Hola! Espero que estén bien, como saben estos caps son para relajarse-distraerse un poco. Ojalá la pasen bien leyendo!
-Espero que te guste la comida, Goku, la hice especialemente para nosotros- Milk le guiñó el ojo. En la casa de la familia Son, tan sólo Goku y su esposa cenaban a la luz de las velas.
-¡Claro que sí, Milk! Tu siempre cocinas de maravilla- acertó Goku con entusiasmo mientras esgrimía los palillos y no se decidía qué fuente atacar primero. Milk le sonrió cariñosamente, sintiéndose halagada.- De postre te preparé tu favorito- dijo ella en tono insinuante sonrojándose un poco y bajando la mirada.
-¡Ah! ¡Qué bien! ¡Tarta de veinte capas con fresas y chocolate!- se maravilló el saiyajin con los ojos iluminados- ¡Gracias Milk! Adoro los aniversarios- comentó mientras se llevaba un trozo de carne a la boca.
-¡No estoy hablando de ese postre, Goku!- protestó ella.
-Uhm... Perdón Milk, la verdad es que estoy distraído, estás muy bonita hoy- porque Goku no es tan torpe como el común de la gente cree y tantos años de convivencia con Milk no fueron en vano.
Ella se llevó las manos a las mejillas sonrojada.
-¿Te diste cuenta?- preguntó ilusionada- Quería verme distinta hoy... después de todo sigo siendo una mujer muy hermosa- se dijo a sí misma con total humildad- Ha sido muy acertado de tu parte enviar a Gohan para que entrene con Piccolo hasta mañana.
-¿Verdad que sí?- asintió el hombre mientras pensaba en la suerte de tener todo el gran banquete para él solo.- Por cierto, Milk... ya sabes que mañana te traeré sin falta tu regalo, es que con esto del entrenamiento y los androides yo...
-No es necesario que te disculpes, Goku- anunció ella con serenidad- Sé que me regalarás algo muy hermoso- se ilusionó ella.
-Claro que sí- aseguró él con una gota de sudor escurriendo por su frente "Espero que Piccolo y Gohan hayan encontrado algo bonito en la ciudad!"
-Además, si no te perdonara esas cosas... no podría ser tu esposa, Goku. -el hombre sonrió con cariño- ¡Aunque si alguna vez llegas a engañarme jamás te lo perdonaré!
-¡Tranquila, Milk!- se sorprendió el hombre acercando más su asiento hacia la mujer- Yo jamás haría eso, lo sabes- le dijo regalándole un abrazo, su esposa lo aceptó con suma dulzura.- Eres una mujer maravillosa y una buena madre- le dijo con la voz tranquila, Milk suspiró reposando sobre el hombro de Goku.
El saiyajin se puso de pie de repente.
-¿Qué pasa, Goku? -el saiya se llevó la mano a la frente para hacer la teletransportación, lucía muy urgido.
-Lo siento, Milk, vuelvo en un segundo- dijo con seriedad- Es un asunto urgente!
-¡¿Qué puede ser tan importante?
LA INFIDELIDAD DE YAMCHA
-¡Sí! ¡Sí, damas y caballeros! ¡Yamcha ha vuelto a hacer un HOME RUN! ¡Miren cómo festeja! ¡Sin duda por este muchacho el equipo de la Capital del Oeste ha vuelto a las ligas mayores! ¡Aplausos, de pie!
-Te digo que sí, Piccolo- insistía Goku entre las gradas del estadio en la que el Namek se disimulaba con el gorro violeta que le había quedado de la vez que fue con su compañero a sacar el registro de conducir.- Es lo que nos dijo Trunks ¿Recuerdas?
-Entiendo eso, ¿pero por qué demonios debimos venir a este juego tan aburrido?- protestó el namekiano mirando hacia el estadio.
-Pues es que Yamcha es toda una celebridad, mira sus fans- anunció Goku viendo a las chicas de las plateas gritando histéricamente con pancartas con el nombre del beisbolista.
-Mmh... ya veo porqué decidió dejar las peleas- anunció Piccolo con algo de sorna.
-No seas injusto con él, Yamcha también está entrenando duro. Ven, vamos a obligarlo a serle infiel a Bulma.
-¿¡Estás loco! No voy a meterme en algo tan ridículo- sentenció Piccolo endureciendo sus gestos.
-Oye, pero si siempre eres tú quien diseña los planes para que intercedamos- se quejó Goku y se enfadó más al ver el fin de su paquete de maíz inflado. El namek gruñó algo disconforme.
-¿Y qué se supone que hagamos?- se volteó buscando a su compañero- ¿Goku? ¡Goku!- exclamó para llamarlo al ver al saiya rodeado de las chicas de la platea a las que les hablaba animadamente- Ese granuja...
2
-¿Así que les gusta Yamcha?- preguntó el saiya intrigado entre ellas, las chicas gritaron histéricamente dejándolo aturdido.-¿Y quisieran conocerlo?
-Señor, deje de hacer preguntas tontas. Claro que quisiéramos conocerlo- se exaperó una muchacha bastante joven y atractiva- Es apuesto, un gran deportista y tiene un cuerpazo que...
-Y su cicatriz lo hace ver como un rebelde sin causa- agregó otra abanicándose.
-... pensé que era malo verse como rebelde... -dijo él para sí mismo recordando a Milk- Pues bien, yo puedo hacerles un favor!
En los vestidores los muchachos celebraban, la victoria había sido rotunda.
Yamcha se secaba luego de la ducha, abrió la gaveta de su casillero para ponerse su ropa. Le sonrió tiernamente a la fotografía de él con Bulma.
-¡Hola!- lo saludaron animadamente desde atrás, el hombre volteó viendo a su amigo.
-Goku, pero cómo hiciste para entrar sin que te descubrieran?
-Como ex-campeón del torneo de artes marciales tengo acceso VIP a todos los espectáculos depor... ¿Qué es esa foto?
-Ah, es de nosotros- dijo el hombre sonrojándose pero orgulloso de la imagen en su gaveta.
-¿Jamás te has sentido aburrido de Bulma?- preguntó el saiya con cara de "estoy intentando disimular".
-¿Qué? Tu la conoces bien, es imposible aburrirse de esa mujer, siempre cambia de humor- dijo lastimosamente.
-Sí, somos amigos de toda la vida...- comentó Goku mientras inspeccionaba y hurgaba con curiosidad el casillero casi vacío de Yamcha- ¡He invitado a Krillin para hacerle una gran fiesta de cumpleaños!
Yamcha lo miró desorientado por el cambio de tema.
-Vaya, no le digas que lo había olvidado... ¿y dónde es la fiesta?
-En el KameHouse ¡claro!- se exaltó Goku.
3
-Goku...
-¿Qué tal Piccolo?- lo saludó el hombre como si nada, Goku se encontraba dentro del Kame House viendo como una improvisada y aburrida fiesta transcurría, con Krillin en el medio de la sala y el maestro Roshi ya embriagado hablando de chicas.
El namek no contestó, simplemente lo sacó de la solapa de la camiseta por la ventana y una vez afuera hablaron en un murmullo.
-Me costó mucho encontrarte ¿por qué diablos traes a Yamcha aquí?
-Ah... es parte de mi plan.
-¿Qué plan?
-Es que quizás Roshi y Krillin lo lleven a un lugar con muchas chicas!
Piccolo espió asomándose por la ventana.
-¡Brindemos de nuevo por el cumpleañero!- sugirió Roshi sirviendo otra tanda de alcohol.
-Muchachos, ya les dije que mi cumpleaños es en dos meses... -comentó el joven.
-¿Maestro, compró el pastel?- fue el cuestionamiento de Yamcha mientras aceptaba otra copa y pasaba por alto el comentario de Krillin.
Piccolo volvió a ocultarse, viendo gravemente a Goku que empezó a sentirse intimado.
-¡Es un plan perfecto!- sugirió Goku seriamente.
-Claro que no, es muy simple, no funcionará... ni siquiera sabemos si ese viejo verde* durará una hora más de pie... además, viven alejados en esta isla ¿Ves alguno de esos clubs de chicas por aquí?- preguntó Piccolo con ironía.
-Estás celoso porque todos tus planes siempre fracasan, pues el mío no... -aseguró Goku sonriendo, Piccolo quiso replicar pero escuchó un sonido de campanillas, miró a Goku que se palpaba la chaqueta. Saco un aparto pequeño y plano que vibraba y brillaba. La cara de Goku se vio horrorizada.-¡Es Bulma!- le susurró.
-¿Qué quiere ahora contigo? Dile que estás ocupado- sugirió Piccolo.
-Ah, pero no es conmigo- dijo Goku con algo de picardía- Cuando Yamcha no se dio cuenta, le quité el teléfono móvil del casillero!
-¿Qué?- se sorpredió el namek, anonadado.
-Tendré que ayudar en esto... -aseguró Goku tomando aire mientras el aparato seguía sonando, puso su rostro más serio, como el que ponía en las batallas. Carraspeó para acomodar su voz y presionó el teléfono llevándolo a su oreja- ¿Aló, sí?- preguntó sonriendo plácidamente con una voz de mujer mal fingida, Piccolo se ruborizó al ver al gran super saiyajin actuar así.
4
Se veía hermosa.
-¿Qué haces vestida como un payaso?- preguntó Vegeta aquella noche caminando por los pasillos cuando la vio salir de su alcoba. Bulma lucía un vestido escotado pero elegante.
-¿No tienes nada que hacer con tu vida?- le devolvió ella- Cosas como tu entrenamiento suicida?
-¿Esperas al otro pasayo para ir juntos al circo?- volvió a insistir riendo a carcajadas malignamente.
-Eres insoportable... ¿tan aburrido estás?- Bulma caminó frente a él ganándole el camino abajo en las escaleras, el saiya no se sintió molesto viéndola caminar delante suyo.
-Nada me divierte más ahora- dijo él simplemente dirigiendo su camino hacia la cocina. Tomó algo de la nevera mientras Bulma se sentaba en el sillón de la sala.- ¿Es común en esta raza llegar tarde a todos lados? ¿O acaso tu sabandija personal hace méritos para lograrlo?
-Vegeta, eres un pesado. Yamcha ya debe estar por llegar, no es como tú que está todo el día encerrado sin ninguna ocupación, para que sepas él es un gran beisbolista y ahora mismo acaba de ganar un juego.
-Es a lo único que puede ganar, simples juegos humanos- aseguró él caminando hacia ella y parándose junto al sofá. Él iba como siempre, alguna camiseta y pantaloncillos cortos para entrenar.
-Al menos gana en algo, no como OTROS- sugirió la muchacha cruzando las piernas y mirando hacia un lado en son victorioso. Vegeta gruñó.
-Es basura- dijo él simplemente mientras se retiraba. A veces Vegeta discutía sin argumentar demasiado, los débiles terrícolas no precisaban que él gastara tanta saliva.
-... mono estúpido... -protestó Bulma viéndolo alejarse. Miró el reloj una vez más y telefoneó a Yamcha para ver cuánto se tardaría.
5
-¿Aló, sí?
-... ¿Quién habla?- preguntó la voz de Bulma algo extrañada.
-Yamcha no está en estos momentos, querida... -simplificó el saiya apitando la voz.
-¿Eres tú, Goku?- le preguntaron del otro lado. El hombre abrió los ojos despavorido, tapó con su mano el aparato para que no lo oyeran.
-Se dio cuenta, por favor, Piccolo, habla tú!- le rogó el saiya acercándole el móvil.
-¡No, estás loco!- se negó el namek, apartó con sus manos el aparato- Es tu perfecto plan, habla tú.
-Por favor, Piccolo, si Bulma piensa que Yamcha está con una mujer romperá con él y se fijará en Vegeta, como dijo Trunks! ¡Por favor, por favor, Piccolo! ¡De aquí en adelante jamás te pediré nada! ¡Por favor!- rogó el saiya agachando la cabeza mientras le ofrecía el aparato.
Piccolo lo tomó con extrañeza.
-¿Sí?- dijo en una voz chillona y dulce que hizo a Goku caer de la risa. Piccolo se sonrojó mientras endurecía sus gestos y fruncía el ceño molesto mirando a su antiguo rival descostillarse de la risa, el namek apretó el aparato tan fuerte que lo hizo trizas.
-¡Aaahhh... Piccolo! ¡Tenía que devolvérselo!- protestó Goku mientras miraba las piezas del aparato.- Además no le has dicho nada...
-¿Muchachos?- preguntó Yamcha de buen humor mientras salía por la puerta de la casa. Goku y Piccolo se pusieron de pie alarmados.- ¿Qué tal, Piccolo? Oigan... -les comentó Yamcha mirando hacia todos lados- Juraría que oí una voz de mujer por aquí.
Goku se aguantó la risa mientras rascaba su cabeza y Piccolo se volvía a ruborizar sin perder su cara de pocos amigos.
-No, Yamcha... ¿ves alguna mujer aquí?- preguntó Goku.
-Bueno, tengo que irme ya- comentó el muchacho intentando subir a su aeronave, Goku lo detuvo.
-Pero ¿por qué Yamcha?- preguntó su amigo.- Tenemos mucho para divertirnos todavía.
-Es tarde, tengo una cita con Bulma, quise llamarla pero no encontré mi móvil... -dijo haciendo que Goku se mordiera los labios.
-Ah, pero Bulma sabe que hay fiesta... la invité y dijo que quizás vendría más tarde- aseguró el saiya sonriéndole con confianza, detrás de ellos Piccolo veía como Yamcha y Goku regresaban repentinamente a la "fiesta" pero mientras su sensible oído escuchó algo más venir de la voz de Oolong:
-Maestro Roshi ¿A qué hora dice que van a llegar esas bailarinas?
-Ahhh, no deben estar tardando- Piccolo observó el firmamento viendo un punto acercarse hacia ellos, una especie de nave... con forma de ¿conejito Play Boy?
-Rayos, este condenado de Goku tenía razón... -gruñó el namek viendo como la nave en cuestión se acercaba a la isla, se mantuvo de brazos cruzados con su capa ondeando mientras vigilaba la situación.
6
-¿Qué pasa? ¿Aún estás aquí?- preguntó suavemente la voz de Vegeta con malicia, Bulma dejó el teléfono sobre la mesa ratona de la sala y se puso de pie para enfrentarlo.
-Claro que sigo aquí ¿o estás ciego?- respondió ella contrariada por la voz de mujer que acababa de escuchar.
-Yo no, veo muy bien lo horrorosa que eres.- prosiguió como si nada mientras se cruzaba de brazos esperando la devolución.
-No veo qué te sorprende, si ves tu rostro cada mañana nada debería horrorizarte tanto- objetó Bulma con tono ruín.- Ah... pero espera... ¿alcanzas al espejo?- la mujer rió sobradamente mientras el saiya gruñía en su lugar.
-No me estoy viendo en esos cristales como los ridículos humanos... yo ejercito mi cuerpo y mi mente en los entrenamientos, la apariencia de un buen guerrero es su poder- explicó él- Además no veo el beneficio de mirarse tanto, si sales toda pintada como un payaso cada vez que estás frente a tus espejos.
-¿Realmente te parezco un payaso? Estoy segura que en tu planeta no había una mujer más hermosa que yo.- planteó la muchacha con las manos en las caderas.
-¿Hermosa tú?- satirizó el saiya viendo hacia otro lado- Qué poca exigencia tienen los machos terrícolas si tu eres considerada así.
-Puede ser... aunque como ves las mujeres terrícolas son mucho más exigentes, por algo nadie te echó el ojo.
-Estúpida humana, hablas idioteces, yo no necesito de que nadie me mire ¡Soy un guerrero de clase alta y...!
-Blablabla... -lo imitó ella apartándose del saiya, el guerrero la siguió tomándola del brazo para darla vuelta y tenerla definitivamente frente a él. -¿Vas a golpearme?- le preguntó ella mirándolo fijamente a los ojos, Vegeta traía esa mirada amenazante de siempre, no le contestó, sencillamente la soltó.
-Yo no juego con gusanos- admitió Vegeta sonriendo con arrogancia, viró sus ojos nuevamente a los de ella.
-No soy ningún gusano, tú eres un... un...
-¿Un qué?- insistió Vegeta dando un paso al frente y quedando a centímetros de la mujer. Ambos se observaban con rabia y rencor esperando el próximo movimiento.
7
-¡Pasen, pasen!- el maestro Roshi saludaba a las cinco muchachas que había invitado, todas vestían distintos disfraces cubriendo todos los oficios que se le adjudican como sexy a las mujeres: enfermera, mucama, secretaria, policía y... conejita Play Boy.
-¡Maestro!- se alarmó Krillin al ver el espectáculo, estaba anonadado.
-Tranquilo, Krillin... -secundó Oolong mientras ponía un poco de música- ¡Chicas, este es el del cumpleaños, sean buenas con él!- el cerdo guiñó un ojo pícaramente mientras Krillin se sonrojaba encogiéndose en su asiento mientras las muchachas comenzaron a rodearlo.
-Auch... -se quejó Goku murmurante hablando para sí mismo- ¿Y ahora qué haré con las fanáticas de Yamcha?-meditó tomándose la barbilla y observando el techo de la casa.
-Es que... creo que Goku y yo no deberíamos estar aquí, somos hombres con compromisos... -balbuceó el beisbolista sonriendo tontamente mientras una chica comenzaba a bailar de modo sugerente frente a él y sus ojos se perdieron en sus movimientos.
-¡Es sólo por esta noche! Diviértete un poco Yamcha, Oolong y yo tenemos un dicho... -aseguró el maestro Roshi, el cerdo se acercó limpiándose la baba que le caía por la boca.
-¡Todo lo que ocurre en el Kame House se queda en el Kame House!
8
-¿Qué estás haciendo, tonto?- preguntó el namek viendo a Goku escaparse de la casa, el guerrero volteó hacia él- Este plan está mal diseñado, ahora mismo deberías teletransportar a Yamcha y las muchachas a la casa de Bulma.
-Ya lo hemos hecho a tu manera antes... además eso sería forzar mucho las cosas- razonó el saiya llevándose los dedos a la frente para hacer la teletransportación.
-¿Qué... y entonces a dónde vas? Si esta fiesta ocurre aquí Bulma jamás se enterará y lo que dijo Trunks no va a pasar.
-¡Espera y verás!- sugirió Goku de forma enigmática mientras desaparecía. El namek volteó al cielo viendo otra nave aproximarse, se quitó la capa y se preparó con su gorro.
9
-Pss... Pss... Gohan... ¡Gohan!- murmuraba Goku en la ventana de la habitación de su hijo, el pequeño abrió los ojos perezosamente y volteó a verlo.
-¿Por qué no entras, papá?
-Si lo hago tu mamá va a matarme ¿Ya se durmió?- preguntó en voz baja, su hijo asintió y el saiya se coló por la ventana hacia la alcoba de su hijo.- Necesito tu ayuda, hijo.
-¿Qué ocurrió?
-¿Aún conservas ese móvil que Bulma te regaló?
-Ya sabes que mamá lo escondió, dice que soy muy pequeño para tener un teléfono.- Goku se puso a meditar recordando el episodio.
-Ah, pues lo escondió en la mesa de noche, dentro de una media... Ve a traerlo...
-¡Pero yo! Papá... si me descubre va a castigarme...
-Escucha Gohan... será peor si me descubre a mí, además yo puedo ser el que vigile que cumplas tu castigo- dijo guiñándole un ojo- ¿Entiendes?
-Claro, así podré entrenar contigo y el señor Piccolo...
-Ve.
-Pero...
-Escucha, Gohan- comentó él seriamente- Tú sabes que entrenamos duro para combatir con esos androides del futuro... y aunque esto te parezca ilógico, si no traes ese aparato... podríamos hacer una cambio drástico del futuro!
-¿En serio?
-Sí, acabo de saludar al muchacho, está esperando ese móvil afuera!
-¿En serio?
-¡Gohan!- exclamó Goku casi en ruego, el muchacho dio un salto saliendo de la cama y tragando saliva se dirigió hasta la habitación de su madre. Goku se dejó caer en la cama de su hijo con las manos tras la nuca examinando el techo. -Vaya... todo esto me está haciendo un mentiroso... Creo que tendré que regalarle a Gohan la nube voladora, no podré volver a subirme en ella.
El niño volvió a aparecer en la habitación con el artículo entre manos.
-¡Lo lograste! ¿te vió?
-No, estaba muy dormida... oye papá y para qué necesita el muchacho este aparato ¡en el futuro deben estar muy avanzados!
10
-Goku no sabe cómo se lleva a cabo un buen plan- observó Piccolo. Un grupo de señoritas descendió de la nave, eran las fanáticas del estadio, aprovechando que la noche no delataba su verdosa piel, Piccolo se acercó a ellas y les habló con total "amabilidad".- Oigan, urracas ¿qué hacen aquí?
-Vinimos a la fiesta con Yamcha, un amigo suyo nos invitó.- contestó una de mal humor- Nos costó mucho llegar, hágase a un lado por favor...
-¡Espera, Zami! ¿Nos pedirán invitación?
-Qué cool es nuestro Yamcha, tiene fiestas en islas privadas...
Piccolo carraspeó para llamarles la atención.
-Hay una epidemia, la fiesta fue suspendida aquí.- dijo el namek seriamente viendo a las chicas entristecerte- Si buscan a Yamcha, la fiesta está sucediendo en la Coporación Cápsula.
Las muchachas no esperaron más y se fueron sin darle ni las gracias, Piccolo sonrió para sí mismo mientras se cruzaba de brazos y las veía partir.
"Lo más simple es que aquella mujer vea con sus propios ojos que su novio está con muchas mujeres"
-¡Volví!- dijo una voz a su lado haciéndolo dar un respingo.
-¡Hola, señor Piccolo!- lo saludó una voz familiar.
-¿Qué... qué hace aquí Gohan?- preguntó el namek sobresaltado mirando a Goku con rabia.
-Es que... Gohan intentó enseñarme a sacar fotos... pero no logré entenderlo- dijo Goku enseñando el nuevo móvil- Así que, para que sea más simple, lo traje a él.
-¡Mi papá me dijo que era vital para el futuro!- exclamó Gohan, Goku rió nerviosamente rascándose la cabeza mientras Piccolo lo asesinaba con la mirada.
11
-Ja... ¿Quién se habrá creído? Estoy siendo muy blando con ella, debería estrangularla un poco para que entienda... -se quejó Vegeta en el techo de la Corporación, refunfuñando hacía minutos por todos los insultos que la mujer le había propinado y que él respondió a medias mientras ella subía las escaleras y se refugiaba en su habitación, lejos de él.- Bah... tonta terrícola, no aprecia su vida.
En eso, vio una nave descender sobre el patio delantero de la estancia, él se incorporó para espiar mejor. Quizás fuera el sabandija de Yamcha. Vio un grupo de muchachas avanzar, lo que le trajo un mal presentimiento... con una mujer bastaba, si aquella terrícola pensaba hacer alguna otra tonta fiesta pues hoy no. No estaba de humor para soportarlas ni para volar y dormir lejos.
Saltó delante de ellas asustándolas. Las miró con desdén mientras se interponía en su camino a la puerta principal.
-Fuera de aquí- dijo sin más.
-¿Y quién es usted para echarnos? Déjenos pasar, fuimos invitadas por Yamcha.
-No me importa, es mi casa y ahora no quiero más sabandijas- respondió él adueñándose por la claúsula legal de usufructo.
-Qué grosero... ábranos paso, por favor- pidió de mala manera una de las muchachas. Vegeta las miró sin paciencia.
-No voy a repetirlo, la próxima vez las mataré.- dijo con sencillez. Las muchachas se miraron entre sí escandalizadas por las palabras del enano maníaco.
-¡Pues inténtelo!- apresuró otra bastante nerviosa mientras movía su pie haciendo resonar su zapato en el suelo para marcar su impaciencia.
Vegeta no dijo nada, abrió la palma de su mano y una extraña luz comenzó a formarse en ella, de un golpe aumentó su tamaño. Las muchachas temblaron nerviosas pero curiosas por el fenómeno. El saiya se molestó llevando la mano al frente y apuntándolas con la luz, lo que finalmente las hizo correr despavoridas de regreso a su nave.
-Cobardes... terrícolas... -adjetivó el saiya apagando la bola de ki y volviendo hacia la Corporación. Cuando entró a la sala vio que Bulma se inmovilizaba en la escalera viéndolo con desprecio. -Deberías irte a dormir... -sugirió el saiya suavemente antes de estallar en carcajadas- ... te lo dije, tu sabandija ya notó lo horrorosa que eres.
-Eso quisieras ¿Verdad?- preguntó Bulma molesta- Sólo vine por mi móvil, lo olvidé sobre la mesa- explicó la muchacha acercándose, pero él le interrumpió el paso.
-¿Quisiera? Es la realidad... -siguió, hoy tenía ganas especiales de fastidiarla.
-Vegeta, vamos... no tienes que finjir- exclamó ella sonriendo malignamente, el saiya frunció el ceño confundido.- ¿Qué haces a estas horas dando vueltas por la casa como un sonámbulo? Estás muy pendiente de mí y de Yamcha...
-Ja...
-¿No es cierto? Todos los días a estas horas estás durmiendo luego de la cena... Pero casualmente siempre que salgo con Yamcha estás apareciéndote por la casa... no creas que no me di cuenta.
-¿Qué insinúas?- preguntó él confundido mientras la examinaba con la mirada, sus gestos perdieron un poco de firmeza mientras la mujer seguía luciendo petulante y victoriosa.
-Creo que nos entendemos- dijo ella guiñándole un ojo.- ¿Hace falta que le explique más al "inteligente" príncipe saiyajin?
El hombre gruñó molesto.
-No sé qué piensas, pero veo que examinas con cuidado mi comportamiento.- retrucó el guerrero cruzándose de brazos y recobrando el control, Bulma lo observó.- En todo caso, eres tú la que no deja de revolotear a mi alrededor como una mosca molesta...
-¿Y? Eres tú el que reclama mi presencia para todo: comida, robots, curaciones...
-¡Yo no te pido eso! Eres TÚ la que siempre viene cuando no es llamada... - Vegeta sonrió.
-Lamento romper tu ilusión, Vegeta... pero jamás me fijaría en un sádico, arrogante, molesto, asesino... -Bulma enrojeció sin tomar un respiro mientras seguía enumerando los infinitos defectos del saiyajin.
-Cállate, tu eres fastidiosa... -sugirió él mientras la tomaba de la muñeca forzándola para callarla y mostrarse más agresivo. Ella le enfrentó la mirada mientras el saiya seguía enumerando también todos los defectos de la mujer, Bulma seguía mirándolo desafiantemente- ... y agresiva... -añadió al último con un poco de suavidad mientras se sonreía y bajaba los ojos a los labios de la mujer.
12
-Papá... ¿y en qué ayudaría al futuro si saco estas fotos?- comentó Gohan bastante dubitativo mientras su padre lo asomaba por la ventana para retratar a Yamcha rodeado de dos mujeres a las que aplaudía contento mientras bailaban para él.
Piccolo sentía vergüenza ajena, que Goku forzara a Gohan (que seguía siendo muy pequeño) a ver semejante escena era demasiado, pero el guerrero le había asegurado que el niño estaba habituado por el hecho haber conocido a Roshi.
-Sólo hazlo... ¡Confía en mí!- animó Goku con total seguridad de que Trunks se lo agradecería.
Gohan obedeció sin más disparando con el teléfono móvil. Yamcha fue retratado un sin fin de veces, cuando Goku estuvo satisfecho le pidió a Gohan que le enviara dichas imágenes a cierto número. El niño obedeció sin chistar.
-Perdóname, Yamcha... - murmuró Goku con seriedad mientras leía MENSAJE ENVIADO.
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-... Vegeta...- musitó Bulma dando un paso hacia atrás pero chocó con el sofá.
-¿Qué?- preguntó él apoyando un brazo sobre el mueble para no dejarla escapar, siguió acercándose, Bulma sintió a su corazón agitarse desmesuradamente. Él mostraba esa sonrisa de siempre, pero menos pronunciada, alzó la vista para ver la intención en sus ojos y los encontró bajos, observando su boca. Lo imitó, sondeando los labios del saiyajin entreabiertos acercándose a ella.
De repente un sonido molesto se escuchó sacándolos del acercamiento, Vegeta miró el aparatejo pequeño brillar y vibrar sobre una pequeña mesa, apenas apuntó con un dedo y dicho objeto explotó en mil pedazos.
Bulma vio a su móvil destruído, empujó a Vegeta por el pecho.
-¿¡Pero quién te crees? Eres un salvaje... podría ser Yamcha- le gritó retirándose de él mientras se acercaba a ver si era posible restaurar el objeto. Vegeta frunció el ceño molesto, se sintió rechazado, le devolvió una mirada de rencor a la mujer y se encaminó a su habitación mientras no dejaba de insultarla mentalmente.
14
-Ya se durmió.- contestó Goku saliendo hacia afuera para despedirse de Piccolo.- Creo que hoy ha sido un éxito, cuando Bulma vea las fotografías de seguro dejará a Yamcha y se tendrá que fijar en Vegeta...
-Si funciona, es por mí... envié un contingente de urracas a la Corporación... -dijo Piccolo con suficiencia, el saiyajin lo miró con malicia.
-¿Pero no habías dicho que tú no te entrometerías en esas ridicules?- lo observó sonriéndose un poco.
Piccolo enrojeció.
-Mi estilo es diferente, yo soy más sutil- comentó el namek cruzándose de brazos. Goku le sonrió.
-Bien... gracias por tu ayuda. Que tengas buenas noches, Piccolo... creo que esta vez podremos dormir sabiendo que lo logramos
El namek le devolvió la sonrisa y desapareció en la noche. Goku volteó hacia su casa tomando aire valientemente para entrar y enfrentar a Milk en su alcoba. No podía temer, ella era su esposa, lo respetaba y lo quería... y él era un super saiyajin valiente que ya había enfrentado desafíos peores... sí, señor... mucho peores que discutir con Milk!
15
-Mmh... ¿Papá?... ¡Papá!- exclamó Gohan viendo que su padre se hacía un lugar en la cama.
-Es el último favor del día, hijo. Por favor, déjame dormir aquí hoy...
N.A.: Bien, he vuelto a publicar aquí, se me ocurrió esta idea mientras me exprimía las neuronas en otros proyectos (siempre pasa lo mismo!) La cosa es que quise poner un poquitín más a Milk y Goku porque sé que muchas disfrutan de esta pareja también xD aunque sea una pequeña aparición. Espero que las haya hecho sonreír!
