Al fin! Espero que disfruten del capítulo...

"..."- son los pensamientos

"Letra cursiva"- es el Flashback

-...- es el diálogo


Capítulo 12: El principio.

-¡Vamos, vamos! ¡Apúrense!

-¡Ya vamos!- suspiró Macao- Rayos, ¿Por qué tiene tanta prisa?

-Entiéndelo, está en la flor de la juventud- se rió Wakaba- Me parece que ya hueles a suegro.

Romeo corría emocionado pero a pausas ya que tenía que esperar a su padre y a Wakaba. Acababan de regresar de una misión y aunque fuera aún muy temprano ya quería llegar al gremio.

-¡Me adelanto!- gritó por fin desesperado y sin esperar respuesta corrió en dirección a Fairy Tail.

El muchacho visualizó el gremio y no pudo evitar ensanchar su sonrisa, su corazón estaba agitado y sus ojos brillaban especialmente; corrió aún más rápido pero en ese momento chocó con una persona y por la fuerza con que corría casi hace caer la persona.

-¡Lo siento! ¿Se encuentra bien?- se disculpó al instante.

-No te preocupes, estoy bien- escuchó una dulce voz femenina.

Se sorprendió al ver que no era nadie más que Lissana. Se sintió confundido y le corrió un ligero escalofrío por la espalda.

-¡Hola Romeo-chan!- saludó la peliblanca efusivamente, provocando un tic en el pelinegro por haberle añadido el "chan"- ¿Cómo estás? ¿Vienes solo?

-Ah… sí, y estoy bien, gracias- le respondió un poco incómodo.

-¡Qué bien! La verdad es que necesito un poco de ayuda, ¿Me acompañarías a un lugar?

-Es que ahora mismo me dirigía a…-

-No nos tardaremos mucho- le sonrió ella tomándolo de los hombros y caminando en otra dirección- ¿O es que no confías en mí?

Romeo negó con la cabeza y le sonrió a la muchacha. Suspiró resignado aceptando acompañarla, al fin y al cabo eran compañeros. Comenzaron a avanzar y él solo alcanzó a ver cómo el gran letrero que decía "Fairy Tail" se iba haciendo más pequeño con cada paso.


-¿Seguro que es por aquí?- preguntó Lucy con un pequeño temblor en su voz.

-Claro que sí- le respondió el muchacho pelirrojo con el ceño fruncido viendo el mapa que llevaba en manos- O eso es lo que dice el mapa y el anciano.

-Me parece que no sabes leer mapas- comentó tranquilamente el pelirrosa caminando a lado de Lucy, quien venía cargando a Happy.

-¡Por supuesto que sé!- exclamó soltando un bufido- Si te hubiese dado a ti el mapa seguramente ahora estaría hecho cenizas.

-¡No es cierto!

Inmediatamente que se dividieron las tareas Natsu, Happy, Lucy y Shin se apresuraron para conseguir la dirección exacta del gremio, y ahora iban caminando a través de un bosque; estaba muy oscuro, los árboles eran tan altos que no dejaban pasar suficiente luz de sol, por lo que habían dos esferas de fuego, una roja y una de color normal para iluminar el sendero, gracias a el fuego de Natsu y el de Shin. El bosque era demasiado tétrico para Lucy y Happy por los diferentes sonidos y ruidos de quién sabe qué clase de animales, y especialmente la maga estelar que estaba luchando con los mosquitos del lugar.

-No creo que nadie pase por aquí- comentó Lucy.

-¿El gremio sigue en función?- preguntó Natsu.

-Se supone que sí.

Para saber el lugar en que estaba el gremio le preguntaron a otros magos o gremios que pudieran conocer la dirección del lugar, al final fue Yajima-san quien les dijo que estaba en Shirotsume, y también les compartió la información de un amigo suyo que podría saber mejor la dirección. Viajaron en tren –para desgracia de Natsu- y fueron en seguida con el amigo de Yajima-san quien amablemente les dio un mapa hecho por él mismo y unas cuantas indicaciones.

-Espero que el anciano no se haya equivocado- dijo Happy mirando a su alrededor.

-No creo, tampoco creo que nos haya dado información falsa.

-¡Oh, miren! ¡Aquí termina el bosque!

Felices de que hubieran ido por buen camino corrieron en dirección a la luz y tuvieron que cerrar forzosamente sus ojos por el cambio tan brusco de luminosidad; los abrieron cuidadosamente, y justo frente a sus ojos pudieron apreciar en grandes letras la palabra "Martyrs".

Al fin habían llegado al gremio.

Shin frunció una vez más el ceño y fue el primero en dar el paso tomando la iniciativa.

-"Es hora de la verdad"-


-¿Por qué él puede ir en las piernas de Levy-chan y nosotros no?- se quejaban Jet y Droy por el pelinegro que estaba totalmente mareado y con la cabeza en las piernas de la maga.

-Bueno, no es su culpa- se rió ella con una gotita de sudor bajando por su nuca.

-Sólo se está aprovechando de la situación, Gehee- se burló Phanter Lily

El Shadow Gear junto con Gajeel y Phanter Lily iban de camino hacia Acalypha, y por supuesto que habían tomado el tren de transporte, por lo consiguiente resultaba un Dragon Slayer de hierro completamente mareado. Levy sólo se reía al ver a sus amigos quejarse y hacer pucheros por culpa de Lily que los molestaba. Lo cierto es que no le molestaba el que Gajeel se recostara en sus piernas pero tampoco es que hibiera opción ya que ese día, el tren estaba completamente lleno. Le estaba comenzando a doler la cabeza por tantas cosas que rondaban en su mente, primero era por la cercanía que tenía con aquel mago, realmente estaba aguantando las ganas de acariciar su cabello ya que parecía que lo cuidaba incluso más que ella con el suyo, y en lugar de eso sólo atinaba a darle algunas palmadas en su brazo para "consolarlo" por tantos quejidos que soltaba; sin embargo también pensaba en sus amigos, los que tenía justo frente a ella cotilleando con Lily, no podía dejar de pensar que en cierta forma les estaba ocultando algo importante. Los tres llevaban ya muchos tiempos juntos.

El camino fue tranquilo, un poco largo que hasta se quedaron dormidos en el tren, la peliazul fue la única que se quedó despierta para poder avisar al resto y bajar en la parada correcta.

Después de un tiempo Levy se preparó para despertar a todos sabiendo que era cuestión de minutos para llegar a su destino, Lily fue el único que le hizo caso. De repente, sintió una extraña opresión en el pecho, su corazón comenzó a latir rápido y sus manos comenzaron a sudar, como si tuviera un presentimiento e instintivamente giró la cabeza y grande fue su sorpresa al ver a su nakama.

-¡Romeo-kun!- alzó su brazo para llamar su atención- ¡Romeo-kun!

Era extraño, el niño estaba sentado unos asientos más atrás que ellos, y él no los había saludado, tal vez aún no los había visto. Lo llamó varias veces más pero no obtuvo ninguna respuesta, los demás pasajeros comenzaron a verla extrañados. Romeo se veía raro, completamente erguido en su asiento y con la mirada fija hacia enfrente, Phanter Lily también intentó llamarlo pero pasó lo mismo.

-Iré a ver qué le ocurre- dijo el exceed activando su magia para volar hacia el chico.

En ese momento el tren se detuvo anunciando su llegada a Acalypha, rápidamente Levy despertó a los demás siendo un poco más brusca y los llevo casi a empujones a la salida, estaban adormilados y con saliva saliendo de sus bocas, Gajeel ya estaba más recuperado y en cuanto salieron, ella se quedó justo en la puerta para esperar a Lily.

-¡Vamos Lily, regresa!- gritó la maga apurada ya que el tren estaba por avanzar.

-Señorita, tiene que bajar del tren o tomar asiento por favor- un policía que resguardaba la puerta la tomó por el brazo.

-¡Ah, está manoseando a Levy!- gritó Jet haciendo despabilar a sus compañeros.

-¡Quita tus manos de ella!- gritó también Droy.

Mientras ambos comenzaron a discutir con el policía el tren comenzó a avanzar con Levy y Lily aún dentro.

-¡Lily!

-¡Enseguida voy!

El exceed había perdido por completo de vista al pequeño mago por las personas que también habían bajado en la estación, rendido fue en dirección a Levy pero chocó con alguien y al levantar la vista se dio cuenta de que era Romeo.

-¡Romeo-kun! Te estaba bus..can..do…

Phanter Lily se quedó paralizado al observar al niño que estaba frente a él, no pudo reaccionar y su magia para volar se desactivó inconscientemente haciéndolo caer al piso. No podía apartar la vista de los ojos de Romeo. El muchacho se fue acercando poco a poco al exceed y éste no movía ni un músculo, solamente atinó a sentir cómo de repente era alzado por unos brazos cómodos y agradables que lo alejaron de Romeo.

Levy abrazó al exceed y sintió un frío inexplicable en cuanto vio al muchacho. Confió en sus instintos y corrió hacia la puerta de salida. El tren ya estaba agarrando velocidad y se tambaleaba mucho.

-¡Sujétate bien, Levy!- gritó Gajeel corriendo a lado del tren en movimiento.

-¡Bien!- tuvo que ignorar el hecho de que "por fin" había pronunciado su nombre y sujetó firmemente al exceed – No te preocupes Lily, estarás bien.

Levy saltó del tren posando toda su confianza en el Dragon Slayer de Hierro, y gracias a su magia el pelinegro logró atrapar a la maga peliazul y a su pequeño amigo. Por la fuerza del impacto ambos rodaron un poco por el pasto y finalmente quedaron uno sobre el otro. Levy no dejó que le pasara nada al exceed.

Respiraban agitados y ella temblaba un poco con sus ojos aguados pero sin soltar una lágrima; después de todo no se salta de un tren todos los días.

-¿Enana, estás bien? - dijo un poco ruborizado y preocupado él pelinegro.

-Sí… ¡Ah, lo siento!- se quitó rápidamente de encima con las piernas tambaleándose aún ciscada- "Volvieron los apodos…"

Pronto llegaron Jet y Droy corriendo hacia la maga y gritando a la vez de que corrieran, se dieron cuenta de que ya no solo era un oficial, sino cinco, seis o incluso más que los estaban persiguiendo y no tuvieron más remedio que correr, Gajeel cargó a la peliazul ya que sus piernas seguían sin responderle. Los otros dos se tragaron sus reclamos y le siguieron rápidamente el paso, además tenían que atender propiamente a Lily.


El gremio estaba igual de animado que siempre, algunos miembros habían ido a entrenar o a realizar misiones ya que habían estado varios días sin hacer nada; y lo que más ayudaba a que estuviera "tranquilo" es que no estuvieran algunos de los principales protagonistas de las dichosas peleas que había en el gremio.

-¡Juvia y Gray-sama irán a una cita!- no paraba de decir la maga de agua totalmente metida en su propio mundo.

-Qué romántico- sonreía Wendy escuchando a su amiga y dirigiendo levemente su mirada hacia la puerta del gremio.

-No es una cita, Juvia- le aclaraba Gray aparentemente fastidiado.

-Me alegro que su relación esté funcionando- se burlaba Kana.

Juvia escondió su cara y soltó un gritito de vergüenza mientras el mago de hielo con una venita en su frente y sus mejillas sonrojadas, trataba de aclarar el asunto.

Lo cierto es que no tenían ninguna relación todavía, sin embargo habían comenzado a pasar más tiempo juntos y Gray decía que su presencia no le "molestaba" tanto como antes.

-¿Romeo no ha regresado?- se escuchó la pregunta de Macao haciendo que Wendy activara inmediatamente sus sentidos- Que extraño… si llegamos desde hace horas, ¿enserio no lo han visto?

-No, al menos no en todo el día- le respondieron Laki y Kinana.

-Y eso que estaba tan animado en llegar al gremio.

-Disculpen…- se acercó la pequeña Dragon Slayer- ¿Acaso le sucedió algo a Romeo-kun?

-¡Wendy-chan!- sonrió Macao- No es nada de eso, mi hijo es un tonto al dejarte aquí preocupada.

-No hay problema- negó inmediatamente- Después de todo nuestra cita es mañana.

-…-

-…-

-¡¿CITA?!

Todo el gremio se quedó en un silencio absoluto y con las mandíbulas en el piso, incluso Kana y el maestro escupieron el trago de cerveza que en ese momento estaban bebiendo.

-¿C-Cita?... ¿Wendy, no eres un poco joven para esas cosas?- preguntó Erza tartamudeando y casi compitiendo con el color de su cabello.

-Bueno, Wendy ya está creciendo. Es algo normal- respondió Charle en lugar de ella.

-¿Aceptas que ellos salgan en una cita?

-No puedo prohibírselo, después de todo ella lo escogió como su pareja.

-…-

-…-

-….-

-¡¿PAREJA?!

Nuevamente el gremio soltó sus mandíbulas hasta chocar con el piso, las chicas y en especial Mirajane sonrieron maliciosas.

-¿C-Cómo es posible?

-¡Eres todavía una niña!

-Ese Romeo va a escucharme…

-¿Por qué ella sí y yo no?

-¡Eso es de hombres!

-¡¿Macao, tú ya lo sabías?!

-¡Basta mocosos!- el maestro paró todo el barullo- Esto debería ser una causa de celebración, ustedes… ya… no son unos niños.

-Maestro, está llorando…

Las mujeres del gremio jalaron a la peliazul para llenarla de preguntas que no hacían más que sonrojarla. Y nuevamente el ruido se presentó en el gremio.

-"¿Dónde estará Romeo-kun?"- pensaba Wendy, no sólo porque estaba preocupada, sino porque tenía un mal presentimiento; y también no quería pasar esta situación con el gremio ella sola, de por sí ya era demasiado vergonzoso.

Su relación estaba apenas comenzando, eran buenos amigos, y además tenían la misma edad, casi las únicas personas con quien se llevaban eran adultos al estar en Fairy Tail, así que ambos afinaban perfectamente.

Desde que finalizaron los Grandes Juegos Mágicos se comenzaron a acercar más el uno al otro. Cuando Wendy llegó recién al gremio casi no se despegaba del "Equipo más fuerte", pero después de lo que pasó en la isla Tenroujima y los siete años, se hicieron grandes amigos.

Normalmente se veían fuera del gremio, llegaban a realizar misiones juntos, incluso a entrenar juntos después de que Lucy se fuera. Ambos siendo aún "inocentes" era más fácil iniciar una relación. Charle fue quien primero se dio cuenta y aunque en cierto modo no le gustaba e incluso le llegó a caer mal el muchacho, tuvo que aceptarlo y hasta ayudarlos a que se dieran cuenta.

Flashback

Wendy y Romeo hablaban cómodamente en el gremio, ese día se supone que era de total descanso y aun así estaban casi la mayoría del gremio, de repente las puertas se abrieron mostrando a su amiga rubia, Lucy había vuelto. Todos la saludaron y los jóvenes se separaron para hacerlo, los demás miembros no dudaron en realizar una fiesta con mucho alcohol.

Lo que restó de la fiesta –que duró toda la noche- fueron risas, diversión y competencias, por eso el gremio quedó "un poco" destrozado. Todos bebieron hasta quedar inconscientes en cualquier parte del edificio, ellos por supuesto no bebieron más que zumo por ser menores.

-¿Wendy, quieres que te acompañe a Fairy Hills?- le preguntó tímidamente Romeo a la peliazul, con sus mejillas levemente sonrojadas.

-Claro Romeo-kun, gracias- respondió ella también sonrojada.- ¿Vienes, Charle?

-Eh… no. Me quedaré un rato más con Happy y Phanter Lily, al rato te alcanzo.

-¡Charle quiere estar conmigo!

Salieron del gremio con las burlas de Macao y de la primera maestra –que sí, estaba borracha por alguna mística razón- y que todavía tenían para largo en dicha fiesta.

Decidieron ir por el camino largo aunque él edificio estuviera muy cerca del gremio, pasaron por el parque y decidieron quedarse un rato ahí. Era tarde, pasaba ya de la media noche pero no se preocupaban por algún peligro, ambos eran magos así que estaban tranquilos, además Magnolia se veía realmente hermosa, con el cielo tan despejado y lleno de estrellas brillantes.

Inconscientemente, sus manos se juntaron, no había vergüenza o timidez. Ambos sabían lo que querían. Se miraron a los ojos y antes de que Romeo empezara a hablar, se escuchó un ruido ya conocido.

¡Eran fuegos artificiales!

Sonrieron sabiendo que no había nada mejor para ese momento.

-Wendy, yo… tú…- tartamudeó el mago. Inhaló profundo y exhaló para tranquilizarse y mantuvo la mirada fija en la de la peliazul- Tú me gustas Wendy. Me gustas mucho y quiero estar contigo.

Ella abrió sus labios y su sonrojo incrementó por la fuerza de sus palabras y al ver la mirada tan decidida que Romeo le sostenía; también inhaló y exhaló y esbozó una sonrisa.

-Sí Romeo-kun. Yo también quiero estar contigo.

Se abrazaron fuertemente soltando una contagiosa risa, los fuegos artificiales pararon aunque a ellos no les dio importancia al estar en su propio mundo; se separaron y formaron una gran sonrisa de oreja a oreja sin quitarse el sonrojo, después se tomaron de las manos y tomaron camino a Fairy Hills.

-¡Se gusssstan~!- Salió de repente Happy de entre los arbustos.

-Al parecer todo salió bien- salió también Lily visiblemente satisfecho.

-¡Aye! Lo de los fuegos artificiales fue una gran idea Charle… ¿Charle?... ¿Estás llorando?

-¡No lo estoy! Sólo que… crecen muy rápido.

Los dos exceeds le dieron la razón y consolaron a la gatita blanca viendo cómo se alejaba la pareja recién formada.

Fin Flashback

Todos estaban sorprendidos por la edad tan temprana con que se había dado la relación de los jóvenes, además de lo sencillo que fue, sin ninguna clase de restricciones, a diferencia de otras parejas también del gremio.

-De todas formas ¿Dónde se encuentra Romeo?

-Ya quiero ver a ese condenado niño.

La Dragon Slayer del cielo estaba nerviosa y un poco ansiosa, rezaba porque su presentimiento estuviera equivocado.

-Oh, Lissana, ¿has visto a mi hijo?- preguntó Macao a la muchacha que venía llegando al gremio.

-¿Romeo-kun? No lo he visto. ¿Le ha pasado algo?- dijo preocupada.

-No, no es nada de eso- la tranquilizó el hombre- Quién sabe en dónde se habrá metido.

-No se preocupe Macao-san- interrumpió la maga de agua- Juvia y Gray-sama saldrán a la ciudad. Le avisaremos si lo llegamos a ver.

-¡Juvia-chan! Gracias, pero no quiero molestarlos en su cita.

-¡N-No es una cita!- dijo Gray con el ceño fruncido.

-¡Gray-sama es tan lindo!

Salieron a la ciudad a preguntar en diferentes tiendas, reclutando por información que les fuera útil, y también de paso estar al pendiente por si veían a Romeo, ciertamente no le daban demasiada importancia porque ahora que estaba en una relación –inocente, pero al fin y al cabo relación- tal vez había ido en busca de algún presente para Wendy. Algo completamente normal.

-¡Mire, Gray-sama! Esta es la mejor tienda de magia que Juvia haya visto. Tiene mucha variedad de objetos, y el vendedor se lleva bien con Juvia- la maga lo arrastró a un edificio de dos pisos, no era muy grande, ni tenía mucha publicidad.

-¡Oh, Juvia-chan!- saludó amablemente un anciano detrás del mostrador- Parece que la poción funcionó, te dije que dejaras todo en mis manos.

-¿Poción? ¿Cuál poción?- preguntó Gray mirando inquisitivamente a Juvia.

-¡Ninguna! Ninguna..en..especial… Es sólo una poción aromática- explicó la peliazul agitando sus brazos ante la mirada del anciano que parecía confundido.

-¿Buscaban algo en particular?- preguntó el anciano- ¡Ya sé! Tal vez unos afrodisiacos, o una pastilla para la durabilidad. Estos no son comunes y corrientes, y ha tenido muy buenos resultados en las parejas; también si quieren objetos para divertirse los puedo llevar al segundo piso; o si acaso unos objetos mágicos que…

El anciano comenzó a sacar diversos objetos de su mostrador y tanto Juvia como Gray estaban sumamente avergonzados, la maga parecía que iba a desmayarse en cualquier momento, ya le estaba saliendo humo por las orejas.

-¡No! ¡No eso! No es nada de… eso- paró Gray al señor antes de que siguiera mostrándoles más cosas y que Juvia terminara en el hospital.

-¿No era eso? Como usted empezó a quitarse la ropa…

-¡Eso no tiene nada que ver!

-Es una manía de Gray-sama.

Arreglaron el malentendido ya que las demás personas empezaron a observarlos y a murmurar sobre ellos. Ya una vez calmados le explicaron lo que necesitaban saber, el anciano se quedó unos minutos pensando en silencio mientras Juvia y Gray lo miraban expectantes esperando que el señor les diera lo que necesitaban.

-Les explicaré…


Kana caminaba por las calles de Magnolia pensando en la parejita de la que se había enterado y por la que todos estaban armando un buen escándalo; y cómo no si los más jóvenes del gremio –sin contar a Asuka- habían comenzado una relación, no había muchas parejas en el gremio, las únicas que habían eran a medias y sin nada en concreto.

-"Así deberían actuar todos los hombres. Espero que Romeo les dé el ejemplo"- pensó divertida la castaña.

Estaba de camino a ver a su "amigo" por una parte quería verlo y por otra parte no, le molestaba el hecho de que esa persona le ganara en lo que ella mejor hacía: beber alcohol. Y eso por supuesto que no le gustaba, pero aún con todo eso resultaba ser muy simpático sin contar su arrogancia. Ellos desde los Grandes Juegos Mágicos se llevaron bien.

-¡Oh, mi linda Kana-chan~! Qué bueno que llegaste.

-No me digas así- le reclamó con un ligero tic en su ojo- ¿Tienes lo que te pedí?

-Vamos, no seas aguafiestas. Tómate algo conmigo- sonrió palmeando al asiento que estaba junto al suyo. Estaban dentro de un bar.

-Me encantaría, pero no- sonrió ella en cuanto él frunció el ceño- Tengo algo que hacer y preferiría hacerlo de una vez.

-Está bien, no haré preguntas- le extendió una carta- Solo fijemos una fecha para nuestra cita.

Bacchus sonrió arrogantemente dejando de lado el tarro de cerveza que estaba tomando. Kana rió divertida y tomó la carta quedando así la cita para dentro de una semana.

-Esperaré con ansias ese día, Kana-chan- dijo el pelinegro antes de que ella saliera del bar.

-Sí, sí. Nos vemos Bacchus- se despidió con la mano formando una divertida sonrisa para luego, dirigirse a la dirección que venía en la carta.


Wendy no paraba de suspirar perdida en sus pensamientos mientras buscaba entre los libros que había en la biblioteca de Fairy Tail. Charle y Erza la miraban desde sus lugares sin saber bien cómo animarla.

-¿Wendy, te sientes mal? Puedes parar a descansar un poco, después de todo ya casi acabamos- habló Erza sacando se su ensoñación a la joven.

-¡Ah! Sí, lo siento Erza-san. Estoy bien.

Sé que estás preocupada por Romeo pero no tienes por qué, él estará bien- dijo sin rodeos la exceed.

-¡Eso es! Romeo es fuerte- le siguió Erza- Así que esforcémonos también para sacar la mayor información posible.

Se encontraban en la biblioteca del gremio, después irían a buscar en otras bibliotecas pero sabían que en el gremio había mucha cantidad de información y en este momento necesitaban recaudar toda la información posible, cualquier libro que sintieran ellas que les sería útil los metían en unas mochilas, el plan era después, checarlos con más calma en Fairy Hills.

-¿Por cierto, dónde está Kana-san? Pensé que estaría con nosotras.

-Dijo que tenía unos contactos, pero ni me percaté a qué hora se fue…

-¡Hola chicas! ¿Qué están haciendo?

Interrumpiendo su conversación aparecieron Lissana y Mirajane entrando por la puerta de la biblioteca. Sin motivo alguno les corrió un escalofrío por la espalda en cuanto escucharon que la peliblanca menor las saludó.

-Ho-Hola Lissana-san, Mirajane-san- saludó un poco nerviosa Wendy.

-¿Qué hacen? Los demás se fueron- dijo Mirajane refiriéndose a los chicos- Es un poco extraño, no recuerdo que hayan pedido alguna misión… A excepción de Gajeel y Levy con su equipo.

-Han estado muy raros- sonrió Lissana- ¿Será que algo ha pasado? Algo relacionado con Lucy…

Erza sonrió también y con el libro que tenía en la mano bajó la escalera de un gran salto y agarró la mochila indicándole a Wendy que la siguiera.

-Bueno, Lucy de momento sólo está de visita, no sé cuánto tiempo esté aquí por lo que no está mal que tengan una que otra cita, y se diviertan un rato- se paró a lado de Lissana y frotó su cabeza- Es un asunto sin importancia, así que no se preocupen.

-¿Citas?- preguntó Mirajane mirando preocupada a su hermana.

-Nos vemos luego- se despidieron saliendo de la biblioteca.

Mirajane se quedó observando a su hermana ya que "aún" estaba superando lo de Natsu, y de hecho ella trataba de evitar ese tema.

-"Esto se está poniendo interesante…"- pensó mientras tanto la muchacha de cabello corto volviendo a poner su sonrisa para su hermana.


Y, la primera pareja del fic es... Wendy y Romeo! Yo creo que ellos por ser más jóvenes entienden mejor lo que sienten o no les avergüenza decirlo; es decir que no se andan con rodeos. Así me imagino la relación de ellos dos *-* Aunque no sé si ponga demasiado énfasis entre ellos dos.

No sé si es muy corto o no, la verdad es que tuve que dividir el capítulo porque me pareció muy extenso... Es por eso que el siguiente no va a tardar en salir!

Muchas gracias por sus comentarios, sus favoritos y por seguir la historia~

Nos vemos pronto!

Kazy Tailea