Sweet dreams
Después de aquel último concierto en Alemania cada uno se tomaría los días como quisiera, yo no tenía ganas de salir aquella noche, solo quería descansar, descansar jamás despertar y soñar con aquella figura femenina entre mis brazos mi dulce musa, el remordimiento me ganaba pero en mi sueños venia aquella palabra * te amo* dicho por su melodiosa voz saliendo de sus bien perfectos labios, era mejor soñar para mí, solamente era una vida con ella algo que jamás sucedería y que debía olvidar ya que el tiempo pasaba y debía disfrutar de lo que tenía.
-buenos días – voltee al despertar para encontrarla, algo que jamás sucedería, me ponía a pensar si estaba bien con sus padres, suponía que tanto tiempo sin verla la estarían mimando pues su economía parecía estar arreglada y deseaba que todo iría bien, pero una pregunta me llego lastimándome el corazón ¿se habrá enamorado ya? Temía que otra persona estuviera con ella y me haya olvidado, pero quizás era lo mejor así olvidaría aquel daño que le hice, arrebatándole su dulce inocencia.
Me levante perezosamente vi el lugar, realmente hacia frio y estaba nublado así que decidí por quedarme abrigado igual la semana estaba pagada por adelantado, decidí dormir de nuevo lo que mejor se me daba en estos tiempos que intentaba volver a dejar mis vicios, me puse pensar ¿ que estaría soñando ella? ¿Que estará haciendo? ¿Se acordara de mí? ¿Serán gratos o malos? Definitivamente para esa última pregunta había respuesta mas no la quería aceptar del todo y tenía la esperanza de que fueran gratos que aquellas noches entre mis brazos lo haya disfrutado tanto como yo, quería pensar eso pero sabía bien la respuesta.
Tras varios días en cama sin querer salir a pasear con mis amigos a que aquel clima s hacia bueno para dormir y por ende soñaría con ella, estaba decidido kaz tenía esa esperanza de que aquello llamado depresión se esfumara, fuimos a un bar , tomamos y como siempre era hasta que el cuerpo aguante .
-yo intentando dejarlo- le mire fulminantemente.
-lo siento amigo yo también tenía ganas de tomar- reía kaz ante mí.
De repente un tipo se acercó a nosotros dándonos unos panfleto y se retiró de la misma manera nosotros nos fuimos del lugar, por suerte estaba más sobrio kaz y el sí puedo dar con el hotel, como siempre yo si tomaba con ganas.
Llegue al cuarto, me tire a la cama y me quede dormido, al día siguiente tenía una resaca de los mil demonios, me había dejado tumbado.
-puedo pasar- se escuchaba la voz de ju-ken.
-pasa- conteste sin casi poder hablar bien.
-qué bonito, no lo ibas a dejar- me recriminada.
-kaz me invito no podía evadir su propuesta- respondí.
-le hubieras dicho que no- me dijo ju-ken.
-el me obligo- recrimine mientras me quejaba de dolor.
-si claro y yo soy súper man- contesto ju-ken gracioso.
-si tú lo dices- le dije.
-tu sabes a lo que me refiero- su mirada esta sombría.
- en serio kaz me obligo- volví a contestar.
-aja y yo soy batman- me volvió a decir irónicamente.
-creo que el borracho es otro- le conteste- primer dices ser súper man y luego batman- reí a veces me gustaba comportarme como un niño.
- contigo no se puede- me miro acusadoramente- el caso es que no debes de tomar- me volvió a reprimir.
-¿Qué acaso te crees mi madre para decirme que hacer?- realmente me enfadaba que solo viniera a regañarme a pesar de que lo quería tomar como broma.
-ya está bien, no vuelvo a preocuparme por usted – se fue le había hecho enojar con aquel juego y mi última pregunta, era mejor para mi así podía dormir más.
-buenas noches – dije al viento mientras abrazaba el lugar donde me gustaría que estuviera ella.
Cuando pude bajarme la cruda después de tanto dormir, vi un papelito tirado , lo abrí y al verlo era la típica subasta de esclavos, un lugar donde habían comprado a Dolly antes de que yo la conociera, tenía curiosidad de como seria dicho lugar, el evento era dentro de 4 días , tenía el dinero suficiente para poder comprar a quien yo quisiera, debía demostrarlo antes de entrar claro, así que deduce mis ingresos para que al llegar ese día pudiera entrar y ver cómo era eso de las subastas, no compraría a nadie igual solo era curiosidad de como aquellos amigos compraron a Dolly.
Pasaron los 4 días, lleve mis impuestos me dieron la invitación para poder entrar de algo serbia tener tanto dinero, me senté en un lugar cerca y junto conmigo venia kaz.
-¿en serio solo vienes a ver?- pregunto gracioso.
-bien sabes que no compraría a alguien solo me da curiosidad.
Llego la primera subasta era una joven de áfrica, decían sus cualidades si es virgen o no y la cantidad base, como en las películas de antes un tipo grito que el la compraba por ese precio, otro subió el precio y así sucesivamente hasta comprar a aquella dama como esclava, después una chica del mismo país, rubia de ojos azules , la misma historia que con la otra hasta ser vendida, las mujeres eran iguales, compraban a los chicos de su gusto, la euforia parecía ser grande no entendía por qué pero el ser dueña de una persona parecía darles más poder y tener lo que desean se sentían supremos, al ver que era lo mismo decidí irme cuando de repente escuche.
-viene ( _tu país de origen_) su medidas son(_ tus medidas_) su edad es (_ tu edad_), el único detalle es que no es virgen, sabe hacer de todo- al escuchar eso voltee para encontrarme con Dolly , dieron su cantidad base.
-yo doy 20,000- grite.
Otro tipo ofrecía mas y así simultáneamente hasta que me fue vendía en 400,000, por suerte tenía mucho dinero ahorrado de todas mis giras y tenía suficiente para costearla, pagar ese precio y regresarme a Japón y vivir con ella de igual forma seguiría trabajando y las ventas de los discos seguían cada vez mejor.
-no que – le calle.
-es Dolly- le conteste.
-¿no la ibas a olvidar?-pregunto.
No le respondí pues fui con a que me la entregaran de nuevo, no podía creerlo otra vez en mis brazos, me sentía feliz pero a la vez en ver su rostros que tenía rastros de lágrimas no pude más que abrazarla, darle mi cariño en ese momento a lo que ella acepto sin más preámbulos y al irnos al hotel e aferro a mi sin hablar, sin poder parar el llanto que retenía durante aquella presentación de su venta, aunque tenerla de esta manera , abrazándola parecía un sueño , un dulce sueño.
