Y como siempre, hace rato que tendría que haberme ido a dormir. Asi que como siempre, mañana o cuando puedo lo reviso para corregir errores

Que lo disfruten!


Trauma

It's ok. You are safe now.

Capitulo 12: Marcas

Matthew dejó su maleta y mochila a un costado del pasillo y cerró la puerta principal. Kumajiro, que había escalado sobre ellas, olisqueaba el aire. Su dueño lo miró un segundo hasta sentir unos ruidos. Venían de su cocina.

Caminando despacio más por costumbre que por precaución, se adentró en la casa. Kumajiro caminaba por delante de él, oliendo todo a su paso como si estuviera reconociendo territorio nuevo más que volviendo a su propia casa. La puerta de la cocina estaba cerrada, y pudo sentir como su corazón se detuvo al escuchar pasos dentro. Los pasos se detuvieron, y Matthew se sintió como un tonto mirando su propia puerta con miedo.

Respiró dos veces, y empujó la puerta suavemente con una mano mientras la otra buscaba su celular en sus bolsillo. Su sorpresa fue grande cuando parado de espaldas a la puerta encontró su hermano.

-¿Alfred?

El aludido se dio vuelta alarmado soltando de inmediato lo que tenía en la mano, se escuchó el golpe de madera con metal. Matthew arrugó el ceño, aún estando a unos 5 metros podía ver pequeñas lágrimas en los costados de aquellos ojos azul cielo. Se acercó rápido hacía él, y poniéndose en puntitas de pies para estar más cerca le tomó la cara con las manos aún enguantadas.

-¿Alfred, que sucede? ¿Está todo bien? ¿Estás solo?

El mayor se le quedó mirando aún sorprendido, un sonrojo empezando a nacer no sólo por la cercanía y el contacto, sino también porque en su mente no dejaba de repetir lo adorable que se veía Matthew con su abrigo de invierno, un poco de nieve aún en su pelo, capucha, y nariz, y sus ojos violetas llenos de preocupación (Preocupación por él) Mirando a un costado y aún sin decir nada, Alfred señaló hacía la mesada detrás de él. Había un plato de madera allí, con un cuchillo y un par de cebollas a medio picar.

-Oh-dijo Matthew-¿era solo la cebolla?

Alfred se aclaró la gargante antes de hablar.

-...Sí, Francis me puso a trabajar un poco.

Matthew lo soltó y dio un paso atrás, un sonrojo propio no tardó en aparecer.

-Um, lo siento. Supongo que exageré ¿Qué hacen aquí? Se suponía que no vendrían hasta mañana.

-Bueno-empezó Alfred yendo a lavarse las manos-la convivencia se estaba volviendo un poco...inestable en realidad, así que decidimos venir un día antes para distraernos, y pensabamos en recibirte con la cena. Llegaste temprano.

Matthew miró al piso

-Sí, partí al amanecer.

Alfred se giró hacia su hermano mientras se secaba las manos. Abrió la boca para decir algo pero Matthew lo interrumpió con una pequeña risita. El menor se tapó la boca con una mano y Alfred levantó una ceja.

-Es que...las cebollas de verdad que te afectan.

-Damn you, Mattie. -dijo dejando el repasador para pasarse una mano por los ojos

-¿Dónde está tu auto? No lo ví en la puerta. ¿Vinieron en avión?

-No, Arthur lo tomó para ir a comprar un par de cosas que faltan para la cena de mañana, ya sabes como es de ansioso. Siempre quiere tener todo listo al menos 24 horas antes. ¿Que hay del tuyo? No esuché la puerta del garage. Ni la principal, ¿qué eres, un ninja?

-No lo quisé entrar aún porque pensé que tendría que ir a comprar algo para cenar y esas cosas, pero veo que ya tienen todo bajo control

-Por supuesto que sí.Ahora, ven aquí y dame un verdadero abrazo.

Matthew dio otra risa y fue a los brazos abiertos que esperaban por él.

-¡Estás helado!-comentó el mayor

-Sí, está nevando afuera por si no lo notaste.

Alfred le dio un cálido apretón, y cuando estaban por soltarse sintieron brazos a su alrededor y un tercer cuerpo sumándose al gesto.

-¡Mathieu, estás en casa!-sonó la voz pesadamente acentuada de Francis

Si alguien notó la forma en que Alfred se tensó, nadie hizo ningún comentario.

-Salut, papa.

Francis le revolvió el cabello con cariño a lo que Matthew respondió riendo e inconscientemente pegándose más a Alfred para tratar de huir del asalto. Como si estuvieran sincronizados, Arthur entró a la casa en ese momento. El inglés no pudo evitar sonreír ante la escena. Con Francis y Alfred con una mínima diferencia de Altura y Matthew siendo unos (casi) 10 centímetros más bajo en el medio de los dos, era realmente algo muy adorable de ver, sobre todo en esa época navideña.

-¿Debería traer una cámara?-preguntó apoyándose dejando las bolsas que traía en la mesa.

-Rápido, antes que se nos escape-dijo Alfred claramente refiriéndose al menor.

Cómo si lo hubieran desafiado con eso, Matthew se safó de alguna forma de su agarre y fue a darle un sorpresivo abrazo a Arthur, quien se sonrojó de inmediato pues no esperaba tal efusividad.

-Hi, dad!-lo saludó separándose.

Arthur parpadeó un poco.

-Hi, love-respondió con la misma emoción y devolviendo el gesto rápidamente-¿Qué tal tu viaje?

-Todo tranquilo, salí bien temprano-respondió Matthew soltándose-¿ustedes? ¿Algún problema en la frontera?

-Ni el más mínimo. Matthew, no quisiera molestarte con esto en estos momentos que debes estar cansado por tantas horas de manejo y eso, pero mientras antes decidamos esto mejor. Y sí, se que es la tercera vez que lo pregunto pero siento que debo seguir insistiendo ¿Estás seguro que quieres seguir con los planes como estaban? Hablé con Sesel y también con Australia, y por supuesto que no les dije nada de lo sucedido, pero les di a entender que quizás las cosas se complicaran, y ambos me dejaron en claro que pueden encontrar con quien más celebrar la navidad y-...-

-No, no, no, ¡claro que no!-lo interrumpió Matthew-No vamos a suspender nada, y menos a último momento ¡Además, algunos ya deben estar por salir pronto! Estoy bien, ¿de acuerdo? ¿Pueden entenderlo de una vez?, ¿los tres? Además, una buena celebración en familia es lo que más necesito. Ahora, iré a subir mis cosas, asumo que cada uno ya se ha acomodado, y espero que nadie haya atacado nada. Y me refiero a ustedes dos y mi habitación-dijo el canadiense señalando a Francis y Alfred

-No nos diste tiempo-respondió su hermano levantando las manos en señal de inocencia.

Matthew desapareció en dirección a las escaleras y Arthur dejó salir aire que no sabía que estaba conteniendo. No dijo nada y volvió al auto a buscar su celular y billetera mientras los otros dos empezaron a desempacar y guardar los alimentos y demás provisiones en su lugar.

-Se ve bien-comentó Francis llevando dos gaseosas a la heladera-Me refiero a Mathieu

-Sí. Parece más tranquilo que cuando estaba en Nueva York-respondió Alfred sacando las verduras para guardarlas todas juntas-pero igual no me fío. Mattie es muy bueno escondiendo sus problemas.

-Oui, es una lastima, desearía que confiara un poco más en nosotros. Al menos esa horrible marca que tenía en el cuello ya se le curó. Verla me daba escalofríos.

-¿Qué marca?-preguntó al instante el estadounidense

-Oh, una marca de...ya sabes, de un mordisco-respondió el galo cerrando la heladera mientras se señalaba el cuello

-Nunca ví que tuviera eso.

-Sí, tenía una en la parte de atrás. Es normal que no lo hayas visto, el cabello la tapaba, estaba muy arriba y a la altura de la oreja. Mathieu se encargó que no lo viéramos, yo solo la noté de causalidad cuando fui a ponerle un paño frío en la frente para la fiebre.

-Oh-fue toda la respuesta

Francis no notó la formá en que Alfred cerraba las manos fuerte al rededor de una bolsa vacía. Arthur que entró en ese momento sí lo notó, pero no preguntó nada. Simplemente dejó las llaves del auto en la mesa y decidió observar un poco más la situación.

-¡Alfred!-sonó la voz de Matthew escaleras arriba-¿Puedes venir un momento?

-Am, por alguna razón, tengo miedo-comentó el aludido

Arthur rió y le dio un par de palmadas en el hombro al pasar. Alfred subió las escaleras de dos en dos y cuando entró en la última habitación del pasillo, la de Matthew, lo encontró subiendo su valija en la cama para empezar a desempacar. Kumajiro salía mientras el entraba sin darle ni una mirada.

-What's up, bro-Preguntó sentándose en la cama junto a la valija

-Noté que tomaste la habitación con el televisor más grande, y le dejaste la otra para que Arthur y Francis compartan-comentó Matthew sacando un buzo azul y llevándolo a su gran ropero de madera oscura

La casa de Matthew, al igual que la de su gemelo, era bastante grande para una sola persona. A ninguno de los dos parecía importarle, y si así la habían comprado había sido por algo. Los dos decían que se sentían encerrados en casas muy pequeñas, o apartamentos, además de que si algo disfrutaban era de darle la mejor estadía posible a sus invitados, algo muy común de tener cuando en tu circulo social todos, (naturalmente) viven en diferentes países. Por eso Matthew tenía dos habitaciones de huéspedes con dos camas cada una, además de dos enormes sillones en el living que tranquilamente podían ser usados como cama, y un colchón extra por si todo eso no era suficiente. Había una razón por la que las navidades las solían festejar en Norte América. Vivir todos juntos por una semana o dos semanas era simplemente más divertido (aunque en teoría iban rotando la casa del anfitrión cada año)

-Sí, a ellos no les molestó-respondió el mayor, medio preparado para un sermón

-Genial, porque ahí se van a quedar-dijo el otro, sacando una remera roja y lanzándola a la pila de ropa sucia que estaba creando atrás de él-estaba pensando, los demás van a llegar pronto, algunos mañana y otros pasado mañana, y tendríamos que organizarnos siendo que este año somos más que la última vez que vinimos aquí

-Cierto, la última vez que vinimos a Canadá fuimos a Montreal-rememoró Alfred

-Estaba pensando, Australia y Nueva Zelanda pueden ir al living, Peter tendrá que dormir en un colchón en el suelo así que bien puede dormir con ellos, o con Arthur y Francis, o aquí, él elige. Nos quedaría ver donde duermen Seychelles y Mónaco, y creo que lo mejor es que tomen tu habitación y tú vengas aquí conmigo. No tengo otro colchón, pero si quieres puedo perdirle uno a mis vecinos, creo que la Sra Todds tiene uno o dos de más de cuando sus hijos vivían con ella.

-Cla-aro que no, Matt, po-odemos compartir cama tranquilamente. Quiero decir, si no te molesta.-le dijo Alfred, de repente sintiéndose nervioso sin saber por qué

-¡N-no! No es como si nunca...lo hubiéramos hecho. Me refiero, a d-dormir juntos, e-en la m-misma cama. C-c-como sea, era sólo para eso, am. Hoy dormirías en la otra habitación y mañana tendrías que mudarte aquí, si mal no recuerdo las chicas llegan en la tarde junto con Peter.

-Exacto, Monique llega con Peter a las 4 y Sesel a las 5 30-informó el mayor

-Perfecto, así puedo ir al centro después de almorzar y luego ir por ellas al aeropuerto todo en un solo viaje

-¿Irás de compras? ¡Genial! ¿Puedo ir contigo? Ya estoy cansado de verles las caras a Arthur y Francis todo el tiempo

-No, no puedes, tengo que hacer compras de navidad y no puedes ver tu regalo

-Oh, ¿no compraste mi regalo aún?-preguntó Alfred con una mirada de picardía

-...Quizás. ¡Pero se exactamente que comprarte! Sólo que no tuve tiempo aún...Vancouver era un desastre con la nieve.

-¿Y si compras mi regalo primero y luego voy yo? Por favor, no me dejes encerrado con esos dos, ya me aburrieron

-Bueno ve a dar una vuelta o algo, no sé, no es mi problema

-Oh, ¡Mattie eras malo conmigo!

-De acuerdo. Si es que consigo lo tuyo primero, y tengo el auto suficientemente cerca para ir a guardarlo para que no lo veas, te llamaré. Pero no prometo nada, y ni intentes espiar, ¿de acuerdo?

-¡Yay!

Matthew le dio una pequeña mirada antes de cerrar su ahora vacía valija y dejarla a un lado de la cama. En silenció, se sentó al lado de su hermano

-¿Está todo bien?-le preguntó el estadounidense mirándolo con cautela

-¿Eh? Oh, sí, sólo un poco cansado. Y necesito un baño, definitivamente.

-Puedes tomar uno hasta que esté la cena, te avisaré cuando esté todo listo.

-Sí, gracias-respondió algo ausente.

Alfred vio eso como su señal para salir de escena.

-Bajaré antes que Francis venga a buscarme porque no terminé mi trabajo con la cebolla. No vayas a quedarte dormido, sleepyhead.

Matthew le dió una pequeña sonrisa y asintió con la cabeza. De verdad que podría irse a dormir en ese momento sin problemas. Antes de levantarse e irse, Alfred se acercó un poco más y le dijo:

-Te extrañe, Matt.

Sin aviso y antes que el otro pudiera si quiera registrar las palabras, le dio un fugaz beso en la mejilla y se puso de pie. Se encaminó hacia la puerta tan rápido, que no vio como Matthew se llevaba una mano a la zona del beso y se sonrojaba profundamente. A pesar de estar un poco azorado, el menor lo tomó como un juego y le dijo antes que se alejara mucho

-¡Hemos estado separado por mucho más tiempo! ¡Meses!

Alfred sonrió y respondió con tranquilidad

-Y quién dijo que no te extrañé también en ese entonces. Quizás sea acumulativo.

Matthew se puso más rojo que antes. Se rozó los labios con el dedo meñique de la mano que tenía en la mejilla y miró al suelo con una sonrisa propia.

-Damn you, Alfred.

Se quedó unos segundos más así hasta que se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se sacó la mano de inmediato. Con una mirada sorprendida, decidió mejor darse un baño, cenar, e irse directo a la cama. El sueño (o más bien, al falta de él) le estaba afectando mucho.

Y que de las pesadillas fuera lo que la vida quisiera.

Continuará...


Muchas gracias por el apoyo!

En cuanto a sus teorías ya se van acercando un poquito más debo decir. Y también debo decir que las AME, a todas, sobre todo por la efusividad que le pusieron, eso me hizo muy feliz! Ver que mis historia provocan algún tipo de reacción es algo que me pone muy contenta, porque en definitiva ES a lo que apunto!

No, no hay muchas pistas en este cap, pero hey! Un poco de interacción AmeCan debería dejarlas un poco felices!

Si se portan bien voy a empezar a dar más pistas :)

Review, per cortesia?