Proxima actualización el domingo.
A proposito, alguien menciono en los comentarios Story of the Blanks... !Uff, no se como me perdí de esa pequeña joya de terror!
www newgrounds com/portal/view/573755
¡Altamente recomendado!
Celestia llevaba varias horas dando vueltas en su habitación absorta en sus pensamientos.
Unos dias despues de que su hermana hubiera regresado de su destierro, había tenido extraños sueños que estaban al borde de las pesadillas. Al despertar le costaba trabajo recordar lo que había visto mientras dormia e incluso la princesa había intentado recurrir a la oneiromancia para develar el contenido de sus sueños sin ningun resultado. Finalmente era raro que Celestía soñase, y por tanto había considerado la presencia de estas pesadillas como una premonición.
La noche del temblor en particular había tenido una de las pesadillas más fuertes, y si bien no recordaba en su totalidad el sueño, tenía imagenes plasmadas de los momentos finales del sueño: Un enorme tentáculo púrpura salía de las entrañas del suelo y envolvía la academía. Una estrella descendía a una velocidad alarmante desde el cosmos partiendo el dos el cielo de Equestria. Una serpiente acechaba desde un matorral y mordía a un unicornio causandole una muerte casí instantanea. El resto de las memorias era borroso.
En aquel momento se había despertado al sentir como el suelo se movía bajo sus pies, los geólogos y geomantes de la corte no habían predicho este fenómeno natural, y temiendo lo peor había enviado a destacamentos de la guardia real a las ciudades cercanas a Canterlot. Más sin embargo al día siguiente los reportes no mencionaban nada grave que hubiera sucedido. Finalmente tambien existía la posibilidad de que hubiera sido una simple coincidencia.
Sus ideas fuerón interrumpidas por uno de los guardias reales que llamó a su puerta.
- Majestad, disculpe que la moleste, pero el mayor de Dodge City solicita una audiencia.
Se sacudió sus preocupaciones unos minutos y se encamino a la sala del trono.
El mayor de Dodge City era un pony en el cenit de su vida de nombre Iron Longing. Sencillo pero con una visión clara de cosas, que dedicaba la totalidad de su tiempo a impulsar la expansión de su ciudad. La ciudad era famosa por sus jugos, vinos y muebles, los cuales exportaban principalmente a Apple Loosa y Ponyville. En los pocos años que había estado a cargo de ella, había conseguido que se la población creciera de manera razonable y el comercio floreciera de manera natural.
Solía visitar Canterlot con frecuencia, principalmente para entregar reportes sobre el crecimiento de la localidad y a pesar de que Celestia le había insistido que podía enviar sus informes por correo, había insistido en presentarlos personalmente.
La princesa se acomodo en su trono y le hizó una señal a otro de los guardias para que hiciera pasar a su visitante.
El mayor se acercó a Celestia e hizo una pequeña reverencia.
- Saludos Majestad, me honra estar nuevamente ante vuestra presencia.
- El placer es mio mayor – respondió la princesa con una calida sonrisa -. Es raro ver que regreses a Canterlot tan pronto, no fue hace más de dos semanas que pudimos cruzar palabras sobre la producción de este mes. ¿Alguna novedad que reportar?
El pony suspiro y por un momento pareció perder toda su seguridad. Celestía que llevaba cientos de años escuchando a sus subditos sabía que no podían ser buenas noticias.
- No se por donde empezar princesa – dijo mientras reordenaba sus ideas rápidamente -. Extraños acontecimientos han sucedido en la ciudad los últimos días que van más alla de una serie de coincidencias y he venido a pedirle consejo.
Celestia arqueo una ceja esperando que continuara.
- Vera majestad todo empezó hace cuatro o cinco dias cuando trabajadores de los viñedos vinieron a reportar extraños animales rondando los cultivos por las noches; No sucedió nada importante, más sin embargo el hecho de que cada vez que los obreros se acercaban a ver de cerca a estas criaturas, estas simplemente desaparecían y pronto el miedo se apoderó de todos y actualmente se niegan a trabajar desde horas antes al ocaso.
«El día siguiente trabajadores de la estación de trenes vinieron a mi con una queja similar, afirmando que habían visto una especie de gusano gigante, cruzado sobre las vías en uno de los trayectos desde Ponyville. Creyerón que irremediablemente iban a chocar contra el animal, ya que no podían frenar a tiempo con la velocidad a la que venían, más sin embargo el impacto nunca llegó. El animal desapareció tan pronto el tren se aproximó. Nadie resultó lastimado, más sin embargo los trabajadores estan nerviosos y tuvimos que darles un incentivo económico.»
«Estos primeros dos acontecimientos fuerón los más inofensivos.»
El mayor se pauso un segundo, más seguro de si mismo, parecía nuevamente concentrando en sus ideas.
- No crea que estoy loco majestad. Sabe que no desperdiciaría su tiempo viniendo a contarle historias de terror, pero a partir de este punto las cosas se vuelven más serias. El tercer día de estos fenomenos inexplicables los trabajadores del almacén de madera vinieron a mi no con quejas, sino exigiendo protección: En la noche, despúes de que habían cerrado el lugar, los trabajadores que estaban a punto de dirigirse a sus casas pudieron escuchar como alguien había encendido nuevamente las máquinas.
«Inicialmente creyerón que se trataba de una broma de alguno de sus compañeros que se hubiera quedado dentro o un simple accidente. Pero al entrar a revisar, dijerón haber escuchado risas y pequeños gritos; algunos afirmaron ver como varios objetos parecian moverse por voluntad propia, flotando a unos centimetros del suelo y lanzandose hacía una máquina trituradora.»
«Al parecer uno de los leñadores que se acercó para apagar el aparato fue levantado en el aire por estos... ¿seres invisibles?, no se como describir este fenómeno. Y fue encaminado hacía la trituradora. Al ver esto dos de sus compañeros sin dudarlo fueron a rescatarle y lograron apagar la máquina antes de que algo horrible sucedira. Acto seguido todas las risas y gritos desaparecieron.»
«Al día siguiente fuí acompañado del supervisor del almacen y varios guardias de Dodge City para comprobar el estado del almacén, más sin embargo como se imaginara, no encontramos nada más alla de diversos objetos fuera de su lugar.»
Celestia lo miraba tranquilamente, disimulando a la perfección la alarma que le causaban sus palabras. Dodge City estaba ubicado a unos cuantos cientos de kilometros al sureste de Canterlot, colindando con las llanuras de Apple Loosa, el bosque Hayseed y... el bosque Everfree.
- Lo que me impulso a venir a pedir su consejo fue algo que sucedió ayer, antes del temblor – dijo el mayor mostrando algo de incomodidad en su tono de voz -. Cerca del anochecer algunos de los guardias estaban haciendo rondas de vigilancia en los viñedos en un esfuerzo para tranquilizar a los trabajadores de que no había nada que temer.
«Era la primera noche que estaban en ese lugar y como era de esperarse algo inusual ocurrió. Inicialmente había colocado a diez guardias para cuidar los viñedos con el fin de demostrar que todo esto no era más que una simple casualidad. Antes de medianoche dos de los guardias de los viñedos estaban tocando en mi puerta solicitando que llamara al resto de la fuerza de seguridad, ya que aparentemente uno a uno habían ido desapareciendo, hasta que solo quedarón ellos dos y decidieron huir del lugar.»
«Buscamos durante horas sin ningún éxito hasta que nos sorprendió el temblor. Esta mañana consultamos con sus familias para saber si habían regresado, pero no había señal alguna. Entendiendo que quiza era algo más de lo que yo podía manejar y con la presión que muchos habitantes estaban poniendo, tomé el primer tren y me dirigí sin dudarlo aquí.»
La princesa se levantó del trono e hizó llamar al jefe de la Guardia Real.
Lo cierto era que la noche del temblor solo había enviado guardias a las ciudades y pueblos alrededor de Canterlot, no había considerado los lugares más alejados, pero quiza lo que debió haber hecho es enviar destacamentos a las poblaciones que colindaban con el bosque Everfree. Ya no tenía duda de que sus temores estaban fundamentados.
- No hay necesidad de preocuparse más mayor – dijo la princesa -. Tomare directamente cartas en el asunto.
El pony se sintió tranquilizado al oir sus palabras.
Un pegaso blanco de melena rubia y musculatura marcada entró en la sala.
- ¿Me mando llamar majestad? - preguntó el nuevo visitante.
- ¡Ah! Golden Hooves gracias por atender en tan corto aviso – la princesa se volvió a ver al mayor -. ¿Podrias contarle al capitán nuevamente lo que sucedio estos dias en la ciudad? Enviaremos hoy mismo un destacamento a Dodge City y ten por seguro que encontraremos a los ponys perdidos.
Se despidió de ambos y subió a su habitación nuevamente.
Celestia se estaba convenciendo de que la situación era terrible, quizas Star había tenido razón y necesitaba tomar cartas en el asunto.
Tomó un rollo de pergamino y comenzó a escribir.
Rarity y Spike estaban terminando algunas compras en un pequeño bazar en el centro de Ponyville y caminaban de regreso a la boutique. El dragón había conseguido formar una amistad solida con ella en el poco tiempo que se conocian a pesar de sus diferencias, sin embargo Rarity había dejado en claro que ella lo veía solo como un amigo despúes de que Spike había intentado invitarla a una cita romantica. Aún asi, ese cubetazo de agua fría no había sido suficiente para que el dragón se diera por vencido.
Poco antes de llegar fueron detenidas por Sweetie Belle y sus amigas.
- ¡Alto ahí! - había dicho la hermana menor de Rarity que les bloqueaba el paso -. No puedo permitir que sigan hasta que hayamos terminado nuestro analisis.
Rarity y Spike miraron al frente y vieron como Applebloom y Scootaloo estaban acostadas en el suelo sin moverse ni un milimetro. Despúes de varios minutos Scootaloo se levantó.
- No creo que seamos muy buenas prediciendo temblores – dijo la potrilla naranja que parecía bastante desesperada -. Y además solo se mueve la tierra una o dos veces al año, imagina lo aburrido que sería eso.
Apple Bloom se levantó tambien y empezó a estirarse.
- ¿De quien fue esta idea? - preguntó mientras masajeaba su cuello -. Estuvimos tres horas tiradas en el suelo para nada, solo obtuve un dolor de espalda.
- Tal vez debimos haber intentado otra cosa como periodistas o meteorólogas o mejor aun: Cazadoras de bestias.
Sweetie volteó a ver a Spike y dió a entenderle que Scootaloo estaba loca.
- Vamos chicas - intentó tranquilizarlas Rarity -. no hay prisa alguna, tarde o temprano encontraran su talento y obtendran su Cutie Mark.
Las tres voltearón a ver a Rarity con fuego en su mirada y la rodearón como un cazador que acecha a su presa.
- ¿¡No hay prisa!? - preguntarón las tres al unísono.
- Todos en nuestra clase ya tienen las suyas menos nosotras tres y Twist.
- Sin mencionar que algunos de ellos se burlan de nosotros por esa misma razón.
- Casi todos obtuvieron las suyas desde el año pasado y como podras ver no hay ni rastro de que vayamos a obtener las nuestras si no buscamos nuestros talentos.
Spike miraba divertido la situación, pero decidió ayudar a aquella que hacia later su corazón.
- ¿Por que no intentan convertirse en buscadoras de tesoros o gemas o algo asi? De esa manera podrían ayudar a Rarity con sus vestidos.
Los ojos de las tres potrillas brillaron ante tal sugerencia.
- ¿Tesoros? – dijo Scootaloo
- ¿Gemas? - dijo Apple Bloom
- ¿Algo? - terminó Sweetie Belle, haciendo que todos la voltearan a ver confundidos.
- ¡Genial idea! - gritarón en acorde -. Cutie Mark Crusaders: Buscadoras de Tesoros.
Tras terminar con su grito de guerra, salieron corriendo por la calle, perdiendose rapidamente entre una multitud de ponys.
- A veces tratar con mi hermana y sus amigas puede resultar estresante – concluyó Rarity.
Entraron en la boutique y comenzaron a acomodar las compras. En un par de dias el dragón había memorizado donde se guardaba cada cosa, y con la experiencía que tenía organizando la biblioteca de Canterlot y Ponyville había demostrado sus capacidades invaluables como ayudante. Sin mencionar que gracias a esto siempre le presentaba oportunidades de lanzarle una mirada a Rarity con detenmiento para poder apreciarla a detalle mientras ella trabajaba.
En esta ocasión lamentablmente Spike no tuvó mucho tiempo para poder ver a su amada. Podía sentir algo en su estomago.
- ¿Otra vez? - solo pudo decir Spike.
"BUUUUUUURP"
Era una nueva carta de Celestía dirigida a Twilight, esta vez sin ningún sello que la identificara como importante. Spike no pudó evitar reir al ver la cara de Rarity, una mezcla entre asco y admiración por la forma de recibir la carta y el hecho que hubiera sido escrito por Celestia.
- ¡Iugh!
