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-Provocándote-
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Fighter y Sky Fighter, eran realmente un equipo genial, saltando, librando obstáculos en ese laberinto de cuevas, entre piedras, oscuridad, ríos subterráneos; pero solo al principio, pues la larga espera por encontrar un camino que las llevara con las demás estaba siendo una muy larga espera, las interacciones que comenzaron muy diplomáticas, se tornaron un poco hostiles.
-Te advertí que llevábamos dando vueltas desde hace un rato, estoy segura que ya pasamos por aquí- reclamo la pelinegra.
-Si claro- dijo la platinada de mechas azules- como eres tan inteligente y creativa, comenzando con tu cabello oscuro sin chiste.
- ¿Perdón? - la encaro Fighter dando un salto hacia ella, pues hacia poco se había subido en una especie de torre de piedra, la cueva donde se encontraban era muy espaciosa- ¿Estas burlándote de mi apariencia? Si va a ser así, yo no me voy a contener más, ¿alitas? – señalo la espalda de Sky Fighter- ¿enserio? La verdad a ti no te queda, y esas caderas tuyas están algo voluminosas, incluso como chico, por lo menos cuando yo cambio de apariencia me vuelvo armonioso y estético.
- ¿Me dijiste gorda?
-Si la bota te queda- escupió Fighter.
- ¡Eh!
- ¡Dije que si la bota TEEE queda!
- ¡Me encantara demostrarte quien soy! - se puso en guardia la platinada.
- ¡Aja tonta! ¡Y así quedaremos como las estúpidas a las que aplastaron las rocas!
Una cosa era segura, las cuevas eran una bomba de peligro, y de tanto grito un derrumbe comenzó sobre sus cabezas, ambas corrieron lo más rápido que pudieron.
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- ¿Escuchaste eso? - pregunto Rona a Sailor Moon.
- ¡Un derrumbe!
-Si, pero no grites- siseo la morena de ojos cafés- estas minas están en desuso, podrías empezar otro.
-Lo siento, pero, me preocupe, se escucho como si viniera del lado donde se fueron Sky Fighter y …
-Mi esposa- puntualizo seriamente
-Si claro, por eso me altere, ¿tú no?
- ¿Crees que soy una mujer que no siente? ¿Tengo que ponerme a llorar como Magdalena por cada cosa que me ponga triste? ¿eso te parecería bien?
-No trate de decir eso.
-Espero que no.
Rona comenzó a caminar más rápido, Sailor Moon la siguió molesta.
"No tiene porque ponerse tan a la defensiva, ella es la que gano, hasta ni parece feliz, pobre de Seiya".
-Lo sé- dijo Rona- soy muy enojona, pero con todo y eso soy muy feliz en mi matrimonio.
- ¿Lees la mente?
Sailor Moon se tapó la boca, Rona sonrió.
-Obvio no, eres tan simple Sailor Moon, que divertida voy a estar contigo, vamos a subir por esas piedras, hay una brisa, seguro hay una salida.
-De acuerdo.
Ambas mujeres treparon por las rocas, cuando subieron había una cueva muy bien trabajada, como si alguien la hubiera arreglado, tenia esculpidas unas columnas, y el piso estaba plano.
-Es obvio que este enojada contigo- dijo Rona de pronto- lo arruinaste todo.
-Pero yo no vine a quitarte a Seiya.
-Lo sé, hablo del pasado, no sabes lo difícil que fue convencer a Seiya de que fuera a la tierra tres veces, ¡tres estúpidas veces! - señalo con los dedos de la mano- tan solo para encontrarse con que seguías en planes de casarte con tu destino.
- ¿Eh?
-Si, así fue, no pongas cara de tonta, por lo que me contaron Yaten y Taiki, supuse que las cosas no podían terminar con ustedes separados, y ahí voy yo de idiota a mandártelo en charola de plata, pero es obvio que me equivoque.
- ¿Cómo fue posible eso? ¡un momento! ¡me estas tomando el pelo!
-Shhh.
-No entiendo porque me dices eso, eres la esposa de Seiya, ¿acaso no te quisiste quedar con él desde un principio? ¿Por qué me ayudarías?
-Por supuesto que no te estaba ayudando a ti, sino a él, porque deseo su felicidad, siempre la desee, desde que la conocí, joven, desorientada, lastimada en muchos sentidos, desde que vi sus zafiros hermosos, desde ahí lo supe, me parece increíble que tu no vieras lo especial que era, pero claro eres Sailor Mensa, nunca entiendes nada, nunca lo hiciste, y ya basta de esta charla sin sentido, ahora Seiya es mi esposo- puntualizo Rona- el padre de nuestro hijo, somos muy felices y siento en verdad que te quedes como el perro de las dos tortas. Y que ahora yo sea quien goce de su ardiente compañía en las noches, ¿seré la segunda opción? ¡no me importa! ¡disfruto cada caricia en mi piel!
-¡No digas más! ¡Que mala eres!- se tapo las orejas Sailor Moon.
-Si mucho. No sabes de lo que te pierdes, y esa maravillosa voz que tiene, ¿te imaginas dormir arrullada entre sus brazos por ella?
-Por favor, no sigas- chillo la rubia.
-Claro no seguiré, tu imagina cada cosa que desees con mi esposo, y esa es la que estoy viviendo yo.
Sailor Moon cayo de rodillas, dejando su transformación, pero ni así Rona se mostro arrepentida por lastimarla con sus palabras. Usagi la miro con ojos tristes.
- ¿Ya estas contenta?
-Lo estaré cuando encuentre a mi hijo y vuelva a mi hogar con mi esposo.
Las mujeres siguieron caminando, el amplio pasillo en el que se convirtió la cueva donde caminaban terminaba en un largo puente.
-No hay de otra mas que cruzarlo- dijo la de ojos cafés.
-Como se ve tan seguro.
Rona entrecerró los ojos. El puente se veía a punto de caer, lazos y madera apenas sosteniéndose.
- ¿Regresamos por donde venimos? Te recuerdo que hubo un derrumbe.
-Sigamos entonces- dijo Usagi apesadumbrada por la plática, se adelantó y comenzó a caminar por el puente, seguida de Rona- pero que conste que fue tu idea, si algo sale mal.
-Si algo sale mal…
Pero Rona ya no termino de hablar, el viejo puente se partió en dos, la morena logro sostenerse de una de las cuerdas, mientras que con la otra mano sostuvo a Usagi.
-Soy culpable.
- ¿Qué?
-No me gusta la competencia, me pregunto si una Sailor sin transformación podría sobrevivir a una caída de esta altura.
Usagi abrió los ojos espantada.
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Venus no podía evitar mirar a Healer, era mas alta de como la recordaba.
"Si que paso el tiempo".
-Creo que escuche un derrumbe, deberíamos ir en esa dirección- opino Healer.
-Si- musito Venus.
-Vaya, estas mas callada que nunca, eso sí que es extraño.
- ¿Te gusta cuando hablo sin parar?
-Mas o menos- sonrió Healer.
-Quisiera saber algo, y espero seas honesta conmigo.
-Depende de lo que quieras saber.
El eco de sus tacones resonaba en la cueva.
- ¿Estas interesadas en alguien?
- ¿Interesada en que forma?
-No me hagas decirlo.
- ¿Románticamente?
-Obvio.
- ¿Por qué deseas saberlo?
-Solo para pasar el rato- fingió desinterés Venus con los brazos sobre la cabeza, Healer sonrió por tan pésima actuación- no creas que por otra cosa.
-Jamás pensaría eso de ti, nunca fuimos cercanas.
-Porque nunca quisiste, siempre estuviste muy centrada en la misión de buscar a tu princesa.
-Cierto.
-Entonces…
-Estuve enamorada de alguien, pero esa persona me rechazo, y ahora…es feliz con alguien.
La melancolía en la voz de Healer causo caos en el corazón de Venus, "Aun la quiere…".
-Y tú, ¿tienes novio?- pregunto la Star light.
-Novio, ¿Por qué no me preguntas si tengo novia?
-Son obvias tus preferencias, cuando supiste que era Yaten, no te vi para nada entusiasmada.
-Como estarlo, si el fin del mundo estaba sobre nuestras cabezas.
-No creo que sea la razón.
-Mejor ya no hablemos de esto.
-Pero tu empezaste.
-Pues ya no quiero seguir con el tema, mejor sigamos, ¿escuchaste? Oí voces adelante.
Venus se apresuró, Healer se quedó estática con los puños cerrados.
"También me interese en ti, pero ya no se ni lo que siento"
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-Es increíble que se nos está dificultando esta búsqueda- dijo Uranus.
-Supongo que estamos oxidadas- comento Neptune.
-Alguien se acerca- se puso en guardia Plut.
Eran Fighter y Sky Fighter.
- ¿Y Sailor Moon? - pregunto Uranus.
-Con mi esposa- respondió Fighter- estarán bien, no se preocupen.
Neptune y Uranus compartieron una mirada preocupadas.
- ¿Maker no estaba con ustedes? - pregunto la pelinegra.
-Creíamos que estaba con ustedes.
-Bueno, tal vez la encontremos si seguimos adelante.
Todas reanudaron la marcha.
- ¿De que venían hablando ustedes dos? Se les veía de lo más animadas.
-Cosas sin importancia- contesto Sky Fighter.
-Cosas como las pinturitas.
- ¿Ah? - se indignó Sky Fighter.
-La de alitas dice que en las bellas artes lo que está en la cúspide es la pintura.
-Estoy de acuerdo.
-Yo no.
Uranus y Neptune se miraron sorprendidas por su distinta opinión.
-Pero tocas música, ¿Por qué piensas que es mejor la pintura?
-La pintura es muestra milenaria de las culturas, por ella se ha aprendido mas del pasado que de cualquier otra cosa, de ahí podría decirse que nació la escritura.
-Odio decirlo, pero pienso que la música es mucho mas importante- dijo Uranus viendo a Fighter quien le sonrió- con la música incluso es posible conectarte con un mundo más allá de lo terrenal, te llega al espíritu mismo, a la creación, sin contar lo feliz que hace a las personas.
-Que la música sea popular, no la hace importante.
- ¿pintor?, ¡puaj! ¡Vaya ocurrencia!
-¿Un idol? ¡Oh que profundo!
Ganas no les faltaban de darse de laserzazos.
Plut miraba como todas discutían, como si fuera el juego de mi casa es mas grande que la tuya.
El asunto era que Fighter como Seiya amaba la música, y que Sky Fighter como Kai era un pintor profesional, ambas defendían su posición, pero tuvieron que dejar ese asunto de lado, pues un grupo de personas se acercaron, y al frente de ellos iba Fabelliot.
-Que bueno que has llegado- miro a Fighter- ha ocurrido una desgracia.
Fighter corrió cual estrella fugaz hacia el hombre, ya entrado en años, y solo por eso no lo golpeo, pero ganas no le faltaron, solo lo encaro con una mirada feroz.
- ¡¿Dónde está mi hijo?!
-El se encuentra bien- contesto tranquilamente- yo solo te quería espantar, solo eso, para que supieras como me sentí- y vaya que lo logro-, pero no pensé que alguien saldría lastimado.
- ¡¿De que hablas?! ¡Quien! - exigieron todas.
-Tuvo un accidente, esta muy mal herida, no pudimos llevarla a la superficie, porque nuestro camino se tapó con un derrumbe.
- ¡¿Quién?!- exigieron saber.
-Maker.
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Usagi estaba que no podía creerlo, mientras caminaba atrás de Rona, siguiéndola con desconfianza, algo que parecía disfrutar la morena. Después de asustarla, finalmente la había ayudado a subir.
-Escucho voces- dijo Rona apresurando el paso.
Se encontraron con unos hombres, civiles sencillos y desarmados.
-Lady Kou.
Usagi se sorprendió de como esos hombres se arrodillaron ante la morena, pero mas que nada como la llamaron.
-Perdón por ayudar a que robaran a su hijo, no pensamos bien, somos unos malagradecidos.
Los reconoció, ellos la visitaron el día en el que robaron a su hijo, le habian llevado flores, como obsequio por ser la mejor maestra para sus hijos, pero también le tenían respeto a Fabelliot, las flores la adormecieron un poco, minimizando sus sentidos, hasta ahora recordaba que después esas flores que inundaron su casa no estaban, por supuesto se las llevaron para evitar sospechas, seguros de que ni pensaría en ellos al ver perdido a su hijo.
-Levántense, me pensare bien si los perdonare, o mas bien, lo hare seguro, siempre y cuando expliquen a sus hijos la clase de padres que tienen.
-No seas tan duro con ellos- intervino Usagi.
-Claro, lo dice quien nunca ha sufrido por un hijo.
-Te equivocas, una vez vi desaparecer en mis brazos a una niña de pelo rosa- recordó la batalla contra Neherenia – pero la perdoné.
-Si, yo también los voy a perdonar- Rona apretó los puños- llévenme con mi hijo.
-Claro, claro, se encuentra ya con su esposo.
Usagi y Rona se miraron sorprendidas.
Corrieron tras los hombres, entraron a una especie de cueva acondiciona como habitación, era Seiya ahora quien sostenía a su hijo envuelto en una cobija, al lado se encontraban Kai y las demás, Healer estaba postrada, tomándole la mano a Taiki, estaba ayudándole un poco, pero no suficiente, necesitaban llevarlo a la superficie urgente.
Rona corrió hasta encontrarse con el pelinegro, lo abrazo mientras besaba el pequeño bultito.
-Gracias a Dios, Bankotsu se encuentra bien.
Hasta ahora Usagi sabia el nombre del hijo de ambos, Kai se acercó hacia ella.
- ¿Te encuentras bien?
-Si- apenas fue un susurro, ver a Seiya con Rona y su hijo, era algo demasiado duro, "Son una familia…"
Pero su pensamiento fue corto, el sonido de una bofetada, la trajo de vuelta, era Rona enfrentando a Fabelliot.
- ¡Como pudiste! ¡¿te pareció bien hacerme sufrir a mi que nada tuvo que ver con tu perdida, y mucho menos mi hijo?! ¡Mira lo que paso con Taiki!
-Tranquila- dijo Seiya, y la intento sacar de la habitación, pero ella se resistió, miro nuevamente a su bebé, le dio un beso, y corrió al lecho de Taiki.
-Te pondrás bien, eres el mas listo de todos, no me puedes fallar- le dio un beso en la frente, Taiki abrió los ojos.
-Rona.
-Si, soy yo, te vamos a sacar.
Healer miro atenta la escena, Venus también, la mirada de Taiki aunque breve, estaba cargada de cariño.
-El camino esta cerrado, y seria muy peligroso usar nuestros poderes- dijo Neptune.
-Es cierto- explico Fabelliot- las minas son muy inestables por el abandono, perdón Lady Kou, no, no merezco tu perdón, aceptare cualquier castigo.
-Mejor ayúdanos, ¿Cómo saldremos de aquí pronto?
No tenían mucho tiempo, Rona tomo a su bebé en brazos, mientras revisaron las opciones para salir, pero al parecer ningún camino era seguro, entonces a Plut se le ocurrió algo.
-Una teletransportación al exterior.
-Eso sería fácil si solo fuéramos las Sailors, pero, tenemos que sacar a todos- comento Uranus- y, además, ¿Por qué no tienes tu transformación? - pregunto a Usagi.
La rubia se quedó seria, no quería contarles que estuvo a punto de perder la vida, y mucho menos lo venenosa que fue Rona.
-Ya saben, me pasa a veces.
-Tienes que tranquilizarte.
Kai le tomo la mano, Usagi se sorprendió, pero no lo soltó, enserio necesitaba eso, asunto que miro atentamente Seiya, Rona por supuesto no perdió detalle, ambos salieron de la mano.
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-Se que no estas bien- dijo Kai sin rodeos- vamos, llora, nadie más que yo te escucha.
Usagi se hundió en el pecho de Kai, y por supuesto que le obedeció.
-Es que, es que es tan difícil- lloriqueo.
-Me imagino, ver a la persona que amas, enamorada de alguien más, es difícil- dijo Kai abrazándola fuertemente.
Usagi siguió llorando sin darse cuenta como Kai se reprimía asimismo por hacerlo.
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Mientras tanto, los demás se estaban preparando para hacer la teletransportación, pusieron el lecho de Taiki en el centro con Rona y las demás personas. Fabelliot no paraba de disculparse y los demás cómplices, la morena incluso estaba muerta de vergüenza por eso y por abofetearlo, no era así de violenta, aunque Fabelliot no era la primera persona que golpeaba, las Sailors Star Light encabezaban esa lista, todo formaba parte del pasado.
-Yo ire por Usagi- dijo Seiya.
Rona asintió.
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Seiya camino firme, pero temblando un poco, quería decirle tantas cosas a la chica de odangos, pero las situaciones no lo dejaban, maldijo por lo bajo, era tan complicado, porque en verdad deseaba ser el de antes con Usagi, pero no enfrente de su esposa, era un poco celosa, pero la entendía, y también estaba el hecho de que sentía que le estaba fallando tambien a la princesa de la Luna, pero al mismo tiempo ese mismo sentimiento lo hacia sentirse un infiel, simplemente nada podría ser igual, muchos dilemas lo martirizaban.
"Cálmate tonto, ella va a entender, lo sé, fui grosero, no es que no la quiera más, pero tenía que consolar a mi esposa, nuestro hijo fue secuestrado, estaba desesperado, pero haciendo todo lo posible por parecer tranquilo, bueno, pero si amo a mi esposa, si soy feliz con la familia que forme, pero, no sé porque siento este dolor en el pecho al verte, Usagi…"
Llego a la gruta donde se encontraban Kai y la rubia, ella aun lloraba, Seiya suponía acertadamente el porqué, pero nunca se imaginó que vería la gran idea que se le ocurrió a Kai para consolarla, levantando su mentón, sorprendiendo a Usagi con un beso, ella abrió los ojos, mucho, pero después los cerro, entregándose por completo.
"Ya se porque siento este dolor".
…
Comentario.
Es la primera vez que me cuesta trabajo actualizar, pero ya me hice el propósito de seguir esta y otras historias en hiatus. Y de una vez anuncio que hemos entrado en la recta final de este fic, el capitulo que sigue es el penúltimo.
Gracias por sus comentarios, y por el nombre prestado inconscientemente: fabelliot, Abel Gregov y Mirel Moon.
Se despide #TeamRona Porque soy yo, jajaja, bye bye.
