Yuri on Ice y sus personajes no me pertenecen.
Victuuri / SugarDaddy / Canon Divergente
Sinopsis: Tras un fuerte conflicto, Víctor abandona Rusia y a la federación de patinaje con la intención de buscar patrocinadores nuevos para su siguiente temporada. Allí conocerá a Yuuri Katsuki, un excéntrico empresario millonario que estará dispuesto a convertirse en su sponsor si acepta un trato.
Advertencia: Victuuri Versatiles, Sugar Daddy, Bullying y Homofobia, posible OoC y Canon divergente.
10 — El gran recorrido
Yuuri no podía con la felicidad.
La comida estuvo deliciosa y a pesar de que notó la incomodidad inicial de Víctor, resultó amena y amó el sabor del platillo. Yuuri siempre tuvo el sueño de poder compartir con Víctor un katsudon, en recuerdo de todas las veces que su madre preparaba uno para celebrar sus antiguos logros. Haber podido cumplir algo que jamás pensó que se cumpliría antes, lo hizo sentir completo. Como si todo lo que la vida le había deparado, lo preparó para ese momento.
No importaba las complicadas circunstancias del contrato ni lo mal que pudiera sonar, Yuuri sintió por primera vez en días que el arriesgado cambio le dio puntajes para avanzar en su carrera. Le era imposible no asociar cada decisión en su vida como un nuevo salto de patinaje; ahora se sentía feliz, tan feliz que podía compararse con flotar sobre el hielo, girar y hacer volteretas. Era esa clase de felicidad que llegaba de repente e inmerecida.
Apenas salió de la mesa, mientras los demás se encargaban de levantar los platos y Mari se despedía para ir a dormir, los pasos cortos de Vicchan llamaron su atención. Yuuri se inclinó para tomarlo, pero Víctor se adelantó a él y soltó un adorable sonido sin sentido para llamar a su mascota, quien no tardó en ir hacia él batiendo la cola.
—¿Y este pequeño Makkachin?
Yuuri escuchó su corazón latir tan fuerte que estuvo seguro de que se oiría en toda la mansión y su cuerpo se estremeció al ver a Víctor alzando a Vicchan y cargarlo en sus brazos, en una escena antes inimaginable, pero que estaba a punto de hacerlo llorar de felicidad. Víctor se veía relajado acariciando el mentón de su perro y este se había acomodado muy bien en los brazos del patinador, como si se conocieran de toda la vida. Y sí, no estaba lejos de la realidad.
¿Qué opinaría Víctor si supiera que lo había comprado precisamente al saber que había adoptado a Makkachin? Era vergonzoso pensarlo, así que se giró para ocultar todas esas emociones.
—Es mi mascota, Vicchan —dijo con parquedad, intentando camuflar los destellos de energías que se alojaban en la punta de sus dedos—. ¿Puede seguirme, Víctor-san? Le mostraré la casa antes de que se vaya a descansar.
Esperó que Víctor le siguiera los pasos para comenzar a caminar por la casa, hacia el lado oeste de ella, donde se podía ver un largo pasillo sin puertas, ni ventanas. En silencio siguió el recorrido, a pesar de que en su mente tenía demasiados deseos de volver sus pasos, mirarle y hacerle todo tipo de preguntas que, como fan, querría saber. Pero no se atrevía a externarlas. No aún. Confiaba que conforme pasaran los días pudiera tener la confianza de hacerlo y la situación se relajara. No esperaba más que tener la oportunidad de conocer a su ídolo en persona y compartir lo que no había hecho con nadie.
—Makkachin estará aquí en un par de días. —Escuchó a Víctor hablar, siguiéndole—. Supongo que no hay problema para que duerma conmigo en la habitación.
—No, no lo hay. —Yuuri se detuvo frente a una puerta de metal. El pasillo tenía la misma fachada de metal que le daba un aspecto aún más elegante y frío, distinta al resto de la casa, pero perfectamente se complementaba—. Aquí está la pista de patinaje.
—Era cierto lo de la pista de patinaje aquí.
—Sí. Servirá mientras se calma la prensa. —Digitó con facilidad los cuatro números para que la puerta se abriera—. Es 2014 la clave, de todos modos, mañana Ryu-san grabará sus huellas para que pueda acceder a la casa y los sitios permitidos.
—¿Sitios permitidos? —Víctor cuestionó—. En el contrato no se especificó.
—No hacía falta, la seguridad se encargará de darle acceso a donde pueda estar. —Yuuri no hizo caso a la voz de Víctor y entró hacia la pista. Al encender las luces, de inmediato apareció frente a ellos un corto pasillo y al fondo la entrada al hielo.
Yuuri caminó con confianza en el lugar percibiendo en su piel ya el cambio en la temperatura. Al salir del pasillo ya se encontraba en el piso helado y la pista de hielo estaba a un par de pasos de él, solo franqueada por la barrera. No había gradas, ni pantallas, nada. Solo era una pista que no tenía mucho de diferencia a las que había en los centros comerciales, muy bien cuidada y cerrada, exclusiva para la mansión. Al lado derecho del pasillo, estaban los casilleros. También se podía ver un par de puertas. Al lado izquierdo, se alzaba una plataforma con un par de asientos.
—Puede practicar aquí, el baño está a la derecha, junto a los casilleros y la ducha. Puede allí cambiarse y bañarse al acabar. La pista está diseñada con la longitud de competición, tal cual lo expone la ISU. —Yuuri siguió hablando, señalando someramente las zonas sin mirar a su interlocutor—. Si desea hacerlo en una verdadera pista profesional, puedo realizar los arreglos, solo considero que es mejor esperar hasta que la noticia se conozca y la prensa deje de atosigarlo.
—Yuuri.
—¿Sí?
—Haré uso de mis preguntas ahora. —Informó y el tono sereno y serio que le dio a su voz, provocó que Yuuri se pusiera a la defensiva. Apenas las luces blancas de la pista caían sobre ellos, dejando una estela pálida en sus pieles—. ¿Qué hace una pista en tu casa?
—Me gusta patinar… lo hago cuando estoy estresado o necesito despejarme. —Bajó la mirada.
—La otra cláusula decía que tenías que mirarme. —Víctor le hizo recordar y con un gran suspiro, Yuuri volvió levantar los ojos hacia él. Parecía que Víctor era más demandante de lo que creyó, aunque nada alejado a la realidad si consideraba lo venerado que era—. La otra pregunta: tienes un caniche más pequeño que se parece a Makkachin y se llama Vi-Chan —Hizo la separación a propósito, reconociendo el honorífico al haber interactuado con el equipo de la casa minutos atrás. Yuuri debió suponerlo, así que sin sorprenderse demasiado terminó desviando la mirada un poco, con una sonrisa derrotada.
—Creo que es evidente que soy su fan… ¿no? —Víctor asintió cuando Yuuri le devolvió la mirada—. Pues… eso.
—Entonces fue una interesante casualidad el que yo decidiera hacer el anuncio aquí en Japón. Una que te beneficiaba, ¿no es así? —acertó. Yuuri solo dibujó una sonrisa triste sin apartarle la mirada.
—Se llaman oportunidades, y en mi negocio he aprendido a aprovecharlas.
No creía que fuera necesario más, las cláusulas habían dejado en claro que su principal interés era apoyarlo en su carrera y estar allí para verlo competir, así que no pensaba explicar las razones por la que lo admiraba o desde cuándo lo hacía. Simplemente salió de la pista y sintió los pasos de Víctor detrás de él. Luego cerró todo antes de continuar el recorrido.
Así le mostró el gimnasio que estaba allí, más del uso de su hermana que suyo, aunque a veces solía hacerlo cuando aumentaba mucho de peso. Víctor tendría acceso a él para que pudiera incluirlo como parte de su entrenamiento. También había un pequeño estudio de ballet y le indicó que, si quería correr, la zona estaba completamente vigilada y era segura, así que podía hacerlo por los alrededores en confianza. Víctor se vio atento a todo y, después de haber llegado de nuevo al comedor, salieron para detenerse en el centro de la casa. Todo sin conversar.
—Vi una puerta al lado del comedor.
—Oh, sí… es el ala este de la casa. Allí no tiene permiso de entrar. —Víctor le miró sorprendido, mientras Yuuri ya se dirigía a las escaleras.
—¿Por qué? Me siento en la película La Bella y La Bestia ahora y no me está gustando mi papel. —Se quejó y Yuuri detuvo la subida para mirarlo a través de sus lentes.
—Solo Sakura-chan y yo podemos hacerlo.
Siguió, ya listo para separarse. Al alcanzar el segundo piso, Vichan fue dejado en el suelo y correteó hasta los pies de Yuuri, quien se detuvo para cargarlo.
—Ya es hora de irnos, Víctor-san. Espero disfrute su estancia. —Hizo una acartonada reverencia, pero Víctor se quedó firme, con la mirada clavada en su cabeza.
—¿No vas a hacer tus tres preguntas?
—Hoy no.
Notas de autor: Salió el teaser en Japón, hay mil detalles en twitter y yo estoy fangirleando xD Con el teaser y un par de noticias he confirmado que la temporada del anime es 2016-2017 para el patinaje, donde Yuri debuta y Yuuri gana la plata, ambos récords son superados.
Bien, yo había pensado colocar para este fic la temporada 2015-2016 para que coincidiera con la fecha de estreno del anime un año después, pero como casi confirmé la temporada real del anime y esto es un canon divergente, decidí apegarme a ella y más bien mover el estreno del anime en esta historia al 2017. Es decir, Yuri on Ice dentro de este universo se estrenará en el octubre del 2017, ya luego pensaré en las razones xD
¿Cuántos ya quieren ver el teaser? Parece que será liberado para los demás países el 7 de febrero.
¿Qué les parece la relación de Victor y Yuuri hasta el momento?
La siguiente semana se viene un momento importante para Víctor en el fic. ¿Teorías?
