12

Jane miró a su hija muy enfadada. No necesitaba hacer ninguna investigación complementaria para saber que su hija estaba metida en todo aquel lío "¿Puedo saber que es todo esto Alex?"

La niña no sabía como enfrentar a su madre " Mamá, yo…"

Su hermana la interrumpió "Nosotras… Alex no es la única que ha participado en esto"

Fue el turno de Maura de intervenir. Con voz autoritaria le exigió a su hija "Piper, explícate y hazlo ahora"

"Nosotras… nosotras lo organizamos todo para que Jane no fuera a su cita y cenarais las dos juntas" la niña miró a su madre con lágrimas en los ojos "Me gusta vivir aquí mamá, me gusta mucho. No quiero volver a Seattle. Quiero quedarme aquí con Alex, y con mis nuevas amigas y con... " todavía insegura se atrevió a añadir "… mi nueva madre"

Jane sintió que se le partía el corazón. Estaban haciéndolo todo mal con las niñas. En vez de darles la seguridad que necesitaban en ese momento tan complicado de sus vidas, todavía estaban confundiéndolas más al no darles algo a lo que agarrarse. Sin pensarlo dos veces, se arrodilló cerca de la niña "Cariño, si Maura quiere, podéis quedaros a vivir en la casa de invitados para siempre. Me encantaría formar parte de tu vida a partir de ahora y estoy segura que Alex estará encantada de hacer el acuerdo permanente" miró a su hija y vio como asentía con una sonrisa enorme en los labios "pero eso no es excusa para lo que habéis hecho"

Liz aprovechó ese momento para jugar la carta de la prometida comprensiva. Sabía con certeza que con ello ganaría puntos con Jane. Le puso la mano en el hombro, acariciándola con suavidad "No te preocupes cariño, son cosas de niñas. Estoy segura que no lo hicieron con mala intención" Pero no iba a dejar pasar aquello por alto. Cuando por fin tuviera a Jane Rizzoli bien atada, ya se encargaría de ajustar cuentas con esas mocosas.

Jane se levantó y para sorpresa y disgusto de todas las presentes le dio un lento y cariñoso beso a su prometida "Gracias Liz. Siento que te hayas visto metida en medio de todo esto. Te prometo que te compensaré"

Liz sonrió. Ahí estaba, antes de lo que se había imaginado "Puedes empezar a compensarme ahora"

"Me parece una idea perfecta. Siéntate a comer con nosotras y después podemos tomarnos la tarde libre. Estoy segura que tu jefa no pondrá ninguna objeción

"Ummm eso suena perfecto" le dio un casto beso en los labios y se sentó junto a Jane en la mesa, justo enfrente de Maura "ya sabes que puedo ser muy creativa"

Maura tosió incómoda por el descarado flirteo. El día empeoraba por momento y no le apetecía nada en absoluto compartir mesa con Jane y su prometida "Si queréis, podéis recuperar ahora la cita de anoche, yo me quedo con las niñas"

Liz no dejó escapar la oportunidad "Una idea estupenda Maura, gracias" cogió a Jane del brazo y casi contra su voluntad la levantó de la silla. Jane sólo tuvo tiempo de añadir "¿Estás segura?"

Maura se las ingenió para esbozar engañosamente una sonrisa "Claro. Divertíos"

Las niñas vieron con resignación como la pareja se marchaba del restaurante cogidas de la mano. Al final, su plan había resultado un fracaso. Jane parecía más enamorada de su prometida que el día anterior.

R&I

Después de dejar a cada una de las amigas de sus hijas en sus respectivas casa, Maura entró en la casa, seguida por dos pesarosas niñas. Les indicó que se sentaran en el sofá y ella se sentó justo enfrente de ellas.

"Bien. Ahora que estamos solas ¿Vais a contarme de que va esto realmente?" preguntó pacientemente

Ninguna de las niñas se aventuró a hablar. Estaba claro que iban a estar castigadas durante mucho tiempo

"¿Y bien?" insistió Maura "No vamos a movernos de aquí hasta que sepa porque habéis organizado todo esto. Así que cuanto antes empecemos mejor"

En esa ocasión fue Alex la que habló "Piper y yo queremos volver a tener una familia y no tener que volver a separarnos. Así que como vosotras parece que ahora no os lleváis demasiado bien, habíamos pensado en echaros una mano para que volvierais a quereros. Y se nos ocurrió organizaros una cita secreta para que mi madre y tu volvierais a enamoraros."

Maura le acarició la cabeza conmovida "Cariño, las cosas no funcionan así. Jane está comprometida, va a casarse. Pero a pesar de todo, tanto para ella como para mí vosotras sois lo primero y haremos lo que esté en nuestra mano para que seáis felices, aunque no estemos juntas. Lo entendéis ¿verdad?"

Las gemelas asintieron pero Alex volvió a insistir "Preferiría que fueras tú la que se casara con mi madre. Eres perfecta para ella Ma… má"

Maura le acarició la mejilla a su hija, incapaz de encontrar la respuesta adecuada. Fue Piper la que rompió la tensión del momento "¿Y que va a pasarnos a nosotras?"

Maura agradeció la interrupción "Tengo que hablar con Jane pero estoy segura que vais a estar castigadas una temporada" intentando tranquilizarlas, guiñó un ojo antes de añadir "Pensaremos algo en lo que podáis canalizar toda esa energía y ese ingenio en algo más productivo. Creo que vuestras vacaciones están a punto de acortarse"

R&I

Mientras tanto, Liz y Jane estaban compartiendo una romántica comida en uno de los restaurantes de más de moda de la ciudad. Se sorprendió al caer en la cuenta de que aunque había llevado a Liz a cenar varias veces al Toscana, nunca le había confesado su secreto. Incapaz de evitarlo, recordó como con Maura aquella revelación fluyó con facilidad, casi como si fuera natural.

"¿Te encuentras bien cariño?" preguntó Liz preocupada cuando vio que Jane estaba distraída. Esa mañana llevaba un espectacular vestido de diseño, uno de los que mejor resaltaban su figura. Que Jane pareciera no prestarle atención era algo que la ofendía y la preocupaba a partes iguales.

Jane extendió el brazo sobre la mesa, entrelazando sus dedos con los suyos "Lo siento. A partir de ahora soy toda tuya. Dime, ¿ya está todo organizado para la fiesta de aniversario de RizzCorp?"

Liz la miró entusiasmada "Hemos reservado el hotel Fifteen Beacon para la recepción. Habrá cobertura nacional en prensa escrita y televisión. Están invitados todos nuestros socios y principales inversores. Va a ser la fiesta del año, cariño"

Jane empezó a acariciarle el dorso de la mano con el pulgar "¿Y ya te has comprado el vestido? Aunque sabes que lo que más me gusta de ellos es ver como te los quitas"

Aquel comentario la tranquilizó "Ajá. Vas a quedarte sorprendida. ¿Y tú? ¿Ya sabes que vas a ponerte?"

Jane le guiñó un ojo provocativa "Sí, pero es un secreto."

Liz continuó con el flirteo "Espero que sea algo fácil de desabrochar. No me gusta esperar cuando quiero conseguir algo"

Jane se rió con sonoras carcajadas "Lo sé" Más serena le preguntó "¿Le has mandado ya la invitación a Maura?"

Liz recibió aquel comentario como un jarro de agua fría. ¿Por qué tenía Jane que preocuparse tanto por aquella mujer? "No creo que sea necesario que venga a la fiesta, Jane. Esa mujer no pinta nada allí con nosotras"

Jane se puso seria de inmediato "Maura es la madre de mis hijas, quieras o no forma parte de mi vida ahora. Mándale la invitación, Liz"

"¿Por qué tienes que preocuparte tanto por ella? ¿Todavía la quieres?" preguntó la mujer levantando ligeramente la voz

Jane se quedó mirándola unos segundos. Nunca había percibido ese lado celoso y controlador de Liz "¿Acaso voy a casarme con ella? ¿O es contigo con quien estoy comprometida? Me preocupo por ella porque forma parte de la vida mis hijas, nada más"

Viendo que la conversación iba poniéndose cada vez más fea, Liz decidió cambiar de estrategia "Lo siento mucho Jane. Pero sé cuanto la quisiste y volver a verla aparecer en tu vida me hace sentir insegura, como si fuera a perderte de un momento a otro"

Jane recordó fugazmente el beso de la cocina "Sólo me interesa Maura como madre de mis hijas, así que no tienes de que preocuparte" se levantó de la silla, cogiendo su chaqueta. Como era habitual el camarero cargaría la factura en su cuenta "¿Nos vamos?"

Liz asintió. Si eso es lo que Jane quería, invitaría a Maura Isles a la fiesta pero iba a encargarse personalmente de que no disfrutara ni un solo momento de ella.