Traducción autorizada por la autora original inkystars

N/T: ¡Hola! ¡El final por fin! :D

Dato curioso: ¿Saben que significa en español el apellido de Rachel? ¡Baya!

*Berries = (Bayas en español) Son el tipo más común de frutos carnosos simples que dan algunas variedades de árboles silvestres y arbustos.

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Era como si todo sucediera en cámara lenta.

Kurt cayó por el balcón y el aire a su alrededor se agitó. Exhaló al mismo tiempo que levantó la mirada hacia la ventana, esperando y esperando y esperando…

Y entonces sintió duda. ¿Y si Blaine no llegaba hasta él a tiempo? ¿Qué hacer si esto no funcionaba? Oh Dios, iba a partirse el cuello. Debió haber intentado caer de pie, así en caso de que no funcionara esto, por lo menos así podría arrastrarse con las piernas rotas hasta la puerta del faro y quitar el seguro para que Blaine pudiera salir DEMONIOS ¿Por qué no saltó más cerca de la puerta y PORQUE TODO ESTO SE LE ESTABA OCURRIENDO AHORA?

Su mundo dio vueltas y vio algo arrasar su camino a través de los árboles. Oh cierto, se había olvidado de Marley, bien, mierda, esto iba a apestar si el realmente moría.

Y entonces miró detrás de él, hacia el balcón, y ahí estaba Blaine, lanzándose a él de cabeza, con los brazos extendidos y oh dios esto podía funcionar tal vez—

Los brazos de Blaine lo sujetaron de la cintura y ambos chocaron contra un lado del faro antes de que Blaine los impulsara ―a solo dos metros del suelo― y después ambos estuvieron volando por el aire, Marley aun corriendo en dirección opuesta por debajo de ellos.

Aterrizaron en un pino y Blaine bajó a Kurt sobre una de las ramas más resistentes. Sus ojos estaban negros y lívidos. "Kurt."

"¿Sí?"

"Nunca vuelvas a hacer eso."

"Pero te dije―" Blaine presionó un dedo contra sus labios.

"Nunca. Hagas. Eso. De Nuevo. Prométemelo. Ahora."

Kurt besó su dedo. "Lo prometo."

"Te amo" Blaine dejó escapar, tomando su rostro y acercándose.

El árbol se sacudió y Kurt trastabillo. Extendió su mano y cogió una rama antes de que resbalara de su agarre y luego cogió otra, a la vez que lograba ver atisbos de lo que estaba sucediendo —Marley había arrancado parte del árbol. Blaine estaba en el aire. Uno de los tentáculos de Marley sostenía la pierna de Blaine. Ambos se aporrearon contra el suelo.

Kurt consiguió hacerse de una rama con ambos brazos y sujetarse por un momento antes de que esta se rompiera bajo su peso y cayera los otros tres metros hasta el suelo.

Aterrizó en su costado con fuerza, rodó y escuchó algo crujir a un lado suyo. Agacho la mirada a las gotas de sangre que se encontraban repentinamente sobre todo la nieve y entró en pánico. Pero no era de él esa sangre, era… Se inclinó más cerca a mirar. Bayas.

Echó un vistazo a la rama todavía rota en su mano, a las familiares hojas de color verde oscuro, y después del árbol vecino al pino contra el que había caído.

"Espino" susurró.

La pelea continuaba pero más que nada era borrosa. Vio un brazo al azar y un tentáculo en algún punto de la batalla pero en realidad no podía distinguir mucho. Al levantar la mirada al faro, se quedó paralizado de horror.

Había un enorme agujero en el balcón y la ventana por donde Blaine había atravesado. Incluso si fueran capaces de encerrar a Marley ahí dentro, ella sería capaz de escapar en cuestión de segundos.

Lo que significaba que necesitaba un plan B urgentemente.

Se oyó un crack y un grito y Kurt dirigió su mirada de nueva cuenta hacia la lucha. Blaine perdió un brazo. Marley había perdido tres de sus tentáculos. El tentáculo restante se coló por detrás de Blaine, sujetandolo repentinamente y arrojandolo al océano.

En un abrir y cerrar de ojos Marley estuvo frente a él, con los ojos abiertos como platos y una sonrisa feral. "Hola, Kurt" ronroneó ella. "Tu abuela te manda saludos, por cierto."

"Tú…" dejó escapar Kurt. "Tu…"

"Estaba vieja y amargada, pero valió la pena por esa expresión en tu rostro" rio ella.

Kurt pestañeo y las cosas se volvieron súbitamente claras. Puso una expresión de tortura y se agarró el cuello, suplicando: "¡Por favor no bebas de mi otra vez! ¡Por favor, no podría soportarlo!"

Marley rio y sujetó su muñeca, alejando su mano con fuerza de su cuello y hundiendo sus dientes en su herida, mordisqueándole. "Sabes," advirtió ella alrededor de su cuello mientras desgarraba viciosamente los tendones de su cuello, causándole más daño del necesario. "Tú eres el último de los herederos de Charlotte. Todos están muertos ya, junto con su nombre. Y su memoria. Y déjame decirte Kurt…" indicó ella bebiendo otro trago codiciosamente. "La venganza nunca ha sabido tan dulce."

"¿En serio?" replicó Kurt con voz áspera. "¿La sangre de hombre muerto es dulce para ti?"

Marley se paralizó y retrocedió bruscamente, con sus ojos abiertos como platos. Se dobló sobre ella misma de repente y bilis negra subió por su boca.

"Me supuse que no podrías olerlo" murmuró Kurt de forma agotada. "Has estado rodeada de ello por casi un siglo así que no lo notarias al principio." Se inclinó y recogió la rama de espino. "Pero solo en caso de que hayas desarrollado algún tipo de inmunidad de mierda…" levantó la rama sobre su cabeza y la clavo; atravesando la espalda desfallecida de Marley. La arranco de golpe y volvió a enterrar la rama, la segunda vez arreglándoselas para lastimar un tentáculo, y lo hizo de nuevo, y otra vez, y otra, y finalmente una última vez y dejo la rama ahí mientras ella yacía boca abajo en la nieve, arrojando liquido negro por todas partes.

Kurt se alejó a trompicones, con las piernas temblorosas y el cuello entumecido de dolor. Se dejó caer hacia atrás y Blaine lo atrapó.

"¿Kurt? Kurt, ¿qué hiciste?"

"¿Ves?" articuló Kurt arrastrando las palabras con una sonrisa. "Te dije, tu siempre me atrapas."

"Kurt, ¿por qué hiciste eso? ¡Sabes que no puedo curarte!" soltó Blaine con desesperación, tratando de agarrar a Kurt de forma que no lo lastimara, pero ya estaban pasados de ese punto.

"Quería…" musitó Kurt. "Quería…d-detenerla…y…y…"

"¿Y?"

"Quería…v-vivir…"

Y entonces, todo se volvió negro.

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Hubo flashes.

Luz.

Sonido.

¿…gardenias?

Dolor.

Conversaciones.

Ruido fuerte.

Silencio.

¿Canto?

"You brought me to light…" [Me trajiste a la luz]

¿Estaba alguien triste?

"No regrets, just love." [Sin arrepentimientos, solo amor.]

¿Blaine?

"We can dance until we die… you and I will be young forever…" [Podemos bailar hasta morir… tú y yo seremos jóvenes por siempre…]

Y luego oscuridad otra vez.

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Se despertó en blancura.

Kurt parpadeó y se quedó mirando el techo blanco. Luego al buro blanco junto a su cama. Después a su cama blanca, mantas blancas y atuendo blanco. Maquinas blancas monitoreaban su corazón.

Un hospital. Se encontraba en un hospital.

Miró a su mesita de noche. Gardenias. Un cuenco lleno de ellas. Sintió una sonrisa brotar en sus labios.

Había movimiento en la habitación. Levantó la mirada ilusionado.

No era Blaine. Era Edmond, y se veía como si hubiera envejecido veinte años. "Sr. Hummel" dejo escapar en un respiro, poniéndose de pie y acercándose a la cama de Kurt. "Está despierto."

"Edmond" murmuró Kurt, lamiéndose los labios secos. "¿Qué…?"

"Tengo terribles noticias de la Señora Weston" anunció Edmond en voz baja. "La encontré muerta anoche. Los médicos dijeron que fue probablemente su condición…"

Kurt asintió, contiendo las lágrimas. Nunca hubo un amor profundo entre su abuela y él, pero jamás había deseado que ella muriera y especialmente no por Marley.

"Lo que lo hace el único heredero de Weston Manor y todos los patrimonios adyacentes" continuó Edmond. "Habrá una lectura del testamento y de todo. Además, tendrá que encontrar un guardián y representante legal mayor de dieciocho años."

"Está bien" asintió Kurt suavemente mientras la enfermera entraba a la habitación. "Creo que ya sé quién será."

"¡Señor Hummel!" sonrió ella. "¡Me alegro que se esté recuperando!"

Kurt sonrió dolorosamente mientras ella revisaba la maquinaria. "Um… ¿tenía un amigo aquí? Él me trajo…"

"¿El Sr. Anderson?" preguntó ella, y Kurt asintió. "Sí, estuvo aquí antes. Dijo que usted tuvo un accidente nadando. ¿Y fue atacado por un pulpo rabioso?"

Kurt agachó la mirada y vio las grandes marcas de chupetones en sus brazos y algunas que podía ver en su pecho. "Es una forma de ponerlo."

"Estuvimos muy contentos al verlo recuperarse, Sr. Hummel" prosiguió la enfermera con una sonrisa. "Hubo alrededor de una docena de muertes anoche y no pudimos salvar a nadie. Nos alegramos de haber sido capaces de salvarlo. Y el Sr. Anderson estuvo extremadamente aliviado también. Continuaba preocupándose de tener que llevar a cabo planes de contingencia."

Planes de contingencia. Kurt miró sus manos. Si no se hubiera recuperado, Blaine hubiera tratado de convertirlo. Se aclaró la garganta. "Um… ¿qué le sucedió? ¿Sabe si fue a casa?"

La enfermera se encogió de hombros. "Creo que sí. Dijo algo así como que usted ya no lo necesitaba más y solo se marchó. Se fue un poco antes del mediodía."

Kurt se quedó inmóvil, mirándola. "¿Mediodía?

"Sí" asintió la enfermera. "También dejo su ventana abierta a pesar de que le dije que no la abriera. La habitación estaba casi llena de humo antes de que la cerrara."

"¿Humo?" preguntó Kurt con el corazón acelerado.

La enfermera rodo los ojos. "Probablemente fue algún chico de preparatoria haciendo una broma de nuevo. Parece que dejaron caer algo en llamas desde el techo al patearlo, cayó en el árbol de espino afuera de su ventana y quemo la mitad de las ramas superiores del árbol."

Kurt se removió en su cama, parpadeando para contener las lágrimas.

"¡Oh!" exclamó la enfermera, hurgando en la bolsa que traía. "Eso me recuerda. La próxima vez que vea al Sr. Anderson, ¿le daría esto? Él lo llevaba más temprano y lo encontramos debajo del árbol. Probablemente lo olvido en el alfeizar de su ventana y se cayó…"

Kurt tomó la prenda de vestir, sintiendo las lágrimas desbordar finalmente de sus ojos al ver el ligeramente quemado en los bordes pero aparte de eso todavía completamente intacto cárdigan de langostas.

Lo apretó contra su pecho al momento que los sollozos se apoderaron de él.

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Estuvo en el hospital por tres días, pero él lo sintió como una eternidad. Tenía una lectura de testamento. Así como una reasignación de bienes que para el caso era otra lectura de testamento.

Su abuela era simple. Corta y seca. Le pertenecían Weston Manor y todas las tierras y las cosas que contenía.

Los documentos de Blaine fueron un poco más… desordenados. Bueno, dejó una nota para Kurt. En ella indicaba que quería dejarle a Kurt todo para asegurar que él llevara la vida más apta que fuera capaz, el mundo en la punta de sus dedos. Que él ya no requería más de su ayuda, pero podía prosperar por su cuenta.

Y en la última línea, decía: "Dulces sueños, Kurt. Incluso si no estaré en ellos nunca más."

Kurt recibió la mansión Anderson, todos sus contenidos y tierras colindantes.

Él no quería nada de ello.

Edmond era un santo y se mantuvo a su lado la mayoría del tiempo, alegando que él era el último vestigio del nombre Weston, y dijo que por lo menos por eso se quedaría. En algún punto, su sobrina Rachel que vivía más abajo del Cabo, se pasó a ofrecer pan de plátano nogal vegetariano, el cual Kurt acepto con una sonrisa forzada.

Fue el día que concordantemente Edmond abordo el tema.

"Sr. Hummel… al final de esta semana, va a tener que elegir un guardián legal para que cuide de usted" le recordó él gentilmente.

Kurt asintió suavemente. Vestía el cárdigan de Blaine, como lo había hecho toda la semana.

"Y… sé que este es un momento turbulento para usted, pero hable con su abuela acerca de lo que sucedería si ella moría antes de que usted cumpliera los dieciocho años y no tuviera documentos legales redactados, ella dijo que la mansión Weston estaría mejor bajo mi cuidado dado que la he manejado por las últimas dos décadas y―"

"Seguro. Bien" le cortó Kurt con voz ronca. "Elabora los documentos legales o lo que sea. De hecho, te puedes quedar con todo si quieres."

"No, Señor Hummel" negó Edmond apresuradamente. "Es su herencia―"

"Y yo no la quiero" susurró Kurt, ahogando un sollozo. "Solo elabora los papeles."

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Rachel se pasó más tarde cuando Edmond regresó y parloteó sin cesar sobre lo genial que seria que ambos fueran a ser amigos y básicamente primos ahora. Kurt se limitó a asentir y no le presto mucha atención mientras le echaba un vistazo a los papeles y cogía la pesada pluma para firmar todo a nombre de Edmond Berry.

Hizo una mueca de dolor al mover accidentalmente su cuello de forma incorrecta y sintió parte de la herida abrirse otra vez. "Mierda" murmuró, presionando sus dedos sobre la gasa todavía ahí y un par de gotas de sangre cayeron sobre los documentos.

Edmond llamó a una enfermera y ella cambio la gasa mientras Kurt miraba la sangre. Le recordaba a la sangre que había visto al caer del árbol. Frunció el ceño. No, esa no había sido sangre, habían sido bayas―

"Es por eso que forraron todo el interior con madera de espino. Es su insignia…"

"Pero creí que dijiste que sólo los vampiros las tenían."

"Creo que pensaban que estaban siendo ingeniosos o algo así. Porque, ya sabes, cuando las flores mueren, usualmente se convierten en―"

Kurt se quedó mirando la sangre.

Fruta. Las flores se convierten en frutas cuando mueren. Y las flores de espino se convierten en―

"Berries" susurró Kurt al levantar la mirada a Edmond y Rachel.

Los Berry eran la familia de cazadores.

Y él estaba a punto de transferirles la finca entera de Blaine.

"Largo" señaló en voz baja.

Edmond lo miró con sorpresa. "¿Kurt?"

"Fuera. De. Aquí." repitió, mirándolo fulminantemente. "Estas despedido. Y es Señor Hummel para ti."

Rachel se puso de pie también. "Kurt, ¿Qué pasa?"

"No importa lo mucho que tu o tu familia lo intente" le informó Kurt despacio y claramente. "Nunca vas a lograr poner tus manos en los bienes Weston o Anderson así que deja de intentarlo" Sus ojos se dirigieron a Rachel. "Sé lo que tu bisabuelo intentaba cuando trató de casarse con mi bisabuela. No funciono entonces y sin duda alguna no funcionara ahora." Rompió en pedazos los papeles de adopción. "Y no hay manera en este mundo que te permita obtener la casa de Blaine."

El rostro de Edmond se oscureció. "He vivido en esta casa durante veinte años."

"¿Con la esperanza de que mi abuela te hiciera heredero?" soltó Kurt. "¿O había otras razones? Mi madre me conto que empezaste a trabajar aquí cuando ella era apenas estudiante de secundaria. ¿Con la esperanza de compensar el fracaso de tu abuelo y casarte con mi madre?"

Edmond se estremeció y Kurt soltó una risa sin humor.

"Fuera de mi habitación antes de que llame a la enfermera de vuelta."

Edmond se paró rápidamente y agarro su maletín. "Vamos, Rachel." Rachel lo siguió, dándole a Kurt una mirada desdeñosa cuando la puerta se cerró detrás de ellos.

Kurt exhalo lentamente mientras se recostaba sobre su cama, estrujando fuertemente las mangas del cárdigan.

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La mansión Weston se sentía fría y vacía. Kurt se paró en la puerta de la silenciosa casa más tarde esa noche y suspiró, el sonido ahogado por el silencio a su alrededor.

Hogar dulce hogar.

Recorrió los oscuros pasillos hasta su habitación, sintiendo las punzadas familiares de pena repiquetear de nuevo, y la caminata pareció tomarle ocho años pero finalmente estuvo en su habitación otra vez. Se dejó caer en la cama inmediatamente, con sus ojos todavía llorosos por lo anterior. Su cama olía a gardenias.

"Dulces sueños, Kurt. Incluso si no estaré en ellos nunca más."

"Idiota" lloró Kurt quedamente en su almohada, metiendo sus manos debajo de ella. "Por supuesto que lo estarás."

Se detuvo cuando sus dedos chocaron contra algo debajo de su almohada y sacó un sobre. Inclinándose, encendió su lámpara y vio el nombre escrito en letra cursiva en la parte frontal. Lo abrió y se sentó en su cama, leyéndolo.

Querido Kurt,

Sentí que debía dejar algo más sustancial que esa reasignación de tierras. Sin embargo, en verdad espero que te guste la casa, a pesar de algunos tiempos tumultuosos que pasamos allí.

(No dudes en donar las tierras y los bienes. O, mejor aún, incendiarlo hasta sus cenizas.)

Me enteré de lo de tu abuela y lo siento tanto. Sé que perder a dos personas no te sentara muy bien, pero sé que eres un luchador y que deseas vivir desesperadamente.

Aférrate a eso, Kurt. Sujétate a ese sentimiento porque vas a necesitarlo. Vas a enfrentar cosas en esta vida que te aterrorizaran y conmocionaran, pero aférrate a ese sentimiento y estarás bien.

Queme a Marley, no te preocupes. Se ha ido para siempre.

Si necesitas ayuda, Mike puede asistirte. Es un buen amigo mío.

Y en verdad lo lamento tanto, Kurt. Sinceramente, no sabía que yo significaba tanto para ti, considerando que si estas en este punto de la carta, aun no has levantado la mirada para ver al increíble, espeluznante y totalmente enamorado vampiro colgando del alfeizar de tu ventana que te mira mientras estas (probablemente) llorando.

Kurt levantó la cabeza súbita y velozmente y gritó, cayendo de su cama.

Blaine lo miraba desde fuera de su ventana, con una medio tímida medio avergonzada sonrisa en el rostro.

Kurt se acercó apresuradamente a la ventana y la abrió. "¡Casi me matas del susto!" espetó. Se suponía que la frase iba salir amonestadora, pero llevaba un sollozo.

"Lo siento, sigo haciendo eso" se disculpó Blaine, sinceramente arrepentido. "Y lamento todo el asunto de la muerte. Los cazadores estaban en la ciudad y―"

"Los Berry, lo sé" suspiró Kurt.

"Así que solo lance el cadáver de Marley al árbol y me escondí debajo de tu cama de hospital por un tiempo."

"Blaine."

"¿Sí?"

"Nunca vuelvas a hacer eso."

Blaine reprimió una sonrisita de superioridad. "Pero te dije―" Kurt posó un dedo sobre sus labios.

"Nunca. Hagas. Eso. De Nuevo. Prométemelo. Ahora."

Blaine sonrió y besó su dedo. "Lo prometo."

"Te odio."

Blaine parpadeo. "Bueno, carajo"

"Y te amo."

El rostro de Blaine se ilumino con una sonrisa. "Así está mejor."

Kurt rodo los ojos y se sorbió la nariz. "¿Qué haces ahí afuera todavía?"

"Esperando la invitación del nuevo dueño de Weston Manor" se encogió de hombros Blaine torpemente, considerando que estaba colgado con un brazo.

"Tuviste la invitación a esta habitación hace nueve años atrás" rodó los ojos Kurt.

"Pero esa fue de un medio delirante niño de ocho años" apuntó Blaine con firmeza. "Prefiero tener una versión actualizada. Claro que…" agregó tímidamente. "Si tú me aceptas."

Kurt se secó los ojos y sonrió. "Hace frio afuera" musito en voz baja, antes de extender su mano en invitación. "¿Quieres entrar?"

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The End


N/T: Oh my god, ¡sentí que me tomo años acabar esto! ¡Pero lo hice! ¡Al fin lo termine!

Sé que hay gente que traduce muchísimo más seguido que yo, pero en verdad no puedo poner nada en la red sin antes verificar dos mil millones de veces que no tenga demasiados horrores ortográficos. Y no tengo nada en contra de los que no revisan sus trabajos, lo juro. Cada quien su estilo.

Solo mirenme; las vacaciones casi acaban y en lugar de estar haciendo mi (tonta) tarea, estoy aquí, traduciendo jeje :D

Y bueno, espero que hayan disfrutado este fanfic tanto como yo lo hice al leerlo. En verdad AMO este fic. Cada una de las piezas que traduzco, sinceramente, las adoro y trató de hacerles justicia. Así que si notan algún error o algo, no duden en comentarlo, les aseguro que no me molesta en absoluto.

¡Disfruten los últimos días de vacaciones! :)