Llegaron todas a la piscina, Ritsu y Mio llegaron puntuales, y Yui, esta vez, llegó tarde, Mugi apareció con una sonrisa mas que feliz en su cara y Azusa también llegó a tiempo. Las chicas se saludaron y esperaron a que alguien llegase, nadie sabia quien era.

-Mugi-chan! No nos dices quien es?

-Esperad y veréis chicas

El teléfono móvil de la teclado de la banda sonó en ese mismo momento.

-Esperad un momento ahora vuelvo – dijo con una sonrisa la rubia, alejándose de las demás para hablar por teléfono. Estuvo un rato hablando, se le notaba extraña.

Ritsu la miraba desde donde estaban todas con cara de detective buscando alguna pista, solo veía a Mugi hablando con alguien, más que feliz por el teléfono, nadie sabia de quien se trataba pero, parecía su cara de felicidad cuando hablaba con Mio, ese brillo en los ojos.

-Eh eh -empezó a susurrar la batería para llamar la atención de las demás – No creéis que Mugi esta actuando raro hablando con esa persona por teléfono? Quizás sea su novio.

-Ritsu deja de inventar cosas que no sabes...

-¿Ritsu-senpai tu crees?

-Azusa! -dijo Mio sorprendida al saber que a la pequeña también le interesaba el tema, quizás le interesara, Azusa sabia que ella y Ritsu estaban juntas, y la bajista sabia que las dos guitarristas estaban en secreto, quizás no querían que la teclado se sintiera sola y apartada.

-¿Tu crees Ricchan? - decía Yui con cara de sorprendida e interesada.

-Podría ser, la veo demasiado feliz y dijo que esperaba a alguien.

-¿Quien esperaba a quien Ricchan? - preguntó una voz amable y dulce a las espaldas de la baterista que dio un salto.

-Ehmm... Yo! Yo esperaba a Yui! - Ritsu se agarró a Yui que era la que tenia mas cerca y se abrazó a ella, a lo que Yui también la correspondió con un abrazo.

Una mirada pasó y observó a Ritsu, a quien le dio un escalofrío, Mio la miraba, con una cara extraña, no enfadada, pero si molesta, ella no se dio cuenta, y seguía abrazando a Yui y haciendo de las suyas con ella. Ritsu y Yui siempre se habían llevado genial y habían hecho locuras juntas, quizás porque se parecían demasiado.

-Bueno, podemos entrar ya, ya vendrá la persona a la que estamos esperando, llegara un poco tarde – dijo Mugi con una sonrisa en su cara.

-Yuhu! Entremos ya! - dijeron Ritsu y Yui al unisono.

Las dos morenas entraron después mirando a las otras como se tiraban a la piscina y empezaban a nadar dejando la ropa en cualquier sitio.

-Que cruz... -dijeron las otras al unisono también.

Todas se metieron en la piscina y estuvieron refrescándose un rato. Ritsu y Yui estaban todo el día nadando de aquí para allá, haciendo el tonto, tirándose de bomba, haciendo el pino en el fondo de la piscina, tocando el suelo por la zona honda etc. Las otras que ya estaban cansadas de tanta agua se salieron fuera y estuvieron charlando, pero la mirada inquieta de Mio no paraba de mirar hacia Ritsu, la que no se daba cuenta de nada jugando con su compañera guitarrista.

Las dos castañas se salieron de la piscina y empezaron a charlar con las demás de varios temas, sobre todo del tema, del novio de Sawa-chan.

-Creéis que este verano Sawa-chan tendrá novio?

-No sé, puede que se haya casado y no nos invite!

-Eso solo lo sabremos cuando la veamos, si esta feliz, podremos esperarnos lo peor

-Quizás no tenga novio, y tenga.. otra clase de pareja.. -decía Mugi sonriendo.

-Mugi no pienses cosas raras -decía Ritsu

-Jem Jem... - una tos se escuchó desde detrás de Ritsu, Mio la miraba con el ceño fruncido. Ritsu ya lo tenia por costumbre, pero... aunque le dijera a Mugi que no pensara cosas raras, ella era la primera que estaba saliendo con otra chica...

-Eh.. etto... - Ritsu miró a Mio la que volvió la vista para volver a hablar del tema de Sawako y Ritsu lo dejo pasar, como si nada, pensaba que eso habría sido alguna las reacciones normales de su pareja.

-Pues si Sawa-chan se sacara novio...

-Es imposible eso Yui -decía Ritsu burlándose de la profesora una vez mas.

-Tú! ¿Como que imposible? - Una sombra le llego a Ritsu desde su espalda, la que miró hacia atrás viendo a una Sawa chan a la que le brillaban las gafas y tenia mirada diabólica en su rostro. Esa Sawako empezó a estirar las mejillas de Ritsu durante un rato dejando a la pobre batería en el suelo semi-inconsciente.

-Sawa-chan! Como has entrado? -dijeron todas sorprendidas menos Mugi-chan que sonreía a las demás chicas.

-La he invitado yo, era nuestra invitada de honor de hoy

-¿Tú? Tú la has invitado Mugi-chan?

-Si, hacia tiempo que no veíais.. digo, veíamos a nuestra profesora y la invité

-Vengo con hambre y cansada -decía la profesora dejándose caer en el árbol cerca de las chicas.

-¿Quieres un pastel? - ofreció la rubia

-Por supuesto – decía la mujer de las gafas, con mirada feliz hacia el pastel y la persona que lo sostenía. Tomo el pastel y se lo fue comiendo mientras todas la miraban con cara extraña y Mugi disimulaba algo de lo que Ritsu se dio cuenta.

-Sawa chan? Tienes novio ya? -pregunto Yui

-Que te importa?! - Contesto la profesora "soltera" a la alumna

-Woh! Sawa-chan a veces das miedo

-No me digáis Sawa-chan!

-Sawako sensei mejor? - pregunto una amable Mugi

-Eso esta mejor – le sonrió la profesora amablemente

-Sensei... -dijo Mio- Y como es que esta aquí hoy, aparte de que Mugi la haya invitado.

-Verás cuando te haces mayor, tienes unas responsabilidades, y cuando las cumples no viene mal un día de vacaciones con tus alumnas

-Yo también quiero crecer – murmuro la guitarrista castaña

-Yui! Miremos si has crecido o no! - dijo la baterista, las dos castañas se levantaron del suelo y Ritsu empezó a mirarle los pechos a Yui – Si.. Parece que si, has crecido -decía con mirada traviesa mientras afirmaba-

-Oh! Ricchan – la otra miraba también los pechos de la batería- parece que tu no...

-Ehhhh? Como que no? - se miró ella misma- Dime que he crecido! Yui! Dímelo! - refunfuñaba la otra-

-Solo lo sabremos de una manera – miro a Ricchan con mirada cómplice y levantaron una mano al aire- Vamos!

Cada una llevo una mano al pecho de la otra para comprobar si habían crecido. La bajista de la banda miraba la escena cada vez con el ceño mas fruncido, Azusa sin embargo no hacia mucho caso a las ocurrencias de las dos y Mugi las miraba feliz desviando a veces la mirada hacia su profesora.

-Yui-senpai, deberías de crecer mentalmente.

-Yosh! Azu-nyaaaaa intentare crecer también mentamente, comprare caramelos de menta lo prometo!

-Mentalmente, no mentamente Yui-senpai...

-Vale Azu nya! Ricchan! Celebremos que hemos crecido!

-Sii! Yosh! Abrazo del oso! - las dos se abrazaron como si de un oso se tratara y empezaron a saltar como unas locas en el césped

Alguna que otra mirada asesina cruzo con la de Ritsu que ignoraba por completo lo que pasaba, siempre había sido así con Yui así que, no veía el inconveniente en seguir siendo igual.

-Chicas... Creo que tengo que irme ya, Mugi-senpai, muchísimas gracias por invitarme – dijo Azusa levantándose y cogiendo sus cosas- Cuando empiecen las clases nos veremos, si no quedamos antes – Yui-senpai ¿Vienes?

-Claro Azu-nyaan! Yo te acompaño! -volvió la mirada hacia su compañera de travesuras- Ricchan! -la abrazó como si no fuera a verla en años- Cuidate! - decía con la mirada y sus ojos llorosos típicos del drama de Yui-

-No hace falta tanto dramatismo, me volverás a ver -decía Ritsu- pero... - la volvió a abrazar como antes- Yui prometeme que volverás!

-Lo prometo Ricchan! -decía la otra cogiéndole de las manos

Las dos guitarristas se despidieron de las demás chicas y la profesora, que estaban en un momento creo que incomodo, la profesora tenia un trato mas amable con la teclado de la banda y Mio se llevó todo el día cruzada de brazos, mirando a Ritsu que ahora se acercaba a Mugi chan contándole sus locuras. Al cabo de un rato cuando ya atardecía Sawa-chan se levanto de repente.

-Tsumugi, tengo que partir! Mañana me queda mucho trabajo pendiente, si quieres, puedo acercarte en mi coche, así no harás venir a recogerte.

-Mmm.. chicas.. -dijo Mugi mirando a las otras dos

-Dime Mugi -decía Mio con tono serio

-¿Os importa que me vaya en coche con Sawako-sensei?

-Oh.. Claro que no, YO ya me iba para MI casa – dijo Mio en un tono amable poniendo énfasis en aquellas dos palabras mientras soltaba una mirada a Ritsu la que no se daba cuenta de nada.- Me voy a ir ya, Gracias por la invitación Mugi-chan, Ya nos vemos en la escuela chicas – La bajista siguió el paso hacia delante sin esperar a la batería

-Eeh Mio esperaa! - decía la castaña cogiendo sus cosas y corriendo detrás de Mio- Ya nos vemos Mugi-chan Sawa-chan! - despidiéndose de las chicas mientras corre detrás de la bajista que aligera el paso

Pasa el camino en silencio, no hablan ninguna de las dos, Ritsu no sabe lo que pasa, aunque si nota el enfado de Mio, pero no sabia la razón, ni se la imaginaba, pero tenia miedo de decir algo y estropear más la situación. Mio iba delante con paso ligero y decidido hasta su casa, parecía bien enfadada, y no quería mirar atrás, no sabia ni ella misma lo que le pasaba, no lo entendía.

Llegaron a casa de Mio y ésta se dispuso a abrir la puerta sin mirar a Ritsu en ningún momento.

-¿Te pasa algo?

-A mi que me va a pasar Ritsu?

-M-Mio... No he hecho nada para que te enfades

-Claro que no. - sabia que Ritsu no había hecho nada, que todo era su culpa y culpa de su inseguridad

-Oh vamos Mio...

-No, no Ritsu, Te comportas tal y como si no pasara nada.

-¿Pero que he hecho? Sólo he estado con Yui haciendo locuras y no te he bromeado ni una sola vez

-Pues sigue bromeando con Yui! - gritó la bajista sonrojada con sus ojos cerrados y sus brazos hacia abajo apretando sus puños.

-¿Estas celosa porque abracé y toqué el pecho de Yui? - dijo la baterista sonriendo y acusando a Mio, sin darse cuenta de la gravedad del asunto- Oh vamos, no te enceles, esto también te lo hago a ti... - miró y se aseguró que no había nadie a su alrededor y arrinconó a la bajista contra la pared tocando sus pechos con las dos manos.

-Ritsu! - apartó sus manos y luego la aparto a ella- No intentes arreglarlo todo así, como si no pasara nada! Tomate las cosas mas en serio! Ya sabes que no soporto la irresponsabilidad!

-Como si no me las tomara en serio...

-¡No se nota que hagas nada por tomarte en serio nada! - refiriéndose a los deberes que ella tuvo que ayudarle a hacer, a las practicas que tuvo que obligarla también a llevarlas a cabo, al no madrugar y levantarse tardísimo, y también al ser tan cariñosa con las demás, sabiendo que ella tenia miedo a perderle, odiaba reconocerlo, estaba celosa, y estaba desahogando sus celos gritandole a ella, pagandolo con Ritsu, aunque la excusaba eso de que tenia parte de la razón.

-E-entiendo.. - La baterista sabia por su parte, que era verdad que no se tomaba en serio las cosas, pero al final terminaba haciéndolas, y se esforzaba en ellas, sobre todo, se esforzaba en su relación con Mio, en hacerla feliz, y disfrutar con ella, pero parecía que eso no era suficiente. La castaña bajó su cabeza dejando caer su pelo que no se encontraba en ese momento recogido con su diadema, tapándose la cara y ocultando las dos lagrimas que cayeron por sus ojos, mientras apretaba sus puños, para intentar no llorar más, dio media vuelta, y volvió un poco su cara – N-Nunca seré lo suficientemente buena para ti... - susurró en voz baja antes de irse a paso ligero con su bolsa de la playa colgando de su hombro.

Mio se quedó paralizada, pero su enfado podía más que ver a Ritsu de aquella manera ¿o no? Entró en su casa cerrando la puerta tras su paso con gran fuerza, y se tiró en el sofá. No sabia ya ni lo que le había gritado a Ritsu, pero jamás la había visto así, para que mentir, creyó ver una lagrima caer por su rostro, y ella nunca había visto a Ritsu llorar de esa manera, nunca había hecho llorar a Ritsu en serio. Ya sabia que la batería era así de bromista con Yui, sabia que tenían confianza, y se parecían demasiado en tal modo, porque ahora se comportaba así? Jamás había sido así, no le había importado aquel comportamiento, aunque, si bien lo pensaba, era la primera vez que Ritsu se comportaba así con Yui desde que estaba con ella. Realmente estaba celosa, tenia miedo de perder a su batería, y por ser una cabezota y a veces orgullosa con ella, la había hecho llorar. Suspiró varias veces, pensó en ir a buscarla, pero ¿a donde habría ido? ¿Como hablarle? Y si no se reconciliaban ¿Como seguiría el club de Música con la bajista y la baterista sin esa relación que hacia que todo sonara bien?

-R-Ritsu... -miró el reloj, estaba atereciendo,

Ritsu estaba ahora sentada en el banco en un parque, estaba pensando que a donde iría, si Mio no la quería ni ver, o quizás estaba exagerando, Mio estaba enfadadísima con ella, y no podía volver allí como si nada , estaba atardeciendo aún más y sería extraño volver a su casa sin explicación, sus padres le preguntarían, seguro, o quizás no. Se encontraba tan deprimida, que ni siquiera veía a las personas que pasaban por el parque, sus ojos estaban llorosos, sus lagrimas solo brotaban de sus ojos cuando Mio le pegaba y le dolía su cabeza, o intentaba engañarla con sus lágrimas de cocodrilo, ella siempre había sido la persona a la que no le pega estar triste, siempre bromeando con Yui, asustando a Mio, ¿porque ahora tenia Mio que decirle esas cosas? Quizás era una irresponsable, pero, respecto a Mio, se lo estaba dando todo, todo lo que tenia, se lo daba, a pesar de ser una egoísta con el dinero, e incluso controlaba sus celos hacia Azusa. Sólo pensaba, que todo no era suficiente, era no llegaba a las suelas de los zapatos de Mio, y se merecía a alguien mas responsable, como Nodoka, a alguien que no la hiciera tener quebraderos de cabeza.. Alguien que no fuese una irresponsable. De todo aquello venía el miedo a perderle. Ahora miraba a la gente que estaba en el parque, vio una pareja en otro banco cercano dando de comer, como aquel día ellas dos, sería estupendo volver a estar así, quizás tuviera solución, pero ahora no la veía, sabía que su amor por la bajista podría superar cualquier situación, pero ella, ¿De verdad ella era tan importante como para que la bajista la quisiese?

Se estaba haciendo de noche, solo podía ver como oscurecía y encendían las farolas del parque.. Tendría que volver a casa de Mio pero ¿Como llamar a la puerta? Anduvo hasta la casa de la bajista, a paso lento y se quedo por los alrededores, empezó a soplar el viento y tenia frio por estar vestida tan de verano, no sabia que hacer.. las luces del salón de Mio estaban encendidas, seguro que se encontraría allí viendo la televisión. Maldita sea...

-M-Mio... - susurró de nuevo su nombre y sus lágrimas volvieron a caer- Tenia autentico miedo de verla, ¿Y si la dejaba? Siempre había tenido miedo en perderla, pero también tenia la seguridad de que siempre estaría ahí, era algo confuso y extraño. Todo lo que hicieron esa tarde en la ducha... todo lo que habían hecho estas vacaciones, duró nada, el simple hecho de hacerse a la idea de perderle, la atormentaba. - Mi-Mio... - estaba parada enfrente de su puerta sin saber que hacer, solo miraba hacia abajo y apretaba sus puños. Escuchó un ruido, de una puerta, que se abría, era la que tenia justo en las narices, pero como se dio cuenta ella de que se encontraba en la puerta, no podía mirar adelante, solo lloraba.

-R-Ritsu... ¿Q-Que haces aquí? - Mio no sabia que más decir, ni que palabra articular. Sólo estaba igual que antes, empezó a notar como la batería hacia el amago de salir corriendo, pero esta vez reaccionó a tiempo y le tiró del brazo, abrazándola y apretando la cabeza de Ritsu contra su hombro.- R-Ritsu.. Iba a ir a buscarte – notaba como su ropa estaba siendo mojada por las lagrimas de la baterista, que no paraba de dar respingos en sus brazos. - Aunque seas una irresponsable... yo...

-Y-Yo.. p-p-p-per-perdo – Ritsu no podía hablar apenas, seguía con su llanto y sus respingos intentando vocalizar y decir lo que pretendía- Yo, p-perdoname Mio, s-seré mas responsable, m-me portare mejor, n-no b-bromeare c-con Yui.

-Idiota, la culpa es mía, seas una irresponsable, y una bromista, me enamore de ti por como eres, no tengo que intentar cambiarte, por muchas veces que me pongas de mal humor, esta vez la culpa la tengo yo, mi inseguridad, me hizo pensar que me cambiarias por Yui, que te perdería, y casi te pierdo...- a Mio se le empezaron a poner llorosos sus ojos, dejando escapar dos lagrimas y abrazando fuerte a la castaña-Vamos adentro anda... - la llevo hacia dentro de la casa y entonces allí la abrazó de nuevo besandola en los labios y mirándola a sus llorosos ojos castaños se sonrojó y dijo- Perdoname tu a mi, Te quiero Ritsu.

-M-Mio... - su llanto se alivio y sonrió como solía hacerlo siempre mirando a la bajista feliz de volver a estar con ella de nuevo- Y-Yo ta-ta-también te quiero – se dejó caer en el hombro de la morena y la abrazó fuerte, como si hacer menos fuerza haría que Mio se fuese de su lado, abrazándola, para convencerse de que su mayor miedo no fuera a pasar nunca, convenciéndose y asegurándose de que aquella relación duraría por siempre y para siempre.