En Duelo.
Era extraño presenciar todo el monte Targón desde su mayor esplendor. Era una visión que ningún mortal podría tener, el enrome monte que sobresalía del resto de Runaterra, con sus millares de laderas cambiantes, sus múltiples barrancos infranqueables, y sus particulares cuevas talladas en la sólida piedra que le hacía un lugar apenas habitable. Zoe disfrutaba andar volando por entre dicha montaña, aunque todo había cambiado desde el momento en el que había vivido allí, desde cosas pequeñas como la gente, que ahora se identificaban como miembros de una sola religión, hasta colinas enteras que en el paso de los milenios se habían desintegrado. Pero seguía siendo su casa, su dulce, dulce hogar, y realmente amaba todos los misterios que poseía.
Pero ahora mismo no podía simplemente sentarse a contemplar las maravillas de su ciudad natal, estaba demasiado distraída con su mente vagando más que los cometas que aparecían en el firmamento. Solo agradecía que aquel otro aspecto estuviera a su lado, lo conocía desde que había sido elegida como uno de los aspectos, aunque tal parecía que no era común entre estos conocerse, él era alguien que, más que un simple guerrero, era un eterno protector, no solo de la belleza, del amor, y de la vida, sino ahora también de sus confesiones.
—Creo que realmente jamás entendí a Kayn…— se lamentaba la pequeña mientras se columpiaba en la nada, con cierta melancolía mientras que veía al cielo estrellado —Pasamos mucho tiempo juntos… pero él es verdaderamente indescifrable, sorprendente… único— se ponía a decir mientras pensaba en su amigo y en lo mucho que había pasado con él.
—Sin duda es alguien único, pues ha causado una impresión irremediable en ti, algo que solo pueden hacer las personas más singulares— contestaba en otro aspecto, Taric, mientras que miraba con su ojo vigilante la faz del continente entero desde aquella punta del monte Targón.
—¡Pero no sé si siquiera yo haya causado una impresión en él!— replicó Zoe, bajando de su columpio y sentándose junto a él —Me comportaba más y más como Kayn, creyendo que podría seguirle el juego con eso de ser un asesino… hacer misiones ninja y demás cosas locas, pero ahora me doy cuenta de que en el fondo, también quería que él cambiara para mí— se lamentó al percatarse de lo tonto que era ese deseo, el simple hecho de desear a Kayn como alguien más alegre, más abierto, más motivado a vivir era algo que ni sus magias podían lograr.
—Al menos has aprendido una lección que ni los más viejos pueden aprender en todas sus vidas: que el amor es una esencia reciproca más que cualquier raro hechizo o magia que pueda crearse, algo que va y viene entre dos personas, no algo que se regala o que se contiene, es algo que cambia a la gente— hablaba de forma inspirada, era ese su más adorado tema de charla, y cuando escuchaba las descripciones de la chica y de cómo esta se comportaba con Kayn, se dio cuenta de que había quedado prendada por el ninja.
—Creo que por eso tampoco funcionaron las cosas con Ezreal— dijo lamentándose ahora del rubio, como si el amor ya la hubiera hecho experimentada en el asunto —Muchas veces hablaba, pero no me interesaba lo que hacía, esas cosas de experimentar con objetos arcanos… eso de explorar lo hacía muy lento…— se puso a lamentarse por lo fallido que había sido su último encuentro con él, y en general toda su relación.
—Oh… ya me habías hablado de Ezreal…— suspiró Taric recargando su mejilla sobre su mano —De todo lo que tiene entre sus tesoros terrenales, él mismo es lo más invaluable que existe— consideraba cada una de sus palabras, de alguna forma extrañó a Zoe, pero a la vez, no podía dejar de concordar con la forma en la que describía al chico de Piltover.
—Si… y lo peor de todo es que sé que yo no le gusto… todo en lo que piensa es en esa estúpida rubia alta…— pensó de nuevo en Lux, en la forma en la que lo había rechazado, y en todo el tiempo perdido persiguiéndola para hacer su vida indirectamente miserable, pero ahora tenía sentimientos mixtos.
—Que la diosa de la fortuna complazca a algunas cuantas almas con su bendición no es motivo de envidia, joven Zoe, deberías de alegrarte por ella, y por cómo ha ganado el corazón de ese tesoro en la tierra— contestó Taric de manera sabia, aunque él mismo sentía igual cierta cantidad de envidia por la chica, más sentía, como había dicho, que ese sentimiento no le era correspondido.
— ¡Pero ella no lo aprovecha! — exclamó quejándose y lanzando sus brazos al aire —Tiene al chico más guapo de todo Runaterra tras de sí misma, y aun así no puede apreciarlo ni un poco— volvía a quejarse inocente siquiera de lo que Taric le había dicho.
—Tienes que entender lo complejo que es el amor en ocasiones— fue todo lo que contestó aquel aspecto protector, para luego suspirar y acercarse a la chica, poniendo su mano en su hombro —Si bien, dos personas pueden tener sus sentimientos correspondidos el uno por el otro, las condiciones del entorno a veces los pueden separar a las parejas más conexas— miró hacia abajo, hacia los templos, las casas y los caminos que se miraban solo en aquella dirección, pues los de abajo jamás podrían adivinar que ellos estaban arriba —Solo mira a los Solari y a los Lunari, con el odio constante del uno al otro, pero sin darse cuenta de que el sol y la luna son amantes intrínsecos como un solo ser que danza sobre el firmamento, pero ellos siguen en disputa, sin escucharse los unos a los otros, sin ceder y otorgar, es uno de los errores más comunes de la naturaleza humana— discursaba libremente mientras que Zoe miraba a los valles del mundo bajo.
—Supongo que Lux debe de tener sus motivos después de todo…— su corazón comenzaba a ablandarse un poco con respecto a lo que pensaba de la chica rubia, ahora tratando de razonarlo de una manera diferente —¿Pero entonces qué es lo que debería de hacer? ¿Qué es lo que debería de pensar acerca de ellos dos? ¿Acaso debería simplemente de aceptar el amor que Ezreal tiene por ella y ayudarlo? — dijo sin saber mucho de lo que decía, solo buscando algo en lo que Taric confirmara o negara.
—Como el protector del amor en Valoran, debo de decir que lo ideal sería simplemente dejar que las cosas siguieran su flujo, permitir que el amor se desarrollara como tenga que desarrollarse— recomendó sabiamente mientras se ponía de pie, tratando de tomar ánimos del aire y del ambiente, primero manteniendo su semblante serio, pero luego alegrándose —No obstante, puedo decirte que la situación de esta chica corresponde a un origen externo, algo que por sí mismo no corresponde a sus sentimientos, sino por algo familiar— se puso a pensar más profundamente en lo que tenía en mente, para luego mirar a la chica.
— ¡Entonces Ezreal necesita nuestra ayuda! — se elevó ella en el aire con emoción —Aunque sea para que esté con alguien más, pero deseo verlo siendo feliz con su mayor amor— ahora sonreía frente a la cara de Taric —Bien decidido, pequeña, tendrás todo mi apoyo— sonrió y la tomó de la mano, para luego saltar juntos de la cima de Targón, así yendo hacia su objetivo.
Lejos de ese lugar, en la honorable Demacia, el sol que saludaba con alegría a las puntas del monte Targón, a ellos les daba la despedida, aproximándose ya la hora de dormir para los más jóvenes, y la hora de despertar para quienes harían guardia nocturna de las fronteras de la ciudad. Lástima que ninguno de ellos pensara que la lejana estrella fugaz que dividió el cielo en dos fuera un posible invasor, que recorrió todo el país hasta la casa de una de las familias más honorables de todo el país, del linaje de la Guardia de la Corona. En una de las habitaciones de los pisos superiores, en algo que parecía una torre se encontraba la bella Luxanna, cansada tras una peligrosa misión que le había separado de su familia, al lado de los Radiantes y haciendo uso de sus magistrales habilidades mágicas, había frustrado el avance de toda una división enemiga, tras lo cual había salvado a miles de personas. Pero aquello le había dejado completamente agotada, solamente había podido saludar a sus padres y a su hermano, antes de decidir ir a la cama.
Trató de recostarse, pensó una última vez en Ezreal y en la débil excusa que le había dado cuando ya no encontraba que más decirle para alejarlo. Como si de un dardo de melancolía se tratase, la rubia se lamentaba por sus decisiones y sus palabras. Y habría seguido lamentándose, de no ser porque un pequeño golpe en su ventana la distrajo de repente. Miro hacia ella mientras se cuestionaba acerca de quién podría ser quien quería visitarla a esa hora. Se levantó lentamente y la abrió, mirando hacia el exterior del marco, como si tratase de divisar a alguien en el sueño. Por unos instantes imaginó que Ezreal la habría seguido hasta allá, pero desistió al cabo de unos segundos de seguir buscando con la mirada. Estuvo a punto de volver a cerrar la puerta, cuando alguien se movió, no por debajo del marco, sino por arriba.
— ¡Hola Lux! — gritó Zoe bajando desde la parte de arriba de la ventana, viéndola de cabeza y sacudiendo la mano para saludarla, pero causando que cayera de espaldas del susto, algo que afortunadamente no disparo sus poderes mágicos de manera repentina, solamente gracias a sus controlados entrenamientos.
— ¿Quién eres tú? ¿Cómo sabes mi nombre? — gritó aterrada mientras que trataba de juntar sus manos para amenazarla con alguna magia que pudiera pulverizarla con el poder de la luz —Oh… creo que te reconozco… tu nombre es Zoe, ¿No es así? — bajó sus manos, disminuyendo sus defensas.
—Sí, así es— saludó la referida mientras que entraba al cuarto y flotaba con las piernas cruzadas como loto —Me alegra saber que me conoces— expresó mientras que andaba por el aire y giraba.
—Eres tú la niña que me gritaba cosas terribles desde el cielo cuando estaba e comprando cosas en el mercado al lado de mi hermano, ¿No? — le preguntó rememorando ese embarazosos incidente que la hizo el hazmerreír de todo el pueblo.
—De seguro me estás confundiendo con otra…— explicó la menor de estatura mientras se paraba en el suelo, simplemente apenada mientras que trataba de ocultar su mirada de mentiras.
— ¿No fuiste tú igual la que trató de derribarme de mi caballo mientras andaba cerca de una montaña? — no podía decir que estaba segura de que había sido ella, pero su magia luminiscente le recordaba a ese suceso.
— ¿Cómo crees que yo trataría de matarte? — fingió asombro de que se le acusara de semejante triquiñuela que quizá se hubiera salido de control de no ser por la intervención de Ezreal.
—Estoy segura de que fuiste la que me arrojó una lluvia de gusanos y lodo encima cuando estaba en medio de una misión importante— recordaba haber visto una clase de portal abrirse frente a ella, ahora lo relacionaba con Zoe y sus habilidades.
—No sabía que estabas en una misión, y pensaba que los gusanos te gustaban— comenzaba a recordar más sucesos en los que los celos la habían hecho actuar de manera emocional e impertinente en contra de la chica de Demacia, pero era hora de tratar de enmendar todo —Escucha… quizá estaba algo celosa del hecho de que Ezreal solo tenga ojos para ti… pero honestamente, ¿Quién no lo estaría?— trató de atender a la lógica mientras la miraba a los ojos —Tienes tras de ti al chico más lindo de todo Runaterra, y… me parece injusto que no seas capaz de reconocerlo por lo que vale— extendió sus manos como si así amplificara el simbolismo de sus expresiones.
—Eso ya lo sé— respondió Lux como si no estuviera ya consiente de eso, algo que impresionó un poco a Zoe —Créeme que lo conozco desde mucho antes de que tu llegaras, y no lo digo para regodearme… realmente éramos amigos desde hace mucho tiempo, pero…— se sonrojo, demostrando más una creciente incomodidad por lo que iba a decir.
— ¿Se te declaró? — supuso ella Zoe, tratando de no sentirse celosa por eso, pero diciendo apenas lo suficientemente alto para que Lux la entendiera.
—Si… así es…— respiró al recordar todo el asunto y lo pesado que había resultado para ella —No puedo decir que no me sorprendió, pero no pude corresponderlo por más que me gustara…— aquello parecía ser uno de sus mayores pesares, algo que era demasiado problemático sentimentalmente, pero para la chica menor, aun no podía ser demasiado complejo.
—Pero si te gusta… ¡¿Por qué no pudiste haberle correspondido?!— se lanzó volando desesperada contra ella — ¡Le has estado destrozando el corazón durante meses enteros, sólo por un capricho! — le reclamaba mientras la tomaba de los hombros y la zarandeaba.
— ¡Baja la voz! — le pidió Lux inútilmente —Causarás que mis padres o mi hermano se despierten— susurraba con fuerza mientras que levantaba las manos, tratando de soltarse de ella, pero sin lograrlo por la extraña e inusual fuerza de la chica. Pero de poco valió su intervención, sin darse cuenta, su hermano ya iba en camino a su cuarto, y antes de que si quiera pudiera responder a sus pesados pasos por el pasillo que dirigía a las escaleras de su cuarto, la puerta de madera pesada se abrió con fuerza,
— ¡Lux, con quien estás hablando a estas horas de la noche! — entró de manera furtiva al cuarto, creyendo que su autoridad como hermano le daba el suficiente derecho como para hacer algo como eso, encontrándola siendo sostenida en el aire por una chica que volaba en el aire. Ambas chicas lo vieron, y Zoe dejó caer a la rubia y manteniéndose flotando en el aire como si nada, mientras que Lux caía con algo de dificultad con ambos pies en el suelo —Lux… no me digas que esta chica es una clase de ninfa o hada que encontraste en uno de tus paseos por el bosque…— puso su mano sobre su cara en forma de lamentación, por sentir que, pese a que su hermana hubiese adquirido la visión del deber por Demacia, en el fondo, sus aventuras como fugitiva con magia se siguieran repitiendo.
— ¡Hola, soy Zoe! — se presentó ella mientras bajaba y le ofrecía la mano al guerrero, sorprendiéndose por lo grande que eran sus músculos y toda su estatura en general, incluso sin su armadura.
—No… hermano, ella no es realmente un hada… no que yo lo sepa— no sabía demasiado de su origen —La verdad es que no tengo idea ni de lo que sea— la miró de nuevo, Zoe solo sonreía.
—Tranquilícese, no soy un espíritu malvado ni nada como eso… solo soy una amiga de Ezreal— dijo mientras que se elevaba con cierto orgullo de poder usar al rubio como una clase de conexión.
— ¿De Ezreal? — preguntó Garen mientras entrecerraba los ojos, ahora mostrando una mirada de sospecha —Lo sabía, sabía que nada bueno podría surgir de la amistad que tienes con ese… vagabundo— se expresó de esa forma del muchacho mientras que tanto Zoe como Lux se ofendían por la forma en la que lo llamaba.
—¡No lo llames así!— se apresuró Lux a defenderlo, sorprendiendo incluso a Zoe de que fuera ella la primera en intervenir —Él es un aventurero, y le es fiel a su país, y a su causa, aunque suene a que no lo hace— comenzó a remembrar las buenas acciones del muchacho —Y… el hecho de que haya perdido a sus padres tampoco lo hace alguien sin hogar… él se esfuerza por buscarlos, y eso es lo que guía a su corazón— suspiró después, ahora sintiéndose contrariada por la forma en la que lo expresaba tan animadamente, y a la vez en cómo lo alejaba.
—Creo que de verdad lo conoces desde hace más tiempo que yo…— expresó la chica del Aspecto mientras que flotaba, ahora pensativa y quizá más dudosa o más segura de sus sentimientos y del asunto entero.
—Eso no me importa, Lux— replicó Garen como si no hubiera escuchado nada realmente —Mira a tu estirpe, toda la familia que representas existe para resguardar el honor de la Corona, no puedes simplemente irte con un chico de Piltover…— se contuvo de decir algo malo acerca de esas tierras con quienes Demacia mantenía una relación tan complicada —pero piensa en lo que todos pensarían de ti, si es que decidieras tener una vida con alguien quien no es más que un llamado "aventurero"… no es algo que le convendría nuestra familia, ya de por si tenemos que llevar os fuertes rumores de tus poderes mágicos por todo el reino— mantenía una clase de resiliencia imposible de derribar, tal y cómo era él siempre con sus decisiones.
— ¡¿Sólo por eso no pueden estar juntos?!— reclamó Zoe mientras se lanzaba ahora contra Garen a reclamarle — ¿Qué importa lo que piensen los demás? Si Lux puede ser feliz con Ezreal, debería de serlo, no importa si es que la gente piensa que no deberían de estar juntos…— no tenía un verdadero argumento, pero tenía que expresar lo tonto que le sonaba todo eso.
— ¡No entiendes nada de Demacia! — finalmente le volvió a contestar el guerrero, respondiendo con su fuerte voz de guerrero —Hay un deber superior al de nuestros deseos, un bien común que requiere del sacrificio de nuestras vidas, y que es el más honorable de los caminos— expresó de manera orgullosa mientras que se paraba firmemente frente al Aspecto enojado que tenía frente a él.
Pero sin saberlo, todos ellos estaban siendo escuchados por el noble Taric, quien se había mantenido como respaldo para Zoe tan solo por fuera del marco de la ventana, en lo que la chica adivinaba la razón por la que Lux no deseaba una relación desarrollada con Ezreal, y ahora que lo entendía, se daba cuenta de que era su viejo y querido amigo, tan estoico como siempre, quien había decidido matar aquel amor.
— ¡Garen! — habló tan pronto como cruzó por la ventana, viéndolo de manera directa —Detén el curso de tus decisiones ahora mismo, lo que haces no puede ser correcto, el amor es el más puro y bendito de los deberes, no puedes ponerlo por debajo de la reputación de una familia— protestó a sabiendas de lo mucho que sería estruendosa su presencia dentro de la tierra de la cual fue exiliado.
— ¡Tú! — gritó Garen enfurecido al verlo, arrepentido de haber dejado su espada y su armadura para no poder enfrentarlo — ¿Cómo es posible que tu hayas retornado de tu doloroso exilio? Debiste de haber perecido en el monte Targón y sus pendientes indomables, y contigo tu vergüenza y tu fracaso habrían muerto, pero has retornado, y ahora vienes con acompañantes que no son bienvenidos, y de tu lengua no salen más que injurias en contra de mi familia y de Demacia, como si quisieras malversas a mi hermana con tus palabras halagadoras y prosa elegante— demostraba más ira en contra de Taric que contra Zoe o Ezreal, como si quisiera maldecir su nombre, disgustado por encontrarse con quien creía muerto y acabado, tras su profunda deshonra.
—¡¿Es incorrecto abogar por su felicidad?!— preguntó el aspecto, apartando a Lux, quien impresionada por la forma de hablar de su hermano, habría interferido por ese viejo conocido de años atrás —Le hablas como si su única función fuese obtener un beneficio para Demacia, o para la estirpe que le vio nacer, sin darte cuenta de que ignoras todo lo que ella desearía para su propia vida ¿Dime como eso es justicia?— trató de interponerse, estaba aún más ofendido por la forma en la que su amigo había creído que trataba de desinformar a Lux.
—No creas que sabes nada de mi hermana…— Ahora Garen declamó aquella frase como algo tranquilo y palpitante, más interior que sus gritos normales, aquello era algo evidentemente más personal —Nunca he ignorado su felicidad, desde el momento en el que nació, siempre he tratado de cuidarla y de procurar su bien, y es precisamente por eso que hago lo que hago— insistió de aquella forma, como si de pronto se contradijera en contra de la idea que todos tenían en contra de él.
— ¡Entonces deja que esté con Ezreal! — protestó rápidamente Zoe, como si viera una oportunidad de decirlo, pero Lux lo tomó de una forma más delicada, acercándose a su hermano mientras ponía sus manos frente a su pecho.
—Hermano, sé que tus intenciones son las más nobles de todas… pero tienes que recordar que me prometiste que ya no me sobreprotegerías— le recordó con voz clara y firme.
—La felicidad no es tan fácil como crees— le respondió de forma respetuosa a la chica de Targón —No puedes simplemente lanzarte por tus deseos y hacer lo que se te antoje…— le respondió de un tono fraternal y cálido —Sé qué te parece que deberías de ser libre, pero lo que menos quisiera es verte infeliz por ser exiliada, o que todos te juzguen por estar con alguien a quien no consideran correcto, y que terminaras alejada de tu familia… a veces proteger a alguien conlleva hacer cosas por las cuales uno no es del todo feliz, pero es necesario, es el deber— pasado de esto, simplemente la alejó y miró a Taric.
—Estás equivocado si piensas que eso es lo mejor para Lux— declaró ahora Taric, firme y convencido como siempre lo era —He observado a Ezreal por un buen rato, difícilmente encontrarías a alguien quien pudiera igualar sus cualidades en Demacia… su valor, su audacia, su nobleza… no será el hijo de un duque, pero tiene más valía que uno— se paró frente a él, sin siquiera temerle ni retroceder.
—Hablas demasiado bien de él, para ser solo un admirador— le dijo mientras que se le ponía de frente —Pero de lo poco que lo he visto, ha corrido frente a mi presencia, o jamás se ha portado como lo dices tú— pensó por unos instantes — ¿Darías tu honor por un simple muchacho? — lo decía en aquel código que los caballeros proponían.
—Haz el ofrecimiento que desees, la prueba que desees, y puedo asegurarte que Ezreal lo cumplirá con maestría inigualable— aseguró ahora el aspecto protector de Valoran.
—Dentro de una semana… un simple duelo de caballeros, nada de matar ni de asesinar, solo a un simple derribo, él debe de demostrarse tan valeroso como lo dices que es, y derrotarme a mí— golpeó su pecho demostrando su seriedad — te daré el beneficio de ser tu quien elija el lugar del duelo, sea en Targón o en Demacia— a lo que Taric sonrió y solo ofreció su mano, dando a entender que daba su honor como muestra de confianza, y planeaba cerrar el trato.
—Aunque creas que mi exilio me ha privado de todo el honor, lo tengo aún, mi sufrimiento y dolor han tenido una recompensa que solo los dioses pueden permitir— pese a lo normal que se veía, todo ese tiempo había ocultado su poder como aspecto a los ojos de su viejo amigo
—Bien… entonces hasta dentro de una semana, ninguno de ustedes podrá ver a mi hermana— la miró a ella y esta solo suspiró.
—De verdad… no sé por qué, pero siempre temí que cualquiera de mis pretendientes tuviera que enfrentarte a ti primero antes de poder acercarse a mí— dijo ella mientras ponía su mano en su frente —No puedes dejar que a tu amada caballería se le escape ni un solo aspecto de tu vida, ni siquiera la elección de tu cuñado— el trató de ignorarla, simplemente le miró con seriedad, como si no fuera a cambiar nada —Pero confío en que Ezreal encontrará la forma de darte una paliza… no con músculos, pero con ingenio— se rio amablemente, como si dijera una broma para su hermano.
—Creo que ya es la hora de que duermas, y dile a tus amigos que cierren bien la ventana cuando salgan, a la siguiente que se acerquen, vendrán los guardias a por ellos— y dicho esto, se retiró, casi de la misma forma en la que Zoe y Taric se retiraron, solamente Zoe la tomó de las manos y le dijo.
—Tranquila, yo sé que tengo muchos trucos bajo la manga que nos podrán ayudar— le sonrió en complicidad mientras que ella hacía lo mismo.
—No es por ofender a mi hermano, pero la verdad es que tiene mucho que aprender de la magia, podremos darle una lección— levantó su pulgar de manera aprobatoria, para luego ver al otro aspecto —Y señor Taric… me alegra que haya sobrevivido— mostró su confianza de manera alegre.
—La providencia así lo quiso— sonrió ampliamente mientras tomaba a Zoe del hombro, aun flotando en el aire —Vámonos, es hora de planear algunas cosas— se la llevó, dando una amable despedida y saliendo por la ventana.
—Vaya… no sé qué habría hecho sin ti, no habría podido confrontar a Garen yo sola, pero de verdad me diste mucho apoyo— le agradeció al aspecto protector mientras los dos salían.
—Creo que de verdad era necesario, él siempre ha sido de esa forma, no es una mala persona, sino que cree que el deber debería de ponerse por sobre muchas cosas, por eso mismo, a veces hace falta mucho que alguien le aclare a esas personas, que el deber más importante no es con un escudo ni una bandera, sino con uno mismo— miró internamente al pasado como si estuviera mirando su propia caída de su rango, en esa masacre causada por su culpa —Yo admito que falté a mi deber en más de una ocasión, lo que me trajo mi desgracia… pero los Dioses del Monte supieron reivindicarme y darme el deber que merecía— afirmó, mostrándole alegría a la chica de cabello multicolor, quien solo se quedó pensativa por unos momentos.
—Ojalá pudiera hacer entender algo como eso a Kayn…— volvió de pronto a recordar ese nombre, volviendo al estado de lamento del inicio de su dilema —Pero creo que a diferencia de Garen, él realmente no tiene nada más con lo que podría tener un deber— aparte de Zed, quien era la representación misma de la orden por la cual el Shieda podría morir cuando fuera necesario.
—No creas que él es solo función… simplemente es un joven, como todos lo fuimos, y quizá necesita a alguien quien lo desvíe del camino que ha decidido tomar— dijo como si supiera más de lo que Zoe realmente sabía —Niña… no lo dejes ir, no así como así, no solamente porque es importante para ti, sino porque él tiene que entender lo importante que es para sí mismo el conservar su propia vida y su propia voluntad… porque cuando se dé cuenta de que está regalándose al Darkin, será demasiado tarde— le dijo con voz certera, pero a la vez amable, siempre manteniendo su nobleza.
—Creo que tienes razón…— era la primera vez en que veía a Rhaast como un verdadero peligro para Kayn, y ahora comenzaba a alertarse por eso —Pe… pero no puedo volver ahora, apenas han pasado unos días desde que nos vimos…— le dijo como si fuera algo importante, pero antes de que Taric pudiera darle la razón o contradecirle, ella simplemente se lanzó hacia atrás, abriendo un portal y gritando — ¡Tengo que irme! — despidiéndose de esta forma del Aspecto Protector de Valoran.
Fin del capítulo 11
Bueno, la espera valió la pena (¿?). Diré que sí, de verdad necesitaba cambiar un poco la relación de Zoe y Lux, me sigue intrigando la relación oficial que tienen, es decir, si Ezreal y Lux no se conocen por eso de que dice Lux en sus diálogos, ¿Entonces por qué Zoe la odia tanto? No tiene mucho sentido, pero en las palabras inmortales de todos a quienes les pregunto: Rito la cagó. No me sorprendería, ya han leído lo que pienso de la compañía, se hacen bolas con el lore, y realmente no tiene tanta importancia ya que este no tiene relación directa al juego, porque si lo tuviera, una simple rata con una cerbatana puede matar dioses y demonios ancestrales…
Pero bueno, un capítulo sin Kayn de forma directa, me pregunto que estará haciendo ese sujeto ahora mismo… bueno, lo sabrán la siguiente semana, solo digamos que Taric tuvo razón en advertirle a Zoe acerca de Rhaast :D
Es curioso, siempre quise usar a Taric hablando con Garen desde que leí la biografía de Taric, me encanta cómo es que su prueba final fue salvarlo de los enemigos, y después se volvió un aspecto… eso es si que es amistad. Aparte, me agrada la idea, si Taric conoce a Garen, Garen a Lux, Lux debería de conocer a Ezreal, y eso haría una conexión entre Taric y Ezreal… pero no… este fanfic no será de esa pareja. Hablando de parejas raras, vi que muchos shipean a Garen con Lux… al principio me asqueó el incesto… luego recordé que yo escribí como 20 fanfics de incesto hard de Vocaloid, y con orgullo. Otra cosa, ¿Vieron el rediseño de Aatrox? No solo me encantaron sus frases nuevas, sino también lo que le dice a Zoe, es decir que hay algo relacionado con el aspecto que tomó a Zoe y los Darkin… lo que quiere decir que puede haber una conexión entre Zoe y otro darkin atrapado en un rastrillo de jardinería, y de allí con su portador… no estoy diciendo que sea nada canon, pero los sueños no cuestan RP, así que son gratis.
Y bueno, personalmente me fue bien en las vacaciones, ahora estoy intentando ponerme al corriente con algunas cuantas cosas que dejé, como las victorias diarias, misiones, etc. Compré a Kled y tuve la audacia de solo jugar 3 veces contra bots antes de usarlo en casuales, y me flamearon por no poder hacerle frente a un Darius… gente, en serio, son casuales, tómenlo con calma… Me gusta el personaje, pero si no hay forma de aprender a usarlo contra humanos sin poder darte el lujo de fallar una vez, entonces prefiero quedarme con mi Teemo, el terror de los junglas y de cualquiera en Top. O con Lulu, estoy planeando llegarla a Maestría 7, aunque me digan que está nerfeada.
En fin, no tengo muchas cosas más que decir, solo que lamento haberme ido de vacaciones, no quería llevarme la laptop porque la última que me llevé a la playa, se estropeó de la tarjeta madre por culpa de la humedad.
En fin, gracias por leer, me despido de ustedes.
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Bye_.—
P.D.: Maldita sea, mientras escribía esto México le ganó a Alemania :D mi hermano dice que prácticamente se dejaron… pero aun así xD
