Nat y Mikey entraron en el loft de Luke.

El loft de Luke nunca había tenido la misma apariencia, podía a veces podía parecer de la época victoriana y otras podía parecer uno completamente moderno, en ese momento era uno normal con paredes de ladrillo. Los muebles seguían casi en el mismo lugar que Nat los recordaba.

Alex estaba sentado hablando con una chica de piel azul zafiro y ojos verdes y cabello blanco que Nat reconoció. Era Katherine Adams una pixie amiga de ellos que también se había ido de viaje.

Al ver a Nat allí Alex y Kath dejaron de hablar y se acercaron a Nat.

-Nat- saludo Alex, su cabello negro como la tinta estaba más corto que antes y sus ojos verdes parecían mayores como si hubiera madurado- Es bueno verte ¿Te envía Liz o Eli?- La mención de sus amigas le golpeo duro el corazón, estaban tan preocupada por ellas…Sintió las lágrimas ardiéndoles tratando de salir pero se froto furiosamente los ojos.

-No ninguna me ha enviado tengo que hablar con ustedes- respondió Nat, Mikey se puso a su lado y Nat vio la mirada de Alex palidecer y verla a ella con la pregunta clara en los ojos, ella negó con la cabeza y sintió la mano protectora de Mikey en su hombro.

-Ven siéntate y explicarnos lo que pasó- dijo Luke mostrándole una silla. Mikey y ella se sentaron juntos, Luke al ver la mirada de ruego en los ojos de Nat hablo

-Kath ¿Podrías preparar un chocolate caliente para Nat con él?-pregunto moviendo la cabeza señalando a Mikey. Kath entendió y asintió pero Mikey miro preocupado a Nat pero ella sonrió

-Ve aquí estamos seguros, además necesito ese chocolate- le dijo con una sonrisa cansada. Mikey se acercó a ella y le dio un rápido beso en la frente y acompaño a Kath hacia la cocina. Nat inspiro fuertemente, de algún modo se sentía algo más segura, como antes de que todo aquello pasara.

-Bueno- dijo Alex- Puedes hablar ahora.


Nat comenzó hablar, las palabras le salieron de manera mecánica, hablo desde el ataque a la central hasta que Mikey la encontró, también les explico lo que había sucedido con Eli.

-Tenemos que encontrarla- dijo cuando termino de hablar. Fue justo en ese momento que Mikey y Kath volvieron con cinco tazas humeantes-No sé cuánto tiempo más podrá soportar.

-¿Sabes dónde está?-preguntó Luke, Alex salió de la habitación con su teléfono pegado en la mano y una cara de preocupación en el rostro. Klunk y Presidente miau, el gato de Luke estaban juntos jugando en el Loft.

-Sí…Eso si no la han trasportado- respondió Nat, tomo la taza que tenía delante. Mikey se sentó a su lado poniéndole una mano cariñosa en su brazo, Nat sintió el calor de la taza pasándole por los fríos y entumecidos dedos. Tomo un largo sorbo para calmarse.

Le sirvió. Sintió el cálido calor de la bebida aflojándole el nudo que tenía en la garganta, el sabor del chocolate, mezclado con leche

-Cuando escape de allí hablaban sobre movernos a la seda de alguien a quien llamaban señor-

-¿Sabes algún nombre de los que atacaron?- pregunto Kath amablemente, Nat se dio cuenta de que trataban de apabullarla con preguntas.

-Bueno los que atacaron la central fueron…Transformados junto a unos robots ninja o algo así- respondió Nat- No me pregunten si vi bien porque lo hice…Sé que es difícil de creer pero fue así como lograron pasar.

Mikey la miro algo asombrado a Nat y luego habló

-Espera. ¿Esos robots tenían una bandana roja con un pie en ella?- pregunto Mikey y Nat sintió un escalofrió por la espalda

-Si la llevaban- respondió Nat- No hablaban solo hacían sonidos

La expresión de Mikey se volvió seria, esa era una de las cosas que nunca habían dejado de asombrar a Nat, Mikey podía pasar de sonreír con una luz tan brillante y cálida como el mismo sol a tener una expresión dura que le cambiaba la cara, Nat siempre había amado eso de él.

-Nat cuando estuviste con tu amiga encerrada ¿Vista a un mutante como yo?-pregunto clavando su mirada celeste en ella

-Si hubo uno en particular que se le acerco a Eli, un tigre sin cola-respondió Nat apretando la mano ante el recuerdo de ese mutante y del recuerdo de las ganas de desgarrarle la garganta. La mano de Mikey apretó la suya suavemente y eso bastó para traerla a la realidad-Lo siento.

-No tienes nada por lo que disculparte- dijo la voz de Alex mientras se acercaba a la mesa- He hablado con mi mamá, los chicos están en el hospital. Al parecer llegaron allí a tiempo-Miro a Nat decidido- Mamá y los demás están realmente asustados por ti Nat y por Eli, todo está bien. Ya no estas sola

Nat sonrió débilmente, sentía que todo le caída con un gran peso, quería ver a sus amigos pero estaba cansada por el viaje, de recordar lo sucedido y de tener que contarlo. Si los iba a ver a hora tendría que hablar sobre lo que sucedió otra vez y no sabía si tendría la fuerza para hacerlo.

Mikey fue quien hablo

-Siento entrometerme pero ella esta herida y no ha sanado del todo ¿Podría ir a algún lugar para revisarle las heridas?- dijo mirando a Luke, Luke la miro y rio sin poder controlarse

-No me sorprende- dijo Luke- Guardianes- mascullo en forma casi inentendible pero Alex y Nat entendieron y rieron juntos- Yo atenderé sus heridas se de medicina. Si me lo permites- dijo mirando a Mikey, Mikey se quedo asombrado pero asintió y ayudó a Nat a ir a la habitación de invitados, luego Luke le dijo que fuera a esperar en la sala con los otros.

Cuando al fin quedaron solo fue Luke el que hablo primero.

-Bueno déjame ver tus heridas- dijo, Luke ya había sanado a Nat otras veces. Sabía lo que debía hacer.

Se quitó la chaqueta y la camisa dejando ver las vendas en su torso, en todo su cuerpo había viejas y nuevas cicatrices eran parte de ella.

Luke le quito la venda y comenzó su trabajo.

-Bueno…Entonces ¿el no recuerda nada?-pregunto Luke- Siento preguntártelo así pero…No creo que puedas guardártelo más tiempo

Nat suspiro

-Si y no, es difícil de explicar. El sello se esta haciendo débil, algunas cosas se escapan entre las grietas del sello- Nat suspiro- Es frustrante tener a la persona que amas y que él no te recuerde. Me duele y mucho.

-Me gustaría decirte que lo que sientes lo superaras pero…Veo el modo en que ustedes los guardianes conciben el amor. Lo veo en Alex. Aman con intensidad y esperan lo que dan, eso es algo humano- replico Luke, Nat sabía que Luke podía vivir cientos de años. Después de todo, los brujos envejecían muy lentamente.

-No creo que seamos diferentes a los humanos-replico Nat- en realidad somos humanos, todos, incluyéndote solamente somos diferentes a los mundanos- Luke bajo la camiseta, en señal que ya había terminado de sanarla pero Nat sabía que iba a arreglar su aspecto cuando Luke se sentó detrás de ella en la cama.

-Aun así no creo que mantenerte aislada y actuar como si no te importara te hará bien- dijo Luke- Lo veo en sus ojos al mirarte, algo de su antiguo él está volviendo. Tenemos que ser pacientes-

Nat sonrió penosamente.

-Quizás no tengamos tiempo-replico ella- Eli está muriendo y el tiempo es algo que no tenemos. Me siento tan inútil

-Oye- se quejó Luke mientras terminaba de mejorar su aspecto- Eres cualquier cosa menos inútil además he oído que el amor puede hacer milagros. Además aún no hemos caído.

Luke salió de detrás de Nat y sonrió ampliamente.

-Vamos sonríe. Al menos ya no pareces un fantasma- dijo radiante. Nat rió fuerte

-Si me has dejado como una purpurina Fill te juro que lo lamentaras- dijo Nat mientras iba al espejo de la habitación para verse.

Su piel ya había retomado su color natural y no ese tono pálido enfermizo, su cabello también estaba corto como antes, hasta los hombros y parecía haber recobrado algo de color.

-Bueno no por nada eres el estilista de Alex- comento- Gracias Luke.

-Hey ¿para qué están los amigos?- respondió Luke- Si algo se de Mikey es que con sus hermanos puede ser un santo pero nunca lo fue estando cerca de ti.

Nat se sonrojo y le dio un pequeño golpe en el brazo

-Cállate o le contaré a Alex lo de tus purpurinas en la cama- lo amenazó mientras salían de la habitación

-Cuidado con lo que dices cariño- le advirtió Luke divertido- Podría convertirte en sapo.

Nat rió y luego entraron en la sala. Los otros estaban hablando del clima de la ciudad, Alex y Mikey se dieron vuelta. Las mejillas de Mikey se tornaron en un rosado al ver a Nat.


Mikey P.O.V.

Cuando vi a Nat entrar, sentí como me sonrojaba. Ya no estaba pálida sino que su piel estaba de un color miel y su cabello estaba corto hasta un poco más de sus hombros. Me dieron ganas de hacerle miles de cosas, quería besarla hasta perder la noción de todo, emplearla como droga.

Al ver que la estaba mirando me sonrió y se sentó a mi lado, Alex comenzó a hablar sobre que Nat fuese a ver a su madre cuando mi celular sonó.

-Perdonen- me disculpe y me separé un poco para hablar tranquilo- Hola Donnie

-Hola Mikey ya solucionamos lo del mutageno- respondió Donnie- ¿Cómo va lo de Nat?

-Bien vamos bien vuelvan a la guarida yo iré en un rato- respondí. No me agradaba la idea de dejar a Nat

-Muy bien, nos vemos luego- con eso colgué y volví a la mesa- Lo siento los chicos ya vuelven a la guarida ya tengo que volver.

Nat me miró vi algo en sus ojos que no pude distinguir. ¿Tristeza? ¿Decepción? No pude decirlo.

-Te acompaño después de todo no creo que sea buena idea que te vayas solo- respondió Nat levantándose. Miró a sus amigos y luego a mí. Antes de que pudiera decir nada Alex se levantó

-Los acompaño así Nat no tendrá que venir sola- dijo al ver mi mirada. Le sonreí, me quedaba tranquilo sabiendo que Nat no tendría que hacer el viaje de regreso aquí, sola.

-Bien emprendamos la marcha porque mis hermanos son algo molestos si llego a tardar demasiado- bromee mientras le tome la mano a Nat y seguíamos a Alex hacia la puerta.