Capítulo 12: Sorpresas en el hospital. La desaparición de Carlisle.
(Voz de Jacob)
Hace ya unos días que Alex se fue de la reserva. Hace casi una semana; supuse que la encontraría en la casa de los Cullen, pero no está allí, aunque el resto sí lo están.
Cuando me he pasado por el hospital ella ya había acabado o libraba ese día, así que ahora estoy solo, en el acantilado y comiéndome la cabeza.
Estoy cerca de la carretera, así que puedo oír los coches pasando. De pronto uno se paró.
"Jacob." Dijo Sam asomándose por la ventanilla. "¿Qué haces ahí solo?"
"¿Ha pasado algo?" Le pregunté viendo que estaba preocupado.
"Es Claire, estaba cocinando y se le volcó un cazo con leche hirviendo encima." Me dijo mientras la oía llorando. "La llevamos al hospital."
"Espera, llevarme con vosotros." Le dije.
"Monta atrás, Quil está con ella aquí." Me dijo.
No hizo falta que me lo dijera, salté a la parte de atrás y fue casi volando hasta el hospital, aparcó donde pudo mientras Quil cogía a la niña envuelta en una manta mientras Emily salía del coche con ellos.
(Salto espacio-temporal)
Era tarde, acababan de ponernos los primeros de la lista tras un caso de coma que acababa de entrar cuando en el reloj de la sala de urgencias donde estábamos dieron las 11.00
"Buenas noches Molly." Dijo de pronto una voz familiar. "Me pongo la bata y ya me puedes ir pasando a alguien."
"Vienes al pelo." Le dijo la recepcionista. "Esta noche hay movida. Y no, no hay noticias."
"Lo suponía." Afirmó ella. "Sábado y concierto en las afueras... comas etílicos, lavados de estómago y heridos leves. ¿Hay noticias del doctor Cullen?"
"Aún no." Dijo la señora.
Justo cuando me giré ya había desaparecido.
"Esto es intolerable." Afirmó Quil. "¡No pueden tener a una niña pequeña así, se van a enterar!"
"Quil, no te pases mucho." Le dijo Sam.
"Juraría que he oído..."
"Doctor Valerius, por favor." Llamó entonces la de megafonía. "Doctor Cullen, a urgencias..."
Palabras celestiales. Eso significaba que si estaba atento, encontraría a Alex allí. Fue un gesto instintivo pero me peiné deprisa y me estiré la ropa.
"Allí." Dijo la recepcionista. "La niña con los tres tipos grandes."
"Gracias." Dijo una voz familiar. "A ver a esa señorita..."
"Oiga, nosotros..." Dijo Quil para quedarse congelado.
"La niña con quemaduras ¿me equivoco?" Dijo el guaperas de la familia de Alex sonriéndonos. "Vamos a llevarla a una consulta y vemos a ver cómo está eso."
"No." Dijo Quil protegiendo a Claire.
"¿Qué pintas tú aquí?" Le pregunté yo uniéndome a Quil.
"Tú eras... Jacob ¿no?" Me dijo a mí. "Bueno, pues tienes ante ti al doctor Valerius. Así que si no te importa..."
"Perdón, ya estoy aquí." Afirmó Alex a la recepcionista. "Me habéis llamado."
"Creo que era a mí." Afirmó Chad. "Aunque me parece que no estoy teniendo mucha suerte."
"¡Ay, dios!" Dijo ella acercándose deprisa a nosotros. "¡Claire, amor!. ¡¿Qué le ha pasado?!"
"Alex, por favor." Le dijo Chad. "Ten cuidado con mi paciente."
"Te he dicho que tú no le pones un dedo encima." Le dijo Quil cogiéndole.
"Suéltame o te pondré un sedante, chu..." Comenzó Chad para llevarse un golpe en la nuca por Alex.
"Venga, maleducado, eso lo decidís en la consulta." Nos dijo ella. "Tenemos una niña pequeña sufriendo. ¿Dónde está tu ética de doctor, capullo?"
Eso me hizo sonreír satisfecho para llevarme un pisotón de ella que me miró molesta.
Les vi llevarse a Claire hasta una silla de ruedas donde la sentó antes de ponerse a empujar la silla.
"Quil, Sam." Nos dijo. "Vamos a hacer un trato. Chad es el pediatra de urgencias, así que se va a tener que encargar él."
"No quiero que él le ponga un dedo encima a Claire." Afirmó Quil.
"Escucha y calla." Le riñó ella. "Chad va a tener que encargarse de esto, pero si lo permites yo me quedaré a ayudarle porque por el olor juraría que son quemaduras al menos de 2º grado."
"Alex, no pretenderás que..." Le dijo Sam.
"Por favor, confiar en mí." Les dijo. "Sé lo que me hago. Y si Chad hace algo, os dejo que le metáis un mordisco."
"Está bien." Dijo Quil. "Pero como se pase un pelo..."
"Tranquilo, Lashie, tranquilo..." Le dijo Chad para llevarse otro golpe de Alex. "Soy un profesional."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Sam)
"Muy bien..." Le dijo el médico, Chad, a Claire. "Eres una chica muy valiente..."
"Hombre, yo no soy amiga de cualquiera ¿verdad Claire?" Le dijo Alex ocupándose de la quemadura en la frente. "¿Soy amiga tuya?"
"Sí..." Dijo la pobre llorando aún. "Tía Alex es amiga mía..."
"¿En serio?" Le dijo Chad sonriéndole sin dejar de encargarse de la quemadura más gorda.
"Sí... me lleva a nadar... y a veces juega conmigo..." Dijo Claire suavemente.
"¿Sabes que Claire es muy mayor? Ya se mete en el mar hasta que le cubre más que ella." Le dijo Alex.
La verdad es que ella tenía razón, el chico parecía ser muy competente, estaba consiguiendo que Claire no se quejase mucho por el dolor al curarla. Incluso cuando había llorado cuando le habían despegado la ropa que se le había pegado en algunas quemaduras. La habían calmado y ahora parecía dolerle lo justo y necesario.
"Bueno, Claire... has sido una chica muy valiente." Le dijo Chad. "Ahora vas a tener que ser muy fuerte, porque voy a ponerte esta pomada y como tengo que ponértela igual te va a picar un poco, pero luego te lo voy a vendar y ya verás como ya no te va a doler."
"Sí." Asintió ella sonándose los mocos.
"Alex, traeme un tuvo de Silvederma." Le pidió Chad.
"Tienes ahí Furacín." Le dijo ella. "¿No te sirve?"
"Esto es una quemadura en una niña, prefiero Silvederma, ya sabes, cada médico tenéis una marca favorita." Afirmó él. "Tú tienes tu Furacín para cosas de 1º y 2º grado pero yo tengo el Silvederma."
"Vale... ten." Le dijo ella sacándole un rollo de venda y tendiéndole el paquete de gasas del armarito. "Ahora te traigo la pomada. Dame tres segundos."
Antes de que se hubiese cerrado la puerta dos milímetros, ella había vuelto con un tubo de pomada.
"La pomada." Dijo ella.
"Vete poniéndole un poco en la de la cara." Le dijo él. "Mientras yo calculo un poco la venda y voy a buscar otro royo para el brazo."
"¿Sabes Claire?" Le dijo Alex. "Te voy a dejar... mi pelota de la suerte." Afirmó sacándose una pelota anti-estrés del bolsillo. "Puedes apretarla todo lo que quieras... si te duele, si sientes rabia..."
"¿Me va a doler?" Preguntó la niña.
"Sí." Dijo Chad mientras Isa decía. "No."
Entonces ella sonrió.
"Igual escuece un poquito." Le dijo sonriendo. "Pero no, porque tú eres una chica muy fuerte y valiente."
Ver cómo le curaban fue doloroso, en varias ocasiones tuve que sujetar a Quil del brazo con Jacob al otro para evitar que hiciese ninguna tontería. El dolor que estaba pasando la chica era el mínimo, aquellas quemaduras no eran tan leves...
"Tranquilos, Chad es un profesional." Nos dijo Alex cuando acabó de ponerle a Claire los parches en la mejilla y parte del cuello que se había quemado con el líquido hirviendo. "Tiene la titilación de médico con honores y algún doctorado más."
"¿Por qué no has vuelto a casa?" Le preguntó Jacob susurrando y casi siseando.
"¿Has pensado ya en lo que hiciste?" Le dijo ella. "Lo suponía..." Afirmó al no recibir respuesta de Jacob.
"¿Cómo es que él tiene el mismo apellido que tú?" Le pregunté mirándola.
"Soy su hermano." Me dijo él cortando un trozo de esparadrapo. "Bueno... pues así ya está." Le dijo Chad a Claire sonriéndole suavemente. "A que no ha dolido tanto ¿eh?"
"Me pica..." Se quejó ella.
"Bueno, pues no te lo puedes rascar ¿vale?" Le dijo él. "Si no te quedarán... ¡unas marcas muy feas, muy feas, muy feas!" Afirmó haciéndole cosquillas en la tripa y haciéndola reír.
"A ver Claire..." Le dije. "Qué tienes en ese parche... ¡Alehop!" Dijo moviendo la mano y sacando una piruleta enorme. "Claro... por eso te picaba."
Claire entonces hizo un ruido de felicidad cogiendo la piruleta mientras ella sonreía.
Aquello de que aquel vampiro fuese su hermano no me cuadraba, no me cuadraba lo más mínimo, sin embargo había alguna semejanza que podría defender esa postura, y la verdad es que debía darle la razón a Alex con lo de que era un buen profesional.
"Chad Valerius." Afirmó el chico. "Soy el 'hermano' de ella, aunque el chico Jacob ya lo sabía, desde luego."
"Desde luego." Dijo él medio gruñendo.
"Doctor Valerius, doctor Valerius..." Llamó entonces megafonía.
"Va a haber que decirles que especifiquen cuando nos llamen." Le dijo Alex. "Ahora me toca a mí. Me alegro de haberos visto chicos, Claire... como te rasques iré y te haré cosquillas hasta la muerte." Le dijo a ella riéndose y haciéndole cosquillas haciéndole reír. "Chad, ocúpate tú de las recetas y las indicaciones. Y no os mordáis mutuamente..." Nos dijo en general bromeando.
"Alex, a qué hora sales hoy." Le dijo Jacob.
"Tengo turno de noche." Afirmó ella soltándose y yéndose. "Ahora tengo que trabajar, hasta luego gente..."
"Sale a las 10.30 de la mañana, pero creo que le había prometido a Lily jugar con ella un buen rato." Nos dijo Chad cuando se cerró la puerta.
"¿Quién es Lily?" Preguntó Quil. "Su hija."
"¿Pero no se supone que no estaba casada ni con hijos?" Pregunté yo.
"Hum." Dijo encogiéndose de hombros. "Bueno, pues vais a tener mucho cuidado al cambiarle los parches. Tres o cuatro veces al día, la semana que viene me la traéis de nuevo, Dr. Chad Valerius, de pediatría. Digamos que el viernes que viene a... ¿eso de las 12 de la mañana os viene bien?"
"Vale." Dije yo.
"Yo la traigo." Afirmó Quil.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Isabella)
"Cinco minutos para el cambio de turno señorita." Me dijo uno de los dotores veteranos sonriendo. "45 consultas."
"47 consultas, 3 operaciones, un parto y ahora voy camino al quirófano 7 a tratar un coma." Afirmé mientras Chad entraba al ascensor vestido de calle ya.
"Ah, la he visto." Me dijo. "Varón, unos 37, A+ y sano. Creo que el camillero decía que la causa era una alergia a una sustancia alimentária."
"Jesús... tanto follón por una intoxicación alimentária..." Afirmé. "Voy a mirarlo pero por si acaso haz que me envíen 0,5 ml clorhidrato de adrenalina al quirófano, porfa."
"Claro, hermanita." Afirmó Chad cogiéndome de la barbilla.
"Me sorprende que la doctora tenga hermanos." Afirmó el hombre.
(Salto espacio-temporal)
"Quiero que se le administre adrenalina (clorhidrato de adrenalina) de 0.1 a 0,5 ml por vía subcutánea a la concentraci6n de 1: 1.000, debiéndose repetir a 1os 20 minutos si la sintomatología no cede." Dije a los ayudantes tras haberle pinchado al paciente los 0,5 ml de adrenalina tras evaluar su problema. "Evaluarlo y le vais administrando el compuesto según los síntomas que presente. Ah, y que no le vuelvan a dar pescado, nada de pescado. Y que le hagan las pruebas del anisakis por si acaso, y la de alergia al wasabi. Si no se las haré yo cuando vuelva mañana por la mañana."
"He tomado nota de las indicaciones para la terapia." Me dijo uno.
"Y yo tengo las pruebas sugeridas para hacerle." Me dijo la otra mientras avanzaba por el pasillo hacia el vestuario de mujeres del hospital.
"Perfecto." Afirmé. "Pues nada, hasta el lunes. Ah, y que no se olviden de que el paciente de la 304 no puede tomar comida hasta que le hagan las pruebas pertinentes. Y la de las de la 608 es anoréxica, va a pasar un tiempo aquí, que les vigilen la comida, que coman y sobre todo, que coman proteínas. Ah, y que se aseguren que no vomitan luego." Le dije a la chica mientras me quitaba la bata y me aseaba un poco la cara antes de salir de nuevo. "Y que no se os olvide que hay que vigilar al nuevo niño, el peso con el que ha nacido me preocupa un poco y..."
"Y esta gente sabe muy bien cómo hacer su trabajo, deja de agobiarles." Me dijo Chad sonriendo mientras Lily estaba en brazos de Ivvan.
"¡Mami, mami!" Dijo saltando de los brazo y corriendo a mí que la cogí en brazos.
"Esto..." Dijo la recepcionista.
"Ivvan Crawlen, soy el ex-marido de Alex." Afirmó él.
"Y esta pequeña es nuestra hijita Lillian." Afirmó Chad. "Es broma, es mi querida sobrina."
"Mami, me habías prometido que ibamos a ir a jugar..." Me dijo.
"Claro que sí, Lily." Le dije.
"Alex." Me llamó Billie sacando la cabeza del coche familiar.
"Chicos, os presento a Billie Black, el padre de Jacob." Les dije acercándome a él.
"¿Esta es la famosa Lily?" Me dijo él mientras Jacob abría la puerta para abrirnos paso a ambas. "Madre mía... que grande es."
"Mami... quién es este hombre tan arrugado..." Me dijo Lily.
"¡Lily!" Le dije yo mientras Billie estallaba en risa.
"Lillian Crawlen Valerius." Le dijo Ivvan. "¿Dónde están tus modales?"
"Perdona Billie, no está acostumbrada a..." Comencé yo.
"No, no." Afirmó él. "Entiendo que diga eso. Últimamente he perdido mucho. Pero señorita, cuando era joven era más guapo incluso que mi hijo."
"Venga, motar de una vez." Nos dijo Jacob.
"Mami..." Me dijo Lilian. "Yo quiero ir en tu coche..."
"Venga Lily, no seas caprichosa." Le dije. "Mi coche se lo tengo que dejar a Chad para que llegue a casa. Vamos, monta con estos chicos ¿eh?"
"No quiero..." Dijo ella. "No me gusta el chico malo..."
"Pero si Jacob es un buen chico." Le dije yo.
"No. Él te ha gritado..." Me dijo ella cogiéndose más a mí.
"Benditos niños y los borrachos, ah... nunca mienten." Dijo Chad divertido para llevarse una patada mía en el culo con el talón.
"Hermano, cierra tu bocaza y largo." Le dije. "Antes que me replantee lo de dejarte MI coche."
"Te veré en el hospital." Me dijo. "Pero antes... ¡al Orchid!"
"Eh, ni acerques mi coche por allí." Le dije.
"No te lo voy a rallar." Me dijo.
"No quiero que lo vean por allí." Afirmé.
"¿Por qué?" Me dijo. "Es un coche genial, está hecho para ser visto."
"Piensa un poco cabeza hueca." Le dijo Ivvan dándole un capón. "Sorien lo habrá visto, te seguiría fácilmente."
"¿Ha vuelto a darte guerra ese hijo p...?" Comenzó Jacob.
"Jacob, cuidado con esa boca." Le dijo su padre. "Señorita..."
Con un salto, Lily se subió detrás de Billie y me esperó a que me sentase junto a ella.
"Seguir mirando a ver si localizáis a Carlisle." Les pedí. "En el hospital no pueden hacer más, dice que el hospital no tiene constancia del traslado."
"Era mentira ¿no?" Dijo Ivvan. "Como suponíamos."
"Así es." Afirmé. "Aunque ya lo sabíamos. Pero no sé, buscarle, en algún lugar tiene que estar..."
"¿Carlisle ha desaparecido?" Me preguntó Billie.
"Hace unas semanas que debería estar en el colegio, con su familia." Afirmé. "Estoy comenzando a preocuparme un poco."
"Ya, pero te recuerdo que nosotros pensamos que si la familia no se ha preocupado es porque saben más o menos dónde está." Me dijo Ivvan.
"Sí, si no se supone que no hubiésen ido a la escuela." Afirmó Chad.
"Ya, y si lo tuviése Sorien se supone que lo usaría para hacer chantaje, pero…" Dije yo. "No sé, este tío me parece un poco raro, no sé de qué va, es peligroso…"
"Es peligroso para quién." Me dijo Chad. "A ti pocos hay que te puedan ganar."
"Recuerda de dónde viene." Le dije yo. "No es como los que conocéis. Y lo peor es que me conoce, sabe mis debilidades."
"No le vamos a dejarle acercarse a ti." Me dijo Jacob. "Pero para eso tienes que volver a la reserva."
"No voy a volver." Le dije. "Primero, es peligroso; segundo, tenemos que estar todos juntos en caso de que ataquen así que como en vuestra reserva ellos tienen vetada la entrada lo mejor es que no entren; y tercero, aún me debes una disculpa."
Increíblemente Jacob se enfadó, pero solo le duró un momento.
"No hay lugar así." Afirmó.
"Oh, sí lo hay." Dijimos Chad, Ivvan y yo a la vez.
"En Europa existen algunos pueblos así, pero aquí en América solo existen tres o cuatro." Le dije yo mirándole. "Desde luego, son secretas, solo entran miembros por recomendación o al matar a un miembro."
"Y nosotros hemos matado a unos cuantos." Afirmó Chad mirándose los dedos. "Ahí donde la véis, Lily ha matado a uno."
"¡Uno gordo!" Dijo ella feliz.
"Eh, venga, os veo otro rato, que aquí cantamos un poco." Les dije yo.
"¿Cuándo vais a volver a casa?" Me preguntó Chad.
"No sé, me apetecía estar un poco con la gente de La Push." Afirmé.
"Ven a traer a Lily y luego vuelve allí." Me dijo Ivvan. "No hay problema."
"Ivvan…" Le dije yo.
"En serio, no hay problema." Me dijo. "Siempre y cuando este niño prometa no separarse de ti, por si acaso a nuestro amigo Sorien se le ocurre la feliz idea de regresar después de su viajecito a Canadá."
"¡Joooo, papá… que estamos perdiendo tiempo…!" Se quejó Lily.
"Venga, ve con ellos, y cuando te canses de Lily la traes y vuelves con ellos." Me dijo Ivvan.
"Ivvan, no te metas en esto." Le advertí.
"Ja, di lo que quieras, pero es la primera vez que actúas como una adolescente de la edad que aparentas." Me dijo sonriendo a medias. "Me alegra verte así, aunque no sea por mí."
"Venga, no te me vengas abajo." Le dije bromeando. "Ya sabes como funcionamos nosotros."
"Dudo que él la aceptase, nos tiene asco." Me dijo. "Salvo a ti, claro."
"Muy gracioso." Le dije. "Chad, cuídame mi bebé."
"Que sí… her-ma-ni-ta." Me dijo para hacerme rabiar.
