Todo había sido tan rápido en ese momento, de pronto el revuelo y más disparos. ¿Cómo es que sobrevivimos? Pues déjenme contarles todo lo que ocurrió aquel día…
~…02 de Marzo, 08:18…~
La oscuridad cubrió mi visión, luego una luz tan blanca como la luna ilumino un camino, como un túnel, aquel túnel al final del camino cuando uno muere, más no lo cruce. Tenía que volver y proteger a mi grupo, tenía que ayudarlos, salvarlos de aquella desgracia…pero recordando que todos habían sufrido un ataque múltiple de balas, dudaba mucho que pudiesen hacer algo para huir. Más había una persona que lograría escapar…
-Flick…co-corre- dije, casi audible, tratando de que mi retoño pudiese salvarse a lo que viniese para nosotros
-¡papito levántate!- lo escuche decir, más mis fuerzas se estaban apagando nuevamente
-¡Corre Flick!- dije de nuevo, solamente para caer en la oscuridad total
***** [¿?:¿?] *****
Mis ojos pesaban, mi cuerpo estaba adolorido, podía sentir aquellos diminutos fragmentos de metal incrustadas en mi espalda, punzándome junto a la jaqueca que me atormentaba…
-¡Flippy!- escuche la voz de Cuddles a la distancia- ¡despierta idiota!- esta vez pude oírla claramente, es más, pude oírla cerca de mi oído
-¿Dónde estamos?- pregunte atontado, despertando lentamente
-fuimos secuestrados por unos bastardos, se llevaron a las chicas a otra parte- respondió muy preocupado, de seguro con respecto a su noviecita- a los chicos los tienen presos en unas jaulas-
-¿qué…paso con…mi hijo?- en ese momento nada me importaba más que Flick- ¡¿qué paso con él?!-
-no sabría decirte con exactitud, él corrió como le dijiste, se escondió tras unos edificios y de ahí no supe más- lo escuche gemir- maldición, la herida sigue sangrando…Flippy, tu hijo de seguro estará bien, es un chico valiente- yo en lo que respecta estaba paralizado por el miedo, así como el primer día cuando entre a la guerra y el día en que nació mi hijo. Flick solo, en un mundo lleno de esas repugnantes criaturas… ¿qué será de mi niño?
Noté un calor en mi espalda, así que me gire para ver que era y comprendí al momento que Cuddles y yo estábamos atados de espaldas, atados de manos y piernas en medio de una arena circular…
-¿Qué carajos es esto?-pregunte preocupado, mirando a todas partes. Las paredes eran rejas de metal, detrás de estas había sillas y en esas sillas, había bolsas negras. No, no eran bolsas, eran bultos, bultos con formas, que se movían.
Mi cabeza comenzó a darse ideas de lo que podría ser ese lugar, quería y rogaba que no fuera, por nada del mundo, lo que estuviera pensando que era…
-¡buenas tardes, caballeros!- la voz provino de un micrófono, más no sabía de qué parte-bienvenidos al más grande espectáculo de estos tiempos…- escuche pasos acercarse lentamente, torturándome de la desesperación
-¿qué quieren de nosotros?-dijo Cuddles, masticando cada palabra con una rabia airada, al parecer el sujeto que nos aprisiono estaba delante de él
-¡guarda silencio, escoria!- el grandísimo hijo de perra golpeo fuertemente el rostro de Cuddles, logrando derribarnos a ambos
-maldito cobarde- dije a susurros
-¡dije que se callen!- esta vez me dio un puntapié en el estómago y en la cara. La sangre me broto de la nariz y de la boca-bueno, volviendo al punto principal- vi que se acomodaba el cabello con elegancia. Maldito enfermo- déjenme presentarles a sus invitados de hoy, caballeros- dio unas palmadas al aire y repentinamente, unas puertas de acero comenzaron a abrirse, dejando ver un pasaje oscuro y lúgubre
-Flippy…eso…eso es…- escuche a Cuddles tartamudear mientras trataba de observar al fondo
-¡damas y caballeros, que comience el espectáculo!- en ese momento lo sabía, comprendí que aquello no era más que una carnicería a la que mi amigo y yo estábamos siendo participes
-Cuddles…prepárate- le dije, sujetando su mano a mis espaldas- are lo mejor que pueda, pero no te dejare morir- le jure
-¿qué quieres decir?- no le respondí, preferí que él lo viera
El sujeto salió por uno de los pasajes, para luego volver con una cadena cual cuyo extremo estaba atando un cuerpo, pero no estaba inerte, este tenía vida. Primero fue uno, luego dos, luego 4 hasta llegar a 6 zombies. A cada uno los sujetaron a una especie de poleas de dos ruedas sujetas al techo…
-¡veamos cuanto tiempo duran!, ¿dos, tres, cuatro minutos?, tal vez un minuto jajajaja-
Cuando creí que este sujeto estaba completamente loco, una enorme luz ilumino el lugar, dándome la razón de lo que había pensado anteriormente. Todas esas personas estaban cubiertas con capas negras, protegiendo sus rostros con máscaras mientras gritaban por el espectáculo que les íbamos a dar…
-¡qué comience el baile!-
Toda la gente grito de la emoción, excitados por la masacre, mientras tanto yo y Cuddles, más él que yo, temblábamos por nuestras vidas a lo que pudiese ocurrir.
De pronto, las cadenas fueron aflojándose, haciendo el sonido de las ruedas de las poleas irrumpían mis pensamientos ante unas posibles ideas para escapar, aparte de los leves gemidos de desesperación y de dolor de mi amigo. Esas cosas estiraban sus manos tratando de alcanzar nuestras carnes, arrancarlas y devorarlas con gusto…
-¿q-qué hacemos?- Cuddles hacia lo imposible por soltar el nudo de nuestras muñecas, pero no conseguía más que enredarnos
-¡cálmate!- le grite, con el motivo de calmarlo, aunque sinceramente el miedo lo sentía en todo mi cuerpo- te lo dije, no permitiré que nada te pase. Primero debemos desenredarnos o cortar esto- pasee mi mirada por todo los lugares, gracias a Dios encontré un fierro cerca a la maya metálica cual sobresalía-Cuddles, tenemos que ir allá- dije señalándole con el pie
-¡no podremos, está muy lejos!- en efecto lo estaba, pero era nuestra única oportunidad
-¡confía en mí, lo aremos!- el asiente, luego empujándonos con los pies nos trasladamos a donde estaba el metal, más cuando pensaba que todo iba de maravilla, las cadenas de los monstruos se suelta nuevamente, dejándonos a poca distancia
-¡están muy cerca, no podremos Flippy!-
-¡cállate y sigue o moriremos acá!-
-¡uno está cerca a la maya, no podremos!-
-¡QUE SI, JODER!- lo empujo y el reacciona, ahí es donde ambos seguimos con el camino solo que esta vez, yo de frente con el zombie
-¡va un minuto damas y caballeros! ¡Veamos de lo que son capaces!- oigo decir a ese infeliz, ya luego me encargaría de ese sujeto, lo lanzaría con los monstruos para que sepa lo que se siente tener el miedo correr por su cuerpo, ahora debía concentrarme en cortar
-ya falta poco…- dijo Cuddles, pero en eso, las cadenas vuelven a ser soltadas
Uno de ellos se acerca a mí, casi recostándose en mi cuerpo, dejando que su asquerosa saliva rojiza cayera sobre mi cuerpo
-¡apúrate Cuddles!- le grite mientras mantenía a raya a la criatura con los pies
Finalmente, la cuerda fue cortada, luego proseguimos a desanudarnos la de las piernas.
Lo que paso luego fue rápido, nada impresionante, solo que tome la cadena de uno y lo atore en su cuello, quebrándoselo, luego a otro le arranque la cabeza fácilmente, al siguiente le perfore el cráneo con un puño, a dos les hice chocar sus caras y al último lo lance fuera de la arena…
-¡ven acá, maldito infeliz!- dije dirigiéndome al perro que nos encerró- ¡es tu turno!-
-tienes valor, para ser la comida- de su atrás, vi que sacó un arma, pero no cualquiera- veamos qué tan capas eres de salvarle la vida a tu amiguito después de esto- aquella cuchilla no era otra más que mi preciada arma, la que me regalo Cuddles. La lanzo sin cuidado alguno y lo tome, cortándome un poco la mano. De repente, pasos presurosos opacaron el murmullo de la gente…
-¡Cuddles mantente tras mío!- la pequeña horda que emergía de los pasajes oscuros vino de frente a mí-¡cúbrete!- ataque al primero y le rebane el cuello, al segundo lo perfore por el ojo izquierdo, al tercero y al cuarto les di unos puñetes, más el quinto me tomo de sorpresa y me mordió el antebrazo, el sexto, sétimo y demás fueron a otras partes de mi cuerpo-¡AAAHHHG!-
-¡FLIPPY!- Cuddles estaba peleando también, pero él estaba lejos de mí, por ello podía enfrentar a los pocos que le hacían frente-¡RESISTE!-
-¡que espectáculo, señores!- lo escuche decir al desgraciado mal nacido-¡sean devorados por nuestros amigos!-
-¡ME LAS PAGARAS!- agarre la cabeza de uno de los que me mordían y lo torcí, arrancándolo, con eso como escudo y mi cuchilla comencé a liberarme poco a poco de mis opresores, aunque mi cuerpo ya casi estaba siendo expuesto hasta los huesos. De mi pierna colgaban tiras de carne, de mi hombro sobresalía el hueso y de mi espalda se notaba una costilla-¡MALDITO SEAS!- grite mientras las garras y dientes de esas cosas perforaban mi carne a cada segundo, pero mi fuerza y mi persistencia eran más que ellos, por ende logre zafarme, más cuando me di cuenta, Cuddles no estaba…
-Cuddles…- temí lo peor, el haber sido devorado rápidamente mientras luchaba por su vida al igual que yo, solo que no pudo salvarse-¡CUDDLES!-
-¡Flippy!- le escuche, desde arriba, estaba colgando de una cuerda-¡SUJETA MI MANO!- no sé si en sus tiempos libres era cirquero o algo, pero supo sujetarse bien de la cuerda con sus piernas, dejando que su cabeza diera para abajo y tratara de tomarme de mis manos
-estos desgraciados…- el perro ese estaba mirándonos con odio, el plan no le resulto
Cuddles me balanceo como pudo, haciendo que mi cuerpo saliera de la arena y lograra aterrizar en medio de unos de los espectadores. La verdad no me importo si lo maté al caer o no, solo quería ir por ese desgraciado y rescatar a los demás
-¡Cuddles resiste ahí, iré por los chicos!- la cuerda parecía fuerte así que podría soportar su peso
-¡apresúrate!-
La gente comenzó a correr desesperadamente mientras los espantaba con mi cuchilla, en cambio el maldito saco un revolver y me apunto, para mala suerte suyo fallo…
-¡¿crees que me ganaras?, este es mi negocio maldito insecto!-
-¡¿matar gente es un negocio?!-
-¡me favorece, además elimino a la basura!- volvió a disparar- ¡ríndete, mis hombres tienen a tus amigos!- soltó una risa un tanto enferma- y algunos de ellos están divirtiéndose con tus amiguitas- al escuchar eso pensé primeramente en Petunia, no sé por qué y no quería saberlo
-lo pagaras… ¡maldita rata asquerosa!- salgo de mi escondite y corro directo hacia él, sus balas tratan de alcanzarme, una de ellas impacta en mi hombro mordisqueado, pero eso no me detiene. Llego hacia él y alzo mi cuchilla para darle en la cabeza, más él hace un movimiento que logra derribarme y hacerme perder mí arma
-¡la basura no merece tener espacio en este mundo, solo los poderosos merecemos gobernar!-
-¡cierra la boca, hijo de puta!- estaba a punto de volver a clavarle mi arma, pero el muy cobarde me lanzo tierra a los ojos, cegándome por instantes. En la guerra siempre me pasaba eso. Me bloqueaban la visibilidad por momentos antes de atacarme, por suerte contaba con respaldo, pero este no era el caso. Trate de limpiarme la tierra de los ojos como pude antes de ser asesinado, gracias a Dios que no pasó nada, por desgracia esa rata escapo.
Recuperada ya mi visión, pude ver una puerta entre abierta. Tomando valor de no sé dónde, me acerqué lentamente hacia ese lugar, abrí la puerta de madera con la cuchilla en mi pecho, por si las moscas. Había un pasaje iluminado tenuemente con una luz amarillenta cual parpadeaba apenas. Camine lentamente, tratando de que mis pasos no fueran sonoros para el enemigo. Este era el campo del enemigo, debía ser precavido ya que sabía, por simple lógica, que o bien me atacarían al final del camino o bien me chantajearían con uno de mi grupo.
Encontré otra puerta semi abierta al final del pasillo, respire hondo y la abrí de una patada, haciendo que la fuerte luz de aquella habitación me cegara por un segundo, para darme cuenta luego en el peligro en el que me encontraba, también la de ellos…
-¡¿creíste que te saldrías con la tuya?!-el bastardo tenia sujeto de los cabellos a Toth, mientras otros tipos apuntaban a los gemelos. Estos estaban arrodillados, llorando-¡¿EH?!-
-déjalos, la pelea es conmigo, no con ellos- no fue la decisión más lógica que hice, pero inmediatamente solté mi cuchilla al polvoriento suelo, dejándome a su merced de esos miserables- has lo que quieras conmigo, pero a ellos déjalos en paz-
-¡n-no…tipo rudo…!- Shifty estaba muy herido a causa de las balas perforadas en su brazo y piernas-¡m-mírate, estas peor q-que nosotros!-
-¡u-usted debe…buscar a su hijo, señor!- dijo Lifty, casi audible
-esto no es nada, además…-gire mi mirada hacia el bastardo- las cosas las solucionaremos de una vez-
-¡NO ESTÁS EN CONDICIÓN DE AMENAZARME!- una bala cayo directo a mi costado, reventándome esa zona de mi cuerpo. Al parecer eran balar muy grandes
-¡TIPO RUDO!-
-que…cobarde- resople como una bestia herida, a punto de matar a su atacante- sin tu arma no eres nada…-
-¡MATENLOOOO!-fue en ese momento en que vi pasar mi vida en fracción de segundo, todos los recuerdos de mi vida delincuencial, el día en que conocí a Citlalli y cuando nos casamos, cuando fui al ejército y conocí a dos buenos amigos, cuando viví con mi amada junto a mi hijo y luego sin ella, cuando comenzó todo esto y durante; todo eso lo recordé junto a los gritos de Shifty y Lifty, más la mirada de Toth-¡MUEREEEE!-
Por los mil demonios, no tienes remedio soldadito
-déjame en paz…falle en esta misión-
Si, la cagaste bien cagada
-¿qué quieres que haga?, mi cuerpo estaba destrozado y los chicos ya
no iba a poder sobrevivir a ellos. Ya todo estaba perdido-
No todo está perdido
-¿qué quieres decir?-
¿Quieres mi ayuda?
-no sé quién eres, no sé de lo que eres capaz de hacer-
Lo único que te pido es algo insignificante, solo eso y ganaras
-¿así?, ¿qué?-
Tú
-hecho-
Más una condición hay en esto
-¿Cuál?-
No habrás los ojos
Una mano apareció delante de mí esperando ser apretada por la mía. No espere mucho y la tome, luego mi cuerpo fue envuelto en un manto negro, como la muerte envuelve las almas de los difuntos para llevárselos ya sea al infierno o al cielo. En mi caso solo lo retenía para que aquella criatura desconocida hiciese su trabajo, aunque la ansiedad me carcomía de curiosidad, más no, no abrí los ojos por más intriga me causase.
Un sonido a la lejanía me atrajo, me quito la calma que estaba acumulando en los pocos segundos.
Eran gritos.
Podía escucharlos perfectamente, eran gritos de dolor, de espanto, de misericordia. Pedían, clamaban, suplicaban piedad, perdón, salvación a sus vidas. Aquella criatura posesionada en mi cuerpo estaba haciendo de las suyas con esos infelices, solo esperaba que no se le pasara la mano y lastimara a los chicos.
Cuando pensé que ya nada podía ser peor, el sonido de las balas dispararse resonó en toda la oscuridad. Pude sentir unas leves presiones en mi cuerpo, más luego aquellas pulsaciones desaparecieron, como si no fueran más que moscas posándose en mi piel. La regeneración en mi cuerpo debe ser inmediata cuando aquel ser esta de dueño, esto es algo que deberé tomar nota en mi diario…ahora que lo recuerdo ¿Dónde carajos deje mi diario?
Ya puedes…abrir los ojos
Lentamente, mis parpados fueron levantándose hasta que la luz amarilla de la habitación inundo mis pupilas, cegándome por poco tiempo. Cuando mi vista se acostumbró por completo, un dolor inimaginable inundo mi cuerpo, logrando que cayera al piso y me revolcara como un gusano en la brasa más candente…
-¡AAAAHHHG!- grite como no tienen idea-¡MI CUERPO!-
-¡tipo rudo reíste!- las manos de Shifty hacían presión en donde se suponía, deberían estar las balas y las demás heridas-¡expulsaste las balas, la sangre está saliendo mucho!- eso fue lo que ocurrió
En todo el ajetreo, pude divisar una gran masa de carne a una distancia corta de donde estaba. No me sorprendió encontrar la piel fuera de los huesos, la carne molida y los órganos desparramados de los sujetos. En efecto, este tarado se dio su festín del día…
-¡maldita…sea…ahhg!- rugía del dolor insoportable, era demasiado para mí soportar tanto, ni en mis tiempos de guerra sufrí tanto
-¡Flippy!- pude escuchar la voz de Cuddles, sus pasos presurosos y su respiración ajetreada-¡FLIPPY!- no era de sorprenderse al verme en aquel estado
Mi mente daba vueltas, la sangre que brotaba de mi cuerpo era abundante, estaba perdiendo la conciencia, pero no podía morir, no todavía, no hasta saber que mi hijo estaría en buenas manos.
Sentí el calor del cuerpo de Cuddles, me estaba cargando en su espalda pese a sus heridas, Shifty estaba mal, Lifty podía manejárselas, por ello llevaba consigo a Toth.
Buscamos habitación tras habitación, buscando a las chicas. Pensar en que esos mal paridos tocaran a las muchachas me hervía la poca sangre que me quedaba. Cuando entramos a una de las pocas recamaras que quedaban, nos dimos con la desagradable imagen cual no deseábamos ver. Recuerdo que Cuddles no tuvo delicadeza alguna en soltarme y abalanzarse sobre el tipo cual estaba sobre Giggles, la estaba manoseando, solo espero que no haya llegado a mayores. Lifty y Shifty fueron tras el otro imbécil que tenía a Petunia contra la pared. Pude verla, llorando mientras el sujeto con los pantalones abajo se giraba y se sujetaba su porquería de miembro…húmedo
Ella paso lo peor.
Tuve ganas de levantarme, pedir de nuevo que esa cosa tomara mi cuerpo y despedazara a ese infeliz, cerdo, asquerosa porquería, más ya no me quedaban fuerzas para otro ataque. Si esa rata tenía un arma y me atacaba, ya no vivía para contarlo.
Mis ojos me pesaban, mi cuerpo se ponía duro, mis heridas ardían mucho más que antes, mi vista se nublaba lentamente, pero algo que vi antes de desvanecerme fue, aunque no estuve seguro en ese entonces, por el reojo…unas botas militar.
*****slash*****
-¡alisten a este, ya esta despertando!- escuche decir a alguien, totalmente desconocido para mí- buenas nochces señor-
-…- no dije nada, estaba tan cansado y adolorido que no pude gesticular palabra alguna
-no hable, tiene que descansar- sentí su mano sobre mi frente- tiene la fiebre muy alta, pero descuide, esta en buenas manos-
En ese momento, la palabra "buenas manos" me hizo recordar al infante de mi vida…
-mí…mi hi...jo…-logre decirlo a duras penas
-jah, soldado, usted tiene una suerte…- no entendí en ese momento, más cuando me dijo lo siguiente, las lágrimas de orgullo de padre se me salieron de los ojos rojos- su hijo logro llegar a la base militar, nos contó todo. Nosotros sabíamos de la existencia de ese sujeto que hacia espectáculos con sobrevivientes, más no donde estaba su escondite, gracias a su hijo supimos donde se encontraba su guarida. Descuide, su hijo está a sano y salvo. Él los salvo a todos ustedes- lleve el antebrazo que no estaba vendando a mi rostro y comencé a llorar, sentí que todo lo que hice por mi hijo había valido la pena, que todas las noches en vela sirvieron.
Mi hijo se convirtió en mi gran héroe.
No sé ustedes pero ahora Flick es mi pj favorito :3
Gracias a todos los que me siguen y me mandan reviwes, de todo corazón
