Disclaimer: Los personajes de South Park pertenecen a Trey Parcker y Matt Stone. Los videojuegos de Pokémon son propiedad de Game Freak y los personajes son pura y exclusivamente de Satoshi Tajiri. Este fic está hecho con el fin de entretener a la gente.

- ¡Tweek!- gritó Silver.

Gyarados enredó fuertemente su cola al cable y extendió su cuerpo para ayudar a Tweek. El rubio trató de agarrarse usando la misma mano en la que sostenía la lanza pero no pudo ya que el Persian de Natalia saltó directamente al rubio y casi le corta la mano. Tenía que pensar en algo. Vio a Zangoose acercarse a él peligrosamente, preparando sus garras listo para cortar el rostro de Tweek.

- Vas a atacar para vivir.- ordenó July.

- N-no puedo.- musitó el rubio.

- ¡Tweek hazlo! ¡Debes hacerlo!- gritó Craig.

- ¡N-no pu-puedo!- cerró los ojos al ver que Zangoose ya estaba muy cerca de él. El golpe nunca llegó. Abrió los ojos y notó las afiladas garras de Zangoose a menos de un centímetro de su cara.

- Tweek, suéltate.- exigió de repente July.- Suéltate.

- ¿Po-por qué?- preguntó el rubio con suspicacia.

- Era de suponerse...- Cartman se levantó y miró a BlackFox, preocupado.

- ¿A qué te refieres, eh?- preguntó Shelly.

- El entrenamiento se suspende.- July aplaudió un par de veces y de repente todos aparecieron en un lugar completamente blanco.- Qué lastima, quería ver cuánto tiempo tardaban en deshacerse de un nudo especial antes de ahogarse en el océano... o cuánto podían-

- Ellos son humanos comunes y corrientes, no Harry Houdini.- interrumpió Dennis.

- ¿Qué pa-pasa?- preguntó -Butters.

- Es Arceus.- dijo Cristina.

- Tenemos que volver inmediatamente al mundo de ustedes.

- ¿Pero y nuestro entrenamiento?

- Me di cuenta que no serviría de mucho...- habló July.- Sólo tres de ustedes han logrado hacerle algún daño a un Pokémon. Ustedes, y me refiero al resto, no podrían matar a un Pokémon por más que la vida les dependiera de ello. No servirá mucho entrenarlos así. Si no le hacen daño a un Pokémon entonces no podemos esperar a que se desensibilicen.

- Deberían aprender a ser como nosotras, menos sensibles al respecto de ese tema.- dijo Dennis.

- L-lo siento...- murmuró Tweek, sintiéndose culpable.

- Volveremos a su mundo.- July los hizo aparecer en la playa nuevamente, el Sol recién se alzaba por el horizonte.

Por un minuto parecían haber vuelto en el momento que se fueron pero al ver al Gijinka Croagunk en la playa jugando con el pequeño hijo de Gardevoir y Gallade. Por puro reflejo, Damien hizo que su Darkrai atacara al Gijinka Croagunk, pero el Scizor de Stan se interpuso entre ambos y frenó el potente ataque de Darkrai. Debido al ruido, Wendy salió corriendo a recibir al grupo y a contarles que habían encontrado un Gijinka Pokémon amable.

- No creo que él sea un buen chico.- dijo Craig.- ¿Qué tal si nos traiciona?

- ¡Ti-Timmy n-n-no e-es un tra-traidor!- gritó Jimmy a pesar de su tartamudez. Timmy se abrazó a él por la cintura, como si tratara de calmarlo, pero eso sólo puso a Jimmy algo más nervioso.

- Oye, BlackFox.- murmuró Sheza.

- ¿Dime?

- ¿Están condenados?

- Me temo que sí.- volteó y entró a la casa, no quería meterse en la discusión.

Discusiones y discusiones fueron lo que se vieron ese día entre que si Croagunk era bueno, en qué había sucedido con Arceus y demás estupideces. Sólo fue cuestión de días hasta que llegara la hora de que Butters hablara con Cartman. El castaño estaba en el estudio, aparentemente meditando pues levitaba en el aire y no parecía escuchar a Leopold entrar.

- Oye, Eric.- llamó. No recibió respuesta.- ¡Eric!- gritó.

El joven parecía no escucharlo, así que prefirió hacerlo por su cuenta. Butters buscó el libro de Las Leyendas de Okazaki, donde estaban todas y cada una de las viejas leyendas míticas que escondían las regiones del mundo, y ojeó las páginas buscando lo que había visto en aquellos sueños. Lo encontró. La esfera tan colorida de antes estaba allí, en el libro, y debajo de ella decía 'Joya de las Dieciséis Almas'. Era de muchos colores. Según decía el resumen, era una Joya que se volvía dorada cuando necesitara de energía nuevamente y los Elegidos estuviera frente a ella, por eso estaba seguro de que era la Joya que había visto en sus sueños y en las manos de Tweek... ¿Pero qué significaba eso de las Almas? ¿Y qué eran los Elegidos? Leopold sólo estaba cada vez más confundido.

- ¿Nani o shite iru? (¿Qué estás haciendo?)- preguntó Cartman de repente y abriendo los ojos.

- ¡Oh! No, nada.- cerró el libro apresuradamente y tomó otros para encubrirlo.- Sólo busco unos libros.

- Ajá...- Cartman usó sus poderes psíquicos para quitarle fácilmente el libro de las manos.- ¿Qué leías aquí?- preguntó cuando leyó el título.

- Hum... Sólo leía cosas.

- ¿Qué cosas?

- Sobre...- el rubio pensó en algo que fuera convincente, pero la mirada de Cartman mostraba claramente que no

querría jueguitos ni que lo engañaran, así que optó por decir la verdad.- Buscaba... algo sobre La Joya de las Dieciséis Almas.

- You ni...(Así que es eso...) Pueeees... No vas a encontrar nada en los libros sobre eso. Lo único que encontraras son tonterías. Okazaki sólo alcanzó a describir una muy pequeña parte de la verdad, pero nadie alcanzaría a describirla a menos que la haya visto a la perfección.

- Entonces tú sabes...

- Por supuesto que si, marica.- contestó bruscamente.- Verás, cuando Arceus nos convirtió en Gijinka Legendarios nos llenó la cabeza de muchos conocimientos sobre cómo se creó nuestro mundo y cómo fue cada paso a diferencia de ustedes que sólo saben el orden en el que ocurrieron y ningún detalle.

- Pues... adelante, te escucho.

- Esto será largo.

- No interesa, quiero respuestas y sé que las chicas no me las darán.

- ¿Y por qué piensas que yo sí te las daré?

- Porque ya las traicionaste una vez, ¿qué impide que lo hagas otra vez contestando mis preguntas?

- Ja, Touché. Bien, empecemos. Tú sabes que existe una Joya muy importante que es la Joya de la Vida... ¿verdad?- Butters asintió.- Hace miles y miles de años un meteorito iba a chocar contra la Tierra y cuando Arceus nos salvó, las Tablas Elementales que lleva en su cuerpo se esparcieron por toda el área y estuvo al borde de la muerte. Un humano tomó la tabla más cercana y se la dio a Arceus, éste la absorbió, despertó y recobró las demás tablas. Como agradecimiento, Arceus juntó las tablas de Tierra, Planta, Agua, Eléctrico y Dragón para formar esa Joya y así dar vida a la desértica tierra donde vivía ese humano con su aldea.

- Ya sé que Arceus no odiaba a los humanos antes, eso lo sé... También sé que la otra Joya que quedó se llamaba Cristal Arcoíris. Quiero saber por qué nos odia ahora.

- A eso voy, ten paciencia niño. Cuando por fin el desierto se convirtió en un hermoso lugar para vivir, era momento de que devolvérsela. Pero por una trampa y un error la Joya quedó sepultada y Arceus odió a los humanos por traicionarlo. Eso se arregló una vez la Joya le fue devuelta. La Joya de las Dieciséis Almas es... Bueno...

- ¿Es...?

- La Joya de las Almas es el corazón de Arceus, una Joya que lo mantiene con vida y le da poder. Está conformada por el poder de las quince Tablas Elementales y el poder de Arceus. Sé lo que piensas, seguro piensas en cómo es que Arceus vivió sin tener cinco de sus Tablas, pues Arceus necesita como mínimo tener dos Tablas para vivir.

- Pero si esa Joya es el corazón de Arceus...

- ¿Algo que compartir con la clase, Leopold?- preguntó Cartman alzando una ceja. El rubio suspiró y le contó su sueño a Cartman, todas sus variaciones y lo que veía, sin omitir detalle. Hubo un rato en silencio y Cartman habló.- Entonces... no deberías buscar esa Joya.

- ¿Y entonces?

- .. La Profecía.- Butters lo miró expectante.- ¿Alguna vez llegaste a pensar qué es lo que pasaría si Arceus despertaba de su sueño?

- Pues... No, nunca lo he pensado...

- Actualmente la Joya de la Vida fue robada por tu hermana. Sí, tu hermana. Ella había sido elegida por Arceus como una portadora de parte de su sabiduría y ya desde antes de nacer empezó sabiendo esos conocimientos. Cuando Arceus finalmente despierte tendrá el Cristal Arcoiris dentro de él, y buscará a Marjorine para buscar su Joya y completar su Corazón.

- ¿Eso quiere decir que mi hermana está en riesgo?

- No. Tu hermana está bajo la protección de MissingNo, la única criatura que Arceus no puede matar bajo ningún concepto pero que sí puede matar a Arceus. Sin embargo, si eso pasa, ocurriría una catástrofe.

- En mi sueño-

- Sí, lo sé. Déjame continuar. Si Arceus, por algún motivo, muriera, el equilibrio del mundo se rompería, habrían inundaciones, erupciones volcánicas, vientos de más de 500km/h. Claro está, si es capturado ese equilibrio no se romperá. Mientras Arceus siga respirando todo estará bien. Si Arceus despertara, ten por seguro que él querrá vengarse de los humanos y los mataría, y también mataría a todo Pokémon que se le opusiera. Tenemos la suerte de que, a menos que alguien toque la Azure Flute, Arceus no podrá salir de la sala donde está.

- ¿Pero cómo podemos evitarlo?

- Hay dos formas.- usando sus poderes psíquicos, Cartman tomó cientos de pequeños chinches, señaladotes y tizas y las reunió en dos lugares.- La profecía, o Leyenda, que Okazaki escribió dice que Arceus sólo despertará si alguien toca la Azure Flute. La Azure Flute es imprescindible para el despertar completo de Arceus así que sin ella no se podrá hacer nada. Tendrían que encontrar la flauta pero ni yo sé dónde está.

- ¿Y la segunda manera?

- Superar el Camino Celestial y capturar a Arceus o vencerlo para que duerma unos cuantos años más y tenga riesgo de despertar en un futuro.

- Pero para eso también necesitamos la Azure Flute.

- Sí, pero luego de usarla la Azure Flute pierde todos sus poderes y ya jamás existiría problema de que alguien trate de usar a Arceus o atraparlo.

- Entonces no habrá problema.- sonrió Butters.

- Oh, claro que sí. Entre nosotros y Arceus hay una especie de barrera que uno puede atravesarla a voluntad pero que jamás te permitiría acceder a donde Arceus esté. La Azure Flute rompe esa barrera y te permite acceder a Arceus pero esa barrera seguirá parcialmente abierta. Luego de derrotarlo, Arceus dormirá y finalmente despertará más furioso aún, rompiendo totalmente la barrera. Ahí pónganse a rezar.

- Pero dijiste...

- La Azure Flute es lo que permite el paso de los humanos a donde Arceus está. Sin la Azure Flute los humanos no podrán volver a ingresar allí.

- Entonces hay que buscar la Azure Flute.- sentenció el rubio.- Pero... ¿Qué pasará cuando lleguemos allí y usemos la Azure Flute?

- Tendrán que atravesar el Camino Celestial. Verás, Arceus está protegido por tres círculos.- con las tizas blancas simbolizó el lugar donde estaría Arceus y puso tres anillos formados con distintos objetos.- El primer círculo es el Círculo Legendario. Con el nombre te darás cuenta de lo que trata.

- ¿Pokémon Legendarios?- dedujo el rubio.

- Exacto. Los Pokémon Legendarios los verán, pero no de la forma convencional. Verán a través de sus corazones, viendo si son gente con buenas intenciones o malas. Su misión es velar por el destino del Mundo entero, así que mientras tengan en mente el objetivo de proteger el Mundo no pasará nada.- quitó el círculo exterior a un lado.- El segundo círculo es el llamado Círculo de Cristal. Allí habrán réplicas de Pokémon Legendarios pero hechas de cristal, un cristal muy duro y que es casi irrompible.

- No será difícil...

- Eso lo dices ahora.- dijo Cartman, soltando una ligera risilla.- Butters, esos Pokémon de Cristal son muy peligrosos. No tienen sentimientos, carecen completamente de piedad, no dudarán en matar a un humano. Son muy peligrosos. Ustedes deben ser así también. July quiso que ustedes supieran dejar esa piedad que tienen a un lado y matar si era necesario pero no funcionó.

- Lo sé...

- Y bien...- quitó el segundo círculo, dejando el último.- Ése círculo, Círculo Principal, es el más fuerte de todos. Ahí están las chicas, yo ya no lo estoy.- Leopold lo miró sorprendido.- No, no estoy. Yo 'traicioné' a Arceus una vez y esas traiciones a él nunca las perdonan. No me sorprendería estar en su lista negra.

- ¿Entonces tendremos que luchar contra ellas?

- Lucha a muerte.- Butters se quedó algo shockeado. ¿A muerte? ¿Matarlas? ¿A las chicas? No... no podía...- Es lo que se debe hacer, Butters.

- No puedo creerlo...

- Pero la cosa no termina ahí. Según decía la profecía número setenta y ocho de Okazaki decía algo sobre un grupo de traidores. Tú viste quiénes eran esos traidores.

- ¿Los vi?- el rubio tardó unos cuantos segundos en reaccionar.- No.

- Sí. Tweek, Stan, Gregory y Mewtwo son esos traidores. Ellos matarán a Arceus en cuanto tengan la oportunidad.

- ¡No es posible! ¡Tweek jamás podría ni haría algo así!

- Poder puede. Pero, Butters, de ahí a que él quiera hacerlo, es distinto. Uno jamás sabe las armas que se puedan usar en contra de uno.

- ¿Pero qué pasará? ¿Quién es ese bebe que se ve en la visión?

- ¿Tú quién piensas que es?- preguntó Cartman.

- ¿Tu hijo?- aventuró el rubio.

- Puede ser, aunque no estoy seguro. El futuro, por más que lo veas, no podrás predecirlo a ciencia cierta y los cambios que realices en el transcurso de tu vida pueden cambiar o no ese futuro. Como la Teoría del Caos: El aleteo de las alas de un Butterfree, en Kanto causa un huracán en Sinnoh.

- Por Uxie...- hicieron unos segundos de silencio.- ¿Y qué significa ese meteorito?

- Hace muchísimo tiempo, cuando Arceus estaba furioso por la traición con la Joya de la Vida, él dijo: Los salvé de un meteorito, pues bien, yo me aseguraré de que el meteorito termine su trabajo.

- ¿Arceus puede crear meteoritos?

- Creó todo el mundo que ves, a todos los Pokémon, a nosotros. Para él, abrir una puerta dimensional para que un meteorito cambie su rumbo hasta aquí será un trabajo muy fácil.

- Bueno, al menos Arceus no podrá escapar de ese lugar si no está la Azure Flute. Eso nos da ventaja.- Cartman le lanzó una mirada significativa al rubio y éste frunció el ceño.- A menos, claro, que tenga una manera de escapar.

- Sí, pero es muy arriesgada. Arceus puede escapar apoderándose del cuerpo de un humano. El humano, obviamente, debe estar muerto. Arceus se apoderaría del Alma de ese cuerpo y se fusionaría con ella, formando uno. Ese cuerpo sufrirá una transformación, como si fuera un Gijinka Pokémon.

- Estaríamos condenados.

- No necesariamente. Si bien tendría todas sus habilidades y sería técnicamente invencible, sería tan vulnerable físicamente como un humano. Además, si tenemos suerte, podríamos afectar psicológicamente a Arceus y el Alma del que se haya apoderado trataría de tomar el control de su cuerpo nuevamente. Si lo hace, lo cual es más difícil que hacer que un país tenga un buen gobierno, el humano volvería a la vida.

- No puedo creerlo, esto es demasiado para mí.- dijo Butters, pasándose las manos por el rostro.- Además, ¿cómo puede ser tu hijo ese bebe? ¡Faltarían nueve meses!

- Soy un Gijinka Pokémon, idiota. Tardará mucho menos de lo que tarda un embarazo común. En un mes y medio más nacerá.

- No puedo creerlo...

- Ya es suficiente por hoy. Ahora ve y descansa, esto es mucho para ti.

- Gracias por la información, Eric.- con una sonrisa, el rubio se retiró.

- Uff...- volvió a su posición de loto pero sólo por unos segundos, pues volteó la cabeza hacia el pasillo contrario al que se había ido Butters.- Ya, sal de tu escondite. Sé que estás ahí.- de detrás del pasillo salió Tweek. El rubio tenía un rejunte de emociones en su rostro que Cartman no podía descifrar bien.- ¿Cuánto escuchaste?

Tweek se fue caminando lentamente, como si la pregunta de Cartman jamás hubiera existido. Pasó junto a Craig, que trató de abrazarlo pero sólo fue ignorado. Fue a sentarse en el sillón individual de la sala abrazándose las piernas contra el pecho sin importarle que el tapizado del sillón se arruinara, Damien y Kyle se miraron entre ellos.

- ¿Te sientes bien, Tweek?- sin respuesta.

- ¿Eso es un no?- otra vez sin respuesta.- ¡Contesta!

- Damien.- el pelirrojo le dio un fuerte pisotón al moreno.- Si él no quiere decirnos lo que pasa, mejor no exigirle.- vio a Craig acercarse y preparar palabras para decirle al rubio, pero le hizo señas de que se callara, de que se callara.

*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Absol, ¿todo está listo?- preguntó Mewtwo.

- Sí, claro que lo está. ¿Pero seguro que debemos hacerlo sin avisarle a Brendan?

- Bueno, pues digamos que vamos a sorprenderlo. Además no es como si importara.- contestó con una sonrisa.

- Prepararé a todas las tropas para el ataque.- Absol salió tranquilamente por la puerta.

*O*O*O*O*O*O*O*O*

- ... Y seguimos aquí, en Johto, con las nuevas técnicas de ordeñe en la granja de las Miltank. Aquí se ve cómo le damos un mejor poder de succión a las máquinas y...- decía la mujer, presentando el nuevo producto en la televisión.

- Esas máquinas son increíbles.- dijo Kyle.- Tienen un succionador recubierto que no permite que el metal roce las ubres de las Miltank y no se lastiman.

- Pobrecitas, deben sufrir mucho cuando las lastiman así...- murmuró Pip con tristeza.

- Por eso deben cuidarlas mucho.- dijo Butters.- Su leche es dulce y muy saludable, es un remedio natural para todo. Hasta Kyle, con su diabetes, puede tomar de esa leche sin que le afecte.

- Hablando de leche de Miltank...- Wendy entró con muchos vasos de leche y un biberón.- ¡Les traje esto para que lo disfruten!

- Gracias, Wendy.- Shelly tomó el biberón y se lo dio a la pequeña bebe en sus brazos.- ¿Aún no encontraron a los padres de la pequeña?

- Las oficiales Jenny dicen que harán lo posible por encontrarla pero que hasta entonces nosotros debemos cuidarla.- contestó Craig bebiendo de su vaso de leche.

- Por cierto...- Christophe miró a Tweek, que seguía en la misma posición que antes, sentado y callado en el sofá.- ¿Tweek?

- Oye, la leche Miltank es tu favorita, ¿por qué no la tomas?- preguntó Bebe, pero el rubio sólo miró el vaso y suspiró.

- Ok, ya.- Craig frunció el ceño y se puso de pie.- ¿Se puede saber qué es lo que te pasa?

- ... Nada...- murmuró apenas.

- Algo te pasa.- aseguró Token.- Tú no puedes ponerte así por nada.

- Oigan, chicos...- habló Shelly.

- Espera un segundo. Tweek, si no nos dices lo que te pasa, no podremos ayudarte.

- Chicos...

- Shelly, espera.

- ¡No se puede esperar! ¡Miren!

Todos voltearon al televisor y vieron a la mujer del reportaje sumamente alterada, escondida detrás del granero junto al granjero y el camarógrafo, las Miltank estaban mugiendo y pataleando como locas. A lo lejos se veía un gran número de Pokémon Gijinka avanzando lentamente hacia el pueblo lechero al Oeste del establo. Craig se puso de pie de un salto seguido de Damien y Wendy.

- ¡Tenemos que ir!- dijo Wendy.

- Será un buen momento para probar las DNABall que creamos Butters y yo.- propuso Joshua.

- ¿Cuántas crearon?

- Una.- dijeron ambos al unísono.

- ¿¡Sólo una?

- Pero no es para atrapar, es para arreglar.- dijo Joshua.- Sólo hay que usarla, esperar dos minutos y luego la DNABall volverá a tu mano.

- Entonces vamos.- todos se prepararon y salieron de la casa a toda prisa, todos menos Tweek. El rubio caminó a paso lento, vacilante, aún con la cabeza en ese 'destino' del que hablaba Cartman.

- Si vas a portarte de esa forma,- comenzó Natalia.-, mejor no vayas a la pelea. No servirás de nada actuando así.

- Pe-pero...- Tweek se mordió el labio inferior y desvió la mirada.

- Naty, vámonos, no vale la pena.- dijo Dennis pasando junto a él.

Tweek se quedó en la casa, sus Pokémon se asomaron por la puerta y vieron a su Maestro con preocupación, pues el ajetreo producido por el resto del grupo les llamó la atención. Jolteon se adentró en la casa y le preguntó al rubio si él también se iría con ellos pero éste no se movió, sólo siguió ahí parado. Los Pokémon de Tweek decidieron entonces irse solos, solamente Gyarados se quedó pues él no sería muy útil en un combate en tierra y prefirió quedarse a cuidar a Milotic y sus recién nacidas crías. Hasta los Pokémon de Stanley, Kenneth y Gregory fueron a la lucha.

- ¿Qué piensas hacer?- preguntó Shelly, acercándose al rubio.

- Yo... n-no sé...

- Mira, no sé lo que se te pasa por la cabeza, pero hasta Timmy y Jimmy fue a luchar. No servirán de mucho, quizá, pero harán su mejor esfuerzo.- lo vio fijamente al rostro, notando su preocupación y le puso una mano en el hombro.- Tweek, ¿qué pasa?

- N-nada...

- Algo te ha estado molestando toda la tarde.

Tweek miró a la castaña con sus orbes violetas. ¿Sería mejor decirle todo lo que sabe?

*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Por Uxie, Mesprit y Azelf.- exclamó MissingNo.

- ¿Qué es eso?- Marjorine se acercó a él y miró por el espejo mágico que usaba el moreno a modo de televisión.- ¿Qué cara...? ¿Qué planea hacer Brendan?

- Esto no es algo que haría Brendan.- sentenció él.- Brendan no mandaría un grupo de Gijinkas a atacar un pueblo pequeño.

- ¿Te refieres a que Mewtwo o Absol planearon esto?

- Eso me temo. Debo avisarle a Brendan.- cerró los ojos y concentró su mente en localizar a Brendan. Lo encontró.- Brendan.

- ¿Qué es lo que quieres MissingNo?- el rubio se encontraba tranquilamente viendo la televisión junto a Stan, tratando de ganarse más confianza en el moreno.- Estaba haciendo algo muy importante.

- Noticia de última hora: tus queridos Absol y Mewtwo están dirigiendo un pequeño ejército a un pueblo de Johto.- soltó rápidamente.

- ¿¡Qué?- de la sorpresa Brendan cayó del sillón, los tres jóvenes lo miraron algo sorprendidos pero logró recobrar la compostura y salió de la habitación.- ¿Cómo que están atacando?

- Sintoniza alguna emisora, ellos deben estar pasando la noticia en algún lugar.

- Voy a matar a esos dos.- Brendan corrió hacia fuera del edificio a gran velocidad, debía detener la locura que estaban por hacer. Si sus planes se estropeaban...

*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Bueno, eso fue raro.- comentó Gregory acariciando el pelaje suave de su Buizel de nombre Christophe.

- Brendan siempre ha sido raro.- contestó Kenny.- Digo, desde que lo conocimos.

- Supongo que tienes razón.- miró a Stan riéndose como idiota de un capítulo de Koni-chan y sonrió.- ¿Sabes, Kenny?

- ¿Dime?

- He estado pensando...- se cruzó de piernas y se acomodó más en el pequeño silloncito donde estaba sentado.- ¿Recuerdas a ese chico... enemigo? Christophe.

- ¿Christophe?- el rubio sonrió ampliamente, esperanzado.- Sí, lo recuerdo.

- Pues... últimamente he tenido sueños con él...- murmuró con un leve sonrojo en sus mejillas.- Ya sabes... de esos sueños.

- Sí, sé lo que dices. Tú has sido victima de algunos.- comentó Kenny acomodando una silla frente a Gregory y sentándose al revés apoyando sus brazos y cabeza en el respaldo de la misma.

- ¡Maldito pervertido!- gritó Gregory.

- Sí, ya me lo has dicho muchas veces. Dime, ¿qué más pasa en tus sueños?

- Pues... el problema es que estoy sintiendo algo raro, como si me estuviera...- dejó de acariciar a Buizel y su rubor aumentó más.- Como si me estuviera enamorando.

- ¡Genial!- gritó Kenny, alzando los brazos como si fuera la victoria más importante de su vida.- ¡Es perfecto!

- Pero son nuestros enemigos...

- No podemos juzgar eso sólo porque Brendan nos lo diga. Imagínate que quizá Brendan sea una malvada criatura que se camufla como un humano y que quiere conquistar nuestro mundo usándonos a nosotros para ayudarle y aquellos que creemos nuestros enemigos en realidad son justicieros que quieren defender la humanidad.- dijo Kenny.

- ¿Te das cuenta que lo que acabas de decir es completamente ridículo?- preguntó Gregory, alzando un ceja ante las estupideces que decía su amigo.

- ¡No es ridículo! Imagínate que fuera real.

- Es imposible.

- Tú te enamoraste del 'villano' de la película, Greg.

- Pero... e-es distinto.

- Ese chico se llama Christophe y tú le pusiste Christophe a tu Buizel.- siguió le rubio, acariciando la cabecita del Pokémon.- Quizá tú tengas una relación más profunda de lo que crees con él.- sonrió el otro.

*O*O*O*O*O*O*O*O*

La batalla se cernió cruentamente para ambas partes. Los primeros en llegar fueron los policías y la Líder de Gimnasio de Olivine City (Ciudad Olivo), Jasmine, pues eran los que más cerca estaban. La joven Maestra y Líder de los Pokémon tipo Acero se resistió al ataque tanto como pudo, pero ni sus Pokémon más fuertes habían podido contra el terrible grupo de Gijinkas Pokémon que tomaban a tanto personas como Pokémon como rehenes. La macabra mirada de Mewtwo le congeló la sangre y quedó estática cuando vio que sus Pokémon salían volando.

Fueron llegando poco a poco todos los demás Líderes de Gimnasio, auxiliando a su compañera. Seguidos a ellos llegaron los cuatro miembros de la Élite Cuatro. La batalla pareció estar a favor de los defensores de Johto en ese momento, pero no contaban con que los Gijinka traían refuerzos y armas de fuego. La sangre tiñó el verde pasto de un color escarlata muy brillante, gemidos de dolor por parte de entrenadores y Pokémon inundaban el ambiente, cuando llegaron Craig y los demás ya la batalla estaba por terminar a favor de los enemigos.

En cuanto Absol clavó los ojos del moreno sonrió. Terminó de asesinar cruelmente a los Pokémon alrededor suyo y avanzó lentamente, con la Gijinka Buneary siempre a su lado. El grito de guerra de Craig fue la señal de que todos los Pokémon allí presentes avanzaran contra la brigada de Gijinka Pokémon. La colisión entre ambos bandos se convirtió en una furiosa lucha, aunque más que una lucha eran esfuerzos de los Pokémon buenos de agotar a los Gijinka malos. Sí, era eso lo que querían. Jolteon, por ejemplo, se esforzaba en paralizar a los enemigos para dejarlos inmóviles, aunque no surtía mucho efecto. Ninguno quería producirle daños graves a los enemigos.

Sonará muy estúpido si lo ven del lado de que no quieren dañar a sus enemigos, sí, pero era la manera en que los habían criado. No los habían criado para matar, los habían criado para combatir de manera justa con otros Pokémon. Y quisieran o no, los Gijinka eran también Pokémon que necesitaban ayuda. De eso mismo se encargaban Butters y Joshua. El rubio se encargaba de inmovilizar a los Pokémon y Joshua de atraparlos en la DNABall. En cuanto la esfera los liberaba, quedaba separado el lado humano del lado Pokémon. Joshua atrapaba los Pokémon mientras que el equipo de Policía y Pokémon Rangers se llevaban a los humanos.

La lucha se extendió de tal manera que hasta llegó al pequeño pueblo lechero, destruyendo edificios, atacando gente. Muerte y destrucción se estaba gravando en las memorias de los niños que ahora veían cómo sus padres trataban de luchar en vano, pero ellos no podían hacer nada y eran arrastrados fuera de allí. Ahora el pueblo quedaba en ruinas.

*O*O*O*O*O*O*O*O*

- ¿Qué hago?- se preguntó a sí mismo el rubio.

Tenía miedo, sabía que si iba tendría que matar a los Gijinka Pokémon pero... ¿cómo hacerlo? No se animaba siquiera a levantarle la mano a sus Pokémon cuando se portaban mal. Se maldijo una y otra vez por ser débil, por no tener las agallas para ir allá y golpear a unos cuantos Gijinka. ¿Por qué debía ser tan débil? Había hecho cosas muy estúpidas, como enfrentarse a un Gyarados enorme subiéndose a su espalda y dándole un ataque eléctrico. También había sido capaz de golpear a un Gijinka Geodude pero en medio de un ataque de furia asesina, no había podido dormir por tres días a causa de la culpa.

- Levántate y ve.- exigió una voz en su cabeza. Levantó la vista y sólo vio a Shelly a la distancia, cuidando del pequeño Ralts junto a su Gardevoir.

- ¿Por qué no te levantas y vas a pelear?- habló otra voz.

- Dialga, Palkia.- dijo una tercera voz.- Déjenlo de una vez. Si no quiere hacerlo por ser un cobarde, entonces no lo presionen.

- Pero, Giratina...- dijo la primera voz, la de Dialga.- Tweek, no seas cobarde. No sólo con las peleas se arreglan las cosas.

- ¿Pe-pero cómo po-podré deten-nerlo?- preguntó el rubio, sintiéndose algo idiota por hablar con las voces en su cabeza.

- Puedes intentar hablar con Absol.- sugirió Palkia.- Tengo fe en que él sigue siendo el mismo Absol que tú viste nacer.

- Pe-pero... está m-muy fu-furioso... y...

- Y matará a Craig.- concluyó Giratina. El rubio de ojos violetas abrió los ojos de sorpresa. Era verdad, lo había olvidado.- ¿Dejarás que Craig muera?

- ¿Dejarás que maten a más personas y Pokémon?- continuó Palkia.

- ¿Dejarás que haya más sufrimiento?- acotó Dialga.- ¿Dejarás que todos mueran?

Tweek bajó nuevamente la vista a la arena. ¿Qué iba a hacer? ¿Por qué carajo estaba pensando en esto? ¡Era obvio lo que tenía que hacer! Levantó la mirada, decidido, iba a detener todo esto de una vez por todas aunque le costara la vida. No podía permitir que alguien más sufriera, y tampoco permitiría que Craig muriera.

Se levantó y echó a correr tan rápido como las piernas le daban, tenía que llegar. Escuchó los gritos de Shelly detrás de él, no le prestó atención. El pueblo estaba a unos cuantos kilómetros por el camino pero a sólo unos mil metros si se iba cortando camino por el bosque. Tropezó, cayó, se levantó, chocó contra Pokémon, casi lo atacan varios Pokémon salvajes, siguió corriendo, casi cae por un pequeño barranco y aceleró su carrera. Varios entrenadores lo vieron correr, casi lo arrollan un auto y una bicicleta al pasar corriendo por un camino. Le estaba faltando el aire pero no le importó, jamás había corrido tanto en su vida.

- "Ya lo veo..."- pensó.

A una pequeña distancia se podía ver el humo ascendiendo, juró también ver a Charizard y a Dragonite con Pip en su lomo, luchando contra varios Gijinka. Esquivó una bola de fuego perdida, lanzada por algún enemigo o por su Charizard. Se sintió terriblemente patético al no estar ahí, apoyando a su equipo y luchando con sus amigos para ganar la batalla. Pero también se sintió orgulloso, orgulloso de su Equipo Pokémon que tan valientemente había ido a luchar, solos, sin alguien que los guiara, pero defendiéndose lo mejor que podían.

Pasó por el bosque y finalmente llegó...

*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Argh...

- ¿Te duele, Craig?- preguntó el Gijinka Absol con una sonrisa en el rostro mientras varios Gijinka pasaban detrás de él llevando consigo a varios niños y adultos.- Oh, por favor, déjame aliviarte ese dolor matándote.- sacó su afilado cuerno y lo preparó.- ¿Por qué no le ves el lado bueno?

- ¿Lado bueno? ¿Qué lado bueno? -preguntó con odio Craig, sujetándose la herida en su costado derecho que Absol había provocado minutos antes, la herida seguía sangrando mucho pero no parecía ser mortal.

- Pues... el Noirette por fin pagará sus cuentas.- estaban a una distancia aproximada de un metro pero era la suficiente como para que la estocada del albino fuera mortal.

- Hace mucho que nadie me llama así... Pero esas cuentas ya sé que jamás las pagaré por completo, ni aunque tuviera vida eterna...- dijo con un tono de arrepentimiento.

- Pues vale la pena intentarlo...- preparó su cuerno, movió el brazo hacia atrás para tomar fuerza y sonrió.- ¡Muere!

El grito cruzó el aire tan rápido como la estocada, que atravesó la suave carne de su víctima con rapidez. Abrió los ojos de impresión, todo de repente había quedado en silencio, la Gijinka Buneary ahogó un grito de horror. De la comisura de sus labios salió un fino hilo de sangre que rodó por su mentón hasta caer al suelo, sus orbes violetas se inundaron de lágrimas nuevamente. Vio a su asesino con una sonrisa, éste quitó su arma y la dejó resbalar de sus manos hasta el suelo, ese arma que había atravesado el corazón del individuo equivocado.

Nadie creía lo que veían sus ojos, lentamente el cuerpo del rubio se fue desplomando y sólo fue sostenido por los brazos del que originalmente debía estar sufriendo ahora. De la herida brotaba sangre a montón, de sus ojos salieron lágrimas, la respiración era casi imposible para él. Craig, después de mucho tiempo, sintió que le era imposible controlar sus emociones y dejó salir sus lágrimas. Las mismas eran una combinación entre dolor, tristeza, impotencia y furia, una combinación que él estaba acostumbrado a ver en otras personas pero jamás en sus ojos.

El Gijinka Absol cayó de rodillas frente al moreno y el rubio, su mente parecía estar en estado catatónico, como si hubiera abandonado su cuerpo y se hubiera ido de vacaciones dejando solamente un shock impresionante en él. varios Gijinkas, entre ellos los Gijinka Beedrill y Spearow que habían atacado a Token y los demás; y también los Gijinka Slowking, Corsola y Meowth que hacía tiempo habían atacado a unos humanos. Todos parecían impresionados por lo sucedido, nadie del grupo humano quería moverse.

- Craig...- susurró el rubio, tosiendo sangre.

- No, no hables.- se apuró a decir, pasándole una mano por el rostro.- No gastes fuerzas. Llamaremos a un médico y estarás bien, ¿si? Vas a estar muy bien.- decía más para sí mismo que para Tweek.- ¡Kyle! ¡Tú debes saber algo! ¡Debes ayudarle!

- Craig... no puedo.- dijo el pelirrojo con pensar.- Es probable que su pulmón izquierdo colapsó y seguramente su corazón está muy herido... no pasará mucho tiempo hasta que su corazón se...- no pudo continuar.

- No, no puedes decirme eso... Tweek, no puedes dejarme.- su respiración se agitó, estaba desesperado. El rubio volteó ligeramente la cabeza hacia su querido equipo Pokémon y les sonrió, luego vio a Absol y se esforzó para tocarlo. El mínimo roce pareció despertarlo de su trance pues tomó firmemente la mano del rubio.

- N-no es... tu cu-culpa...- dijo lentamente.

- Tweek...

- N-no te sien-tas culpable...

- Maestro...- Absol se llevó la mano de su moribundo ex-Maestro al rostro y con ella acarició esa superficie de piel, reteniendo el dolor que amargaba su cuerpo.- Maestro Tweek, lo quiero mucho.- dijo con pesar.

- Yo... tam-también.- contestó él.- Cra-Craig... no lo o-odies...- rogó. Craig miró a Absol.- A-ayúdalo... él...- tosió fuertemente y escupió más sangre.- ... N-no fue... su... culpa.

- Si lo deseas... lo cumpliré.- accedió el moreno. Todos finalmente se acercaron, humanos y Pokémon por igual, sin importarles el diminuto grupo de Gijinkas junto a ellos.

- Ayúd-dalos.- dijo mirando a los Gijinkas.- N-nece... sitan... Ayuda...

- Los ayudaré si deseas.

- Te... amo...- susurró débilmente.

- Yo también.

Craig se inclinó para darle un beso, sintiendo el sabor metálico de la sangre en su boca, Tweek le acarició el rostro con su mano libre pero lentamente fue perdiendo la fuerza. Craig dejó de besarlo y hundió su rostro en la curva entre el cuello y el hombro izquierdo de Tweek. Los ojos violetas perdieron completamente su brillo y se cerraron en el sueño eterno y gélido de la Muerte. Craig se quedó inmóvil al igual que Absol, éste último aún sosteniendo la mano de Tweek contra su rostro y con la mirada tan baja que su cabello cubría sus ojos.

- Oye, plumífero...- llamó el Gijinka Beedrill, su amigo sólo gimió levemente como respuesta.- Sonará raro, pero... no quería que esto pasara. Por alguna razón... me siento terrible.

- Yo comparto el sentimiento.- murmuró el Spearow.

La primera en irse fue BlackFox, quien parecía no expresar tristeza alguna, la siguieron con la misma expresión Sheza, Cristina, Fernanda, Natalia y Dennis, hasta en cierto punto podía vislumbrarse una muy pequeña y casi imperceptible sonrisa de sádica satisfacción. Cartman sólo tomó por los hombros a Joshua y le dijo a Damien que era mejor irse. Todos se fueron.

En ese campo de batalla, que ahora también era las ruinas de un pueblo de Johto, quedaron un pequeño grupo de personas. Sólo Kyle y la Gijinka Buneary se quedaron allí, esperando a que tanto Craig como Absol respectivamente, se levantaran y volvieran con ellos a casa, pero sabían bien que pronto la lluvia obligaría a ambos a cargar con el cuerpo de Tweek para darle un merecido sepulcro.

En otro lugar muy lejos de allí, en Hoenn, cuatro personas estaban viendo las noticias varias horas después, ya se había desatado una fuerte tormenta, con rayos y truenos, con lluvia y relámpagos... Pero la mayor fuerza de la misma estaba ahora dentro de Kenny. ¿Tweek murió? No, no podía ser. ¡Debe ser broma! No podía estar muerto...

- Me alegra que esté muerto.- dijo de repente Stan.- Era uno de los tipos malos, estaba fingiendo y era querido por todos, merece estar mu-

- ¡Cállate!- gritó colérico McCormick. Gregory volteó a verlo lleno de impresión, jamás había escuchado a Kenny gritar de esa forma ni tampoco había visto esa ira en sus ojos, y menos que esa mirada y el grito fueran dirigidas a Stanley.- ¡Tú no sabes nada!

- ¿Pero de qué hablas?- preguntó Brendan.- "¿Será posible que haya recuperado la memoria?" ¿Te sientes bien?

- Necesito estar sólo.- se dio media vuelta y salió de la habitación de hotel dando un fuertísimo portazo.

Estaba furioso, deprimido, todo era demasiado para él. No conocía muy bien a Tweek porque no había pasado mucho tiempo con él, eso debía ser admitido, pero en el poco tiempo que llevaban juntos como amigos había notado que él tenía cierto parecido a Butters en actitud. Perder a Leopold sería algo que le desgarraría el alma, no imaginaba lo horrible que debía sentirse Craig en éste momento. La gélida lluvia chocaba contra él, no le importaba. Levantó la vista y se preguntó por qué mierda pasaba todo esto. Sabía que era por culpa de Brendan, pero no podía hacer nada aún. Maldijo una y otra vez su situación.

- Qué raro...- dijo de repente.- Parece que el cielo llora furioso tu muerte, Tweek...

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