplica. Sasuke supo que su antiguo yo habría reclamado sobre su posición en el equipo, se habría quejado argumentando que era tan capaz como el Hyuuga de cargarla y mantener el paso.
"Pero ya no soy un mocoso caprichoso"
Él conocía muy bien las reglas de la guerra y una de las principales era obedecer a su líder de equipo. Y, aún cuando Neji no había sido designado por nadie para ello, era lógico que solo asumió el mando cuando el equipo compuesto por ambos primos más Sakura llegara a rescatarlo.
Por otro lado, era importante mantener a su compañera en reposo, por lo que; bajo seria recomendación de Hinata cada cierta cantidad de horas se detenían, para ellos mismos recuperar el aliento y para que la Hyuuga pudiera encargarse de regular el chakra de Sakura, así como tratar la terrible herida de su pierna.
— ¿Huele? — preguntó Neji la tercera vez que decidieron descansar. Hinata se acercó suavemente y aspiró para aliviada negar. Aún así era claro como es que el borde de la herida estaba tornándose oscura.
— Si nos tardamos mucho, Sakura-san podría perder su pierna — era algo que todos sabían. Solo que un gemido de Haruno bastó para que Hinata volviera a centrarse en bajar su fiebre y tratar su herida.
Habían sido horas tensas, en donde fuera de la preocupación por Sakura estaba la constante amenaza de que Suigetsu apareciera en cualquier momento.
De hecho Sasuke estaba seguro de que se ocultaba en el lago y, para su maldita suerte, no podían alejarse mucho de este ya que era el único proveedor de agua fresca para tratar a Sakura y para mantenerlos a ellos hidratados.
Sin mencionar que Hinata no le había dirigido la palabra desde que la dejara anonadada después de besarla.
No se arrepentía, mucho peor habría sido ir nuevamente a la batalla, esta vez para no volver, sin haberle dicho sus sentimientos. Y si bien, era claro que habría sido el hombre más feliz si ella le hubiera correspondido, ahora era asunto de ella el que hacer con esos sentimientos.
"No me haré ilusiones, ella ama a Naruto"
Era un tema que casi nunca había salido entre ellos. Sin embargo todo el mundo lo sabía. Siempre había sido así.
Por otro lado, no estaba ahí para exigirle nada a ella. El hecho de declarar sus sentimientos iba de la mano con estar tranquilo consigo mismo. La, tan ansiada, paz mental le estaba rozando su alma y por ello se sentía muy agradecido. Incluso a pesar de las circunstancias en las cuales se encontraban.
De momento su atención, forzosamente, estaba desviada hacia Sakura. Por lo que, si notaba que Hinata parecía distante, su trato hacia ella era completamente normal y sosegado. Lo mejor había sido que la Hyuuga lo entendió y dentro de su nerviosismo y dudas también lo trataba con la mayor calma posible. Solo que él estaba mucho más acostumbrado a mantenerse impasible. Por otro lado, quería imprimir toda la calma posible a la compleja situación por la cual atravesaban. Actualmente, se encontraban bajo mucha presión y él no sabía como reaccionarían ambos Hyuugas cuando las cosas se complicaran.
"Aunque, si tenemos suerte, saldremos de este bosque sin que nada ocurra"
Era una vaga esperanza, por lo era.
Esa noche, tan calmada como todas las anteriores, le correspondió la primera guardia. Se lamentó de no poder apreciar su entorno. Las últimas dos semanas el atardecer y la oscuridad habían sido especialmente hermosos, desde el día en que el mundo exterior fuera de la aldea le pareció demasiado extenso para poder apreciar su total belleza. Los primeros días de esa misión; acampando junto a Hinata y el resto habían sido los más placenteros desde su "regreso". Y todas las noches que demoraron en llegar a su objetivo, le parecieron demasiado abrumadoras para siquiera comprenderlas, le hicieron sentirse pequeño e insignificante.
Pero no importaba, al menos, no a él. Comprendiendo su pequeñez, consideró que todo obraba no de acuerdo al destino, o a un plan pre concebido por alguna deidad, eran todos ellos demasiado ínfimos para importarle a alguien o a algo más. Estaban ellos, a solas en medio del todo. Y aún así, por muy desolador que pareciera, se habían encontrado. Él a Hinata, Naruto a Sakura. Aún a pesar de la soledad en medio del universo, estaban unidos, juntos. Luchando por una vaga esperanza, por creer que el día siguiente sería mejor que el presente. Para entender y aprender.
Volvió la vista hacia sus compañeros, Neji también observaba al cielo, quizás buscando a su enemigo, o perdido en las mismas cavilaciones que él. Hinata y Sakura descansaban, pero aún así, el auto proclamado capitán del equipo era quién se encontraba listo para respaldarle en caso de recibir un ataque sorpresa. Ya cerca de él y ya en varias ocasiones Sasuke supo que estaba atento a su alrededor.
Con las chicas era un poco más complejo, puesto que cada vez que Hinata restituía el chakra de Sakura quedaba agotada y tenía que continuar ya fuera la caminata o tratando sus heridas. Lo que, en cierto sentido, había estabilizado a la Haruno que continuaba con fiebre, aunque sus delirios se redujeran. Por lo tanto, cuando Sakura finalmente dormía en paz Hinata continuaba con su vigilia y esa noche cuando las observó vio que la Hyuuga, perdida en un cansado sueño acunaba a Sakura mientras con su mano izquierda regulaba el curso de chakra sobre la pierna herida, la cual no lucía tan mal como los días anteriores.
Se imagino que sobre Haruno estaba actuando como lo hiciera con él, cuando su poder se desatara sin poder controlarlo. ¿Podría regenerar sus tejidos si se lo proponía? lo más seguro es que estuviera reconstruyéndolos a base de chakra con la intención de que siguiera irrigando sangre y así evitar alguna posible necrosis. Quizás hacía lo mismo con el hueso.
De pronto se sintió superficial, era tanto lo que se podía construir con el buen uso de su poder. No podía entender como es que durante tanto tiempo solo se dedicara a destruir, a tener más solo para asesinar. El egoísmo lo reclamó, tanto tiempo buscando venganza, creyendo que aquello le traería paz para entender que al final solo él mismo podía curarse, solo él podía salir adelante dejando atrás sus demonios. No le quitaba méritos a lo que Hinata había hecho con él y si ella lo amara y estuviera en su vida, tendría la fuerza suficiente como para dejar su pasado donde correspondía. Pero, al fin de cuentas, a esas alturas daba lo mismo. Al final y solo cuando todo eso terminara, sabría si es que en verdad podría hacer algo para corregir todo sus errores o, en su defecto, sacrificar todo de una vez para que ellos salieran con vida.
Y era cierto. Sasuke, que nunca le temió a la muerte había visto como sus valores se desmoronaban al saber que Hinata estaba cerca. Sin embargo, ya habiéndolo pensado, sintiendo aquél alivio y alegría de verla una vez más. Sabía, estaba seguro de que podría hacerlo por ella, también por Sakura e incluso por Neji. Él ya había vivido mucho más de lo que le correspondía. En cambio ellos; sus antiguos y nuevo compañeros merecían otra oportunidad. Y si estaba en sus manos dársela no lo dudaría.
No fue un golpe, ni un azote, siquiera un cambio en el aire que le advirtiera sobre lo que les esperaba a continuación. Nuevamente fue su pérdida de práctica y forma lo que le traicionó y, en síntesis, ayudó a que fueran sorprendidos. No había cabeceado, siquiera parpadeado, no se había distraído y menos dejar de lado su guardia. Era solo que el suelo, de pronto era demasiado húmedo para esa estación. Y si bien, el lago se mantenía cerca, estaban a los suficientes metros para que el suelo, la tierra y su entorno estuviera seco.
Además era perceptible el chakra, por muy sutil que la técnica fuera. Podía sentirlo, el problema radicaba en que había sido demasiado tarde. Cuando se levantó, su pie se hundió en medio de la oscuridad. Estaba húmedo, helado y se había deformado para, lentamente, atraparle por los talones. Sin embargo, en su entorno solo había quietud, el ruido de los insectos en la noche y el lago que seguía meciéndose con la tranquilidad que antecede a la tormenta. Por lo que él mismo considero que si estaba cayendo en una trampa, lo haría de la manera más silenciosa, una que no permitiera a su enemigo saber que había caído.
— Neji... — susurró, solo que al voltear, esta ya se había cubierto, por lo tanto caminaba sobre aquél fango que lo tragaba con absoluta tranquilidad.
Actuando igual que él, el Hyuuga corrió hacia su posición para tratar de ayudarle a salir de aquél improvisado pantano.
— ¿Hinata, las chicas? — preguntó, mientras ambos luchaban para no evidenciarse.
— Están en terreno alto, he podido ver cuanto se ha usado para hacer esta técnica cuando la he sentido, cubre todo el lago, por lo que se limita en tierra firme, las chicas están fuera de su límite — más tranquilos Sasuke y Neji, liberaron uno de los pies del Uchiha para luego continuar con el otro — Esta acá... ¿Puedes luchar? — preguntó su líder de equipo.
Lo cierto es que no lo sabía, pero no le daría esa respuesta.
— Si — Neji asintió.
— Aún así lo primordial es mantener el sigilo — esta vez fue el turno de Sasuke asentir — quizás podamos subir a un terreno que nos permita huir, en las circunstancias en que nos encontramos, lo mejor es tratar de ir directo a Konoha.
— Sakura podría no aguantar — Neji volvió a asentir.
— Es posible — dijo liberando su otro pie —pero de huir de inmediato sin detenernos, en el peor de los casos Haruno-san solo perderá su pierna, en nuestras condiciones luchar podría costarnos a alguno de nosotros la vida — Sasuke no pudo evitar sentirse tocado por ello.
El plan de Neji, a todas luces, establecía que él también debía ser salvado.
En tanto, ambos pudieron notar como es que el improvisado pantano comenzaba a tragarse los troncos caídos y rocas a su alrrededor. Junto con ello un incomodo silencio los rodeo, siquiera el lago se movía.
— Se está tragando todo — afirmó, era claro que los insectos o se habían alejado del lugar, o habían sido devorados igualmente.
Neji activó su Byakugan y Sasuke copiándole llamó chakra a sus pies para pasar por sobre el fango que amenazaba con llevárselo.
— Baja tu rango — ordenó Neji, sin dejar de susurrar — ahora estamos expuestos.
Ambos saltaron al refugio que le daban las sombras de los árboles, a penas se encontraron con el linde del bosque que les permitía escalar sobre sus gruesos troncos, comenzaron a avanzar sin dejar de esconderse.
Angustiado por el silencio y la tensión; Sasuke esperaba que en cualquier momento la sombra pálida de Hinata se hiciera presente frente a él, cargando a Sakura a sus espaldas. No había podido sentir a ninguna de las chicas, y solo las palabras de Neji le habían, en parte, tranquilizado. Sin embargo, ver solo troncos y sombras le estaba sacando de quicio, era como jugar con su vista y habilidades, y ya sabía él que ambas le estaban fallando.
Y solo en ese momento, cuando la duda comenzaba a susurrarle que volviera sobre sus pasos, vino la explosión de un conocido chakra, tal cual como lo habían supuesto, desde el lago.
Ambos se detuvieron, voltearon y vieron como es que las aguas danzaban de manera fantasmal elevándose hacia la luna como si buscaran alcanzarla. Por supuesto que nada de sobrenatural había en ello, solo un dominio de chakra muy poderoso y, claramente, la energía de un antiguo aliado que sin problema alguno se evidenciaba frente a ellos.
"Justo cuando no valemos nada"
Una silbido agudo inundó el lugar y a lo lejos en medio de las aguas su antiguo compañero, como jamás le viera, sujetando a una desvanecida Sakura del cuello.
"¡Hinata!"
Y sin meditarlo en lo absoluto, Sasuke fue por su compañera. Consiente de que lo hacia tanto por ella, como por el temor de que para arrancarle a Sakura de los brazos, a Hinata, en el mejor de los casos se los rompieron.
— ¡Mierda! — exclamó Neji saltando tras él y cayéndole encima con la fuerza de una montaña. No pasó mucho para que Sasuke entendiera que le había cubierto la boca y que con su brazo libre le torcía el de su chidori hacía atrás.
"¡¿Que mierdas le pasa?¡ ¡¿Suéltame de una vez?!"
— No seas estúpido, no le cedas ventaja — ordenó Neji mientras forcejeaba con él — Si vamos sin mediar un plan matara a Sakura y a Hinata-sama, y tal vez a nosotros — dijo sin soltarle, algo que claramente era obvio, puesto que aún así Sasuke forcejeaba por liberarse y atacar — no me interesa que me cuestionen ahora, así que solo obedecerás — Sasuke trato de morder la mano que le cubría la boca.
— ¡Vamos, vamos! — dijo Suigetsu — me cuesta sostener a esta vaca con un solo brazo — dijo entre risas — aunque el efecto dramático sirve — dirigió entonces la vista hacia ellos — sé que están ahí, puedo sentir la peste de un traidor a lo lejos — la luna se reflejaba sobre Hozuki y Sakura haciéndolos parecer espíritus pálidos y brillantes, en donde solo se podía saber quien era ella por la gruesa mancha de sangre de su pierna y quién era el por el largo espadón que sujetaba con su otra mano.
"Kubikiriböchö"
Como si no fuera suficiente, traía consigo una de las espadas legendarias de la Niebla. Sasuke los observó y notó como es que su resistencia cedía, Neji tenía razón. Se encontraban en desventaja y era preciso igualar las condiciones.
Cuando el Hyuuga sintió que su compañero dejaba de forcejear, procedió a dictar sus órdenes.
Se había sentido tan tranquila y a gusto, aunque su cabeza constantemente le decía que era algo temporal puesto que estaban en medio de una batalla o, al menos, ese era su último recuerdo consiente. Sin embargo, estos le parecían demasiado vagos y no le resultaba posible distinguir si eran ciertos o no.
Primero fue una fuerte punzada en la cabeza y alguien, también muy fuerte que quiso arrancarle su pierna.
"Que idiota, desde luego que era ese sujeto... Yuugo"
Luego el vacío y entonces la presión sobre su pecho no le había dejado respirar; las imágenes de su vida se sucedieron con fuerza y una voz en su cabeza le decía una y otra vez.
"Sasuke... eres un idiota" como si fuera el eco, o un recuerdo de algo que había ocurrido hace muchos años.
"¿Había ocurrido de verdad?"
No lo sabía, quizás su cabeza ya le fallaba; debía de estar vieja y anciana. Ya que en sus memorias Sasuke se había ido de la aldea para no volver y los hijos de Naruto la visitaban todos los días. Niños de cabelleras brillantes y ojos soñadores que la consentían por ser su tía preferida. Los veía alejarse por una estrecha puerta que era la entrada a su hogar, el que estaba lleno de sombras frescas que aliviaban el dolor de su pierna, el calor de su cuerpo. Y un aroma, un olor a sudor, tierra y menta se colaba en su fosas nasales, recordándole al hombre que amó y que no existía más.
"¿Quién es?"
Alguien que le llevaba a cuestas y le susurraba palabras tranquilizadoras en medio de sus pesadillas; ahí los veía a todos; Sasuke había perdido sus ojos y Naruto su corazón. Sus padres había caído en medio de las llamas, en medio de los escombros que fue su hogar cuando Konoha fue arrasada. Y ella lloraba y los llamaba, entonces una mano áspera y sosegada le tocaba la frente, las mejillas y el olor a menta inundaba su cabeza.
"Tranquila" le decía "tranquila... ya llegaremos"
Y el cuerpo a su lado era tibio y fuerte, la sostenía con seguridad cada vez que Konoha era arrasada, cada vez que veía los cadáveres calcinados y a los niños heridos y sangrando. Cada vez que sus padres, compañeros y amigos morían.
"¿Donde llegaremos?" quería preguntar pero la garganta le ardía como la cabeza y entonces, en medio de todo ello una voz tarareaba para calmarla. Y ella sabía quién era, su chakra se lo decía. Calmaba el dolor de su pierna y la fiebre de su cuerpo.
"Eres muy fuerte Sakura-san, Naruto-kun nos espera"
"¿Naruto, donde esta? ¿Donde están sus hijos?"
Y cada vez que volvía a su hogar, el olor a sudor, tierra y menta la envolvía. Sentía como es que el chakra de él subía por su pecho al son del corazón en el cual apoyaba su rostro. Podía ver como le entregaba parte de su energía, como es que se acomodaba entre sus piernas y la cargaba como si fuera un bebe. Y entonces ella se sentía en paz.
"¿Como puede ser Neji?"
Lo sabía porque su cabeza se lo decía. Y sabía que era él porque junto a Hinata habían formado el equipo que buscaría a Sasuke. Aunque todo se había complicado. Y era solo... era solo, que había tanta calma y fuerza y tranquilidad y paz en su energía, en el chakra que a escondidas compartía con ella cada vez que la cargaba, como es que le susurraba palabras de aliento para no dejarla caer.
Y podía sentir también a Hinata, como es que la arrullaba para tranquilizarla de noche, como es que sus cuidados terminaron alejando las pesadillas y las alucinaciones.
"Todo terminara pronto"
Se decía cada vez que su pierna la torturaba con dolor, aliviada de sentir como es que su compañera le inyectaba su energía. Y sentía que se recuperaba y que podía volver a despertar, a moverse. A ser útil.
"Me están esperando, me necesitan"
Entonces su entorno se aceleró, Hinata la cargó sobre su espalda dañando su pierna y comenzando a correr.
— Hina... ¿Hinata-chan?— alcanzó a decir, antes de que desde el suelo una sombra se abalanzara sobre ambas para golpearlas y separalas.
— ¡Har... — y Hinata enmudeció.
Parpadeó un par de veces, confortada de verse rodeada por una fresca humedad que le calmaba el dolor y la fiebre, sobre ella el cielo estrellado y brillante por la luna le daba la bienvenida a la conciencia. Parpadeó un par de veces y miró la luna; se veía tan cerca y brillante.
"¿Donde estoy, donde están todos?"
Su pierna dolía, pero el resto de su cuerpo se sentía tan bien.
"Neji ¿donde estás?"
Y entonces la sombra de un muchacho sonriendo, apagó todo el paisaje.
— Tu serás la primera — dijo. Y Sakura se quedó observando su sonrisa, sus dientes; tan grandes, tantos y tan fuertes.
Le apretaba el cuello, lo suficientemente fuerte como para dificultarle la respiración pero con toda la intención de mantenerla con vida. Era un tipo de tortura; él sabía lo que hacía y para Sakura, ahora completamente consiente de su situación, era obvio.
"Que estúpida soy, recuperar la conciencia para que este imbécil me noqueara de un solo golpe"
El muy bastardo siquiera había tenido consideración por su estado. La pierna le ardía así como el cuerpo, la cabeza y su pecho. El infeliz que la sujetaba obviamente no era capaz de reconocerla, aunque en su estado difícilmente alguien podría hacerlo, era el problema de vivir en un mundo tan hostil y lleno de hombres poderosos, nunca esperaban mucho de chicas como ella, y eso los hacía creer que obviamente podían con ella. Y esa idea le estaba cabreando mucho.
"Ya verá, ya verán todos"
Sin embargo, ya con anterioridad Tsunade le había dicho que mientras no se forjara un nombre, debía usar aquél continuo menosprecio por su genero a su favor.
"Que no te vean venir, que crean que pueden contigo, que no te consideren"
— ¡Vamos, vamos! me cuesta sostener a esta vaca con un solo brazo, aunque el efecto dramático sirve — estaba hecho ese imbécil no sabía lo que le esperaba y, claramente, no imaginaba como es que ella reaccionaria — sé que están ahí, puedo sentir la peste de un traidor a lo lejos.
"Deja que se regodeen, deja que se vanaglorien sobre ti, solo entonces y de un movimiento a la vez"
Sakura alzó su mano izquierda y sin abrir los ojos presionó la muñeca de su captor imprimiendo toda la fuerza que su cuerpo le permitía; le vio abrir la boca con la intención de decir algo pero Suigetsu se interrumpió para girar hacia ella.
— Despertaste... — dijo con tono casual, como si toda la fuerza que ejercía sobre él, con la intención de que le soltara, no le afectara en lo mínimo — supongo que te harto el papel de damisela en peligro.
"¿Damisela en peligro?"
Por supuesto que no lo era, ella no era rescatada, ella había ido ahí con la intención de rescatar.
"De un movimiento a la vez, debes aplastarlos"
Fue cuando lo hizo, se balanceó lo suficiente como para obligar a ese sujeto a acercarla y la forma en que demudo su rostro fue un poema para sus ojos. Lo mismo cuando este se contorsionó en sorpresa al recibir de parte de ella, la "damisela en peligro" el golpe que le desencajó el codo en una dirección completamente opuesta a la natural.
—¡Zorra de mierda! — exclamó Suigetsu cuando la soltó. No había problema para ella, caer al agua era lo que menos le preocupaba en aquél momento. Sin embargo, fue el agua la que acudió a ella para encerrarla en una burbuja que en un dos por tres comenzó a ahogarla.
"Mierda, de nuevo no"
— ¡Mi brazo!, ¡mi brazo zorra estúpida! — aullaba Suigetsu, sacudiéndolo desesperado.
Un remolino se alzó desde el lago y un Suigetsu muy cabreado lo hizo alcanzar la mayor altura posible para dirigirlo hacia la ninja de cabello rosa.
— Te lo buscaste maldita zorra — dijo ya mucho más calmado, a medida que el agua iba corrigiendo su brazo así como aliviando el dolor.
De pronto la parte más delgada del remolino de agua comenzó a brillar y se volvió más pesada indicando que había cambiado su estado más sólido: hielo pesado y fuerte dirigido al centro de aquella burbuja buscando, claramente, partirla en dos junto a la muchacha que yacía dentro.
Suigetsu quedó maravillado ante su obra, tanto que en ningún momento esperó que aquella perfección de sus técnicas de combate se convirtiera en escarcha; escarcha tan fina que se disperso con la misma delicadeza en que lo hacía la nieve sobre una fogata. Siquiera algún trozo que cayera al lago provocando pequeños anillos, nada.
Su gran técnica de ataque había quedado reducida, literalmente, a polvo.
Y en cuanto el movimiento se detuvo, sin aviso alguno, la burbuja se rompió devolviendo el agua al lago. Aquello último pudo verlo, como es que un sujeto rompía de una fuerte patada la cárcel de la zorra que le rompiera el brazo. Y era más que seguro, que algún tipo de técnica de combate, había destrozado su ataque.
No se preocupó, estaban en su elemento;
— Impresionante — dijo.
Cuando el escenario pudo aclararse los vio. La zorra esa era sostenida por el imbécil que creía que podían enfrentarlo ahí. Debía darles crédito, los shinobis de Konoha eran de cuidado.
Mejor, más diversión para él.
— Los mataré lento — adelantó — aunque si me dicen donde se encuentra el Uchiha, tal vez lo haga rápido ¿Trato? —
Neji le observó con atención. Por como había dominado el elemento agua, él y Sakura, claramente se encontraban en desventaja.
Bajó la vista hacia su compañera, Sakura aún tosía, sin embargo se le veía muy repuesta.
— ¿Como esta tu pierna? — preguntó serio, volviendo la vista hacia su enemigo.
— Bien — contestó ella, Neji no necesito ver para saber que con chakra, Sakura había fijado el hueso y los tejidos; no debería sorprenderle hasta donde sabía era la ninja médico más capacitada de toda Konoha — ¿Donde está Sasuke? — le preguntó.
— Ha ido por Hinata — solo entonces ella pareció recordarlo, la había escuchado hablarle cuando repentinamente guardó silencio.
— Él nos atacó — dijo.
— Lo sabemos — contestó seco, en un gesto que contradijo a la muchacha.
"¿En serio era él?"
Cualquier pregunta o reclamo que pudiera hacer en aquel momento paso al olvido cuando, nuevamente, el lago se movió en pos de ellos.
— Prepárate — ordenó Neji y, nuevamente, Sakura se sintió contrariada ella sabía que debía estar preparada todo el tiempo. Pero no era una niña y siendo el Hyuuga el capitán del equipo no pudo menos que contestar:
— Ya lo estoy.
Si bien el cansancio había acompañado sus días y horas, ella sabía que, en comparación al resto de su equipo, su malestar era mínimo. Por lo que haciendo el mejor esfuerzo esos días, se había concentrado en no dejar que nada la afectara; Sakura y su equipo la necesitaban para mejorar, para estar en guardia y combatir de ser necesario.
Y estuvo todos esos días pidiendo a sus ancestros por que la batalla no los alcanzara. No porque ella temiera, sino porque temía que algo le ocurriera a Sakura, y en menor medida a Sasuke o a Neji. Después de todo ellos podía defenderse mucho mejor de lo que ella podría defender a la Haruno. Por lo mismo se llenó de frustración cuando se vio atrapada en medio de aquellas sombras frías y espesas que buscaban devorarla.
Preocupada de lo que pudiera ocurrir con Sakura, asustada por la suerte de Neji y Sasuke más la suya propia, su cabeza no trabajó de la mejor manera en aquellos minutos en los cuales se vio encerrada en aquél oscuro vacío. Había sido un ataque tan repentino que su cabeza se bloqueo temporalmente y tal cual su entorno, estaba en completa oscuridad.
Ya cuando logró calmarse y entender su situación comenzó a analizar sus posibilidades. No era como si estuviera en el aire, de hecho todo su entorno parecía presionarla de un lado a otro, la textura de su encierro era la del lodo y no fue difícil para ella entender que fuera cual fuera el jutsu del que era víctima, este la estaba hundiendo en la tierra.
Apretó su mano con la única intención de encontrar algún tope dentro de toda aquella oscuridad, algo que le permitiera impulsarse hacia arriba, pero en cuanto creyó que este la soportaría la tierra resbaló en sus manos haciéndola hundirse un poco más.
"Esto es un pantano"
De ser así, moverse era la peor opción. Pero de todas maneras no se le ocurría nada más para poder salir de ahí.
"Concéntrate, no respires, no abras la boca. Debes salir de aquí; Haruno-san y Neji -nisan te necesitan, Sasuke-kun..."
"Sasuke-kun..."
Y en el peor lugar posible, su cabeza la llevó al momento en que él la besó. Y en la peor situación posible su cabeza la llevó a todos aquellos momentos que ambos compartieron; desde la primera palabra que cruzaron al tiempo en el cual su clan debió sellarlo, a cuando volvieron a encontrarse en la re construcción del distrito Uchiha; ¿Habría comenzado todo ahí? era realmente estúpido preocuparse por esas cosas ahí, en ese lugar, en ese momento pero su cabeza no le daba tregua.
¿Sería acaso que moriría y era este su túnel hacia otra vida? le parecía improbable puesto que estaba tranquila. No sentía que el aire se acabara, o que sus movimientos estuvieran realmente limitados. De hecho se sentía bastante bien, cansada y sorprendida pero nada más. No tenía una herida letal, y viéndolo seriamente estaba en condiciones incluso de luchar.
¿Porque solo entonces Sasuke? porque había sido el único que se metiera en su cabeza en ese momento. Que tontería era obvio que se trataba de la confesión y del beso que le robó. Además después de eso se había comportado como si nada ocurriera, obviando olimpicamente los nervios que se apoderaban de ella cada vez que le hablara.
No había razón para actuar de esa manera. Y ella lo sabía.
"Claro que lo sé ¿Porque me preocupa esto ahora? debo concentrarme en como salir de acá, en como socorrer a mis amigos"
Pero de inmediato su cabeza le dijo que su forma de aceptar la declaración de Sasuke había sido demasiado pasiva. Demasiado permisiva. Quizás por ello la besó.
"Debí haberle contestado"
Pero con el pasar de las horas, se convenció de que no era la mejor opción. Y no es porque ella tuviera una opinión muy elevada de sí misma. Pero era claro que la confesión de Sasuke era mucho más que la sola expresión de algo que pasaba por su cabeza. Después de todo no había que conocerlo demasiado para saber de que se trataba de una persona reservada y fría, por lo mismo, el que declarara aquello era señal inequívoca de que sus sentimientos eran fuertes, profundos y serios.
Haberle contestado de inmediato habría sido lo más considerado, aunque de ser negativa su respuesta podría haberlo orillado a no temer a la muerte, puesto que sus sentimientos hacia él era muy, muy diferentes.
"Por supuesto que era una respuesta negativa yo amo a Na..."
Se cortó de inmediato. Eso era algo que hace mucho no ocupaba su cabeza, y le sorprendió que tampoco lo hiciera en su corazón.
Con algo de tristeza lo entendió:
"Creí que siempre lo haría... aún si, aún si él no"
Dejó aquellos pensamientos de lado. Era tonto deprimirse por algo que a esas alturas era tan obvio y lógico. No era la primera mujer de la historia que era rechazada por alguien mejor. Naruto amaba y siempre había amado a Sakura, así como ella lo hiciera con él.
Además... ¡NO ERA EL MOMENTO DE PREOCUPARSE DE ELLO!
"Hinata tonta, tú equipo te necesita, Haruno-san, Neji-nisan, Sasuke-kun..."
Y de nuevo su cabeza la traicionó. Sasuke Uchiha le había declarado sus sentimientos y todo en la forma de hacerlo gritaba que era verdad. Ella que jamás se imaginó en ese escenario sabía que lo quería y estimaba porque era su amigo, porque se habían acercado de manera natural y él parecía en paz cuando estaba con ella. Paz que también ella sentía a su lado. Pero todo aquello era completamente diferente de los sentimientos que albergara, alguna vez, en su pecho por Naruto.
Y, si bien, sabía que no podía compararlos. Hinata entendía la diferencia que ambos provocaran en ella.
Y no era el rubio un obstáculo para ello, tampoco lo eran sus actuales sentimientos por él. Ya que sus esperanzas habían sido aplastadas años atrás durante Tanabata y se le había dado el tiempo suficiente para que ella madurara y su corazón sanara.
"¿Puedo sentir amor por Sasuke-kun?"
No lo sabía y lo que fuera que sintiera en ese momento, no se parecía en lo absoluto a lo que inundara su corazón cuando se enfrentara a Pain por salvar al rubio.
"¿Puedo volver a sentir amor?"
Activó su Byakugan, solo con la intención de ver chakra en el jutsu que le atrapaba. No se decepcionó cuando no encontró nada. Era solo una prueba; quizás si encontraba algo de energía a su alrededor sabría usarla en propio beneficio.
"Claro que puedo sentir amor; Hanabi-san, Otou-san, Neji-nisan... Kiba y Shino-kun, existen muchas formas de amar"
Pero se estaba engañando; eso era afecto y no sacaba nada con querer disfrazarlo. Si bien Hinata siempre había sido una romántica jamás asumió que el amor solo estaba enfocado a la pasión espontánea, a la primera vista o al deseo. Ella sabía que existían muchas formas de amar a otra persona, en algo más que el afecto que sentía hacia sus cercanos.
Conocía historias en donde el amor aparecía en medio de los años, después del matrimonio y los hijos. En donde la felicidad llegaba con el tiempo.
En que el amor nacía del afecto.
"Como el que siento por Sasuke-kun"
Entonces esa idea maduro en su cabeza y le dio una salida.
No era necesario buscar chakra en ningún otro lado, en aquél jutsu o técnica. Ella lo tenía, ella podía manejarlo y hacerse cargo de aquél poder, así como de los sentimientos que Sasuke le declarara.
El chakra no tenía como función exclusiva destruir o atacar, para convertirlo en un arma letal. Así como el amor no podía únicamente nacer de una explosión. Podía también nacer de la paciencia, crecer y convertirse en un escudo, en un incentivo para surgir, madurar y encontrar la felicidad.
Le pareció entonces cruel y egoísta rechazar a Sasuke. Principalmente porque lo conocía y tenía sentimientos hacia él; afecto, cariño, respeto, gratitud. Habían sentimientos en su pecho hacia esa persona. Era su amigo, era un muy buen amigo. Podía contar con él, le gustaba su seriedad y que fuera directo cuando ella no podía serlo, incluso le gustaba cuando se burlaba por que era una forma en la cual le mostraba su afecto.
Ella le importaba y él le importaba a ella. Lo había extrañado cada vez que se fuera de misión, le había gustado verlo ir al distrito Hyuuga cada vez que podía, le gustaba charlar con él. Le gustaba cuando la escuchaba y cuando la aconsejaba.
De seguro ahora estaba ahí buscándola, llamándola porque ella haría lo mismo en su lugar.
"Claro que puedo amar a una persona así, ya lo quiero, claro que puedo amarlo"
Y cuando abrió los ojos, los leones salían de sus puños; no aguerridos, ni amenazantes como en la guerra. No estaba defendiendo, estaba buscando y entendiendo. Lo aceptaba: podía amar a Sasuke Uchiha, podía enamorarse de él, podía aceptar sus sentimientos y si él la aceptaba y le daba tiempo, podría estar con él.
Entonces sus palmas se extendieron y el fango que la rodeaba comenzó a secarse volviéndose rocas y tierra. Solo le bastó un golpe para expulsar metros de tierra hacia el cielo y otro más hacia el suelo para salir ella expulsada hacia arriba como si una fuerza desconocida la arrebatara de la tierra.
De inmediato la voz de Sasuke resonó en medio de la oscuridad del bosque, llamándola:
— ¡Hinata!
Y como respuesta a ello, su corazón se alteró.
"He elegido bien"
— ¡Sasuke-kun! — contestó buscándolo.
Lo sintió cerca y era completamente esperable que sus brazos la rodearan. Ella no lo rechazó, tampoco se avergonzó de corresponder su abrazo. Solo alzó la vista y el alivio inundo su pecho cuando notó que él estaba bien.
— Me hago cargo — dijo de inmediato.
Había pensado en decirle que se habían llevado a Sakura pero a esas alturas lo más probable es que ya lo supieran. Sin mencionar que el decirle a Sasuke, considerando que cualquiera podía morir en ese momento, había escalado al tope de sus prioridades.
"Esta bien, en este caso, ser egoísta. Sasuke-kun lo merece"
Sasuke solo se quedó mirándola, sin entender nada.
— ¿Que? — ella tampoco le apartó los ojos de su rostro. Y no sintió ardor en sus mejillas cuando declaró:
— Sasuke-kun has declarado que me amas, lo acepto, quiero estar contigo.
No sabía si sentirse feliz, aunque era la reacción más obvia, o enojado con ella. Siempre se había jactado de su capacidad para dejar a Hinata sin palabras. Y ahora, en ese momento, era ella quién lo dejaba en completo silencio a él, sin mencionar la repentina debilidad que se apoderó de sus rodillas. Como si aquello le hiciera falta.
"¿Que fue lo que dijo? ¿... Has declarado que me amas, lo acepto, quiero estar contigo? Si es así..."
Pensó que debería castigarla de alguna forma, no podía llegar y desconcentrarlo de esa manera en medio de un combate como el que se desarrollaba.
Y además le miraba como si no hubiera hecho nada, NADA.
— ¿Que? — preguntó nuevamente sin poder creer lo que ocurría. ¿Sería que Suigetsu le había hecho caer en una ilusión? era posible y muy factible. Al fin de cuentas él, Hinata, Sakura, Neji... todos estaban muy débiles — ¿Que?— volvió a preguntar.
Cuando lo notó Hinata le hablaba, solo que él no entendía de qué.
— ¿Que? — entonces ella pareció, finalmente, verlo y entenderlo.
— Sasuke-kun no ha estado prestando atención — en el tono de ella había un leve reproche, y aquello le hizo reaccionar.
— No — confesó. Realmente no había escuchado nada.
Hinata hizo una escueta mueca y parpadeó analizándolo.
— Hay que ir por Neji-nisan y Haruno-san, debemos ayudarlos — dijo como si le explicara algo muy complejo.
— Si, cierto — reaccionó Sasuke sacudiendo su cabeza.
Que egoísta, primero lo noqueaba de esa manera para de la nada exigirle concentración.
Y no le gustaba ver que había actuado como un estúpido, aunque para él era completamente justificado. Solo entonces pareció recobrar la compostura. Y cuando Hinata se aprestó a correr hacia el lago, él se lo impidió. Ahora que las cosas se habían aclarado en parte, había decidido que lo haría.
Simplemente no existía impedimento alguno para ello, por lo tanto y con completo sigilo la cogió de la muñeca y sin esperar palabra alguna la giró hacia él para entonces besarla, realmente besarla.
Sintió como es que ella ahogo un suspiro de sorpresa ante su gesto y esperó no haber sido demasiado brusco. Hinata, en tanto, no se resistió y tampoco quedó estática como la última vez. Para su fortuna la muchacha contestó el beso con ansiedad y nerviosismo, y a él no le interesó si es que era por el beso en si o por que le urgía ir por Sakura y Neji.
Sintió el triunfo cuando la respiración de ella se calmo y al abrir los ojos ver que Hinata tenía cerrado los suyos. Se sentía tan natural ¿pensaría ella lo mismo? quizás Hinata había nacido para ser la mujer que él debía besar. Y desde luego que aprovechó esos escuetos segundos para volver a cerrar sus ojos y ser más demandante, llevó una mano a la mejilla de la muchacha y con la otra la acercó desde la cintura.
Ella se alejó, solo un poco.
"No, aún no"
Si esa era una ilusión, él había caído completamente. Sin intención alguna de salir.
Y sin dejar de besarlo, ella le habló.
— Ha... Haruno-san — puso las manos sobre su pecho y solo entonces le miró — Sasuke-kun — él solo respiró profundamente, apoyó su frente en la de ella y asintió.
— Vamos — y esta vez, cogiéndola de la mano se aprestó, a toda velocidad, a ir en ayuda de sus compañeros.
Eran menos de cien metros los que les separaban del lago. Y ya, desde esa distancia, era audible la batalla que se libraba entre ambas partes.
Cuando los árboles dieron paso al lago, el espectáculo era tan bizarro como caótico; oleadas de agua se sucedían sobre la parte norte de este y ahí tanto Neji como Sakura resistían. Sasuke pudo ver como es que esas olas se dividían ante la fuerza de los contragolpes de Sakura, lo que le alivió de inmediato al saber que ella se encontraba bien. Y como es que a su vez Neji, tal cual lo hiciera con el ataque de Yugo, desviaba los ataques del Hozuki usando su defensa absoluta.
— Hay que distraerlo — dijo de inmediato Hinata, tras analizar la situación.
Era exactamente lo que a él se le había ocurrido. Y el mismo plan que antes Neji le relatara; solo que en esa ocasión el Hyuuga sería la distracción mientras que Sasuke, aprovechando la debilidad de su enemigo ante los ataques eléctricos lo anulaba con la misma técnica con la cual había tratado de detener a Yuugo.
"Si Suigetsu vio ese combate, no caerá en aquella trampa"
Y viéndolo bajo el actual escenario aquello era mucho más improbable. Si bien el agua era su elemento, Suigetsu fácilmente, se distanciaba del lago unos cien o ciento veinte metros y desde la altura atacaba a sus compañeros.
"Al fin de cuentas Neji, si lo está distrayendo"
— Neji y Sakura están en ello — contestó — ahora debemos aprovechar esa pequeña ventaja para sorprenderlo desde su retaguardia. Debemos de acertar al primer intento, no podemos desperdiciar esta oportunidad.
— Eso es imposible — dijo Hinata y si, lo era. Tras Suigetsu no había nada que pudiera cobijarlos. En aquella parte el lago se extendía hasta donde alcanzaba la vista y el bosque solo cubría parte del lado este del mismo. Por lo que un ataque desde la retaguardia sería completamente visible.
— Maldición... — sacudió la cabeza — ¿Como lo ataco sin que me vea? — no había forma de hacerlo, la idea principal era anularlo de una vez, ya que no sabía si es que podría reunir nuevamente el chakra suficiente para un segundo ataque. Hinata volteó hacia él y contestó:
— Sasuke-kun, tú lo has dicho, hay que distraerlo — y sin decir más la muchacha desapareció de su vista.
Al instante Sasuke ubicó el chakra de Hinata por sobre Suigetsu y este detuvo de inmediato sus ataques en cuanto debió esquivar el golpe de la Hyuuga.
Lo escuchó maldecir cuando debió cubrirse y, así mismo, sintió la onda expansiva del golpe de Hinata que había bloqueado interponiendo a kubikiriböchö el espadón que le perteneciera a Zabuza.
— Zorra astuta ¡Me asustaste! — y antes de que Hozuki pudiera hacer movimiento alguno, Sakura ya estaba sobre él golpeándolo con toda la fuerza que disponía, trizando todo el filo de kubikiriböchö, a la cual había usado de escudo y desestabilizándole lo suficiente como para lanzarlo a varios metros de distancia.
— ¿A quién mierdas le decías "vaca"?
Escuchó maldecir a Suigetsu, justo antes de que cayera en el rango de Neji quién no dudo en hacer su hakke rokujuuyon sho.
— Los ocho trigramas... — susurró Sasuke asombrado. Y mayor fue su sorpresa, cuando una vez que Neji terminara con su técnica Sakura volviera a golpearlo, esta vez cruzando ambas manos y apareciendo desde la izquierda de Suigetsu para darle directo en el pecho con tal fuerza que, en aquél momento, efectivamente pudieron sacarlo del lago.
Sasuke reaccionó y velozmente se dirigió hacia el lugar en donde los Hyuuga y Sakura seguían atacando. Ya no le importó ocultar su chakra y para su propia tranquilidad logró ubicar a sus compañeros en una milésima de segundo.
Ya en tierra firme, tanto Neji como Hinata continuaban con su ataque, esta vez combinando la técnica distintiva del clan Hyuuga, doblando la cantidad de sesenta y cuatro golpes. Sin darle, en absoluto, un respiro a Suigetsu. Era obvio. El sujeto tenía a poco metros su principal arma, había que anularlo de inmediato.
Vio un asentimiento de Neji y supo que ya era hora de actuar. Era la oportunidad, la única que podía tener. En esa ocasión su brazo ardió con mayor fuerza cuando la carga eléctrica comenzó a relucir. El bosque dejo de estar a oscuras y las sombras comenzaron a danzar alrededor del grupo. Ambos Hyuugas se miraron y retrocedieron, mientras Sakura seguía atacando.
Fue Neji quién dio la orden.
— ¡Atrás Sakura! — y mucho antes de que la chica saltara, Sasuke ya se dirigía a toda velocidad para, finalmente, anular a Hozuki Suigetsu.
Entonces, a centímetros de concretar su ataque, una pared de agua estalló frente a él. Cuando el suelo se removió, cuando él mismo salió expulsado por la fuerza del elemento vital, los árboles a su alrededor se vieron sacudidos tanto por la fuerza del agua así como por la propia tierra que incapaz de mantenerse cohesionada se desarmó como si se tratara de un enorme pastel mal hecho.
Y de todo aquél caos, salió él, Hozuki Suigetsu, a una velocidad imposible de creer considerando que había recibido la técnica Hyuuga más de una vez y por más de un enemigo. Con él se llevaba a uno de ellos.
— ¡Sakura! — gritó Neji, viendo como es que su enemigo la arrastraba con él; cogiéndola del cuello tal cual cuando despertara.
— Así es — le dijo sonriente a la muchacha que se resistía — pesas lo que una vaca.
Y antes de que nadie pudiera hacer algo; un remolino salido de la nada, volvió el agua en su estado solido y como si fuera una lanza atravesó la pierna de Haruno en donde ya antes Yuugo la había seccionado.
— ¡Sakura! — volvió a gritar Neji, cuando vio que otro remolino de agua, mucho más fino se dirigía hacia ella. Suigetsu la soltó y en el lapsus entre el cielo y la tierra, aquél ataque de elementos le atravesó la cabeza.
La muchacha gritó y se llevó las manos a su frente tratando de sacar aquella lanza de hielo.
— Debería empalarte — dijo Suigetsu, quién alzó un brazo y desde el lago, a la retaguardia de Sakura otro remolino de agua la atravesó, esta vez de lado a lado y la encajó contra un grueso madero.
N/A:
Lamento enormemente, la demora y todo el fastidio que ello conlleva -también espero actualizaciones de fics maravillosos- pero han habido varios cambios en mi vida que han reducido enormemente mi tiempo para fantasear y escribir.
Esto es la primera parte.
Trataré de no demorar la segunda.
Saludos a tod s.
En especial a mis reviewers del último chap:
hinatacris, yuli2401, Lilipili, Lady Sakura Lee, KattytoNebel, April Luka, kislev, iitzel, annie-nyu.
Muchas gracias por su apoyo.
