Capitulo 12:
-Que cansancio… - dije, mientras suspiraba fuertemente y tocaba la fría puerta de la carroza.
- ¿Reim-san te había contado al respecto, verdad?
Esa pregunta me sorprendió, yo estaba ocultando lo de este viaje hacia el Medium para no causarle problemas en su rutina, pero de todas formas consiguió saberlo.
-Señorita… Yo no se lo dije para no causarle problemas…
- ¡BREAK, DEJA DE OCULTARME COSAS TAN IMPORTANTES!... – me grito como nunca antes lo había hecho, y esta vez no iba de broma.
La mire un rato detenidamente, con mis manos apoyadas en mis rodillas y con la espalda totalmente recta. Agarré mis pantalones con fuerza y dije con calma:
-Señorita, yo hago esto –hice una breve pausa y continúe- … Por su bien, y el bien de su madre.
Sharon estaba a punto de pegarme, como siempre lo hace, pero después de oír esas palabras, de repente se detuvo y dibujo una leve sonrisa en su rostro, se inclinó de su asiento para abrazarme, y susurrarme al oído:
- Gracias por cuidar de mi, Onii-chan.
Ante estas dulces palabras, la única acción que pude hacer fue abrazarla de la misma manera.
Estuvimos unos cuantos segundos así, hasta que la señorita Sharon corto con la ternura y me dijo:
-Bueno, voy a leer un poco…
Ella volvió a sentarse en su asiento enfrente de mí y se puso a leer uno de sus libros, uno que al parecer tenía algo que ver con romances.
Yo me limite a ver por la pequeña ventana, y comer los últimos cuatro caramelos que se hallaban en mi pequeña caja verde, la cual siempre llevo conmigo.
"Que mal… Tengo que comprar más caramelos…" pensé.
Entonces, recordé que tenía paletas guardadas en mi bolsillo, pero por una extraña razón, ya no estaban allí.
-¡Demonios!... Alguien se llevo mis paletas. – seguido de esta oración, me crucé de brazos y me apoyé sobre la puerta de la carroza. Estaba enfadado porque ya me imaginaba quien me había quitado las paletas sin que yo me diera cuenta.
-Deja de ser tan gruñón, Break. Luego te comprar…- no deje terminar de hablar a la señorita Sharon, y dije:
-Era una evidencia de que usted y yo estuvimos en esa reunión, Ojou-sama.
