¡Hola a todo el mundo! ¿Qué tal? Pues yo la verdad es que estoy algo agobiada. ¡Jajá! He tenido un verano de lo más tranquilo, y ahora, parece que todo se ha puesto en mi contra. Con esto quiero decir que siento mucho la tardanza de los capítulos. Hago todo lo posible para subirlos lo más pronto posible, pero a veces me es imposible. Lo siento.

Solo espero que la historia les guste ¡gracias por los reviews! Me queda decir que los personajes de Naruto no me pertenecen. ¡Gracias y disfrutad del capítulo!

~Dos meses~

~Capítulo 12: Juego perdido

No supo que contestar, Shikamaru estaba demasiado pasivo como para demostrar lo que sentía, aunque en pocas ocasiones lo demostraba.

Había tenido un fallo ¡sabía de sobra que no debía cometerlos! Pero últimamente no estaba en sus mejores momentos como para pensar con claridad, ¡maldita sea! ¿Cómo debía de disculparse? Todo aquello era muy difícil, todo iría bien si ella no estuviese allí, ¡todo iba mal desde que ella llegó! ¿Nadie se ha dado cuenta?

Suspiró resignada —Shikamaru, yo no quería... Si te soy sincera ha sido un lapsus...

Levantó sus manos desafiante cortando todo lo que ella iba a decirle —Vaaya, otro lapsus, primero le cortamos el brazo a Temari, luego intentamos que nos ataquen y luego... ¿qué viene luego, Ino? Te pregunto porque tú sabrás que acotación tenemos que hacer. Dime, me gustaría saberlo, más que nada para saber cómo he de prepararme ¡para que no me pille tan de sorpresa! —Se dispuso a hablar de nuevo pero no pudo, le había hecho daño y eso, lo vio reflejado en sus ojos, se apagaron como nunca antes había visto. Sí que es cierto que los había visto apagados, sin embargo apagarse... No

Refunfuñó algo, quería decírselo. Estaba siendo un completo estorbo y por nada en el mundo iba a serlo, quería intimidad con su chica, la tendría. Quería estar a solas con su amigo sin que ella se entrometiese, ¡hecho!

Todos empezaron a moverse a excepción de ella. ¡No lo aguantaba! Todo estaba yendo fatal —Abandono— Habló decidida, estaba muy segura de lo que estaba haciendo, es más, no daría marcha atrás. Ya estaba molestando demasiado, no podía permitirlo.

Es cierto que su corazón se paró al decir esas palabras, le dolía mucho y no le parecía justo tener que abandonar por culpa de ella. ¡Ahi! Ya no pensaba con claridad, falta de sueño y falta de palabras todas esas faltas son las culpables de que todo vaya mal.

Todo se paró a su alrededor, ¿Ino había dicho todo aquello? No se creía en absoluto que ella hubiese decidido todo aquello, ¿por su culpa? ¡No! Él no tenía ninguna culpa todo lo que había pasado en el equipo había sido por ella, ella no paraba de molestar a Temari, ¡incluso la había atacado! Eso era imperdonable pero no tanto como para dejar que se marchase, ¿qué pensaría su padre? "¡Qué se supone que has hecho! Inoichi te pidió que cuidaras de Ino, ¡y vuelve sola! ¡La has dejado de lado! ¡Abandonada! Me avergüenzas..." Un calambre recorrió toda su espalda no solo por las palabras de su padre -imaginarias- pero quizás, existentes. Y luego estaba la otra parte, Ino. Sentía que su corazón se encogía al pensar en ese nombre y desaparecía cuando pensaba en que podía morir por haber abandonado.

— ¡Piensa! —Se rogaba no podía perder tiempo, debía de pararle los pies —No puedes... —Habló mientras notaba como su aroma se acercaba lentamente a él. Lo inhaló con delicadeza era algo indefinible, le hacía sentir genial, olvidaba todo lo malo. ¡Todo!

Escuchó como sus pasos se paraban a centímetros de él, ¡ahora! Ahora era el momento adecuado para sentirla una vez más.

Se giró lo más rápido posible, necesitaba hacer tantas cosas pero hacía tan pocas y una de ellas era la distancia. Se le estaba dando genial, cada día se separaba cada día más de ella, ¡horrible! Se acercó a ella dejando menos centímetros que antes y así, continuamente, hasta no poder acercarse más.

—Ino, no quiero que te vayas... Sabes que esto no sería lo...

Empezó a caminar dejándole de lado, le acababa de evitar. Por alguna razón no quería escucharle, sentía que sus palabras estaban envenenadas como las de Temari, todas eran mentiras. ¿Qué sentía él? ¡Já! Nada, esa es la respuesta. Si sintiese algo como amistad, le hubiese dado la oportunidad de explicarse pero no, eso era demasiado difícil.

—Esta noche hago la guardia que me toca y mañana por la mañana me marcho —Habló mientras acariciaba el brazo de su amigo —Perdóname, Chouji... —Le susurró mientras le sonreía débilmente.

— ¿Acamparemos aquí? —Preguntó Temari o más bien suplicaba, no quería quedarse allí, ese no era el lugar apropiado debían de adelantarse un poco más, Masaki les esperaban en la base ¡y debían llegar a tiempo!

—No, seguiremos con nuestro camino. Y cuando empiece a anochecer acamparemos —Comentó sin quitarle la vista de encima a Ino. ¿Qué había hecho?

~*****~

Habían estado saltando de rama en rama durante una hora y media y ya había empezado a anochecer. Era la hora de descansar unas horas, tres, como siempre hacían.

Paró mientras levantaba las manos en forma de orden para que parasen ellos también —Acamparemos aquí, ya anochece y lo mejor será que descansemos las tres horas de siempre —Habló cortante.

Al escuchar eso todos empezaron a hacer sus cosas. Chouji se dispuso a comer un buen chuletón que llevaba preparado -siempre los tenía de repuesto. Tantos que incluso a veces se extrañaba de que tuviese comida- y luego se podría a preparar su cama, aunque le parecía algo mal dejar a su amiga sola y lo que peor llevaba era todo lo que ella había dicho, si abandonaba todo se acababa, tenía claro que ella haría cualquier cosa para que no ellos no se sintiesen afectados, difícil. Sin embargo, hiciese lo que hiciese Ino, él iría con ella. Shikamaru estaría bien no lo dudaba aunque no le reconocía.

Se sentía muy apartada del equipo, de un equipo que ella creía irrompible, un equipo que costó unir, no obstante Asuma se las apañó bastante bien como para unirlos.

Miró al cielo, le echaba tanto de menos, Asuma fue muy importante tanto que casi le consideraba su segundo padre, ¡le gustaría ver a su padre celoso! Pero no, él no era así y eso le gustaba, su padre era único y siempre estaría allí, sin juzgarla y dispuesto a escucharla con todo. De la risa pasó a las lágrimas pero las reprimió, no debía mostrarse tan débil. Debía de aprovechar esa noche, la última como el equipo diez y como el "Ino-Shika-Cho" ella había acabado con todo, ya no le cabía duda.

Notó a alguien sentarse a su lado, sonrió. Él había sido su apoyo hasta el momento y no iba a negar que le dolía mucho estropearlo todo, pero no aguantaba más todo estaba siendo demasiado.

—Lo siento... —Le susurró notando así como el brazo de su amigo la abrazaba con delicadeza. ¡Ahi dios cuántas cabezas iba a cortar si alguien se atrevía a meterse con él! Sintió como le apretaba, era un abrazo extraño, como si le estuviese suplicando algo. Abrió los ojos con fuerza, no quería que ella se fuese, que dejase de lado al equipo diez y con ello, todo lo que ellos sí que se habían limitado a crear, una amistad.

—No te vayas... por favor —Le suplicó con la pequeña esperanza de que ella se negase a hacer lo que tenía en mente— Sabes que Shikamaru no está en sus mejores momentos... Yo también le extraño... —Susurró mientras recordaba el principio del torneo, un torneo que estaba acabando con todo y con todos.

Veía la escena de sus amigos, estaba deseoso por querer irse con ellos sin miedo, como antes, sin problemas. Hablaría con ella, eso no lo dudaba y más aún cuando sabía ella iba a estar de guardia, ¡puntos a favor! Sintió su corazón helarse al notar a alguien agarrarle por detrás. Temari. Era ella. Se quedó pensativo, todo había empezado a ir mal desde que llegó ella, ¿y si...? No, ella no haría nada de eso, ¿para qué querer herirse? Masoca no era, eso no lo dudaba. Ino, ¡sus celos la mataban!

Escuchó que le preguntaba algo así como "¿Cómo estás?" ¡Qué le iba a decir! "De pie, ¿no me ves?" No, eso estaba mal estaría de mal humor, pero no debía de pagarlo con ella, una de las mejores personas que habían pasado por su vida.

—Temari... No quiero que se vaya —Le susurró mientras se giraba para mirarla a la cara, necesitaba desahogarse. Se quedó de piedra, ¿y Chouji? Debía de hablar con él, él era su mejor amigo, ¡él le escuchaba! ¿Qué pasaba ahora por su cabeza? Negó —Lo siento... Debería de hablarlo con Chouji.

— ¡No! ¡Jajá! Sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras, seguro que él no quiere que le metas más ideas en la mente... Ya sabes, Ino está dando unos pocos de problemas y seguro que él también quiere desconectar un poco de todo. ¡Imagina que estás todo el día escuchando las cosas de tus amigos! ¿Y tú tiempo? —Le había echado un pequeño discurso no obstante necesitaba hacerlo, ¡era obligatorio! Debía de desconfiar en su equipo.

Se lanzó sobre él y le acarició los labios con su dedo índice —Sabes que estoy aquí para lo que quieras... Para todo... —Le susurró mientras se acercaba más a él. Se quedaron a milímetros, sintiendo los alientos chocar el uno con el otro. Su barriga estaba plagada de mariposas, ¡era ahora! Se animaba una y otra vez.

Se acercó más a él, le quedaba nada de distancia una distancia eterna, a segundo o mejor, a milisegundos de chocarse del todo ¡pero no! Parecía que estaban a horas, ¡a días!

Se apartó con fuerza, no podía creer lo estaba a punto de hacer. Se frotó los ojos era el sueño, estaba seguro de el culpable había sido el sueño. Se alejó de ella sin mirarla, se había dejado llevar y eso, no se lo perdonaba.

Se tumbó en el suelo, no quería saber nada de nadie, solo quería estar rodeado de la soledad. Hoy más que nunca la necesitaba ella le ayudaba a pensar con tranquilidad, su mente estaba hecha todo un calvario, ¿qué se supone que estaba pasando por su mente? Primero acusa a Ino de maltratadora, luego... luego. Negó con brusquedad, en definitiva nada estaba yendo bien, todo se estaba yendo al garete.

Puso sus manos detrás de su cabeza sirviéndolas de almohada. Suspiró tendidamente y sin pensarlo, se durmió.

~ *****~

Se habían dormido hacía una hora y la verdad es que añoraba sentirse tan sola, tan vacía. Solo quería arreglar todo el malentendido con él, ella no había hecho nada pero, ¿cómo explicárselo?

Se rascó los ojos con delicadeza intentando así que todo el sueño desapareciese pero iba a ser muy difícil. Bostezó durante un rato, ¡añoraba su cama! Su horario, ¡todo! Sonrió al recordar los momentos que vivió en esa habitación, tantos momentos. Inolvidables.

Escuchó unos pasos detrás de ella, Shikamaru. Lo sabía porque le llevaba un buen rato observándole dormir, se le veía tan distante, ¿a qué tanta distancia y tantas diferencias? No le miró sin embargo podía llegar a jurar que le había seguido con la mirada, ¡dios! Era ahora o nunca, ahora mismo necesitaba hablarle, estaban solo, un momento perfecto.

—Ino... —Escuchó que la llamaba con delicadeza, su voz estaba rota, era como si tuviese miedo a algo. Le ignoró, su orgullo no le permitía girarse con prisa y abrazarle, no podía— Ino, ¿podemos hablar? —Le preguntó mientras que se frotaba las manos con fuerza, tanta, que casi podía hacer fuego.

—Shika... Este es un buen momento como para solucionar nuestras diferencias, ¿no crees? —Le preguntó con miedo

Se quedó helado, no sabía qué contestarle, para él Ino en aquel momento tuvo mucha razón, tenían muchas diferencias y ninguno de los dos sabían el porqué se habían creado, el porqué se habían separado ¿el destino se lo tenía preparado? Si de verdad quería el destino separarlos, ¿por qué se empeñaba en hacerles daño? Se tensó, no creía en que lo que acaba de pensar sentía cómo que estaba traicionando a Ino, a su Ino. Más tensión en su cuerpo, ¿porqué creía que la poseía? Ino no era de él, era libre y podía hacer lo que se le viniese en gana ¡qué tenía que ver él! Su función era protegerla, no decidir por ella. Se frotó la cara.

No tenía ganas de hablar sobre ese tema, le daba la impresión de que la gran parte de la culpa la tenía él, sin saber porqué sintió que él había cambiado, que sus amigos o más bien, Chouji tenía razón.

Con pereza se sentó a su lado, incómodo. Ya no eran las mismas personas que antes, había pasado no menos una semana y unos tres días desde que empezaron con el torneo, y encima no sólo estaban acabando con su amistad, sino también con ellos mismos.

Miedo, esa era la palabra perfecta para definir la indecisión de los dos, cada uno quería hablar de una cosa si embargo, les era muy difícil, no se conocían eran extraños.

—No me has dejado defenderme... Siempre me has acusado de todo lo que le ha pasado a Temari. Sé que es lo que sientes por ella... —Su voz estaba quebrada, iba a decirle todo lo que pensaba por mucho que le doliese, Shikamaru nunca fue así y no entendía el porqué se había vuelto así. Normalmente él no cambiaba por nada ni nadie -a excepción de lo de Asuma- eso decía— Pero no es razón suficiente como para tratarme así, que si soy treatera, mala compañera, inmoral ¿de verdad piensas todo eso de mi? Y encima no es solo eso, son las humillaciones, si así las quieres llamar claro, que tengo que sufrir por tu culpa... ¡No me parecen justas! —Le gritó, todo aquello era demasiado, estaba aguantando mucho. Siempre la trataba fatal cuando estaban delante de Temari, ¿por qué a las personas nos excita hacer sufrir a los demás delante de alguien a quien amamos? No tenía respuesta y menos aún cordura, no sabía si todo lo que estaba diciendo era verdad. Solo necesitaba hacerle ver lo mal que se estaba comportando con ella, sabiendo que ella no era del todo un ángel no obstante, se contenía.

Se quedó dubitativo no sabía qué decirle, Ino había sido muy dura con él mas no se quejó, si era cierto todo lo que ella le había dicho él había tenido muchísima más culpa que ella, si era cierto.

—No sé, Ino. De verdad que no sé qué me pasa… Sabes de sobra que a mí me encantaría ser como antes, volver a vivir como antes, pero las cosas cambian. Yo he cambiado, tú has cambiado, Chouji ha cambiado… Debemos hacernos a la idea —La miró confuso estaba muy perdido, tanto que no sabía ni lo que le acababa de decir. Seguro que Ino no buscaba ese argumento para sus palabras, estaba seguro de que quería que le hablase de Temari. En cambio, a él le preocupaba ella, su decisión. —No quiero que te vayas, Ino. Si lo haces estoy seguro de que Chouji también se marcharía y yo, también. Habíamos entrado con mucha ilusión y de pronto… ¡puf! Desaparece, todo es muy extraño, todo se me ha ido de las manos. Tengo sueño, hambre, sed, miedo… —Se frotó los ojos mientras miraba la pequeña hoguera que Ino se había preparado. Por el día hacía mucho calor pero por las noches todo cambiaba, era como estar en un desierto aquel clima era espantoso.

—No sé a qué temes, tienes todo lo que quieres, todo lo que amas… No te quejes… Yo soy una desgraciada que se ha quedado sola —Se lo soltó, una indirecta de lo que pensaba, de lo que sentía.

Sintió su corazón revolverse al ver como la miró Shikamaru estaba sorprendido y aquello no lo entendió, ¿porqué estaba tan sorprendido? Se supone que él debe de tener claros sus sentimientos, y por lo que vio. No los tenía.

Suspiró tendidamente —Sé que la amas… Y no me preguntes qué es lo que pienso, lo sabes de sobra. —Acabó mientras se abrazaba así misma

— ¿De qué hablas, Ino? —Le preguntó demasiado tenso. ¡Mierda! Ahora sí que la había hecho buena, ella pensaba que él estaba enamorado de Temari, ¡mentira! Estaba equivocada, cosa que no le vino mal, podía decirle lo que sentía por ella aprovechando esta ocasión. Sonrió débilmente. Parecía que el destino no quería separarlos, no señor.

—De que sé que amas a Temari, sé que ella es la mujer de tu vida, que no cabe ninguna más —Le contó sin quitarle la vista de encima a la hoguera, por algo se sentía chiquitita. Shikamaru era muy fuerte para ella y la conocía desde que eran unos renacuajos. Ella estaba desnuda antes sus ojos, en cambio ante los de ella nada había cambiado, Shikamaru seguía tan enigmático.

Esperó la respuesta con ansias, con deseo. Shikamaru tenía que decir que si que la amaba para que ella viese que todo su plan estaba saliendo a la perfección, aunque no iba a negar que esa conversación había sido bastante aburrida, ella quería ver como el hombre de su vida le daba el sí a su amiga, un sí muy esperado por ella.

Siguió allí, mirando como ellos dos hablaban sin mirarse, ¡estaban tan lejos de tocarse! Nunca antes había estado tan feliz, nunca.

Sonrió, ¡genial! Estaba esperando la pregunta, bueno, no le había formulado ninguna pregunta pero ahí estaba, ese era el momento perfecto para decirle lo que sentía. Después de tantos años de sentimientos escondidos.

—Es cierto, la amo…

Su corazón se heló, Shikamaru estaba enamorado de ella, ella era la mujer de su vida. Había estado tanto tiempo intentado crear algo sin futuro, había querido enamorar a Shikamaru con lealtad, sin hacerle daño y ahora, ahora se daba cuenta de el porqué Shikamaru nunca dio un paso adelante con sus insinuaciones, escondidas, pero eran eso, insinuaciones.

Sus lágrimas estaban a punto de caer, no le quedaba mucho tiempo para poder salir de allí y poder pegarle un buen golpe a un árbol, estaba frustrada.

—Voy a mirar por los alrededores… —Susurró mientras que con la mirada baja salía de allí, no quería seguir allí, no a su lado. Ahora mismo veía a Shikamaru como a un monstruo que no le correspondía, estaba muerta de celos. Temari le había quitado todo lo que más quería, le había quitado su razón de ser, ¡qué injusta que llega a ser la vida consigo misma!

La vio desaparecer por la oscuridad, ni el mismo podía llegar a creerse todo lo que acababa de decir, ¿de verdad había dicho que amaba a Temari? Sin saber porqué notó que de sus ojos brotaban unas lágrimas frías, dolorosas, las comparó con las de Ino, ¿ella también había tenido que sufrir aquel sentimiento de dolor que dejaban esas lágrimas? No era un dolor como para morirse, pero sí que era incómodo, eran unas lágrimas envenenadas.

Una sensación recorrió todas las partes de su cuerpo, sin dejar alguna. Sintió que no iba a ser la primera vez que iba a notar esas lágrimas caer por sus mejillas, danzando alegremente mientras que iban gritando "¡Ei mirad! Él es el inútil que no sabe lo que dice, el que la ha dejado marchar. ¡Pero gracias a él podemos salir a divertirnos mientras él llora a escondidas…!" Les deseó lo peor para aquellas lágrimas, unas lágrimas que quemaban. Se las secó para que así nadie pudiese ver que lloraba, sino, iba a ser el hazme reír del grupo.

—Ino… —Susurró, aquél nombre era genial, le encantaba era como un elixir. Ino, era un elixir.

—Sé que ha estado mal, pero no he podido evitar no escucharte, Shikamaru y bueno, me has hecho la mujer más feliz del mundo. Gracias a esta conversación sé que mis sentimientos son correspondidos, que no he de temer a tu rechazo. Te quiero… —Le habló mientras se frotaba las manos con nerviosismo. Aún no creía en que Shikamaru hubiese dicho eso, si de verdad estaba enamorado de ella, ¡su plan iba perfecto! Ya solo le quedaba deshacerse de Ino, ella era un grave problema, un problema que no cesaba.

—Temari… Dime una cosa… ¿Tú no te habrás cortado en el brazo, verdad? —Le preguntó con temor, aquello le pareció demasiado. Era como si Temari lo tuviese todo planeado.

~CONTINUARÁ~

~Notas adicionales~

~Kelly: ¡Hola! ¿Qué tal? Como siempre te digo, ¡me ha encantado tu review! Si, ¡jajá! Y a lo de tu pregunta, ¡espero que el capítulo te haya solucionado la duda! ¡Jajá! En verdad es por eso, por miedo. Pero no quiero adelantarme, ¡jajá! Un beso enorme

~Ellie-Kino: ¡Hola! ¿Qué tal estás? ¡Muchas gracias por tu review! Me ha animado muchísimo, no tengo palabras de agradecimiento. ¡Jajaja! Me ha hecho reír muchísimo tu review. ¡Espero que te gusten los próximos capítulos! Un beso muy fuerte

~Eiko Hiwatari: ¡Hola! ¿Cómo estás? Si, sinceramente Chouji es uno de mis personajes favoritos, siempre está ahí, ayudando a sus compañeros sin importar lo que tenga que dar por ellos. (Uups, ya me he ido por las ramas, ¡jajaja!) ¡Muchas gracias por tu review! Un beso muy fuerte

¡Muchas gracias a todas las personas que leéis el fic! He de pediros mil perdones por la tardanza, pero es que me ha sido imposible subirlo antes, de todo corazón os pido perdón. ¡Prometo que en el próximo capítulo no tardaré tanto! Espero subirlo en dos o tres días, ¿ok?

Un besazo a todas las personas que seguís el fic. Ya sabéis que me agradaría muchísimo saber vuestra opinión, ¡gracias!