Bueno, por decisión de la mayoría, aquí tenéis el capítulo extra. Como siempre espero que lo disfrutéis y me lo hagáis saber. Seguimos con fuerza.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 12

POV KATE

No puedo dejar de pensar en todo el tiempo que estoy trabajando en eso que ha dicho Rick, quedan seis días y lo increíble e idóneo sería poder pasar más tiempo juntos, poder disfrutar de cada minuto de esto que sabemos que tiene un fin, justamente nos quedan seis días, y eso no puedo quitármelo de la cabeza.

Cuando acabo mi jornada decido ir a hablar con Francesco, tengo que hacer algo respecto al tiempo que necesito y quiero pasar con Rick, y he decidido ponerle un remedio.

-Hola Katherine-dice con una sonrisa como siempre.

-Hola Francesco, estaba buscándote.

-Bien, genial, pasa.

-No quiero robarte mucho tiempo.

-Tengo todo el tiempo del mundo-dice sentándose en su despacho y yo me siento enfrente tomando aire decidida a lo que iba a hacer.

Salgo del trabajo soltando todo el aire, había tomado una decisión importante, una decisión que podía hacerme disfrutar de esto que tengo con Rick, es lo que realmente quería, pero también puede hacer que todo se vaya a la mierda, ¿Y si llego a sentir demasiado? Tengo ese miedo, ese miedo de que se vaya y me deje echa una mierda. Pero tengo seis días para darme cuenta de ello, quizás, esto que acabo de hacer me haga darme cuenta de que tengo que huir antes de que acaben esos seis días.

Cuando salgo lo encuentro allí sentado en el banco donde antes estábamos ambos. Lo veo mirando su móvil pero como si notara mi presencia levanta la cabeza y cuando me ve enseguida se levanta y camina hacia donde me encuentro.

-Pensé que te me habías escapado-dice agarrándome por la cintura y yo sonrió al verlo, olvidándome de todo el miedo que me causaba el empezar a sentir algo más sobre él.

-Tenía que arreglar algunas cosas. Pero vamos, tengo ganas de comer y tomar algo.

-Ok. ¿Dónde quiere ir?

-Algún sitio cercano a tu hotel-digo con una sonrisita.

-Por mi podemos ir allí directamente-dice tirando de mi hacia él sacándome una sonrisa.

-Todo a su debido tiempo-digo separándome de él mientras muerdo mi labio otra vez de forma inconsciente y tiro de su mano para que podamos ponernos en marcha.

Estamos comiendo tranquilos como una pareja normal y no puedo evitar pensar que quizás él es lo que siempre he buscado, pero luego pienso que esto durara seis días y siento como todo se viene abajo.

-¿Estas bien?-dice mirándome como si pudiera leer mis pensamientos.

-Sí, solo algo cansada.

-Podemos irnos si quieres-dice mirándome mientras me acaricia la mano.

-No está bien. Voy a tener tiempo de sobra para descansar.

-Es verdad, mañana tienes día libre-dice con una sonrisa.

-Y pasado y al otro.

-¿Cómo?

-He pedido dos días por asunto propio.

-¿En serio?

-Sí, nunca los pido y los termino perdiendo. Creo que es un buen momento para hacerlo.

-Dios que bien-dice levantándose lo justo para darme un beso, se le veía de verdad feliz.- ¿Qué vamos a hacer?

-Había pensado que podíamos hacer una pequeña escapada. Así podrías descubrir algo más de Italia.

-Bien pensando. Podemos elegir ahora un lugar para poder irnos mañana y…o espera.

-¿Qué?

-Mañana no puedo. Tengo que hacer unas malditas entrevistas.

-Bueno, podemos irnos por la tarde. O pasado mañana. Pasamos una noche y volvemos al día siguiente.

-Está bien, me gusta. ¿Dónde podemos ir?

-Un lugar cercano, no quiero pasar mucho tiempo en el camino.

-Estoy de acuerdo-dice con una sonrisa y lo veo sacar su móvil sin duda para buscar algún buen lugar.-Podíamos ir a Verona sería tan romántico. Soy un apasionado de Romeo y Julieta.

-Demasiado lejos para ir en coche o en tren.

-Podemos ir en avión, solo una hora.

-No sé…

-Venga, una hora solo y sería increíble-dice mirándome con esa cara de emoción que no puedo decirle que no.

-Está bien.

-Perfecto-dice emocionado-voy a coger ahora mismos los vuelos y en hotel.

-Déjalo para cuando lleguemos al hotel. Vamos-digo levantándome y él paga rápidamente poniéndose de pie para que podamos ir hacia su hotel.

Nos hemos duchado juntos, tras una buena sesión de sexo, sin duda el mejor sexo de mi vida, y no es por él o por mí, es por como encajamos juntos hasta en ese aspecto. Pero no es en lo único.

Me encantaba verlo así ilusionado mientras reservábamos los billetes para mañana por la noche. Dos noches en la ciudad de los enamorados, un amor maldito, quizás parecido al nuestro, algo corto pero intenso, destinado a morir casi antes de empezar.

-A las nueve sale nuestro vuelo.

-Es algo tarde ¿no?

-¿Qué dices? Llegamos a las 10, para las 11 como muy tardes podemos estar retozando en la cama del hotel-dice sacándome una sonrisa.

-Está bien-termino aceptando.

-No, si te estaba informando, ya los había comprado-dice poniendo esa sonrisita suya.

-Bien, ya está hecho.

-Ahora tenemos que buscar un buen hotel.

-No te pases.

-¿Por qué? Estoy de vacaciones y no pienso escatimar en gastos. Yo invito.

-No, pagamos a medias.

-Tu, me pagas de otra manera ya sabes.

-Vamos que soy tu puta-digo intentando ocultar una sonrisa.

-Yo…no claro que no…-dice preocupado levantándose para colocarse a mi lado pero entonces no puedo evitar más esa risa que hace que casi me ahogue-está bien, muy graciosa, más bien creo que soy yo tu puto-dice haciéndose el ofendido y no puedo evitar reírme aún más.

-Bueno vamos a elegir el hotel ¿no?-digo intentando no reírme más.

-Si antes de que te eche de mi habitación-dice haciéndose el enfadado pero dándome un beso antes de volver de nuevo a la búsqueda de un buen hotel.

-Me gusta ese-digo cuando miramos un hotel normalito no muy caro y más o menos cerca del centro.

-A mí no, me gusta este-dice señalando uno de los más caros de la lista.

-No, me gusta.

-¿Qué no te gusta? Es chulísimo.

-No vamos a estar mucho en el hotel.

-¿Por qué? Yo quiero pasar mucho tiempo en el hotel-dice con un movimientos de cejas que quiere que sea sexy pero termina haciéndome reír.

-Está bien, elige el que quieras.

-Pues este, tiene jacuzzi y todo en la habitación. Este hotel…me equivoque al elegirlo. Aunque no pensé en que podría darle un buen uso-dice saltando sobre el sofá cayendo justo a mi lado.

-No vamos a hacerlo en el jacuzzi.

-No seas aguafiestas-dice poniendo morritos.

-Bueno, veremos a ver cómo te portas.

-Me voy a portar muy bien-dice poniendo carita de bueno.

-Cuéntame eso de que mañana tienes que hacer unas entrevistas.

-No hablemos de eso-dice poniendo mala cara.

-¿Por qué?

-Porque estoy cagado.

-¿Cagado? ¿Por qué?

-Nunca me he enfrentado a eso. Mi editora dice que lo haré bien, que tengo un encanto natural para ello, pero…yo no lo veo. Quiere que sea gracioso, que los conquiste pero…no creo que pueda lograrlo. Creo que voy a cagarlo más que ayudar.

-Pues yo confió en ti-digo con seguridad y lo veo mirándome sin duda sorprendido-sin duda tu editora tiene razón, tienes un encanto natural para conquistar-digo con una sonrisa-cuando no sepas que decir solo tienes que mirar a la cámara con una sonrisa. Tus ojos y tu sonrisa darán la mejor respuesta.

-¿Estarás ahí conmigo?-dice mirándome con suplica en la mirada.

-Si es lo que quieres.

-Creo que te necesito-dice mirándome con esa sonrisa y esa mirada con la que conquistara el mundo.

-Estaré.

-Gracias-dice besándome suavemente en los labios.

-Ahora tenemos que descansar. Estoy cansada y estos días quiero aprovecharlos a tope y si estoy cansada…

-A descansar, a descansar-dice sorprendiéndome agarrándome por la cintura y colocándome sobre su hombro llevándome hacia la cama. No puedo dejar de reír.

Me deposita con suavidad sobre la cama. Se tumba al otro lado y nos arropa a los dos. Apaga la luz de la lámpara y se queda mirándome fijamente, a pesar de la oscuridad, ese brillo en la mirada se veía perfectamente.

-Me siento tan bien Kate-dice acariciándome suavemente la mejilla haciéndome cerrar los ojos para poder dejarme llevar por su tacto, por su voz-creo que nunca voy a poder olvidarme de este viaje-dice sonriendo y abro los ojos para poder mirarle.

-Yo tampoco voy a olvidarlo-digo seria tragando saliva, dándome cuenta de lo serio en lo que se estaba convirtiendo esto y en el dolor que vendrá después. Pero tenía una cosa clara, cada vez más y más clara. Cada minuto que pueda pasar con él voy a vivirlo al límite, voy a disfrutar porque quizás no haya un mañana después de ese instante. Pero voy a vivirlo, porque prefiero vivir que no hacerlo y luego arrepentirme de no haberlo hecho, prefiero soñar y recordar lo que he vivido que soñar con lo que podía haber pasado.

CONTINUARÁ…

Bueno pues Rick tiene trabajo que hacer y Kate estará ahí para tranquilizarlo, para ayudarlo a superar sus miedos, y se van de vacaciones juntos, dos noches para ellos solos, dos noches en la ciudad de los enamorados, veremos si los une más o los separa para siempre.

Gracias por seguir y mañana más, os recuerdo que esta semana solo descansamos el domingo.

XXOO

Twitter: tamyalways