Hey! Largo tiempo sin actualizar! Es que he estado con otros de mis fics pero ya he vuelto, gracias a todas las que han leído ojalá les esté gustando, espero seguir contando con todos ustedes y que se animen a dejarme sus comentarios, gracias por todo y ahora si

Let´s Read!

Crimson Butterfly

Capitulo XII.- Noche Blanca…

El viento frío soplaba meciendo suavemente las hojas de los árboles mientras la luna en el cielo miraba su reflejo en la enorme piscina del colegio. Ahí bajo las estrellas una pareja de jóvenes se encontraba sentada en una banca a la orilla de la alberca, el con uniforme de militar y ella con vestido de gala, la chica se aferraba al brazo del guapo muchacho y este traía las mejillas rosadas. Ken no sabía bien que decir, esperó tanto por un momento como aquel y ahora que lo tenía su mente estaba en blanco, incluso temía que ella pudiera escuchar su corazón latiendo desesperado, Mina abrió los ojos y sonrió, era tan agradable estar así, fuera él o no…

-Se-será mejor volver…-dijo el castaño algo colorado

-supongo que sí…-él se levantó y le tomó la mano todavía nervioso pero tratando que no se notara mucho le sonrió a la jovencita

-Mina, muchas gracias por pasar un rato conmigo…

-gracias a ti, no sé que hubiera hecho con William sino llegabas…-ella desvió el rostro algo apenada

-eso no!... si vuelve a acercarse a ti lo pondré en su lugar de nuevo…-el apretó el puño y ella le acarició la mejilla

-no será necesario… aun así gracias…

Ellos siguieron platicando mientras volvían al pasillo principal. Castiel y Lysandro seguían a Deimos mientras este recorría apresurado el largo pasillo pero de pronto se detuvo al ver que la muchacha venía precisamente hacia el salón del baile y además no estaba sola. El pelirrojo asumió que ese era el peligro y de inmediato corrió a buscarla

-Oye tú! Déjala tranquila!...

-huh? –Ken dio un respingo y arqueó las cejas ¿ese era Castiel?

-Espera! –chilló Deimos antes que su amigo armara un lío- no, ese no es!...

-que quieres decir? –Lysandro le miró extrañado y el rockero se detuvo en seco

-cómo que este no es?...

-sí… este sujeto no es el que vi con Mina… era el tipo de la mañana…-explicó con un dedo en la barbilla Ken ladeó la cabeza como no entendiendo

-pero qué les pasa? –preguntó la chica con las manos en la cintura

-pues… Deimos nos dijo que te había visto en problemas y venimos a ver qué pasaba…-dijo Lysandro

-ah, es eso…-la castaña sonrió un poco- si, estaba… hasta que este joven me ayudó

-y quién es este tío? –preguntó Castiel de mala gana mirando raro al recién llegado que traía a su chica de la mano…

-ah pues… es…ummm…-Ken rió al ver que todavía no sabía quién era- un amigo…

-ah?... como que un amigo? –protestó el pelirrojo no muy convencido

-soy un conocido suyo –explicó el guapo militar entre risas- como te va Castiel?...

-me conoces? –preguntó ahora si muy sorprendido el muchacho

-si…, y ese de ahí es Lysandro…-el albino también se mostró algo mosqueado

-perdona pero tu cara no me es familiar…-dijo Lys todavía confuso

Ken volvió a sonreír, ¿tanto era el cambio entonces? Esto si era bueno, la verdad ahora si estaba agradecido con su padre por forzarle a ir a esa escuela militar, sin embargo luego reparó en el otro muchacho que venía con ellos, de pálida piel tan blanca como el mármol y esos ojos profundos y negros, a ese si no lo recordaba para nada, sin embargo ese chico si parecía conocerle, pues no había dejado de mirarle y además sonreía de forma extraña, como si él supiera quién era. Apartó la idea de inmediato, no podía saberlo de todos modos no recordaba haberlo visto antes así que seguramente no se conocían y solo era una treta de su mente

-también les conoces a ellos? –Mina arqueó las cejas

-bueno… a él no le conozco –dijo mirando a Deimos

-qué curioso, yo a ti sí…- ahora el sorprendido fue Ken. ¿Qué si le conocía? Pero de dónde?...-recuerdo haberte visto un par de veces

-Ah? Entonces tú sabes quién es él Deimos? –mina sonrió contenta

-pues sí… es que tu no lo sabes?

-esto…-ella se rascó la melena algo nerviosa y el albino empezó a reír mientras Kentin le miraba extraño, ¿Quién sería este chico si le conocía? Era el único que se dio cuenta, pero cómo… él no lo recordaba y ese joven parecía conocerlo bien

-si él no te ha dicho yo tampoco lo haré –dijo el jovencito entre risas

-ya veo…-la chica hizo un puchero y resopló algo decepcionada- no es justo Deimos…

-perdona Mina ¿para qué arruinar la sorpresa?

Castiel no le quitaba el ojo de encima. Si, obviamente los conocía a todos, bueno a Deimos no pero eso no era del todo extraño y no le preocupaba mucho que digamos, más bien le ponía mal el que conociera a Mina, y tan bien además, el no lograba recordarlo por mucho que intentara. De cualquier modo si este tío estaba con ella significaba que le había quitado de encima al tal William y eso si se lo agradecía…

-a propósito, no había un sujeto con Mina? –preguntó Castiel sacando el tema

-ah si… pero dudo mucho que vuelva a acercarse a ella- Ken sonrió un poco y el pelirrojo arqueó la ceja- a menos que quiera tener la mandíbula rota otra vez…

-se meterá en problemas si ese tipo dice algo…-dijo Lysandro meditando un poco- ese sujeto tenía mucho dinero y muchos contactos también…

-no creo que diga nada, tiene orgullo igual y no va a decir que un chico más bajo que él le ha partido la cara…-mostró una audaz sonrisita

Mina le miró de fijo, no podía negar que le era tremendamente atrayente, era espontáneo, carismático tenía una linda sonrisa y además era muy amable, divertido, y guapísimo también, sin embargo eso no le importaba demasiado ella nunca se había fijado mucho en la apariencia…

-lástima, me hubiera gustado hacerlo yo mismo –bufó Castiel

-ahí están! –Rosalya venía al pasillo con los demás y al verlos ahí reunidos sonrió un poco

Estuvieron buscándolos en el salón pero como no los vieron salieron a ver si no estaban afuera, Violeta venía muy bien acompañada y Armin con una cara de velorio que no lograba disimular mientras la linda chiquilla que estaba colgada de su brazo sonreía de oreja a oreja, Nathaniel también estaba ahí y venía con Amber, esta última parecía furiosa, y Alexy con la cara seria parecía más ausente que otra cosa

-Rosalya? Qué pasa? …-Mina le miró sonriendo y todavía del brazo del soldado, la guapa albina no pasó por alto semejante ejemplar y sonrió pícara

-los andábamos buscando pero ya vi que te escapaste un ratito –guiñó el ojo coqueta- que guardadito te lo tenías eh…

-A-ah no, no es lo que piensas…-dijo la chica tartamudeando y con las mejillas rojas, Ken rió por lo bajo y a Castiel no le hizo gracia el comentario

-y si vamos adentro? Aquí está helando! –sugirió Violeta frotando sus brazos, enseguida Marcus se quitó el saco y lo puso en la espalda de la joven

-así está mejor dulzura? –el moreno sonrió galante y ella asintió colorada

-Gracias Marcus…

- Oui… mejor volvamos, así podré bailar mas con Ma Douce Armin, ¿verdad mon amour?-la pelirroja sonrió con estrellitas en los ojos al chico gamer y este rió nervioso y con un gesto que decía "mátenme"

-esto… yo ya me cansé Cosette…-se quejó el muchacho tratando de quitarse a la linda niña

-solo un poco mas mon cher…-la niña volvió a aferrarse a su brazo sonriente y el pobre muchacho suspiró resignado, ¡en el nombre de Kratos! Creyó que disfrutaría el viaje y tendría tiempo de ligar con Minako pero desde que esta niña se le pegó no se la quitaba de encima con nada!

-pues volvamos entonces…-Kentin sonrió y volvió a coger la mano de la castaña mientras entraban y seguían platicando, Castiel cruzó los brazos enfadado y de mala gana entró con los demás

Mina bailó un par de piezas con Ken, lo bueno era que el D.J ya había llegado y la música era un poco más moderna, a Armin lo zarandeaban por todos lados y Violeta no dejó de bailar con Marcus, Alexy no les quitaba el ojo de encima y no sabía por qué tenía esa sensación tan tara, nunca se había sentido así, era una especie de molestia que no sabía cómo describir…

"¿por qué?..."

-que pasa? –Lysandro le miró curioso

-no sé… me siento raro…-explicó mirando al suelo. Al albino eso le pareció muy extraño, el que siempre estaba de ánimos ahora parecía muy deprimido

-te molesta que Mademossielle Cosette esté bailando con tu hermano?

-bailando? Al pobre lo arrastran por toda la pista…-dijo medio sonriendo, pero luego su expresión se apagó otra vez…-no, no es eso…

-entonces?

-no se Lysandro… me voy ya a mi cuarto, ¿le dices a Armin por favor?...

El muchacho suspiró y salió del salón de fiestas dejando a Lys un poco preocupado, y eso también le extrañaba mucho a él mismo, no se había dado cuenta desde cuando tenía tantos amigos, al principio era solo Castiel, y trataba con Rosalya por ser novia de su hermano pero ahora… miró un momento al grupo reunido charlando y luego a los otros en la pista, sonrió ligeramente, Si, ahora tenía más amigos. Eran gente que se preocupaba por él y por la que él se preocupaba también, y eso solo había sido posible gracias a ella, esa chica los unió a todos de una forma muy extraña, tal vez hasta mágica porque ¿Quién hubiera pensado que realmente existían los recolectores de almas y que hubiera una joven dispuesta a arriesgarlo todo por detener a uno y evitar que hiciera daño a sus amigos? Sin darse cuenta todos se fueron involucrando en ello hasta el punto en que ahora ya había un lazo que los unía…

-Eres única Minako…-susurró para sí mismo el joven mientras de lejos le miraba a ella sonreír

Pasaron un rato más en la fiesta y luego llegó el momento de retirarse pues ya todo estaba casi por terminar, el colegio de Kentin ya había dado la orden a sus muchachos de irse a dormir pues aunque fuera una fiesta la disciplina era primero que nada para su director, el muchacho suspiró un poco decepcionado, hubiera querido que la fiesta no terminara nunca pero así eran las cosas, Manuel fue a buscarlo para que se retiraran juntos

-ahí estás tío! Ya nos han dicho que vayamos a los cuartos…-dijo el español bostezando un poco

-ah? Ya tan pronto?... –hizo un mohín y resopló- pues ni hablar… me voy a despedir entonces

-espérate, oye, oye.. Entonces si la encontraste? Está aquí tu niña?...-preguntó entusiasmado

-sí… anda ven…-Ken llevó a su amigo junto a la muchacha que platicaba con Nathaniel- Mina, ya me tengo que ir…

-nosotros también ya nos vamos, gracias por todo la he pasado muy bien…-la muchacha le regaló una linda sonrisa y el castaño también sonrió un poco mas atrevidamente

-mira él es un amigo, se llama Manuel… tío, ella es la chica de la que tanto te hablé, mi querida Mina…-el español le miró de pies a cabeza atónito, de verdad que la niña esta era una belleza, ¿Cómo no iba a traer atontado a Kentin?

-mucho gusto preciosa es un placer conocerte- dijo con un sexy acento español, la chica sonrió

-igualmente Manuel…-luego volteó hacia Ken y sin que lo esperara posó un beso en su mejilla, al chico se le subieron los colores a la cara- hasta mañana… chico misterioso…

La muchacha se despidió de él y luego se reunió con los demás para irse ya. Ken la vio salir y todavía estaba en las nubes, sonrió ampliamente mientras Manuel se reía de él, luego lo zarandeó un poco por el hombro para que reaccionara, el castaño le miró raro y el rubio seguía riendo

-ya vámonos Casanova! –Manuel le palmeó el hombro y el otro rió un poco- madre mía Ken! Te mato que envidia tío! Que monada de mujer! Es un pedazo de hembra colega…

-te dije que era un sueño…-el chico sonrió meneando la cabeza

-y qué? Cómo te fue?...-preguntó curioso el español

-pues bien… supongo, no sabe quien soy pero seguro ya lo imagina… se lo diré mañana

-lo que tu digas, ojalá y se te haga porque con una así vale la pena todo… ahora apura el paso antes que el teniente nos mate a nosotros…

Luego de despedirse entre ellos cada quien volvió a su cuarto, Castiel estaba todavía preocupado por lo que pasó entre Minako y él en el pasillo, no volvieron a tocar el tema pero tampoco estuvieron solos como para hablar, no estaba tranquilo y no era de los que se quedaban con la duda, además no le gustó para nada verla con el soldadito ese, no importaba si los conociera o no, Mina era su chica y nadie iba a venir y robársela así…

-Castiel a dónde vas ya es tarde…-preguntó Lys al verlo salir

-voy… a dar una vuelta, no puedo dormir…-luego cerró y se fue. Lysandro le miró y suspiró.

El muchacho se sentó en la orilla del pasillo mirando el cielo, todavía era de madrugada y las estrellas podían verse claramente aun. ¿Por qué le pasaba esto? Lysandro tenía razón debió haberse alejado de Debrah desde ese momento ahora tenía problemas con Mina y no quería eso. Además…

-guitarrista de su banda huh?...-el meneó la cabeza. Era una gran oportunidad, pero valía la pena?

Se levantó de golpe y dirigió sus pasos hacia el único sitio en el que quería estar en ese momento, le valía un soberano cuerno Debrah y esa maldita banda, podía irse mucho de gira y lo que le importaba a él, no cambiaría de decisión así nada más y era mejor dejarle en claro a esa víbora que no quería que lo molestara más, que ahora tenía novia y la amaba más que a nada

Mina miraba por la ventana mientras desenredaba su larga cabellera, Violeta le contaba de la noche tan encantadora que tuvo y de lo bien que la pasó con Marcus, que era un caballero y que decía cosas tan lindas… pero ella no prestaba mucha atención, sonrió un poco feliz por su amiga y siguió mirando a la nada. Pensaba en todo lo que había pasado esa noche, en Castiel, en William y en ese chico misterioso y a la vez tan familiar, dejó el peine en la cajonera y se sentó en su cama suspirando y mirando al suelo.

Castiel tenía novia, todavía la quería… entonces por qué estaba con ella? Será que solo estaba buscando con qué sacarse a esa chica de la cabeza? Pero que tonta fue al pensar que podría gustarle a un muchacho así, seguramente a él le gustaban las mujeres más liberales, activas, no una niñata ingenua y tonta. Pero que hacer para que eso no le doliera! Joder! Cómo dolía… cómo sacar esa angustia de su ser ahora… ahora a solas pensaba en ello y no podía evitar sentir que el pecho se le rompía en pedazos

-Mina? Mina que tienes por qué lloras?...-Violeta se sentó junto a ella al ver que de pronto la muchacha se tapó la cara con las manos y empezó a sollozar

-Cas…Castiel… quiere a otra chica…-sin que Violeta lo esperara la muchacha se echó en su regazo llorando como una niña pequeña

-No! Como crees?...-la jovencita le acarició el cabello?– Mina Castiel está loquito por ti… quien te dijo…?

-lo escuché hablar por teléfono… el no…Ay Violeta! No puedo con esto… yo…

Entonces unos golpes en la puerta sobresaltaron a ambas chicas, creyendo que se trataba de Rosalya Violeta fue y abrió la puerta, dio un respingo al ver que se trataba de Castiel, la muchachita frunció el ceño y antes que dijera nada le cerró la puerta en las narices… el giró los ojos y volvió a tocar la puerta "paciencia, paciencia…" se decía mentalmente, Violeta volvió a abrir y le miró molesta

-que?

-quiero hablar con Mina… por favor…-la chica arqueó las cejas al escuchar aquello ¿Castiel estaba siendo amable? Bueno eso estaba muy bien, pero no la tendría tan fácil su amiga estaba deshecha por su culpa

-No está…! –iba a cerrar la puerta pero él lo evitó con el brazo- que te pasa?

-por favor… quiero hablar con Mina, por favor Violeta…

La muchacha suspiró y se volvió hacia su amiga que todavía sollozaba sobre la cama, dio un respingo al oir que Vi le llamaba y se limpió un poco las lágrimas del rostro

-quieren hablar contigo…-antes que preguntara se adelantó- es Castiel…

-Qué?...-ella se levantó de inmediato

-no tienes por qué hacerlo, si quieres lo mando a paseo…-Castiel al escuchar aquello dio un par de golpes a la puerta

-Mina!... Mina por favor! Necesito hablar contigo!... Minako!...

-SHHHHH! –lo calló violeta asomando la cabeza-quieres que te descubran? No deberías estar aquí! Si te ven se te va a armar una buena! Mejor Vete Castiel!

-me importa mucho, si ella no sale me voy a quedar aquí hasta que lo haga, y me vale si alguien se entera… Mina!

-basta! –violeta se sorprendió cuando vio a la castaña junto a ella, se apartó y la niña salió hasta tener de frente al pelirrojo- te volviste loco? Estás armando un alboroto!

-si eso tengo que hacer para que me escuches entonces ni modo…-el sonrió un poco y la chica cruzó los brazos

-qué querías decirme?...

Castiel la abrazó por la cintura y plantó un ardiente beso en sus labios, devorándolos casi con necesidad, Violeta quedó toda colorada, Mina no sabía qué hacer, cerró los ojos y rodeó el cuello del pelirrojo con los brazos, Castiel la pegó contra la pared sin dejar de besarla apasionadamente, se separó un instante y le miró directo a los ojos

-te amo ¿me oyes?... te amo a tí… me vuelves loco…-volvió a besarla y ella seguía sin reaccionar, que importaba! Al diablo la ex y todo lo demás! – ella no me interesa, te lo juro… no me iré…

-irte? –ella lo frenó un momento y le miró sin entender- a dónde?

-ella tiene una banda, quería que me fuera con ella y sea su guitarrista…-el pelirrojo sonrió acariciando su mejilla- la quise mucho Mina, pero sabes algo, desde que te conozco no he pensado en otra cosa que no fueras tú… no sé que me hiciste niña loca, ingenua y despistada, pero estoy loco por ti… me oyes… Te Amo… quieres que lo grite aquí mismo?...

-No! –la chica le miró con las mejillas rojas-te van a descubrir!

-me vale…, haré cualquier cosa con tal que me creas…-ella le miró directo a los ojos y sonrió

-te creo…-dijo Besando tiernamente sus labios- pelirrojo testarudo…

-mira quién habla…?-dijo sonriendo el muchacho

Violeta sonrió un poco y cerró la puerta para dejarlos a solas un momento, Castiel besó la frente de la chica y ella sonrió un poco. toda esa angustia de hace rato había desaparecido ahora que sabía que él de verdad la quería, no solo eso le dijo "te amo" nunca había hecho tal cosa. Ahora que había arreglado todo Castie sintió enrojecer sus mejillas. ¿Acaso había dicho…? bueno que mas daba, con eso ya ponía en claro sus sentimientos. Mina le cogió la mano y ambos se sentaron en la orilla del corredor viendo el jardín, el pelirrojo sonrió ligeramente mientras jugaba con el anillo en su dedo, luego se lo quitó, cogió la mano De Mina y lo puso en el dedo anular, ella dio un respingo y le miró sorprendida

-es mi favorito…-explicó- quiero que lo tengas…

-en serio?...-la castaña le miró sonriente y él se encogió de hombros

-así sabrán que eres mi chica…-dijo sonriendo pícaramente

-y lo soy? –ella le miró directo a los ojos y Castiel sonrió y la besó

-si… si tu quieres…-Mina lo abrazó y besó su mejilla sonriente

-si quiero…

Y así estuvieron un rato más. Luego el muchacho tuvo que regresar a su cuarto para dormir y entonces se despidieron. Violeta se levantó de la cama en seguida cuando escuchó la puerta abrirse y vio a Mina entrar sonriente y contenta, eso la tranquilizó más y volvió a la cama, mañana se enteraría de todo seguramente, ahora se moría de sueño. Lysandro también esperaba que Castiel llegara, cuando lo hizo este no se fue con rodeos y le miró directamente, el Pelirrojo no esperaba encontrar despierto a Lys a esa hora y se sorprendió un poco…

-y bien?...-dijo de forma directa

-arreglamos las cosas…-dijo simplemente mientras se sacaba la camiseta y se sentaba en la cama, el albino sonrió ligeramente

-eso es bueno…

-sí… y hay algo más…-Castiel ahora fue el que buscó la mirada de su amigo- le he pedido que fuera mi novia y ella aceptó…

Por un par de segundos Lysandro permaneció en silencio. Le alegraba por el pelirrojo pero no podía evitar sentirse algo deprimido también, eso quería decir que ya no tendría oportunidad con Minako? Castiel sabía que él estaba pensando, tampoco le gustó mucho hacer esa movida pero tenía que dejar las cosas en claro, a todo aquel que tratara de acercarse a ella: Mina era su chica.

-pues… que bien –dijo Lys con una ligera sonrisa- pero me imagino que ya has hablado con Debrah, no es cierto?

-todavía, pero pienso hacerlo apenas volvamos…

-mas vale que esta vez sea definitivo Castiel, o yo también hablaré con Minako…-dijo sutilmente el joven victoriano, pero dejando muy en claro lo que quería decir…Luego ambos se fueron a dormir.

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Por la mañana y luego de unas buenas horas de sueño todos se levantaron para ir a desayunar, era su último día en la escuela, pues por la noche irían al festival y al día siguiente muy temprano volvían a casa. El grupo de Sweet amoris quedó de verse en la mesa para comer y pronto todos estuvieron ahí, más de uno se sorprendió cuando Mina y Castiel se vieron, pues delante de todos el pelirrojo la saludó con un atrevido beso en los labios que ella correspondió contenta, luego se tomaron de la mano y se sentaron, Amber casi se va de espaldas por el coraje y la rabia y Nathaniel aporreó el puño con fuerza en la mesa, todos dieron un respingo y voltearon, el muchacho frunció el ceño

-pero que les pasa? ¿Qué manera es esa de saludarse? –reprochó muy enfadado y mirando reprobatoriamente a ambos, especialmente a Mina, ella sonrió algo apenada

-perdona Nath, tienes razón…

-¿es que no puedo saludar a MI NOVIA, delegado? –dijo el pelirrojo con una sonrisita, al joven rubio se le fueron las fuerzas y solo pudo contestar con un "huh?"…

-como es eso? –espetó Amber furiosa y se levantó de la silla, Charlotte la sostuvo del brazo para evitar que se le fuera encima a la castaña, solo por si acaso…

-pues si…-respondió Castiel abrazando por la cintura a la chica- anoche le pedí a Minako que sea mi novia… y ella aceptó –lo último lo dijo con una sonrisita socarrona que iba dirigida especialmente a Nathaniel

-por fin! –exclamó Rosalya contenta- ya te habías tardado papito, que si no lo hacías había una fila esperando el turno eh?...

El pelirrojo refunfuñó algo inentendible y se sentó junto con Mina a comer, pero sabía que la albina no estaba del todo mal, Armin tampoco tomó bien la noticia pero esta vez lo dejó pasar, había algo que le preocupaba mas en ese momento y se trataba de Alexy. Anoche su hermano se había retirado antes de la fiesta y cuando él volvió al cuarto lo halló dormido y con los cascos de música puestos, eso solo lo hacía cuando no podía dormir o estaba triste, y despertó esta mañana igual de decaído que anoche

-pues bien por ustedes –Alexy sonrió un poco y Castiel igual al ver que por lo menos alguien lo decía sin malicia ni segundas intenciones

-muy buenos días –saludó cortésmente Marcus, que llegó de repente hasta ellos, el grupo de muchachos se volvió y le miró curioso- bonjour mi dulce Violeta, estás lista ya?...

-esto… sí… lista –la jovencita se levantó y cogió su pequeño bolso

-ah? Como así? Te vas Violeta?...-Rosa le miró con un puchero y ella sonrió tímidamente y con las mejillas rojas

-pues… es que… Marcus me invitó a dar la vuelta por los jardines de Luxenburgo y… esto…-la joven comenzó a jugar con sus dedos nerviosamente y sus amigas rieron un poco

-bueno ya, mujer, solo era una pregunta… que se diviertan entonces –dijo Rosalya sonriente

-gracias chicas!

-bueno pues, con su permiso…-Marcus hizo una ligera reverencia y tomó la mano de Violeta, repentinamente Alexy se levantó de su silla

-Vi Espera!...-la chica dio un respingo y volteó a verle con los ojos bien abiertos, igual que todos los presentes, pues ya sabían que el muchacho tenía gustos especiales… sin embargo en ese momento parecía estar incómodo viendo a violeta salir con otro…

-dime?...

-pues…- alexy dudó un poco, Armin se mordió el labio viendo a su hermano tan nervioso, el muchacho se rascó la cabellera indeciso y al final suspiró –no olvides el festival… iremos todos juntos, recuerdas?...

-claro que sí, -la niña le sonrió con dulzura y luego cogió la mano de Marcus nuevamente, ambos se alejaron platicando mientras el gemelo regresaba a su asiento.

-quien lo dijera –Li bufó algo envidiosa- hasta la ñoña esa se ligó a uno y nosotras nada…-dijo como para Amber y Charlotte, aunque al gemelo no le gustó el comentario

-solo fue a pasear ok? Digo, no se va a casar con él…-Alexy dejó su desayuno a medio comer y se levantó bastante mosqueado, Armin dio un respingo y le vio marchar

-hey! Oye Bro a dónde vas?...-y corriendo fue tras su hermano, además prefería eso a encontrarse otra vez con la loca de Cosette

Desde lejos en una mesa el grupo de William observaba con enojo a esos chicos del Sweet Amoris, si que les habían hecho pasar un mal rato, pero tenía que aguantarse, no iba a ir así nada más y buscarles pleito o el perjudicado sería él, tampoco se olvidaba del soldadito ese que se atrevió a golpearle, le dejó una buena marca en la cara y se las tuvo que ingeniar para que sus amigos no supieran que lo habían golpeado, no podía perder el respeto de esos tíos y ser el hazmerreír de su colegio…

El grupo terminó su desayuno y decidieron ir a dar una vuelta por la escuela, Nathaniel seguía de mal humor por enterarse que Mina le dijo que sí al idiota de Castiel, ¿Qué vio en ese sujeto? Era de lo peor! Deimos se detuvo y sonrió ligeramente al ver el grupo de muchachos que venía corriendo, estaban en dos filas y rodeaban la gran piscina, traían una camiseta blanca con el escudo del colegio de Sevilla, se detuvieron frente a un hombre vestido de uniforme militar que les dio la orden de romper filas y retirarse ya a descansar, muchos de ellos se sacaron ahí mismo la playera y cogieron de sus mochilas una botella de agua, entre ellos estaba ese chico que estuvo con Mina ayer

-es tu amigo ya viste? –le señaló el albino a la joven y Minako sonrió toda colorada, el niño tenía un cuerpazo! Un abdomen bien modelado y unos brazos de envidia… no pudo evitar pensar que era realmente atractivo, su corazón dio un vuelco cuando pensó en que ese chico podría ser quien ella pensaba que era… pero, sería posible tanto cambio?...

ella sonrió un poco y Castiel frunció el ceño enojado, no le gustaba que su nena mirara para otro lado, Rosalya rió pícaramente viendo la carita que puso su amiga, no cabía duda que el chico ese le atraía bastante, y no era para menos si estaba como para comérselo…

-eh Ken… -le llamó Manuel, el chico giró los ojos

-es Kentin… corrigió algo cansado mientras bebía su agua

-como sea! Ya te fijaste? Tu niña te está mirando! Y con qué cara además tío! Parece un tomate!

-AAAh? Qu-que?... a… a mí?...-no pudo ocultar su nerviosismo, volteó discretamente y se dio cuenta que lo que decía su amigo era cierto, Mina no podía quitarle los ojos de encima, las mejillas del castaño enrojecieron al instante y se volteó para evitar verla…

-que haces pedazo de idiota! Ve a verla!...-Manuel le empujó ligeramente

-N-no puedo tío… ¿por qué me mira así? Me pone nervioso!

-por qué será?...-dijo sarcástico el español- es que no te ves en un espejo o qué? No eres nada feo… claro que yo estoy mejor pero bueno…-dijo a modo de broma para cortar los nervios de Ken, este sonrió un poco

-ay si tu…-le dijo medio sonriendo- Ok, ya entendí…-el muchacho suspiró hondamente para darse valor y volteó a mirar a la castaña, ella dio un respingo al ver que se acercaba, Ken sonrió coqueto cuando la tuvo enfrente- hola… buenos días bonita…

-esto… buenos días…-dijo todavía colorada, Castiel pareció incomodarse y le pasó la mano por el hombro a la muchacha, hasta ahora ella recordó que venía con los demás y se sintió muy mal con su novio

-que hay –saludó secamente el pelirrojo, el cadete arqueó una ceja y sonrió divertido

-nada, aquí entrenando con el grupo y ustedes?...-Ken desvió la vista hasta el rubio que iba detrás- hola Nathaniel… te pasa algo? No te ves bien…

-no nada…-dijo sin muchas ganas de platicar, luego arqueó las cejas- perdona pero todavía no me acuerdo de ti, y eso que hablamos mucho anoche en la fiesta…

Amber se sonrió de lado y se acercó al joven castaño mirándolo coqueta, se había dado cuenta que le atraía a Minako y seguro no le iba a gustar que ella se lo ligara, pero ya que le quitó a Castiel mínimo podía hacerla pasar un mal rato, y con ese bombón no iba a ser nada desagradable

-pues… la verdad yo tampoco me acuerdo de ti, guapo… pero seguro si platicamos hago memoria, no quieres ir a dar la vuelta? –dijo mirándolo con gesto provocativo

Una perversa sonrisita ladina pareció en el rostro del muchacho, sin que lo esperaran cogió de la cintura a la rubia y la pegó a su cuerpo mirándola intensamente, Amber sintió las piernas de gelatina, Ken rió un poco y acarició la mejilla de la joven

-Amber… sería un verdadero placer… pero si tu no cambias, sigues igual de guapa…-todos arquearon las cejas cuando el guapo castaño se acercó a la rubia y le robó un beso, Mina frunció un poco el entrecejo, hubiera jurado que era él… pero Ken jamás haría algo así…- Lástima que no seas mi tipo…

Dijo sonriéndole socarronamente, la muchacha se apartó muy mosqueada y le miró casi con indignación, ¿cómo que no era su tipo si acababa de robarle un beso?

-o sea… cómo dices? –protestó ofendida la rubia, el se encogió de hombros

-lástima que no seas mi tipo… o más bien, que yo no sea tu tipo…-todos le miraron sin entender, Nathaniel no iba a dejar que trataran así a Amber pero Melody lo paró, Ken sonrió un poco divertido- creo recordar que no te gustan los chicos pequeños torpes y despistados… verdad?...

-ah? –la joven parpadeó un par de veces confundida y Ken giró los ojos viendo que seguía siendo tan lenta de cerebro como cuando él se fue

-y tampoco te gusta el chocolate… además a mí me gustan castañas…- dijo el guapo cadete mirando a Minako y sonrió de lado, Amber cayendo en cuenta de quién era se llevó una mano a la boca para ahogar un gritito, era IMPOSIBLE! Acaso este muñeco era…

-me… me estás diciendo… que tu eres el gafotas? El taradito ese renacuajo? –chilló sin poder creerlo, ¡que bajo había caído! Coquetearle a ese niñato? Pero… pero era imposible! No podía ser cierto

-que tu eres Ken?...-dijo Nathaniel reconociendo al muchacho, pero cuanto había cambiado! Ni su madre lo reconocería así! Y por lo visto no solo había cambiado por fuera, por dentro también era otro… mira que desquitarse así de su hermana, aunque ella se lo había ganado, lo molestó mucho tiempo cuando tuvo la oportunidad…

-vaya! –exclamó el castaño entre risas

-E-espera…-Mina se soltó de Castiel y caminó hasta quedar frente al joven- eres Ken? De verdad tu eres Ken?...

-sip –dijo sonriente mirando a la jovencita- gran cambio verdad Mina?

-ya lo creo…-ella le imitó y lo abrazó contenta- Ken… me da tanto gusto verte…

-y a mí… te he extrañado mucho Mina…

Castiel carraspeó la garganta viendo que el "renacuajo" no soltaba a su chica, fue entonces que ellos se separaron y Mina estaba un poco colorada, Kentin se rascó la cabeza y rió despistadamente

-uy, lo siento… me dejé llevar…

-mientras me devuelvas a Mi novia todo va bien…-dijo Castiel medio sonriendo, el castaño frunció el ceño ¿cómo que su novia?, eso no le hizo ninguna gracia, por lo visto si perdió terreno pero ya se las arreglaría

-haces bien, en una de esas me la robo –contestó guiñando un ojo, ahora el molesto fue Castiel y Ken sonrió desafiante, Mina estaba toda colorada y Rosalya le dio un ligero codazo

-pero niña di algo antes que esos dos se maten con la mirada…

-en serio, que me da mucho gusto verte… recibiste mi obsequio? –preguntó sonriente la joven para cortar el ambiente tan tenso

-oh si! La bufanda… me ha encantado muchas gracias –el castaño mostró una de sus sonrisas más dulces y ella se mostró contenta

-creo que ya debemos irnos –sugirió Nathaniel, ¡lo que faltaba! Otro más tras Minako, y el que pensaba que no podía irle peor ese día- recuerden que debemos volver antes del festival…

-es cierto! –chilló Rosalya- por qué no vienes con nosotros Ken? Será divertido…

Mina sonrió ampliamente mientras atrás los chicos hacían negativas con las manos, la guapa albina rió traviesa, ¿los había puesto en apuros? Ni modo, el también tenía derecho a luchar por su amiga, pero que suerte tenía la condenada, mira que tanto bombón detrás de sus huesitos? Bueno solo porque tenía a Leigh si no se moriría de envidia, como la pesada de Amber que no loa calentaba ni el sol.

-con gusto! Así podré estar cerca de Mina un poco más antes de irnos…

-ah? –fue que la castaña recordó que Ken estaba ahora en otra escuela- lo había olvidado… me será difícil despedirme de ti, Ken…

-descuida, preciosa, el tiempo vuela… te prometo que regresaré pronto –el muchacho sonrió coqueto- bueno, les veré entonces al rato, debo volver con mi cuadrilla, hasta luego Mina…

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Se despidieron y siguieron su camino, fueron a divertirse y a pasear, la mayoría del tiempo lo pasaron bien, luego por la tarde pararon a tomar un helado en un restaurante y aunque estaban muy contentos en apariencia, cada uno pensaba en sus propios problemas, Mina no podía evitar que todo se le mezclara: estaba feliz por arreglar todo con Castiel, y por haberse encontrado con Ken, pero estaba ese sentimiento de molestia en su pecho, aunque se estuviera divirtiendo mucho no podía evitar pensar en las mensajeras que vio ese día en casa de Nath, no estaba dispuesta a permitir otra desgracia, así le costara la vida propia…

Castiel también tenía un lío en la cabeza, Mina le dijo que sí y eso lo hacía muy feliz, pero sentía que traicionó a Lysandro y eso si le dolía, habían sido como hermanos y hoy le había jugado chueco, cuando Lys lo único que había hecho era ayudarlo. Luego estaba Debrah, la conocía lo bastante bien como para saber que no le iba a gustar la negativa que le daría, pero podía irse mucho al cuerno…ahora solo le preocupaba Mina tenía que protegerla, su novia era una kamikaze que se enfrentaba a un recolector de almas ¿Por qué no podía se bailarina o alguna ñoñería así?, era más fácil lidiar con eso…

Nathaniel no podía con la idea de que el estúpido de Castiel fuera novio de Minako, no podía soportarlo era demasiado! Por dios! Siempre tenía que estar él de por medio? Hasta cuándo? Y además toda esa bola de tíos tras ella, no por andar con el bandido ese estaba a salvo, Dakota, Ken, Lysandro, Deimos, Armin, el basquetbolista y el biólogo de los que ni sus nombres se sabía… cuanto más pensaba en ello más subía su rabia. Aunque… si lo pensaba bien ¿qué podía atraer tanto a tantos hombres? Sin duda Mina era muy especial…

Lysandro no sabía bien qué hacer. Le dijo a Castiel que no se movería pero… pero el actuó a sus espaldas!, eso estaba bien o no? Ella lo amaba a él… aunque siempre eso podía cambiar, esa era la frase que se repetía a si mismo cada vez que pensaba abandonar la idea, esa chica le había flechado como antes nunca lo hizo otra niña, ni siquiera el encanto gótico de Nina le había impresionado tanto. Minako no tendría nada victoriano, pero era dulce, gentil, amable y alegre, una chica sincera inteligente y valiente ¿no era suficiente eso como para desear estar a su lado? Además aunque estuviera ahora con Castiel, algo le decía que no se alejara… Castiel podía herirla si no arreglaba todo con Debrah, y ver llorar a su dulce Dama era algo que él no pensaba permitir que sucediera, aun si se trataba de Castiel, si lastimaba a Mina y la hacía llorar él no se detendría…

Amber ardía de ira. No era posible! No era posible que todos le miraran! NO! Su hermano, Castiel hasta Lysandro! Bueno pero en el nombre de dios que tenía esa descarada que los volvía locos! Seguro ya se había tirado a todos los del colegio! Además anoche William la dejó plantada por ir a verla! Como la odiaba, la odiaba con toda su alma!

-Amber?...-charlotte le miró preocupada- estás bien cariño? Tienes una cara que da miedo…

-la odio Charlotte… no la soporto… desde que está aquí mi vida es un infierno, me ha quitado todo! Hasta mis padres la adoran… y ni que decir de Castiel míralo! El hombre que he amado desde que soy una niña no le suelta la mano!...

En ese momento la rubia miraba con ojos vidriosos y llenos de rabia a un guapo pelirrojo, este traía la mano entrelazada con la de esa preciosa castaña con ojos de rubí, el muchacho dijo algo y ella rió divertida, Castiel atrajo su rostro cerca de él y la besó con dulzura, delante de todos, ahora era libre de hacerlo, por mucho tiempo había ocultado sus sentimientos pero ahora se sentía libre otra vez, libre de reír, de enojarse, de amar, y de mucho mas y todo gracias a ella… y Amber no podía disimular su furia…

-te odio Minako… ojalá estuvieras muerta…

"¿eso deseas?"

Amber dio un respingo. Juraría que había escuchado algo… entonces se volvió hacia la puerta y ahí a lo lejos en ese solitario parquecillo frente al café pudo ver de pie a un apuesto hombre, joven, sin embargo algo mayor que ella, a pesar de estar lejos le distinguía perfectamente bien. Su cabello largo hasta media espalda y unos ojos azul gélido tan fríos como el hielo, vestía completamente de negro y parecía estarle observando…

"¿en verdad eso es lo que deseas?" se repitió con un eco de voz en su cabeza, Amber abrió los ojos atónita, ese joven había sonreído

-sí, claro que sí…-repitió la rubia como atontada

-sí que querida?-preguntó Charlotte confundida

"yo puedo darte lo que deseas..."

Amber se levantó y salió del café, solo Charlotte reparó en eso. Deimos sintió un escalofrío y un dolor en las sienes lo hizo sujetarse la cabeza de repente, Mina dio un respingo y se levantó a prisa para ver qué pasaba, el muchachito jadeaba cansadamente, se sentía oprimido por una fuerza invisible, como si algo estuviera asfixiándole

-Deimos! Qué te pasa por favor! Castiel! Lysandro ayúdenlo!...Deimos!...-Mina le sacudió con lágrimas en los ojos, todo en el restaurante se volvió un caos, los muchachos se levantaron como resorte a tratar de ayudarlo algunos clientes pensaron que se había atragantado…

El albino se retorció de dolor, en su cabeza pasaron imágenes de calles, mucha gente, luces… una gran torre… y un hombre con la hoz en la mano. Esto no podía ser otra cosa, era su hermano! Dante estaba aquí! Él estaba causándole todo este dolor… su hermano estaba en parís!...

-D-dante…-musitó con un hilo de voz- M-me está… Castigando… Ahg!...

-qué?... Mina abrió los ojos muy grande

-ese tipo está aquí?! –exclamó Castiel mirando en todas direcciones…Mina retrocedió cuando vio los ventanales de todo el café llenos de mariposas carmesí, habían aparecido de la nada! Revoloteando afuera y por todos lados. Un viento fuerte se sintió sobre todo París y entró por las ventanas del café haciendo volar cortinas manteles y platos, Rosalya gritó horrorizada y se cubrió la cara, muchos comensales hasta salieron corriendo

-Nathaniel! –gritó Minako desesperada cuando los ventanales detrás del joven delegado se cuartearon…

el muchacho se dio vuelta y entonces los cristales se rompieron y salieron disparados al tiempo que la castaña jaló el mantel del suelo y con ello abrazó al muchacho, los cristales impactaron en todos lados, Lysandro cubrió a Rosalya y Castiel se alejó echándose a un lado, Charlotte Melody y Li estaban en el suelo pero no se hicieron daño, el impacto había hecho que Minako y Nath cayeran también.

El delegado abrió los ojos y apartó el mantel de encima, Mina estaba en sus brazos, la chica había usado la tela para protegerse ambos de la lluvia de cristales, solo tenían un par de rasguños pero nada grave. Castiel corrió a ayudarles y levantó a su novia del suelo, luego tendió la mano a Nath y este la tomó para ayudarse

-que demonios fue eso…-susurró el rubio atontado y asustado

-dios mío Nathaniel! –Melody se le echó en brazos muerta del susto creyó que algo malo le había pasado pero el muchacho solo volteó a mirar muy confuso a la niña en brazos de castiel

-Mina estás bien? Te hiciste daño mi amor?...-ella negó nerviosamente con la cabeza y siguió mirando alrededor, las mensajeras no se iban…¡qué estaba pasando! Castiel la vio mirando en todas direcciones con los ojos bien abiertos, parecía estar en shock o algo…-que pasa? Que ves? MINA QUE VES?

-siguen aquí… todavía están aquí!... alguien más va a morir!

-Amber!- gritó Charlotte señalando a lo lejos, Minako se volvió y vio que en aquel parque estaba parada la rubia, un guapo joven de negro le tendía la mano y ella no sabía si aceptar

-es mi hermano! –exclamó Deimos levantándose… todavía no podía igualar su fuerza, lo había dejado en el suelo con solo haberlo deseado ¡se había convertido en un monstruo! Mina salió corriendo del café seguida de los demás muchachos, Rosalya y Melody se habían quedado junto a Deimos, el jovencito seguía en el suelo todavía jadeando, cogió la mano de rosa y le miró suplicante

-la torre… va… hacia la torre… Mina está en peligro…-la chica apretó los labios y le abrazó para tranquilizarlo

-shhh, ya, no pasará nada, Castiel cuidará de ella…

Minako llegó donde estaba Amber y se detuvo a unos cuantos metros, tenía la respiración entrecortada, la rubia se dio vuelta y al mirarle montó en cólera

-tú qué haces aquí!...

-A-amber… ese hombre… es malo, aléjate de él… ven por favor! Te lo suplico Amber! Te hará daño…

-eh?... que dices te has vuelto loca?...-la confundida joven retrocedió cuando vio llegar a los muchachos detrás de Mina, también Nathaniel estaba ahí

-Amber hazle caso! –Castiel extendió su mano al ver el rostro desorientado y asustado de la rubia- ven… ven aquí… vamos linda ven aquí…

Ella cerró los ojos, oía ruido, mucho ruido, todo le daba vueltas ¿Castiel se preocupaba por ella? Sonrió ligeramente al pensar en eso, cuanto había anhelado una palabra suya de amor, o amabilidad, cuanto lo quería…

"si ella no estuviera él sería tuyo"…-susurró esa voz en su cabeza, Amber apretó los dientes enojada otra vez. Claro que sí, si no existiera… si Minako no existiera su vida sería la de siempre!

-Amber no! –exclamó la castaña cuando vio a la rubia voltearse y coger la mano del segador, este sonrió de lado y la jaló bruscamente hasta cogerla de la cintura, volteó a mirar la torre Eiffel, a unas calles de ahi y sin decir más se desvaneció con todo y Amber…

"ven por ella…"

-Mina a dónde vas?...-gritó Castiel al ver que la joven de nuevo había salido corriendo, Lysandro cayó en cuenta y le siguió el paso

-van a la torre! Hay que detenerlo antes que comience el festival!...

-maldición! –rabió el pelirrojo

-qué demonios está pasando que es todo esto y dónde está mi hermana! –protestó Nath casi volviéndose loco…

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Kentin había llegado a la plaza, esperaba a los demás en la entrada como habían quedado, pronto llegaron Armin y su gemelo, recordaron haber visto a ese chico militar en la fiesta de anoche y se acercaron, fue que el castaño les comentó todo y estuvieron charlando, hasta que Violeta también llegó y no estaba sola, Marcus vino con ella y esto no le gustó mucho a Alexy pero decidió que trataría de no darle importancia…

Ken sintió un viento frío soplar de repente y un escalofrío le recorrió la espina, se había sentido igual aquella vez cuando ese auto casi le arrollaba, un vendaval comenzó a soplar aullando, haciendo estremecer las ramas de la plaza y asustando de paso a todos los paseantes que estaban llegando a divertirse en el festival. Ken vio pasar corriendo a Minako por uno de los senderos junto a los jardines, quiso llamarle pero la niña no le dio ni tiempo, Armin apretó el puño y salió corriendo

-Alexy algo malo ha pasado!...-gritó a su gemelo y este pareció captar el mensaje pues salió detrás de su hermano

Mina se movía desesperadamente entre la gente que cada vez era más, el tumulto no la dejaba abrirse paso y estaba poniéndose más y más nerviosa, si algo pasaba toda esta gente podría salir herida… se dirigió a la torre y subió a prisa por el ascensor, estaba lleno también seguramente muchos querían ver la pirotecnia desde ahí… cuando bajó estaba en uno de los andadores, se acercó a la orilla cerca del barandal mirando la bella ciudad de parís bajo el caer de la noche, el sol se había ocultado casi por completo y el espectáculo de luces y anuncios ya se había hecho presente y mucha gente estaba admirándolo, entre ellos muchas parejas de enamorados. Ahí también revoloteaban las mensajeras, la chica siguió el rastro de mariposas hasta una escalera que estaba cerrada con un cordón de terciopelo, era para subir a la punta de la torre, las autoridades no quisieron correr riesgos y cerraron esa sección al público ese día… Mina entrecerró los ojos, estaba oscuro, hizo a un lado el cinto y pasó, subiendo las escaleras de prisa

Abajo los muchachos habían llegado hasta la torre y ahí se encontraron con los gemelos y Kentin este estaba igual de confundido que Nath, Ken dijo que vio a Mina entrar en la torre y todos decidieron subir, optaron por el elevador porque las escaleras sería demasiado largo y trabajoso, y había mucha gente además. Tuvieron suerte en ser los únicos en usarlo

-alguien me quiere explicar qué pasa? –protestó el delegado ya perdiendo la paciencia

-yo tampoco entiendo ¿de qué van todos? –Ken se revolvió la cabellera

-es muy largo y complicado de explicar –empezó Lysandro

-Mina está evitando que un sujeto loco destruya francia, el instituto y nos mate a todos y se lleve nuestras almas –tiró sorpresivamente Armin haciendo que el resto de ellos se fuera de espaldas

-que tú crees que estamos jugando o que! –gritó Nath cogiéndole de la chaqueta, Alexy le empujó haciendo que soltara a su gemelo

-guarda silencio y escucha que mi hermano dice la verdad! –soltó el de pelo azul

-en resumidas cuentas, pero sí…-completó Lysandro, Ken arqueó una ceja

-es más o menos eso, pero no importan los detalles Mina y Amber están en peligro! –dijo Castiel haciendo acopio de su poca paciencia

el elevador terminó de subir y las puertas se abrieron, de prisa los chicos salieron buscando a la castaña y al segador, ni Nath ni Ken sabían bien que pasaba pero si Minako estaba en problemas entonces ayudarían en lo que sea… además Nathaniel tenía que encontrar a su hermana, si algo le pasaba a Amber no se lo perdonaría jamás!

Mina estaba por fin de frente al segador, las bellas luces de parís sobre ellos y una luna menguante que por fin se había dejado ver tímidamente en el cielo semi nublado, Amber estaba junto al joven, que tenía la hoz en una mano y el cuello de la rubia en la otra, la chica lloraba en silencio, tenía miedo, mucho miedo… un viento fuerte sopló y minako tuvo que sostenerse de algo para no retroceder, ahí arriba a tantos metros sobre el suelo el aire soplaba mas fuerte…

-así que viniste…-susurró Dante curvando una maliciosa sonrisa

-suelta a Amber…

-vino por su propia voluntad…-siseó jugueteando con la guadaña

-Mientes! La engañaste!... ahora suéltala o yo…!

-o qué?...-el amplió mas esa sonrisa hasta que se transformó en una visión siniestra, Mina se preguntó cómo alguien tan guapo podía ser tan perverso, rostro de Ángel corazón de diablo, pensó para sí…-dile, querida mía… dile por qué has venido a mí… dile a esta joven que trata de salvarte cuál era el deseo que querías que te concediera…!

Mina arqueó las cejas confundida

-que… desaparecieras…-susurró Amber limpiando una lágrima- quería que te esfumaras… que mi vida fuera la de antes que nunca hubieras aparecido en ella! Quería que nadie se acordara de ti, que Castiel no recordara tus besos! Eso quería!...

-Huh?...

Dante rió viendo la expresión en los ojos de esa niña, ¿Qué sentiría ahora que sabía que alguien la odiaba tanto como para desearle tanto mal, como para desear que muriera? Era simplemente delicioso enfrentar cara a cara a esa alma tan limpia con el odio y el rencor, y ahora qué haría?... las mensajeras comenzaron a revolotear alrededor de ellos poniendo a Minako al bode de sus nervios, sentía un nudo en la garganta ¿por qué? Ella nunca le deseó nada malo a Amber ¿por qué le odiaba tanto como para…?

-bien pues, querida, hora de cumplir ese deseo tan anhelado…-Dante clavó los ojos fijamente en Minako, la jovencita retrocedió un paso- ¿qué harás mi hermosa niña, salvarás también a esta alma negra que te ha deseado la muerte? ¿o contemplarás ahí como tomo su vida y la convierto en otra mensajera perdida?

-AAAAAAAhhhhh! –gritó Amber horrorizada cuando vio al guapo joven levantar la hoz sobre su cabeza, el grito lo escucharon todos los asistentes incluidos los chicos, que a prisa corrieron hacia las escaleras

-Espera…! –exclamó Mina

-así que vas a salvarle…-Amber abrió los ojos de golpe ¿estaba loca o que?- muy bien… todo lo que tienes que hacer es un simple cambio…

-un cambio?...

-tu vida por la suya…

-qué?...-ella se estremeció en su lugar, Amber abrió la boca, eso pretendía? ¿la usó para algo así?

-eres un monstruo! –chilló la rubia tratando de soltarse pero Dante puso más fuerza en su agarre dejándola tranquila

-yo un monstruo? No, niña… el único monstruo aquí eres tú… tu que deseaste la muerte a alguien que nada te ha hecho, en el fondo lo sabes, no es así? Ella no tiene culpa alguna de nada, cosechas lo que sembraste…. –Dante le miró fríamente- ja! De que te sirve ser tan bella si tu alma es más negra que la noche… y bien? Estoy esperando preciosa… ¿ella o tu?

-no lo hagas Mina!... perdóname! Nunca quise que de verdad pasara esto, solo… estaba enojada, ¡estaba celosa!...

La joven castaña suspiró con las manos en el pecho, sujetando con fuerza el anillo que Castiel le había dado, no podía negar que estaba triste, dolida, pero tampoco podía permitir que algo así pasara…

-suéltala… tu ganas…-ella cerró los ojos y Dante sonrió cínicamente

-Buena niña… ven aquí preciosa…-Minako caminó despacio hasta quedar frente a Dante y el soltó a Amber arrojándola a un lado, entonces llegaron los muchachos, Nathaniel abrazó a su hermana que lloraba como niña chiquita en un rincón y a Castiel se le heló la sangre cuando vio a su novia tan cerca de ese hombre

-Mina!

-olvídalo, es mía ahora!...-siseó el segador cogiendo la muñeca de ella- ha dado su vida para salvar la de esa chica… y yo que pensé que no lo harías, no cabe duda que eres especial… Minako Hardy… y ahora tu brillante alma será parte de mi colección también…

El segador no quitaba la sonrisa de los labios, había ganado, él no podía ponerle un dedo encima por supuesto, a menos que fuera por voluntad propia, a menos que ella lo permitiera, por eso había planeado todo, se aprovechó de los celos y la envidia de la pobre Amber y ahora tenía por fin a Minako entre sus garras…

-no te atrevas a tocarla! –gritó Kentin lanzándose contra él pero algo impidió que el chico llegara y como si hubiera una barrera algo lo envió de regreso cayendo sobre sus amigos, Armin estaba de rodillas y alzó la mirada

-maldición…-el chico cerró los ojos no quería ver, ¿es que no había nada que lo detuviera?...Dante acercó su rostro al de ella mirándole con triunfo mientras ella solo pensaba en el beso que no pudo dar a su pelirrojo para despedirse…

-cuando termine contigo, todos ellos serán míos… y toda Francia caerá en el purgatorio…! –entonces blandió la hoz de sobre la muchacha

-Minako! –gritó Lysandro

Dante sorprendido miró como la joven castaña cogía con las manos el mango de la guadaña evitando que él la clavara en su blanca piel, ella alzó la mirada y sus ojos de rubí centellaron con ira empujando con fuerza el arma en su contra, no lo permitiría! Si solo ella le impedía poder tomar la vida de sus amigos y de gente inocente entonces no tenía intención de dejarle libre el camino… el segador no lo podía creer! Pensó que se había entregado, como el manso cordero en la pierda de sacrificio ¿de dónde sacó tal fuerza? La muchacha logró desviar el filo de la hoz a un lado y únicamente hizo un raspón en su mejilla, el Segador inmediatamente se recompuso y volvió a arremeter contra ella, solo que olvidó esta vez que ya no estaban solos, hasta que sintió que lo cogieron por la espalda, Kentin se había levantado y lo había sostenido

-te dije que la dejaras! –el joven le apartó y se puso en medio, Castiel Lysandro y Armin hicieron lo mismo… Dante no le dio importancia y volvió a arremeter contra ellos hoz en mano… pero ahora él fue el que salió repelido hasta casi caer de la torre

-no tiene caso!...-escuchó una voz conocida, se puso de pie y vio a su hermano menor subir por las escaleras con ayuda de Rosalya, finalmente había llegado hasta ahí

-Deimos! Cómo lograste llegar?...

- olvídalo Dante no podrás tocarla y lo sabes, ya no tiene intención alguna de morir… además, con el amor de escudo un Segador no puede atravesar!... perdiste!

Una estruendosa carcajada por su parte los puso a todos en alerta, reía casi maniático, volvió su vista hacia esa joven y negó con el dedo índice

-eres muy lista preciosa… pero no siempre tendrás a tus guardias… un muro se derriba parte por parte… y derribaré ese que has levantado, tomaré sus vidas una a una… esto no ha terminado!

El viento sopló con fuerza aullando y haciendo que todos se cubrieran, cuando por fin amainó y pudieron por fin abrir los ojos él ya no estaba más ahí…mina sintió flaquear sus rodillas y se dejó caer al suelo. Antes que nadie Lysandro le abrazó para tranquilizar sus sollozos, como siempre ofreció su pañuelo favorito a la jovencita y ella sonrió al tomarlo

-Mina estás bien? –preguntó castiel ayudando a levantarle, no la dejó mucho tiempo en brazos del victoriano, la estrechó contra su pecho con fuerza mientras ahogaba un suspiro en su garganta

-eso creo…-susurró ella aferrándose al pecho del joven pelirrojo de pronto dio un respingo y se apartó para dirigirse hacia Nathaniel- como está Amber?...

-parece que bien, solo se desmayó… gracias Mina, nos salvaste, a ella y a mí, muchas gracias…

Cuando lograron despertar a la rubia, todos bajaron de ahí hasta el mirador la pirotecnia estaba por comenzar y Minako insistió en que quería ver el espectáculo. Pronto comenzó a iluminarse el cielo con fuegos artificiales mientras el suelo se cubría de un delgado y blanco manto de nieve que había empezado a caer suavemente…

Mina sintió una tranquilidad inmensa en su corazón, hoy también había logrado salvar a sus amigos, y bueno, ellos también la habían salvado aunque todavía no entendía mucho eso que dijo Deimos "con el amor como escudo" ¿a caso ellos?... NO. Solo de pensarlo sus mejillas enrojecieron como manzanas, seguramente se refería a Castiel, claro, él la amaba…

Y eso era algo demasiado peligroso. No quería que él estuviera bajo ningún riesgo, por eso… lo mejor sería alejarse de él… por mucho que le doliera. Castiel pasó un brazo alrededor de su cuello y sonrió ligeramente, esto era maravilloso, casi hacía pensar que lo que había sucedido fue tan solo una horrible pesadilla… luego vio a amber sola en un rincón y suspiró, seguro estaba en sock, ojalá eso la ayudara a reaccionar y enderezarse, sonrió un poco y se acercó a charlar unos minutos con la rubia.

Fue que Lysandro se acercó a Minako y le tomó con delicadeza la mano

-me acompañas por favor…

-huh?...-ella se dejó guiar por Lys a un lugar un poco apartado del resto de sus compañeros, cuando estuvieron solos el chico victoriano suspiró y le miró directo a los ojos

-es hora de que lo sepas…-dijo joven en un susurro sin soltar su mano

-eh?...-ella parpadeó un par de veces sorprendida por la repentina acción de Lysandro

-hoy fue un día terrible para mí… -ella iba a disculparse por eso pero Lys puso suavemente un dedo en sus labios- verte con Castiel me ha dolido en el alma Minako, pero pensar que casi te pierdo hoy… no puedo con eso… no podría seguir si no estás a mi lado…

Pero… yo…-las mejillas de la castaña enrojecieron intensamente cuando el joven albino la atrajo suavemente hacia él cogiendo su cintura, acortando cada vez más la distancia entre sus rostros-Esto… Lys, no, yo no…

-se que no te soy indiferente Mina –el sonrió misteriosamente- se que te provoco cosas, cosas que también me provocas tú a mi… no me respondas ahora, solo escúchame… te amo Minako…

Y con esto Lysandro acortó la poca distancia que había entre ellos besando a la castaña dulcemente, ella no supo bien cómo pero ahí se encontraba correspondiendo a ese beso, Lys tenía razón, por mucho que lo negara el provocaba sentimientos en ella…

Cuando se separaron la niña le miró con sorpresa y el esbozó una atrevida y misteriosa sonrisa

-eso era todo…

-pe-pero… yo…

-volvamos con los demás –el rió travieso y se encaminó hacia el resto de sus compañeros para seguir mirando la pirotecnia que estaba casi por terminar. Ahora ella sabía lo que él sentía, decidió que si Castiel jugaba así él también podía hacerlo, de todos modos no todo estaba dicho… como el mismo decía: las cosas siempre podían cambiar…

.

.

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Continuará!

Bueno, el festival estuvo lleno de caos verdad? Ahora nathaniel y kentin también están en ello y mina demostró que es incapaz de sentir odio por alguien incluso por amber… ¿Qué pasará? Lysandro también se le ha declarado ¿Qué hará ella? Y se alejará de Castiel por temor a que lo lastimen? Bueno pues chicas, hasta otra!