Siento haber tardado TANTO con el final. Entre que no me terminaba de gustar y que no tenía mucho tiempo para los estudios...espero que os guste tanto como a mi escribir este Fic. No se si habrá Epilogo, según si lo pedis y quizás podría escribir una segunda parte. Ya me direis que os parece ^^Muchas gracias a todos los lectores.

Capitulo 12: El final

La batalla comenzó con ríos de sangre, cazadores muertos y en menor proporción heridas en los lobos. Eran minoría, eso estaba claro, pero los lobos estaban llenos de ira y eran mil veces más fuertes. Las primeras heridas no hicieron mella, la tensión era tan grande que apenas notaron los cortes o golpes. Cada mordisco, cada cazador caído, era un tributo a la causa de sus fallecidos amigos. Entre aullidos se comunicaban sus victorias, sus heridas y su posición.

Derek había acabado con un par de pesos pesados y ahora buscaba a su principal objetivo, al padre de Chris Argent. Ese era el verdadero cáncer, el creador de aquella guerra estúpida que acabaría con tantos muertos. Derek deseaba muchas muertes, pero ninguna con tanto fervor como la de aquel hombre. La sangre le ardía y buscaba su olor en el aire pero no le encontraba, todo se camuflaba ahora en el olor a metal y sangre.

Por su parte Stiles había sacado toda su ira, era su momento. De los dos era el que más heridas había recibido, aun no tenía un pleno control de sus habilidades, pero lo que si tenía era odio en su corazón y eso le daba fuerza bruta. No noto los primeros golpes y apenas aúllo cuando un cazador le hizo una raja desde casi el ojo derecho hasta su hocico cruzando la nariz. Ese cazador recibió algo mucho peor que un corte.

Derek estaba orgulloso a su manera, ese era su beta, su único beta ahora y estaba sobreviviendo a eso. Le sentía, su sangre, su excitación y cada uno de los movimientos. Era esa conexión especial entre el Alfa y su manada, era única, incluso superior a la de una madre o padre con un hijo. Podías sentirles, saber si estaban bien, si estaban mal, así había encontrado a Scott aunque con él fue demasiado tarde para poder salvarlo. Derek se prometió, si alguna vez volvía a tener una manda, que nunca estaría a nada más atento que a esa conexión. Él seguía mortificandose por eso, pensaba que si hubiera estado más atento a esas señales Erika no hubiera muerto por el Kanima, Isaac no se hubiera ''marchado'' sin protección y Boyd seguiría de su lado en aquella batalla. Pero les había perdido a todos y cada uno de ellos. Ya solo le quedaba Stiles.

Por eso lo notó, lo notó rápido y en una parte de su cuerpo rezó porque fuera lo suficientemente rápido. Noto el no notar nada. Ya no notaba su sangre corriendo emocionada y llena de odio, algo iba mal y estaba seguro de ello. De un zarpazo acabo con la batalla que llevaba librando unos minutos con un cazador. Sus patas comenzaron a moverse a la velocidad de la luz, saltaba por el salón los cadáveres que quedaban, la ultima vez que le había sentido fue en la planta de arriba. El olor de Stiles podía haberlo rastreado desde cualquier lugar, ahora era su olor favorito y a pesar de la sangre y la muerte podía palparlo.

En cuanto entro en la habitación se dio cuenta de que algo estaba mal, era una trampa. Aquel cuarto era grande, demasiado grande, parecía una sala de reuniones o algo parecido. El suelo tenía manchas de sangre y signos de una gran lucha. Fue a él a quien primero vio de todos, siempre sería él el primero. Estaba tirado en el suelo, en su forma humana, con un alambre de espinos en su cuello que no paraba de soltar destelladas eléctricas. Derek rugió hacia los demás en esa sala, sus ojos se pusieron más rojos que nunca y cuando estuvo apunto de atacar escucho una advertencia de la persona que estaba en el centro de la sala.

-Yo que tu no haría eso, ahora mismo nos es muy fácil volarle la cabeza y eso no hay licantropia que lo cure-La voz llena de maldad y de edad del abuelo Argent resonaba en la sala- ¿No te cansas de hacer Betas y que los matemos? Más que lobos parecéis conejos…-Bufo divertido y Derek volvió a gruñir aun en su cuerpo de lobo.-Por favor, Hale, se más amable y transformate…así no se puede tener una charla civilizada.

Derek miro con desconfianza a los demás presentes en la sala. No eran mucho, solo Chris Argent que iba armado con una gran escopeta, que como no apuntada a Derek, y otro de los cazadores. Derek sabía que su mejor baza era seguir como lobo, aquello le permitía aguantar mejor los balazos y los golpes.

-No me hagas repetirlo-Chasqueo los dedos y el hombre que acompañaba a Chris giro una ruleta que intensifico la electricidad del alambre de espinos.

Stiles soltó un leve grito ahogado, seguía inconsciente pero aquello le había vuelto a traer a la consciencia más o menos. Derek le miro con los ojos tristes y luego los dirigió hacia el hombre que acababa de provocarlo, aquella mirada no necesitaba palabras para ser descifrada…era el ''te matare'' más claro de la historia.

Derek no tenía otra oportunidad, si no volvía a su cuerpo matarían a Stiles, si volvía a su cuerpo quizás les matarían a los dos. El viejo Derek nunca se hubiera dejado llevar por un ''quizás'' pero él nuevo si. Si había una posibilidad de salvarle seguiría hacia delante, no iba abandonarle. El era su ancla, el ancla que le unía a su humanidad después de tantas tragedias. Si perdía ese ancla se convertiría en algo horrible, no sabía en que, pero su humanidad dejaría paso al animal y la humanidad no querría ver eso de él. Estaba decidido, era mejor una oportunidad de vivir que muchas sin Stiles. Poco a poco su cuerpo paso de la bestia al hombre.

-¿Qué es lo que quieres?-La voz de Derek sonó seca y con odio.

-¿A caso debo querer algo? Ahora no hay mucho que puedas hacer, os tenemos a los dos y habéis perdido…de nuevo-Con una leve mirada miro a su hijo Chris y le sonrió aunque este tenía la mirada perdida, como si todo aquello fuera demasiado para él.

-Tu palabra no vale nada ¿no?- Escupio con asco- Dejale a él, solo soy yo el culpable de todo esto ¿no?-Sabía que aquel hombre pensaba eso, incluso el propio Derek se había culpado a si mismo por todo eso…pero Stiles le había hecho ver que aquello no tenía nada que ver con él. Esta vez él no era el malo del cuento.

-¿Inocente? Tengo amigos y sobrinos desmembranados ahí abajo ¿Y a que no sabes por quien?-Miro levemente a Stiles y el hombre de al lado dio otro subidon de tensión a su alambre.

-¡Para!-Ordeno en un rugido más parecido al que soltaría en su forma lobuna- Dejale ir y yo me quedo, me quedare aquí sin poner resistencia ¿te parece bien?-En el suelo escucho como un grogi Stiles suplicaba que no hiciera eso pero le daba igual.

-Derek, ya te tenemos ¿Qué más nos puedes ofrecer?-Pregunto aquel anciano con maldad-Te hemos quitado todo lo que tienes, ya no te queda más que una casa en ruinas y un beta medio muerto al que ya tenemos ¿No ves de lo patético de tu situación? Un Alfa debe ser un rey…pero tú no tienes nada, eres un rey sin reino, sin súbditos y sin ningún poder-No pudo evitar soltar una carcajada-Eres todo un chiste, un mal chiste.

Derek gruñio. Aquellas palabras le dolieron, en ellas residía la verdad y en parte no podía negar nada de ello. Daría cualquier cosa por salvar a Stiles, cualquier cosa, pero no tenía nada. Esa impotencia era en la rabia encarnada. Siempre había sido inteligente, sobre su mesa siempre había cartas y por si acaso guardaba un as en la manga…ahora la mesa estaba vacía y lo que había en juego era la vida de Stiles.

-Me tenéis, pero no vais a cogerme con vida…-Dijo con tono digno-Si queréis matarnos tendrá que ser rápido y se por los genes de tu psicópata hija que preferirías tenerme encerrado y torturarme hasta que te dijera todo, donde están las demás manadas, donde nos escondemos…todos nuestros secretos-Trago saliva ante lo que iba a decir-Ahí esta mi trato, dejadle libre y no volváis a tocarle un pelo y entonces yo mismo me pondré ese alambre y dejare que hagáis lo que queráis conmigo…os diré todo.

Los cazadores se miraron entre ellos. Aquello era demasiado jugoso, si sabían el lugar de otras manadas de alfas podrían acabar con ellos y en el fondo irían aniquilando esa raza para siempre. Derek supo que aceptarían, los ojos de aquel anciano se pusieron como platos ante tal idea. La cara de Chris era indescifrable, no podía creer que estuviera vendiendo esos secretos, los secretos de su padre, por la vida de un chico molesto y adolescente. Stiles tampoco podía creerlo y fue a gritar un no cuando uno de los espinos se le clavo en la garganta y corto su grito para pasar a ser un simple llanto.

-Esta bien, tenemos un trato, Hale-Suspiro e hizo una señal para que le quitaran los alambres a Stiles.

Derek vió el cuerpo de Stiles débil y lleno de sangre, solo esperaba que pudiera recuperarse de todo aquello y no volviera a por más venganza. Los alambres se quitaron de su cuello y por manos de aquel hombre llegaron hasta él. Derek en esos pocos segundos se vio tentado a correr, matar e intentarlo una ultima vez…pero no saldría bien y matarían a Stiles. Ese había sido su as bajo la manga y tenía que aceptar su futuro, su corto futuro.

Aquello no podría llamarse ni futuro, sería torturado hasta que tuvieran toda la información y moriría como un cobarde y un traidor. Un traidor, si su padre le viera se avergonzaría profundamente de él…pero ya no había vuelta atrás. Sacrificaría cientos de vidas por salvar una, parecía estúpido y no tenía lógica pero si para él. Era Stiles, su ancla.

La enredadera de pinchos se cruzo por todo su cuello y al momento notó la corriente. No estaba alta, no mucho, pero no tardaría ni un momento en subirla. Derek miro una vez más a Stiles, estaba de pie, a duras penas y le miraba, le decía que lo sentía, que tenía que haberle hecho caso y huir…pero ya eso también daba igual. Los ojos de Derek le dedicaron una mirada de cariño y de perdón, no quería que le recordara así.

-Ahora dejadle irse- Les ordeno con voz autoritaria.

Stiles fue andar un par de pasos hacia Derek pero el cazador que le acababa de poner los alambres le paro y le puso un cuchillo en la nuez. Fue un gesto tan rápido que ni Derek lo vio venir. Se revolvió para impedir que le cogiera pero los espinos se le clavaron y una descarga de gran intensidad le recorrió todo el cuerpo. Había confiado en el honor de alguien que no lo había conocido. Stiles se intento librar pero estaba débil, demasiado débil como para convertirse de nuevo.

-Parece que ahora todo esta como debería estar- Dijo el mayor de los Argent y miro al chico que tenía a Stiles para darle la señal.

-¡Papá! ¡Hemos hecho un trato! ¡Ten al menos un poco de palabra!-Le dijo enfadado, parecía que aquella discusión sobre las formas de actuar había sido muy habitual entre ellos dos.

-Chris, soy tu padre y llevo haciendo esto antes de que tu nacieras ¡Si hubieras controlado mejor a tu grupo de cazadores tu hermana seguiría viva!-Le espeto enfadado- Ahora callate y mira lo que hay que hacer-Tras decirlo indico al chico que cortara el cuello de Stiles.

Derek miro con ojos llorosos a Stiles, sentía que le había fallado. El cuchillo rozó la carne y el mundo de Derek se vino abajo, nunca se había sentido tan indefenso. Sus brazos se quedaron paradas, no podía moverlos y su cabeza no podía pensar en nada coherente. Los ojos de Stiles, a pesar de decirle que no importaba, que no era su culpa, que le vería pronto, se le clavaban en el corazón y quería que algo le matara en aquel momento y así no tener que ver como moría su único y verdadero amor.

La luz de un fogonazo junto al sonido de una bala bloqueo los pensamientos de todos en la sala. Derek aparto la mirada de Stiles y la dirigió hasta el padre de Chris Argent. En su cabeza tenía un tiro entre ceja y ceja. El cuerpo se derrumbaba al momento ante caras de sorpresa. Chris soltó su escopeta para ayudar a su padre y el que tenía a Stiles paro en su intento de rajarle el cuello. Chris se levanto al ver que no había nada que hacer y miro a Derek, no, a Derek no, a lo que había detrás de Derek.

-¡Sueltale!- Grito una voz femenina a las espaldas de Derek- Él era mi abuelo, no creas que voy a dudar en dispararte a ti.

Una Allison totalmente cambiada entro en escena. Su melena estaba revuelta y sus ojos llenos de lagrimas, lucía su dolor, su perdida, podía verse claramente que la noticia de Scott no era un secreto para ella. Con una leve mirada chequeo que Stiles estuviera bien y que aquel hombre le soltara. En cuanto estuvo libre Stiles fue a quitarle los alambres a Derek y no pudo evitar besarle para después darle un puñetazo en el pecho.

-Eres un lobo estúpido-Su tono era de enfado pero en realidad lo decía con cariño.

Chris Argent se acerco hasta su hija y la miro a los ojos, estaba impactado, su hija acaba de matar a su padre.

-Allison ¿Qué has hecho?-Pregunto sin entender y la voz le tembló de los nervios.

Allison no dejo de apuntar al otro cazador.

-Una vez me dijiste que los cazadores solo son soldados, las verdaderas líderes son las mujeres ¿no?-Le miro esperando su respuesta pero los dos sabían que era cierto-Estoy tomando mi mandato, no voy a dejar que nadie más sufra como han sufrido ellos ¡Habeis matados a inocentes!-Le dijo llena de ira-¡Habeis matado a Scott!- Al decir esto ultimo sus lagrimas brotaron-Esto va a cambiar mucho, vamos a perseguir a lobos asesinos, si, pero vamos a perseguir igual o con más furia a los que se salten el código ético que tenemos ¿Esta claro?-Le dijo a su padre con un duro tono y el bajo la cabeza.

Stiles y Derek se quedaron mirandola, no podían creer lo que acababa de pasar. Por la mente de los lobos solo paso una cosa ''Lo orgulloso que estaría Scott de ella''.

-Ahora salir de aquí, vendrán más y no creo que todos sean tan fáciles de convencer como mi padre-Les espeto con una mirada triste y luego miro a Stiles-Lo siento..

Stiles sonrió agradeciendo lo que acababa de hacer, agarro la mano de Derek y tiro de ella con fuerza. Primero andaron unos metros pero al final sin soltarse corrieron todo el recorrido hasta el coche. Ahí, en la oscuridad, pudieron abrazarse y besarse, se dijeron lo mucho que lo sentían los dos y en el fondo sabían que volverían a discutir por tonterías, pero ahora solo pensaban en los errores. Ambos se subieron al coche y Derek le dedico una mirada a Stiles.

-Y ahora ¿A donde vamos?-Pregunto algo bloqueado.

Stiles sonrió y agarro fuertemente su mano.

-A fugarnos ¿California te parece bien?- Derek frunció el ceño y Stiles rió-Esta bien, arranca y ya decidiremos por el camino.

El coche rugió y se perdieron en la mitad de la noche. No sabían hacia donde, solo sabían dos cosas: una que seguirían juntos en aquel viaje y que intentarían alejarse de los problemas.