Terremotos

— ¿Has estado con alguien desde que nos fuimos?

Están sentados en un pequeño Salón de té (1), calentando sus manos en las grandes tazas, cuando Kurt finalmente logra hacer la pregunta que ha estado en su mente desde la fiesta de la semana pasada.

Blaine no encuentra su mirada, revolviendo el azúcar en su Earl Grey (2).

— Sí. —Él responde finalmente, en voz baja.— Con varias personas.

— Oh. —Eso es todo lo que Kurt es capaz de decir. Un sonido extraviado sale de él con nada más que palabras en voz baja. Suena estrangulado.

Blaine finalmente levanta la mirada, con ojos intensos.— Kurt, tienes que entender, pensé que te habías ido.

De alguna manera, esto duele aún más. ¿Lo reemplazó tan rápido? ¿Incluso antes de que Blaine recibiera el mensaje haciéndole saber que estaban vivos?

Blaine parece haberse dado cuenta de la dirección de los pensamientos de Kurt.— No, quiero decir, yo sabía que estabas por ahí en alguna parte. Yo sabía que estabas vivo, pero pasó tanto tiempo desde que escuché de ti. Pensé que te habías ido para siempre, que te habías ido de mí, para nunca volver. Estaba tratando de empezar a vivir de nuevo, Kurt...

Kurt asiente, traga a través del dolor que ha alojado firmemente en su garganta.— No, está bien. No me debías nada. Me fui. Yo estaba como muerto, ¿qué se suponía que debías hacer? ¿Esperar para siempre? Me da... Me da gusto que hayas seguido adelante.

— No es así. —Es poco más que un susurro ronco. Las manos de Blaine están aferradas alrededor de la taza.— Y no lo hice. En realidad no.

— ¿Qué? —Se necesita una sorprendente cantidad de esfuerzo para hacer esta pequeña pregunta.

Blaine suspira entrecortadamente.— No te había superado. Y todavía no te supero.

Es como si el mundo se hubiera ralentizado. El corazón de Kurt late en cámara lenta mientras que sólo mira a Blaine con ojos enormes y serios. Sus cejas están completamente arqueadas y hay tensión en su mandíbula. Su mano tiembla alrededor de la taza.

En la profundidad de su confusión, Kurt encuentra su voz.— Entonces... ¿qué significa eso? ¿Para nosotros?

Al parecer, tuvo razón al no permitirse sentir esperanza todavía, porque el rostro de Blaine simplemente se desmorona.— Nada. Yo... Kurt, no puedo. Lo siento.

— No entiendo.

— Quiero que volvamos a lo que teníamos. Quiero ser capaz de simplemente tomar tu mano y estar contigo, si me dejas. Lo deseo tan desesperadamente, Kurt. Pero estoy aterrado. —La mano de Blaine está apretada con tanta fuerza que sus dedos se ponen blancos. Kurt le quita suavemente la taza para que apriete su mano en su lugar. Los ojos de Blaine están fijos en sus manos unidas, y dice con voz tensa,— Tengo tanto miedo de perderte otra vez. De que desaparezcas un día, o que simplemente decidas que no soy la persona adecuada, y que tenga que morirme de dolor otra vez. Y no creo que pueda hacerlo.

Oh.

— Blaine. Blaine, mírame. —Kurt espera hasta que los ojos de Blaine se centran en los suyos antes de decir en voz baja, pero con toda la certeza que hay en él,— Te amo.

Ahí está, es desde hace mucho tiempo, pero ahora está dicho. Y Blaine lo mira en estado de shock.

-8-8-8-8-8-

Esto golpea a Blaine como un puñetazo, estas palabras que había estado esperando escuchar de Kurt un día, de vuelta en lo que parece otra vida. Y ahora está aquí, una confesión real y deliberada, no un murmullo inducido por la fiebre que podría ser cualquier cosa. Este momento debe sentirse perfecto y emocionante, debe vencer cualquier duda que Blaine tenga.

Pero en cambio, lo único que puede pensar es en una mañana, hace mucho tiempo, cuando casi voló a la escuela, sintiéndose, feliz y lleno de la necesidad abrumadora de finalmente decirle esas palabras a Kurt, sólo para descubrir que ya no habría Kurt nunca más. Que él había muerto, que se había suicidado y ninguna cantidad de lágrimas o gritos hacia la nada, o la negociación con el destino lo podrían traer de vuelta. Ninguna cantidad de amor tampoco.

Y a pesar de que el milagro sucedió, después de todo -a pesar de que algo hizo traer de vuelta a Kurt- no borra ese recuerdo o ese dolor. Nada puede.

-8-8-8-8-8-

Y luego Blaine susurra,— Yo también te amo.

Esta no es la manera en la que Kurt imaginó que se lo dirían por primera vez. Se suponía que iba a ser diferente. Pero eso no importa.

Blaine también lo ama.

Salvo que en los ojos de Blaine todavía hay desesperación en vez de alegría, así que Kurt mueve la mano para entrelazar sus dedos, y prometerle,— No voy a dejarte. Ya nunca más.

Duele cuando Blaine aparta su mano suavemente para colocarla de nuevo en torno a su taza. No mira a Kurt cuando habla en voz baja.— ¿Qué pasa si ellos te encuentran un día y tú decides que necesitas huir de nuevo?

— Nosotros no... —Es ridículo, ellos siguen huyendo, pero Blaine no lo deja terminar.

— ¿Qué pasa si vuelven con sus padres y quieren vivir cerca de ellos? ¿O mudarse a Los Ángeles o a alguna parte? ¿Y si te encuentras a alguien y te das cuenta de que lo que teníamos era sólo un tonto romance adolescente? ¿Qué pasa si... Kurt? —Su rostro está tan lleno de dolor, que el corazón de Kurt duele con las ansias de consolarlo, pero cuando llega a él, Blaine niega con la cabeza.— No puedes estar seguro. Y si simplemente me dejo llevar, y decido ser feliz contigo, y luego te vas... —Ahora hay lágrimas en sus ojos.

Dios, Kurt lo había herido tanto.

La voz de Blaine se rompe cuando dice con aire de resolución,— No puedo.

— Ya no confías en mí. —Darse cuenta de esto duele, pero no sorprende a Kurt, no realmente. Blaine niega con la cabeza.

— Lo siento. Estoy tratando, y quizás algún día voy a estar listo para dar ese paso, pero... no lo sé.

Ellos terminan su té en silencio. No hay nada más que decir, la verdad.

A medida que se separan para ir a casa, Kurt vacila un poco.— ¿Podríamos... no hablar por unos días? Creo que necesito un poco de tiempo.

— ¿Ahora también te estoy perdiendo como amigo? —Hay algo más que tristeza en la voz de Blaine; es la resignación, y Kurt se apresura para tranquilizarlo.

— No , por supuesto que no. Sólo necesito... —¿Morirse de dolor? ¿Acostumbrarse al hecho de que probablemente nunca volverán a estar juntos? ¿Al hecho de que Kurt la cagó tan mal?— ...hacer a un lado mis sueños.

Él está seguro de que puede oír un sollozo ahogado cuando Blaine asiente y se aleja para ir a su dormitorio.

. . .

Los siguientes días pasan tranquilamente en el apartamento de Kurt y Rachel. El teléfono no suena. La música está apagado. Sólo el zumbido constante de la máquina de coser llena el loft desde el amanecer hasta ya entrada la noche.

Kurt le dijo a Rachel sobre su conversación con Blaine cuando llegó a casa esa noche, pero también le pidió no hacerlo hablar de ello, todavía no. Ella lo abrazó con fuerza y lo dejó ir a la cama -solo, porque eso era lo que él quería. Cuando se despertó a la mañana siguiente después de dar vueltas durante toda la noche, se encontró con un enorme pedazo de pastel de queso en la mesa de la cocina, de su panadería favorita a tres cuadras de distancia.— Todo tuyo, —decía una nota post-it pegada a la caja. Él no pudo evitar sonreír.

Kurt necesita espacio y la soledad en este momento, necesita espacio para respirar y gritar cuando tiene que hacerlo. Está enojado consigo mismo por haber arruinado la cosa más preciosa que ha tenido, con sus padres por obligarlo con sus opciones, con la vida por darle esta mano en particular. Enojado con el mundo, porque es el día de San Valentín y todo está cubierto de estúpidos y pequeños corazones, y todo el día en el trabajo hay parejas felices comportándose de manera tan asquerosamente amorosa, parejas enamoradas a las que tiene que atender, sonriendo forzadamente y dibujando corazones en sus lattes. Y luego están los recuerdos de un día similar hace dos años, que en estos momentos son como puñaladas a su corazón.

Necesita tiempo.

Afortunadamente, el tiempo no es un problema ya que Blaine se mantiene lejos tal como se lo pidió Kurt y Rachel se ha arrojado de nuevo a las audiciones, llena de nueva resolución y confianza fresca gracias al grupo de actuación. Nadie más está ahí para perturbar su duelo y después de cinco días de sentirse roto y en carne viva, llega una mañana, cuando el anhelo de Blaine es más fuerte que la angustia.

De modo que le envía un mensaje de texto a Blaine y se reúnen para tomar café en la noche, y a pesar de que todavía duele verlo, con sus ojos tristes y su cuidadosa sonrisa, esto no mata a Kurt. Ellos no hablan de sus sentimientos. Ellos no tratan de ser algo más que amigos. Pero es suficiente. Tiene que ser. Tomará un tiempo antes de que dejen de pedir perdón por cada palabra medio sugestiva, antes de que la incomodidad pase completamente, pero van a llegar allí. Son demasiado importantes entre sí para permitir que esto los separe.

Sólo que... tal vez las pijamadas no sean una buena idea. Al menos no en la misma cama.

. . .

Dos días más tarde, Rachel llega a casa un poco emocionada. Ella ha estado tratando de bajar el tono de su exuberancia últimamente, consciente del estado de ánimo de Kurt, por lo que no viene rebotando y chillando, pero él la conoce. Ella apenas puede contener alguna gran noticia.

— Okay, suéltalo antes de que revientes. ¿Qué pasa?

Esto logra que ella comience a rebotar sobre las puntas de sus pies. Su voz es un poco chillona cuando ella dice,— creo que tengo un papel.

—¿Qué? —Kurt deja de juguetear con la cremallera de la pequeña bolsa que está cosiendo y se levanta para jalar a una Rachel sonriente al sofá.— Oh, Dios mío, ¡eso es maravilloso! Dímelo todo.

— Bueno, no es nada grande. Sólo un personaje de fondo con un puñado de líneas, y no es de Broadway. Pero bueno, es un comienzo. Ya nunca más voy a ser la chica sin experiencia.

El hecho de que ella no tiene ninguna referencia ha sido un obstáculo importante en la mayoría de sus audiciones hasta ahora. Ella no está estudiando para ser actriz ni puede incluir ningún rol en el que ha estado en su currículum vitae. No es que hubiera hecho muchos, o algo significativo, sólo tres producciones de la escuela secundaria, pero al menos el liderazgo en West Side Story podría haber sido algo para demostrar que tiene algo de experiencia. Pero ellos no pueden correr el riesgo de que alguien se ponga en contacto con cualquiera de las escuelas para preguntar acerca de la chica supuestamente muerta que se presentó a la audición. Así que tener un papel real sería una gran mejora.

— ¡Está muy bien, Rachel! ¡Estoy tan orgulloso de ti! —Kurt la abraza con fuerza.— ¡Deberíamos celebrar!

— No, —ella lo interrumpe antes de que tenga tiempo de pensar en un restaurante que estaría bien y dentro de su presupuesto.— Vamos a esperar hasta que llegue la confirmación oficial, ¿de acuerdo? No quiero traer mala suerte. Pero... —Ella se libera de su abrazo y hay algo en su sonrisa que hace que Kurt arquee las cejas, de manera suspicaz.

— Okay, ¿qué es lo que quieres?

Rachel sonríe dulcemente.— Ya sabes que es mi cumpleaños la semana que viene, ¿no?

— ¿Lo es? Se me olvidó. —Kurt se burla y le golpea con fuerza el hombro juguetonamente. Él se ríe.— Vamos. Claro que lo sé. ¿Y?

Ella respira profundamente y pone ojos de cachorro a manera de prevención. Kurt ya tiene un mal presentimiento.

— Quiero hacer una fiesta de cumpleaños, —dice ella.— Aquí.

. . .

No es tan terrible como Kurt esperaba.

Resulta que los amigos de Raquel saben de su situación financiera, por lo que vienen con comida para la fiesta para añadirla a lo que preparó Kurt, iPods con altavoces propios y enormes bibliotecas de música, y una máquina de karaoke. También traen alcohol, señalando que "los niños" no deben beber, y luego mezclan bebidas para ellos de todos modos. A nadie le importa que no hay suficientes muebles para sentarse y todo el mundo acepta que el espacio del dormitorio de Kurt, donde está su máquina de coser y sus diseños, es la única parte del loft que está fuera del límite.

Es un poco estrecho con más de veinte personas en su apartamento -bailando, cantando, hablando y riendo en voz alta, sin un rincón tranquilo a la vista- pero es sorprendentemente soportable con Blaine al lado de Kurt y con Rachel tan feliz que brilla, mezclándose con la multitud. Sus amigos resultan ser de varias edades, el más joven de veinte años, la más grande sobre los cuarenta años, pero todos parecen muy agradables y muy afectuosos con Rachel, tratándola como si fuera la mascota del grupo, felicitándola delante de Kurt por su talento y determinación. Él está contento de verla tan bien querida y aceptada. Se lo merece mucho, y no había tenido la oportunidad de ser apreciada de esta manera durante mucho tiempo.

Kurt sólo la mira hablar con un pequeño grupo de personas que todavía no han oído hablar de su exitosa audición. Ella se ve como un sueño -hermosa en su vestido negro corto con el cabello como una brillante cortina oscura por la espalda. Efervescente en su entusiasta recuerdo de elogios del director después de su audición.

Él se acerca a tiempo para oír,— Mira, yo te dije que les encantarías si dejabas a un lado la actitud de niña inocente, ahora vas a llamar la atención en cualquier momento.

Es una flaca pelirroja de treinta y tantos años la que habla -¿Annie? ¿Allie? Kurt no está seguro- y él le pregunta antes de que Rachel se las arregle para abrir la boca.— ¿Actitud de niña inocente?

La mujer se vuelve hacia él, sin darse cuenta de la expresión de pánico de Rachel que hace que algo se asiente pesado en el estómago de Kurt.— Oh, ya sabes, la bella imagen de la virgen. Nosotros le hemos estado diciendo durante semanas que juegue con su lado sexy, que utilice el cuerpo que Dios le dio. ¿De qué otra forma va a llamar la atención una chica en este negocio? —Su risa es seca y Kurt intenta muy duro mantener su respuesta tranquila.

— Oh, no lo sé, ¿tal vez con talento? —dice alegremente, y eso en realidad hace que la pelirroja ruede los ojos.

— Ustedes niños y sus nociones ingenuas de cómo funciona el mundo. Por supuesto que el talento es importante, pero estamos viviendo en una ciudad que está rebosante de talento. En un mar de aficionados, ella no va a ser contratada sólo por su talento, no hasta que ella tenga algunos logros para mostrar con él. Pero ella tiene su juventud y su belleza y su sexualidad, y eso es una gran ventaja. Sería un pecado no usarlo.

Kurt debe tener una definición diferente de pecado, porque la fealdad de lo que esa mujer está implicando lo hace sentir nauseas, pero antes de que pueda decir algo más, Rachel está agarrándolo de la mano.

— Hey, ¿podrías traerme un poco de Coca-Cola de dieta de la nevera, por favor? —Su rostro está ansioso, con ojos suplicantes, y Kurt entiende lo que está pidiendo. No ahora, no cuando todos mis amigos están aquí. Hablaremos de esto más tarde.

Oh, por supuesto que hablarán, él no va a dejarlo así. Pero está bien, es su cumpleaños, puede esperar.

Kurt le trae la Coca-Cola y se sirve él mismo otra copa -algo fuerte y afrutado en una taza roja. Él no tenía previsto tomar más de lo que ya había bebido antes, pero ahora está esperando que el alcohol lo adormezca y le ayude a detener lo suficiente el temblor interno como para soportar el resto de la noche. Ingiere la bebida rápidamente y para cuando Blaine vuelve de la cocina, donde él ha estado discutiendo el valor de ser una amenaza triple en la búsqueda de un trabajo de actuación, Kurt se siente relativamente tranquilo.

Él no le dice a Blaine sobre su conversación con la mujer de cabello rojo o sobre la reacción de Rachel, que le dijo casi todo lo que no quería saber. Todavía no. Es algo que necesitan hablar solos, él y su hermana.

Durante las siguientes cuatro horas Kurt hace todo lo posible para mezclarse y charlar y reír; ingiere dos brebajes afrutados más y permite incluso que Blaine lo convenza para que se levante de su vieja mesa y cante una versión karaoke de alguna terrible canción pop. En el momento en que todos se van amontonados en cinco taxis que van a repartirlos a sus respectivos barrios, son las dos de la mañana y la cabeza de Kurt está nadando de una manera desagradable, tanto por el alcohol y la perspectiva de la charla que va a tener que tener.

Por un momento, considera pedirle a Blaine que se quede después de todo. Podría utilizar su apoyo y seguramente Blaine como un aspirante a actor sería capaz de decirle a Rachel con la autoridad añadida que lo que ella escuchó fue una mierda. Pero al final, decide no hacerlo -no puede hacer que Blaine pague la tarifa completa del taxi para ir a casa después o arriesgarse a un viaje en la noche mientras está algo borracho. Y una pijamada está fuera de toda cuestión.

No, él puede lidiar con ello a solas.

. . .

— No dormí con él, —son las primeras palabras que salen de la boca de Rachel cuando están finalmente solos.— No me mires así, no lo hice.

Ella se ve enrojecida y molesta, y él le cree. Pero el hecho de que ella tiene que asegurárselo, hace que algo caliente estalle en él porque significa que ella sí hizo algo de lo que no está orgullosa.

— Nunca pensé que lo hubieras hecho, —dice en voz baja y luego simplemente la mira, sin saber cómo preguntar.

Oh, cuánto quiere creer que lo único que hizo durante esa última audición o en cualquiera de las anteriores fue encender esa vibra sexy en la que es tan buena cuando lo intenta. Kurt ha estado modificando o cosiendo la mayor parte de su ropa, así que sabe muy bien lo distinta que es su ropa de lo que ella solía usar -faldas cortas y vestidos ceñidos, tops sexies y un montón de negro. Ella puede ser sexy con un parpadeo. Pero su reacción anterior le dice que es más que eso.

— Entonces, ¿qué hiciste para cambiar la...? ¿cómo era? ¿Actitud de niña inocente?

Rachel se encoge de hombros y empieza a recoger los vasos vacíos para tirarlos en una bolsa de basura.— Oh, ya sabes. Actuar audaz, tener más confianza. Trabajar un poco más en las afirmaciones, recordándome a mí misma que soy una mujer adulta, no una colegiala. Mostrar algo de desnudez. Usar tacones y pestañas postizas y pintarme las uñas de las manos y...

— Whoa, espera, da marcha atrás un poco. —Kurt frunce el ceño y ella lo mira desde la cocina.

— ¿Te refieres a las pestañas postizas? Sé que piensas que son de mal gusto, pero...

— No, Rachel. Sabes muy bien a lo que me refiero. —Él hace una mueca ante la forma severa en que sale su voz cuando todo lo que ha pretendido es estar en calma. Lo último que quiere es sonar como su padre.

Ella suspira profundamente y se deja caer en el taburete de la cocina, de pronto irritada.— Cierto, la desnudez. Bueno, ¿y qué? Debo hacer escenas en topless cuando me lo pidan. Les digo que estoy bien con realizar desnudos si es necesario. No es una gran cosa. Tengo un buen cuerpo, es una de los herramientas de la empresa.

Kurt habla antes de pensar, enojado por la forma tan ligera con la que está tratando todo este estallido del dominio de sí misma que él ha estado intentando mantener.— Yo no sabía que ahora audicionabas para el negocio del porno. Pero era de imaginar, con todas las salidas nocturnas y la lencería cachonda, los condones escondidos...

Rachel jadea y luego sus ojos se entrecierran.— Dime que no rebuscaste en el cajón de mi ropa interior.

— Estaba poniendo la lavadora. Alguien tiene que hacerlo, ya sabes, cuando estás en la conquista del mundo, practicando tu striptease para los directores y revolcándote con extraños al azar.

Sus ojos parpadean peligrosamente; su tono es duro, cruel.— Bueno, tal vez deberías tratar en algún momento. Podría ayudarte a conseguir ese palo en el culo.

Ahora es el momento de Kurt de jadear.— ¿Qué se supone que significa eso?

Rachel ha vuelto a recoger vasos y platos desechables, ahora con movimientos bruscos, furiosa.— Pues tú eres el que se colgó de un tipo que no te quiere. Tal vez deberías dejarte perder un poco, salir y pasar un buen rato. Estamos en Nueva York, por el amor de Dios, ¿sabes cuántos gays calientes y ansiosos veo cada vez que vamos a un club? Si fueras con nosotros de vez en cuando, superarías a Blaine en muy poco tiempo, pero nooo, claro que no, eres demasiado mojigato para siquiera considerar el sexo casual. Pero en lugar de eso, te quedas en casa a deprimirte y a juzgar a otros que tienen más diversión que tú, y no es justo, Kurt.

Él la mira como si le hubiera crecido una segunda cabeza. La furia hirviendo en él caliente y peligrosa. ¿Quién es esta chica?

— ¡Estoy tratando de mantenernos a flote! ¿Quién iba a pagar el alquiler y asegurarse de que hay alimentos para comer si yo tuviera que subirme al tren de la diversión que recomiendas? Estaríamos de vuelta en las calles en muy poco tiempo. Así que perdóname si trabajo tan duro para ganarme la vida para los dos. Y sí, te juzgo. ¿Y sabes por qué? —No le importa si sus palabras son hirientes ahora, apuntándola con el dedo para enfatizar cada palabra.— Porque si sigues de esta manera, nunca llegarás a Broadway. El mundo del teatro no es muy grande, Rachel. ¿Crees que nadie sabrá que cubriste el camino a tus primeros papeles, mostrando tus tetas? Vas a terminar como una mediocre actriz desencantada protagonizando espectáculos mediocres, y sé que eres mejor que eso. Pensé que soñaba más grande. Así que sí, te juzgo por venderte de una manera tan barata y por traicionar tus sueños. Siento como si apenas te conociera.

Los ojos de Rachel se llenan de lágrimas y tal vez Kurt debe sentirse mal, pero en cambio, siente una especie de satisfacción vengativa. Tal vez esto le llegue por fin y la haga entrar en razón. Pero luego Rachel pone la cabeza en alto y el rostro duro.

— Nadie dice que tienes que hacerlo. Yo no necesito tu aprobación, Kurt. O tus sacrificios. Y tú no tienes que decirme quién soy, como si tú lo supieras mejor. Porque no es así. Ni siquiera somos familia. —Su voz titubea al final y toma por asalto el baño, cerrando la puerta.

Kurt intenta limpiar un poco más, pero le duele la cabeza y lo mismo ocurre con su corazón. Ellos no pelean así a menudo, pero cuando lo hacen, no se andan con rodeos. Él sabe que los próximos días serán una extraña danza dolorosa de disculpas para tratar de suavizar todo. Ya está mal por algunas de las cosas que dijo, a pesar de que estaba en lo cierto, pero es demasiado tarde para tratar de hablarlo esta noche. Especialmente cuando Rachel sigue echando humo y su única reacción a su golpe en la puerta del baño es un enérgico— Vete.

Ella no sale para cuando Kurt decide ir a la cama, sólo le pasa su cepillo de dientes y sin decir una palabra cierra la puerta de nuevo. Se lava los dientes en el fregadero de la cocina, pensando en el lío al que tendrá que hacerle frente en la mañana y se va a la cama, de alguna manera arreglándoselas para conciliar el sueño a pesar de la turbulencia en su cabeza.

. . .

Cuando se despierta, ya pasan de las ocho. Rachel debió andar de puntillas por todo el apartamento antes de irse a trabajar, no queriendo despertarlo y arriesgarse a un enfrentamiento a primera hora de la mañana. Con un profundo suspiro, Kurt sale de la cama y va a la cocina, con la esperanza de encontrar una taza limpia para su café antes de ocuparse del resto de los escombros de la fiesta.

Excepto que no hay escombros en absoluto.

Toda la basura ha sido recogida y sacada, los platos lavados, el suelo barrido y fregado, y en el mostrador de la cocina limpia hay una solitaria hoja de papel.

Kurt,

Ya no voy a agobiarte por más tiempo. Me mudo con mi novio (antes de preguntar: no, aún no lo conoces, y no, probablemente no lo aprobarías). Espero seas capaz de disfrutar un poco más sin el peso de mí y de mis formas defectuosas sobre tus hombros.

Cuídate,

R.


(1) Un salón de té es un establecimiento en el que sirven sobre todo té y otras bebidas ligeras. Aunque su función es muy variable dependiendo de la cultura, a menudo sirven como centros de interacción social.

(2) El té Earl Grey tradicionalmente es una mezcla de té negro aromatizado con aceite de bergamota. Sin embargo, hoy en día el término se aplica en general a cualquier mezcla de té aromatizada con bergamota.