Capitulo 11- Blackout
18 de Febrero (amanecer)
Fû siguió avanzando guiando al grupo con rapidez; los ninjas la seguían sin atreverse a dirigirle la palabra; era obvio si sabían quién era. O que seria. Todos eran iguales, sin importar nada. Todos llenos de prejuicios, de odios. Ninguno de ellos se acercaba, ni siquiera el legendario ninja Kakashi. Pero ella estaba acostumbrada a ello, toda su vida había sido igual, aun dentro del templo.
Su padre, el anterior Jinchuriki del siete colas, había sido rechazado toda su vida; aun no entendía Fû porque su madre había sido la única que lo había aceptado (lo había aceptado puesto que ellos la habían engendrado, no?), y nunca tuvo ocasión de preguntárselo antes de su muerte. En cambio todo el pueblo mismo de Takigakure odiaba a su padre.
-Bastardos- susurró Fû con furia.
Su padre había sido seleccionado, tal como ella, desde su nacimiento para ser el Jinchuriki de Takigakure; todo por el estúpido miedo que tenia la aldea a ser invadida de no contar con una de las bestias como arma. Confiando más en el poder de una sola persona en lugar de en la habilidad conjunta de todos sus miembros. Típico de los humanos, echar sus problemas a alguien más capaz que ellos para poder continuar sus vidas comunes sin preocupaciones. A cambio aquella gran persona de enorme poder seria odiada.
La bestia había sido sellada dentro de su padre desde su nacimiento; todo eso enorme poder contenido dentro de un simple niño. Pero las cosas habían salido mal. El encargado de sellar a la bestia de cinco colas no había sido lo suficientemente hábil en realidad.
Durante la primera misión de su padre fuera de la aldea, aun siendo un niño, el cinco colas había desatado todo su terrible poder matando a los enemigos… y a su propio maestro. Eso había marcado para siempre el destino de su padre y de ella; la gente del pueblo huía de su padre; solo era enviado en misiones de alto riesgo y asegurándose de que fueran grupos reducidos: misiones suicidas. A pesar de todas estas precauciones, en realidad el poder de la bestia nunca más escapo del control de su padre, pero la aldea de la cascada lo marcó desde el primer incidente y nunca más volvieron a confiar en ellos, en todo su clan.
Su padre murió defendiendo a la aldea de la cascada que tanto lo odiaba y temía. Su padre murió como un mártir y aun así nunca fue reconocido por Takigakure; pero ella no seguiría su ejemplo. Tenía planes más grandes en mente.
-Eh, Fû, creo que necesitaremos pasar al pueblo más cercano- le dijo Kakashi acercándose, pero guardando una distancia prudente; era lo que Fû denominaba, sin haberlo nunca compartido con nadie más, la zona de odio.
Cada persona tenía su zona de odio, directamente proporcional con su poder e inversamente proporcional con la vida de otras personas; cualquier ninja que se atreviera a transgredir la zona de odio de otro ninja, podía considerarse oficialmente muerto. No había forma de entrar en la zona de odio sin resultar lastimado, esa era la firme convicción de Fû; por supuesto, Kakashi se mantenía fuera de su zona de odio, así que no le haría nada en absoluto. Fû esperaba que algún día su zona de odio fuese tan grande como la del repudiado Kakuzu; el odio es poder. El odio era su fuente de vida.
-¿Para qué diablos perderemos el tiempo?- preguntó Fû enojada; odiaba los pueblos. Lugares llenos de gente. Odiaba la gente.
-Necesitamos provisiones- respondió Kakashi-. Aun estamos a más de tres días de distancia…
-¿Qué acaso los ninjas de Konoha no saben sobrevivir en el intemperie?
-Fû, te voy a pedir que asumas tu papel de protegida- replicó Kakashi con un tonó un poco agresivo-. Nosotros tomamos las decisiones puesto que somos quienes te protegen.
-No necesito su estúpida protección…- susurró la chica enojada.
-Sin embargo aquí estamos y no puedes hacer nada para evitarlo- respondió Kakashi-. Ahora, facilítanos un poco el día y acompáñanos al pueblo más cercano. No tomará mucho tiempo…
Fû suspiró tratando de controlar su indignación; debía ser paciente, no faltaba mucho para llegar a su objetivo. Había esperado seis años por esto, podía esperar unas cuantas horas más.
-Bien chicos, vamos- dijo Kakashi avanzando al frente, con Kiba a su lado.
Fû empezó a caminar y contra su voluntad la dejaron en medio. Detrás cerraban la guardia Hinata y Naruto; se había aprendido los nombres escuchándolos hablar entre ellos durante las comidas. El único que realmente le agradaba era Akamaru, que caminaba en este momento a su lado, al parecer por encargo de Kiba, pero no se le veía muy disgustado por esta orden. Los animales eran nobles. Fû le sonrió al cachorro.
Compraron comida fácil de cargar; también se abastecieron de armas ninjas que al parecer casi se habían terminado ("las shuriken se van volando" había comentado Naruto, y todos habían reído menos ella). La última parada fue un rápido envió de la situación de la misión y localización actual del equipo a la aldea de la hoja. Después de eso era momento de comer; aprovecharían para visitar un buen restaurante.
-Ramen!- exclamó Naruto-. Debe ser ramen, no sé porque discutimos.
-Tonto, Naruto- replicó Kiba-. Aun dentro del pueblo no debemos separarnos, puede ser peligroso, y no me apetece ramen; vi un lugar donde venden caldo de res, se veía muy bien…
-¿Res?- repitió el chico-. Puedes pedir que le agreguen carne a tu ramen si lo que quieres es res; no debería haber problema entonces.
-¡Que no es lo mismo, idiota!
-Chicos, esto lo someteremos a votación- los tranquilizo Kakashi-. Es tan simple como que la mayoría de votos escoge el lugar donde comeremos; mejor lo hacemos rápido porque no podemos perder todo el día aquí.
-Bien, yo voto por ramen- sonrió Naruto.
-Y yo también- exclamó otro Naruto detrás del primero.
Fû alzo una ceja francamente impresionada; no había notado en qué momento el chico había creado una réplica. Debía ser muy rápido al menos haciendo esa técnica. Kakashi golpeo el clon y este se desvaneció.
-Un voto por persona, Naruto- repitió Kakashi-. Yo opto por algo de Tsurimi, como sea que consigamos que lo preparen. Quiero Tsurimi.
-Bien, pues yo voto por el caldo de res- sonrió Kiba.
-¿Y tú, Fû?- la preguntó la tomó por sorpresa; en realidad nunca creyó que la fueran a tomar en cuenta para la votación, así que casi responde con sinceridad. Sin embargo apenas había abierto la boca, la cerró rápidamente. Reflexionando, realmente tenía ganas de ramen, pero se negaba a concordar con el más idiota del grupo.
-Yo quisiera una simple ensalada marina- respondió la chica con desdén.
-Mmm… No creó que tuvieran muchas algas disponibles en este pequeño pueblo, pero si ganas tendremos que buscar- sonrió Kakashi. La chica alzo los hombros fingiendo indiferencia-. Ahora faltas tú, Hinata; supongo que tú eres el voto decisivo. Te recomiendo que votes por alguna de las opciones ya expuestas a menos que quieras crear un empate de cinco…
-Yo… eh…- la chica agacho ligeramente la mirada pensativa.
Fû la observó y se preguntó cómo diablos era esa chica capaz de pelear sin poder decir más de dos palabras seguidas de una pausa de indecisión; posiblemente era la débil del equipo, ocupando el puesto de chica inútil. Y sin embargo había sido seleccionada para una misión de rango S; solo el tiempo le demostraría si era tan inútil como parecía o era ligeramente menos. Una cosa, sin embargo, no había pasado desapercibida para Fû: Hinata carecía de zona de odio. Aunque según su experiencia eso significa debilidad, muy en el fondo Fû sintió envidia de la chica.
-Bueno…- Hinata le dedicó una discreta mirada a Naruto-. Creo que ramen estaría muy bien…
-Todo un logró, una oración completa- susurró Fû con ironía.
-Ramen!- gritó Naruto alegremente-. Ramen! Ramen!
Naruto tomó de las manos a Hinata y empezó a bailar con ella; la chica se sonrojó e intentó soltarse viendo a sus compañeros. Kakashi simplemente alzó los hombros cuando Hinata le dedicó una mirada de vergüenza. Kiba y Akamaru suspirando juntos resignados.
Los chicos comían tranquilamente ramen; Fû trataba de ocultar su entusiasmo, pero el ramen era realmente bueno. Pidió solamente dos platos para no demostrar su agrado ante el platillo. De las pocas cosas buenas que podía salir de la gente, un plato de ramen era una de ellas.
En esos momentos, su zona de odio empezó a sentirse amenazada; sentía odio cercano, y gracias a ello la zona misma crecía.
-Es ese monstruo- escuchó los primeros susurros.
Estaba acostumbrada a ello; sus ojos eran demasiado distintivos, aunque nunca pensó que tan lejos de su aldea la reconocerían. No era tan vanidosa para sentirse odiada por el mundo entero, pero al parecer se había equivocado. Le temían.
-¿Qué rayos hace esa bestia aquí?- Fû trató de controlarse respirando profundamente. No le apetecía entretenerse más tiempo del necesario en ese pueblo que no valía nada.
-Debemos avisar a los guardias, deben sacarlos de aquí- dijo otra voz susurrando-. Cuando menos que esa cosa se aleje de aquí…
Fû se levantó furiosa; no estaba dispuesta a seguir fingiendo que no escuchaba nada. Pero tan pronto como se puso de pie, notó por primera vez una fuerza extraña… Una zona de odio simplemente enorme! Su sola percepción la desbalanceo sobre su punto de equilibrio ¿Cómo era posible que alguien hubiera acumulado tanto odio? Un poder increíble…
-Naruto…- susurró Hinata a la derecha de Fû. La chica volteó a ver.
Era Naruto, la zona de odio provenía del chico; no lo había notado antes y estaba sinceramente impresionada ante este hecho. Todo ese odio acumulado era increíble; su poder debía ser muy superior al del "legendario" Kakashi. Su aura era siniestra; su dolor palpable. Un magnifico ninja.
-Es el Kyubi- dijo otro de los ciudadanos que pasaban-. Saquen al Kyubi, esto es peligroso…
"¡¿El Kyubi?" pensó alarmada Fû "¡¿Este mocoso es el Kyubi?"
Naruto se levantó con la cabeza gacha, sin voltear a ver a nadie.
-Maestro, he terminado- exclamó el chico en tono neutro-. Los esperare fuera del pueblo, creo que… vigilare…
-Está bien, Naruto- asintió Kakashi fingiendo no haber oído los murmullos alrededor del restaurante. Para Naruto lo mejor sería no tener que admitir este asunto frente a sus compañeros… al menos no frente a su maestro. Naruto salió con rapidez y pronto se perdió de vista.
-Naruto…- Hinata se levantó dispuesta a seguirlo.
-Hinata, te necesito aquí- replicó Kakashi deteniendo a la chica-. Mejor terminemos de comer pronto, no puedo seguir dividiendo a mi grupo. Larguémonos de este asqueroso pueblo cuanto antes…
-Si…- susurró Hinata volviendo a tomar asiento.
Fû miró hacia el lugar de Naruto; el plato de ramen aun estaba a medio comer. El Kyubi. No podía creer que se hubiera encontrado con alguien más odiado que ella… y más poderoso… Debía ser más poderoso; todo ese odio solo podía convertirse en poder. Además era un Jinchuriki, ellos estaban acostumbrados al milenario arte de convertir odio en fuerza. Por primera vez, Fû se sintió tranquila.
Tenía que hablar con ese chico, debía que aprender de él; además de su padre, nunca había conocido a otro Jinchuriki de cerca. Se preguntó qué clase de sello tendría y que tan bueno sería manejando al Kyubi. Seria increíble tener alguien con quien hablar sin que te odiara; un igual al que no aborrecer…
Los ninjas salieron del pueblo sin dar un vistazo atrás; Kakashi ordeno reagruparse tan pronto encontraran a Naruto. Después de eso seguirían avanzando; no debía estar muy lejos, después de todo había dicho que vigilaría. Tras pocos metros de adentrarse al bosque, lo encontraron sentado en una piedra; un clon los saludo con un gesto serio desde un árbol. Al instante desapareció y varios sonidos iguales se escucharon alrededor. Puede que estuviera deprimido pero realmente había continuado con su misión. Esto no sorprendió del todo a Fû, si no que se alegró de notarlo; el odio de Naruto era poder.
Para su sorpresa los compañeros de Naruto se acercaron ¿Eran idiotas? Esa zona de odio era demasiado intensa como para que no pudieran percibirla ¿Acaso querían humillarlo aun mas?
-Eh, Naruto- llamó Kiba-. Mira lo que me he encontrado…
El chico le entregó a Naruto un chocolate; Naruto sonrió a Kiba.
-Naruto-kun…- Hinata se acercó un poco dudosa- ¿Estás bien?
-Naruto, no te dejes afectar por tonterías- agregó Kiba sentándose a un lado de su compañero-. No pienso defenderte mientras te sientas a llorar.
-Jeje- rió Naruto ante el comentario-. Cachorro, no olvides quien es aquí el que salva los pellejos de los demás. Créeme, pronto estarás en mi lista de "me debes una" junto a Sasuke.
-Creo que ya estoy en esa lista…- susurró sonriente Hinata.
-Claro que si- asintió Naruto-. Y me encantaría que me la pudieras devolver un día de estos; un buen ramen o vencer un ninja exiliado. Lo que suceda primero…
Fû vio impresionada como la zona de odio poco a poco desparecía alrededor de Naruto; se sentía decepcionada ante esto. Tal vez no era tan fuerte después de todo. Pero no dejo de notar que estos chicos realmente parecían pasarla bien alrededor de Naruto. Incluso antes que ella supiera que era el Kyubi, los había notado muy amigables y alegres ¿Por qué no odiaban a Naruto? ¿Por qué no le temían?
-Chicos, debemos irnos- exclamó Kakashi sonriendo.
-Si- dijeron al mismo tiempo los tres ninjas.
Se levantaron; Naruto arrojo algo con extrema rapidez y precisión a Fû. La chica alcanzó a notar que no era algo peligroso, sino una especie de piedra, y decidió atraparlo. Cuando abrió su mano vio un trozo de chocolate en ella. Alzó una ceja y se sonrojó ante esto. Luego le dedicó una mirada a Naruto. El chico solo sonrió. Kiba y Kakashi ya habían recibido su parte a la vez.
Todos se pusieron en marcha dejando a Hinata y Naruto atrás; Naruto entregó el último pedazo a la chica personalmente en su mano.
-Gracias, Hinata- sonrió Naruto.
-Pero… Naruto… fue Kiba quien…
-No- sonrió Naruto acercándose el envoltorio a su nariz-. Es tu olor; se que lo compraste tu, pero no entiendo porque le dijiste a Kiba que me lo diera…
Hinata se sonrojó al escuchar las palabras del chico; solo acertó a bajar su cabeza indecisa. Nunca se atrevería a declarar su amor a Naruto.
-Hinata…- susurró Naruto agachando un poco la mirada- ¿Es por lastima?
-NO!- gritó la chica asustada-. Nada de eso, Naruto-kun… Yo siempre te he admirado…
-¿Entonces?
-Supongo que creí… que sería un detalle tonto…- admitió Hinata sonrojada.
-Hinata, eres mi amiga- sonrió Naruto acercándose a ella-. Nunca voy a rechazar nada que venga de ti. Es cierto que no era un plato de ramen, pero el chocolate es bueno-dattebayo!
Hinata asintió sonriendo; Naruto se dio la vuelta, dispuesto a alcanzar a su grupo, pero después se detuvo y giró una vez mas hacia la chica. La observo un momento; ella se puso un poco nerviosa, y le dedico una sonrisa interrogativa.
-¿Todas las kunoichi cargan perfume en sus misiones, Hinata?- preguntó Naruto rascándose la cabeza-. Es algo que no recuerdo de Sakura-chan, pero que no puedo dejar de preguntarme últimamente…
-Eh… no…- contestó apenada Hinata tapándose la boca-. Yo solo…
-Da igual- sonrió Naruto-. Es un bonito perfume, Hinata. No creas que Kiba es el único con un buen olfato.
Hinata sonrió aun cubriéndose la boca y asintió; ambos ninjas se pusieron en marcha para alcanzar a su grupo que ya les llevaba dos minutos de ventaja.
Fin capitulo 10
Corenote:
Jeje, pues aquí está el nuevo capítulo; siendo que estamos a la mitad de la historia quería reflejar el odio de Fû hacia las personas, cosa que consideraba algo difícil para las futuras ideas que tengo en mente, así que tal vez desarrolle todo de una forma muy rápida, pero lo hice lo mejor que pude xD…
De nuevo retomó el dolor de Naruto, pobrecillo, lo hago sufrir mucho u.u
El detalle del chocolate… bueno, quería que Naruto compartiera algo con todo el equipo, incluido Fû, pero no se mucho de cultura Japonesa :S (si, lo del día de san Valentín si lo sé: las chicas regalan chocolates a quienes les gustan y preparan galletas a sus amigos)… La única idea que me vino a la mente fue una barra de chocolate… Era eso o unos doritos, pero creo que los últimos no quedaban bien, jeje
Juro que en todos los capítulos que llevo, es la primera vez que me siento cursi :B
ME da igual, me gusto el capitulo xD…
PD- Me informan que los ojos de Fû no son naranjas, son rosas. Otros insisten que rojos. La verdad es que yo tengo imágenes de ella de color naranja; además el color rojo está muy trillado y el rosa no me gustan. Así que, independientemente de la verdad, PARA ESTE FIC el color es naranja, así como que si quiero le pongo ojos grises a Naruto xD…
No, pero en serio, se queda en Naranja, de todos modos gracias por las observaciones. Hasta pronto, sigan comentando…
Por cierto, Blackout es la nueva canción de Linkin park; no, este cap no es un songfic, pero aun así les recomiendo escuchen esa canción, me inspiro mucho y siento que tuvo mucha influencia en el cap, jeje…
